La política económica del gobierno de Moreno no muestra un carácter integral, sino disperso. Un claro ejemplo se lo observó a fines de 2017: por un lado, el gobierno amplió el bono de desarrollo humano según el número de hijos de los perceptores de 50 dólares a un máximo de 150, así como el bono a personas mayores de 65 años de 50 a 100 dólares (mejoras justas, aunque en el primer caso generando incentivos -en situaciones extremas- a la tenencia de más hijos…)