Lula condenado en segunda instancia

Planes B

Marcelo Aguilar, desde San Pablo

Brecha, 26-1-2018  https://brecha.com.uy/

La vía judicial parece agotarse para el ex presidente brasileño, favorito en las encuestas para las elecciones de octubre. Y a pesar de eso, ayer, un día después del fallo que reafirmó su condena, el Partido de los Trabajadores (PT) ratificó la candidatura de Lula en una reunión ampliada de la Comisión Ejecutiva Nacional. “Lula es nuestro candidato a las elecciones de 2018”, aseguró entonces Gleisi Hoffmann, presidenta del partido, y sometió simbólicamente a votación la decisión, en medio de aplausos y todos los puños en alto.

En una nota emitida luego de la sentencia, el PT denuncia que el resultado del juicio “con votos claramente alineados de los tres jueces” configura una “farsa judicial” que “confirma el vínculo político-partidario de sectores del sistema judicial, orquestado por la Red Globo con el objetivo de sacar a Lula del proceso electoral”.

Los medios de comunicación ya especulan sobre los posibles candidatos del PT, en caso de que definitivamente Lula no pueda participar de las elecciones. Fernando Haddad, el ex gobernador de la ciudad de San Pablo y coordinador general del programa de gobierno del PT, es una de las opciones que se mencionan. Sin embargo, a pesar de ser el candidato preferido de Lula, la derrota en las últimas elecciones municipales frente a João Doria (el Macri paulista) despierta cierta preocupación dentro del partido. Otra opción manejada entre bastidores es la de Jaques Wagner. El gobernador de Bahía de 2007 a 2014 también fue ministro de Trabajo, Defensa y de la Casa Civil y tiene más experiencia en la gestión federal y apoyo en la región nordeste.

Pero, claro, con el capital político que tiene Lula, y la exaltación de su figura por el PT como la única opción a candidato, se hará difícil sustituirlo. Según dijo Hoffmann en la reunión “ellos (los grandes medios) quieren implantar esa discusión del plan B dentro del partido para debilitarnos, para restarnos fuerza y sacarle al pueblo brasileño la expectativa de tener un candidato que gobierne para ellos”. “La elección sin Lula no existe”, insistió luego. Sin embargo, durante la misma reunión, Lula dijo que el partido tiene otros candidatos, pero “esta candidatura (la suya) sólo tiene sentido si ustedes son capaces de respaldarla incluso aunque ocurra algo indeseable” (por ejemplo que Lula termine en la cárcel), porque “todavía los que me juzgaron están con la lapicera con tinta y van a intentar impedir que continúe circulando por el país”.

Las principales organizaciones sociales, como el Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra (Mst), el Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (Mtst) y el Movimiento de los Afectados por Represas (Mab), así como la mayoría de las centrales sindicales de izquierda –como la Central Única de los Trabajadores (Cut)–, apoyan en pleno la candidatura de Lula. Realizaron manifestaciones en todo el país, y entienden la condena como una nueva etapa del golpe iniciado con la destitución de la ex presidenta Dilma Rousseff en 2016. João Pedro Stédile, del Mst, dijo durante los actos de Porto Alegre que “Lula dejó de ser el candidato del PT, porque quien decidió que Lula va a ser candidato es el pueblo”.

La votación de la reforma jubilatoria en la Cámara de Diputados, principal preocupación en estos días del presidente Michel Temer y una de las más polémicas de su gestión, está planificada para el 19 de febrero. Esta fecha será clave para medir la correlación de fuerzas y la movilización en la calle.