China Labour Bulletin, 5-3-2020

A l’encontre, 21-3-2020

Traducción de Correspondencia de Prensa, 22-3-2020

Las mujeres son la mayoría del personal médico de los hospitales chinos y, durante la epidemia de coronavirus (Covid-19), estuvieron en primera línea en la lucha para contener la epidemia.

En Shanghái, más del 90% de las enfermeras y el 50% de los médicos que luchan contra la epidemia son mujeres, según un informe del 2 de marzo de 2020 de la Federación de Mujeres de Shanghái. Y en Hubei, epicentro de la epidemia, se estima que 100.000 mujeres trabajan en la primera línea del sistema sanitario.

Sin embargo, su trabajo ha sido poco valorado en general, así como poco ha sido hecho para garantizar su seguridad. Miles de profesionales de la salud han sido infectados por el Covid-19 en los últimos dos meses; en primer lugar porque las autoridades hospitalarias no han tomado las precauciones adecuadas y luego por un trabajo excesivo que lleva al agotamiento.

En Wuhan, la enfermera Guo Qin y sus colegas recién recibieron trajes protectores cuando el número de casos confirmados llegó a los 59. Ya era demasiado tarde. Guo Qin había estado expuesta al virus porque su trabajo consiste en recoger muestras de sangre y de expectoraciones. El 12 de enero de 2020, empezó a tener fiebre y la infección con Covid-19 le fue confirmada rápidamente. Sin embargo, en esa fecha, las autoridades seguían afirmando que no había casos de infección entre los trabajadores de la salud y que no había pruebas claras de contagio de persona a persona. Después de recuperarse, a finales de enero, Guo Qin tuvo que volver al trabajo debido a la falta de personal en todos los hospitales de Wuhan.

Las asistentes de enfermería, muchas de las cuales son migrantes rurales de mediana edad, corren un riesgo aún mayor que los médicos y los enfermeros diplomados, debido a la calidad inferior del equipo de protección que se les entrega y a la falta de instalaciones de tratamiento para las que resultan contaminadas en su propio lugar de trabajo. Una asistente de enfermería, Chen Cuilan, que había trabajado en el Hospital Central de Wuhan durante muchos años, dijo a Caixinglobal.com que en cuanto fue diagnosticada con Covid-19, se vio obligada a dejar el servicio.

Sin embargo, Chen no pudo dormir como de costumbre en el hospital debido al riesgo de propagación de la infección. Junto con varios colegas, tuvo que dormir en la calle durante tres días antes de encontrar un lugar en uno de los refugios de cuarentena de la ciudad. La mayoría de las auxiliares de enfermería en la situación de Chen no saben dónde podrán quedarse una vez que hayan terminado el período de cuarentena, ya que los hospitales en los que trabajan y viven siguen saturados con pacientes afectados por el Covid-19.

Las jornadas de trabajo  prolongadas bajo intensa presión y la falta de equipo de protección también repercuten en la salud mental del personal médico. La Televisión Central de China informó que alrededor del 30% de las 1.596 enfermeras del Hospital Renmin de la Universidad de Wuhan sufrían de depresión y ansiedad.

Además de los profesionales de la salud, las mujeres que trabajan en las comunidades y los agentes sanitarios han tenido un papel fundamental en la lucha contra el Covid-19. Incluso en la construcción, sector mayoritariamente masculino, las mujeres han estado al frente de la edificación de los hospitales de emergencia en Wuhan. En Huoshenshan y Leishenshan, por ejemplo, las mujeres se encargaron de la contratación, la preparación de los materiales y el diseño de las estructuras. Muchas de estas mujeres utilizaron las redes sociales para dar a conocer el papel desempeñado durante las obras, el que de otra manera habría pasado desapercibido. “Trabajando con máscaras y cascos, nadie ve su género”, declaró un ingeniero asistente.

A pesar del papel esencial en la lucha contra la epidemia de Covid-19, las mujeres trabajadoras han sido a menudo ignoradas por las autoridades chinas y los medios de comunicación oficiales. La Federación de Sindicatos de Wuhan, por ejemplo, publicó una lista de 13 “trabajadores modelo” en la lucha contra el Covid-19: de los 13, sólo cuatro eran mujeres.

Ante el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo (el artículo fue publicado el 5 de marzo: ndt), es esencial que los gobiernos y las patronales reconozcan la contribución de las mujeres trabajadoras y que los sindicatos empiecen a asumir su responsabilidad de protegerlas de manera más seria en este momento crítico.

Como señalamos en nuestro artículo, publicado en chino, sobre las trabajadoras de la higiene y la limpieza (ver artículo en inglés: China: Sanitation workers reportedly work under harsh and exploitative conditions ndt), los sindicatos locales no han sido capaces de responder hasta ahora a las necesidades urgentes de las trabajadoras del sector en Pekín y Guangzhou.