{"id":853,"date":"2016-08-11T19:28:34","date_gmt":"2016-08-11T19:28:34","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=853"},"modified":"2016-08-11T19:28:34","modified_gmt":"2016-08-11T19:28:34","slug":"uruguay-tercera-planta-de-celulosa-la-confirmacion-del-modelo-primarizado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=853","title":{"rendered":"Uruguay. Tercera planta de celulosa: la confirmaci\u00f3n del modelo primarizado"},"content":{"rendered":"<p><strong>Uruguay:\u00a0<\/strong><strong>Otra planta de celulosa en ciernes y el modelo en cuesti\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Tres es una confirmaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong>El gobierno recibi\u00f3 con benepl\u00e1cito la posibilidad de que se instale una nueva pastera en el pa\u00eds. En un momento de estancamiento econ\u00f3mico, la inyecci\u00f3n de 4.000 millones de d\u00f3lares (la mayor inversi\u00f3n de la historia en Uruguay) aparece para el Ejecutivo como un regalo del cielo. Sin embargo, el entusiasmo no es un\u00e1nime. <\/strong><\/p>\n<p><strong>V\u00edctor H Abelando<\/strong><\/p>\n<p><strong>Brecha, Montevideo, 29-7-2016\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/brecha.com.uy\/\">http:\/\/brecha.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>El pasado 14 de julio la empresa finlandesa Upm (ex Botnia) comunic\u00f3 la posibilidad de construir una segunda planta de fabricaci\u00f3n de celulosa en Uruguay. Para ello dijo que est\u00e1 en conversaciones con el gobierno nacional y que la inversi\u00f3n ser\u00eda de 4.000 millones de d\u00f3lares, pero a diferencia de cuando se instal\u00f3 en Fray Bentos, dio a conocer un requerimiento b\u00e1sico: que la planta cuente con una infraestructura que permita que sus productos sean trasladados, preferentemente v\u00eda ferrocarril, a un puerto de aguas profundas, en este caso el de Montevideo. Para cumplir con el requisito, la administraci\u00f3n nacional deber\u00e1 desembolsar 1.000 millones de d\u00f3lares. Upm instal\u00f3 su primera pastera a orillas del r\u00edo Uruguay sin plantear estas exigencias y fue la empresa quien eligi\u00f3 el emplazamiento. Lo distinto en este caso es que las gestiones realizadas en 2014 por el entonces presidente Jos\u00e9 Mujica en Finlandia propon\u00edan como lugar de la nueva planta el centro del pa\u00eds, en lugar de las riberas de r\u00edos compartidos con la vecina Argentina.<\/p>\n<p>El anuncio de la pastera fue bien recibido por el gobierno uruguayo (aunque faltan negociaciones para que se concrete), en la medida que esa inversi\u00f3n extranjera directa (Ied) ser\u00eda un impulso a una econom\u00eda cuasi estancada por falta de capitales que la dinamicen. La obra p\u00fablica ha sido recortada y en el horizonte no aparece otro factor que act\u00fae como locomotora del crecimiento econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Esta nueva f\u00e1brica de Upm ser\u00eda la tercera en producir celulosa en el pa\u00eds. La interrogante que surge, m\u00e1s all\u00e1 del ingreso de los d\u00f3lares y el incremento de al menos un punto del Pbi, es cu\u00e1nto derrama y aporta al desarrollo de Uruguay una producci\u00f3n de este tipo. La respuesta puede medirse en dos factores principales: cu\u00e1l es la conveniencia para el modelo productivo, y cu\u00e1nto de esa inversi\u00f3n (y sus resultados) genera recursos para el desarrollo de las pol\u00edticas p\u00fablicas. Un primer asunto a tener en cuenta es que, de concretarse el emprendimiento, deber\u00eda instalarse en zona franca puesto que, de acuerdo al tratado bilateral de inversiones (Tbi) firmado con Finlandia, debe recibir un trato igualitario al de otras empresas de la misma nacionalidad (y tambi\u00e9n de otro origen) instaladas en Uruguay. El r\u00e9gimen de zonas francas fue definido, mediante una ley, en 1988. En la actualidad el Parlamento tiene para su aprobaci\u00f3n un proyecto del Ejecutivo (que cambia la denominaci\u00f3n a \u201czonas econ\u00f3micas especiales\u201d) que en esencia mantiene todas las exoneraciones y la extraterritorialidad de los negocios all\u00ed afincados. De acuerdo a la ley vigente, las empresas en zonas francas est\u00e1n exoneradas de cualquier tipo de impuesto nacional, incluida la remisi\u00f3n de sus utilidades a las casas matrices y s\u00f3lo deben abonar los aportes al Bps de los trabajadores nacionales, que en las dos pasteras existentes (Upm y Montes del Plata, en Colonia) son la minor\u00eda. Tampoco se grava la importaci\u00f3n de insumos para su producci\u00f3n. Lo parad\u00f3jico de todo esto, confes\u00f3 a Brecha un jerarca de anteriores administraciones frenteamplistas, es que la ley de promoci\u00f3n de inversiones (que exonera temporalmente de muchos impuestos al capital) se fundament\u00f3 en la necesidad de limitar la existencia de zonas francas, pero en realidad \u00e9stas se han ampliado y han perforado el marco tributario del pa\u00eds. Hoy son 11 y varias de ellas fueron concedidas durante los gobiernos frenteamplistas, por ejemplo la de Montes del Plata y Aguada Park (servicios globales), que pasaron de representar el 3 por ciento de las exportaciones en 2005 al 18 por ciento en 2015 (unos 1.500 millones de d\u00f3lares).<\/p>\n<p>De acuerdo a un informe publicado en mayo de este a\u00f1o por Uruguay XXI, las exportaciones de las dos plantas de celulosa en 2015 alcanzaron los 1.237 millones de d\u00f3lares, ocupando el segundo lugar tras la soja. El principal destino de la celulosa es China. A su vez, ese mismo a\u00f1o las exportaciones de troncos hacia Upm y Montes del Plata fueron por un valor de 589 millones de d\u00f3lares. En el caso de la venta de los rolos de eucaliptos hacia los establecimientos mencionados, cabe denominarlas exportaciones, porque van hacia zonas extraterritoriales, aunque est\u00e9n dentro del territorio uruguayo.<\/p>\n<p><strong>Los bemoles del modelo<\/strong><\/p>\n<p>En cuanto al aporte al desarrollo productivo del pa\u00eds, las conclusiones no son tan alentadoras como sus defensores pregonan. El doctor en econom\u00eda Gustavo Melazzi se\u00f1al\u00f3 a Brecha que, por ejemplo, son 180 los trabajadores nacionales contratados por Upm en Fray Bentos y est\u00e1n vinculados a trabajos de baja calificaci\u00f3n. El reclamo, a\u00f1adi\u00f3, de que dejara una cadena de valor hacia adelante fue hecho por el Pit-Cnt, pero no cuaj\u00f3. \u201cDesde el comienzo nosotros planteamos que era importante en todos los convenios decirle al capital extranjero que avanzara en alg\u00fan proceso industrial m\u00e1s desde la celulosa (que es un commodity), pero nunca pas\u00f3 nada\u201d, concluy\u00f3 Melazzi. Incluso indic\u00f3 que la \u00fanica empresa creada para suministrar insumos a la pastera (Kemira) est\u00e1 en la planta f\u00edsica de Upm \u2013por tanto en zona franca\u2013 y parte de su capital accionario es del Estado finland\u00e9s. Adem\u00e1s, Kemira tambi\u00e9n suministra los productos qu\u00edmicos a Montes del Plata.<\/p>\n<p>Por otro lado, el ex jerarca gubernamental coment\u00f3 a Brecha que habr\u00eda influencia positiva en el modelo de producci\u00f3n en el caso de que el aumento de plantas permitiera que se montaran en el pa\u00eds empresas que proveyeran de insumos a Upm y Montes del Plata. Y record\u00f3 que el principal motivo de la implantaci\u00f3n de plantas de celulosa por la parte privada es que la diferencia de costos de flete entre transportar en barco la madera y hacerlo una vez ya transformada en pasta produce, por la variaci\u00f3n del volumen, \u201cun abaratamiento muy grande\u201d. Pero la mano de obra en la cadena hacia adelante est\u00e1 en China, y no en suelo uruguayo. De ah\u00ed que lo importante ser\u00eda participar en la cadena hacia atr\u00e1s, en la producci\u00f3n de m\u00e1s productos qu\u00edmicos, de repuestos o de otros insumos. \u201cDesde el punto de vista productivo eso ser\u00eda lo m\u00e1s interesante\u201d, remarc\u00f3.<\/p>\n<p>Las plantas en s\u00ed emplean mano de obra mientras se construyen, pero despu\u00e9s funcionan con bajo empleo. \u201cCuando se habla de la cadena forestal y de las grandes plantas, afirman \u2018nosotros empleamos miles\u2019; en verdad esos miles en buena parte ya estaban empleados antes. Y los troncos en lugar de ir al puerto van a las pasteras\u201d, afirm\u00f3. Lo positivo ser\u00eda que puedan utilizar productos elaborados en el pa\u00eds, insisti\u00f3. Y record\u00f3 que hoy, en el mundo, los procesos industriales est\u00e1n fragmentados, pero todos los pa\u00edses quieren participar de alguna manera en la elaboraci\u00f3n de la mercanc\u00eda final con la incorporaci\u00f3n de productos nacionales. De otra manera no hay efectos positivos para el desarrollo local.<\/p>\n<p>Melazzi subray\u00f3 que ya en 2011 se constat\u00f3 que las pasteras no produjeron ning\u00fan efecto locomotora, excepto Kemira, que es de ellos, \u201cel resto es negativo porque se llevan las utilidades (Upm ya desquit\u00f3 la inversi\u00f3n), y lo \u00fanico que se ha logrado es la consolidaci\u00f3n de un modelo primarizado\u201d. Y en cuanto al personal ocupado record\u00f3 que mucho se habl\u00f3 de la formaci\u00f3n de soldadores uruguayos, pero ellos resolvieron que no, que necesitaban soldadores con experiencia del exterior y los trajeron hasta de Polonia. En referencia a los miles de empleos indirectos, advirti\u00f3 que es correcto diferenciar dos aspectos: en el caso de la plantaci\u00f3n de eucaliptos ya existente, no hay variaci\u00f3n en la producci\u00f3n ni en la incorporaci\u00f3n de mano de obra, \u201csimplemente se establece un destino alternativo al puerto de Montevideo, para exportar los troncos\u201d. Y si se trata de ampliar las \u00e1reas cultivadas, la llamada generaci\u00f3n de empleo indirecto es en realidad negativa. \u201cEl censo agropecuario dice que cada mil hect\u00e1reas la forestaci\u00f3n ocupa 1,7 trabajadores y la ganader\u00eda, que es la que le sigue, seis trabajadores. Lo que dejan es la parte de los salarios pagados, el arrendamiento de algunas cosas y el pago de intereses de ciertos pr\u00e9stamos solicitados al Banco Rep\u00fablica. La compra de energ\u00eda no, porque ellos la producen y se la venden a Ute\u201d, sostuvo Melazzi. Seg\u00fan el informe de Uruguay XXI, el excedente energ\u00e9tico de Upm en Fray Bentos equivale al 11 por ciento del total de la electricidad producida en el pa\u00eds y es suficiente para abastecer 150 mil hogares. En el caso de Montes del Plata, lo producido y vendido al ente es mayor y satisface la demanda de 200 mil hogares.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con las utilidades no gravadas y enviadas al exterior, el economista indic\u00f3 que del 30 al 40 por ciento de las remesas (que en su totalidad equivalen anualmente a 2,5 por ciento del Pbi) corresponden a las pasteras. Esto relativiza el impacto que tienen en el incremento del producto (1,5 por ciento), pues los ingresos al pa\u00eds resultantes de los millones que exportan son m\u00ednimos.<\/p>\n<p>Una opini\u00f3n bastante generalizada en filas del propio oficialismo, aunque manifestada en privado en funci\u00f3n de las discusiones pendientes (por ejemplo, la rendici\u00f3n de cuentas), es que la necesidad de inversiones obliga a ser menos selectivo. Aparte de no existir convencimiento de que necesariamente la nueva planta deba instalarse en una zona franca, se se\u00f1ala el riesgo de que si bien el emprendimiento es positivo por el ingreso de divisas, en la medida en que no exista la exigencia de instalar industrias auxiliares importantes, y nacionales, para proveerle de insumos puede generar problemas al resto de la producci\u00f3n nacional. Ello porque la inyecci\u00f3n de capital sin un fuerte desarrollo de proveedores y productores nacionales lo que hace es fortalecer el peso, devaluando el d\u00f3lar, disminuyendo la capacidad de competencia del resto de la industria exportadora del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Fuentes de la Opp (Oficina de Planeamiento y Presupuesto) se\u00f1alaron a Brecha que se pretende trabajar en otra perspectiva y se piensa en plantear algunas iniciativas de la cadena hacia adelante. Por ejemplo, no s\u00f3lo referido a la fabricaci\u00f3n del papel sanitario sino hacia una \u201cbioeconom\u00eda centrada en la celulosa\u201d para la producci\u00f3n de biocombustibles de segunda y tercera generaci\u00f3n. Esa ser\u00eda una variable hasta ahora inexplorada.<\/p>\n<p><strong>Los puestos de trabajo en las pasteras y la forestaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ayuda memoria<\/strong><\/p>\n<p><strong>Betania N\u00fa\u00f1ez<\/strong><\/p>\n<p>Cuando desembarc\u00f3 Botnia se dijo que la empresa generar\u00eda 8 mil empleos, entre directos e indirectos. El mismo argumento se recicl\u00f3 con Montes del Plata, que anunci\u00f3 que dar\u00eda trabajo a 7 mil personas. Ahora Upm quiere redoblar la apuesta y vuelve a sacar el mismo n\u00famero de la galera: va a generar, dicen, otros 8 mil puestos. Pero la experiencia obliga a tomar los n\u00fameros con pinzas. M\u00e1s all\u00e1 de que hay quienes aseguran que tales cifras nunca se alcanzaron, lo cierto es que luego del boom que se gener\u00f3 durante la construcci\u00f3n de las plantas, la ocupaci\u00f3n cay\u00f3 estrepitosamente. Hoy la propia Upm dice que emplea a 800 trabajadores, aunque hay quienes manejan, por fuera de la empresa, cifras mucho menores. Mientras, Montes del Plata afirm\u00f3 en la \u00faltima reuni\u00f3n de la Comisi\u00f3n de Seguimiento, realizada el 15 de octubre de 2015, que emplea a 286 trabajadores y 953 a trav\u00e9s de contratistas. Sin embargo, en la misma reuni\u00f3n el vecino de Conchillas encargado de la bolsa de empleo, Fabi\u00e1n Almada, dijo, seg\u00fan consta en el acta, que en el pueblo exigen el \u201ctrabajo que se les prometi\u00f3\u201d y asegur\u00f3 que \u201cla cifra que maneja la bolsa de trabajo no es la misma que la presentada por la empresa\u201d.<\/p>\n<p>Yendo un poco m\u00e1s atr\u00e1s en el tiempo, las obras de Montes del Plata tambi\u00e9n se recuerdan por la violaci\u00f3n de los derechos laborales, particularmente de los trabajadores extranjeros. \u201cVen\u00edan con salarios menores, hab\u00eda trabajadores que cobraban el 40 por ciento que nosotros; ten\u00edan condiciones laborales totalmente diferentes respecto al cobro de horas extra y los protocolos de seguridad. La informalidad que se da cuando vienen empresas tan grandes es muy compleja. Nos pas\u00f3 por ejemplo que un trabajador chileno fue atropellado por un auto en Carmelo y no ten\u00eda cobertura m\u00e9dica ninguna\u201d, rememor\u00f3 en di\u00e1logo con Brecha Daniel Diverio, dirigente del Sunca (sindicato de la construcci\u00f3n). Eso, y no la falta de calificaci\u00f3n del personal uruguayo, fue lo que explic\u00f3 muchas veces el empleo de personal extranjero en lugar del nacional: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 traen un trabajador extranjero, si tienen el costo del pasaje y el de la estad\u00eda?\u201d, se pregunta y se contesta Diverio. \u201cPorque lo que hay detr\u00e1s es una explotaci\u00f3n salvaje de los compa\u00f1eros extranjeros.\u201d<\/p>\n<p>En ese sentido, este semanario public\u00f3 en su momento, por ejemplo, que durante la huelga iniciada por la muerte de un obrero en Montes del Plata hab\u00eda trabajadores extranjeros que no hablaban espa\u00f1ol ni ingl\u00e9s y que, sin poder ir a trabajar para cobrar el jornal y en un pa\u00eds mucho m\u00e1s caro de lo que les hab\u00edan anticipado, se hab\u00edan quedado sin ahorros. A todo eso la empresa para la que trabajaban no les daba explicaciones ni les facilitaba un pasaje de vuelta a su pa\u00eds de origen.<\/p>\n<p>De cara a la construcci\u00f3n de una tercera planta, Diverio consider\u00f3 que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social ha mejorado, pero se\u00f1al\u00f3 que esa cartera tiene serias dificultades para controlar que las grandes empresas que realizan obras en el interior del pa\u00eds cumplan con las leyes nacionales. \u201cEn las oficinas de la mayor\u00eda de los departamentos del Interior hay inspectores que tienen escasa capacitaci\u00f3n, y muchas veces desconocen los \u00faltimos convenios laborales. Cuando se hace una denuncia puede ocurrir que tengamos que esperar a que vaya un inspector de Montevideo y que cuando llega la obra ya termin\u00f3. El ministerio tiene una pata flaca en eso.\u201d<\/p>\n<p>Menos visibles en la cadena de la celulosa, los trabajadores forestales viven una realidad todav\u00eda m\u00e1s compleja. El semanario La otra voz de Tacuaremb\u00f3 public\u00f3 el 8 de julio el testimonio de varios forestales de Tranqueras, Rivera, donde se da cuenta de contratos laborales de 11 meses al a\u00f1o disfrazados de zafrales y el pago en negro de buena parte del sueldo, lo que reduce el aguinaldo y la perspectiva de una jubilaci\u00f3n justa. Tambi\u00e9n relata la realidad generalizada entre los aplicadores de herbicidas que trabajan sin habilitaci\u00f3n y por unos pocos pesos, la distancia de un sindicato, el Soima, que ya no los consulta de cara a las negociaciones en los consejos de salarios, y las listas negras donde los patrones anotan a \u201clos revoltosos\u201d que osan reclamar por sus derechos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCrear dos, tres, muchas papeleras? <\/strong><\/p>\n<p><strong>Hugo Dufrechou\/Mart\u00edn Jauge *<\/strong><\/p>\n<p>La empresa Upm comunic\u00f3 el inter\u00e9s de instalar su segunda planta de celulosa. Ser\u00eda la tercera en nuestro pa\u00eds, procesar\u00eda el doble de madera que la planta de Fray Bentos, y su construcci\u00f3n demorar\u00eda cuatro a\u00f1os, dando empleo en esa etapa a 8 mil trabajadores.<\/p>\n<p>La empresa Upm comunic\u00f3 el inter\u00e9s de instalar su segunda planta de celulosa. Ser\u00eda la tercera en nuestro pa\u00eds, procesar\u00eda el doble de madera que la planta de Fray Bentos, y su construcci\u00f3n demorar\u00eda cuatro a\u00f1os, dando empleo en esa etapa a 8 mil trabajadores.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la inversi\u00f3n total ser\u00e1 de 5.000 millones de d\u00f3lares: 4.000 millones por parte de Upm y 1.000 millones por parte del Estado, para asegurar condiciones de infraestructura y log\u00edstica tanto para el transporte de la materia prima hacia la planta como de la producci\u00f3n hasta el puerto de Montevideo. El Estado espera realizar esta inversi\u00f3n en gran medida a trav\u00e9s de inversiones privadas.<\/p>\n<p>Los beneficios econ\u00f3micos y sociales de estas megainversiones est\u00e1n permanentemente en debate. Sus defensores manifiestan que son beneficiosas por la cantidad de empleos directos e indirectos que generan, por las posibilidades de transformar la matriz productiva al avanzar en el encadenamiento vertical, integrando procesos productivos m\u00e1s complejos; por ejemplo, fabricar papel.<\/p>\n<p>Los opositores argumentan que la cantidad de empleos directos e indirectos generados por este tipo de inversi\u00f3n suele no ser tal. Sostienen adem\u00e1s que estos proyectos generan da\u00f1os en el ambiente que impactar\u00e1n en las generaciones futuras. Aseguran que la promesa de ser pasos intermedios hacia una transformaci\u00f3n productiva asociada a la industria de alta tecnolog\u00eda es vac\u00eda, dado que de acuerdo a la divisi\u00f3n internacional del trabajo esas actividades est\u00e1n restringidas a los centros econ\u00f3micos, como Estados Unidos, algunos pa\u00edses de Europa y Jap\u00f3n. Argumentan, adem\u00e1s, que la estrategia de incentivo a la inversi\u00f3n desarrollada por el gobierno \u2013por ejemplo mediante la ley de promoci\u00f3n de inversiones o las zonas francas\u2013 no parece apropiada para estas inversiones, ya que los principales incentivos para su instalaci\u00f3n tienen que ver con las condiciones del suelo o la calidad institucional que promueve \u201creglas\u201d claras.<\/p>\n<p>Hay que recordar que la ley de promoci\u00f3n de inversiones permite la exoneraci\u00f3n de hasta un 100 por ciento del impuesto a la renta empresarial (Irae), y las zonas francas se benefician de un r\u00e9gimen de exoneraci\u00f3n tributaria total, con excepci\u00f3n de los aportes a la seguridad social. En otros pa\u00edses, como Noruega, China, Argentina, Chile, Estados Unidos, se utiliza parte de la renta captada de esas empresas para capitalizar fondos soberanos de inversi\u00f3n, previendo que las futuras generaciones no tendr\u00e1n beneficios cuando se agote el recurso natural que explotan (por ejemplo el petr\u00f3leo). Uruguay, parece estar en las ant\u00edpodas de esas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Experiencias anteriores. Hoy el pa\u00eds cuenta con la experiencia acumulada de las dos plantas de celulosa existentes, y tiene nuevos insumos para el debate. Pese a que ambas son menores a la que se instalar\u00eda, en su momento fueron \u201cla inversi\u00f3n m\u00e1s grande en la historia del pa\u00eds\u201d. En ambos casos la construcci\u00f3n y la puesta en funcionamiento generaron un fuerte impacto en el Pbi \u2013en 2015 el crecimiento fue de 1 por ciento, seg\u00fan la ley de rendici\u00f3n de cuentas, pero al descontar el efecto de Montes del Plata (Mdp), el mismo fue de 0,3 por ciento\u2013. A su vez, su influencia en la generaci\u00f3n de empleo tiene un fuerte aumento en la fase de construcci\u00f3n, cayendo dr\u00e1sticamente al quedar operativa la planta. Actualmente hay unos 600 trabajadores en cada una de ellas.<\/p>\n<p>Respecto de los empleos indirectos, se estiman en unos 2.800 para Upm y 5 mil para Mdp. Si bien este es un indicador importante para ver el potencial de este tipo de inversiones, tambi\u00e9n es cierto que la estimaci\u00f3n es bastante difusa, ya que muchos puestos de trabajo exist\u00edan previamente. Tampoco se incluye en el an\u00e1lisis la destrucci\u00f3n de actividades que se hac\u00edan en zonas cercanas.<\/p>\n<p><strong>Posturas contrarias<\/strong><\/p>\n<p>La posici\u00f3n en contra de la nueva planta de celulosa se hace m\u00e1s compleja en esta coyuntura. Si bien siempre hubo discursos sumamente cr\u00edticos hacia este tipo de inversiones, hoy el escenario es otro: el desempleo ha empezado a aumentar y se hace sentir en los sectores m\u00e1s humildes de nuestra sociedad, por lo que un posicionamiento contrario deber\u00eda al menos contemplar esta situaci\u00f3n e intentar esbozar alternativas.<\/p>\n<p>Respecto del perjuicio ambiental, el debate parece estar a\u00fan en fojas cero debido a que los posibles impactos ambientales negativos de este tipo de industria reci\u00e9n ser\u00e1n mensurables m\u00e1s adelante. Sin embargo deber\u00eda pensarse la cr\u00edtica ambiental a toda la cadena de valor, y en particular la referida a la erosi\u00f3n del suelo que produce el eucalipto. La cr\u00edtica por este lado deber\u00eda apuntar no s\u00f3lo a la parte industrial de la producci\u00f3n, sino al proceso general, con \u00e9nfasis en el modelo forestal. Otro cuestionamiento apunta a lo poco democr\u00e1tica que resulta la toma de este tipo de decisiones. Ante la necesidad de superar momentos recesivos (y a veces no tanto), se atenta contra los mecanismos establecidos. Por ejemplo, al hacer el anuncio, el presidente V\u00e1zquez da por sentadas dos cosas: la aprobaci\u00f3n de la Dinama, deslegitimando la opini\u00f3n de \u2013o ejerciendo presi\u00f3n sobre\u2013 el \u00f3rgano de contralor en temas ambientales; y la inversi\u00f3n en infraestructura requerida por Upm, estableciendo que en gran medida ser\u00e1 provista por privados y mediante la modalidad de participaci\u00f3n p\u00fablico-privada. Tampoco resultan claros cu\u00e1les son los resguardos que pueda tener el Estado ante la inversi\u00f3n que se comprometi\u00f3 a hacer, con plazos que lo van a limitar y que debilitar\u00e1n su capacidad para controlar aspectos fundamentales de las grandes inversiones.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 el Gobierno lo celebra? El gobierno recibi\u00f3 esta noticia como una bendici\u00f3n ca\u00edda del cielo. En un momento de contracci\u00f3n econ\u00f3mica, la estrategia es desarrollar mecanismos que atraigan m\u00e1s al capital internacional. \u00bfC\u00f3mo? Garantizando mejoras en infraestructuras log\u00edsticas (por eso se anunci\u00f3 un plan de infraestructura quinquenal de 12.700 millones de d\u00f3lares, que no sufre modificaciones en la actual rendici\u00f3n de cuentas); atacando el d\u00e9ficit fiscal para mantener el acceso a mercados internacionales de financiaci\u00f3n, pero sin modificar los incentivos fiscales a las inversiones y resignando potenciales aumentos de los ingresos fiscales. En otro plano, pero con el mismo objetivo, se fijaron para el sector privado pautas salariales que desvalorizan la fuerza de trabajo mediante la reducci\u00f3n del salario real al desindexar los salarios en un momento de inflaci\u00f3n creciente \u2013pautas que no var\u00edan pese al insistente reclamo del movimiento sindical.<\/p>\n<p>Para salir de la actual desaceleraci\u00f3n econ\u00f3mica se requieren fuertes shocks de inversiones. Pero esta coyuntura es el resultado de un modelo econ\u00f3mico basado en la producci\u00f3n de commodities exportables y en un fuerte flujo de entrada de la inversi\u00f3n extranjera directa (Ied). Por eso, ante una disminuci\u00f3n del precio de las materias primas y la retracci\u00f3n de la Ied, la econom\u00eda uruguaya enlentece su crecimiento y genera un aumento del desempleo en \u00e1reas hasta ahora din\u00e1micas, como la construcci\u00f3n, que ocupa entre otros a un porcentaje relativamente grande de trabajadores no calificados y que perdi\u00f3 cerca de 20 mil puestos de trabajo en los dos \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>La apuesta del gobierno para salir de los problemas econ\u00f3micos que han generado las propias limitaciones de este modelo productivo, curiosamente, es su profundizaci\u00f3n. Vale aclarar que el modelo no es patrimonio del actual gobierno, se arrastra desde los a\u00f1os ochenta y noventa y tiene como hitos simb\u00f3licos y jur\u00eddicos la aprobaci\u00f3n de la ley forestal (15.939, en 1987), la ley 15.921 de zonas francas (en 1987) y la ley n\u00famero 16.906, de promoci\u00f3n y protecci\u00f3n de inversiones, de 1998. Pero tambi\u00e9n hay que decir que su permanencia no ha sido cuestionada por quienes desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada tienen el monopolio de las decisiones econ\u00f3micas en el gobierno (casi en exclusividad el Frente Liber Seregni).<\/p>\n<p>La fundamentaci\u00f3n para sostenerlo no pondera si el modelo es bueno en s\u00ed y tiene una oferta productiva deseable, sino que pone el foco en la inversi\u00f3n que realiza, la actividad econ\u00f3mica que despliega y el empleo que puede dar. El modelo tambi\u00e9n propicia un proceso de fuerte concentraci\u00f3n: del mill\u00f3n de hect\u00e1reas que hay forestadas, 200 mil corresponden a Upm y 230 mil a Mdp. Lo que muestra el alto grado de extranjerizaci\u00f3n y concentraci\u00f3n de esta actividad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, en un escenario donde la conflictividad crece progresivamente (con la pr\u00f3xima votaci\u00f3n de la rendici\u00f3n de cuentas y la continuaci\u00f3n de la negociaci\u00f3n en los consejos de salarios), se pueden apreciar las consecuencias del modelo al que se quiere seguir apostando por parte del gobierno. No obstante \u2013unificando las diferentes luchas disgregadas\u2013, se deber\u00eda trabajar para generar condiciones como para que una planta de celulosa no sea la soluci\u00f3n para sostener la econom\u00eda, ni muchos compatriotas precisen de ella para mantener su empleo.<\/p>\n<p>* Economistas. Integrantes de la cooperativa Comuna.<\/p>\n<p><strong>Basta de joder con el ambiente <\/strong><\/p>\n<p><strong>Ra\u00fal Zibechi<\/strong><\/p>\n<p>La millonaria inversi\u00f3n de Upm para abrir la tercera pastera profundiza el modelo extractivo, que no es s\u00f3lo un modelo de econom\u00eda, sino un modelo de sociedad: una \u201csociedad extractiva\u201d, no productiva ni innovadora. Una sociedad que se dedica a convertir la naturaleza en mercanc\u00edas, casi sin transformaci\u00f3n, tiene su futuro comprometido.<\/p>\n<p>En las primeras d\u00e9cadas del siglo pasado, cuando el pa\u00eds se encontraba en las puertas de un potente crecimiento industrial por sustituci\u00f3n de importaciones, exist\u00edan alrededor de 500 \u201cpueblos de ratas\u201d, r\u00e9mora de un pasado que estaba a punto de ser superado. El crecimiento de la industria fue capaz de absorber a miles de trabajadores que proven\u00edan de los barrios populares de la capital, de peque\u00f1as y medianas poblaciones del Interior, y tambi\u00e9n de aquellos pueblos rurales donde se amontonaba el pobrer\u00edo desde el alambramiento de los campos.<\/p>\n<p>Por lo menos tres generaciones se beneficiaron, a trav\u00e9s del ascenso social, de aquel desarrollo industrial. Familias enteras llegaron a la capital, donde el var\u00f3n sol\u00eda encontrar trabajo en la construcci\u00f3n y la mujer en el empleo dom\u00e9stico. Con los a\u00f1os, \u00e9l pod\u00eda aspirar a ingresar en una f\u00e1brica en la que aprend\u00eda un oficio y, con aplicaci\u00f3n y no poco esfuerzo, alcanzar\u00eda el grado de obrero calificado. Ella tambi\u00e9n pod\u00eda ingresar en alguna planta, como las textiles, que ocupaban mayoritariamente mujeres. A lo largo de una vida levantaban su vivienda y sus hijos pod\u00edan elegir, ellos s\u00ed, entre el trabajo y los estudios. A menudo los hijos y los nietos de obreros de la generaci\u00f3n que irrumpi\u00f3 en los a\u00f1os cuarenta acudieron a la universidad.<\/p>\n<p>Esas performances no fueron, en absoluto, excepcionales. Uruguay tampoco fue un bicho raro en este tipo de desempe\u00f1o industrial. Dur\u00f3 poco, ciertamente, pero le cambi\u00f3 la cara al pa\u00eds. Junto a ese proceso industrial se erigi\u00f3 un Estado del bienestar, a\u00fan imperfecto; una sociedad integrada e integradora anclada en la escuela p\u00fablica, que nutr\u00eda una cultura y unos valores compartidos por la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de las clases sociales a las que se perteneciera.<\/p>\n<p>No era s\u00f3lo un modelo econ\u00f3mico sino un tipo de sociedad en que las clases medias ten\u00edan un papel preponderante y, seg\u00fan Real de Az\u00faa, \u201camortiguador\u201d. Estaba lejos de ser una sociedad perfecta (las mujeres y los j\u00f3venes pueden dar testimonio de ello), pero era aquel tipo de mundo en el que casi todos pod\u00edamos reconocernos en el mismo espejo. Explotados y explotadores deb\u00edan amoldarse a ciertas reglas de juego que imped\u00edan que unos se llevaran casi todo debajo del brazo. Era, en suma, una sociedad regulada. A veces, asfixiantemente regulada. Pero funcionaba y segu\u00eda integrando.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Hoy se nos anuncia una millonaria inversi\u00f3n de Upm para abrir la tercera pastera. Las autoridades dieron el visto bueno porque, dicen, se necesitan inversiones para crecer y crear empleo. La central sindical avala esa decisi\u00f3n, as\u00ed como los partidos mayoritarios. Ninguno de los actores mencionados, empero, explican los beneficios que tendr\u00e1 para el pa\u00eds, m\u00e1s all\u00e1 de esos dos argumentos ciertamente pobres, aunque medi\u00e1ticamente eficaces. En una larga d\u00e9cada tras la crisis de 2001, el Pbi se ha duplicado largamente pero los nuevos problemas sociales no parecen en v\u00edas de soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como se\u00f1al\u00f3 d\u00edas atr\u00e1s Alberto Couriel, los gobiernos del Frente Amplio no se han dotado de una estrategia de desarrollo capaz de promover la innovaci\u00f3n y la producci\u00f3n de alta tecnolog\u00eda. Seguimos siendo un pa\u00eds exportador de materias primas sin procesar. Digamos, de paso, que si el Frente renunci\u00f3 a dise\u00f1ar un modelo de pa\u00eds en el que encuadrar (o rechazar) las inversiones que el mercado propone, ha perdido una oportunidad hist\u00f3rica ya que goza durante tres legislaturas de mayor\u00eda absoluta y una larga e in\u00e9dita d\u00e9cada de crecimiento de la econom\u00eda.La nueva pastera profundiza el modelo extractivo, que no es s\u00f3lo un modelo de econom\u00eda, sino un modelo de sociedad: una \u201csociedad extractiva\u201d, no productiva ni innovadora. Una sociedad que se dedica a convertir la naturaleza en mercanc\u00edas, casi sin transformaci\u00f3n, tiene su futuro comprometido.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista econ\u00f3mico, en el rubro celulosa somos apenas exportadores de rolos de madera. El segundo o tercer destino de las exportaciones uruguayas, seg\u00fan los meses del a\u00f1o, son las zonas francas, porci\u00f3n de territorio en el que se ha renunciado a ejercer soberan\u00eda, donde no se perciben impuestos, salvo los aportes a la seguridad social, y el empleo que se genera es tan peque\u00f1o como los impuestos que se pagan.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las ventajas de emprendimientos que no generan valor agregado, no pagan impuestos ni crean empleo? Aqu\u00ed no hay ni modelo de pa\u00eds ni estrategia de desarrollo. La impresi\u00f3n es que se funciona al golpe del balde. Las inversiones vienen porque en los pa\u00edses del Norte decidieron trasladar ciertos tramos de la producci\u00f3n al Sur y recalan en este pa\u00eds porque les ofrece las mejores condiciones para las empresas multinacionales. Pero acarrean consecuencias sociales que no suelen tenerse en cuenta.<\/p>\n<p>La primera es que esta \u201csociedad extractiva\u201d tiene mucho que ver con la de-sintegraci\u00f3n social que sufrimos, con el aumento de la violencia en general y de la violencia machista en particular, con un alarmante crecimiento de la marginalidad, que no es un hecho econ\u00f3mico sino social y cultural. No existen, ni pueden existir, modelos econ\u00f3micos que no sean, a la vez, formas de sociedad \u2013que incluyen relaciones sociales y culturales\u2013, salvo en la cabeza de economistas obnubilados por la macroeconom\u00eda.<\/p>\n<p>Este modelo genera una enorme bolsa de trabajadores mal pagados. Una parte sustancial de los empleos que se generan se acercan a un salario m\u00ednimo. \u00bfQu\u00e9 futuro podemos ofrecer a los j\u00f3venes de los sectores populares cuando la mitad de los asalariados ganan menos de 15 mil pesos en empleos con baj\u00edsima calificaci\u00f3n? \u00bfEs tan dif\u00edcil vincular eso que llaman \u201cdelincuencia\u201d con que una parte importante de los j\u00f3venes no tiene futuro? Ellos, y a menudo sus padres, est\u00e1n teniendo un desempe\u00f1o de vida inferior al de sus abuelos, como si la maquinaria que integraba en el siglo XX funcionara ahora al rev\u00e9s, mostr\u00e1ndoles el camino del descenso social.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de desintegraci\u00f3n, este modelo genera una enorme y brutal insolidaridad e indiferencia ante los que sufren. Nadie se solidariza con los condenados, que s\u00f3lo merecen piedad o misericordia. La creciente militarizaci\u00f3n de nuestra sociedad es la otra cara de la desintegraci\u00f3n: apelar a la polic\u00eda para resolver problemas de la vida cotidiana es la cara m\u00e1s amarga del extractivismo.<\/p>\n<p>Esta sociedad extractiva se sostiene, por abajo, con pol\u00edticas sociales que fueron creadas para atender la emergencia provocada por la crisis de 2002, pero ahora se eternizan porque el trabajo asalariado no asegura la sobrevivencia con dignidad. Y se reproduce, por arriba, con la ininterrumpida acumulaci\u00f3n de riqueza por el 1 por ciento. La brecha econ\u00f3mica es cada vez mayor, pese a los discursos oficiales, como lo demuestran los estudios que han analizado las declaraciones de la renta.<\/p>\n<p>Menci\u00f3n aparte merece la creciente brecha urbana que ha sido definida como \u201cextractivismo urbano\u201d por algunos urbanistas, que ahonda el apartheid por el cual unos tienen libre acceso a la ciudad y los otros la sufren, ya sea por el p\u00e9simo transporte p\u00fablico o porque cierto color de piel resulta sospechoso (y perseguible) en las catedrales del consumo.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Este modelo de sociedad no funciona s\u00f3lo en Uruguay. Con particularidades que a veces lo empeoran (como la miner\u00eda a cielo abierto), es la regla en toda Am\u00e9rica Latina. Un peque\u00f1o pa\u00eds no puede salirse del modelo hegem\u00f3nico en solitario sin pagar enormes costos. Sin embargo, conviene recordarlo, un peque\u00f1o y pobre pa\u00eds del Caribe, llamado Cuba, logr\u00f3 zafar de la dependencia del monocultivo azucarero para convertirse en un exportador de tecnolog\u00eda m\u00e9dica. Para ello fue necesario desafiar las \u201cleyes del mercado\u201d, o sea, a los poderes que desgobiernan el mundo.<\/p>\n<p>Que no sea sencillo salir del modelo no quiere decir que debamos subordinarnos ni cantarle loas. Podr\u00eda decirse, por ejemplo, que el glifosato que se utiliza en los cultivos de soja es uno de los responsables de que nuestros r\u00edos est\u00e9n contaminados y nuestra salud en riesgo. Pero lo que no es \u00e9ticamente aceptable es que se proclame que hay que levantarle un monumento a la soja.<\/p>\n<p>Tampoco es aceptable que se tache de \u201cambientalistas\u201d a quienes se oponen al modelo, con la misma intenci\u00f3n de escurrir el bulto que d\u00e9cadas atr\u00e1s usaban las derechas, acusando de \u201ccomunistas\u201d a los que luchaban contra el pachecato. Es un modo mezquino de evitar el debate sobre el modelo de pa\u00eds que queremos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado 14 de julio la empresa finlandesa Upm (ex Botnia) comunic\u00f3 la posibilidad de construir una segunda planta de fabricaci\u00f3n de celulosa en Uruguay. Para ello dijo que est\u00e1 en conversaciones con el gobierno nacional y que la inversi\u00f3n ser\u00eda de 4.000 millones de d\u00f3lares, pero a diferencia de cuando se instal\u00f3 en Fray Bentos, dio a conocer un requerimiento b\u00e1sico: que la planta cuente con una infraestructura que permita que sus productos sean trasladados, preferentemente v\u00eda ferrocarril, a un puerto de aguas profundas, en este caso el de Montevideo. Para cumplir con el requisito, la administraci\u00f3n nacional deber\u00e1 desembolsar 1.000 millones de d\u00f3lares. Upm instal\u00f3 su primera pastera a orillas del r\u00edo Uruguay sin plantear estas exigencias y fue la empresa quien eligi\u00f3 el emplazamiento. Lo distinto en este caso es que las gestiones realizadas en 2014 por el entonces presidente Jos\u00e9 Mujica en Finlandia propon\u00edan como lugar de la nueva planta el centro del pa\u00eds, en lugar de las riberas de r\u00edos compartidos con la vecina Argentina&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[12693],"tags":[17212,344829,991698,29832053],"class_list":["post-853","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-uruguay","tag-america-latina","tag-botnia","tag-forestacion","tag-montes-del-plata","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-dL","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/853","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=853"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/853\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":857,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/853\/revisions\/857"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=853"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=853"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=853"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}