{"id":8777,"date":"2019-09-07T17:14:30","date_gmt":"2019-09-07T20:14:30","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=8777"},"modified":"2019-09-11T17:02:22","modified_gmt":"2019-09-11T20:02:22","slug":"ecuador-la-crisis-del-populismo-correismo-y-despues-dos-anos-y-pico-de-morenismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=8777","title":{"rendered":"Ecuador &#8211; La crisis del populismo. Corre\u00edsmo y despu\u00e9s: dos a\u00f1os y pico de morenismo.   [Mario Unda]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Ni traici\u00f3n ni reinstitucionalizaci\u00f3n: el gobierno de Moreno es la deriva del debilitamiento del corre\u00edsmo, es el populismo en crisis.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/www.caapecuador.org\/ecuador-debate-n-107-2\/\">Ecuador Debate<\/a>\u00a0N\u00b0 107, julio-setiembre 2019<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 7-9-2019<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Populismos\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los populismos latinoamericanos son una variante particular de bonapartismo: surgen de momentos de equilibrios altamente inestables en medio de crisis agudas cuando ninguno de los contendientes principales ha logrado derrotar al adversario y se produce un desgaste mutuo que los debilita a am-bos (algo similar a la situaci\u00f3n que Gramsci denomin\u00f3 \u201cempate catastr\u00f3fico\u201d). Las clases dominantes ven aceleradamente deteriorada su hegemon\u00eda, al paso que las subalternas, aunque fuertes para erosionar el dominio, no lo son tanto para construir una fuerza contrahegem\u00f3nica (por ejemplo, el Ecuador entre 1981 y 2005). Esas situaciones son propicias para el aparecimiento de un tercero en discordia que, real o aparentemente, carece de v\u00ednculos org\u00e1nicos con ellos y se postula como \u00e1rbitro de los conflictos y como la \u00fanica reorganizaci\u00f3n posible de una sociedad polarizada y fatigada.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero para hacerse aceptar como el gran \u00e1rbitro, el populismo requiere hacerse de recursos econ\u00f3micos y pol\u00edticos que le permitan negociar con los grupos econ\u00f3micos dominantes. Los dos principales recursos utilizados por los populistas son, por un lado, un Estado fuerte controlado desde la funci\u00f3n Ejecutiva y desde el poder personalizado de un caudillo y, por otro, el control pol\u00edtico de la mayor\u00eda de la naci\u00f3n, devenida en masas incapaces de representarse a s\u00ed mismas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las condiciones para el control de un Estado fuerte se generan en el debilitamiento de la capacidad hegem\u00f3nica de las clases dominantes, que quedan incapacitadas en ese momento para ejercer el gobierno directamente y se ven abocadas, de buen o mal talante, a aceptar la tutela advenediza del populismo, oscilando entre la tolerancia hura\u00f1a y las alianzas de intereses a trav\u00e9s de su participaci\u00f3n abierta o encubierta en negocios con el Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las condiciones para el control pol\u00edtico de las mayor\u00edas pueden haber \u201cestado all\u00ed\u201d, pues en el antecedente del surgimiento o afirmaci\u00f3n de los populismos se encuentra no s\u00f3lo la crisis de las f\u00f3rmulas pol\u00edticas dominantes sino tambi\u00e9n, y en concordancia, masivas movilizaciones sociales, incluso revoluciones populares, que se han desgastado o desfigurado, o que han sido derrotadas; es decir tambi\u00e9n una crisis real o en ciernes de las direcciones pol\u00edticas y sociales del campo popular. Si se ha tratado de derrotas suficientemente fueres, el populismo se encuentra a las masas incapaces ya de autorepresentarse pol\u00edticamente; pero si ese no es el caso, entonces debe crear esa incapacidad cooptando y corrompiendo, o persiguiendo y desarticulando los espacios organizativos y sociales que pudieran crear o sostener la tendencia hacia la autonom\u00eda. Y en ambos casos debe hacerlo present\u00e1ndose como vengador de los desafueros cometidos anteriormente contra las mayor\u00edas, o como representante de sus necesidades y reivindicaciones preteridas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En el Ecuador (y en varios otros pa\u00edses latinoamericanos), la posibilidad de autonom\u00eda de las clases subalternas no se restringe a las din\u00e1micas de cada actor particular, sino que se ampl\u00eda a los encuentros y articulaciones posibles entre ellos, lo que ocurre cuando se agudizan los conflictos y alguno de los actores subalternos se encuentra con una mayor capacidad de organizaci\u00f3n, movilizaci\u00f3n y capacidad propositiva. En Ecuador los ejemplos son varios: el movimiento estudiantil universitario (FEUE, Federaci\u00f3n de Estudiantes Universitarios del Ecuador) en la d\u00e9cada de 1960 y parte de la de 1970, el movimiento sindical (FUT, Frente Unitario de los Trabajadores) entre fines de los a\u00f1os 70 y mediados de los 80, y el movimiento ind\u00edgena (Conaie, Confederaci\u00f3n de Nacionalidades Ind\u00edgenas del Ecuador) entre 1992 y 2000. Por eso, el ataque a la tendencia hacia la autonom\u00eda se dirige tanto a las posibilidades de encuentro cuanto a los actores particulares.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El asalto contra las posibilidades de despliegue de la autonom\u00eda popular no se produce \u00fanicamente con el ataque a los sectores organizados independientes, sino tratando de atraerse a los sectores subalternos de condiciones organizativas m\u00e1s fr\u00e1giles o inexistentes. Para esto se utiliza tanto el discurso populista de reconocimiento y adulaci\u00f3n a los sectores populares, como la adopci\u00f3n y puesta en marcha de las pol\u00edticas sociales que subsanan, en cierta medida, los abandonos a que los reg\u00edmenes liberales someten a la poblaci\u00f3n carenciada. Pero, a\u00fan en este caso, esas mismas pol\u00edticas sociales son utilizadas para producir discordia al interior de las clases subalternas (el ataque a las organizaciones y a los dirigentes, la expropiaci\u00f3n del salario indirecto de los tra-bajadores formales para financiar mejoras en las condiciones de vida de los trabajadores precarizados, etc.). Y, por supuesto, la identificaci\u00f3n de la masa desprovista de autonom\u00eda con el l\u00edder o caudillo, identificaci\u00f3n en la que act\u00faa como uno de los factores principales justamente esa imposibilidad de representaci\u00f3n propia, que induce a buscar una representaci\u00f3n-protecci\u00f3n-dominio que se les aparece como superior y poderosa.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Mirado en conjunto, esto significa que los populismos tienen, al mismo tiempo, un costado redistribuidor y democratizador y otro autoritario y reaccionario; y eso no tiene que ver ni con tal o cual ideolog\u00eda ni con tal o cual pro-grama o modelo de desarrollo: simplemente, tienden a ser m\u00e1s redistribuido-res y democratizadores mientras m\u00e1s se aproximan a la movilizaci\u00f3n aut\u00f3noma subalterna y a sus expresiones, y m\u00e1s reaccionarios y autoritarios mientras m\u00e1s se alejan de ellas; m\u00e1s democratizadores mientras a\u00fan dependen de la movilizaci\u00f3n popular y m\u00e1s reaccionarios mientras m\u00e1s se desembarazan de ella y logran dome\u00f1arla.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Con todo ello, los reg\u00edmenes populistas pueden cabalgar por sobre los conflictos centrales y secundarios de la sociedad, pretendiendo representar los intereses generales de las \u00e9lites dominantes\u00a0 y, a la vez,\u00a0 los intereses de los sectores m\u00e1s desfavorecidos; as\u00ed se encuentran en mejores condiciones para materializar una relativa autonom\u00eda del Estado y representar de mejor manera los intereses estrat\u00e9gicos del capital, es decir, los requerimientos para relanzar la acumulaci\u00f3n ampliada, aun si para hacerlo deben confrontar con esta o aquella facci\u00f3n de la burgues\u00eda, o incluso con toda ella en su conjunto.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Y as\u00ed como el populismo juega el rol de restaurador de las condiciones para el despliegue de la acumulaci\u00f3n ampliada del capital, juega tambi\u00e9n -por ello mismo- el rol de normalizador de las relaciones entre las clases, dot\u00e1ndolas de cierta \u201cracionalidad\u201d que aplaque la conflictividad social y, por sobre todo, estableciendo los mecanismos necesarios para tornar nuevamente subalternas a las clases populares que se hab\u00edan vuelto peligrosamente insumisas al calor de las sostenidas resistencias al neoliberalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esto y as\u00ed, m\u00e1s o menos, fue el populismo corre\u00edsta.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>El corre\u00edsmo y el campo de conflictividad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El populismo extrae su fuerza de los conflictos (igual de los que le dieron origen, que de aquellos que desata) y de su capacidad para arbitrar en ellos como presunto representante de un inter\u00e9s superior.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Un conjunto de conflictos se convirti\u00f3 en el eje medular de la d\u00e9cada corre\u00edsta. Los conflictos que expresaban la integraci\u00f3n de las formaciones socia-les dependientes, el Ecuador entre ellas, a las nuevas condiciones de disputas hegem\u00f3nicas en el capitalismo mundial; los conflictos que relacionaban y opon\u00edan al gobierno con las clases dominantes; los conflictos intraestatales; y los conflictos entre el Estado y las clases subalternas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los conflictos en torno a la hegemon\u00eda global vivieron m\u00e1s de un momento: el mundo unipolar surgido por la desaparici\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y del mal llamado \u201csocialismo real\u201d fue prontamente reemplazado por un nuevo juego de fuerzas alentado por el alto crecimiento econ\u00f3mico de la China, la recuperaci\u00f3n de la presencia pol\u00edtica y militar de Rusia, y la emergencia de Brasil, la India y Sud\u00e1frica como potencias intermedias; de all\u00ed sali\u00f3 un nuevo bloque de poder que articula a los llamados BRICS. La crisis mundial del capitalismo debilit\u00f3 el poder\u00edo norteamericano y permiti\u00f3 el crecimiento de la presencia china en las periferias latinoamericanas y africanas. Los nuevos populismos \u201cprogresistas\u201d pudieron aprovechar estas nuevas condiciones para ganar un poco de autonom\u00eda, aproxim\u00e1ndose a China y Rusia, pero la crisis toc\u00f3 finalmente a la China, y los progresismos latinoamericanos, sobre todo el brasile\u00f1o, por sus intereses particulares, no dieron el suficiente empuje a la posible integraci\u00f3n latinoamericana, mientras que con Trump los Estados Unidos volvieron a su tradicional pol\u00edtica imperial frente a su \u201cpatio trasero\u201d y los propios progre-sismos latinoamericanos entraban en crisis y eran derrotados en contiendas electorales (Argentina, Chile) o en golpes palaciegos (Brasil). La pol\u00edtica exterior del corre\u00edsmo sigui\u00f3 estos desplazamientos: la confrontaci\u00f3n inicial con el FMI, con los gobiernos norteamericanos y con el gobierno colombiano se convirtieron, hacia el final, en b\u00fasqueda de aproximaciones, en el monitoreo de la econom\u00eda ecuatoriana por el FMI, en la firma del tratado comercial con Europa y en la participaci\u00f3n del Ecuador como observador en la Alianza del Pac\u00edfico.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como bloque de poder, el corre\u00edsmo represent\u00f3 una alianza muy particular entre una capa de intelectuales y tecn\u00f3cratas de clase media con sectores del gran capital monop\u00f3lico y capitales transnacionales. Pero era una alianza populista, es decir, que intentaba sostener una autonom\u00eda relativa del Estado frente a los intereses particulares de las diversas fracciones de la clase dominante. El corre\u00edsmo gener\u00f3 para los empresarios avances muy importantes en la dotaci\u00f3n de condiciones generales para la producci\u00f3n y un ambiente favorable por la inversi\u00f3n de los recursos petroleros en obra p\u00fablica, adem\u00e1s de la contenci\u00f3n de las luchas sociales. Pero les exigi\u00f3 compartir el excedente con el Estado (impuestos y corrupci\u00f3n) y tambi\u00e9n con los sectores populares (afiliaci\u00f3n a la seguridad social e incrementos salariales que fueron m\u00e1s significativos al inicio de su gesti\u00f3n que al final-). Las confrontaciones m\u00e1s fuertes las tuvo con la banca, a la que oblig\u00f3 a rebajar el costo del dinero. De cualquier manera, la confrontaci\u00f3n inicial dio paso al di\u00e1logo (importantes durante los golpes m\u00e1s fuertes de las crisis internacionales y en torno al 30S), a acuerdos (C\u00f3digo de la Producci\u00f3n, ley de Alianzas p\u00fablico-privadas, etc.), y a ofertas en principio insospechadas (TLC con Europa, privatizaciones, flexibilizaci\u00f3n laboral).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La relaci\u00f3n fue m\u00e1s conflictiva con las representaciones pol\u00edticas e ideo-l\u00f3gicas de las clases dominantes: los partidos de derecha, con los que compet\u00eda por el manejo del Estado, y los grandes medios de comunicaci\u00f3n de alcance nacional, que nunca abandonaron su fidelidad al programa neoliberal.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los conflictos con las clases subalternas derivaban de la propia naturaleza populista del gobierno: necesitaba crear un vac\u00edo de representaci\u00f3n popular aut\u00f3noma. Por eso la criminalizaci\u00f3n de la protesta social, el amedrenta-miento al conjunto de la sociedad, la persecuci\u00f3n y la represi\u00f3n a las luchas\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los conflictos al interior del Estado se fundieron con los conflictos al interior del movimiento Alianza Pa\u00eds (AP): en ambos casos el presidente disciplin\u00f3, control\u00f3 y someti\u00f3 tanto a su movimiento pol\u00edtico como a las diversas funciones e instituciones estatales a trav\u00e9s de una sucesi\u00f3n de \u201cpeque\u00f1os gol-pes de Estado\u201d, verdadero itinerario de la afirmaci\u00f3n bonapartista del corre\u00edsmo. Este itinerario comenz\u00f3 con la propia Asamblea Constituyente en 2008 y la subordinaci\u00f3n de AP al aparato estatal para asegurar el dominio del caudillo; y termin\u00f3 defini\u00e9ndose con la consulta popular del a\u00f1o 2011 que le permiti\u00f3 a Correa \u201cmeter las manos en la justicia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Las transiciones populistas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El populismo se define como una relaci\u00f3n pol\u00edtica entre las clases socia-les y no necesariamente por una pol\u00edtica determinada ni un programa o una ideolog\u00eda. Los populismos suelen tambi\u00e9n estar marcados por una fuerte im-pronta caudillista -que, por cierto, no es exclusiva de ellos-. Por lo dem\u00e1s, viniendo su fuerza de los conflictos y de sus posibilidades de presentarse como \u00e1rbitro supremo, uno e indiscutible, su devenir exitoso depende del modo en que esos conflictos se desarrollen y c\u00f3mo se muevan las relaciones de fuerzas. De modo que las transiciones populistas no suelen ser f\u00e1ciles.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El PRI (Partido Revolucionario Institucional) mexicano podr\u00eda ser visto como paradigma del transici\u00f3n populista ordenada; pero se afirm\u00f3 as\u00ed reci\u00e9n en los a\u00f1os treinta y cuarenta del siglo anterior, y solo despu\u00e9s de la transformaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n en una guerra civil irregular que trataba de solucionarse con el asesinato de caudillos rivales (Zapata en 1919, Carranza en 1920, Villa en 1923, Obreg\u00f3n en 1928) y de las guerra de los cristeros (1926-1929 y 1934). En seguida, la confrontaci\u00f3n entre Plutarco El\u00edas Calles y L\u00e1zaro C\u00e1rdenas se sald\u00f3 con la ruptura pol\u00edtica y la creaci\u00f3n de un nuevo partido por parte de C\u00e1rdenas: el partido de la Revoluci\u00f3n Mexicana, que luego derivar\u00eda en la estabilidad pri\u00edsta; terminado el sexenio, el caudillo saliente deja espacio pol\u00edtico para la afirmaci\u00f3n del siguiente. Ac\u00e1 dir\u00edamos que el caudillo es el partido, la maquinaria. En los a\u00f1os 80, el PRI se desliz\u00f3 al neoliberalismo, y se produje-ron nuevas rupturas, dando lugar al PRD (Partido de la Revoluci\u00f3n Democr\u00e1tica) en 1989, del que se separ\u00f3 luego Morena (Movimiento Regeneraci\u00f3n Nacional), del actual presidente L\u00f3pez Obrador.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tras la revoluci\u00f3n boliviana de 1952, el MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario) pas\u00f3 de la transici\u00f3n ordenada a la fragmentaci\u00f3n. Hubo un primer momento de transiciones ordenadas: 1952-56, Paz Estenssoro; 1956-1960, Siles Suazo; 1960-64, Paz Estenssoro; y un nuevo per\u00edodo de Paz Estenssoro (1964) fue interrumpido por el golpe de Barrientos, que era su vicepresidente. Pero luego comenz\u00f3 a desgranarse: del tronco com\u00fan se desprendieron varias fracciones tras los caudillismos de V\u00edctor Paz Estenssoro (MNR), Hern\u00e1n Siles Suazo (MNRI, Movimiento Nacionalista Revolucionario de Izquierda, 1969), Walter Guevara Arze (PRA, Partido Revolucionario Aut\u00e9ntico, 1960); y el \u201cpopulismo clasista\u201d de Juan lech\u00edn Oquendo (PRIN, Partido Revolucionario de la Izquierda Nacionalista, 1963), hegem\u00f3nico en la direcci\u00f3n de la Central Obrera Boliviana hasta la d\u00e9cada de 1980. Sin embargo, Paz Estenssoro, Siles Suazo y Guevara Arze encabezaron 7 gobiernos entre 1952 y 1989 y atravesaron todo el espectro de pol\u00edticas econ\u00f3micas: en su primer gobierno, Paz Estenssoro nacionaliz\u00f3 las minas, a inicios de los 70 se ali\u00f3 con la dictadura de Hugo B\u00e1nzer y en su \u00faltimo mandato inici\u00f3 las contrarreformas neoliberales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El peronismo se qued\u00f3 preso del mito de Per\u00f3n y a\u00fan no logra procesar su transici\u00f3n. Desde el inicio acomod\u00f3 en su interior corrientes extremas de izquierda y de derecha. Por un lado, de John William Cooke y los Montoneros a L\u00f3pez Rega y la Triple A. El caudillo es el mito que encubre los peque\u00f1os caudillismos encontrados entre s\u00ed que crecen a la sombra del mito, un mito que puede ser estirado tanto hacia la izquierda como hacia la derecha.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En el Ecuador, hasta ahora se hab\u00edan producido populismos d\u00e9biles. El velasquismo y el bucaramismo no lograron aliento m\u00e1s all\u00e1 de la vida de sus l\u00edderes. El PRE de Abdal\u00e1 Bucaram, el PSP de Lucio Guti\u00e9rrez y el PRIAN de \u00c1lvaro Noboa no resistieron el momento en que empezaba a eclipsarse la estrella de sus l\u00edderes-propietarios.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las transiciones populistas no son f\u00e1ciles, y tampoco iba a ser sencillo para el corre\u00edsmo con Len\u00edn Moreno en la presidencia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A primera vista, el conflicto se present\u00f3 como el anuncio de un \u201cnuevo estilo\u201d de gobierno ofrecido por el candidato Moreno; pero al poco tiempo de iniciado el nuevo gobierno se evidenci\u00f3 el choque entre el presidente anterior y el nuevo presidente. Mientras Moreno procuraba bajar las ten\u00ediones provocadas por la alta conflictividad generada en el per\u00edodo de su antecesor, Rafael Correa insist\u00eda en que cada paso de su sucesor era \u201cun desaire innecesario\u201d contra su gobierno. El resultado fue que Alianza Pa\u00eds ten\u00eda el gobierno y encabezaba la oposici\u00f3n al mismo tiempo: la ruptura se torn\u00f3 inevitable.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero en el trasfondo de esta crisis populista estaba la transformaci\u00f3n de las propias condiciones que dieron surgimiento al corre\u00edsmo. Hab\u00eda cambiado la situaci\u00f3n internacional: por un lado, la crisis de los gobiernos \u201cprogresistas\u201d y el triunfo de nuevas derechas neoliberales muy apegadas a los intereses de los capitales y del Estado norteamericanos; por otro lado, las modificaciones operadas en la disputa por la hegemon\u00eda del capitalismo global, sobre todo en las relaciones entre China y los Estados Unidos, como se mencionaba m\u00e1s arriba. En consecuencia, se vio bruscamente reducida la capacidad de maniobra para ensayos distintos al neoliberalismo y al sometimiento a los dictados del gobierno norteamericano; una situaci\u00f3n que marc\u00f3 ya el final del gobierno de Correa y que reflejaba el fracaso de los intentos de integraci\u00f3n latinoamericana.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Y hab\u00edan mutado tambi\u00e9n las relaciones de fuerzas\u00a0 en el Ecuador: el corre\u00edsmo ya no era\u00a0 m\u00e1s una estrella ascendente en medio del vac\u00edo pol\u00edtico: su debilitamiento se hab\u00eda hecho evidente en las elecciones locales de 2014, cuan-do -apenas un a\u00f1o despu\u00e9s de que Correa fuera reelegido presidente en prime-ra vuelta con m\u00e1s del 57% de los votos- Alianza Pa\u00eds no logr\u00f3 ganar las alcald\u00edas de casi ninguna capital provincial y perdi\u00f3 en las ciudades m\u00e1s pobladas y en los principales centros econ\u00f3micos del pa\u00eds; la credibilidad y la capacidad de atracci\u00f3n de su discurso se hab\u00edan reducido ostensiblemente y se recuperaba en cambio la capacidad de movilizaci\u00f3n de las organizaciones sociales in-dependientes, sindicales, ind\u00edgenas y campesinas, y de las clases medias, cada vez m\u00e1s atra\u00eddas por el mensaje de la derecha.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La situaci\u00f3n de las diferentes oposiciones al corre\u00edsmo (las derechas y los movimientos populares) era distinta. Las organizaciones sociales, aunque realizaron algunas movilizaciones importantes antes de que inicie el proceso electoral, hab\u00edan sufrido constantes ataques del gobierno y se encontraban tambi\u00e9n d\u00e9biles. Por el contrario, los diez a\u00f1os de corre\u00edsmo se hab\u00edan traducido en un fortalecimiento de la burgues\u00eda: fortalecimiento econ\u00f3mico, por el crecimiento capitalista y la concentraci\u00f3n de la riqueza; relativa recuperaci\u00f3n pol\u00edtica de las fuerzas de derecha: si bien no encuentran a\u00fan posibilidades cie-tas de unidad se afirman desigualmente sus nuevas expresiones pol\u00edticas (CREO, Concertaci\u00f3n, Suma) y el partido Socialcristiano recupera espacios sociales y territoriales. Estas modificaciones se relacionaban con una clara conservadurizaci\u00f3n de la conciencia social, muy marcada sobre todo en las clases medias; fen\u00f3menos que seguramente no ser\u00e1n pasajeros.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Un gobierno d\u00e9bil<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">As\u00ed, pues, las condiciones que generaron al corre\u00edsmo ya no exist\u00edan para el gobierno de Moreno. Como consecuencia, es un gobierno d\u00e9bil. Una debilidad que le lleg\u00f3 como la gerencia inevitable de un pecado original y que, luego de un primer momento de repunte, \u00e9l mismo se ha encargado de precipitar en un rumbo ya sin retorno.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Las herencias recibidas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El gobierno de Moreno cargaba con el peso de la debilidad en la que hab\u00eda entrado el corre\u00edsmo, complicada por una elecci\u00f3n discutida. M\u00e1s all\u00e1 de si hubo o no fraude (lo que no lleg\u00f3 a comprobarse), el resultado fue apretado. Moreno tuvo, por lo tanto, que buscar mecanismos para posicionarse, optando por la apertura del di\u00e1logo y por el llamado a una consulta popular. El di\u00e1logo le permiti\u00f3 rebajar las tensiones en varios frentes: con la prensa, a la que asegur\u00f3 un ambiente de libertad de expresi\u00f3n; con los militares y polic\u00edas, a quienes les prometi\u00f3 que no crear\u00eda la nueva guardia presidencial ideada por Correa; con el movimiento ind\u00edgena, al que ofreci\u00f3 tratar los casos de los dirigentes y militantes acusados de terrorismo y sabotaje, adem\u00e1s de asegurarle la permanencia en su sede de Quito, que Correa intent\u00f3 quitarle.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Estos nuevos aires fueron bien vistos por la poblaci\u00f3n, y la popularidad de Moreno comenz\u00f3 a crecer. Pero le cayeron muy mal a Correa, que acus\u00f3 al presidente de causarle esos \u201cinnecesarios desaires\u201d que citamos anteriormente y de impulsar una estrategia \u201cdesleal y mediocre\u201d. Moreno respondi\u00f3 convocando a una consulta popular, que se realiz\u00f3 en febrero de 2018. Por un lado, la consulta golpe\u00f3 a Correa, porque aprob\u00f3 desestructurar el Consejo de Participaci\u00f3n Ciudadana, organismo creado por la constituci\u00f3n de 2008 para nombrar a un conjunto de autoridades que antes\u00a0 lo hac\u00eda el Congreso (Contralor\u00eda, Judicatura, Consejo Nacional Electoral), y que fue utilizado por Correa para poner bajo su control a las distintas funciones estatales; y aprob\u00f3 tambi\u00e9n impedir la reelecci\u00f3n indefinida, lo que limitaba las aspiraciones de Correa por volver a ocupar el sill\u00f3n presidencial. Por otro lado, la consulta mostr\u00f3 que el corre\u00edsmo a\u00fan ten\u00eda una cierta fuerza, obteniendo alrededor de 30% de los votos en las preguntas de su inter\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En este distanciamiento y ruptura de Alianza Pa\u00eds tuvo un papel fundamental la responsabilidad de Correa y de su c\u00edrculo \u00edntimo en la corrupci\u00f3n. Diversas denuncias sobre hechos de corrupci\u00f3n afectaron desde un inicio la continuidad del \u201ccorre\u00edsmo\u201d en el gobierno. Primero fue desplazado el \u201ccorre\u00edsmo duro\u201d (Glas, Hern\u00e1ndez, Pati\u00f1o, Pav\u00f3n); pero luego han ca\u00eddo en des-gracia tambi\u00e9n el \u201cmorenismo\u201d y sus aliados de \u201ccentroizquierda\u201d. El vicepresidente Jorge Glas fue enjuiciado y condenado en octubre de 2017; fue reemplazado por Mar\u00eda Alejandra Vicu\u00f1a ,\u00a0 proveniente de, Alianza Bolivariana Alfarista, uno de los grupos sat\u00e9lites de AP, quien se vio forzada a renunciar en diciembre de 2018, en medio de un esc\u00e1ndalo por supuestos cobros de \u201cdiezmos\u201d a sus asesores en la Asamblea.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Moreno eligi\u00f3 entonces como su tercer vicepresidente a Otto Sonnenholzner, reforzando as\u00ed su alianza con los grandes grupos monop\u00f3licos.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Al cautiverio te entregaste<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Cuando, gracias a la consulta popular, parec\u00eda que el gobierno encontrar\u00eda el espacio pol\u00edtico para recobrar una amplia legitimidad, sus propias acciones le pusieron un freno. Seg\u00fan sus propias palabras, Moreno crey\u00f3 encontrar la f\u00f3rmula del equilibrio perfecto para gobernar con la \u201ccentroderecha\u201d y con la \u201ccentroizquierda\u201d al mismo tiempo: a los primeros, es decir, a los grandes grupos empresariales, entreg\u00f3 el manejo de la econom\u00eda; a los segundos, es decir, al campo \u201cprogresista\u201d que ven\u00eda de Alianza Pa\u00eds y de sus antiguos o nuevos aliados, las pol\u00edticas sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero se trata de un equilibrio imposible, igual que el resultado de los di\u00e1logos. En los di\u00e1logos, Moreno ced\u00eda cada vez m\u00e1s a los intereses empresa-riales de abrirse espacios en el gobierno para imponer su programa, que segu\u00eda siendo el mismo programa neoliberal de las d\u00e9cadas de 1980 y 1990. Tratando de mantener la ficci\u00f3n del equilibrio, las concesiones de Moreno no llegaban a las metas de los grupos monop\u00f3licos, que consideraban \u201cinsuficientes\u201d las medidas y exig\u00edan cada vez m\u00e1s; a continuaci\u00f3n, Moreno realizaba nuevas con-cesiones, que volv\u00edan a ser consideradas insuficientes, y as\u00ed en adelante. Cada nueva concesi\u00f3n acicateaba la voracidad de los empresarios. Un juego de tira y afloja que se decidi\u00f3 finalmente a inicios de este a\u00f1o al firmarse la carta de in-tenci\u00f3n con el Fondo Monetario Internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Y mientras m\u00e1s concesiones hac\u00eda en materia econ\u00f3mica, m\u00e1s deb\u00eda retroceder en lo pol\u00edtico y en lo social. De modo que los representantes de \u201ccentroizquierda\u201d de su gabinete terminaron desplazados uno tras otro, proceso que parece haber culminado a mediados de este a\u00f1o, tras los m\u00e1s recientes cambios ministeriales. El tiempo de permanencia de los ministros de \u201ccentroizquierda\u201d es muy corto, de manera que queda excluida la posibilidad de desarrollar procesos, con la excepci\u00f3n de la ministra del Interior, Mar\u00eda Paula Romo. Por lo dem\u00e1s, las medidas econ\u00f3micas neoliberales terminan afectando a las pol\u00edticas sociales, tanto por las limitaciones presupuestarias exigidas por el FMI, cuanto por los efectos de dichas medidas en el deterioro de las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n trabajadora; dicho de otra manera, las pol\u00edticas econ\u00f3micas condicionan, constri\u00f1en y debilitan a las pol\u00edticas sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Este mundo es un conflicto<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El conflicto m\u00e1s visible fue el que se desat\u00f3 dentro de Alianza Pa\u00eds, entre el presidente electo y el expresidente, a lo que ya nos referimos en l\u00edneas anteriores. Sin embargo, esto no era m\u00e1s que la cara visible; a medida que avanzaba el tiempo y se mov\u00edan las fuerzas, pod\u00eda verse que detr\u00e1s de este enfrentamiento se desenvolv\u00eda la conflictividad que dej\u00f3 el corre\u00edsmo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hoy, en un escenario modificado en favor de la derecha pol\u00edtica y de las \u00e9lites econ\u00f3micas, el campo de conflictos y las relaciones de fuerzas se han re-organizado en torno a un conjunto de cuestiones centrales: la econom\u00eda, el trabajo, el Estado y la democracia. Y quiz\u00e1s el cambio m\u00e1s importante sea que las contradicciones de clase est\u00e1n abandonando la zona de opacidad en que las mantuvieron el discurso populista y la l\u00f3gica de la diferencia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La cuesti\u00f3n del imperialismo y la dependencia se resuelve con el sometimiento del gobierno de Moreno a los dictados del Fondo Monetario Internacional y en su alineamiento imp\u00fadico con las pol\u00edticas norteamericanas, dejando para el olvido sus iniciales cr\u00edticas a la pol\u00edtica migratoria de Trump. Su af\u00e1n de agra-dar al presidente imperial fue patente con la vergonzosa entrega de Julian Assange a la polic\u00eda brit\u00e1nica y con su cambio de orientaci\u00f3n frente a la crisis venezolana. Igual de obsequioso se muestra con el capital transnacional: incremento de la deuda externa, llamados a que vengan a beneficiarse de las anunciadas privatizaciones de las empresas estatales m\u00e1s grandes y rentables, im-posici\u00f3n de la miner\u00eda a gran escala, y anuncio de la firma de varios tratados de libre comercio para abrir el mercado interno a productos de las grandes multinacionales. Se reforzar\u00e1 as\u00ed el papel de la econom\u00eda ecuatoriana como productora de materias primas y consumidora de productos elaborados provenientes del exterior.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La cuesti\u00f3n econ\u00f3mica ha sido el elemento central para sellar la alianza en-tre el gobierno y los grandes capitales. Esta ha seguido los lineamientos establecidos por el Fondo Monetario Internacional y por las c\u00e1maras empresariales, empe\u00f1ados ambos en imponer el recetario neoliberal que, debido a la resistencia popular, no lograron completar en los 25 a\u00f1os transcurridos entre 1981 y 2005: perd\u00f3n de multas e intereses por las deudas que los empresarios manten\u00edan con el\u00a0 Servicio de Rentas Internas (SRI), con las municipalidades y con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), exenciones de impuestos a nuevas inversiones, reducci\u00f3n del pago de impuesto a la renta de las grandes fortunas y su reemplazo por el incremento de impuestos indirectos, sobre todo el IVA. Tambi\u00e9n forman parte del paquete la reducci\u00f3n de la inversi\u00f3n p\u00fablica y las privatizaciones (justificadas estas \u00faltimas en la ley de alianzas p\u00fablico-privadas, aprobada en la \u00faltima parte del gobierno de Correa). Por las condiciones del modelo de acumulaci\u00f3n, todo esto est\u00e1 atado a la persistencia del extractivismo y al despojo a las comunidades y pueblos ind\u00edgenas de la tierra y el agua, con toda la violaci\u00f3n a sus derechos que esto conlleva.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Cuando de neoliberalismo se trata, la cuesti\u00f3n del trabajo se convierte siempre en un elemento central. Las reformas laborales han sido una permanente exigencia de los gremios empresariales y de su aparataje medi\u00e1tico, que siempre resintieron la limitada redistribuci\u00f3n de la riqueza social a que les oblig\u00f3 el populismo corre\u00edsta. Para revertirla, han optado por la sobreex-plotaci\u00f3n del trabajo: tal es el \u00fanico objetivo de las contrarreformas que pro-mueven.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La flexibilizaci\u00f3n de la jornada laboral todav\u00eda no afecta, aparentemente, el l\u00edmite de 40 horas semanales; sin embargo, la jornada puede distribuirse al antojo de los empleadores, pudiendo llegar hasta 12 horas por d\u00eda, incluidos los fines de semana. Los trabajadores sufrir\u00e1n un mayor desgaste f\u00edsico y espiritual y se ver\u00e1 afectado el tiempo que ahora pueden dedicar al descanso y a sus familias; la alharaca de las derechas conservadoras sobre la protecci\u00f3n de la familia no incluye, por lo visto, a las familias trabajadoras. Pero, eso s\u00ed, los empresarios se ahorrar\u00e1n el pago de horas extras: se trata, por lo tanto, de una apenas encubierta reducci\u00f3n salarial.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Otra de las propuestas est\u00e1 encaminada a extender el per\u00edodo de prueba de tres a seis meses o, seg\u00fan los m\u00e1s entusiastas neoliberales, a tres a\u00f1os. Na-die puede creer en serio que un empleador necesite 36 meses para darse cuenta si un trabajador es productivo y le reporta ganancias, pero la extensi\u00f3n del per\u00edodo de prueba permite facilitar los despidos y volverlos m\u00e1s baratos, que es el verdadero objetivo de la medida. Por eso, otra reforma habla directamente de limitar las indemnizaciones por despido, independientemente del n\u00famero de a\u00f1os que una persona lleve laborando en una empresa.\u00a0 Para los trabajado-res, el tiempo de empleo pasar\u00e1 a ser un par\u00e9ntesis entre dos desempleos, lo mismo que ocurr\u00eda en la \u00e9poca neoliberal con la tercerizaci\u00f3n y los contratos por horas; recordemos que, en aquellos a\u00f1os y tras sucesivas reformas, las em-presas pod\u00edan tener hasta 3 de cada 4 trabajadores contratados por horas. De igual manera, estos trabajadores, al no tener estabilidad, quedan excluidos del derecho a la sindicalizaci\u00f3n. En s\u00edntesis, se trata de una medida para imponer la inestabilidad, incrementar el desempleo y debilitar la posibilidad de organizaci\u00f3n; todo en uno.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Otras medidas son m\u00e1s creativas: por ejemplo, aquella en que el Estado ofrece a los empresarios pagar las remuneraciones de los j\u00f3venes que ingresan a trabajar por primera vez\u2026 \u00bfy esta es la forma en que la empresa privada crea empleo?: \u00a1trabajadores gratis! Como reflejo de los deseos profundos del capital, no est\u00e1 nada mal\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Y todo esto en un momento en que tanto la empresa privada como el Estado han lanzado una enorme oleada de despidos, produciendo en apenas cinco a\u00f1os una ca\u00edda del \u201cempleo pleno\u201d de 49 a 38% de la poblaci\u00f3n econ\u00f3mica-mente activa y que, s\u00f3lo en un a\u00f1o, entre marzo de 2018 y marzo de 2019, m\u00e1s de 260.000 personas han perdido su \u201cempleo pleno\u201d .<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La cuesti\u00f3n del Estado se nos presenta, en el discurso oficial, como \u201creinstitucionalizaci\u00f3n\u201d; pero eso no se compadece con la realidad, porque las instituciones pre-Correa no eran ni tan estables ni tan democr\u00e1ticas, ni tampoco contaban con la legitimidad suficiente. Se deja de lado que la falta de independencia de las funciones estatales y su subordinaci\u00f3n a los deseos de los presidentes, la p\u00e9rdida de capacidad legislativa y fiscalizadora del Parlamento, la utilizaci\u00f3n de la justicia con fines pol\u00edticos, la modificaci\u00f3n antojadiza de las leyes, incluso las veleidades caudillistas, no fueron un invento del corre\u00edsmo ni son asuntos exclusivos del populismo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La referencia a la \u201creinstitucionalizaci\u00f3n\u201d como \u201cdescorreizaci\u00f3n\u201d peca igualmente del mismo inmediatismo y, adem\u00e1s, oculta que \u201cdescorreizar\u201d tiene diferente significado para las distintas oposiciones que se construyeron durante el gobierno de la \u201crevoluci\u00f3n ciudadana\u201d. Para la oposici\u00f3n de derechas se trata de retirar los obst\u00e1culos que podr\u00edan oponerse al retorno neoliberal. Para la oposici\u00f3n popular se trata de recuperar libertades y derechos conculcados.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero, m\u00e1s all\u00e1 de esto, de fondo, hay por lo menos dos aspectos a considerarse: el primero tiene que ver con la secuencia neoliberalismo-populismo (de la que hablaremos despu\u00e9s), es decir, con el papel del Estado en el desarrollo del capitalismo. El segundo, en cambio, se relaciona con la secuencia populismo-socialismo, es decir, con el horizonte estrat\u00e9gico de la transformaci\u00f3n social; desde esta perspectiva, la cuesti\u00f3n es si el sujeto del cambio es el Esta-do, o los espacios de organicidad aut\u00f3noma subalterna, volc\u00e1ndose sobre la pol\u00edtica y haci\u00e9ndola suya.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Situar la cuesti\u00f3n de la democracia no es tan sencillo como pudiera parecer. El discurso liberal de hoy pretende instalar una lectura \u00fanica y plana: donde la democracia s\u00f3lo puede ser la democracia liberal, o la imagen idealizada que de ella brindan los estudios de los polit\u00f3logos anglosajones, o -incluso- la versi\u00f3n rebajada, que busca excluir a la aspiraci\u00f3n a la igualdad de las promesas de-mocr\u00e1ticas; poco importa que los reg\u00edmenes liberales realmente existentes no se parezcan mucho a los modelos que publicitan sus ide\u00f3logos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Sin embargo, la limitaci\u00f3n m\u00e1s grande de estas visiones es la separaci\u00f3n que realizan en dos cuestiones: entre democracia pol\u00edtica y democracia social, en donde el ensalzamiento ret\u00f3rico de las libertades pol\u00edticas oculta los atenta-dos que se realizan contra las condiciones de vida de las mayor\u00edas, es decir, el cabal incumplimiento de los derechos econ\u00f3micos, sociales y culturales; y, por otra parte, entre pol\u00edtica y econom\u00eda, momento en el que velan p\u00fadicamente un hecho esencial: la contradicci\u00f3n irresoluble entre la pretensi\u00f3n de lograr sistemas y comportamientos democr\u00e1ticos en la organizaci\u00f3n de la pol\u00edtica y la necesidad irrenunciable de mantener el control desp\u00f3tico de la econom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Este arsenal discursivo les parece suficiente para reclamar el monopolio de la democracia, y para desterrar de su para\u00edso al socialismo igual que al populismo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por su parte, el populismo produce una reducci\u00f3n sim\u00e9trica y opuesta. Las limitaciones de la democracia liberal deben ser corregidas, nos dice, resaltando la recuperaci\u00f3n de los derechos sociales negados por los liberalismos olig\u00e1rquicos: salarios dignos, estabilidad laboral, seguridad social, educaci\u00f3n, salud, vivienda, acceso a la tierra y a los mercados; y poniendo en pr\u00e1ctica mecanismos de democracia participativa. Tocan as\u00ed justamente los l\u00edmites de una democracia liberal que lleva en s\u00ed la marca indeleble de la mentalidad hacendataria y de la cicater\u00eda con las clases trabajadoras que caracteriza a la mentalidad de las clases dominantes. Pero creen que la reivindicaci\u00f3n de estos aspectos, que no se puede negar son muy importantes, es suficiente para justificar el atentado a las libertades pol\u00edticas y a los derechos a la libertad de expresi\u00f3n, a la libre organizaci\u00f3n, a la movilizaci\u00f3n y a la resistencia (todo sea dicho: en este campo, tampoco las democracias liberales pasan mucho m\u00e1s all\u00e1 del reconocimiento formal). Al final de cuentas, libre expresi\u00f3n, libertad de organizaci\u00f3n y de movilizaci\u00f3n, son cuestiones fundamentales para que las clases subalternas se constituyan como sujetos hist\u00f3ricos en la lucha por su emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Durante los 25 a\u00f1os de neoliberalismo quisieron convencernos de que el respeto de las formalidades de la democracia deb\u00eda compensar suficientemente los violentos ataques a los derechos sociales (y a los componentes m\u00e1s sociales de las libertades pol\u00edticas). Ahora, tras la crisis del populismo, el nuevo neoliberalismo viene a decir que, para recuperar ciertas formalidades de las liberta-des pol\u00edticas, las clases subalternas deben resignar sus derechos econ\u00f3micos y sociales, sobre todo aquellos que tienen que ver con la disputa por el reparto del excedente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">As\u00ed, mientras los liberales desconocen que el populismo, sin dejar de ser autoritario, tiene elementos de democratizaci\u00f3n, los populistas en cambio, pre-tenden desconocer que derechos y libertades, conquistados por los trabajado-res mediante la lucha, son algo m\u00e1s que \u201cprejuicios burgueses\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Llegamos as\u00ed al entrampamiento generado por las falencias de ambas lecturas de la democracia; s\u00f3lo se podr\u00e1 salir del atolladero construyendo nue-vos sentidos para la democracia: la democracia m\u00e1s all\u00e1 del liberalismo y del populismo; la democracia como las condiciones que posibiliten el libre des-pliegue de la lucha por la justicia social; como el reconocimiento intransigente de la legitimidad del derecho de todos a disfrutar de sus derechos: los derechos de los pueblos ind\u00edgenas, de los campesinos, de las mujeres, de los j\u00f3venes, de los trabajadores, de los ni\u00f1os, de los g\u00e9neros diversos;\u00a0 la democracia como el di\u00e1logo y el aprendizaje mutuo de las luchas de los dem\u00e1s sectores oprimidos y postergados; como la construcci\u00f3n de espacios comunes de lucha contra la opresi\u00f3n del capital y contra toda opresi\u00f3n; como erradicaci\u00f3n de la violencia ejercida por los fuertes contra los d\u00e9biles; como recuperaci\u00f3n, recrea-ci\u00f3n o reinvenci\u00f3n de la solidaridad; como democracia en todos los \u00e1mbitos de la vida social; como el camino inacabable de la construcci\u00f3n de la autonom\u00eda; la democracia, pues, como autogobierno de la sociedad, como el derecho a to-mar el destino en las propias manos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En conclusi\u00f3n, hoy se est\u00e1 configurando un nuevo campo de fuerzas constituido por la oposici\u00f3n de tres bloques: el bloque neoliberal en el poder; el populismo; y el campo subalterno.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El momento actual est\u00e1 caracterizado por una violenta ofensiva del gobierno, los grandes empresarios, los capitales transnacionales y los organismos de poder global (como el FMI), todos coaligados en contra de las comunidades y de los trabajadores: el extractivismo y el trabajo se han convertido en los ejes fundamentales de la conflictividad. Y todos coaligados, en nombre de su libertad de oprimir y de explotar, en contra de las libertades y los derechos la in-mensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, y empe\u00f1ados en provocar un retroceso de proporciones gigantescas en la democracia y en las condiciones de existencia de la mayor\u00eda. Ellos constituyen el bloque en el poder. Hasta ahora han tomado como oponente discursivo \u201cideal\u201d al corre\u00edsmo, queriendo encubrir con los desmanes del gobierno anterior sus violentos atentados contra las condiciones y formas de vida de las clases y sectores subalternos, que son su oponente real.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El segundo bloque es el populismo corre\u00edsta. Erosionada su hegemon\u00eda, desplazado del poder y dado por desaparecido, mantiene todav\u00eda un cierto ascendiente sobre importantes sectores sociales, aunque ahora no sea posible establecer la extensi\u00f3n de esa influencia. Este sector construye sus oponentes a dos bandas.\u00a0 Por un lado, el morenismo, al que acusa de traicionar los principios de la revoluci\u00f3n ciudadana y de restaurar el neoliberalismo; junto al mo-renismo ubica al Fondo Monetario Internacional y determinados grupos eco-n\u00f3micos; pero silenciando que el rumbo neoliberal fue iniciado bajo el gobierno de Correa y que los grupos monop\u00f3licos fueron los m\u00e1s beneficiados de su gobierno. Por otro lado, a las organizaciones sociales independientes y a sus dirigentes; en este caso, el corre\u00edsmo fuera del gobierno sigue los mismos pasos que transit\u00f3 durante su estad\u00eda en el poder. Finalmente, si quiere renacer como alternativa de gobierno debe volver a existir un espacio vac\u00edo de autorepresentaci\u00f3n subalterna, y en ese af\u00e1n, los movimientos que no pudo controlar siguen siendo un obst\u00e1culo en esta nueva etapa.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El tercer bloque es el de los subalternos, pero es un bloque por constituirse, y s\u00f3lo podr\u00e1 hacerlo confrontando las nuevas y viejas pol\u00edticas neoliberales que implementa el gobierno de Moreno. Tendr\u00e1 tambi\u00e9n que enfrentar algunos obst\u00e1culos, entre ellos, la conservadurizaci\u00f3n de la conciencia social y el individualismo que marca hoy el sentido com\u00fan predominante, obst\u00e1culos que afectan incluso a ciertos segmentos populares, y que puede rastrearse en algunas reivindicaciones y pr\u00e1cticas sociales; las dificultades que el autocentramiento de algunas reivindicaciones, que determinados colectivos y movimientos oponen a la construcci\u00f3n de proyectos de unidad; la separaci\u00f3n entre acci\u00f3n pol\u00edtica y social; el inmediatismo de las acciones pol\u00edticas. Y s\u00f3lo podr\u00e1 hacerlo si logra construirse independientemente, tanto del bloque neoliberal como del populismo.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Un tenue par\u00e9ntesis: las elecciones del 24 de marzo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las pasadas elecciones locales del 24 de marzo mostraron el escenario t\u00edpico de un momento de transici\u00f3n. En primer lugar, la proliferaci\u00f3n de movimientos, partidos y alianzas, producto del estallido del partido hegem\u00f3nico en el per\u00edodo anterior y de la dispersi\u00f3n de las fuerzas pol\u00edticas de todos los signos; esto arrastr\u00f3 consigo una similar dispersi\u00f3n del voto, fruto de lo cual, una gran cantidad de alcaldes y prefectos triunf\u00f3 con un porcentaje muy reducido de votos y con escasa ventaja sobre sus competidores. En segundo lugar, resultados ambiguos para todos: cada cual puede sentirse triunfador y cada quien top\u00f3 l\u00edmites importantes. En tercer lugar, se muestran los contornos de tres campos pol\u00edticos que disputar\u00e1n en lo posterior la recomposici\u00f3n del sistema de partidos y la captura de espacios de representaci\u00f3n: la derecha, cada vez con mayor presencia y fuerza, pero a\u00fan dividida; el populismo, que no ha desaparecido, que obtuvo algunos r\u00e9ditos significativos, pero cuya votaci\u00f3n aparece fragmentada entre una expresi\u00f3n org\u00e1nica y otra m\u00e1s dispersa; y las izquierdas, que lograron algunos \u00e9xitos sorpresivos, que pese a todo mantienen una presencia no despreciable, pero que alcanzan una presencia muy reducida en las zonas m\u00e1s pobladas. La inc\u00f3gnita est\u00e1 ahora en lo que pueda ocurrir en la centroizquierda y en las alianzas que pudieran fraguarse hacia el futuro inmediato.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Seguramente las pr\u00f3ximas elecciones nacionales de 2021 contribuir\u00e1n a aclarar un poco m\u00e1s el panorama.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>A modo de conclusi\u00f3n. Populismo y neoliberalismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">As\u00ed como en 2002 el gobierno de Lucio Guti\u00e9rrez fue un momento de transici\u00f3n entre el neoliberalismo y el populismo \u201cprogresista\u201d, ahora el morenismo es un momento de transici\u00f3n entre el populismo y el neoliberalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En las \u00faltimas tres d\u00e9cadas hemos tenidos dos modalidades de relaci\u00f3n entre neoliberalismo y populismo: Una de \u201ccuenta corta\u201d y otra de \u201ccuenta larga\u201d. La modalidad de la cuenta corta nos habla de un determinado momento: por ejemplo, el encuentro extra\u00f1o que encarn\u00f3 en los populismos neoliberales (Menem, Fujimori, Abdal\u00e1 Bucaram, Lucio Guti\u00e9rrez, aquellos que, en su momento, fueron bautizados como \u201cneopopulismos\u201d). Pero tambi\u00e9n la ficci\u00f3n de una oposici\u00f3n frontal entre ambos que, no obstante, anida continuidades no dichas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En cambio, la modalidad de la cuenta larga nos habla de la relaci\u00f3n entre populismo y neoliberalismo en la sucesi\u00f3n del tiempo, quiz\u00e1s podr\u00edamos hablar de ciclos o de \u201cedades\u201d: pues el populismo ha sido en Am\u00e9rica Latina una consecuencia de las crisis liberales. A una edad liberal, le sigue una populista. Pero el populismo tambi\u00e9n genera l\u00edmites y crisis, que han pretendido ser \u201cresueltas\u201d con un retorno al liberalismo. Sin embargo, esta nueva edad liberal se repite y genera -m\u00e1s o menos- los mismos conflictos que su antecesora; y as\u00ed va creando las condiciones para una nueva reaparici\u00f3n del populismo. De alguna manera, esta ha sido la historia de Am\u00e9rica Latina, por lo menos desde la d\u00e9cada de 1920.<\/p>\n<p><strong>&#8211; Mario Unda<\/strong> es soci\u00f3logo, profesor en la Universidad Central del Ecuador, activista en el movimiento urbano-popular.<\/p>\n<p><strong><u>Notas <\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">1) Las referencias que sustentan las ideas aqu\u00ed expresadas son las que se indican a continuaci\u00f3n: el punto de partida es El dieciocho brumario de Luis Bonaparte, de Carlos Marx; luego, los textos referentes al bonapartismo (o cesarismo) y a la historia de las clases subalternas contenidos en los Cuadernos de la C\u00e1rcel, de Antonio Gramsci; los art\u00edculos de Le\u00f3n Trotsky sobre M\u00e9xico y otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, recogidos en Escritos Latinoamericanos; varios textos de Ren\u00e9 Zavaleta, sobre todo 50 a\u00f1os y \u201cFormas de operar el Estado en Am\u00e9rica Latina\u201d; los estudios de Agust\u00edn Cueva sobre el velasquismo y el populismo en general, recogidos en varias compilaciones, por ejemplo, en Ensayos sociol\u00f3gicos y pol\u00edticos; y la obra, menos conocida entre nosotros, de Milc\u00eda-des Pe\u00f1a, especialmente su Historia del pueblo argentino. Tambi\u00e9n hay referencias a discusiones contempor\u00e1neas, entre ellos particularmente a los avances de Massimo Modonesi sobre subalternidad y revoluci\u00f3n pasiva (Subalternidad, Antagonismo, Autonom\u00eda y \u201cUsos del concepto gramsciano de revoluci\u00f3n pasiva en Am\u00e9rica Latina\u201d), a la lectura que hace de Juan dal Maso de la relaci\u00f3n Gramsci-Trotsky (Hegemon\u00eda y lucha de clases) y a las interesantes interpretaciones desarrolladas por Maristella Svampa (en el cap\u00edtulo 4 de sus Debates Latinoamericanos).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">2) Los datos son del INEC. Ver: <a href=\"https:\/\/www.elcomercio.com\/actualidad\/inec-desempleo-subempleo-ecuador-marzo.html\">https:\/\/www.elcomercio.com\/actualidad\/inec-desempleo-subempleo-ecuador-marzo.html <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El momento actual est\u00e1 caracterizado por una violenta ofensiva del gobierno, los grandes empresarios, los capitales transnacionales y los organismos de poder global (como el FMI), todos coaligados en contra de las comunidades y de los trabajadores: el extractivismo y el trabajo se han convertido en los ejes fundamentales de la conflictividad&#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":8786,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[5207],"tags":[17212],"class_list":["post-8777","post","type-post","status-publish","format-aside","has-post-thumbnail","hentry","category-ecuador","tag-america-latina","post_format-post-format-aside","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-2hz","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/ecuador709.jpg?fit=954%2C550&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8777","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8777"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8777\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8839,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8777\/revisions\/8839"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8786"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8777"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8777"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8777"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}