Mientras el presidente brasileño apela a las mañas de la vieja política para asegurarse apoyos en el Congreso, la oposición navega con el viento en contra. Con una capacidad de movilización menguada y el balance de su derrota todavía en él debe, la izquierda se ilusiona con un posible proceso de impeachment que, de concretarse, no la tendría como actor protagónico...
