{"id":9864,"date":"2019-12-06T23:59:59","date_gmt":"2019-12-06T22:59:59","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=9864"},"modified":"2019-12-06T23:59:59","modified_gmt":"2019-12-06T22:59:59","slug":"colombia-seis-voces-de-la-protesta-lo-que-permanecia-en-silencio-giovanny-jaramillo-rojas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=9864","title":{"rendered":"Colombia &#8211; Seis voces de la protesta. Lo que permanec\u00eda en silencio.   [Giovanny Jaramillo Rojas]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Para los sectores medios urbanos de Colombia, tradicionalmente alejados del conflicto social en el campo, la revelaci\u00f3n de que el ej\u00e9rcito hab\u00eda asesinado, en agosto, a 8 ni\u00f1os en un campamento guerrillero y la posterior ejecuci\u00f3n, a manos de la polic\u00eda, del estudiante de 18 a\u00f1os Dilan Cruz, han sido un recordatorio de que a tres a\u00f1os del acuerdo de paz con las Farc uno de los firmantes contin\u00faa en guerra.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Giovanny Jaramillo Rojas, desde Bogot\u00e1<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 6-12-2019<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 6-12-2019<\/strong><\/p>\n<p><strong>I.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cLa muerte violenta de cualquier ser humano, en la circunstancia que sea, deber\u00eda ser motivo de movilizaci\u00f3n y denuncia. No obstante, aqu\u00ed, en Colombia, todo eso lo pasamos por alto, digamos que porque tenemos una alt\u00edsima tolerancia al horror, pero ya hay cosas que realmente lo superan todo: ni\u00f1os asesinados por el Estado y pasados por guerrilleros. No, olv\u00eddense: si eso no nos une como sociedad, como pa\u00eds, \u00bfqu\u00e9 es esta mierda? Ya es suficiente que nuestros abuelos y padres se est\u00e9n muriendo mientras esperan una autorizaci\u00f3n para un medicamento o una cirug\u00eda; no es posible que la educaci\u00f3n sea un privilegio y que les expriman todo a los j\u00f3venes para poder sacar una carrera adelante; es una porquer\u00eda que nieguen que en Colombia hubo y sigue habiendo un conflicto armado, y que la \u00fanica paz que quieren algunos, sobre todo los m\u00e1s poderosos, sea la paz de los sepulcros. Aqu\u00ed, m\u00e1s all\u00e1 del problema de representatividad pol\u00edtica que tenemos desde hace a\u00f1os, el verdadero inconveniente es que nos est\u00e1n matando, en el campo, en las ciudades, en los desiertos, en las monta\u00f1as, en las veredas; nos est\u00e1n matando de muchas maneras y nadie hace nada. Lo de los ni\u00f1os fue el ingrediente que hizo estallar la olla a presi\u00f3n en la que estamos todos anegados. Esta serie de paros es la muestra no de una simple indignaci\u00f3n, sino de un cansancio que nos tiene viviendo con mucho miedo y como enemigos.\u201d Catalina Fuenmayor, arquitecta de 32 a\u00f1os, mientras se maquilla en el ba\u00f1o de su departamento para salir a una de las tantas marchas que se convocan en Bogot\u00e1 desde el 21 de noviembre.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>II.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cLa indignaci\u00f3n es un problema, porque lo masifica todo y pone a la poblaci\u00f3n a quejarse, y no a actuar con bases de fondo. \u00bfQu\u00e9 se debe hacer frente al hecho violento estatal? No creo que precisamente sacar pa\u00f1uelos blancos. No digo que si nos est\u00e1n matando, como pas\u00f3 con Dilan Cruz, nosotros debamos ir a matar a todos los polic\u00edas, pero s\u00ed hay que resistir desde ah\u00ed, desde el enfrentamiento, porque s\u00f3lo as\u00ed ellos entender\u00e1n que estamos dispuestos a todo lo que sea necesario para cambiar la realidad del pa\u00eds. El paro ya se convirti\u00f3 en un espacio de fiesta, en el que la gente anda por ah\u00ed bailando, tomando y fumando, con carteles y conciertos por todos lados, y cosas que no representan ning\u00fan inconveniente para lo establecido. As\u00ed fuimos conducidos a no molestar a nadie, a las buenas maneras de ellos y a permanecer aislados en plazas y parques, como si fu\u00e9ramos un evento cultural, y no un paro nacional que pide cosas concretas. Hay que volver a salir y bloquear las avenidas, tomar estaciones de Transmilenio, tachar edificios p\u00fablicos, incomodar. Pero no. La correcci\u00f3n pol\u00edtica no lo permite, porque creen que una revoluci\u00f3n se hace a punta de redes sociales y camisetas blancas. Mataron a un muchacho de 18 a\u00f1os; eso en muchos lugares del mundo ya es un motivo suficiente para incendiarlo todo, en contra de la impunidad y el abuso de poder. Ahora, con ese discurso marica del vandalismo, nos tienen asustados, inmovilizados y, de paso, criminalizados a todos los que creemos que la l\u00ednea de resistencia debe mantenerse.\u201d Rodrigo, estudiante del sexto semestre de Ingenier\u00eda Qu\u00edmica de la Universidad Nacional. Su rostro va encapuchado, y dice tener en la mochila todos los implementos para fabricar r\u00e1pidamente una bomba molotov.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>III.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cLa violencia no nos llevar\u00e1 a ning\u00fan lado. O, bueno, s\u00ed: la violencia nos trajo a este punto de discordia e intolerancia. Nos arrastr\u00f3 sin clemencia y nos sumergi\u00f3 en una noche que, en teor\u00eda, debi\u00f3 terminar con el acuerdo de paz. La violencia no debe ser ni un medio para conseguir algo ni un fin, la violencia debe ser erradicada y suplantada por la alegr\u00eda. Si nos quedamos pensando en el dolor, nos seguiremos llenando de rencor. No digo que debamos olvidar las atrocidades que se cometen en este pa\u00eds, s\u00f3lo tenemos que repasarlas y tenerlas muy claras para mostrarlas y hacernos escuchar para que nunca m\u00e1s vuelvan a suceder. Tantos a\u00f1os de guerra que vivimos, y a m\u00ed me parece que mucha gente vive desmemoriada, metida en su cajita de f\u00f3sforos, ciega, sin ver las cosas tal como est\u00e1n sucediendo. Dilan era colombiano, el polic\u00eda que muri\u00f3 tambi\u00e9n era colombiano, los ni\u00f1os de la Guajira que mueren de hambre son colombianos, los ind\u00edgenas y los campesinos que no dejan de ser desplazados de sus tierras son colombianos, la clase media que trabaja todos los d\u00edas y vive endeudada sin la posibilidad de redenci\u00f3n tambi\u00e9n es colombiana. Hay que ser muy indolente e insensible para justificar algunas muertes y miserias, y, de paso, condenar otras. Yo salgo a marchar porque creo que esta es la \u00fanica v\u00eda de cambio posible: la organizaci\u00f3n popular, la cohesi\u00f3n social, la uni\u00f3n nacional. Y grito: \u00a1sin violencia! Una y otra vez, hasta quedarme sin voz.\u201d Clemencia Vargas, maestra de escuela de 46 a\u00f1os, mientras camina perdida en una multitud que va sobre la Avenida S\u00e9ptima en direcci\u00f3n al centro neur\u00e1lgico de Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>IV.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cCreo que la \u00faltima vez que hubo manifestaciones tan masivas en Colombia fue en 1977, cuando literalmente toda la sociedad se uni\u00f3 para pedirle al presidente de entonces que cumpliera con lo que hab\u00eda prometido. Tengo entendido que ese paro fue obrero, pero el caso es que hasta hoy nunca m\u00e1s se vieron movilizaciones tan grandes e inclusivas. Esto es importante, no hay que dudarlo: nos metieron toque de queda, militarizaron zonas de la ciudad, nos pusieron helic\u00f3pteros a volar sobre nuestras concentraciones, algunas empresas modificaron sus horarios, el transporte p\u00fablico no funcion\u00f3 normalmente. Logramos que sintieran miedo. Quiz\u00e1s son peque\u00f1as cosas, pero lo cierto es que esto es del pueblo. Y el pueblo, este pueblo que marcha, parece no reconocer clases sociales ni clasismos de ning\u00fan tipo: estudiantes de universidades privadas marchan con estudiantes de universidades p\u00fablicas, personas ricas al lado de personas pobres, la comunidad Lgbtiq al lado de familias heteronormadas; la gente de la rama judicial, los comerciantes, los profesores, los obreros, los ind\u00edgenas, los campesinos y, sobre todo, la gran clase media, a la que pertenezco, que siempre mira hacia otro lado cuando de luchar por sus derechos se trata, se ha unido al coro del agotamiento. Todos pedimos acciones concretas, en salud, pensi\u00f3n, educaci\u00f3n, empleo y otras cosas aun m\u00e1s urgentes: que no nos ignoren, ni nos repriman, ni nos maten; que nos respeten y seamos tenidos en cuenta para la consolidaci\u00f3n del pa\u00eds que nos merecemos. Seguiremos en contra de este gobierno inepto, en contra del neoliberalismo, en contra del asesinato de l\u00edderes sociales, ni\u00f1os y estudiantes; en favor de la implementaci\u00f3n del acuerdo de paz, en favor de la liberaci\u00f3n de las mujeres y en favor de la uni\u00f3n latinoamericana.\u201d Diego Vel\u00e1zquez, estudiante del tercer semestre de Comunicaci\u00f3n, en una de las concentraciones m\u00e1s grandes en la Plaza de Bol\u00edvar.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>V.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cLa cultura es lo \u00fanico que nos puede liberar de la opresi\u00f3n pol\u00edtica y social. Este cacerolazo sinf\u00f3nico es una muestra de eso: m\u00fasicos de todos los estratos, de conservatorio, emp\u00edricos, callejeros, profesionales, j\u00f3venes, viejos\u2026 No nos amilanamos ante el miedo que quieren infundirnos. El p\u00e1nico tiene que ser de ellos y nosotros lo seguiremos reproduciendo con lo que m\u00e1s les duele: con m\u00fasica, con baile, con arte. Las acciones violentas del Esmad los dejan mal posicionados s\u00f3lo a ellos. Si pretenden legitimar el uso indiscriminado de la fuerza, nosotros legitimaremos la fiesta como modelo de lucha social. Este gran nosotros que hemos construido en los \u00faltimos d\u00edas no s\u00f3lo se est\u00e1 volviendo invencible, sino que tambi\u00e9n est\u00e1 mutando en una sonrisa colectiva que sue\u00f1a y lucha por ese sue\u00f1o.\u201d Cindy Pe\u00f1a, madre de tres hijos, ama de casa y vecina del Parque de los Hippies, lugar de confluencia de diferentes manifestaciones que apoyan el paro desde el arte y la cultura.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>VI.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cAqu\u00ed nadie grita en nombre de partidos pol\u00edticos. Esa clase dirigente, rancia, es la que tiene este pa\u00eds vendido y a la gente empobrecida. Si te vas al lugar donde mataron a Dilan, ya no encuentras ninguna ofrenda, porque los asesinos han vuelto a aparecer para quitarlo todo. A m\u00ed no me meten los dedos en la boca. La violencia en Colombia es violencia de Estado. O vay\u00e1monos al Caquet\u00e1, al lugar donde los buenos oficiales del ej\u00e9rcito nacional asesinaron a ocho ni\u00f1os, a ver qu\u00e9 encontramos. \u00a1Encontramos miedo y desaz\u00f3n! Que la gente de las ciudades se est\u00e9 dando cuenta de lo que pasa en las inmensidades de la Colombia rural ya es un paso enorme. Yo he discutido con toda mi familia: mi madre, mis hermanos, mis hijos, mi esposo. Esto es lo que ha logrado el paro: politizarnos, que nos pongamos a hablar sobre todo lo que antes permanec\u00eda en silencio y que en verdad empecemos a visibilizar un porvenir alejado de la muerte. Aqu\u00ed nadie quiere un plebiscito, no queremos cambiar la Constituci\u00f3n, s\u00f3lo queremos gestiones espec\u00edficas que empiezan con un di\u00e1logo incluyente, democr\u00e1tico y eficaz.\u201d Isabel Torres, abogada de 58 a\u00f1os, frente al hospital San Ignacio, donde muri\u00f3 Dilan Cruz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para los sectores medios urbanos de Colombia, tradicionalmente alejados del conflicto social en el campo, la revelaci\u00f3n de que el ej\u00e9rcito hab\u00eda asesinado, en agosto, a 8 ni\u00f1os en un campamento guerrillero y la posterior ejecuci\u00f3n, a manos de la polic\u00eda, del estudiante de 18 a\u00f1os Dilan Cruz, han sido un recordatorio de que a tres a\u00f1os del acuerdo de paz con las Farc uno de los firmantes contin\u00faa en guerra&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":9866,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,690425090],"class_list":["post-9864","post","type-post","status-publish","format-aside","has-post-thumbnail","hentry","tag-america-latina","tag-dilan-cruz","post_format-post-format-aside","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/colombia612.jpg?fit=900%2C592&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-2z6","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9864","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9864"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9864\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9868,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9864\/revisions\/9868"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9866"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9864"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9864"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9864"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}