{"id":9788,"date":"2019-11-29T15:55:56","date_gmt":"2019-11-29T14:55:56","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=9788"},"modified":"2019-11-29T21:46:56","modified_gmt":"2019-11-29T20:46:56","slug":"colombia-las-causas-del-estallido-de-protestas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=9788","title":{"rendered":"Colombia &#8211; Las causas del estallido de protestas.   [Dossier]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Noviembre caliente <\/strong><\/p>\n<p><strong>Los colombianos viven la oleada de protestas m\u00e1s grande de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Represi\u00f3n, toques de queda y el asesinato de manifestantes han sido los primeros reflejos del gobierno ante las demandas de m\u00faltiples sectores sociales. Aunque, con el ejemplo de Chile en mente, el presidente llam\u00f3 luego a un di\u00e1logo nacional con el fin de rebajar la tensi\u00f3n, las demandas de los manifestantes apuntan contra aspectos claves de su mandato.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Decio Machado<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 29-11-2019<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 29-11-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Miles de colombianos, especialmente j\u00f3venes, protagonizan durante este mes de noviembre movilizaciones diarias en la naci\u00f3n cafetera. Todo empez\u00f3 con un gran paro nacional el jueves 21, algo que no ocurr\u00eda en el pa\u00eds desde 1977. Entre los convocantes a estas marchas y al paro destacan sindicatos, organizaciones estudiantiles, organizaciones de mujeres, ind\u00edgenas, ambientalistas y agrupaciones pol\u00edticas opositoras al gobierno de Iv\u00e1n Duque.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para enfrentarlos, el gobierno colombiano ha utilizado la vieja t\u00e1ctica de intentar instalar un clima de vandalismo generalizado en las manifestaciones, con lo que busca criminalizar el reclamo social. Primero en Cali, luego en Bogot\u00e1 y posteriormente en otras localidades \u2013a pedido del presidente\u2013 se fueron decretando toques de queda \u201cpara garantizar el orden p\u00fablico y la seguridad de los habitantes\u201d, seg\u00fan declararon las autoridades. De igual manera, las fuerzas armadas han tomado posiciones en las grandes ciudades del pa\u00eds, de forma especial en Bogot\u00e1, donde desde el 18 de noviembre las tropas est\u00e1n acuarteladas en estado de alerta.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los allanamientos de viviendas y locales sociales de forma ilegal se han dado por doquier en estos \u00faltimos d\u00edas, al igual que las detenciones arbitrarias. La estrategia implementada por el gobierno es expandir el terror, algo a lo que el Estado est\u00e1 acostumbrado tras 60 a\u00f1os de conflicto interno con la insurgencia. Im\u00e1genes de cuerpos de manifestantes lacerados, intoxicados por el gas pimienta han sido retransmitidas en redes sociales hasta la saciedad. Seg\u00fan la propia Polic\u00eda, ya son cuatro los muertos y hay al menos 180 detenidos. Los organismos de derechos humanos, por su parte, hablan de al menos 500 heridos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En ese contexto, el asesinato del estudiante de 18 a\u00f1os Dilan Cruz a manos del Escuadr\u00f3n M\u00f3vil Antidisturbios (Esmad) ha abierto un debate social que se ha incorporado a las demandas de algunos de los sectores movilizados: disolver este violento cuerpo represivo que forma parte de la estructura de la Polic\u00eda Nacional. Este jueves 28, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia concluy\u00f3 en que la muerte a comienzos de esta semana de Cruz se debi\u00f3 a un homicidio. La forma en que se cercen\u00f3 su corta vida no deja lugar a la discusi\u00f3n: en el informe forense se indica claramente que \u201cla muerte del joven es secundaria al trauma craneoencef\u00e1lico penetrante ocasionado por munici\u00f3n de impacto disparado por arma de fuego, lo cual ocasiona severos e irreversibles da\u00f1os a nivel de enc\u00e9falo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A Cruz le hab\u00edan disparado el s\u00e1bado pasado, durante la represi\u00f3n de una protesta, a manos del Esmad, con un cartucho de carga m\u00faltiple y munici\u00f3n de impacto tipo bean bag, en un arma de fuego tipo escopeta calibre 12, un tipo de armamento permitido para el cuerpo antidisturbios. Pancartas y grafitis alrededor del Congreso manifiestan en estos momentos el reclamo popular: \u201cNo m\u00e1s Esmad\u201d, \u201cEsmad asesinos\u201d y \u201cDesmonte Esmad\u201d. A su muerte se sum\u00f3 este martes 26 la de Brandon Cely, un soldado de 21 a\u00f1os que se grab\u00f3 a s\u00ed mismo apoyando las manifestaciones y que, amedrentado por sus compa\u00f1eros y por el mando militar, decidi\u00f3 quitarse la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Mala educaci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En la actualidad, tras 15 meses en el poder, Duque roza un 70 por ciento de desaprobaci\u00f3n entre la poblaci\u00f3n. De hecho, el pasado mes de octubre, su partido, el Centro Democr\u00e1tico, perdi\u00f3 las elecciones seccionales en ciudades como Bogot\u00e1, Cali e incluso Medell\u00edn, un feudo pol\u00edtico del l\u00edder de su partido, el ex presidente \u00c1lvaro Uribe. Precisamente es en estas tres ciudades donde las protestas se han hecho sentir con m\u00e1s fuerza durante este caliente mes de noviembre.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El peso juvenil en estas protestas viene marcado por dos circunstancias especiales: el enorme distanciamiento existente entre este sector social y el establishment pol\u00edtico colombiano \u2013sea este conservador o progresista\u2013 y la lucha de los universitarios en las calles en reclamo de una educaci\u00f3n gratuita y de calidad. En los meses previos al estadillo actual, hab\u00edan sido varias las movilizaciones protagonizadas por los estudiantes de la ense\u00f1anza superior que ped\u00edan m\u00e1s presupuesto y atenci\u00f3n para la educaci\u00f3n p\u00fablica. Colombia, un pa\u00eds que se jacta de ser parte de la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (Ocde), aparece entre los m\u00e1s rezagados de sus Estados miembros si se tienen en cuenta los indicadores referidos al nivel formativo de su poblaci\u00f3n estudiantil. Por otro lado, tan s\u00f3lo el 9 por ciento de los estudiantes provenientes de familias pobres colombianas llega a acceder a la universidad, frente a un 53 por ciento de acceso de estudiantes provenientes de familias pudientes.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las organizaciones estudiantiles \u2013especialmente las universitarias\u2013 est\u00e1n exigiendo ahora el fin de los recortes presupuestarios en la educaci\u00f3n, el cumplimiento de los acuerdos alcanzados con el gobierno con anterioridad a las protestas (dotaci\u00f3n presupuestaria, aplicable en cuatro a\u00f1os, de m\u00e1s de 1.300 millones de d\u00f3lares para la educaci\u00f3n superior en instituciones gratuitas) y el cese de la corrupci\u00f3n enraizada en la gesti\u00f3n de las universidades estatales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Este reclamo ha tenido particular eco en el resto de la poblaci\u00f3n, en vistas de que la corrupci\u00f3n en la gesti\u00f3n p\u00fablica en Colombia tiene un car\u00e1cter generalizado y estructural. Dicha situaci\u00f3n genera p\u00e9rdidas para el pa\u00eds, cuantificadas por la Contralor\u00eda General de la Rep\u00fablica, en torno a los 15.000 millones de d\u00f3lares. Colombia no ha sido tampoco inmune a los millonarios esc\u00e1ndalos de la constructora brasile\u00f1a Odebrecht, a los que se suma el de la Refiner\u00eda de Cartagena, un caso de malversaci\u00f3n de fondos p\u00fablicos que sali\u00f3 a la luz en 2016 y que es a\u00fan investigado por la justicia, con implicaci\u00f3n de funcionarios de los gobiernos de \u00c1lvaro Uribe y de Juan Manuel Santos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201c\u00bfDe qu\u00e9 me hablas, viejo?\u201d. Sin embargo, quiz\u00e1 el detonante m\u00e1s importante detr\u00e1s de la convocatoria del conjunto de las protestas de estos \u00faltimos d\u00edas fue la revelaci\u00f3n de la masacre de al menos ocho ni\u00f1os en un operativo de las fuerzas de seguridad, ocurrida el 30 de agosto en un campamento guerrillero ubicado en el departamento de Caquet\u00e1. Estas muertes, como ha sido habitual durante los a\u00f1os de plomo, hab\u00edan sido ocultadas a la opini\u00f3n p\u00fablica por parte del gobierno de Duque y al salir a la luz a comienzos de noviembre causaron una profunda indignaci\u00f3n popular y la salida del Ejecutivo de Guillermo Botero, hasta entonces ministro de Defensa.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El caso se conoci\u00f3 por la poblaci\u00f3n reci\u00e9n el martes 5, cuando durante un debate parlamentario sobre una moci\u00f3n de censura contra Botero, el senador Roy Barreras, del Partido de la Unidad Nacional, lo acus\u00f3 de ocultarles a los colombianos que hab\u00eda \u201cbombardeado a ni\u00f1os\u201d. Ante eso, el ministro decidi\u00f3 renunciar antes que ser censurado por el Congreso. Algunos d\u00edas despu\u00e9s de lo sucedido en el parlamento, un periodista interpel\u00f3 sobre el tema al presidente Iv\u00e1n Duque, durante un acto pol\u00edtico en Barranquilla. La contestaci\u00f3n del mandatario, que qued\u00f3 grabada en un video filmado por el propio periodista, circul\u00f3 r\u00e1pidamente en las redes sociales: Duque escucha la pregunta, responde: \u201c\u00bfDe qu\u00e9 me hablas, viejo?\u201d, y raudamente se aleja en otra direcci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En el mismo departamento del Caquet\u00e1, donde sucedi\u00f3 la muerte de los ocho infantes, se vive una cada vez mayor espiral de violencia por la presencia de grupos armados, disidencias de las Farc, paramilitares, bandas narcotraficantes y las propias fuerzas armadas. Se trata apenas de un cap\u00edtulo m\u00e1s de una situaci\u00f3n que ya se ha cobrado la muerte de gran cantidad de colombianos, entre ellos decenas de l\u00edderes comunitarios en todo el pa\u00eds. Las organizaciones ind\u00edgenas convocantes al paro nacional con el que comenzaron las protestas reclaman al gobierno el cese de la impunidad frente a los ya 134 l\u00edderes sociales asesinados desde que Iv\u00e1n Duque asumi\u00f3 la presidencia de la Rep\u00fablica en agosto de 2018.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">De igual manera, los manifestantes reclaman por la intenci\u00f3n gubernamental de reformar el actualmente reconocido derecho a la protesta social, reforma que, seg\u00fan denuncian los convocantes al paro, tiene como finalidad articular campa\u00f1as de criminalizaci\u00f3n social y jur\u00eddica sobre quienes se movilizan en las calles. Adem\u00e1s, existe un descontento generalizado con el gobierno por su incumplimiento permanente de los acuerdos alcanzados con organizaciones sociales de distinta \u00edndole: ind\u00edgenas, campesinas, ambientales, de la educaci\u00f3n y, especialmente, sindicales.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Agenda neoliberal <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A los sindicatos les preocupa especialmente la reforma laboral perseguida por el oficialismo con el respaldo de la Ocde, la Asociaci\u00f3n Nacional de Instituciones Financieras, el Consejo Gremial y varios partidos conservadores con representaci\u00f3n en el Congreso. El proyecto busca flexibilizar a\u00fan m\u00e1s el mercado laboral existente mediante medidas como que, en su primer empleo, a los j\u00f3venes se les pague tan s\u00f3lo el 75 por ciento del salario m\u00ednimo establecido. En paralelo se plantea una l\u00f3gica de contrataciones por hora que hace imposible \u2013en el marco de persistencia del desempleo propia de la inestabilidad macroecon\u00f3mica que caracteriza al actual capitalismo\u2013 que los trabajadores puedan lograr una jubilaci\u00f3n digna al final de su vida laboral.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Entre las cuestiones que inquietan a las organizaciones de trabajadores tambi\u00e9n est\u00e1 la reforma del sistema de pensiones planteada por Duque. Las centrales obreras se resisten al intento de implementaci\u00f3n del modelo chileno en Colombia, con el que se busca eliminar el fondo estatal de pensiones, Colpensiones, y entregar los aportes de empresas y trabajadores a manos de fondos privados. Dicha reforma, promovida por las instituciones de Bretton Woods, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, cuenta con el apoyo del sector financiero privado y las organizaciones patronales del pa\u00eds, y es defendido por el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla. Para el jerarca, esta ser\u00eda la \u00fanica manera de atajar la crisis pensional que vive Colombia de cara a su insostenibilidad en veinte o treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Otra propuesta del gobierno que enfrenta gran resistencia social es la reforma tributaria planteada desde la Casa de Nari\u00f1o. Aqu\u00ed la cosa es muy sencilla, denuncian los sindicatos: el Ejecutivo pretende rebajar la presi\u00f3n fiscal sobre empresas nacionales y transnacionales que operan en la econom\u00eda colombiana a cambio de incrementarla sobre la clase media y los trabajadores. En paralelo, Duque plantea privatizar las empresas m\u00e1s rentables del pa\u00eds: la petrolera estatal Ecopetrol y la el\u00e9ctrica Cenit, adem\u00e1s de todas aquellas empresas p\u00fablicas en las que el Estado sea propietario de al menos el 50 por ciento del accionariado (en torno a 40 compa\u00f1\u00edas de distinta \u00edndole).<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Un divorcio evidente <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por \u00faltimo, y no menos importante, hay un tercer elemento que sali\u00f3 a relucir en estas protestas en curso: el acuerdo de paz. Recordemos que este acuerdo con la principal guerrilla colombiana \u2013las Farc\u2013 fue firmado por el presidente anterior, Juan Manuel Santos, en 2016. Duque y su partido desarrollaron en aquel entonces una fuerte campa\u00f1a en contra de dicho pacto. Ahora, uno de los principales ejes de intervenci\u00f3n del actual partido de gobierno ha sido intentar obstaculizar la negociaci\u00f3n y los compromisos acordados por la gesti\u00f3n anterior.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La confluencia de todas estas frustraciones, demandas, reivindicaciones y resistencias desencadenaron una ola de protestas con un respaldo popular como hace d\u00e9cadas no se ve\u00eda en Colombia. Sin duda, el fin de 60 a\u00f1os de conflicto armado con las Farc ha influido positivamente en la nueva articulaci\u00f3n de estas luchas sociales bajo un rechazo generalizado a la gesti\u00f3n del presidente Iv\u00e1n Duque (v\u00e9ase \u201cC\u00f3mo se cuece el sancocho\u201d).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las enormes movilizaciones en curso hicieron que Duque reaccionara de forma relativamente r\u00e1pida. El mandatario colombiano ofreci\u00f3, a poco de comenzadas las protestas, un di\u00e1logo nacional con el fin de rebajar la tensi\u00f3n social existente y desmovilizar a la ciudadan\u00eda, pero el ofrecimiento no estuvo acompa\u00f1ado de propuestas ni respuestas directas a los reclamos de las multitudes, lo que le hace carecer de credibilidad ante la sociedad movilizada. En resumen, la llamada al di\u00e1logo de Duque ha ido en paralelo a la avalancha de cr\u00edticas que ha recibido por el brutal uso de la fuerza llevado a cabo por los aparatos represivos del Estado contra los manifestantes.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En ese marco, las perspectivas de resoluci\u00f3n del conflicto a corto o mediano plazo en Colombia son tan complejas como las que se viven en Chile o las que posiblemente se reediten en breve en Ecuador. Hipotecados al Fmi y a otros organismos multilaterales de cr\u00e9dito, los gobiernos de estos pa\u00edses carecen de soluciones ante los reclamos populares, lo que se suma a la falta de confianza de la poblaci\u00f3n ante las instituciones p\u00fablicas y el propio Estado. Se trata de una coyuntura en la que las ideas de los de arriba ya no convencen a los de abajo y en la que la aspiraci\u00f3n ciudadana ya no es s\u00f3lo sustituir a los detentadores actuales del poder, sino una profunda y total subversi\u00f3n cultural que ponga en cuesti\u00f3n al concepto de Estado en s\u00ed mismo. El divorcio entre sociedad y pol\u00edtica institucional en Am\u00e9rica Latina y gran parte del planeta es cada vez m\u00e1s evidente.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las causas del estallido colombiano<\/strong><\/p>\n<p><strong>C\u00f3mo se cuece el sancocho <\/strong><\/p>\n<p><strong>Lo que empez\u00f3 como una manifestaci\u00f3n rutinaria se masific\u00f3 a ra\u00edz de que el gobierno de Iv\u00e1n Duque la desestimara y estigmatizara. Pero el origen de las masivas protestas colombianas se halla en la impopularidad del presidente y en las oportunidades y frustraciones emanadas del proceso de paz con las Farc.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Sandra Botero\/Silvia Otero Baham\u00f3n *<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Al grupo de pa\u00edses latinoamericanos que en los \u00faltimos meses han vivido oleadas masivas de protesta social acaba de sumarse Colombia. \u00bfSe viene una coyuntura cr\u00edtica a la ecuatoriana, a la boliviana o a la chilena? Si bien existen algunos parecidos, lo cierto es que el trasfondo de la movilizaci\u00f3n colombiana es distinto y tiene que ver con los dividendos truncados de la paz.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El 21 de noviembre (21N), primer d\u00eda de las protestas, convergi\u00f3 un popurr\u00ed de motivos alrededor de la insatisfacci\u00f3n con el gobierno de derecha del presidente Iv\u00e1n Duque, que lleva un a\u00f1o y medio de mandato. Se protest\u00f3 contra la reforma laboral y previsional, el neoliberalismo, la no implementaci\u00f3n de los acuerdos de paz, por la defensa de los animales y el ambiente y en repudio de la violencia, el machismo y la corrupci\u00f3n. Se movilizaron los sectores sociales organizados que tradicionalmente protestan, pero tambi\u00e9n ciudadanos de a pie, del campo y la ciudad.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"9795\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=9795\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/colombia2911-ii.jpg?fit=1104%2C622&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1104,622\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Colombia2911 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/colombia2911-ii.jpg?fit=656%2C370&amp;ssl=1\" class=\" size-full wp-image-9795 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/colombia2911-ii.jpg?resize=656%2C370&#038;ssl=1\" alt=\"Colombia2911 II\" width=\"656\" height=\"370\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfQu\u00e9 propici\u00f3 este sancocho de sectores y motivos? Dos aspectos: primero, la err\u00e1tica respuesta del gobierno al llamado al paro, que al estigmatizarlo y subestimarlo acab\u00f3 sumando m\u00e1s sectores a la protesta. Y segundo, las tensiones que emanan del pos-acuerdo con las Farc que, por un lado, permiten la expresi\u00f3n de nuevos reclamos, pero por otro producen frustraci\u00f3n, puesto que los viejos problemas de violencia a\u00fan no se han superado.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>El trasfondo <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los paros son comunes en Colombia. Todos los a\u00f1os, sindicatos, estudiantes, movimientos ind\u00edgenas y algunos gremios convocan a varias jornadas de paro nacional. En los \u00faltimos a\u00f1os estas medidas han transcurrido con normalidad y no suelen tener un alcance masivo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero el 21N esto cambi\u00f3. El gobierno puso en marcha un efecto de bola de nieve que le sum\u00f3 gente y motivos a las protestas. El 30 de octubre se hizo la convocatoria al paro, en contra de proyectos legislativos de reforma previsional y laboral que han estado en discusi\u00f3n desde hace meses. El gobierno planeaba transformar el fondo de pensiones estatal en un sistema de fondos privados (que se basan en ahorro individual, como en Chile), disminuyendo los subsidios estatales. Por su parte, el proyecto de reforma laboral buscaba flexibilizar los contratos de empleo de los j\u00f3venes de entre 18 y 28 a\u00f1os, haciendo posible la contrataci\u00f3n por horas. Esto, seg\u00fan los cr\u00edticos, aumentar\u00eda la informalidad y har\u00eda a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil jubilarse.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Inicialmente la convocatoria se limitaba a \u201clos de siempre\u201d: sindicatos, maestros y estudiantes de universidades p\u00fablicas. Pero d\u00edas despu\u00e9s el partido de gobierno (Centro Democr\u00e1tico), por boca del ex presidente \u00c1lvaro Uribe, dijo que este paro era \u201cparte de la estrategia del Foro de San Pablo\u201d, y que estaba organizado por \u201canarquistas internacionales\u201d y \u201cviolentos\u201d. Con esta lectura del paro el uribismo desestim\u00f3 los motivos de los convocantes, sumando gente inconforme a la iniciativa.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El gobierno calde\u00f3 los \u00e1nimos a\u00fan m\u00e1s al negar que estuvieran en preparaci\u00f3n las reformas laboral y de pensiones. Esto gener\u00f3 malestar, al tiempo que mostraba un gobierno incapaz de tramitar sus propuestas. El d\u00eda anterior al paro, la Polic\u00eda realiz\u00f3 allanamientos a las sedes de colectivos culturales y medios alternativos. Estos operativos fueron vistos como actos de censura.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La cereza del pastel fue la violencia. Las dos masacres contra l\u00edderes ind\u00edgenas en el Cauca, cometidas a fines de octubre, produjeron desaz\u00f3n y llevaron a la convocatoria de una moci\u00f3n de censura contra el ministro de Defensa. En el Congreso se denunci\u00f3 que en un bombardeo militar contra un grupo criminal de un ex miembro de las Farc murieron ocho menores de edad que hab\u00edan sido reclutados forzosamente. Estas revelaciones le costaron el puesto al ministro y sumaron otros grupos sociales al paro.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">As\u00ed, lo que iba a ser un paro rutinario termin\u00f3 siendo una manifestaci\u00f3n de grandes proporciones por causa del propio gobierno. Las movilizaciones contin\u00faan, alimentadas por el uso desmedido de la violencia por parte de los agentes del Estado y por la insatisfacci\u00f3n ciudadana con la respuesta del gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Explicando el sancocho<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las protestas en Colombia reflejan un choque entre las oportunidades que se abrieron con el proceso de paz y la desilusi\u00f3n por la no materializaci\u00f3n de los acuerdos. Durante las negociaciones de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc la intensidad del conflicto disminuy\u00f3 dr\u00e1sticamente. Esto tuvo un efecto poderoso sobre la agenda pol\u00edtica: por primera vez en d\u00e9cadas el conflicto armado interno pas\u00f3 a un segundo plano. El pa\u00eds empez\u00f3 a hablar de corrupci\u00f3n, pobreza, desigualdad, salud y educaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El argumento con que los gobiernos sol\u00edan descalificar la protesta, acus\u00e1ndola de estar infiltrada por la guerrilla y el terrorismo, perdi\u00f3 vigencia con el proceso de paz. Al mismo tiempo, la reducci\u00f3n del conflicto cre\u00f3 la posibilidad de que sectores y l\u00edderes sociales que antes no pod\u00edan organizarse y expresarse \u2013por las amenazas de los diferentes actores armados\u2013 lo hicieran con mayor libertad. En consecuencia, las movilizaciones sociales aumentaron significativamente tras el inicio de las negociaciones en 2012. Parte de los dividendos de la paz fueron la apertura de la agenda pol\u00edtica y el desgaste de la criminalizaci\u00f3n de la protesta. Esto explica la diversidad de motivos y sectores que se han sumado a las movilizaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Al mismo tiempo, muchos ciudadanos sienten que cambiaron el cheque con los dividendos de la paz por dinero en efectivo, y que al salir del banco les robaron el dinero. El \u00faltimo a\u00f1o y medio ha visto un recrudecimiento de la violencia y una reedici\u00f3n de los problemas del conflicto armado. Aunque el gobierno declara apoyar los acuerdos de paz, lo cierto es que hay incumplimientos en varios puntos. El n\u00famero de asesinatos contra l\u00edderes sociales aument\u00f3, y en las \u00faltimas elecciones locales hubo altas cifras de violencia. Esto genera frustraci\u00f3n en un sector importante de la ciudadan\u00eda que apoy\u00f3 el proceso de paz.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A esto se le suma la inconformidad con el gobierno: el presidente Duque tiene 26 por ciento de aprobaci\u00f3n, el \u00edndice m\u00e1s bajo de cualquier presidente desde 1998. El gobierno no logr\u00f3 pasar en el Congreso sus proyectos \u201cbandera\u201d. Lo critican sus opositores y los sectores m\u00e1s radicales de su propio partido, porque su gesti\u00f3n no est\u00e1 mostrando resultados y no tiene una agenda definida.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La inconformidad atrae a las calles a habitantes del campo y la ciudad y propicia alianzas entre ellos. En las zonas rurales las personas protestan por la no implementaci\u00f3n de los acuerdos de paz y las fallidas pol\u00edticas del gobierno: los proyectos de reforma rural no se han visto, y en cambio la violencia arrecia. Por otro lado, en varias ciudades del pa\u00eds, especialmente aquellas que votaron favorablemente el plebiscito convocado para refrendar los acuerdos de paz con las Farc, muchos habitantes est\u00e1n convencidos de la necesidad de invertir recursos en el campo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ahora bien, en las protestas urbanas confluyen clases medias y sectores populares que pueden llegar a tener demandas contradictorias. Los trabajadores formales, por ejemplo, exigen mantener el generoso sistema p\u00fablico de pensiones. Sin embargo, mantener ese sistema \u2013que se sustenta en subsidios estatales\u2013 le quita recursos a la posibilidad de tener una jubilaci\u00f3n universal para aquellos que est\u00e1n en la informalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En conclusi\u00f3n, los dividendos truncados de la paz, sumados a un gobierno d\u00e9bil, nos llevan a una mezcla de movilizaciones (pac\u00edficas, violentas, peque\u00f1as, masivas) que ventilan m\u00faltiples descontentos, desbordan los liderazgos tradicionales y no est\u00e1n articuladas. No est\u00e1 claro si se sostendr\u00e1n en el tiempo y se cohesionar\u00e1n, como en Chile. En cualquier caso, al reprimir la protesta, Duque parece estar siguiendo la receta de su hom\u00f3logo Pi\u00f1era. Est\u00e1n por verse el alcance y el norte de la conversaci\u00f3n nacional que prometi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">* <strong>Sandra Botero<\/strong>, profesora de la Universidad del Rosario (Colombia), doctora en ciencia pol\u00edtica por la Universidad de Notre Dame y mag\u00edster en estudios latinoamericanos por la Universidad de Texas. <strong>Silvia Otero Baham\u00f3n<\/strong>, \u00a0de la Universidad del Rosario (Colombia), doctora en ciencia pol\u00edtica por la Universidad de Northwestern y cientista pol\u00edtica de la Universidad de Los Andes, en Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los colombianos viven la oleada de protestas m\u00e1s grande de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Represi\u00f3n, toques de queda y el asesinato de manifestantes han sido los primeros reflejos del gobierno ante las demandas de m\u00faltiples sectores sociales. Aunque, con el ejemplo de Chile en mente, el presidente llam\u00f3 luego a un di\u00e1logo nacional con el fin de rebajar la tensi\u00f3n, las demandas de los manifestantes apuntan contra aspectos claves de su mandato&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":9794,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,1220667],"class_list":{"0":"post-9788","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-aside","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"tag-america-latina","8":"tag-esmad","9":"post_format-post-format-aside","11":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/colombia2911-i.jpg?fit=900%2C600&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-2xS","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9788","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9788"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9788\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9799,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9788\/revisions\/9799"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9794"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9788"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9788"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9788"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}