{"id":9365,"date":"2019-10-21T19:27:49","date_gmt":"2019-10-21T17:27:49","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=9365"},"modified":"2019-10-21T19:27:49","modified_gmt":"2019-10-21T17:27:49","slug":"chile-claves-del-estallido-social-la-hoguera-de-las-desigualdades-el-mostrador-juan-pablo-luna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=9365","title":{"rendered":"Chile &#8211; Claves del estallido social. La hoguera de las desigualdades.   [El Mostrador &#8211; Juan Pablo Luna]"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00bfEstamos viviendo un proceso revolucionario o mera agitaci\u00f3n social?<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.elmostrador.cl\/\">El Mostrador<\/a>, editorial, 21-10-2019<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\"><strong>Correspondencia de Prensa<\/strong><\/a><strong>, 21-10-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfEstamos ante el fin del modelo neoliberal tal como lo hemos conocido hasta ahora? A estas alturas no se sabe, pero es casi imposible que las cosas vuelvan a su punto de origen. Demasiadas personas en nuestro pa\u00eds no tienen nada que perder y est\u00e1n indignadas. Se requiere de nuevos conceptos significantes e, incluso, de una simbolog\u00eda y un lenguaje pol\u00edtico diferentes para que pueda haber un control m\u00ednimo de la situaci\u00f3n. Es esto lo que el Gobierno no es capaz de comprender e interpretar en sus mensajes y acciones, insistiendo \u2013cada vez con peores resultados\u2013 en un discurso delincuencial para referirse a hechos que, si bien algunos tienen ese componente, son la mayor\u00eda solo protestas pac\u00edficas y leg\u00edtimas, aunque de cr\u00edtica profunda al sistema.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Un terremoto pol\u00edtico y social es lo que se est\u00e1 produciendo en Chile durante estos d\u00edas. Ni estados de emergencia ni toques de queda han podido aplacarlo. Lo que empez\u00f3 como un problema de alza de tarifa del tren subterr\u00e1neo de Santiago, cuaj\u00f3 \u2013merced a un caldo de cultivo existente hace tiempo y a una p\u00e9sima conducci\u00f3n pol\u00edtica del Gobierno\u2013 en una \u201cdivisoria\u201d hist\u00f3rica, entre lo que el sistema les ofrece a sus ciudadanos y lo que requiere un pacto social justo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Divisoria llaman los historiadores a este tipo de hechos, en donde todo converge en una vor\u00e1gine de malestar acumulado, frustraciones, emociones e irracionalidad, y furia, que cambia el sentido de las cosas y el curso de la vida de una sociedad, exista o no un derrotero cierto o racional. En este caso, todo indica que es un proceso fundamentalmente espont\u00e1neo y sin un rumbo claro, ni siquiera con l\u00edderes o conductores del proceso, m\u00e1s all\u00e1 de coordinaciones espont\u00e1neas por las redes sociales o de algunos grupos menores previamente concertados (todo indica que poco significativos).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Despu\u00e9s que ocurre ello, es casi imposible que las cosas vuelvan a su punto de origen, sino que se requiere de nuevos conceptos significantes e, incluso, de una simbolog\u00eda y de lenguaje pol\u00edticos diferentes para que pueda haber un control m\u00ednimo de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Es esto lo que el Gobierno no es capaz de comprender e interpretar en sus mensajes y acciones, insistiendo en un discurso delincuencial para referirse a hechos que, si bien algunos tienen componentes de esa naturaleza, son fundamentalmente una cr\u00edtica pac\u00edfica y profunda al sistema, que ha perdido legitimidad, por muchos factores.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Entre las conclusiones preliminares de lo que est\u00e1 ocurriendo \u2013muchas secuelas se manifestar\u00e1n con efecto retardado\u2013 queda la sensaci\u00f3n de que en el centro de los hechos est\u00e1 el rechazo ciudadano a esa especie de rendici\u00f3n incondicional a que el sistema somete a los ciudadanos, especialmente en materia econ\u00f3mica. Explot\u00f3 una caldera de malestar social acumulado de manera masiva, espont\u00e1nea y muchas veces violenta, que no se nutre del tema tarifario del Metro sino de un sistema de exacciones e injusticias que se han tornado insoportables para la mayor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A la acumulaci\u00f3n de alzas tarifarias en electricidad, energ\u00eda en general y transportes, se agregaron las fallas en los sistemas e infraestructuras concesionadas. A eso se deben agregar las crisis en los sistemas de previsi\u00f3n social, fundamentalmente las pensiones, la p\u00e9rdida de horizontes de bienestar de los trabajadores a medida que se acerca su edad de pensionarse, las deficiencias en salud e, incluso, el alejamiento del derecho de propiedad, todo lo cual golpea de manera cruda y simult\u00e1nea a los sectores medios y bajos de la escala social nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El significado de fondo est\u00e1 en muchos actos que convergen a una hoguera, y en el momento de estallar los hechos se grafican en una palabra: \u201cEVADE\u201d. Esa palabra ya ten\u00eda, cuando empez\u00f3 a ser escrita, un metasignificado referido a la clase pol\u00edtica, a los infractores de cuello y corbata y a la inequidad que proyecta todo el sistema, incluidas la impunidad pol\u00edtica y la corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El discurso gubernamental es solo atendible por un tiempo razonable, pero requiere de evidentes acciones correctivas, tendientes a prever cosas como lo que empez\u00f3 a pasar la semana pasada. Ello no se ha hecho en los \u00faltimos 14 a\u00f1os de Gobierno de la dupla Bachelet\/Pi\u00f1era. Con el agravante de que Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era recurri\u00f3 \u2013 discurso y acciones\u2013 a toda la simbolog\u00eda autoritaria, sacando a los militares a la calle y justific\u00e1ndose en la represi\u00f3n a la delincuencia. En 48 horas su impericia pol\u00edtica hizo escalar un conflicto que pudo controlarse, deterior\u00f3 la imagen de Chile, embadurn\u00f3 de lodo toda su estrategia internacional y somos portada internacional de la ingobernabilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero lo ocurrido es una derrota no solo del Gobierno sino tambi\u00e9n de toda la elite pol\u00edtica, incluida la oposici\u00f3n. Porque, tal como se ha dicho hasta el cansancio, lo ocurrido es en esencia un estallido de malestar social acumulado, lo que no se soluciona ni con pura fuerza, ni militares en la calle, ni toque de queda y, menos, con exponer a las Fuerzas Armadas a la tensi\u00f3n de ultimar a sus conciudadanos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Frente a la ola social que presiona, el Gobierno debe avanzar en rectificaciones notorias en materia econ\u00f3mica y de igualdad social, y dar se\u00f1ales claras de ello, para poder separar el malestar real de la poblaci\u00f3n de su exposici\u00f3n o inclusi\u00f3n involuntaria a hechos de violencia que efectivamente son delictuales.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Claves del estallido social <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>La hoguera de las desigualdades <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Juan Pablo Luna * <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><a href=\"https:\/\/ciperchile.cl\/\">Ciper<\/a>, 20-10-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Las autoridades insisten que el 18\/1O es el resultado de la delincuencia. El polit\u00f3logo Juan Pablo Luna ve, en cambio, un inflamable conflicto dominado por la desigualdad econ\u00f3mica y pol\u00edtica. En estas notas escritas en el primer toque de queda en d\u00e9cadas, sugiere que lo vol\u00e1til radica en la suma de m\u00faltiples conflictos, m\u00e1s que en una sola causa, lo que hace dif\u00edcil volver a la normalidad. Cree que puede impactar en las reformas pendientes, como la rebaja tributaria para los m\u00e1s ricos, o las 40 horas.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>La gota<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El precio del boleto de metro dispar\u00f3 la indignaci\u00f3n, pero su reducci\u00f3n no puede, por s\u00ed sola, apaciguar la rabia (es lo que t\u00e9cnicamente se llama una causa asim\u00e9trica). Hoy el conflicto es otro y es uno de muy dif\u00edcil soluci\u00f3n. Una prueba tangible de ello lo son la difusi\u00f3n de la protesta fuera de Santiago, ya muy lejos del alcance de la l\u00ednea de Metro. Tambi\u00e9n los cacerolazos en el barrio alto.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">R\u00e1pidamente la evasi\u00f3n del torniquete pas\u00f3 a ser comparada con la elusi\u00f3n tributaria, de la que tanto se ha documentado en estos a\u00f1os en p\u00e1ginas de CIPER. Cuando la primera ilegalidad pas\u00f3 a ser \u201creprimida con todo el peso de la ley\u201d, el contraste entre uno y otro tipo de falta y sus consecuencias legales para los infractores (Ley de Seguridad del Estado para unos, clases de \u00e9tica en la UAI para otros), cataliz\u00f3 la indignaci\u00f3n de los movilizados. Y a eso sigui\u00f3 la retah\u00edla de salidas en falso de los voceros del gobierno, una imprudente escapada familiar a la pizzer\u00eda, y la criminalizaci\u00f3n del movimiento como \u00fanico atisbo de reacci\u00f3n. La militarizaci\u00f3n y las medidas de fuerza para reestablecer el orden, terminaron catalizando la protesta y generando a\u00fan m\u00e1s desorientaci\u00f3n en el oficialismo y m\u00e1s caos en las calles. Mientras tanto, la oposici\u00f3n qued\u00f3 at\u00f3nita, entrampada entre la empat\u00eda de algunos, la mano dura de otros y las ambiciones cortoplacistas de casi todos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esto no implica justificar el vandalismo y los m\u00faltiples y lamentables desmanes que dej\u00f3 atr\u00e1s. Tampoco la brutal represi\u00f3n que sobrevino por parte de las fuerzas de orden, ni lo que nos deparen los d\u00edas que nos resta vivir hasta recuperar alguna \u201cnormalidad\u201d. Se trata, m\u00e1s bien, de intentar analizar el vaso y su contenido, m\u00e1s all\u00e1 de la gota que lo derram\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>El l\u00edquido<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Parafraseando al tango, en Chile, la desigualdad es \u201ccruel y es mucha\u201d. Y mucho se ha escrito ya, tambi\u00e9n en estas p\u00e1ginas, sobre la profundidad y ambig\u00fcedad de sus posibles efectos pol\u00edticos y sociales. Una clave ineludible del an\u00e1lisis la constituye, en mi opini\u00f3n, la conceptualizaci\u00f3n de \u201canomia\u201d propuesta por Robert K. Merton [1]. Pero me interesa aqu\u00ed avanzar tres argumentos complementarios sobre la contingencia chilena actual.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Primero, la desigualdad que parece estar impugnada no es solo ni principalmente la socioecon\u00f3mica. Es tambi\u00e9n la desigualdad ante la ley y la percepci\u00f3n, recurrente, de injusticia y abuso entre quienes viven muy cerca en t\u00e9rminos f\u00edsicos, pero a d\u00e9cadas de distancia en t\u00e9rminos de las garant\u00edas que poseen respecto a sus derechos b\u00e1sicos de ciudadan\u00eda civil y social.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"9370\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=9370\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/chile2110-ii.jpg?fit=2257%2C1505&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"2257,1505\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Chile2110 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/chile2110-ii.jpg?fit=656%2C437&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-full wp-image-9370\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/chile2110-ii.jpg?resize=656%2C437&#038;ssl=1\" alt=\"Chile2110 II.jpg\" width=\"656\" height=\"437\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Segundo, m\u00e1s all\u00e1 del conflicto por el precio del pasaje, la alt\u00edsima valoraci\u00f3n social del Metro de Santiago hace dif\u00edcil entender su rol como objetivo principal del vandalismo del 18 de Octubre. Su continua expansi\u00f3n hacia la periferia urbana le ha otorgado progresivamente una funci\u00f3n social irremplazable e incuestionable. No obstante, la expansi\u00f3n del Metro tambi\u00e9n se asocia a dos fen\u00f3menos vinculados al trasfondo del descontento y la indignaci\u00f3n. Descarto que dichos fen\u00f3menos hayan expl\u00edcitamente puesto al Metro como objetivo de la acci\u00f3n vand\u00e1lica, pero me parece interesante problematizarlos aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por un lado, el Metro ha acortado las distancias f\u00edsicas y temporales entre los desiguales. Y a\u00fan en un contexto en que la desigualdad objetiva se ha reducido seg\u00fan las mediciones tradicionales, el Metro posiblemente ha contribuido a politizar (volvi\u00e9ndolas m\u00e1s visibles en t\u00e9rminos sociales) las enormes desigualdades que hoy siguen marcando la vida de quienes residen en una u otra zona de la ciudad. Por otro lado, m\u00e1s all\u00e1 de sus m\u00faltiples efectos positivos, la expansi\u00f3n de la red de Metro tambi\u00e9n ha jugado un rol visible en la expansi\u00f3n de la especulaci\u00f3n e inversi\u00f3n inmobiliaria, otra de las claves fundamentales para la reproducci\u00f3n de la desigualdad y segregaci\u00f3n urbana en Santiago.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tercero, el l\u00edquido que se ha acumulado es, en realidad una emulsi\u00f3n inestable. No hay una indignaci\u00f3n, hay muchas. Si bien existen procesos en que la indignaci\u00f3n se consolida y genera acci\u00f3n social como el de la noche del 18\/10, los componentes, como el agua y el aceite, inevitablemente terminan separ\u00e1ndose.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tampoco son todos descontentos derivados de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica objetiva o de trayectorias de movilidad social espec\u00edficas, hay de todo. Algunos nos parecen muy relevantes o cercanos, otros no tanto.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Desde el descontento de sectores de clase media endeudada por el consumo de bienes \u201caspiracionales\u201d, al de quienes pusieron todos sus ahorros para comprar la casa propia en lo que luego se descubri\u00f3 era una zona de sacrificio ambiental. Desde quien despu\u00e9s de a\u00f1os de trabajo se desayun\u00f3 con la tasa de reemplazo de las AFP, a quienes protestan contra la dominaci\u00f3n patriarcal y siglos de abuso de poder. Desde quienes en una poblaci\u00f3n deben salir a las cuatro de la ma\u00f1ana a ver si consiguen n\u00famero en el consultorio de su barrio y deben pagarle un peaje a los patos malos de su pasaje, a aquellos que descubren en el narco nuevos canales de contestaci\u00f3n y movilidad social.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Est\u00e1n, los que creen que a\u00fan despu\u00e9s de Catrillanca se necesita m\u00e1s Comando Jungla y quienes creen que el Plan Araucan\u00eda se queda muy corto. Tambi\u00e9n quienes votan con furia y aquellos que en cambio deciden irse a la playa el feriado de la elecci\u00f3n, porque igual el lunes siguiente \u201chay que ir a trabajar igual\u201d. Mientras tanto, otros reaccionan a la \u201cideolog\u00eda de g\u00e9nero\u201d y se refugian en referentes religiosos que prometen la salvaci\u00f3n ante tanto relajo. Y otros tantos, piensan que los inmigrantes son quienes tienen la culpa de la falta de trabajo. Tambi\u00e9n est\u00e1n los taxistas que ven tambalear su empleo porque el estado no ha podido regular a Uber, plataforma ilegal que da trabajo a desempleados y a inmigrantes por igual. Otros, decidieron salirse del taco y se volvieron fundamentalistas de la bicicleta. Pero todav\u00eda hay quienes deben combinar dos micros y un metro para llegar a trabajar como \u201casesora del hogar\u201d a la casa de\u00a0 j\u00f3venes que se pasan yendo a marchas para protestar contra el lucro y el abuso.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por supuesto tambi\u00e9n est\u00e1n los ambientalistas, enfrentando los proyectos de empresarios que mientras tanto se quejan de que con tanto descontento y protesta, ya no hay seguridad jur\u00eddica ni condiciones de inversi\u00f3n. La lista de descontentos con algo es infinita, amorfa, y crecientemente irreductible a las claves de la pol\u00edtica institucional. Pero est\u00e1n ah\u00ed, y conviven, en tensi\u00f3n, con la complacencia (y ahora con la incredulidad y desconcierto) de aquellos que apuestan a \u201clas instituciones\u201d [2].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hoy m\u00e1s que nunca, imputar las preferencias de quienes participan de la acci\u00f3n de protesta a la racionalidad del movimiento es riesgoso. Como argumenta Mark Granovetter en un cl\u00e1sico an\u00e1lisis de instancias de acci\u00f3n colectiva similares a la que estamos viviendo en Chile, es riesgoso proyectar en la acci\u00f3n colectiva las preferencias individuales de quienes se hacen parte de ella [3]. Mediante distintos mecanismos de agregaci\u00f3n es posible que preferencias individuales inconsistentes entre s\u00ed terminen generando una acci\u00f3n colectiva a la que los analistas le asignamos una \u00fanica o principal motivaci\u00f3n. Y el problema es que traspasados ciertos umbrales, se producen cascadas de acci\u00f3n colectiva (y reacciones y contra-reacciones) que terminan con la paradoja de movimientos colectivos articulados en base a preferencias individuales inconsistentes o muy poco cristalizadas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En otras palabras, la explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 esto sucede ahora y no antes, y por qu\u00e9 el movimiento cristaliza en torno al pasaje del Metro y no en torno a otros temas, responde m\u00e1s a l\u00f3gicas de agregaci\u00f3n de la acci\u00f3n colectiva que a las preferencias individuales espec\u00edficas de quienes hoy est\u00e1n indignados. Lo que importa es que las indignaciones individuales, mediante mecanismos incluso parad\u00f3jicos, est\u00e1n generando acci\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>El vaso<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El vaso se desbord\u00f3 pero tambi\u00e9n est\u00e1 roto. La noche del 18\/1O circularon dos teor\u00edas conspirativas (y oportunistas) sobre qui\u00e9n estaba orquestando el caos. Algunos se\u00f1alaron a la \u201cextrema izquierda\u201d y otros al gobierno (en este caso, por haber liberado zonas, con el prop\u00f3sito de justificar ulteriormente el Estado de Emergencia y la militarizaci\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">No obstante, y con la informaci\u00f3n con que contamos hasta el momento, la hip\u00f3tesis m\u00e1s plausible parece ser la de un espasmo incubado por quienes llamaron a la protesta inicial, que luego se expandi\u00f3 de modo inorg\u00e1nico mucho m\u00e1s all\u00e1 de su foco original.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En esto, el car\u00e1cter descentralizado de la protesta tambi\u00e9n incidi\u00f3. A diferencia de una marcha en un lugar puntual, la protesta avanz\u00f3 y creci\u00f3 a partir de m\u00faltiples focos descentrados y de la difusi\u00f3n y emulaci\u00f3n r\u00e1pida de repertorios de acci\u00f3n de protesta. Luego llegaron la impericia de la reacci\u00f3n oficialista (primero subestimando el tenor del descontento y luego criminalizando y reprimiendo todo lo que se moviera). El oportunismo descoordinado de la oposici\u00f3n tambi\u00e9n se sum\u00f3 al entrevero.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Este patr\u00f3n de difusi\u00f3n es el mismo que se ha registrado en instancias recientes y similares alrededor del mundo (por ej., las movilizaciones registradas en Brasil en los \u00faltimos a\u00f1os o la movilizaci\u00f3n de los chalecos amarillos en Francia durante 2019). Usualmente se lo asocia al potencial movilizador y de alcance de las redes sociales [4]. El problema es que la movilizaci\u00f3n que ambientan las redes sociales no sustituye a la organizaci\u00f3n y usualmente desborda los \u00e1mbitos en que la acci\u00f3n de protesta se origina inicialmente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tradicionalmente los movimientos de protesta contaban con voceros. Y los voceros, con cierta org\u00e1nica que les permit\u00eda representar al movimiento en la negociaci\u00f3n de un acuerdo finalmente leg\u00edtimo. El movimiento del 18\/O no tiene, al menos por el momento, ni voceros ni una organizaci\u00f3n que lo estructure. Por eso lo m\u00e1s probable es que se vaya desgastando progresivamente, tanto por sus tensiones internas como por la ya brutal acci\u00f3n represiva del estado. Al mismo tiempo, el impacto del 18\/O en la agenda de pol\u00edticas p\u00fablicas del gobierno puede llegar a ser muy significativo. M\u00e1s all\u00e1 del precio del Metro, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00e1 ahora con las reformas pendientes (tributaria, pensiones, salud) y con proyectos resistidos por el oficialismo como el de las 40 horas?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Mientras eso sucede, escucharemos m\u00faltiples vocer\u00edas oficialistas y opositoras dando palos de ciego. En el caso del oficialismo, porque no tienen con quien negociar y el tiempo para lograr controlar la situaci\u00f3n se les escurre como agua entre las manos. Seguramente invocar\u00e1n la esencia de lo nacional y la grandeza y excepcionalidad de Chile, intentando persuadir a los indignados de deponer la protesta, porque estas cosas, aqu\u00ed, no pueden pasar. Menos a\u00fan en v\u00edsperas de las cumbres de APEC y la COP25 (esperar que esa invocaci\u00f3n surta el efecto esperado refleja con agudeza el tenor del desconcierto). En el caso de las fuerzas opositoras porque tampoco parecen contar con la capacidad de representar el descontento de forma leg\u00edtima y propositiva. En este contexto, es probable que ambos campos sigan atizando el fuego, ech\u00e1ndose culpas unos a otros y dando c\u00e1tedra de falta de empat\u00eda con los que viven por donde el Metro lleg\u00f3 hace poco. Por supuesto, todo esto puede empeorar. Solo hace falta que se escape una bala.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>&#8211; Juan Pablo Luna<\/strong> es PhD en Ciencia Pol\u00edtica en la Universidad de Carolina del Norte, profesor titular del Instituto de Ciencia Pol\u00edtica y Escuela de Gobierno de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile, investigador asociado del Instituto Milenio Fundamento de los Datos e investigador del Centro de Ecolog\u00eda Aplicada y Sustentabilidad \u2013CAPES. Es tambi\u00e9n autor del libro \u00abSegmented representation: political party strategies in unequal democracies\u00bb (Oxford University Press 2014) y de \u00abEn vez del optimismo. Crisis de representaci\u00f3n pol\u00edtica en el Chile actual\u00bb (Catalonia, CIPER 2017). Entre sus art\u00edculos destacan \u201c\u00bfNotas para una autopsia? Los partidos pol\u00edticos en el Chile actual\u201d (2012) junto a Fernando Rosenblatt, y \u201cChile&#8217;s crisis of representation\u201d (2016).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><u>Referencias <\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">[1] Seg\u00fan Merton, el desajuste entre los objetivos que priman en una sociedad (fines) y los medios leg\u00edtimos para alcanzarlos genera anomia (en oposici\u00f3n a la conformidad), dando lugar a distintos tipos de adaptaci\u00f3n seg\u00fan se acepten solo los fines pero no los medios (innovaci\u00f3n), los medios pero no los fines (ritualismo), o ninguno de ellos (rebeli\u00f3n). Por estos d\u00edas veremos varias instancias de innovaci\u00f3n, ritualismo, y rebeli\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">[2 ]Parte de este pasaje fue publicado previamente en un comentario a un texto de Carlos Pe\u00f1a en el sitio intersecciones.org<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">[3] Mark Granovetter 1978. \u201cThreshold Models of Collective Behavior\u201d, American Journal of Sociology. Vol. 83-6, 1420-1443.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">[4] Es tambi\u00e9n ese potencial el que ha posibilitado, en las \u00faltimas horas, la proliferaci\u00f3n de acciones solidarias para la limpieza del metro o para el transporte en autos privados de quienes quedaron varados y sin transporte p\u00fablico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Demasiadas personas en nuestro pa\u00eds no tienen nada que perder y est\u00e1n indignadas. Se requiere de nuevos conceptos significantes e, incluso, de una simbolog\u00eda y un lenguaje pol\u00edtico diferentes para que pueda haber un control m\u00ednimo de la situaci\u00f3n. Es esto lo que el Gobierno no es capaz de comprender e interpretar en sus mensajes y acciones, insistiendo \u2013cada vez con peores resultados\u2013 en un discurso delincuencial para referirse a hechos que, si bien algunos tienen ese componente, son la mayor\u00eda solo protestas pac\u00edficas y leg\u00edtimas, aunque de cr\u00edtica profunda al sistema&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":9369,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,1290772],"class_list":["post-9365","post","type-post","status-publish","format-aside","has-post-thumbnail","hentry","tag-america-latina","tag-toque-de-queda","post_format-post-format-aside","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-2r3","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/chile2110-i.jpg?fit=1024%2C684&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9365","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9365"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9365\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9371,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9365\/revisions\/9371"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9369"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9365"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9365"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9365"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}