{"id":9379,"date":"2019-10-24T16:23:28","date_gmt":"2019-10-24T14:23:28","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=9379"},"modified":"2019-10-24T16:24:11","modified_gmt":"2019-10-24T14:24:11","slug":"chile-revuelta-popular-no-son-30-pesos-son-30-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=9379","title":{"rendered":"Chile &#8211; Revuelta popular. \u201cNo son 30 pesos, son 30 a\u00f1os\u201d.   [Dossier]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Cr\u00f3nica de la revuelta<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las grandes alamedas <\/strong><\/p>\n<p><strong>Treinta a\u00f1os despu\u00e9s de la vuelta a la democracia, el pueblo chileno se levant\u00f3 contra el lastre econ\u00f3mico y social heredado de la dictadura pinochetista y su transici\u00f3n. Celebrado como \u201cmodelo\u201d por la derecha latinoamericana, el neoliberalismo trasandino, protegido por gobiernos conservadores y progresistas, consagr\u00f3 la desigualdad y el privilegio en casi todos los aspectos de la vida social. Al hartazgo popular, el gobierno de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era ha enfrentado la prepotencia militar: estado de emergencia y toque de queda mediante, la violencia en la calle ya se ha cobrado cerca de una veintena de muertos y centenares de heridos. Sin embargo, miles contin\u00faan en las calle y el gobierno comienza a retroceder. Chile despert\u00f3.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Luis Thielemann\/Nicol\u00e1s Rom\u00e1n, desde Santiago de Chile<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 24-10-2019<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 24-10-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En alg\u00fan momento del lunes 14 o el martes 15 de octubre, los estudiantes del secundario se autoconvocaron por medio de las redes sociales para saltar torniquetes de forma masiva en las l\u00edneas del tren metropolitano subterr\u00e1neo de Santiago. Liceos del centro y la periferia de la ciudad se reun\u00edan con la consigna \u201cEvadir, no pagar, otra forma de luchar\u201d. La lucha de los secundarios ha sido una t\u00f3nica del sacudimiento social en las postrimer\u00edas, de nunca acabar, de la posdictadura chilena: mochilazo en 2001, revoluci\u00f3n ping\u00fcina en 2006 y, en 2011, el \u00faltimo estallido, una rebeli\u00f3n estudiantil que movi\u00f3 los s\u00f3lidos cimientos de los pactos neoliberales de la administraci\u00f3n chilena.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Al final de la semana, el gobierno metropolitano dict\u00f3 la securitizaci\u00f3n del subterr\u00e1neo: perros, antimotines, fusiles de balas de goma, gases por todos los t\u00faneles. Se contaban por decenas los efectivos de la polic\u00eda en una guerra por un objetivo que parec\u00eda absurdo: no permitir que la desobediencia estudiantil copara el tren subterr\u00e1neo para saltar los molinetes. La batalla tuvo su apoteosis el viernes 17 de octubre, cuando las autoridades del tren decidieron cerrar las puertas de las seis l\u00edneas de la red. De la evasi\u00f3n de los j\u00f3venes, que pagan 230 pesos chilenos (0,32 d\u00f3lares), se pas\u00f3 a una crisis del transporte que desemboc\u00f3 en un estallido social.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La respuesta de las autoridades fue desmedida. La policializaci\u00f3n del tren ante las evasiones masivas y las lacrim\u00f3genas lanzadas a los pies de las personas que esperaban entrar a una estaci\u00f3n tuvieron un efecto de capilarizaci\u00f3n de la lucha pol\u00edtica. Quienes en la tarde no pod\u00edan tomar el metro para volver a sus hogares decidieron con dignidad que prefer\u00edan caminar. Fue com\u00fan esa tarde escuchar el apoyo a los estudiantes: \u201clos apoyo\u201d, \u201cnosotros los seguiremos\u201d, \u201cesto se acab\u00f3\u201d, \u201ceste pa\u00eds es muy caro\u201d, \u201chay mucha desigualdad\u201d. Con el boca a boca y las redes sociales la temperatura social sub\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A las seis de la tarde del viernes 18, una hora antes del cierre de las estaciones en los barrios c\u00e9ntricos de Santiago, el caceroleo era intenso y espont\u00e1neo, y las calles estaban salpicadas de piquetes y barricadas. La cacerola repiqueteaba con furia contenida ante un alza del boleto presuntamente administrado por un comit\u00e9 de expertos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">De repente todo explot\u00f3. Dos o tres horas despu\u00e9s del cierre del subterr\u00e1neo la insubordinaci\u00f3n era general. La del viernes posiblemente ser\u00e1 recordada como una noche de barricadas, protesta y dignidad. La movilizaci\u00f3n escal\u00f3 y tanto los medios como las redes sociales informaron que la ciudad daba rienda suelta a su rabia de punta a cabo, por lo bajo. Cuatro estaciones del tren metropolitano ardieron en llamas en la incinerada remembranza de obreros que queman m\u00e1quinas y f\u00e1bricas en su ira contra la patronal. Al terminar el fin de semana hab\u00eda decenas de estaciones totalmente destruidas, casi un centenar con da\u00f1os graves y muchos vagones quemados. Se estima que el sistema estar\u00e1 funcionando con la capacidad m\u00ednima durante medio a\u00f1o. Adem\u00e1s, hubo saqueos a supermercados, ataques a comisar\u00edas e incendios de galpones. Rebeli\u00f3n contra los s\u00edmbolos m\u00e1s claros del dominio neoliberal, intuitivos pero claros. C\u00f3lera patente contra los s\u00edmbolos de una crisis que no se agota all\u00ed, la revuelta devino material, estallido palpable.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La consigna estudiantil inicial se volvi\u00f3 pasado remoto ante una sublevaci\u00f3n cuyo \u00fanico liderazgo hasta ahora es el hast\u00edo de vivir en uno de los ocho pa\u00edses m\u00e1s desiguales del mundo, el \u00fanico donde el agua pertenece a privados, un pa\u00eds administrado por una partidocracia indolente y desafectada. La contestaci\u00f3n viene de una nueva versi\u00f3n del movimiento social, organizada en torno a los polos del feminismo y la lucha por pensiones justas. La revuelta muestra as\u00ed una novedad impresionante de nuevos actores del siglo XXI: trabajadoras precarias, mujeres estudiantes, j\u00f3venes activistas y, en general, una clase trabajadora que est\u00e1 de vuelta del fin de la historia y la despolitizaci\u00f3n de la d\u00e9cada del 90.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Las primeras balas <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ya empezada la noche del viernes 18, la polic\u00eda no conten\u00eda las manifestaciones espont\u00e1neas, y el momento en que el presidente tomar\u00eda la palabra se hac\u00eda esperar. Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era, el presidente millonario, quien durante las primeras horas del estallido fue fotografiado en un restor\u00e1n en el suburbio rico de Santiago, se rehusaba a salir en la pantalla con una respuesta. Sin justificar su ausencia, al cabo de cuatro o cinco horas declar\u00f3, imperturbable, el estado de emergencia \u2013una excepci\u00f3n constitucional\u2013 y nombr\u00f3 al general Javier Iturriaga del Campo (sobrino de un represor de la dictadura procesado) jefe de la seguridad nacional y encargado de la capital de Chile. El militar tom\u00f3 el micr\u00f3fono, se permiti\u00f3 hacer una broma futbolera y enunci\u00f3 las condiciones del estado de emergencia. Los soldados estaban ahora en la calle, disparando a civiles desarmados.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La desdichada manu militari fue invocada, as\u00ed como la posibilidad de cerrar el di\u00e1logo entre instituciones civiles. En plena crisis social, los carapintadas fueron los primeros actores en cruzar el umbral del palacio de gobierno. Filas de uniformes de campa\u00f1a entraron a la casa del presidente en un desfile de ministros y militares. Antes que cualquier actor del mundo social, que cualquier congresista. El poder en su versi\u00f3n b\u00e1sica se tomaba las horas de la madrugada del s\u00e1bado para afrontar la crisis.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Dif\u00edcil enumerar la concentraci\u00f3n de momentos a partir de entonces. La insubordinaci\u00f3n se torn\u00f3 general y el petitorio inicial de congelaci\u00f3n de precios fue desbordado; poco importa ahora la dolida declaraci\u00f3n de la rebaja hecha por el presidente millonario durante la noche. Hay violencia popular y saqueo, hay violencia por parte del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A partir del fin de semana las patrullas militares se despliegan por la ciudad cada noche. Al pasar, las ruedas de los veh\u00edculos anfibios rugen y se acoplan en las calles de Santiago, Valpara\u00edso, Concepci\u00f3n, Rancagua y La Serena. Los videos de baleos a casas, civiles desarmados y personas que protestan por una detenci\u00f3n ilegal se multiplican hasta la angustia. Si el viernes pasado los antimotines persegu\u00edan a escolares, tres noches despu\u00e9s la ciudad estaba sitiada por el patrullaje de los carapintadas con fusiles de guerra cruzados en el pecho. De los muertos, hasta el momento apenas se conocen los n\u00fameros de dudosa credibilidad que entrega el gobierno (unos 18 al cierre de esta edici\u00f3n, N. del E.), pero nada de nombres o las formas en que murieron. Chile est\u00e1 en estado de excepci\u00f3n hace ya cinco d\u00edas y bajo su manto se acumula un enorme registro de violaciones de los derechos humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como parte del estado de excepci\u00f3n, los militares impusieron el toque de queda. Treinta a\u00f1os hab\u00edan pasado de la \u00faltima vez que esta medida fue dictada. Aquello moviliz\u00f3 a las capas medias y a una inmensa mayor\u00eda que todav\u00eda tiene una posici\u00f3n antidictatorial. El escaso apoyo que a\u00fan manten\u00eda Pi\u00f1era en esos sectores se disolvi\u00f3 con esta decisi\u00f3n. Pasado el toque de queda del s\u00e1bado, el caceroleo se volv\u00eda intenso; la gente desafiaba con ollas y la voz quebrada desde las barricadas, \u201cfuera militares\u201d, desobediente al llamado de restricci\u00f3n de circulaci\u00f3n; los soldados, impotentes, respond\u00edan con balazos nerviosos.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Santiago ensangrentada <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cEl pueblo unido jam\u00e1s ser\u00e1 vencido\u201d, \u201cno tenemos miedo\u201d y \u201cChile despert\u00f3\u201d se convirtieron en las consignas de la revuelta. Al empezar esta semana, las organizaciones sociales y los parlamentarios de izquierda ped\u00edan que se suspendiera el estado de emergencia y se devolviera a los militares a los cuarteles. El Partido Comunista anunci\u00f3 que no se reunir\u00eda con el presidente en tanto los militares estuvieran en las calles. El Frente Amplio elabor\u00f3 una lista de reclamos para el gobierno, pero finalmente se adhiri\u00f3 a la posici\u00f3n del PC.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ese mismo d\u00eda, los portuarios declararon el paro nacional. Los sindicatos estudiantiles y las agrupaciones feministas y de derechos humanos llamaron a la huelga. Imposible que ese fuera un d\u00eda normal. Desde el fin de semana, parlantes con m\u00fasica de resistencia a la dictadura se estrenan en la calle con canciones que se acuerdan por medio de las redes sociales. El tiempo de la huelga se ha vuelto una s\u00edntesis de momentos diversos y divergentes, tiempos de elaboraci\u00f3n micropol\u00edtica y an\u00e1lisis de los grupos de izquierda. Tras el silencio del gobierno \u2013silencio inc\u00f3modo ante sus reiteradas reuniones con el secretariado de los grandes grupos de supermercadistas\u2013, a primera hora del lunes, el presidente, con estilo neroniano, declar\u00f3: \u201cEstamos en guerra. Hay un enemigo coordinado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Nadie le crey\u00f3. El rey estaba totalmente desnudo. Pasaron los minutos y la ciudadan\u00eda respondi\u00f3 en la calle que no hay guerra. La estrategia comunicacional se desmantel\u00f3 con el esfuerzo de los medios alternativos, los chats familiares y los tutoriales sobre la doctrina del shock. Iturriaga, el militar a cargo de la seguridad nacional, se declar\u00f3 de inmediato \u201cun hombre feliz\u201d y aclar\u00f3 no estar en guerra con nadie. Su declaraci\u00f3n temper\u00f3 el ambiente y contradijo al presidente. Sin embargo, no se condijo con el desfile de tropas por las principales ciudades del pa\u00eds. Los baleos a civiles desarmados y los muertos siguieron.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La peor de las postales de estas jornadas es la represi\u00f3n: los uniformados, rodilla en el suelo en posici\u00f3n de tiro, frente a una columna que sube a los suburbios adinerados de la ciudad, la parte oriente de la capital. Noches de toque de queda y simulacros de fusilamiento. Los militares no est\u00e1n preparados para devolver la paz, sino para llevar la guerra contra la revuelta.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfCu\u00e1ndo nos acostumbramos a esto?, \u00bfcu\u00e1ndo ese horror militar en la calle se volvi\u00f3 una imagen en la retina? Es real. Todo. Las calles atestadas de gente, los gritos en la noche, la protesta despu\u00e9s del toque de queda, las declaraciones ineficientes del gobierno. Hay perplejidad en todos los chilenos por el grado de violencia in\u00e9dito. En cosa de d\u00edas, se devel\u00f3 el fracaso de los pretendidos avances en derechos humanos en los cuerpos policiales y militares del Estado.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"9387\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=9387\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/chile2410-ii.jpg?fit=900%2C600&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"900,600\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"CHILE-TRANSPORT-METRO\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;Photo released by Aton of soldiers outside La Moneda presidential palace in Santiago on October 19, 2019. &amp;#8211; Chilean President Sebastian Pinera announced Saturday the suspension of the increase in the price of metro tickets which triggered violent protests. (Photo by Ramon MONROY \/ ATON CHILE \/ AFP) \/ RESTRICTED TO EDITORIAL USE &amp;#8211; MANDATORY CREDIT \u00abAFP PHOTO \/ ATON \/ RAMON MONROY \u00bb &amp;#8211; NO MARKETING NO ADVERTISING CAMPAIGNS &amp;#8211; DISTRIBUTED AS A SERVICE TO CLIENTS&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/chile2410-ii.jpg?fit=656%2C437&amp;ssl=1\" class=\" size-full wp-image-9387 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/chile2410-ii.jpg?resize=656%2C437&#038;ssl=1\" alt=\"CHILE-TRANSPORT-METRO\" width=\"656\" height=\"437\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Finalmente, el lunes de noche, surgi\u00f3 un llamado del gobierno para reunirse al d\u00eda siguiente con todos los partidos, deso\u00eddo por la mayor parte de la izquierda, aunque algunos miembros de la antigua Nueva Mayor\u00eda asistir\u00edan. Despu\u00e9s de esa reuni\u00f3n, en cadena nacional Pi\u00f1era anunci\u00f3 medidas de reforma que, aunque no tocan el coraz\u00f3n del modelo y tal vez s\u00f3lo son una base de negociaci\u00f3n espinosa y dif\u00edcil, demostraron inmediatamente que su programa de profundizaci\u00f3n neoliberal est\u00e1 muerto.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Renacer\u00e1 mi pueblo <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Sin salida pol\u00edtica visible, la protesta se expande y grita, pulsa a su ritmo. Pueden ser as\u00ed las revueltas, alucinantes y desgarradoras, fervientes, un tiempo robado y un presente solidario ante la precariedad neoliberal. El \u00faltimo 8 de marzo esa fue la consigna: contra la precarizaci\u00f3n de la vida. El feminismo all\u00ed demostr\u00f3, pac\u00edficamente que las masas quer\u00edan dignidad para vivir.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El mi\u00e9rcoles 23 hubo una protesta nacional, con una huelga general y una movilizaci\u00f3n en los centros de las ciudades. Aunque la izquierda y los movimientos organizados recuperaron as\u00ed algo de conducci\u00f3n sobre la rabia de las masas, en la periferia la protesta masiva se retir\u00f3 y la revuelta va quedando cada vez m\u00e1s apagada. Pero nada volver\u00e1 a ser normal. Lo que se viene ser\u00e1 largo e impredecible, aunque ya se delinean ciertos marcos y t\u00e9rminos, en la propuesta de Pi\u00f1era. Pero no ser\u00e1 pac\u00edfico ni simple su camino en el Parlamento.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esta revuelta se va a acabar, tal vez ya lo est\u00e1 haciendo, pero las masas movilizadas dif\u00edcilmente se retirar\u00e1n de la lucha. Hay una mayor\u00eda popular que le perdi\u00f3 el miedo a la violencia y el respeto total a la autoridad, y, frente a ella, una autoridad que ni con balas puede reimponer su legitimidad, s\u00f3lo el terror. El mito del neoliberalismo modelo y en democracia del calmo Chile est\u00e1 destruido, y el duopolio pol\u00edtico gobernante de las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, que tambaleaba trizado hace un tiempo, no tiene capacidad de nada. S\u00f3lo existe la violencia del Estado y una econom\u00eda que a\u00fan funciona. No es poco. Pero los t\u00e9rminos cambiaron. De aqu\u00ed en m\u00e1s es muy dif\u00edcil que el neoliberalismo pueda avanzar, y la baraja pol\u00edtica est\u00e1 totalmente abierta. Hay mucha confusi\u00f3n y poca claridad pol\u00edtica entre las fuerzas de cambio, pero la certeza m\u00e1s importante y alegre es que, luego de d\u00e9cadas de estar desahuciada por pol\u00edticos y acad\u00e9micos, hay una intuitiva disposici\u00f3n de las masas al conflicto de clase.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>\u00a0***<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cNo son 30 pesos, son 30 a\u00f1os\u201d <\/strong><\/p>\n<p><strong>Karol Morales * <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 24-10-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tal como se ha difundido ampliamente, el alza de la tarifa del metro \u2013el principal medio de transporte p\u00fablico en la capital\u2013 sumado a las insultantes declaraciones de los ministros de gobierno en torno a las necesidades sociales fueron la gota que colm\u00f3 el vaso de la sociedad chilena. Con ella comenzaron las manifestaciones hace m\u00e1s de una semana en las calles de varias ciudades del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">No son 30 pesos, son 30 a\u00f1os. As\u00ed reza uno de los m\u00faltiples virales compartidos en las redes sociales, en referencia a los 30 pesos de aumento del pasaje de metro versus los 30 a\u00f1os de \u201ctransici\u00f3n a la democracia\u201d, pactada en el plebiscito de reforma a la Constituci\u00f3n de 1989 entre los partidos pol\u00edticos (todos menos el Partido Comunista, por entonces todav\u00eda ilegalizado) y el r\u00e9gimen militar. Es precisamente esa democracia pactada, tutelada y amarrada a los pilares dictatoriales consagrados en la Constituci\u00f3n pinochetista a\u00fan vigente en el pa\u00eds la causa del enorme malestar contenido, que ahora explota con una fuerza inusitada.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La superexplotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo, con bajos salarios sostenidos por la negaci\u00f3n de la negociaci\u00f3n colectiva sectorial y el derecho a huelga efectiva; la privatizaci\u00f3n de los recursos naturales y el caso \u00fanico en el mundo en que el agua es un bien privado; la inexistencia de un sistema de seguridad social que se expresa en la administraci\u00f3n privada y lucrativa de los ahorros individuales para pensiones v\u00eda las Administradoras de Fondos de Pensiones (Afp); el desmantelamiento de la educaci\u00f3n p\u00fablica y la enorme deuda educativa para acceder a la educaci\u00f3n superior son algunos de esos pilares dictatoriales sostenidos y profundizados por los gobiernos del duopolio, (1) que dan como resultado un Chile con \u00edndices macroecon\u00f3micos que lo sit\u00faan en el club de los pa\u00edses de altos ingresos, pero con una enorme y dolorosa desigualdad.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esa desigualdad no es s\u00f3lo econ\u00f3mica, sino tambi\u00e9n jur\u00eddica. La consolidaci\u00f3n progresiva de una justicia para pobres y otra para ricos queda expresada una y otra vez en los continuos \u201cperdonazos\u201d tributarios y penas irrisorias a la elite empresarial y pol\u00edtica. Ninguno de los recientes condenados por el financiamiento ilegal de los partidos o las colusiones empresariales recibi\u00f3 pena de c\u00e1rcel, sino s\u00f3lo multas mucho menores a las ganancias obtenidas del delito. La figura del presidente de la rep\u00fablica refleja mejor que nadie esta realidad: un empresario que ha hecho su fortuna a costa de evasi\u00f3n tributaria y que jam\u00e1s ha pagado por ello.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>\u00bfUna luz de esperanza? <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Y entonces comenzaron las evasiones del metro por parte de los estudiantes secundarios, los mismos actores que en la revoluci\u00f3n ping\u00fcina de 2006 y el movimiento estudiantil de 2011 fueron protagonistas de las primeras protestas, que luego se extendieron a amplios sectores de la poblaci\u00f3n y a todas las regiones del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El estallido social de estos d\u00edas expresa la rabia acumulada por tanto tiempo, y por todo. Es una rabia contra el abuso, contra la injusticia cotidiana y contra la frustraci\u00f3n del bienestar que se supone nos traer\u00eda el consumo, pero que no llega; porque lo cierto es que \u201cel modelo\u201d s\u00f3lo se sostiene sobre la base de una enorme y constante presi\u00f3n sobre los trabajadores y las familias que se endeudan para satisfacer las necesidades m\u00e1s b\u00e1sicas. Como se ha afirmado por diversas acad\u00e9micas y especialistas estos d\u00edas, la presi\u00f3n ya era excesiva y s\u00f3lo pod\u00eda estallar: \u201cLas elites apretaron la tuerca demasiado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La deslegitimaci\u00f3n de la autoridad del Estado se manifiesta hoy en el desacato al toque de queda, donde los barrios siguieron en pie manifestando su rechazo a la militarizaci\u00f3n y a la criminalizaci\u00f3n de la protesta social. Y esto parece una luz de esperanza, de que de esta crisis se puede salir dando un paso hacia una mayor justicia social.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tambi\u00e9n puede ser lo contrario. La protesta popular es desorganizada, como lo es la explosi\u00f3n de la rabia. No tiene una direcci\u00f3n clara, ni un programa reivindicativo, y ning\u00fan actor pol\u00edtico, ni siquiera los partidos de izquierda tradicionales (Partido Comunista) o nuevos (Frente Amplio) est\u00e1n legitimados para erigirse en representantes de ese malestar.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Lo m\u00e1s preocupante es que el manejo de la crisis por parte de las \u00e9lites \u2013ya sea por incapacidad o por voluntad activa\u2013 busca crear un escenario de caos y de construcci\u00f3n de un enemigo interno como fantasma y justificaci\u00f3n para el actuar belicista, en aras del reestablecimiento del orden p\u00fablico como objetivo superior al que subordinar cualquier otra leg\u00edtima demanda popular. Las declaraciones de Pi\u00f1era afirmando que \u201cestamos en guerra\u201d no pueden ser m\u00e1s elocuentes de esta voluntad de terminar la protesta popular por la fuerza.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En esa l\u00ednea, nuevamente los medios de comunicaci\u00f3n masiva hacen una contribuci\u00f3n inestimable al poner el \u00e9nfasis exclusivo en los saqueos y propagar la sensaci\u00f3n de inseguridad en los propios barrios, alimentando la versi\u00f3n oficialista del conflicto. El resultado previsible de insistir por esta v\u00eda es una situaci\u00f3n pol\u00edtica nacional en la que la ultraderecha sale fortalecida y se desactiva la crisis estructural, aunque s\u00f3lo temporalmente, con un saldo elevado de v\u00edctimas mortales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En el quinto d\u00eda de las protestas masivas, la convulsi\u00f3n no parece todav\u00eda tener una direcci\u00f3n clara. Est\u00e1 todo por definirse. Las convocatorias de los estudiantes y la coordinadora feminista 8M a movilizarse, las huelgas de los trabajadores portuarios y sectores mineros que ya est\u00e1n en curso, los llamados a paros sectoriales y generales en los sucesivos d\u00edas ser\u00e1n determinantes en el curso de los hechos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los actores constituidos y que han protagonizado las demandas estructurales de la poblaci\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os, como el movimiento por las pensiones, por la educaci\u00f3n p\u00fablica, por la salud, por la recuperaci\u00f3n del agua, entre otros, tienen la posibilidad de erigirse en los representantes legitimados socialmente para abordar un programa m\u00ednimo y una hoja de ruta, junto con las fuerzas pol\u00edticas antineoliberales, que permita una salida hacia una mayor justicia social o, en otras palabras, terminar con la herencia dictatorial. Si seremos capaces de avanzar hacia all\u00e1, todav\u00eda est\u00e1 por verse.<\/p>\n<p><strong>*<\/strong> Investigadora chilena del Instituto Universitario de Investigaci\u00f3n para el Desarrollo Social Sostenible de la Universidad de C\u00e1diz y miembro de la Coordinadora No M\u00e1s Afp.<\/p>\n<p><strong><u>Nota <\/u><\/strong><\/p>\n<p>1) Refiere a las dos coaliciones de partidos pol\u00edticos (la derecha, Alianza por Chile, y la ex Concertaci\u00f3n, de centroizquierda) que participaron de los pactos transicionales y que garantizaron la administraci\u00f3n del modelo heredado de la dictadura mediante el sistema electoral binominal.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ingreso medio de la poblaci\u00f3n chilena<\/strong><\/p>\n<p><strong>De la rabia popular a la alternativa revolucionaria <\/strong><\/p>\n<p><strong>Igor Goicovic Donoso * <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 24-10-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El 18 de julio de 2019 el Instituto Nacional de Estad\u00edsticas inform\u00f3 al pa\u00eds que el ingreso medio de la poblaci\u00f3n chilena asciende a 379.673 pesos, es decir, la mitad de los chilenos sobrevive de manera precaria con no m\u00e1s de 520 d\u00f3lares mensuales. A contrapelo de lo anterior, el 1 por ciento m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n (no m\u00e1s de 170 mil personas) concentra el 33 por ciento de la riqueza total. Este mismo 1 por ciento m\u00e1s rico de Chile recibe 2,6 veces m\u00e1s ingresos que el 1 por ciento m\u00e1s rico en pa\u00edses como Estados Unidos, Canad\u00e1, Alemania, Jap\u00f3n, Espa\u00f1a y Suecia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero, como si la inequidad no fuera suficiente, las autoridades del gobierno se encargaron de enrostrarles a los m\u00e1s humildes todo su desprecio y su falta de escr\u00fapulos. De esta manera, el ministro de Econom\u00eda, Juan Andr\u00e9s Fontaine, en el momento de comunicar, a comienzos de octubre, el alza en el pasaje del metro, recomend\u00f3 a los trabajadores \u201clevantarse m\u00e1s temprano\u201d, a fin de acceder a tarifas reducidas, y su par de Hacienda, Felipe Larra\u00edn, les sugiri\u00f3 \u201ccomprar flores\u201d, ya que estas hab\u00edan bajado de precio en setiembre.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esta actitud displicente frente a los pobres contrasta ampliamente con la postura genuflexa que normalmente adopta la clase pol\u00edtica frente a los delitos cometidos por los poderosos. As\u00ed, toda la poblaci\u00f3n ha sido testigo del \u201cjuicio abreviado\u201d que benefici\u00f3 a los empresarios y los dirigentes de la Uni\u00f3n Dem\u00f3crata Independiente en el caso de fraude al fisco conocido como Penta (2013\u20112015), que culmin\u00f3 con penas que consist\u00edan en que los principales inculpados tomaran clases de \u00e9tica. Ha sido testigo, tambi\u00e9n, de los millonarios desfalcos de fondos p\u00fablicos protagonizados por los altos mandos de Carabineros y el Ej\u00e9rcito (2017), as\u00ed como de las colusiones empresariales de la industria farmac\u00e9utica, del papel higi\u00e9nico y de procesadoras de pollos, entre muchas otras. Todo ello en una sociedad en la que los derechos sociales de los m\u00e1s humildes (educaci\u00f3n, salud, vivienda, previsi\u00f3n social, etc\u00e9tera) se encuentran sistem\u00e1ticamente negados.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"9388\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=9388\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/chile2410-iii.jpg?fit=1072%2C714&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1072,714\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Chile2410 III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/chile2410-iii.jpg?fit=656%2C437&amp;ssl=1\" class=\" size-full wp-image-9388 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/chile2410-iii.jpg?resize=656%2C437&#038;ssl=1\" alt=\"Chile2410 III\" width=\"656\" height=\"437\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero los trabajadores y el resto del pueblo se cansaron. Se cansaron de la explotaci\u00f3n, la miseria, el maltrato, la discriminaci\u00f3n, el abuso y la burla. Como en muchas otras ocasiones, fueron los j\u00f3venes los primeros en salir a las calles, ocupar las estaciones de metro, desbordar los torniquetes y evadir el pago de los pasajes del transporte p\u00fablico. Pero luego sus madres y padres, y sus abuelos y abuelas se tomaron la noche al ritmo de las cacerolas y al calor de las barricadas. Manifestaciones multitudinarias y bulliciosas ocuparon el espacio p\u00fablico y superaron completamente la capacidad represiva del Estado. El s\u00e1trapa de turno decret\u00f3 \u2013como probablemente lo hubiese hecho cualquier otro representante de las clases dominantes\u2013 el estado de emergencia, sac\u00f3 \u2013al igual que la dictadura en su momento\u2013 a los militares a las calles e impuso un estricto toque de queda. M\u00e1s de 1.200 detenidos, m\u00e1s de 88 personas heridas y aproximadamente 18 fallecidas (varias de ellas asesinadas por la maquinaria represiva) es el balance parcial de las movilizaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La prensa oficial, vergonzosamente alineada con los poderosos, ha puesto el acento en los desbordes delictuales, sin discutir ni analizar las causas profundas que incubaron y detonaron el malestar social. Ni siquiera ha intentado profundizar en las circunstancias en las que perdieron la vida las personas ca\u00eddas, cuyas identidades, incluso, se desconocen hasta el momento. Para esta prensa basura, los partes oficiales son un antecedente suficiente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A pesar de la represi\u00f3n, a pesar de la desinformaci\u00f3n, a pesar de las maniobras espurias de quienes administraron el sistema en el pasado y hoy pretenden obtener r\u00e9ditos de las protestas, los trabajadores y el resto del pueblo contin\u00faan movilizados. Las reivindicaciones son amplias y se encuentran escasamente formalizadas. Son parte de una intuici\u00f3n extendida, que pone de manifiesto que las cosas no andan bien, que es necesario cambiarlas, pero sin mayor claridad respecto de la orientaci\u00f3n y la extensi\u00f3n de dicho cambio. Se hace imprescindible que las organizaciones populares, aquellas que se han articulado en torno a la Central Clasista de Trabajadores, asuman roles m\u00e1s protag\u00f3nicos en la vertebraci\u00f3n local, regional y nacional de la protesta. No basta con coordinar acciones a trav\u00e9s de las redes sociales: es imprescindible coordinar pol\u00edticamente los objetivos de corto y mediano plazo que debe tener la movilizaci\u00f3n popular. Esta, como ha quedado ampliamente demostrado en la historia, tiene fases: incubaci\u00f3n, explosi\u00f3n, desarrollo y agotamiento. Podemos extender la fase de desarrollo, pero esta no es sostenible en el mediano o largo plazo y, como tambi\u00e9n indica la historia, las resacas de las derrotas suelen ser amargas y profundas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esta explosi\u00f3n de rabia y movilizaci\u00f3n popular nos deja varias lecciones. Primero, que, pese a todas las campa\u00f1as de intoxicaci\u00f3n medi\u00e1tica, el sistema neoliberal s\u00f3lo se ha arraigado superficialmente en los sectores populares. Para los trabajadores y el resto del pueblo, el modelo econ\u00f3mico y social impuesto por la dictadura y reafirmado por los sucesivos gobiernos civiles es s\u00f3lo un cascar\u00f3n vac\u00edo, carente de soluciones para sus anhelos y necesidades. Segundo, que las pr\u00e1cticas legalistas inveteradas, sobre las cuales se construy\u00f3 hist\u00f3ricamente la izquierda, est\u00e1n obsoletas. Ni la parlamentarizaci\u00f3n de la pol\u00edtica ni los espacios de la legalidad burguesa tienen nada para ofrecerles a los sectores populares. S\u00f3lo la movilizaci\u00f3n radical de masas y, en especial, las diferentes formas de acci\u00f3n directa trastocan el escenario pol\u00edtico, dividen y atemorizan a la burgues\u00eda, y obligan a sus lacayos a retroceder. Tercero, que sin organizaci\u00f3n y direcci\u00f3n revolucionaria del proceso pol\u00edtico la revuelta s\u00f3lo se traduce en una explosi\u00f3n de descontento que, circunstancialmente, obliga a un reajuste del sistema de dominaci\u00f3n, pero que, en rigor, no modifica sus rasgos estructurales. Una salida de esta naturaleza no s\u00f3lo nos devuelve a la marginalidad pol\u00edtica, sino que tambi\u00e9n acent\u00faa la desarticulaci\u00f3n, el desarme y la desmovilizaci\u00f3n del campo popular.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las tareas son m\u00faltiples y urgentes, y la m\u00e1s relevante, sin lugar a dudas, es acompa\u00f1ar a los trabajadores y al resto del pueblo en sus movilizaciones y demandas, pero teniendo claro que depende de los revolucionarios y sus organizaciones la posibilidad de generar las condiciones pol\u00edticas para avanzar hacia el cambio estructural que el pa\u00eds y la regi\u00f3n necesitan.<\/p>\n<p><strong>*<\/strong> Historiador de la Universidad de Santiago de Chile.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Treinta a\u00f1os despu\u00e9s de la vuelta a la democracia, el pueblo chileno se levant\u00f3 contra el lastre econ\u00f3mico y social heredado de la dictadura pinochetista y su transici\u00f3n. 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