La realidad es que muchas personas no quieren ir a las fiestas, festejos y marchas en las calles. Las organizaciones partidarias del régimen les hacen saber a los trabajadores del Estado y funcionarios de las alcaldías, que deben ir, so pena de perder el empleo, así que se trata de una “asistencia forzada”. Los festejos y celebraciones son espectáculos tragicómicos que se traducirán en un incremento exponencial del virus...
