El Frente Amplio se ve atrapado entre dos malas opciones: restarse, arrojándose al mismo abismo que el resto de la clase política incapaz de dar una solución al conflicto; o sumarse, arriesgándose a legitimar un sangriento estado de emergencia y plegarse a la inepta gestión del gobierno de Piñera. A más de dos años de su fundación oficial, y a 8 años de la revuelta social que ayudó a su génesis, el Frente Amplio está nuevamente atrapado entre la calle y el gobierno...
