{"id":751,"date":"2016-07-05T18:25:59","date_gmt":"2016-07-05T18:25:59","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=751"},"modified":"2016-07-05T18:26:00","modified_gmt":"2016-07-05T18:26:00","slug":"uruguay-el-negocio-de-la-marginacion-la-salud-mental-de-ninos-y-adolescentes-del-inau","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=751","title":{"rendered":"Uruguay. El negocio de la marginaci\u00f3n: la salud mental de ni\u00f1os y adolescentes del INAU"},"content":{"rendered":"<p><strong>Uruguay.\u00a0<\/strong><strong>Informe Especial<\/strong><\/p>\n<p><strong>Entre el negocio privado y el abandono estatal<\/strong><\/p>\n<p><strong>La psiquiatr\u00eda paraestatal <\/strong><\/p>\n<p><strong>Desde fines de los a\u00f1os noventa el Estado puso en manos del sector privado la salud mental de los ni\u00f1os y adolescentes del Inau (Instituto del Ni\u00f1o y Adolescente del Uruguay). Brecha se acerc\u00f3 a la historia y la actualidad de la principal empresa del sector que, enquistada en el presupuesto del Inau, ha levantado un complejo sin precedentes, a costa de se\u00f1alamientos acerca de la calidad en la atenci\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Venancio Acosta<\/strong><\/p>\n<p><strong>Brecha, Montevideo, 1-7-2016\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/brecha.com.uy\/\">http:\/\/brecha.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Ana vivi\u00f3 toda su adolescencia bajo el amparo legal del Estado. Pero desde fines de los noventa su tutela fue tercerizada. En la mayor\u00eda de esos a\u00f1os el Instituto Nacional del Menor (Iname) cedi\u00f3 su cuidado a una cl\u00ednica psiqui\u00e1trica privada, conocida como Api. Vivi\u00f3 all\u00ed durante siete a\u00f1os. Egres\u00f3 con 23 y la recomendaci\u00f3n de ingerir un rosario diario de risperidona, zolpidem, levomepromazina, sertralina, biperideno y omeprazol, con cada comida, cada d\u00eda, a cada hora pactada.<\/p>\n<p>Est\u00e1 sentada. La espalda tiesa contra el respaldo de la silla y la voz temblorosa. Los ojos bien abiertos. Ana en verdad no se llama as\u00ed. Pero es tan real como la pila de papeles que descansa sobre la mesa: un grueso expediente que abrevia toda su experiencia vital hasta los veintipocos a\u00f1os, como certificando lo que sale de su boca. \u201cVi desde maltrato de los funcionarios hasta muertes\u201d, dice. A salvo del acecho de los manuales de semiolog\u00eda psiqui\u00e1trica, se yergue en el asiento y casi no pesta\u00f1ea. \u201cTomaba como diez pastillas. La impulsividad con la que qued\u00e9 fue por todas esas mierdas que me daban\u201d, reclama cuando se la interrumpe para que vuelva al punto o clarifique una idea.<\/p>\n<p>Para explicarse mejor, dibuja sobre una hoja: ac\u00e1 estaba el patio y ac\u00e1 las habitaciones, se\u00f1ala: \u201cAc\u00e1 las puertas eran de chapa con ventanitas chiquitas. Tipo calabozo. Ac\u00e1 era la reja: el cuarto adonde te llevaban si te portabas mal. Iban cada tanto, a llevarte un tabaco y a preguntarte c\u00f3mo estabas\u201d. Est\u00e1 nerviosa. \u201cTe torc\u00edan los dedos cuando te quer\u00edan llevar al cuarto a ponerte medidas de contenci\u00f3n\u201d, dice, y muestra las manos: \u201cLos m\u00edos est\u00e1n todos torcidos por eso\u201d.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 son medidas de contenci\u00f3n?<\/p>\n<p>\u2014Unos cintos largos, con argollas. Te los pasaban por abajo de la cama y \u00a1crac! Cinto y candado, de pata y mano. Si extra\u00f1abas a tus parientes, si llorabas, te encajaban inyectable y medidas. Ellos no eran profesionales. No te ten\u00edas que desacatar y romper todo; por la m\u00ednima cosita te ataban, inyectable y medidas.<\/p>\n<p>Ana es testigo no preferencial de una \u00e9poca. Los hechos la colocaron en tiempo y lugar exactos para narrar parte de esta historia, pero para la misma l\u00f3gica de los hechos es irrelevante que diga lo que dice o cualquier otra cosa en su lugar. \u201cEl loco, o el que lleva el estigma psiqui\u00e1trico, es el ser humano m\u00e1s vulnerable del mundo. Porque lo que dice siempre est\u00e1 en duda\u201d, opina la psiquiatra M\u00f3nica Silva, directora de la Divisi\u00f3n Salud del Instituto Nacional del Ni\u00f1o y el Adolescente del Uruguay (Inau), quien afirma que, \u201ccasi con seguridad\u201d, Ana fue su paciente durante aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Silva fue, entre otros, alma m\u00e1ter de lo que hoy se conoce como \u201clas Api\u201d, en la jerga del Inau y en las de sus programas aleda\u00f1os. Se trata de las cl\u00ednicas psiqui\u00e1tricas privadas que el instituto contrata para el tratamiento de los menores de edad a su cargo. La incursi\u00f3n del sector privado en este campo es un n\u00facleo duro del sistema, criado lejos de las primeras planas y los centros de atenci\u00f3n, que hunde sus ra\u00edces d\u00e9cadas atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Cada cinco a\u00f1os el Inau llama a licitaci\u00f3n en este campo, intentando cubrir una demanda que el Estado ha recusado atender. \u201cLas Api\u201d, como fachada, esconden a los ofertantes: empresas que gestionan las cl\u00ednicas. Todas siguen un esquema de atenci\u00f3n con modalidades que incluyen centros de internaci\u00f3n para pacientes menores de 18 a\u00f1os; centros de Medio Camino (Cmc, hogares psiqui\u00e1tricos puente, pensados para trabajar integralmente con el paciente luego de la internaci\u00f3n y previo al egreso); y un abanico pobre de centros de amparo para pacientes cr\u00f3nicos que, b\u00e1sicamente, no tienen d\u00f3nde ir.<\/p>\n<p>Entre las empresas hay una que domina el sector: la propietaria de Api, Cenadis, y Rinalux, tres sociedades an\u00f3nimas que brindan servicios exclusivos al Estado. Y cuyo tr\u00e1nsito junto al Inau durante cerca de veinte a\u00f1os da cuenta de un campo poco aludido por titulares y analistas.<\/p>\n<p>Brecha confirm\u00f3, a trav\u00e9s de diversos documentos, que este complejo de cl\u00ednicas est\u00e1 registrado a nombre de Luisa D\u2019Angelo Percopo. Su relaci\u00f3n con el Estado data de los a\u00f1os noventa, \u00e9poca en la que D\u2019Angelo \u2013m\u00e9dico psiquiatra\u2013 engrosaba las filas del Partido Colorado, y entre otras incursiones encabez\u00f3 listas por la candidatura presidencial de Jorge Pacheco Areco. Otros documentos se\u00f1alan un segundo nombre vinculado a la direcci\u00f3n: el m\u00e9dico Jos\u00e9 Lein D\u2019Angelo. El complejo se constituy\u00f3, con perfil empresarial, a ra\u00edz de los requerimientos del Iname y del flagrante vac\u00edo p\u00fablico para atender la salud mental en la infancia.<\/p>\n<p>Asistencia Psiqui\u00e1trica Integral (Api) fue el primer centro gestionado por la empresa: un sanatorio psiqui\u00e1trico que atend\u00eda a pacientes adultos. La firma se convirti\u00f3 para un llamado de compra directa que el Iname lanz\u00f3 a mitad de la d\u00e9cada del 90. Con el tiempo abri\u00f3 centros que fueron cubriendo las penurias del instituto: en 1998 cre\u00f3 el Cenadis, un centro psiqui\u00e1trico para ni\u00f1os y ni\u00f1as, exclusivamente al servicio del Iname. Un centro en Maro\u00f1as y otro en la calle General Flores (bajo la firma Rinalux), completaron la propuesta empresarial para la carencia estatal. Con la primera licitaci\u00f3n p\u00fablica de 2003 las tres empresas ganaron la mayor\u00eda de los lugares licitados y consolidaron un lugar privilegiado en el sector, con servicios enteramente dedicados a las necesidades estatales (v\u00e9ase recuadro \u201cLa trama econ\u00f3mica\u201d).<\/p>\n<p><strong>Trancazo<\/strong><\/p>\n<p>\u201cYo sab\u00eda que las cl\u00ednicas eran de los espacios m\u00e1s complicados del Inau. Entr\u00e9 con ganas de cortar con eso. Y no fue f\u00e1cil\u201d, asegura V\u00edctor Giorgi, que asumi\u00f3 la presidencia del Inau entre 2005 y 2009. Seg\u00fan cont\u00f3 a Brecha, durante su per\u00edodo de gesti\u00f3n la atenci\u00f3n en las cl\u00ednicas era \u201cprimitiva\u201d: altas dosis de medicaci\u00f3n, encierro y un cierto monopolio fueron caracter\u00edsticas principales de aquella etapa. Con el tiempo, encontr\u00f3 dificultades para sustituir aquel \u201caparataje\u201d, asume. Asegura haber tenido una conversaci\u00f3n con su antecesor, Fernando Repetto, \u201cy \u00e9l me dijo algo que hoy me parece realista: \u2018Yo quise cortar eso, pero no ten\u00eda donde poner a los chiquilines\u2019\u201d.<\/p>\n<p>En referencia a Api-Cenadis-Rinalux, el ex jerarca dijo que su primera directiva fue mandar inspecciones, que tra\u00edan p\u00e9simos informes. Luego se entrevist\u00f3 con representantes del consorcio. \u201cSiempre hab\u00eda alguien que mediaba: primero ven\u00eda un abogado, despu\u00e9s un psiquiatra, despu\u00e9s un coordinador, y finalmente aparec\u00eda un due\u00f1o. Y se alud\u00eda a supuestos acuerdos con directorios anteriores\u201d, dice.<\/p>\n<p>Giorgi rese\u00f1a una situaci\u00f3n tensa con la empresa al ordenar suspender el pago del servicio, aludiendo a una falta de compromiso empresarial para cambiar la pisada. \u201cDi una orden de no pagar para que hubiera una reac\u00adci\u00f3n, porque no daban bolilla. Ah\u00ed s\u00ed aparecieron a negociar. Las negociaciones primero fueron duras. Despu\u00e9s empezamos a conversar. Nosotros dijimos que as\u00ed no segu\u00edamos y ellos que tampoco. Entonces hubo una pulseada. Nos dec\u00edan: \u2018Cerramos, y ustedes ven lo que hacen\u2019. Cuando di la orden mandaron abogados, dec\u00edan que era ilegal. Y dije: \u2018Bueno, hagan una demanda\u2019.\u201d<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY llegaron a juicio?<\/p>\n<p>\u2014No. Porque les hubiera llevado a\u00f1os. Seguramente habr\u00edan ganado, porque ten\u00edan que cobrar. Pero empezamos a reconocer que nos necesit\u00e1bamos mutuamente. Fue un trancazo. Lo que me caus\u00f3 gracia fue que despu\u00e9s de negociar con dos o tres que ven\u00edan en una actitud muy dura, vino otra persona, m\u00e1s joven, que antes de decir su nombre dijo que era frenteamplista. Como pensando que diciendo eso les \u00edbamos a aceptar algunas cosas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Giorgi, parec\u00edan existir contactos pol\u00edticos de la empresa con la anterior direcci\u00f3n del Inau que sustentaban la situaci\u00f3n, e intereses econ\u00f3micos en juego. \u201cEs clar\u00edsimo que ese complejo hab\u00eda surgido y crecido a ra\u00edz de las licitaciones. Trabajaban s\u00f3lo para nosotros. Una situaci\u00f3n especial: un Estado que se achica pero empieza a tener clientes exclusivos, cuyo personal tambi\u00e9n depende de ese contrato. Al final estamos en lo mismo que la burocracia estatal\u201d, espeta. Y eval\u00faa que el Inau hab\u00eda sido hasta entonces un reducto de blancos y colorados, con cuotas pol\u00edticas en el directorio: \u201cEs muy probable que hubiera una vinculaci\u00f3n pol\u00edtica. Tuve esa sensaci\u00f3n cuando empec\u00e9 a preguntar con qui\u00e9n hab\u00edan acordado ciertas cosas y ellos no quer\u00edan dar nombres. Pero hab\u00edan acordado con alguien: alguien hizo la vista gorda y acept\u00f3 que aquello m\u00e1s o menos serv\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Giorgi confirm\u00f3 a Brecha que durante su gesti\u00f3n tambi\u00e9n hubo denuncias contra la empresa, por maltrato. M\u00e1s que casos puntuales, aclara, era toda una forma de trabajo muy precaria. Destaca que en aquel momento la empresa no ten\u00eda competencia, ni voluntad de invertir ni mejorar. \u201cCuando se empez\u00f3 a presionar y a plantear que el convenio se pod\u00eda rescindir, empezaron a prenderse algunas luces\u201d, recuerda. Con el tiempo hubo un \u201ccambio de caras\u201d empresarial que ayud\u00f3 a una apertura; \u201cya con alg\u00fan nivel de calidad, especializaci\u00f3n, cambios de local, mejoras edilicias \u2013que es lo m\u00e1s notorio\u2013. Cosas que alcanzaron un nivel un poco m\u00e1s decoroso\u201d, explica. \u201cLo que est\u00e1n haciendo ahora es bastante respetable, m\u00e1s all\u00e1 de que uno pueda tener planteos cr\u00edticos con la psiquiatr\u00eda en general. Pero no estamos en un nivel de rozar la \u00e9tica, como en aquel momento\u201d, concluye.<\/p>\n<p><strong>Santa paz<\/strong><\/p>\n<p>La cl\u00ednica de agudos del consorcio de empresas pas\u00f3 de la calle Constituyente a funcionar en Tres Cruces. Y de all\u00ed a Puntas de Manga, donde \u2013pegado al Camino Osvaldo Rodr\u00edguez\u2013 funciona hasta el d\u00eda de hoy como buque insignia de la empresa. Se llama Api Los Robles. Atr\u00e1s queda el ajetreo de las l\u00edneas de \u00f3mnibus suburbanas y el traj\u00edn de los feriantes por avenida Belloni. Distante del barullo de la urbe, cumple con las hist\u00f3ricas directrices arquitect\u00f3nicas de un centro psiqui\u00e1trico, y a golpe de ojo ya se advierte el orden inmaculado de las instalaciones: la disposici\u00f3n de los distintos sectores, el escrupuloso cuidado del jard\u00edn.<\/p>\n<p>Los Robles es la inc\u00f3moda s\u00edntesis de una calma agreste acompa\u00f1ada por el verde espacioso del campo, y el meticuloso orden de una instituci\u00f3n total: enrejados cubriendo cada abertura, sistemas de c\u00e1maras, cerraduras digitales guardando el paso. La conjunci\u00f3n de un vasto predio semirrural y una sucesi\u00f3n de encierros certeramente diagramados. El lugar trasunta pulcritud y silencio, tras los eminentes muros blancos es dif\u00edcil imaginar amplios patios recreativos, canchas de c\u00e9sped sint\u00e9tico, barbacoas y peque\u00f1os salones de cine.<\/p>\n<p>Los t\u00e9cnicos referentes de la empresa son Pablo Trelles, psiquiatra de vasta trayectoria en las salas de seguridad del Vilardeb\u00f3 y la direcci\u00f3n del Musto; y el trabajador social Agust\u00edn Deleo (quien despu\u00e9s de ocupar varios cargos en el Ministerio del Interior actualmente presta \u201cfunciones de asistencia directa\u201d al intendente de Montevideo, seg\u00fan una resoluci\u00f3n reciente). En la parte contable se desempe\u00f1a el padre Fabi\u00e1n Vecchiet, ex director del Cotolengo Don Orione.<\/p>\n<p>\u201cSomos una instituci\u00f3n innovadora en el pa\u00eds y en la regi\u00f3n\u201d, alega Trelles: un inmenso complejo de equinoterapia, una unidad de investigaci\u00f3n cl\u00ednica, relaciones internacionales, certificados de calidad expedidos y auditados, y desde hace tres a\u00f1os un protocolo para la implementaci\u00f3n de medidas de contenci\u00f3n (ya no s\u00e1banas ni candados, sino tecnolog\u00eda alemana). La empresa despleg\u00f3 una red de relaciones que le permiti\u00f3 tejer v\u00ednculos con ciertos actores de la Udelar y la Universidad Cat\u00f3lica, algunos de los cuales trabajan en sus centros.<\/p>\n<p>Api Los Robles es una instituci\u00f3n sin parang\u00f3n en el sistema de salud uruguayo. Es la \u00fanica especializada en internaci\u00f3n de pacientes agudos menores de 18 a\u00f1os. Adem\u00e1s la empresa cuenta con tres centros de medio camino y un centro diurno (dos en Maro\u00f1as, uno en bulevar Artigas, y uno en Lezica), todos al servicio del Estado. Todos son avances que les permiten a sus representantes pasar por alto un pasado inc\u00f3modo. En sus palabras, los abusos ya no existen, la relaci\u00f3n con las familias siempre fue la mejor, y los episodios sindicales no pasaron de cruces puntuales que apenas se recuerdan.<\/p>\n<p>Si bien V\u00edctor Giorgi lo se\u00f1ala como uno de los representantes de la empresa que estuvieron presente en las reuniones de la transici\u00f3n, Pablo Trelles lo niega. \u201cCuando estuvo Giorgi, nunca vino a visitarnos\u201d, dice. Y afirma: \u201cNunca hubo reuniones. La transici\u00f3n fue absolutamente normal. Desde 2005 hasta ahora no tuvimos ning\u00fan problema con el Inau\u201d.<\/p>\n<p><strong>Su\u00e9ltame pasado<\/strong><\/p>\n<p>Pero las dos d\u00e9cadas de relaci\u00f3n con el Estado no transcurrieron en la santa paz. Brecha accedi\u00f3 a tres auditor\u00edas internas que el Inau le realiz\u00f3 a la cl\u00ednica de agudos del complejo (hoy Api Los Robles) que nunca se hicieron p\u00fablicas. Los informes resultantes muestran graves faltas en el cumplimiento de los requisitos exigidos por la licitaci\u00f3n y violaciones a los derechos humanos, con coletazos que llegan hasta hoy. La responsabilidad de esto, a pesar de la versi\u00f3n de Giorgi, deber\u00eda ser compartida con el propio organismo auditor.<\/p>\n<p>La primera auditor\u00eda data de 2008. Entonces, la carga horaria del director t\u00e9cnico de la cl\u00ednica no cumpl\u00eda con lo previsto en la licitaci\u00f3n. Las horas semanales del m\u00e9dico general eran rid\u00edculamente pocas. Las del psic\u00f3logo no alcanzaban para el n\u00famero de pacientes. No hab\u00eda psiquiatra infantil. Los educadores hac\u00edan las veces de cocineros, y no contaban con una m\u00ednima preparaci\u00f3n para el cargo. No hab\u00eda nutricionistas, ni asistentes sociales ni t\u00e9cnicos especializados de ninguna especie durante las 24 horas, m\u00e1s all\u00e1 de los enfermeros. Respecto de la atenci\u00f3n, ni los pacientes ni los familiares eran respetados en su derecho a la informaci\u00f3n. No hab\u00eda espacios f\u00edsicos que garantizaran la privacidad para las visitas, y la relaci\u00f3n con las familias se reduc\u00eda a breves contactos administrativos. En cuanto al proyecto de la empresa, no se encontraron monitoreos peri\u00f3dicos, evaluaciones, ni registros. En s\u00edntesis, seg\u00fan la auditor\u00eda, la cl\u00ednica no cumpl\u00eda casi con ning\u00fan aspecto m\u00e1s que las tareas de enfermer\u00eda y de contenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Respecto de la supervisi\u00f3n estatal, por si fuera poco, se apuntaba: \u201cSe est\u00e1n generando vac\u00edos en la supervisi\u00f3n que repercuten en la calidad de la atenci\u00f3n brindada, y que cobran mayor importancia en tanto no se cuenta con una direcci\u00f3n t\u00e9cnica efectiva que cumpla dicha funci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El resto de los centros de la empresa no tuvo auditor\u00edas hasta el momento. Pero este informe comenz\u00f3 a descorrer el tel\u00f3n de un pasado de dejadez institucional. Sobre las condiciones en que Api prest\u00f3 servicios al Estado antes de este informe (m\u00e1s de diez a\u00f1os, sin competencia y a cupo lleno) se ha dicho poco. Y sobre en qu\u00e9 medida esta atenci\u00f3n padecida por ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes de todo el pa\u00eds marc\u00f3 el derrotero posterior de sus vidas, s\u00f3lo se puede especular. Al a\u00f1o siguiente de labrado el informe, vencido el plazo de la licitaci\u00f3n anterior, el Inau decidi\u00f3 recontratar a la misma firma. Y lo cierto es que las auditor\u00edas siguientes (2010 y 2013) documentan un importante avance en la calidad del servicio y dan cuenta de una subsanaci\u00f3n de muchas irregularidades.<\/p>\n<p>Fuentes del Inau aseguran que la mejora se dio gracias a las cada vez m\u00e1s exigentes indicaciones del instituto. Desde la empresa lo asumen, pero prefieren la versi\u00f3n de s\u00ed mismos como innovadores. \u201cHay una transposici\u00f3n de experiencia de lo privado a lo p\u00fablico\u201d, arriesgan, y opinan que m\u00e1s all\u00e1 de la \u201cretroalimentaci\u00f3n\u201d entre la empresa y el Inau, han sumado \u201cvalor agregado\u201d al servicio: terapias complementarias, investigaciones cl\u00ednicas y otras iniciativas que, si se miran bien, resultan meramente el cumplimiento razonable de los t\u00e9rminos licitatorios. Por lo dem\u00e1s, expresan que m\u00e1s de una vez han operado en situaciones complejas sin directrices del Inau, como en casos de embarazos adolescentes, o de ni\u00f1os sacados de redes de prostituci\u00f3n. Y atribuyen su accionar, tambi\u00e9n, a su inventiva propia.<\/p>\n<p>En medio del proceso de cambio de los paradigmas en salud mental y la insistencia en los derechos de la infancia, desde la empresa buscan posicionarse como vanguardia asistencial, mientras desde el Inau se asevera que, en realidad, es el Estado quien marca la cancha. Los supervisores afirman que pr\u00e1cticamente hubo que empujar a la Api a un modelo de atenci\u00f3n que no atropellara derechos. Respecto de la atenci\u00f3n de la primera \u00e9poca, destacaron la p\u00e9sima formaci\u00f3n de los educadores, el car\u00e1cter netamente m\u00e9dico, la defensa empresarial a ultranza de los psiquiatras ante denuncias de sobremedicaci\u00f3n (algunas constatadas), y la discrecionalidad con que se aplicaban las medidas de contenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Brecha constat\u00f3 que algunas de estas facetas no han cambiado. De un tiempo a esta parte la empresa s\u00f3lo contrata enfermeros, desatendiendo el car\u00e1cter educativo de los centros. Decisi\u00f3n que atribuyen a una oferta limitada de \u201ceducadores especializados\u201d y a la capacidad de los enfermeros para tratar con \u201cpacientes\u201d. \u201cLa funci\u00f3n educativa la tenemos todos, y la formaci\u00f3n educativa curricular, la maestra. La educaci\u00f3n no es potestad de un profesional. Todas las profesiones tienden a la generaci\u00f3n de h\u00e1bitos y valores. Y perfectamente lo puede hacer un enfermero, un trabajador social, o incluso un cocinero\u201d, opinan.<\/p>\n<p>En Cenadis en el a\u00f1o 2013 muri\u00f3 una ni\u00f1a. Brecha consult\u00f3 a quienes en su momento ejerc\u00edan la direcci\u00f3n de los departamentos de Convenios y Psiquiatr\u00eda, y ambas dijeron desconocer el hecho. Consultado al respecto, Trelles asume que as\u00ed sucedi\u00f3, y recalca que hasta el d\u00eda de hoy se desconocen las causas de la muerte. Fuentes de este semanario en el centro aseguran que se especula acerca del papel que pudo haber jugado la medicaci\u00f3n ingerida por la joven.<\/p>\n<p>Durante el tiempo en que la empresa ha mantenido v\u00ednculos con el Estado hubo dos casos m\u00e1s de muertes confirmadas. \u201cLo encontr\u00e9 yo\u201d, dijo a Brecha M\u00f3nica Silva, bajando los ojos, y asegur\u00f3 que se trat\u00f3 de la muerte s\u00fabita de un paciente card\u00edaco. Fue cuando Api funcionaba en Constituyente, y tambi\u00e9n lo confirman desde la cl\u00ednica. En otro centro de la empresa, en Maro\u00f1as, sucedi\u00f3 el tercer caso: \u201cUn paciente portador de una enfermedad grave, psic\u00f3tico cr\u00f3nico, que se suicid\u00f3 en su cuarto en pleno d\u00eda, colg\u00e1ndose con un cord\u00f3n de un placard\u201d, cuenta Trelles. Y no dice m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>P\u00e9ndulos<\/strong><\/p>\n<p>Varias fuentes consultadas aseguran que la empresa sufri\u00f3 una transformaci\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os. Desde el Inau hay quienes lo atribuyen al alejamiento de su directora fundadora; otros a la competencia creciente en el sector. Y otros, en t\u00e9rminos por dem\u00e1s protocolares, asumen que la empresa fue \u201cintegrando con m\u00e1s plasticidad las indicaciones que se le daban, manteni\u00e9ndose como proveedora\u201d, mientras off the record asumen que ha sido muy h\u00e1bil al \u201cacomodar el cuerpo\u201d. Como cuando el instituto, a\u00f1os atr\u00e1s, exigi\u00f3 la remoci\u00f3n de casi la totalidad de los trabajadores de Cenadis por una situaci\u00f3n que, seg\u00fan se dijo a Brecha, fue categorizada como \u201cabuso de autoridad que implicaba maltrato y abuso regular\u201d. Y la empresa, luego de negarse, cedi\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cEsto es una construcci\u00f3n de veintipico de a\u00f1os de laburadores. Nadie nos regal\u00f3 nada\u201d, dice Pablo Trelles. Agust\u00edn Deleo, en consonancia, opina: \u201cUna instituci\u00f3n que queda coagulada no sirve. Api ha apostado a la modernizaci\u00f3n, a la mejora, a la innovaci\u00f3n. Hay un cambio de imagen desde el momento en que nos mudamos a un lugar diferente. Pero no contratamos a ning\u00fan especialista para decir \u2018vamos a ganar las pr\u00f3ximas elecciones\u2019\u201d, ilustra sonriente.<\/p>\n<p>En los hechos, la empresa se ha empe\u00f1ado en considerar aspectos de la atenci\u00f3n que otrora desconoci\u00f3. Lo que sus representantes actuales omiten recordar, en referencia a un pasado que mejor no traer a colaci\u00f3n, parece responder a ese proceso. Seg\u00fan a qui\u00e9n se consulte, los servicios del complejo brindan una atenci\u00f3n profesional o muestran un af\u00e1n evidente por seguir dominando el sector y asegurarse el podio en las licitaciones de un Estado que ha renunciado al servicio. \u201cTenemos que seguir creando porque la demanda es mayor y diferente\u201d, dicen en Api. En tanto, ante la mirada impasible del resto de los servicios p\u00fablicos, el Inau hace malabares para sostener un esquema de atenci\u00f3n desbordado, que ayud\u00f3 a alimentar, en el que generaciones de j\u00f3venes, trabajadores y organizaciones enferman a la par. Y explotan cuando tienen que explotar.<\/p>\n<p><strong>Amigos<\/strong><\/p>\n<p>Los pacientes de las cl\u00ednicas comen regularmente productos elaborados a base de soja. Brecha confirm\u00f3 que la empresa encargada de proveer esos alimentos es Etosha Limitada, que figura a nombre de Jos\u00e9 Carlos Lein D\u2019Angelo, uno de los fundadores de las cl\u00ednicas. La firma Altos Ventanales SA, por otra parte, se encarga de la seguridad y la log\u00edstica del complejo. Est\u00e1 registrada a nombre de Eduardo Aquino de Le\u00f3n, y fija direcci\u00f3n legal en el mismo lugar que las sociedades an\u00f3nimas correspondientes a las cl\u00ednicas.<\/p>\n<p><strong>Puntapi\u00e9<\/strong><\/p>\n<p>El maridaje entre el Estado y las cl\u00ednicas privadas se remonta a los noventa. Fuentes del Inau se\u00f1alan que la compra directa de cupos en sanatorios psiqui\u00e1tricos para adultos (como la Colonia Etchepare o el Hospital Vilardeb\u00f3) existi\u00f3, como \u00fanico esquema, hasta entrados los a\u00f1os dos mil para atender a los menores: \u201cSe compraban como quien compra championes\u201d, indicaron. Las denuncias primero, y el advenimiento del C\u00f3digo de la Ni\u00f1ez y la Adolescencia despu\u00e9s, contribuyeron a regularizar el asunto. Los psiquiatras del instituto visitaban a los ni\u00f1os seg\u00fan la \u00e9tica de cada cual, y no exist\u00eda ninguna supervisi\u00f3n. En aquellos a\u00f1os el Iname cerr\u00f3 varios centros por violencias y maltrato. Se hizo un relevamiento nacional para evaluar necesidades, y el directorio de entonces (principios de los dos mil) plante\u00f3 la necesidad de cubrir la demanda. M\u00f3nica Silva, psiquiatra de la instituci\u00f3n entonces, present\u00f3 un proyecto que sent\u00f3 las bases t\u00e9cnicas del actual esquema: deb\u00eda haber un centro de internaci\u00f3n para agudos, y centros de medio camino que oficiar\u00edan como hogares-puente para tramitar el alta. Tambi\u00e9n una serie de centros para pacientes cr\u00f3nicos. Su idea se escucha, apunta Silva, y \u2013con los brazos abiertos mirando el techo\u2013 agrega: \u201cAlguien la transforma en un llamado a licitaci\u00f3n. Ah\u00ed me pierdo. Yo estaba trabajando como psiquiatra en el consultorio, pero hay un alguien del directorio que interviene\u201d. La primera licitaci\u00f3n de estos servicios data de 2003.<\/p>\n<p><strong>La mirada desde las ONG que trabajan con la infancia<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cSalud mental es un gran agujero negro\u201d<\/strong><\/p>\n<p>En medio del barullo, la falta de sistematizaci\u00f3n de experiencias comunes en cuando a lo psiqui\u00e1trico es una pata bien renga de las organizaciones que agitan la bandera de los derechos de la infancia. \u201cTenemos poca fuerza para muchos frentes\u201d, dicen. Lo cierto es que, para ellos, lidiar con las cl\u00ednicas es moneda corriente. Y muchas veces con los dos mares que los separan. Uno tiene que ver con \u201cla legitimidad del saber m\u00e9dico frente a otros saberes\u201d, seg\u00fan afirma Paula Baleato, de El Abrojo. Y otro con el tipo de contrato que celebran con el Estado: el perfil empresarial marca una distancia \u201cen la cancha\u201d, seg\u00fan apuntan.<\/p>\n<p>Gurises Unidos es testigo de c\u00f3mo los j\u00f3venes en situaci\u00f3n de calle han sido barridos de las arterias comerciales de la ciudad gracias a que, entre otros factores, est\u00e1n m\u00e1s tiempo en c\u00e1rceles o cl\u00ednicas psiqui\u00e1tricas. Pablo Bassi, educador social de la Ong, se\u00f1ala que la alta cobertura psiqui\u00e1trica contrasta con un debilitamiento de los hogares estatales de amparo. \u201cLa realidad es chocante: aumentan los psiqui\u00e1tricos y baja la posibilidad de fortalecer otros espacios\u201d, recalca. Con relaci\u00f3n a un argumento frecuentemente esgrimido desde el instituto, asevera: \u201cCuando se hace un llamado a organizaciones de la sociedad civil para trabajar con salud mental no se presenta nadie. Es verdad\u201d. Y agrega: \u201cEl Estado tampoco. Y esa es la realidad\u201d.<\/p>\n<p>En El Abrojo se asombran de c\u00f3mo un ni\u00f1o internado en Los Robles, con el que ellos trabajan, aprendi\u00f3 a reproducir ciertos lenguajes. \u201cSi me descompenso me atan y me pinchan\u201d, les dice. \u201cVengo de la reja\u201d, dijo un d\u00eda. \u201cEst\u00e1 desorientado. No sabe los d\u00edas de las actividades que tiene. Sabemos que hay equinoterapia, pero no nos sabe decir cu\u00e1ndo. Est\u00e1 perdido. Le pregunt\u00e1s qu\u00e9 comi\u00f3 y queda colgado. No era as\u00ed\u201d, dice un educador. Y una segunda agrega: \u201cTiene conductas de ansiedad carcelaria. \u2018Cuando salga voy a fumar\u2019, te dice. Son efectos del encierro\u201d.<\/p>\n<p>En la Ong tienen la visi\u00f3n de que muchas veces la internaci\u00f3n responde m\u00e1s a una necesidad de protecci\u00f3n social que a un problema psiqui\u00e1trico. \u201cLos chiquilines terminan internados por una necesidad de amparo. Y no es una situaci\u00f3n rara ni at\u00edpica\u201d, cuentan. Cuando alg\u00fan ni\u00f1o ingresa a la cl\u00ednica bromean con que \u201cest\u00e1 en el freezer\u201d, y afirman que la internaci\u00f3n genera angustias contraproducentes que redundan en \u201cno querer saber nada con las organizaciones\u201d. \u201cEntre los educadores decimos: pah, que no vaya a una Api. Es lo \u00faltimo que le dese\u00e1s. Y sabemos que muchas veces se usa como una amenaza: si te port\u00e1s mal te vas a Api. Lo mismo que pasa en las familias cuando se dice: si te port\u00e1s mal te llevo al Inau\u201d, comentan.<\/p>\n<p>Baleato, coordinadora de El Abrojo, concluye: \u201cSalud mental para ni\u00f1os y adolescentes es un gran agujero negro. Pero de base, estos chiquilines no le importan a nadie. No hay nadie que reclame por ellos. Y no hay nadie que los proteja del Estado. Cotidianamente terminamos tratando de cuidar al ni\u00f1o de quien lo tiene que cuidar, porque es peor el remedio que la enfermedad\u201d.<\/p>\n<p>Luego de \u201csiete meses en el limbo\u201d, hace pocas semanas un ni\u00f1o con el que trabaja la Ong Luna Nueva egres\u00f3 de Api Los Robles. \u201cEstos gurises son un problema para la comunidad, revientan en alguna instituci\u00f3n y lo mejor es sacarlos del camino. Y la internaci\u00f3n es la respuesta a la posibilidad de muerte, otro castigo m\u00e1s, un eslab\u00f3n m\u00e1s de todas las vulneraciones\u201d, reflexiona Alfredo Correa, psic\u00f3logo de la organizaci\u00f3n e integrante del Comit\u00e9 de los Derechos del Ni\u00f1o. Desde Luna Nueva entienden necesario trabajar para que \u201clos contratos de servicios para la infancia no tengan lucro\u201d, pero no est\u00e1n de acuerdo en adjudicarle toda la responsabilidad a las cl\u00ednicas, ni al Inau: \u201cEl gran ausente es Salud P\u00fablica\u201d, manifiestan.<\/p>\n<p><strong>Internaciones prolongadas son contrarias a la normativa<\/strong><\/p>\n<p><strong>Treinta d\u00edas y quinientas noches<\/strong><\/p>\n<p>Las auditor\u00edas revelan un problema persistente en el sistema, que deja al descubierto una categ\u00f3rica violaci\u00f3n de derechos. Se trata de la permanencia de los internados en Api Los Robles por per\u00edodos que rebasan los m\u00e1ximos aceptados por la normativa vigente (30 d\u00edas). Y la grave situaci\u00f3n de los pacientes que contin\u00faan internados despu\u00e9s de haber recibido el alta.<\/p>\n<p>En 2008 varios j\u00f3venes segu\u00edan en Api hasta dos a\u00f1os y medio despu\u00e9s de tener el alta m\u00e9dica. Algunos hab\u00edan permanecido m\u00e1s tiempo luego del alta que en tratamiento. En 2010 la situaci\u00f3n subsist\u00eda, con pacientes que estaban hasta 200 d\u00edas all\u00ed; y a la fecha de la auditor\u00eda de 2013 m\u00e1s de la mitad de los internados ten\u00eda el alta pero segu\u00eda en el lugar, mientras que los per\u00edodos de internaci\u00f3n duraban hasta 245 d\u00edas. Por ejemplo, una joven ingres\u00f3 con siete meses de embarazo y continuaba en la cl\u00ednica con su hijo de cuatro meses.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n, que contin\u00faa, redunda en varias irregularidades anexas. Por la permanencia excesiva de algunos pacientes no hay cupos para el ingreso de otros. En consecuencia, crecen las listas de espera y el Inau se ve obligado a comprar cupos extra, o camas en sanatorios de internaci\u00f3n para adultos, lo cual tambi\u00e9n avasalla la normativa. Por otra parte, las expectativas generadas por el alta y el egreso provocan sentimientos contraproducentes en los pacientes, cuyo sufrimiento es tratado con medidas de contenci\u00f3n f\u00edsica y farmacol\u00f3gica, que retroalimentan un c\u00edrculo vicioso documentado en detalle por los informes a los que accedi\u00f3 Brecha. En tanto, las explicaciones de la empresa y del Inau redundan en que no hay lugares donde trasladar a los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Pablo Trelles y M\u00f3nica Silva estiman que los 30 d\u00edas, aunque est\u00e1n consignados en la normativa, son un per\u00edodo arbitrario y anacr\u00f3nico. Seg\u00fan la empresa, existen razones que explican estas irregularidades, y tienen que ver con que algunas patolog\u00edas insumen m\u00e1s tiempo para estabilizarse, con que en algunos casos la permanencia depende de una decisi\u00f3n judicial, y con que algunos pacientes cr\u00f3nicos no cuentan con lugares en el sistema. Tambi\u00e9n entienden que hay una \u201cresponsabilidad social\u201d, y ejemplifican diciendo que existen casos de j\u00f3venes con el alta otorgada que permanecen internados porque el programa o el hogar de origen, muchas veces, no se hace cargo de su retorno.<\/p>\n<p>\u201cNosotros no podemos llevarlos y dejarlos en la casa. Aunque siempre pensamos: qu\u00e9 l\u00e1stima no poder dejarlos en la puerta del Inau y chau, suerte\u201d, ironizan desde la empresa. Dicen tambi\u00e9n a Brecha que su capacidad siempre est\u00e1 colmada, y cuando se les hace notar que al no encontrar cupos muchos j\u00f3venes acaban internados en hospitales para adultos, manifiestan: \u201cQue respondan las autoridades\u201d.<\/p>\n<p>Consultada por los porqu\u00e9s de la permanencia excesiva, M\u00f3nica Silva responde: \u201cEl problema es que el sistema se desbord\u00f3\u201d. Muchos pacientes permanecen en la cl\u00ednica porque los cupos de los centros de medio camino (Cmc), pensados para estad\u00edas cortas, est\u00e1n llenos. Y est\u00e1n llenos porque hay una poblaci\u00f3n de pacientes cr\u00f3nicos que no tienen alternativas institucionales. \u201cB\u00e1sicamente no hay adonde ir\u201d, resume.<\/p>\n<p>El esquema de atenci\u00f3n que Silva ayud\u00f3 a levantar hace agua. Los Cmc albergan pacientes ya adultos que no tienen donde ir, porque no hay ofertas p\u00fablicas ni privadas de centros. En consecuencia, los pacientes internados en las cl\u00ednicas de agudos quedan varados. Y m\u00e1s atr\u00e1s en la cadena, muchos otros engrosan las listas de espera y ni siquiera llegan a la internaci\u00f3n. \u201cUn chiquil\u00edn que estaba consumiendo pasta se quiso matar. Ingresa a Los Robles. Vos y \u00e9l saben que si va a un hogar com\u00fan, a los d\u00edas va a estar consumiendo en la calle otra vez. La decisi\u00f3n es compleja. No hay cupos en los Cmc. Si lo encierro vulnero derechos. Termin\u00e1s diciendo: \u00bfqu\u00e9 derecho vulnero primero?, \u00bfcu\u00e1l vulnero m\u00e1s? \u00bfCu\u00e1l elijo vulnerar? Terrible\u201d, se lamenta la psiquiatra.<\/p>\n<p>Sobre la mesa hay varias listas de pacientes. \u201cEste chiquil\u00edn lleva un mes de alta \u2013comenta Silva en voz alta\u2013. No puedo dejarlo salir, porque dos veces sali\u00f3 y volvi\u00f3 destruido. Tan destruido que se comi\u00f3 una falange. \u00a1Se la comi\u00f3! Hasta que no ingrese en un centro adecuado no puedo. Y que venga el presidente de la Rep\u00fablica. T\u00e9cnicamente entiendo que no puede, porque se mata. Son tres o cuatro situaciones por el estilo, no m\u00e1s. No hay aquello de tanto tiempo con alta. Hay cuatro estancados. Pero altas muy prolongadas no ten\u00e9s.\u201d<\/p>\n<p>Hoja en mano, hace silencio. \u201cEs un tetris\u201d, concluye.<\/p>\n<p><strong>El negocio y la ausencia del Estado<\/strong><\/p>\n<p><strong>Redondito<\/strong><\/p>\n<p>El conglomerado Api-Cenadis-Rinalux domina los servicios de atenci\u00f3n psiqui\u00e1trica para la infancia en Uruguay. El Estado viene cediendo la mayor\u00eda de los cupos de atenci\u00f3n a la misma empresa desde la primera licitaci\u00f3n en 2003 (la segunda fue en 2008 y la \u00faltima en 2013). Seg\u00fan confirm\u00f3 Brecha, hoy en d\u00eda el Inau gasta m\u00e1s de 40 millones de pesos mensuales en todas las cl\u00ednicas contratadas (13 en total). M\u00e1s de la mitad de esa cifra corresponde a los cinco centros de Api-Cenadis-Rinalux. Se agregan al gasto las compras directas que se hacen cuando los cupos no alcanzan. En esos casos se recurre a sanatorios para adultos, o la contrataci\u00f3n de cupos extra en las mismas cl\u00ednicas licitadas. En 2015, por ejemplo, se contrataron cinco cupos extra al conglomerado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para la licitaci\u00f3n de 2013, vigente todav\u00eda, la oferta de cl\u00ednicas se diversific\u00f3, pero el consorcio Api-Cenadis-Rinalux sigue siendo el que m\u00e1s cupos obtuvo: 193 de los 393 licitados. Seg\u00fan los datos a los que Brecha accedi\u00f3, el Inau le paga a Api, por cupo y por d\u00eda, 5.525 pesos (son 36 cupos).<\/p>\n<p>En 2011 el hospital Pereira Rossell llam\u00f3 a licitaci\u00f3n por primera vez para la provisi\u00f3n de servicios de salud mental. El \u00fanico ofertante fue Api, y hasta la fecha contin\u00faa siendo el \u00fanico servicio de internaci\u00f3n psiqui\u00e1trica del hospital, que paga m\u00e1s que el Inau por el cupo diario, debido a las caracter\u00edsticas del servicio.<\/p>\n<p>Jerarcas del Inau explicaron a Brecha que el gasto en las cl\u00ednicas es \u201cmuy alto, e inclina la balanza presupuestal del instituto\u201d. El contrato es de servicio, y no tiene topes de transferencias. Respecto de las diferencias frente al gasto por convenios con las Ong, respondieron: \u201cEs incomparable\u201d. Brecha supo que desde 2005 el Inau ha intentado infructuosamente incluir este pesado costo en el presupuesto de Asse. \u201cLos intentos se hicieron a primer nivel pol\u00edtico\u201d, contaron desde el Inau. Pero para acceder a los servicios \u201cun menor de edad tiene que estar acompa\u00f1ado. En el Inau los t\u00e9cnicos son los responsables. En el caso de Asse tiene que haber un referente. Implica un acompa\u00f1amiento que hasta hoy nadie ha querido asumir. Es una barrera que dificulta la conclusi\u00f3n de esta negociaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Consultado por Brecha al respecto, V\u00edctor Giorgi dijo: \u201cLos organismos que se encargan de atender a toda la poblaci\u00f3n no se ocupan de la poblaci\u00f3n del Inau. Ah\u00ed surge el problema de por qu\u00e9 el instituto tiene que tener una cl\u00ednica psiqui\u00e1trica. Y bueno, a veces esos servicios no son de buena calidad, porque no hay estructura\u201d. En el mismo sentido, las memorias anuales del instituto aclaran que en este \u00e1mbito se realizan esfuerzos presupuestales que comprometen otras iniciativas, y se reprocha a Salud P\u00fablica que no contemple debidamente la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cNadie ha asumido el tema de la salud mental de la infancia y la adolescencia. El Inau ocup\u00f3 ese espacio. Parece que los pobres, los delincuentes, y este nivel de locura y consumo de pasta se mete en una bolsa y queda ac\u00e1\u201d, dice M\u00f3nica Silva. \u201cSi el Estado dejara de pagar, ellos como empresa no funcionar\u00edan \u2013dispara\u2013. No hay mercado. Argentina tiene cl\u00ednicas parecidas, donde va la gente rica de ac\u00e1, que nunca va a pagar una cama junto con los del Inau. Aunque sea mejor. Y la empresa, mientras tenga chiquilines del Inau, jam\u00e1s va a tener privados.\u201d Desde la empresa aseguraron a Brecha que han tenido pedidos de particulares, y que el Bps est\u00e1 interesado en sus servicios. \u201cPero no tenemos lugar. Y sabemos que hay demanda\u201d, explican.<\/p>\n<p>\u201cEsta no era mi idea y sigue sin serlo\u201d, afirma Silva, en relaci\u00f3n con las tercerizaciones. No obstante cree que existe un imperativo \u00e9tico que exige que el servicio exista: \u201cSe entreveran los aspectos. La brecha la tenemos que achicar, pero el c\u00f3mo es decisi\u00f3n pol\u00edtica, no t\u00e9cnica. A m\u00ed me corresponde decir que esto es necesario. Es de los costos m\u00e1s pesados del Inau, pero tiene que estar. Estamos metidos en reglas de mercado capitalistas. Para tener otra cosa tenemos que tener otras reglas. No hay vuelta de hoja\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde fines de los a\u00f1os noventa el Estado puso en manos del sector privado la salud mental de los ni\u00f1os y adolescentes del Inau (Instituto del Ni\u00f1o y Adolescente del Uruguay). Brecha se acerc\u00f3 a la historia y la actualidad de la principal empresa del sector que, enquistada en el presupuesto del Inau, ha levantado un complejo sin precedentes, a costa de se\u00f1alamientos acerca de la calidad en la atenci\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[12693],"tags":[17212,127917787],"class_list":["post-751","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-uruguay","tag-america-latina","tag-atencion-psiquiatrica","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-c7","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/751","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=751"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/751\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":755,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/751\/revisions\/755"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=751"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=751"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=751"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}