«En Cuba fui una heroína y aquí soy un estorbo», lamenta. «Siento que me gritan en la cara como hacía Fidel: “No los queremos, no los necesitamos”».
«En Cuba fui una heroína y aquí soy un estorbo», lamenta. «Siento que me gritan en la cara como hacía Fidel: “No los queremos, no los necesitamos”».