{"id":944,"date":"2016-09-20T16:41:04","date_gmt":"2016-09-20T16:41:04","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=944"},"modified":"2016-09-20T16:41:04","modified_gmt":"2016-09-20T16:41:04","slug":"uruguay-violencia-de-estado-muertes-de-presos-y-arbitrariedad-policial-en-el-sistema-penitenciario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=944","title":{"rendered":"Uruguay. Violencia de Estado: muertes de presos y arbitrariedad policial en el sistema penitenciario"},"content":{"rendered":"<p><strong>Uruguay<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las muertes en el sistema penitenciario<\/strong><\/p>\n<p><strong>Todos los fuegos el fuego <\/strong><\/p>\n<p><strong>El testimonio de nueve mujeres que visitan a sus presos<\/strong><\/p>\n<p><strong>En las c\u00e1rceles se apaga un incendio y se reaviva otro. Ya van 31 presos muertos en lo que va del a\u00f1o, y el contador no parece detenerse. S\u00f3lo una muestra de esa emergencia ocurri\u00f3 este mi\u00e9rcoles, cuando varios presos asesinaron a un compa\u00f1ero e hirieron a otros en el ex Comcar, se suicid\u00f3 un recluso en la ex C\u00e1rcel Central y se desat\u00f3 un mot\u00edn en Las Rosas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Venancio Acosta\/Betania N\u00fa\u00f1ez<\/strong><\/p>\n<p><strong>Brecha, Montevideo, 10-9-2016\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/brecha.com.uy\/\">http:\/\/brecha.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>En la oficina de Juan Miguel Petit, comisionado parlamentario para el sistema penitenciario, hay un mapa de Uruguay intervenido por alfileres de colores. Los rojos se\u00f1alan las c\u00e1rceles donde el sistema penitenciario toc\u00f3 fondo, donde se encuentra recluida 70 por ciento de la poblaci\u00f3n total. Principalmente reunidas en el \u00e1rea metropolitana, all\u00ed es posible localizar, tambi\u00e9n, los establecimientos donde muri\u00f3 la mayor\u00eda de los 31 presos en lo que va de 2016, seg\u00fan datos a los que accedi\u00f3 Brecha, actualizados al d\u00eda de ayer (v\u00e9anse gr\u00e1ficos).<\/p>\n<p>El ex Comcar y el penal de Libertad lideran el podio de muertes: la mayor\u00eda son catalogadas como \u201cviolentas\u201d y aluden a situaciones derivadas de la convivencia, como la que ocurri\u00f3 este mi\u00e9rcoles, cuando una pelea entre presos termin\u00f3 con un muerto \u2013que fue envuelto en un colch\u00f3n por sus compa\u00f1eros y prendido fuego\u2013 y varios heridos. Adem\u00e1s, de las 31 muertes en todo el sistema, siete corresponden a suicidios y tres a hechos cuyas causas no han sido despejadas, al menos en su versi\u00f3n oficial: una de ellas, de hecho, est\u00e1 catalogada como posible omisi\u00f3n de asistencia, la segunda est\u00e1 pendiente de autopsia y la tercera sigue en los juzgados, ya que un preso cay\u00f3 al vac\u00edo y se piensa que la guardia puede haberlo de\u00adsestabilizado al dispararle con balas de goma.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las ri\u00f1as carcelarias divulgadas por la cr\u00f3nica roja o los alegatos fr\u00edos vertidos por las autoridades, el mal\u00f3n de fallecimientos denuncia por s\u00ed solo que en el sistema penitenciario hay demasiadas cosas que funcionan mal. Especialistas consultados por Brecha describen, por ejemplo, que algunos m\u00f3dulos del ex Comcar son espacios autogobernados, y relatan que, por la falta de personal, durante las noches los pocos polic\u00edas que hay se retiran y, aprovechando que la mayor\u00eda de los barrotes est\u00e1n limados, los presos salen a las \u201ccalles\u201d de la megac\u00e1rcel, habitada por 3.500 personas. Lo mismo cuentan las madres de los presos, con base en las historias que sus hijos les trasmiten: \u201cDe noche circulan por todo el Comcar, hacen terrible despliegue, andan armados, venden droga. Los guardias los dejan porque no los pueden controlar\u201d.<\/p>\n<p>En este escenario, Petit aguarda que el Instituto Nacional de Rehabilitaci\u00f3n (Inr) re\u00fana los datos necesarios para digerir la cifra de muertes y la cantidad de hechos similares registrados en a\u00f1os anteriores. En di\u00e1logo con Brecha, el director del Inr, Crisoldo Caraballo, resalt\u00f3 que la cifra actual es \u201cmuy alta\u201d, y agreg\u00f3: \u201cLa explicaci\u00f3n es que evidentemente la conflictividad aument\u00f3 much\u00edsimo en la sociedad, y nosotros tenemos a todos los que est\u00e1n en conflicto con la ley penal juntos. Eso hace que lo que afuera se puede resolver por otros caminos, en la c\u00e1rcel aparezca sin que haya muchas maneras de evitarlo\u201d. El diagn\u00f3stico difiere de la visi\u00f3n del comisionado, sintetizada en cinco informes donde se explaya acerca del car\u00e1cter deficitario de las principales c\u00e1rceles del pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u201cLa cifra de muertes violentas es elevada y est\u00e1 incluso superando guarismos de 2007 y 2008, a\u00f1os de gran violencia dentro del sistema carcelario\u201d, afirm\u00f3 a Brecha el ex comisionado parlamentario \u00c1lvaro Garc\u00e9, refiri\u00e9ndose a la actual cifra de fallecidos. \u201cPr\u00e1cticamente est\u00e1 en el nivel de los m\u00e1ximos hist\u00f3ricos, y faltan tres meses m\u00e1s del a\u00f1o. Y eso que no se produjo un episodio de muertes masivas como en 2010, cuando el incendio en la c\u00e1rcel de Rocha\u201d, indic\u00f3. Garc\u00e9 hab\u00eda renunciado al cargo en 2014, y la oficina qued\u00f3 ac\u00e9fala. Sobre el \u00ednterin no hab\u00eda datos, pero el director del Inr asegur\u00f3 a este semanario que el n\u00famero de muertes registrado el a\u00f1o pasado \u2013\u201centre muertes violentas, suicidios y fallecidos por enfermedad o por otras causas\u201d\u2013 fue de 43 personas.<\/p>\n<p><strong>Alarmas<\/strong><\/p>\n<p>\u201cNo es posible gestionar una c\u00e1rcel para 3.500 personas\u201d, dice el comisionado, en alusi\u00f3n al grueso de los incumplimientos que se vienen registrando en la Unidad 4 (ex Comcar) y que se condensan en dos informes especiales que ha dirigido al Parlamento en los \u00faltimos meses. El gran monstruo del sistema penitenciario uruguayo alberga a m\u00e1s del 30 por ciento de la poblaci\u00f3n total de privados de libertad del pa\u00eds. Sus m\u00f3dulos 8, 10, 11 y 12 representan el n\u00facleo duro de degradaci\u00f3n de un cuadro general que ha sido descrito por Petit como \u201csombr\u00edo y preocupante\u201d, y por los familiares como \u201cun dep\u00f3sito de gente. Hay m\u00f3dulos en los que viven 700, donde conviven seis o siete por celda, sin salir a un patio en todo el d\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>En abril el comisionado constat\u00f3 \u2013en los m\u00f3dulos 8, 10 y 11\u2013 un ambiente de convivencia tenso, \u201ctraum\u00e1tico y explosivo\u201d, provocado por la nula presencia de actividades laborales, deportivas o educativas, y empeorado por el hacinamiento, las p\u00e9simas condiciones edilicias y los roedores que infestan las celdas. No hay rastros de programas para el tratamiento de adicciones, no hay emprendimientos productivos o laborales, ni orientaci\u00f3n familiar, hay grandes d\u00e9ficits en la atenci\u00f3n sanitaria (con casos en los que urg\u00eda un seguimiento m\u00e9dico y apoyo en salud mental), todo eso qued\u00f3 sentado en la advertencia.<\/p>\n<p>Se recomendaba adem\u00e1s, entre otras cosas, solicitar apoyo a \u00adAsse (Administraci\u00f3n de los Servicios de Salud del Estado) y al Msp (Ministerio de Salud P\u00fablica) reforzar los recursos t\u00e9cnicos, recurrir a la Intendencia de Montevideo para remover los basurales y reformar el sistema de visitas, cuyo dise\u00f1o oprobioso para los familiares era considerado otra fuente de violencia interna.<\/p>\n<p>\u201cLo m\u00e1s grave es que no importa lo que les pase, no los llevan a la policl\u00ednica, s\u00f3lo llevan a los que est\u00e1n con una pu\u00f1alada grave. Ellos si tienen un ataque de asma se cortan para estar sangrando, y as\u00ed se aseguran de que los lleven. Ya muri\u00f3 un muchacho en su celda por un paro respiratorio\u201d, dice una madre, refiri\u00e9ndose al posible caso de omisi\u00f3n de asistencia.<\/p>\n<p>A fines de junio el n\u00famero de presos que concurr\u00edan a actividades laborales y educativas segu\u00eda siendo \u00ednfimo, y la atenci\u00f3n m\u00e9dica y psicol\u00f3gica continuaba siendo insuficiente. Con respecto al encierro, se se\u00f1alaba que \u201cen el mejor de los casos los internos tienen media hora de patio por semana. En algunos casos pasan semanas y meses sin salir\u201d. La rotura de barrotes o el \u201cpaseo\u201d por los m\u00f3dulos se sancionaba prohibiendo las visitas, lo cual tensaba la convivencia en celdas que frecuentemente alojan a m\u00e1s del doble de su capacidad. \u201cLa suma de problemas y vulnerabilidades hace de la convivencia un escenario tenso, lleno de fricciones, desencuentros y estrategias de supervivencia donde surge la violencia una y otra vez.\u201d Se requer\u00eda, una vez m\u00e1s, una intervenci\u00f3n urgente, y se repet\u00edan recomendaciones.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los m\u00f3dulos 8, 10 y 11, otros escollos del sistema merecieron referencias de Petit. El M\u00f3dulo 12 registr\u00f3 niveles de aislamiento extremo denunciado tambi\u00e9n por la Instituci\u00f3n Nacional de Derechos Humanos (Inddhh) por graves violaciones a la normativa (v\u00e9ase Brecha, 12-VIII-16). Respecto del Sector 5 de la C\u00e1rcel de Mujeres se denunci\u00f3 la absoluta ausencia de programas de rehabilitaci\u00f3n, las carencias edilicias, la falta de intervenci\u00f3n m\u00e9dica y t\u00e9cnica en general, entre otros incumplimientos que alcanzaban a todo el establecimiento.<\/p>\n<p>En cuanto a la situaci\u00f3n del M\u00f3dulo 12, en contraposici\u00f3n con lo afirmado por la Inddhh y el comisionado, Caraballo se limit\u00f3 a explicar que all\u00ed funciona un \u201cr\u00e9gimen especial de reclusi\u00f3n\u201d que respeta las normas nacionales e internacionales. \u201cHay una aumento de los beneficios de acuerdo a los procesos que la persona vaya teniendo, en funci\u00f3n de los procesos de su privaci\u00f3n de libertad\u201d, indic\u00f3; recalcando que, luego de las denuncias, los reclusos salen de la celda m\u00e1s seguido, reciben visitas y pueden fumar en el patio. Por otra parte, coincidi\u00f3 con las consideraciones de Petit respecto del Sector 5 de la C\u00e1rcel de Mujeres: \u201cHay que arreglarlo\u201d, dijo, apuntando a la gradualidad de los procesos institucionales.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, la oficina del comisionado parlamentario lleva adelante cuatro acciones judiciales en contra de los guardias de la Unidad 4 (ex Comcar) y del penal de Libertad por situaciones de violencia contra los internos, que se suman a procesos anteriores por una represi\u00f3n en el penal en febrero de este a\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Puntos de vista <\/strong><\/p>\n<p>\u201cNo pasamos el examen\u201d, dice Juan Miguel Petit a Brecha, respecto del cumplimiento de la normativa nacional e internacional. \u201cEstamos mejor, pero seguimos estando muy mal\u201d, se ha habituado a decir a la prensa en los \u00faltimos meses, intentando trasmitir que el sistema est\u00e1 partido en tres: un grupo de centros que cumplen con lo requerido, un grupo que no lo hace, y un tercer grupo \u2013el m\u00e1s populoso\u2013 que est\u00e1 \u201crematadamente mal\u201d (donde incluye al Comcar, al penal de Libertad, a la c\u00e1rcel de Canelones y al quinto nivel de la C\u00e1rcel de Mujeres).<\/p>\n<p>\u201cLas violencias, las muertes, los suicidios, la tensi\u00f3n que hay, todo apunta a lo mismo: la baja densidad de intervenci\u00f3n t\u00e9cnica. Hay lugares donde te desespera ver gente joven que entra, transcurren dos o tres a\u00f1os y no pasa nada. Lo que pasa es el deterioro, deterioro y m\u00e1s deterioro\u201d, apunta Petit, y concluye: \u201cAc\u00e1 el responsable es el Estado, y lo que est\u00e1 faltando es la presencia del Estado\u201d.<\/p>\n<p>Sobre este punto, Crisoldo Caraballo dijo a Brecha que no s\u00f3lo al Inr (Instituto Nacional de Rehabilitaci\u00f3n) le corresponde llevar adelante los programas de rehabilitaci\u00f3n: \u201cTambi\u00e9n tiene que trabajar en equipo e integrar otros estamentos de la sociedad \u2013subraya\u2013. Hemos abierto las puertas para que ingrese el rugby, el ajedrez, la murga, la pintura, etc\u00e9tera. Y hemos intentado fomentar la educaci\u00f3n formal y no formal. Que todav\u00eda nos est\u00e1 faltando, s\u00ed\u201d, asume. Seg\u00fan el director del instituto, en el primer semestre de este a\u00f1o ingresaron cerca de 1.800 presos a las c\u00e1rceles de la zona metropolitana, y a la par se prev\u00e9 el ingreso de m\u00e1s polic\u00edas y m\u00e1s operadores civiles. \u201cPero los tr\u00e1mites a veces demoran\u201d, apunta. No obstante, una especialista que ingresa habitualmente a las c\u00e1rceles indic\u00f3 a Brecha que el personal es completamente insuficiente y su modelo de trabajo es \u201cespantoso\u201d: agentes que viven cerca de la frontera con Brasil vienen a la zona metropolitana a cumplir funciones, se instalan en las c\u00e1rceles durante una semana \u2013donde comen, duermen, viven\u2013, y luego hacen 500 quil\u00f3metros de vuelta a sus casas.<\/p>\n<p><strong>\u201cA gestionar\u201d <\/strong><\/p>\n<p>A comienzos de este mes Gonzalo Larrosa fue nombrado director del ex Comcar despu\u00e9s de haber conducido la c\u00e1rcel de Canelones y, m\u00e1s recientemente, la Unidad 13, Las Rosas, de Maldonado. Previo a asumir el mando del establecimiento m\u00e1s fat\u00eddico del sistema dio el primer paso en falso. En una entrevista con El Observador TV respecto de las condiciones de reclusi\u00f3n en la Unidad 4 espet\u00f3: \u201cA veces el Estado, no intencionalmente sino por falta de recursos, termina en estas situaciones donde se est\u00e1n violando los derechos b\u00e1sicos de las personas\u201d. Seg\u00fan supo Brecha, la extroversi\u00f3n de Larrosa \u2013quien adem\u00e1s de polic\u00eda es licenciado en ciencias de la educaci\u00f3n\u2013 no cay\u00f3 en gracia a las autoridades del Ministerio del Interior (MI), y el relacionamiento con la prensa le fue restringido desde entonces (literalmente, desde el MI la comunicaci\u00f3n a Brecha fue que las autoridades le ordenaron \u201cque se pusiera a gestionar y dejara de dar entrevistas\u201d).<\/p>\n<p>El mi\u00e9rcoles pasado Juan Miguel Petit visit\u00f3 la Unidad 4, ex Comcar. Estuvieron presentes Larrosa y Crisoldo Caraballo, director del Inr. Se llev\u00f3 adelante una requisa (el martes fue d\u00eda de visitas) que, seg\u00fan el comisionado, ocurri\u00f3 sin complicaciones. A pesar de haber transcurrido apenas una semana del nombramiento del nuevo director, Petit indic\u00f3 que \u201cse respiraba un aire nuevo\u201d. Sin embargo durante la noche muri\u00f3 otro preso en el M\u00f3dulo 8. Tambi\u00e9n se suicid\u00f3 un recluso en la ex C\u00e1rcel Central, hoy Unidad de Ingreso, Diagn\u00f3stico y Derivaci\u00f3n. El mismo d\u00eda ardieron colchones en Las Rosas (Maldonado) y un grupo de presos quiso impedir el ingreso de la guardia. Un d\u00eda despu\u00e9s el foco est\u00e1 apagado, pero s\u00f3lo moment\u00e1neamente.<\/p>\n<p><strong>El testimonio de nueve mujeres que visitan a sus presos<\/strong><\/p>\n<p><strong>Un poco adentro, un poco afuera<\/strong><\/p>\n<p>La antesala a la visita la ocupan tres o cuatro horas de espera a la intemperie, llueva, truene o haga sol. \u201cYo un d\u00eda estuve 7 horas, y al final pude verlo s\u00f3lo 15 minutos\u201d, cuenta una mam\u00e1, que desde el a\u00f1o pasado va al Comcar a visitar a su hijo. En la puerta de ese centro, un papel anuncia cu\u00e1les alimentos se pueden ingresar, pero la lista cambia en cada visita, as\u00ed que ya de antemano se sabe que una parte del surtido no va a pasar. \u201cMi hijo tiene problemas de adicci\u00f3n y me pide algo dulce. De repente lo \u00fanico que le pude llevar un d\u00eda fueron unas galletas y unos ojitos, pero no me los dejaron entrar y me los devolvieron hechos pur\u00e9. Ya entr\u00e9 indignada, porque los podr\u00eda haber guardado para mis otros hijos, y de repente te pasa que atr\u00e1s viene alguien con lo mismo que vos y se lo dejan entrar\u201d. Como si continuara esa idea, la esposa de un preso del penal de Libertad aporta: \u201cMe ha pasado que un guardia le pregunte a otro: \u2018\u00bfhoy entra esto?\u2019 Adelante tuyo le contestan que s\u00ed, pero \u00e9l dice que no, que hoy no\u201d.<\/p>\n<p>Luego viene la revisaci\u00f3n. Pasan por un esc\u00e1ner, pero algunas veces tambi\u00e9n les exigen que se desnuden. Como con la comida, negarse, protestar, insistir, cualquier reacci\u00f3n termina en sanci\u00f3n. El resultado: 30, 60 o 90 d\u00edas sin poder ver al familiar, o lo que en muchos casos es lo mismo, sin que sus familiares puedan recibir una visita. As\u00ed que \u201cuna se acostumbra a agachar el copete\u201d, resume una mam\u00e1, y otra dice: \u201cHay mucha judiada, pero te ten\u00e9s que callar\u201d.<\/p>\n<p>El color de la ropa, y \u00faltimamente tambi\u00e9n el de la ropa interior, es otro de los filtros. Dicen, pero sin demasiada certeza del criterio que se esconde detr\u00e1s, que celeste, azul y negro no, porque esas ropas podr\u00edan dejarlas a sus familiares para que intenten camuflarse con operadores y polic\u00edas. Tampoco se permiten, en general, polleras o calzados que exhiban la piel de los pies. Cu\u00e1l es la vestimenta adecuada es tan dif\u00edcil de prever que hay puestos de alquiler de ropa afuera de las c\u00e1rceles que \u2013al menos frente al Comcar\u2013 cobran 60 pesos por cualquiera de las prendas (buzo, pantal\u00f3n o calzado) y en garant\u00eda toman lo que la persona se tiene que quitar. \u201cYo entr\u00e9 durante a\u00f1os con un pantal\u00f3n y un d\u00eda me dijeron que con eso no entraba. Ese d\u00eda sal\u00ed llorando porque no sab\u00eda si me alcanzaba la plata, y si no me alcanzaba no ve\u00eda a mi hijo. Termin\u00e9 alquilando un pantal\u00f3n que me quedaba enorme\u201d, cuenta una mam\u00e1, y otra le responde: \u201cS\u00ed, hace poco a una que estaba en la cola le hicieron sacarse el suti\u00e9n. As\u00ed nom\u00e1s. Y una no va a estar alquilando ropa interior\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl \u00fanico criterio es la arbitrariedad\u201d, coinciden, despu\u00e9s de la enumeraci\u00f3n, dos grupos de mujeres que \u2013algunas desde hace meses, otras desde hace a\u00f1os\u2013 visitan a sus familiares presos en el Comcar y en el penal de Libertad. \u201cA m\u00ed me parece que todo esto no viene de arriba. Son ellos (los guardias) los que deciden en el momento\u201d, explica una mam\u00e1, y otra lo resume: \u201cel Comcar es improvisado, ca\u00f3tico, arbitrario. En los m\u00f3dulos 10 y 11 los presos y los polic\u00edas son la misma cosa\u201d. El mismo comentario podr\u00eda aplicarse al penal.<\/p>\n<p>Las mujeres con las que habl\u00f3 Brecha se\u00f1alan tambi\u00e9n que no hay manera de que la cantidad de droga que circula adentro de la c\u00e1rcel sea entrada \u00fanicamente por las visitas, lo mismo que los celulares. \u201cLos presos intercambian cosas a trav\u00e9s de cuerdas que comunican una celda con otra. La celda que tiene m\u00e1s cuerdas es \u2018la boca\u2019, y es obvio que la Polic\u00eda sabe y no lo desarticula. Si a nosotros nos revisan tanto, \u00bfc\u00f3mo permiten eso? Los reclusos consumen pasta adelante de los polic\u00edas y nadie les dice nada.\u201d Y es que adentro de la c\u00e1rcel se negocia todo: \u201cCambio de celda, no pasar sanciones, soldar la reja\u201d, a cambio de una caja de cigarros, refrescos, comida, a cambio de los giros: \u201cTe dan un n\u00famero de c\u00e9dula y hac\u00e9s el giro\u201d, cuenta una madre, y otra agrega que \u201cun giro de celular te sale 4 o 5 mil pesos, pero si ves que es de 500, 600 o 700 ya sab\u00e9s que es para droga, entonces, si lo pag\u00e1s, est\u00e1 en vos\u201d. Tambi\u00e9n agregan que no es cierto que no se encuentre efectivo: \u201cEsa es la plata viva, como le dicen\u201d.<\/p>\n<p>Estas mujeres relatan que, adentro de ambos centros, la mugre y las ratas pintan un paisaje similar. En el Comcar, la mayor\u00eda de las visitas son dentro de los m\u00f3dulos, donde viven los presos, y para evitar sentarse en el suelo, los reclusos ofrecen sus colchones. Adem\u00e1s, el ba\u00f1o no tiene puerta y hay que hacer en puntitas de pie, pero aun as\u00ed, a veces las parejas prefieren ese ambiente para concretar sus visitas conyugales, mientras los ni\u00f1os corretean por ah\u00ed. En el penal, \u201cuna forma de amedrentar al que ingresa son los charcos de sangre que dejan d\u00edas despu\u00e9s de las peleas o los motines. Yo vi sacar de La Piedra a un muchacho herido en carretilla\u201d, cuentan, y algo parecido tambi\u00e9n pasa en el Comcar: \u201cSupimos que una madre hab\u00eda ido a visitar a su hijo y cuando lleg\u00f3 a la puerta del m\u00f3dulo le dijeron que no entrara porque se acababa de ahorcar. Cuando alguien muere, no avisan. Te enter\u00e1s cuando vas y no est\u00e1. Una vez yo vi un cad\u00e1ver arriba del carro en el que trasladan la comida\u201d.<\/p>\n<p>El martes pasado fue d\u00eda de visitas en el Comcar. Desde temprano hab\u00eda dos filas para entrar, que se fueron engrosando a medida que peque\u00f1os grupos trasegaban mercader\u00edas en grandes bolsas de nailon desde los almacenes de enfrente del predio: fideos, agua mineral, bandejas con ojitos, papel higi\u00e9nico. Lloviznaba. La primera fila era para los hombres, y se contaban poco m\u00e1s de diez. La fila de las mujeres los rebasaba: mujeres y siempre m\u00e1s mujeres, las que para enfrentar este infierno particular tuvieron que memorizan la normativa, las que preparan el surtido para la visita, llaman a los m\u00f3dulos, preguntan, enfrentan a los jerarcas. Y una vez afuera, admiten: \u201cA la sociedad le importa tres carajos lo que nosotros pasamos, porque nuestro familiar rob\u00f3. Como a nadie le importa, los polic\u00edas te golpean sin problema, sent\u00eds que te tratan como lo peor de la sociedad. Nuestros derechos son vulnerados, pero lo que siente la gente es que estamos recibiendo nuestro merecido\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la oficina de Juan Miguel Petit, comisionado parlamentario para el sistema penitenciario, hay un mapa de Uruguay intervenido por alfileres de colores. Los rojos se\u00f1alan las c\u00e1rceles donde el sistema penitenciario toc\u00f3 fondo, donde se encuentra recluida 70 por ciento de la poblaci\u00f3n total. Principalmente reunidas en el \u00e1rea metropolitana, all\u00ed es posible localizar, tambi\u00e9n, los establecimientos donde muri\u00f3 la mayor\u00eda de los 31 presos en lo que va de 2016, seg\u00fan datos a los que accedi\u00f3 Brecha, actualizados al d\u00eda de ayer&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[12693],"tags":[17212,480663765,38812430],"class_list":["post-944","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-uruguay","tag-america-latina","tag-carcel-comcar","tag-penal-de-libertad","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-fe","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/944","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=944"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/944\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":948,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/944\/revisions\/948"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=944"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=944"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=944"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}