{"id":8272,"date":"2019-08-03T17:42:58","date_gmt":"2019-08-03T20:42:58","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=8272"},"modified":"2019-08-04T04:05:41","modified_gmt":"2019-08-04T07:05:41","slug":"colombia-aqui-manda-la-guerrilla-donde-la-paz-negociada-no-ha-llegado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=8272","title":{"rendered":"Colombia &#8211; \u00abAqu\u00ed manda la guerrilla\u00bb. Donde la \u00abpaz negociada\u00bb no ha llegado.   [Lo\u00efc Ramirez*]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Tres a\u00f1os despu\u00e9s de los acuerdos de paz entre Bogot\u00e1 y las FARC<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>En noviembre de 2016, Bogot\u00e1 y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), firmaron un acuerdo de paz. Las medidas de acompa\u00f1amiento a los ex guerrilleros imaginadas en aquel entonces se acabar\u00e1n el 15 de agosto de 2019, la reforma agraria que el gobierno se hab\u00eda comprometido a realizar no avanza y el proceso de paz tampoco. En los \u00faltimos tres a\u00f1os, m\u00e1s de 500 militantes de movimientos sociales et alrededor de 150 excombatientes han sido asesinados. El 20 de mayo de 2019, quien fuera negociador por las FARC de los acuerdos, Iv\u00e1n M\u00e1rquez, declaraba: \u201cDejar las armas fue un gran error\u201d. Y volvi\u00f3 a la clandestinidad.<\/strong><\/p>\n<p><strong>L. Ramirez desde Colombia <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.monde-diplomatique.fr\/\">Le Monde Diplomatique<\/a><\/strong><strong>, agosto 2019<\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Ruben Navarro \u2013 <\/strong><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/strong><strong>, 3-8-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Poste<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tib\u00fa, en el norte de Colombia. La explosi\u00f3n despert\u00f3 el barrio. Tercera vez en pocas semanas. Como en las explosiones anteriores, el blanco era un c\u00e1mara de vigilancia de la polic\u00eda. Al caer, el poste sobre el que estaba ubicada la c\u00e1mara, hundi\u00f3 el techo de una casa. \u201cEspero que no les haya dado miedo, nos dice Edwin. Las hacen caer porque son c\u00e1maras blindadas: no se las puede romper a tiros\u201d. \u00bfQui\u00e9nes las hacen caer? Edwin no lo dice. A la ma\u00f1ana siguiente, en las calles, se dice \u201cLa guerrilla hizo caer otra c\u00e1mara anoche\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Zona roja<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En el departamento de Norte de Santander, en la frontera con Venezuela, Tib\u00fa est\u00e1 en lo que se llama una \u00ab zona roja \u00bb, donde la paz negociada entre el gobierno y las FARC no ha llegado todav\u00eda\/1. En cada una de las entradas al pueblo, los soldados vigilan el ir y venir incesante de buses y de motos. La gente pasa sin mirarlos. Dos, tres, a veces cuatro en la misma moto. El rugir de los motores se mezcla con las canciones tradicionales que gritan los altoparlantes distorsionados de comercios y restaurantes. Durante el d\u00eda, los agentes de la polic\u00eda patrullan en camionetas, con chalecos antibalas y exhibiendo sus armas. Por la noche, la luz roja intermitente de un dron recuerda a todos que los poderes p\u00fablicos vigilan la zona. Pero de lejos. A esa hora, las milicias urbanas de la guerrilla dictan la ley. Invisibles, se confunden entre la fauna nocturna que va de bares a salas de billar. Prostitutas venezolanas, campesinos desplazados por la guerra, vendedores ambulantes\u2026 Es imposible saber qui\u00e9n trabaja para la vasta red de informantes de los rebeldes. \u201cEl tipo que est\u00e1 all\u00e1, tirado en el piso, puede llegar a ser uno de ellos, bromea nuestro contacto. De todas maneras, te observan desde que bajas del bus\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Presencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hace unos d\u00edas, dos j\u00f3venes sospechosos de haber robado unas motocicletas fueron asesinados. \u201cEn Tib\u00fa, es imposible robar. Lo que no quiere decir que algunos no lo intenten, nos explica M Fabi\u00e1n Contreras, un sic\u00f3logo que vive ah\u00ed. La guerrilla afirma su presencia a trav\u00e9s del control social que ejerce sobre la poblaci\u00f3n. La ausencia del Estado lo facilita: el Catatumbo es una zona rica en recursos naturales, pero pobre en inversiones econ\u00f3micas. Las infraestructuras p\u00fablicas casi no existen.\u201d Nuestro interlocutor mira hacia atr\u00e1s por encima del hombro antes de seguir hablando: \u201cLa gente puede decir lo que quiera, aqu\u00ed manda la guerrilla.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Guerra flotante<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ni uniforme, ni arma, ni bandera. \u201c\u00bfSabe usted que la CIA cuenta con aparatos de reconocimiento facial?, nos pregunta Jairo. Las nuevas tecnolog\u00edas nos obligan a tomar medidas de seguridad reforzadas.\u201d Treinta a\u00f1os, apenas. El joven forma parte de la red urbana del Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional (ELN). No podemos mencionar su verdadero nombre ni el lugar en el que lo encontramos. Nos lo present\u00f3 un grupo de revolucionarios con los que milita. Un pie en la legalidad y el otro en la lucha armada. \u201cEl ELN tom\u00f3 distancias con la t\u00e1ctica de guerra abierta de las FARC. Su objetivo no es el de crecer en tanto que ej\u00e9rcito regular, nos dice Carlos Medina Gallego, profesor investigador en la Universidad Nacional de Colombia, en Bogot\u00e1. Los guerrilleros del ELN han desarrollado una t\u00e1ctica llamada de \u2018guerra flotante\u2019. No hay frente, ninguna zona de operaciones ni territorio administrado. Pero la guerrilla ejerce un control sobre la poblaci\u00f3n en las zonas en las que es activa: cobra impuestos, designa a los candidatos a las elecciones, infiltra las organizaciones sociales. Es cierto que el ELN cuenta con campamentos en los que se encuentran los comandantes, pero lo esencial de sus fuerzas son las unidades especiales encargadas de llevar a cabo acciones contra blancos militares, pol\u00edticos y econ\u00f3micos. Esas unidades, compuestas por milicianos (combatientes urbanos), se confunden con la poblaci\u00f3n. Son invisibles.\u201d<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"8279\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=8279\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/colombia0308-2.jpg?fit=890%2C594&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"890,594\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Colombia0308 2\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/colombia0308-2.jpg?fit=656%2C438&amp;ssl=1\" class=\"wp-image-8279 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/colombia0308-2.jpg?resize=655%2C437&#038;ssl=1\" alt=\"Colombia0308 2\" width=\"655\" height=\"437\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Y Jairo no nos dir\u00e1 lo contrario. Jairo es un profesional independiente, siempre con pastalones cortos y zapatillas deportivas que no denotan en nada su compromiso. Por otra parte, nunca menciona el nombre ELN: habla simplemente de \u201cla organizaci\u00f3n\u201d. Fundado en 1964, bajo el impulso de la revoluci\u00f3n castrista y de un grupo de estudiantes colombianos que viajaron a Cuba para entrenarse militarmente, el ELN empez\u00f3 r\u00e1pidamente a ser un actor importante del conflicto colombiano, aun si se vio eclipsado por guerrillas m\u00e1s importantes, como las FARC, o por las acciones m\u00e1s espectaculares del M-19. Desde la firma de los acuerdos de paz entre Bogot\u00e1 y las FARC, en 2016 y al cabo de 4 a\u00f1os de negociaciones, el ELN se ha convertido en la m\u00e1s antigua organizaci\u00f3n insurgente del pa\u00eds. Las conversaciones con el gobierno que el ELN hab\u00eda comenzado fueron interrumpidas despu\u00e9s de la explosi\u00f3n de un coche bomba en la escuela de polic\u00eda, el 17 de enero \u00faltimo. El grupo armado reivindic\u00f3 el atentado que, en plena capital, provoc\u00f3 la muerte de 22 estudiantes oficiales. M\u00e1s all\u00e1 de esta demostraci\u00f3n de fuerzas, la organizaci\u00f3n s\u00f3lo est\u00e1 presente en algunas zonas del territorio colombiano. El ELN es menos medi\u00e1tico que las FARC (debido a su menor importancia en el plano militar) y su aura pol\u00edtica en la poblaci\u00f3n es tambi\u00e9n m\u00e1s d\u00e9bil fuera de sus zonas de influencia. Algunos, como Medina Gallegos, piensan que puede jugar el papel del enemigo so\u00f1ado por el poder: \u201cEl ELN es un enemigo aceptado por el Estado. Puede utilizarlo para justificar su pol\u00edtica de represi\u00f3n. El ELN no representa una amenaza para el gobierno: le es \u00fatil.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Carretera<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Una simple cadena tendida sobre la carretera hace de peaje a la salida de Tib\u00fa. Por 1 peso, el joven que vigila el paso la deja caer al suelo arenoso. \u201cEs un peaje de los combatientes\u201d, nos dice alguien, pero sin precisar cu\u00e1les. La v\u00eda est\u00e1 libre. La moto avanza por un camino que se pierde en la exuberante vegetaci\u00f3n de la selva. Despu\u00e9s de una eternidad, el camino de tierra llega al bitumen de la carretera en construcci\u00f3n que llevar\u00e1 de Tib\u00fa a C\u00facuta, la capital departamental.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201c\u00bfY siempre se desplazan por tierra? \u00bfEn pleno Catatumbo?, dice preocupado el oficial militar que nos detiene para verificar los documentos de identidad. \u00bfUstedes saben que \u00e9sta es una zona de guerra? Los pueden secuestrar.\u201d Preocupado por imponer su presencia, hasta aqu\u00ed inexistente en esta regi\u00f3n aislada, el Estado espera que la nueva carretera facilite la lucha contra los grupos armados. El ej\u00e9rcito colombiano, responsable de la obra, es objeto de ataques frecuentes del ELN, implantado y activo en la regi\u00f3n. Unos d\u00edas antes de nuestro paso por el lugar, dos aparatos explosivos dirigidos a los soldados explotaron en un tramo de la carretera.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Br\u00fajula<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aqu\u00ed, las rivalidades pol\u00edticas se resuelven a\u00fan con la violencia. \u201cHemos sido amenazados, nos explica Mario, responsable de un peque\u00f1o grupo de militantes comunistas, pol\u00edticamente cerca de las FARC, que preparan las elecciones regionales del oto\u00f1o que viene en un departamento que ayud\u00f3 a la elecci\u00f3n como presidente de un hombre de la derecha dura, Iv\u00e1n Duque. Sabemos de fuentes seguras que trataron de mandar gente para que nos cortara el pelo.\u201d \u00bfCortar el pelo? \u201cMatarnos\u201d, aclara Mario, y luego dice: \u201cPero nosotros tambi\u00e9n tenemos amigos que pueden responder a esas amenazas. Eso permite que haya un status quo.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los dedos de ambas manos no bastan para contar los diferentes actores armados presentes en el departamento: militares, paramilitares, guerrillas, narcotraficantes y quienes le hacen la competencia, provenientes a veces de grupos armados. Socios potenciales que se disputan los movimientos pol\u00edticos locales. Un juego de alianzas a menudo contra natura: \u201cEl EPL (Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n), una vieja guerrilla mao\u00edsta, trabaja con ciertos grupos paramilitares que, por su parte, ubican a su personal pol\u00edtico en las elecciones\u201d, nos explica Mario. El resultado, seg\u00fan Mario, de \u201cuna p\u00e9rdida de la br\u00fajula ideol\u00f3gica.\u201d \u201cAntes, cada guerrilla segu\u00eda la l\u00ednea ideol\u00f3gica del partido revolucionario al que estaba vinculada. Las FARC ten\u00edan al Partido comunista, el EPL, al Partido Comunista marxista leninista, el ELN se apoyaba en varias organizaciones, como \u00a1A Luchar! Todo eso se perdi\u00f3. Ya no hay trabajo pol\u00edtico. Basta con ver los resultados electorales que obtuvo el partido FARC (Fuerza Alternativa Revolucionaria del Com\u00fan).\u201d La nueva plataforma pol\u00edtica consigui\u00f3 menos de 1% de votos en las elecciones legislativas de 2018. \u201cEl problema de las FARC es que est\u00e1n descubriendo que hay una diferencia entre hacer pol\u00edtica con un fusil y hacerla desarmada. Tu capacidad de convicci\u00f3n no es la misma\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Humildad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pas\u00f3 hace unos meses. Una de las figuras nacionales del nuevo partido de las FARC, Gloria Mart\u00ednez, una vieja combatiente, circulaba en la regi\u00f3n en su cuatro por cuatro cuando la interceptaron\u2026 sus viejos compa\u00f1eros: miembros de la \u201cdisidencia\u201d que desarmaron a los guardaespaldas de la dirigente pol\u00edtica y que despu\u00e9s los dejaron irse. \u201cQuisieron darle una lecci\u00f3n de humildad, nos explica una de las personas que nos cuenta la an\u00e9cdota. \u00a1Se hab\u00eda vuelto demasiado arrogante, seg\u00fan ellos, con su coche blindado, su escolta y su nuevo estatuto de pol\u00edtica, todo a cargo del Estado, que era considerado como el adversario!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Treinta y tres<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hu\u00e9rfano desde chico, criado por sus padres, William Ferrer Ortiz se uni\u00f3 a las FARC a los 17 a\u00f1os. \u201cMe hice guerrillero viendo lo que era la derecha\u201d, nos cuenta. Es originario de Catatumbo, fue testigo de las incursiones de los grupos paramilitares en el departamento a fines de los a\u00f1os 1990. Masacres a ciegas, desplazados a la fuerza, todo fue montado para facilitar a las grandes familias de terratenientes que se hicieran con miles de hect\u00e1reas. Y fueron apoyados por los sucesivos gobiernos. William y su familia se vieron obligados a abandonar la granja en la que viv\u00edan, cayendo as\u00ed en la miseria. Al adolescente le quedaba s\u00f3lo una salida: el monte. Se uni\u00f3 al Frente 33 de las FARC, en el que combati\u00f3 durante diecinueve a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como muchos de sus viejos camaradas, William abandon\u00f3 las armas. Las armas fueron recogidas por los enviados de la ONU, una vez que los excombatientes fueron instalados en las veinticuatro zonas de reagrupamiento (oficialmente, Espacios Territoriales de Capacitaci\u00f3n y Reincorporaci\u00f3n, ETCR) previstos en los acuerdos de paz. Construidos por los guerrilleros gracias al material que el Estado y los pa\u00edses observadores del proceso de paz les entregaron (Noruega, por ejemplo), esos espacios de transici\u00f3n hacia la vida civil presentan varios problemas: carencias de agua potable y de electricidad y aislamiento geogr\u00e1fico. Eso acent\u00faa la desmoralizaci\u00f3n de los ocupantes. \u201cNosotros llegamos a la ETCR en febrero de 2017. Una vez que entregamos las armas a la ONU, las cosas se deterioraron r\u00e1pidamente. El reglamento militar de la organizaci\u00f3n ya no se aplicaba m\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Al no correr riesgos de sanciones, algunos no quer\u00edan participar en las tareas colectivas, como la cocina. Incluidos oficiales veteranos. Y luego, poco a poco, mucha gente se fue a la ciudad o a la casa de su familia.\u201d Sobre todo William, que vive ahora en C\u00facuta, en la casa de los padres de una mujer que encontr\u00f3, una profesora de la que se enamor\u00f3. Hasta consigui\u00f3 trabajo. \u201cLa guerrilla me ense\u00f1\u00f3 el sentido del esfuerzo, soy capaz de hacer de todo. Lo que aprend\u00ed en el monte me sirve para sobrevivir en la ciudad.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El hombre es discreto sobre su pasado ante los desconocidos: el riesgo de represalias no es un mito. Ciento treinta y siete excombatientes han sido asesinados. Muchos de ellos en esta regi\u00f3n. \u201cNos hab\u00edan prometido muchas cosas, sobre todo que estar\u00edamos protegidos, pero el gobierno no cumpli\u00f3 lo prometido\u201d, dice. El 15 de agosto de 2019, todos los ETCR van a perder su estatuto jur\u00eddico y la protecci\u00f3n del ej\u00e9rcito. Igualmente, el Estado va a dejar de entregar los 740.000 pesos (menos de 225 d\u00f3lares) que les otorga por mes a los combatientes desmovilizados. \u00bfVolver a Catatumbo, a Tib\u00fa? Ni pensar, para William: \u201cSi me ven, van a querer que vuelva con ellos.\u201d \u00bfEllos? Sus compa\u00f1eros de armas que no abandonaron la lucha armada: los \u201cdisidentes\u201d, que tratan de aumentar sus filas reincorporando a los de antes, a los desmovilizados durante el proceso de paz.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfLos desmovilizados tienen la posibilidad de elegir? William hace como si no hubiera o\u00eddo nuestra pregunta.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La mayor\u00eda de los frentes a\u00fan activos operan en las zonas fronterizas del pa\u00eds. \u201cNo todos tienen una orientaci\u00f3n pol\u00edtica, advierte Kyle Johnson, miembro de la ONG International Crisis Group, basada en Bogot\u00e1. Pero en el caso de Catatumbo, la disidencia re\u00fane los criterios necesarios.\u201d Entre las exigencias para serlo: la cercan\u00eda de una comunidad local, as\u00ed como el hecho de tomar en cuenta, en sus acciones y en sus reivindicaciones, de sus prioridades. En Tib\u00fa, los disidentes volvieron a adoptar el nombre original de su frente: \u201cel 33\u201d, como lo llaman de nuevo los habitantes del lugar. Pero no son los \u00fanicos: despu\u00e9s de haber expulsado a sus rivales del EPL y de haber llegado, seg\u00fan parece, a un acuerdo con el ELN, los guerrilleros rebeldes de las FARC volvieron a su viejo basti\u00f3n en la regi\u00f3n. Varios grafitis indican su presencia en los barrios pobres de la periferia de la ciudad. En la pared de una de las casas se puede leer, a manera de advertencia: \u201cFARC-EP, Frente 33. No queremos ni perversos, ni ladrones, ni delatores.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Chocolate<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Una hora y media en moto, la espalda martirizada por el terreno lleno de piedras. Llegamos, al fin, al ETCR de Ca\u00f1o Indio, en el que viven los excombatientes de las FARC de la zona. Un grupo de militares patrulla la entrada: como la mayor\u00eda de los Espacios de Reincorporaci\u00f3n, la de \u201cCa\u00f1o\u201d est\u00e1 bajo protecci\u00f3n del ej\u00e9rcito colombiano, el adversario de ayer, hoy encargado de proteger a los excombatientes ante la amenaza de los paramilitares. Varios barracones alineados, unos al lado de los otros. El rostro del Che pintado sobre una fachada, al lado de una rosa, s\u00edmbolo de la formaci\u00f3n pol\u00edtica creada por las FARC. Al medio, un invernadero en el que crece el cacao, cuya producci\u00f3n facilitar\u00eda el regreso a la vida civil de los excombatientes. Algunos se han puesto a producir cerveza, otros, ropas. Aqu\u00ed, es chocolate.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En su carpa, algo alejado del resto, no recibe el comandante Jimmy Guerrero. Bajo sus \u00f3rdenes, el Frente 33 vino a Ca\u00f1o Indio. \u201c\u00c9ramos 317 cuando llegamos, en febrero de 2017. Hoy, no somos m\u00e1s que ochenta\u201d, dice decepcionado este hombre viejo y canoso. Y agrega: \u201cYo respeto la opci\u00f3n de cada cual: los que quisieron irse a la ciudad para empezar una nueva vida y los que decidieron unirse a la disidencia. Los conozco bien, por supuesto, porque yo los tuve bajo mis \u00f3rdenes. El ej\u00e9rcito me pidi\u00f3 que hiciera de mediador para convencerlos de dejar las armas. Rechac\u00e9. No es mi papel. Y adem\u00e1s, aqu\u00ed, con todos los diferentes actores armados que se disputan este territorio, tomar partido por uno de ellos implica enemistarse con todos los dem\u00e1s. Tenemos que conservar una cierta neutralidad para seguir viviendo.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Estrategia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Gerardo es un combatiente activo. Unos cuarenta a\u00f1os, bajo, con una gorra, forma parte de la red urbana del ELN en Tib\u00fa. Para \u00e9l, la disidencia no es tal. Y los combatientes de las FARC nunca dejaron en realidad las armas. \u201c\u00bfUsted no se imagina que hayan sido tan est\u00fapidos como para entregarlas todas? No era necesario ser adivino para saber que el Estado iba a traicionar los acuerdos de paz.\u201d Asesinatos de excombatientes, amenaza de extradici\u00f3n hacia los EEUU de Jes\u00fas Santrich , inexistencia de pol\u00edtica de erradicaci\u00f3n de cultivos ilegales, etc. Nuestro interlocutor menciona otros ejemplos para justificar su teor\u00eda. Una situaci\u00f3n agravada por la llegada al poder de Iv\u00e1n Duque, en 2018. \u201cHab\u00eda que conservar una puerta de salida: la disidencia era el plan B.\u201d (J. Santrich, integrante del grupo negociador de los acuerdos de paz por las FARC. Ver <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2019\/05\/20\/colombia-santrich-recapturado-que-paso-en-la-picota\/\">Santrich recapturado. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en La Picota?<\/a> y <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2019\/07\/26\/colombia-sin-animo-de-cumplir-la-crisis-terminal-de-los-acuerdos-de-paz\/\">Sin \u00e1nimo de cumplir. La crisis terminal de los acuerdos de paz.<\/a>)<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>\u201cQue vuelvan\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Durante el verano de 2018, cuatro excombatientes desmovilizados fueron asesinados en El Tarra (Catatumbo). Algunos hablan de paramilitares, que actuar\u00edan de manera concertada con el ej\u00e9rcito, los enemigos de siempre que, pese a los acuerdos de paz, mantienen una estrategia de erradicaci\u00f3n bien conocida pero que, un art\u00edculo reciente del New York Times acaba de dar a conocer p\u00fablicamente: \u201cEl jefe del estado mayor colombiano (\u2026) orden\u00f3 a sus tropas que duplicaran el n\u00famero de criminales y de militantes muertos, capturados o forzados a rendirse en los combates, incluso si ello implica que haya m\u00e1s bajas de civiles \/2.\u201d Otros mencionan al EPL, que sigue queriendo ajustar cuentas con los rivales de ayer. Otros, por fin, hablan de la disidencia, que atacar\u00eda en particular a los excombatientes que habr\u00edan tenido la mala idea de ponerse en pareja con militares o polic\u00edas. \u201cEl Conflicto se ha vuelto borroso\u201d, admite Jacobo, un ex guerrillero de las FARC. Sobre todo porque algunos se ha volcado a la delincuencia y al narcotr\u00e1fico, partiendo de la base de que una reinserci\u00f3n laboral s\u00f3lo los condenar\u00eda a la miseria. En medio de ese caos, una constante: la consternaci\u00f3n de los campesinos que hasta ayer aprovechaban el orden imperante que impon\u00eda la todopoderosa guerrilla de las FARC. Ellos piden una sola cosa: \u201c\u00a1Que vuelvan las FARC!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Sabotaje<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abJimmy nunca lo va a admitir, pero se siente mal con respecto a su tropa, nos conf\u00eda Clara, una funcionaria de la Agencia para la Reintegraci\u00f3n y la Normalizaci\u00f3n (ARN), un organismo encargado de la reinserci\u00f3n de los combatientes en la vida civil. Se siente culpable porque todos ellos confiaron en \u00e9l. Los trajo aqu\u00ed, a Ca\u00f1o Indio y ahora, ante los incumplimientos del gobierno, sabe que no tiene nada que proponerles. Los espacios van a ser cerrados en agosto y ya no habr\u00e1 m\u00e1s pago de asignaciones. No sabe ad\u00f3nde ir\u00e1n ni qui\u00e9n los podr\u00e1 proteger.\u201d Una l\u00e1grima se resbala por la mejilla de la joven mujer. Nos pide que no citemos su nombre verdadero y denuncia el \u201csabotaje del gobierno\u201d. Como sobre el problema de la tierra. Muchos excombatientes pensaban poder quedarse en \u201cCa\u00f1o\u201d despu\u00e9s del verano, una vez terminado el per\u00edodo de transici\u00f3n previsto en los acuerdos de paz. Pero el poder bloque\u00f3 los tr\u00e1mites de los ex guerrilleros que quer\u00edan comprar terrenos. \u00bfBajo qu\u00e9 pretexto? \u201cGarantizar la seguridad\u201d de una regi\u00f3n en la que el conflicto persiste. \u201cLas autoridades propusieron que la gente se fuera a Los Patios, cerca de C\u00facuta, en tierras controladas por narcotraficantes, nos explica Clara desenga\u00f1ada. Evidentemente, los excombatientes de las FARC no lo aceptaron: los habr\u00edan asesinado.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Liberaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En lo alto de una colina, el edificio religioso se encuentra en un barrio pobre de una ciudad de Norte de Santander a las que nos llev\u00f3 Jairo, nuestro contacto de los combatientes del ELN. \u201cAqu\u00ed, con el cura, tenemos un trabajo comunitario con los habitantes, gracias a la creaci\u00f3n de huertas colectivas\u201d, nos explica. El cura de la parroquia, un hombre bajo, nos recibe con una sonrisa t\u00edmida y nos lleva a unas cuadras de la iglesia. All\u00ed est\u00e1n la huerta y el huerto con sus \u00e1rboles frutales, iniciado por \u201cla organizaci\u00f3n\u201d. \u201cAntes, este sitio era un basurero. Ahora plantamos frutas, cilantro, albahaca. Tenemos incluso unas ovejas, nos cuenta el cura. Tratamos de estimular la agricultura local y la autosuficiencia para las personas en dificultad econ\u00f3mica. Es un comunismo concreto.\u201d \u201cEl padre es un ex cuadro del ELN\u201d, nos susurra Jairo en la oreja.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"8280\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=8280\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/colombia0308-3.jpg?fit=890%2C594&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"890,594\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Colombia0308 3\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/colombia0308-3.jpg?fit=656%2C438&amp;ssl=1\" class=\"wp-image-8280 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/colombia0308-3.jpg?resize=656%2C438&#038;ssl=1\" alt=\"Colombia0308 3\" width=\"656\" height=\"438\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El v\u00ednculo entre la Iglesia cat\u00f3lica y el grupo armado no es nada sorprendente. Desde sus or\u00edgenes, el ELN se apoy\u00f3 en una corriente de pensamiento en pleno auge en los a\u00f1os 1960 en el continente: la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, que busca la participaci\u00f3n activa de la instituci\u00f3n eclesi\u00e1stica en la lucha contra la pobreza y el an\u00e1lisis de las condiciones sociales y pol\u00edticas que la engendran. Cercana al marxismo, opera la alianza entre hombres de la Iglesia y movimientos revolucionarios. El ELN cuenta en sus filas las figuras nacionales m\u00e1s emblem\u00e1ticas de esta doctrina: el padre Camilo Torres Restrepo (muerto en combate en 1966) y el cura Manuel P\u00e9rez Mart\u00ednez (muerto en 1998), que fue comandante en jefe del ELN durante varios a\u00f1os. Aunque su influencia pol\u00edtica haya disminuido en esto \u00faltimos a\u00f1os, el ELN mantiene todav\u00eda v\u00ednculos estrechos con los adeptos de esa corriente dentro de la Iglesia. Eso le permite, en un pa\u00eds profundamente cat\u00f3lico como lo es Colombia, tener una tribuna importante hacia los colombianos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En la peque\u00f1a cocina del local de un partido de izquierda al que va habitualmente, Jairo reuni\u00f3 a unos diez j\u00f3venes militantes, chicos y chicas, entre 14 y 25 a\u00f1os. Frente a una computadora port\u00e1til, el grupo escucha un discurso de Hugo Ch\u00e1vez, el ex presidente venezolano (1999-2019). Luego, un debate sobre el tratamiento del proceso bolivariano en los medios de prensa. \u201c\u00bfConocen el mito de la caverna de Plat\u00f3n?, pregunta de pronto Jairo. Encadenados en una caverna, un grupo de hombres ven el mundo solamente a trav\u00e9s de las sombras que proyecta la luz del sol desde afuera. Uno de ellos sale, obligado, de la caverna y luego vuelve para invitarlos a seguirlo y a tomar conciencia de su ceguera.\u201d Jairo establece entonces un paralelo entre el mito y la \u201cdeformaci\u00f3n de la realidad\u201d que hacen los grandes medias. \u201cNuestra misi\u00f3n, como en la alegor\u00eda, es la de \u2018llevar el mensaje\u2019 a nuestros semejantes.\u201d Y termina diciendo: \u201cYa lo ven, acabamos de terminar nuestro primer curso de teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n. \u00bfAcaso les habl\u00e9 de Jes\u00fas o de dios? No.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Katerine<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abHace apenas dos semanas, com\u00edamos todos juntos, suspira Violeta, en el campamento de las FARC de Ca\u00f1o Indio. Hoy, cada uno come por su lado.\u201d La joven mujer deplora una forma de individualismo que ha ganado la comunidad de excombatientes. El pasaje de una vida centrada en lo colectivo a \u201ccada cual para s\u00ed\u201d parece haber sido ineluctable. La televisi\u00f3n remplaz\u00f3 la lectura en grupo de los diarios, ya no se levantan al amanecer, los ejercicios f\u00edsicos han desaparecido, la disciplina militar se perdi\u00f3. Katerine se uni\u00f3 a la guerrilla en 1987. Pas\u00f3 treinta a\u00f1os de su vida en la selva, al aire libre. A\u00fan hoy, cierra la puerta de la casilla que ocupa sin pensar en cerrar la puerta con llave. Con su cuaderno, se va al taller de escritura de una pareja de periodistas que vinieron al campamento por unos d\u00edas. Invitan a los excombatientes a escribir \u201csu\u201d historia. Katerine lee lo que acaba de escribir en el papel: \u201cDe ahora en m\u00e1s, debo aprender lo que desaprend\u00ed, volver a ser la que era. Pero no quiero que me llamen por mi nombre verdadero. Durante treinta a\u00f1os, utilic\u00e9 el nombre de guerra de Katerine, es el nombre que quiero seguir utilizando.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>* <\/strong>Nacido en Murcia, Espa\u00f1a, Lo\u00efc Ramirez es titular de un master de historia contempor\u00e1nea de la Universit\u00e9 Paris X Nanterre. Fue columnista de L\u2019Humanit\u00e9 y Le Monde Diplomatique. Actualmente es periodista independiente.<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>(1) Leer Gregory Wilpert, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.monde-diplomatique.fr\/2012\/10\/WILPERT\/48247\">Pourquoi la Colombie peut croire \u00e0 la paix?<\/a>\u00bb, Le Monde diplomatique, septembre 2012.<\/p>\n<p>(2) Nicholas Casey, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2019\/05\/18\/world\/americas\/colombian-army-killings.html\">Colombia Army\u2019s New Kill Orders Send Chills Down Ranks<\/a>\u00bb, The New York Times, 18 mai 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos tres a\u00f1os, m\u00e1s de 500 militantes de movimientos sociales et alrededor de 150 excombatientes han sido asesinados. El 20 de mayo de 2019, quien fuera negociador por las FARC de los acuerdos, Iv\u00e1n M\u00e1rquez, declaraba: \u201cDejar las armas fue un gran error\u201d. Y volvi\u00f3 a la clandestinidad&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":8278,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,684436665],"class_list":["post-8272","post","type-post","status-publish","format-aside","has-post-thumbnail","hentry","tag-america-latina","tag-excombatientes-asesinados","post_format-post-format-aside","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-29q","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/colombia0308-1.jpg?fit=890%2C594&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8272","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8272"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8272\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8287,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8272\/revisions\/8287"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8278"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8272"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8272"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8272"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}