{"id":7868,"date":"2019-07-01T16:31:18","date_gmt":"2019-07-01T19:31:18","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=7868"},"modified":"2021-04-01T17:48:45","modified_gmt":"2021-04-01T15:48:45","slug":"historia-el-papel-del-estado-en-la-genesis-del-capitalismo-en-europa-a-proposito-del-libro-de-alain-bihr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=7868","title":{"rendered":"Historia &#8211; El papel del Estado en la g\u00e9nesis del capitalismo en Europa. A prop\u00f3sito del libro de Alain Bihr. [Guillaume Fondu]"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><strong>A prop\u00f3sito del libro de Alain Bihr, La Primera Edad del Capitalismo (1415-1763). Tomo 2: Europa occidental hacia el capitalismo, \u00c9ditions Page2\/Syllepse, Lausana\/Par\u00eds, 2019, 805 p\u00e1ginas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Guillaume Fondu <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.contretemps.eu\/\">Contretemps<\/a>, 27-6-2019<\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Ruben Navarro \u2013 <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 1-7-2019<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este tomo 2 prosigue el an\u00e1lisis de Alain Bihr sobre la g\u00e9nesis del capitalismo. Esta vez, ya no son analizadas las ra\u00edces coloniales de esa g\u00e9nesis<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a> sino la manera en la que se encarna durante los trastornos que vivi\u00f3 Europa occidental durante esta \u00e9poca. Para organizar su relato, Alain Bihr asume una metodolog\u00eda marxista retrospectiva que toma como punto de partida el esquema del ciclo completo del capital industrial utilizado por Marx en el Libro II del <em>Capital<\/em>, as\u00ed como tambi\u00e9n la descripci\u00f3n de relaciones de clases establecida en el <em>Manifiesto del partido comunista<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, tratando de identificar, en la masa de fen\u00f3menos que se presentan al investigador, las primeras manifestaciones de estas realidades capitalistas \u2013se puede considerar que Marx las describe en su estado puro \u2013 A. Bihr desarrolla la historia de este protocapitalismo europeo, formaci\u00f3n social de transici\u00f3n ya que comprende tanto los problemas en cuesti\u00f3n como las estructuras feudales en declive con las que entran en conflicto: \u201cPor donde quiera que sea, en todos los niveles, es el reino de lo doble, de la ambivalencia, de la ambig\u00fcedad, de lo antiguo que no termina de morir y de lo nuevo que cuesta nacer\u201d (p. 800-801).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obra est\u00e1 pues ordenada en torno a cuatro partes, de las cuales la primera \u2013 \u00abLa finalizaci\u00f3n de las relaciones capitalistas de producci\u00f3n\u00bb \u2013 se refiere m\u00e1s espec\u00edficamente a la g\u00e9nesis del ciclo capitalista, mientras que las tres siguientes \u2013 \u00abProtocapitalismo y guerra\u00bb, \u00abLa formaci\u00f3n del Estado capitalista\u00bb y \u00abLa invenci\u00f3n de la modernidad\u00bb \u2013 apuntan m\u00e1s directamente a las transformaciones pol\u00edticas y sociales implicadas por la sustituci\u00f3n progresiva de las relaciones feudales por las relaciones capitalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como en el tomo anterior, la obra alterna fases propiamente narrativas, orientadas seg\u00fan una progresi\u00f3n puramente cronol\u00f3gica, y una divisi\u00f3n tem\u00e1tica que permite disociar claramente los componentes de este protocapitalismo. Esta alternancia produce efectos a veces sorprendentes: por ejemplo, las guerras y las revoluciones del per\u00edodo se estudian antes de que se hable de la formaci\u00f3n del Estado capitalista. Pero a menos de elegir entre un relato puramente cronol\u00f3gico y un estudio puramente anal\u00edtico, se trata de una soluci\u00f3n inevitable y coherente con el planteamiento de A. Bihr y confiere a la obra una unidad m\u00e1s vinculante que la del tomo 1. En este tomo 2, es dif\u00edcil seleccionar uno o varios cap\u00edtulos, independientemente del resto de la obra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera parte, la m\u00e1s directamente econ\u00f3mica, narra la aparici\u00f3n, a\u00fan fr\u00e1gil, de las diferentes condiciones y componentes del ciclo capitalista tal como lo describe Marx: la acumulaci\u00f3n de capital\/dinero, que funciona aqu\u00ed como capital comercial y capital financiero, la existencia de un proletariado, un proceso \u2013t\u00edmido- de industrializaci\u00f3n <a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a> del trabajo y la formaci\u00f3n de mercados capitalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para cada una de esas realidades, Alain Bihr muestra c\u00f3mo elementos feudales y capitalistas producen realidades h\u00edbridas que son la especificidad por excelencia de ese protocapitalismo: las compa\u00f1\u00edas comerciales, principales actores capitalistas de esa \u00e9poca, est\u00e1n su vez muy \u201cavanzadas\u201d desde el punto de vista de la forma, constituyendo verdaderas sociedades de accionistas, pero siguen vinculadas intr\u00ednsecamente a una forma pol\u00edtica cada vez m\u00e1s marginalizada a medida que se va desarrollando el Estado burgu\u00e9s, el imperio<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a>. Asimismo, el sistema monetario sigue sometido a la arbitrariedad estatal, pese a los intentos de los comerciantes por constituir un sistema que\u00a0 funcionara de manera m\u00e1s objetiva, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La principal conclusi\u00f3n que saca A. Bihr de su descripci\u00f3n \u2013 o m\u00e1s bien la que \u00e9l prefiere destacar \u2013 es la importancia del Estado en las din\u00e1micas econ\u00f3micas del per\u00edodo. En efecto, el Estado est\u00e1 presente y act\u00faa a lo largo de los ciclos capitalistas parciales de ese per\u00edodo. Est\u00e1 detr\u00e1s de las compa\u00f1\u00edas comerciales, de las primeras manufacturas, de las transformaciones del sistema monetario y del sistema de cr\u00e9dito as\u00ed como de la formaci\u00f3n \u2013a trav\u00e9s de la expropiaci\u00f3n de campesinos- de una clase de proletarios, etc. Con ello, tal como en el primer tomo de su obra, A. Bihr insiste en la dimensi\u00f3n pol\u00edtica de la g\u00e9nesis del capitalismo, oponi\u00e9ndola a la idea que los fetiches capitalistas \u2013mercanc\u00eda, moneda y capital- habr\u00edan producido mec\u00e1nicamente la realidad capitalista y que seguir\u00edan produci\u00e9ndola hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bihr otorga igualmente una dimensi\u00f3n estructurante para el capitalismo naciente a las pol\u00edticas mercantilistas, indicadoras de la importancia del Estado y eso le permiten tambi\u00e9n al investigador efectuar una transici\u00f3n entre la dimensi\u00f3n propiamente econ\u00f3mica de la primera parte y la dimensi\u00f3n m\u00e1s directamente pol\u00edtica de la segunda. Esta \u00faltima est\u00e1, en efecto, dedicada a los diferentes conflictos engendrados por la importancia creciente de las relaciones sociales capitalistas, ya sean conflictos entre Estados \u2013las guerras, que en esa \u00e9poca tienden a convertirse en guerras entre Estados- o los conflictos inherentes a los Estados que acompa\u00f1an el pasaje de una sociedad de orden a una sociedad de clase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ambos casos, esta narraci\u00f3n de los conflictos sirve ante todo para responder a la interrogante de los or\u00edgenes del Estado, visto principalmente aqu\u00ed como el sujeto pol\u00edtico intr\u00ednsecamente vinculado al capitalismo, ya que procede de sus conflictos, que organiza y regula. Por tanto, el Estado y el capitalismo est\u00e1n atrapados en un proceso de condicionamiento rec\u00edproco, el desarrollo de uno se nutre del otro y viceversa. Una vez m\u00e1s, la historia de los diferentes conflictos se encuentra en un marco susceptible de darle sentido, la progresiva constituci\u00f3n de las relaciones sociales capitalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera parte de lo obra de A. Bihr estudia el Estado naciente, ya no s\u00f3lo a trav\u00e9s del estudio de las funciones que cumple para el capitalismo sino en forma espec\u00edfica que adopta en esa \u00e9poca, la de Estado <em>capitalista<\/em>. A.Bihr profundiza, para ello, las relaciones entre el Estado de derecho y el capitalismo, al parecer prosiguiendo la discusi\u00f3n con Max Weber<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a> as\u00ed como con otros te\u00f3ricos marxistas, en particular, E. Pa\u0161ukanis<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"7869\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=7869\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/bihr107-i.jpg?fit=1200%2C815&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1200,815\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Bihr107 I\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/bihr107-i.jpg?fit=656%2C446&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-7869 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/bihr107-i.jpg?resize=496%2C337&#038;ssl=1\" alt=\"Bihr107 I\" width=\"496\" height=\"337\" \/>En la medida en que el orden capitalista supone una cierta objetivaci\u00f3n de las relaciones humanas, el derecho (y en particular el derecho de propiedad) participa del movimiento de capitalizaci\u00f3n de las sociedades, puesto que da vida a un orden racional y \u00abcalculable\u00bb (el t\u00e9rmino se encuentra, en particular, en Weber) que permite el desarrollo de las relaciones comerciales y la aplicaci\u00f3n de un espacio de intercambio amplio y no amenazado por la arbitrariedad de los poderes personales. Por otra parte, en este marco se comprenden la despersonalizaci\u00f3n y la burocracia \u2013 a\u00fan muy parciales \u2013 del Estado, que se acompa\u00f1an de pr\u00e1cticas administrativas codificadas poco a poco y que van entrando tambi\u00e9n en marcos legales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Estado, con su creciente peso, se convertir\u00e1 en un sujeto econ\u00f3mico de pleno derecho, centro de recaudaci\u00f3n de recursos (en particular mediante impuestos) y de gastos (la guerra, principalmente), lo que dar\u00e1 lugar a bricolajes institucionales y econ\u00f3micos muy curiosos (venta de los oficios, endeudamiento p\u00fablico con los ricos comerciantes), sin duda los mejores ejemplos de este estado h\u00edbrido y transicional de las realidades sociales de esta \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00faltima parte -\u00abLa invenci\u00f3n de la modernidad\u00bb \u2013 se refiere finalmente a la esfera m\u00e1s \u00absuperestructural\u00bb del mundo social, es decir, la cultura, entendida aqu\u00ed en sentido amplio. Se articula en tres cap\u00edtulos, que recogen momentos y temas considerados habitualmente como constitutivos de la modernidad occidental. La Reforma, el Renacimiento y la Ilustraci\u00f3n (estudiadas aqu\u00ed como una sola din\u00e1mica) y la emergencia de lo que A. Bihr llama \u00abindividualidad esclavizada\u00bb (que afecta sobre todo a lo que com\u00fanmente se llama individualismo). Adem\u00e1s de una discusi\u00f3n de las tesis de Weber, apoyada claramente en una s\u00f3lida bibliograf\u00eda, en esta parte se describe c\u00f3mo estas revoluciones culturales fueron arrancando poco a poco la vida de los individuos a las instituciones que formaban el espacio feudal, en primer lugar la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es tambi\u00e9n en esta \u00faltima parte en la que A. Bihr se presta al dif\u00edcil ejercicio del inventario de la cultura burguesa, progresista por algunos aspectos y nefasta por otros. El cap\u00edtulo de la Ilustraci\u00f3n es sintom\u00e1tico: Sin dejar de recordar los errores racistas, anti igualitarios, etc. \u2013 de algunos pensadores de la Ilustraci\u00f3n (lo que, por otra parte, suscita interrogantes sobre la consistencia del t\u00e9rmino), A. Bihr concluye su intervenci\u00f3n recordando el hecho de que fue precisamente la herencia de la Ilustraci\u00f3n, abandonada por la burgues\u00eda, que sirvi\u00f3 de base para la formaci\u00f3n de una cultura progresista en el seno del movimiento obrero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ofrecer una s\u00edntesis actualizada de la historia del capitalismo escrita desde un punto de vista \u2013 y seg\u00fan un m\u00e9todo riguroso- marxista, A. Bihr nos permite volver a inscribir acontecimientos conocidos de nuestra historia en un marco que les d\u00e9 una inteligibilidad y un sentido innegables. En este sentido, se trata de una obra importante que puede servir de base para la construcci\u00f3n de otra narraci\u00f3n distinta a la hagiogr\u00e1fica, construida por los ide\u00f3logos del capitalismo sonriente y masivamente difundida todav\u00eda hoy. Para ello, tal vez sea necesario presentar una versi\u00f3n abreviada de la obra (los tres vol\u00famenes deber\u00edan ser de unas 2.000 p\u00e1ginas).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, la obra peca por sus propios m\u00e9ritos: al insertar todos los acontecimientos significativos en la larga historia de la formaci\u00f3n del capitalismo, no responde a preguntas m\u00e1s te\u00f3ricas sobre las relaciones \u00abl\u00f3gicas\u00bb entre las realidades sociales que vincula hist\u00f3ricamente. \u00bfLa innegable importancia hist\u00f3rica del Estado de Derecho para el capitalismo, permite concluir que constituye la forma \u00abnormal\u00bb del Estado capitalista? Asimismo, \u00bfqu\u00e9 hay de intr\u00ednsecamente burgu\u00e9s \u2013 y de funcional al capitalismo \u2013 en la l\u00f3gica de individualizaci\u00f3n de las relaciones sociales?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez sobre estas cuestiones, que hoy se plantean de manera candente, puesto que ponen en juego la cuesti\u00f3n de las alternativas coherentes al capitalismo, que la historia y la l\u00f3gica no se solapan totalmente y que hay que decidir en favor de una u otra. Pero es evidente que la obra de A. Bihr, por la amplitud de sus perspectivas y de los datos que re\u00fane, ser\u00e1 indispensable para proseguir estas reflexiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notas<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Ver la nota sobre el tomo 1 en <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2018\/10\/11\/historia-la-mundializacion-permitio-que-naciese-el-capitalismo-entrevista-a-alain-bihr\/\">Historia \u2013 \u201cLa mundializaci\u00f3n permiti\u00f3 que naciese el capitalismo\u201d. Entrevista a Alain Bihr<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> El t\u00e9rmino debe entenderse aqu\u00ed en un sentido no directamente t\u00e9cnico, ya que denota sobre todo el car\u00e1cter cada vez m\u00e1s heteron\u00f3mico del proceso de trabajo, o sea, la desaparici\u00f3n tendencial \u2013tambi\u00e9n t\u00edmida- del artesanado.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a>\u00a0 No se trata aqu\u00ed de imperialismo en el sentido econ\u00f3mico del t\u00e9rmino que ser\u00e1 \u2013al menos para los te\u00f3ricos marxistas de la primera parte del siglo XX- una manifestaci\u00f3n de una edad avanzada del capitalismo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> Sobre todo, la secci\u00f3n Econom\u00eda y sociedad, (mal) traducida en franc\u00e9s bajo el t\u00edtulo Sociologie du droit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> E. Pa\u0161ukanis, La th\u00e9orie g\u00e9n\u00e9rale du droit et le marxisme [1924], Toulouse, \u00c9ditions de l\u2019Asym\u00e9trie, 2018. Adoptamos aqu\u00ed la graf\u00eda del apellido del autor propuesta por el editor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alain Bihr muestra c\u00f3mo elementos feudales y capitalistas producen realidades h\u00edbridas que son la especificidad por excelencia de ese protocapitalismo: las compa\u00f1\u00edas comerciales, principales actores capitalistas de esa \u00e9poca, est\u00e1n su vez muy \u201cavanzadas\u201d desde el punto de vista de la forma, constituyendo verdaderas sociedades de accionistas, pero siguen vinculadas intr\u00ednsecamente a una forma pol\u00edtica cada vez m\u00e1s marginalizada a medida que se va desarrollando el Estado burgu\u00e9s, el imperio&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":11802,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[85629,248103],"tags":[580398,3503,4438,149598788,262182,9228925,90832],"class_list":{"0":"post-7868","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-aside","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-capitalismo","8":"category-marxismo","9":"tag-feudalismo","10":"tag-historia","11":"tag-libros","12":"tag-origenes-del-capitalismo","13":"tag-page-2","14":"tag-syllepse","15":"tag-teoria","16":"post_format-post-format-aside","18":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/bihr107-iib-e1587542262217.jpg?fit=427%2C639&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-22U","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7868","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7868"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7868\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17868,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7868\/revisions\/17868"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11802"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7868"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7868"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7868"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}