En los territorios donde hacían presencia, las Farc prohibían talar árboles, cazar animales para venderlos, talar el manto vegetal de los ríos, pescar solo para vender o echar basura al agua. La manera en la que hacían cumplir esas ‘normas’ era a través del cobro de extorsiones, que medían a través de ‘cupos o cuotas’, y la imposición de multas y otras sanciones para aquellos que las incumplieran...