{"id":7268,"date":"2019-04-18T17:11:09","date_gmt":"2019-04-18T20:11:09","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=7268"},"modified":"2019-04-18T17:11:09","modified_gmt":"2019-04-18T20:11:09","slug":"francia-los-chalecos-amarillos-se-desarrollaron-en-un-desierto-politico-michel-wieviorka-entrevista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=7268","title":{"rendered":"Francia &#8211; \u00abLos &#8216;chalecos amarillos&#8217; se desarrollaron en un desierto pol\u00edtico\u00bb.   [Michel Wieviorka &#8211; Entrevista]"},"content":{"rendered":"<p><b>Eduardo Febbro *<\/b><\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/nuso.org\/\">Nueva Sociedad<\/a>, marzo-abril 2019<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 18-4-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La historia social nunca se acaba, menos a\u00fan en una sociedad como la francesa donde la idea de igualdad organiza los pilares de la narrativa nacional desde la revoluci\u00f3n de 1789. Los \u00abchalecos amarillos\u00bb irrumpieron desde la periferia, desde el coraz\u00f3n herido de una Francia a la que se llam\u00f3 err\u00f3neamente \u00abinvisible\u00bb. En un momento en el cual, como casi todas las sociedades occidentales, el pa\u00eds atravesaba una profunda crisis de representatividad, los gilets jaunes construyeron la suya en una zona de aislamiento. A lo largo de todo el territorio, empezaron ocupando las rotondas, es decir, ese lugar circular de cruce de caminos que comunica con rutas que se internan en los pueblitos, esos p\u00e1ramos hace mucho tiempo dejados al abandono por un Estado que cerr\u00f3 estaciones de trenes, escuelas, correos y bancos. De aquella soledad periurbana o perirrural saltaron a la capital francesa, ante el asombro de los analistas de Par\u00eds. El gobierno franc\u00e9s se qued\u00f3 mudo y paralizado, tanto m\u00e1s cuanto que ven\u00eda de una serie ininterrumpida de victorias rotundas contra los sindicatos y otros movimientos sociales: impuso su reforma laboral sin muchos sobresaltos y luego la reforma de uno de los mitos de Francia, la empresa nacional de ferrocarriles, la SNCF.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los \u00abchalecos amarillos\u00bb atravesaron los intersticios de las certezas del poder y la copiosa ignorancia de los medios. Se vistieron con el chaleco fluorescente que se debe llevar obligatoriamente en los autos y ganaron una visibilidad incuestionable. Con el correr de los d\u00edas, la visibilidad se torn\u00f3 en legitimidad y esta, en un respaldo masivo de la poblaci\u00f3n. De las rotondas, que jam\u00e1s abandonaron, pasaron a Par\u00eds. En la capital francesa armaron uno de los revuelos sociales m\u00e1s intensos de que se tenga memoria. A diferencia de otros momentos de tensi\u00f3n social, los \u00abchalecos amarillos\u00bb desplazaron el punto de resistencia. En lugar de los barrios populares, fueron a manifestar en el coraz\u00f3n de la riqueza: los Campos El\u00edseos y sus s\u00faper ricas avenidas adyacentes, donde est\u00e1n concentradas las riquezas m\u00e1s abultadas del mundo. El Estado se asust\u00f3. Lleg\u00f3 a sacar a la calle m\u00e1s polic\u00edas que manifestantes, reprimi\u00f3 con una violencia inaudita, arrest\u00f3 de forma preventiva, impidi\u00f3 a mucha gente que fuera a las manifestaciones de los s\u00e1bados. La represi\u00f3n policial dej\u00f3, al cabo de dos meses, cientos de detenidos y heridos graves: mutilados de manos o pies, gente que perdi\u00f3 un ojo. En defensa de su modelo, el Estado lleg\u00f3 a violar las propias reglas que \u00e9l mismo hab\u00eda fijado. Nada disuadi\u00f3 a los \u00abchalecos amarillos\u00bb. Aunque se fueron dividiendo entre el sector m\u00e1s radical que anhela derribar al gobierno en la calle y otro m\u00e1s moderado que aspira a convertir el movimiento en una entidad pol\u00edtica, la insurrecci\u00f3n amarilla persiste tanto como su mensaje original: vivimos en un sistema de acumulaci\u00f3n demente y de exclusi\u00f3n radical donde se pretende que unos pocos paguen las condiciones de vida de la modernidad. No fueron de derecha ni de extrema derecha, ni tampoco de izquierda o de extrema izquierda, ni tampoco ecologistas. Objeto de m\u00faltiples intentos de manipulaci\u00f3n y cooptaci\u00f3n pol\u00edtica, los \u00abchalecos amarillos\u00bb no entregaron su fuerza y su legitimidad al mejor postor. Su aparici\u00f3n vino acompa\u00f1ada de varias invenciones sociales: no solo el chaleco, tambi\u00e9n la articulaci\u00f3n entre las redes sociales y la realidad y esa forma in\u00e9dita de haber bautizado cada manifestaci\u00f3n de los s\u00e1bados como un \u00abacto\u00bb. Una forma de decir que la gran pieza de teatro sigue en el escenario.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El soci\u00f3logo franc\u00e9s Michel Wieviorka ha seguido con rigor los rumbos de esta insurrecci\u00f3n popular. Wieviorka es uno de los intelectuales m\u00e1s reputados de Francia. Su obra sociol\u00f3gica te\u00f3rica se sit\u00faa en una l\u00ednea que toma en cuenta la globalizaci\u00f3n tanto como la construcci\u00f3n individual y la dimensi\u00f3n subjetiva de los actores. Con sus primeros trabajos, empez\u00f3 a construir una suerte de sociolog\u00eda de la acci\u00f3n a partir de los consumidores de la d\u00e9cada de 1970. Ello lo llev\u00f3 a interesarse en los movimientos sociales y en fen\u00f3menos como el racismo, el terrorismo y la violencia. En 1989, su libro Societ\u00e9s et terrorisme [Sociedades y terrorismo] le vali\u00f3 un r\u00e1pido reconocimiento internacional. Sus obras traducidas al espa\u00f1ol son: El espacio del racismo (Paid\u00f3s, Barcelona, 1982); La primavera de la pol\u00edtica (Libros de la Vanguardia, Barcelona, 2007); El racismo: una introducci\u00f3n (Gedisa, Barcelona, 2009); Otro mundo. Discrepancias, sorpresas y derivas en la antimundializaci\u00f3n (fce, Ciudad de M\u00e9xico, 2009); Una sociolog\u00eda para el siglo xxi (uoc Ediciones, Barcelona, 2011); La violencia (Prometeo, Buenos Aires, 2018) y El antisemitismo explicado a los j\u00f3venes (Libros del Zorzal, Buenos Aires, 2018). Presidente entre 2006 y 2010 de la Asociaci\u00f3n Internacional de Sociolog\u00eda (ais\/isa), Wieviorka es actualmente director de estudios en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales y preside el directorio de la Fundaci\u00f3n de la Casa de las Ciencias del Hombre en Par\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>-\u00bfC\u00f3mo definir\u00eda usted el levantamiento de los \u00abchalecos amarillos\u00bb? \u00bfAcaso fue una revuelta fiscal, una revuelta ecol\u00f3gica o, m\u00e1s globalmente, la manifestaci\u00f3n de un hartazgo general contra la desigualdad?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ha sido un movimiento social en un contexto de crisis pol\u00edtica y social. Es una parte de la sociedad que dice no aceptar sus condiciones de vida, que quiere pagar menos impuestos y, de alguna manera, reh\u00fasa pagar la transici\u00f3n ecol\u00f3gica. Se ha dicho que los \u00abchalecos amarillos\u00bb eran una suerte de Francia invisible. En realidad, era invisible solo para quienes no quisieron verla. No era en nada invisible. Muchos trabajos han demostrado la existencia de una Francia que no vive en las mismas condiciones en las que se vive en el centro de Par\u00eds. En este pa\u00eds hay muchas desigualdades sociales, hay regiones que se han convertido en desiertos. Cuando alguien vive en un lugar donde ya no hay trabajo, ya no hay servicios p\u00fablicos, donde no hay escuela para los ni\u00f1os ni maternidad para atender los nacimientos; cuando no hay m\u00e1s estaciones de trenes, ni correos, en suma, cuando todo esto desaparece, la gente se dice: la vida no es posible.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ha habido entonces una ceguera pol\u00edtica acumulada por parte de los sucesivos gobiernos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El problema es el tratamiento pol\u00edtico de todo esto. No ha habido propuestas pol\u00edticas pensadas seriamente para esta parte de la poblaci\u00f3n. Esto empez\u00f3 a gestarse a finales de los a\u00f1os 70, principios de los 80. Pero no es el \u00fanico problema de este pa\u00eds. Tambi\u00e9n est\u00e1 la problem\u00e1tica de los suburbios. Y todo esto nunca fue objeto de pol\u00edticas fuertes. No se pens\u00f3 en reabrir servicios p\u00fablicos, no se pens\u00f3 en tomar en cuenta a toda esa gente para la cual el autom\u00f3vil es indispensable. Hay muchas familias que necesitan hasta dos autom\u00f3viles. Viven lejos del lugar del trabajo. A menudo, marido y esposa viven a 50 o 60 kil\u00f3metros del lugar de trabajo. Tampoco hay escuelas para los ni\u00f1os y entonces tienen que ir a trabajar con el auto y tambi\u00e9n usarlo para llevar y traer a los chicos de la escuela. Todos estos problemas nunca fueron tratados de manera seria.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>-Hay tambi\u00e9n dos elementos constantes que surgen con esta crisis: la ruptura, en Francia, del sistema colectivo de solidaridad, y el abismo entre la poblaci\u00f3n, sus necesidades y la dirigencia pol\u00edtica global. \u00bfEst\u00e1 de acuerdo?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">S\u00ed. Francia, como muchos otros pa\u00edses, vive un proceso de fragmentaci\u00f3n. Y en este proceso desaparecen las formas de solidaridad colectiva, o se transforman en nacionalismos y repliegue sobre s\u00ed mismo. Pero esto es apenas un aspecto del problema. El otro es la crisis del sistema pol\u00edtico. En Francia, las formas cl\u00e1sicas de la democracia liberal, o sea, la representaci\u00f3n pol\u00edtica, no funcionan m\u00e1s. Los partidos cl\u00e1sicos ya no funcionan y esto explica en mucho los problemas. La gente siente que los partidos pol\u00edticos no la representan, que est\u00e1n lejos, que esos partidos pertenecen a un tiempo antiguo y que no son los que necesita hoy. En esta situaci\u00f3n, el poder est\u00e1 desconectado de la poblaci\u00f3n, sin capacidad de mediaci\u00f3n. Pero esta crisis de la representaci\u00f3n no ata\u00f1e solo a los partidos pol\u00edticos, tambi\u00e9n engloba a los sindicatos, a las asociaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Estamos en un pa\u00eds donde las mediaciones pol\u00edticas y sociales se est\u00e1n debilitando, donde el poder ha funcionado de manera tecnocr\u00e1tica. Hay poca pol\u00edtica y mucha racionalidad que no toma en cuenta la vida de la gente. Los partidos pol\u00edticos no funcionan bien. Han perdido la capacidad de plantear propuestas. Esta es la raz\u00f3n por la cual los \u00abchalecos amarillos\u00bb se desarrollaron en un desierto pol\u00edtico. No hay correas de transmisi\u00f3n pol\u00edtica. Est\u00e1 el poder central del gobierno, el presidente, est\u00e1 luego el pueblo y en el medio no hay nada para llevar a cabo una mediaci\u00f3n. El gobierno tiene la mayor\u00eda en la Asamblea Nacional, pero los diputados de su partido, La Rep\u00fablica en Marcha, fueron muy, pero muy poco inteligentes.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Mucho se ha dicho en todo el mundo que Francia volv\u00eda a marcar la pauta de la revuelta social. La izquierda radical ve en los \u00abchalecos amarillos\u00bb la realizaci\u00f3n del sue\u00f1o de una insurrecci\u00f3n ciudadana. Sin embargo, el perfil de los \u00abchalecos\u00bb es m\u00e1s complejo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los \u00abchalecos amarillos\u00bb no hablan mucho de insurrecci\u00f3n. Pero como la gente necesita tener marcadores hist\u00f3ricos, intenta buscar algo que ligue a los \u00abchalecos amarillos\u00bb con esas referencias. Y all\u00ed, desde luego, aparece la Revoluci\u00f3n Francesa. Sin embargo, los \u00abchalecos amarillos\u00bb no son un movimiento revolucionario. S\u00ed, es cierto que se habla del presidente Emmanuel Macron y del poder como del rey Luis xvi o de su esposa Mar\u00eda Antonieta. Sin embargo, no se trata de un movimiento revolucionario que quiere tomar el poder. Hubo mucha violencia durante las manifestaciones, pero no fueron los actores centrales quienes la desencadenaron. Son otros, son gente que vino a romper cosas y a enfrentarse con la polic\u00eda, son gente que tiene ideas pol\u00edticas de extrema izquierda o de extrema derecha. Admito que hubo \u00abchalecos amarillos\u00bb que actuaron de forma violenta, pero no son el coraz\u00f3n del movimiento. No se trat\u00f3 de un movimiento que pretendiera acabar en una revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">All\u00ed est\u00e1 la idea de que, al no ser un movimiento identificado, puede ser utilizado peligrosamente por uno u otro sector pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En su coraz\u00f3n, el movimiento de los \u00abchalecos amarillos\u00bb est\u00e1 diciendo: tenemos problemas sociales y queremos que el poder nos responda de manera social, o sea, queremos dinero para vivir mejor, queremos pagar menos impuestos. Son, por consiguiente, demandas sociales. Pero fuera de los \u00abchalecos amarillos\u00bb, en la extrema izquierda, se dice: \u00abEste movimiento quiere la revoluci\u00f3n\u00bb. En la extrema derecha se dice: \u00abLos \u2018chalecos amarillos\u2019 tienen que saber que los problemas de Francia son la inmigraci\u00f3n, el islam y la identidad nacional\u00bb. Cada sector los etiqueta con sus ideas. Pero la verdad es que los \u00abchalecos amarillos\u00bb nunca hablaron as\u00ed. Insisto: no es un movimiento pol\u00edtico, no es un movimiento de extrema izquierda o de extrema derecha. Tal vez haya gente adentro radicalizada, m\u00e1s abierta a ideas extremistas, pero en ning\u00fan caso fue ese el perfil de los gilets jaunes. No tienen nada que ver con el comunismo, ni con el fascismo. Es muy dif\u00edcil hacer comparaciones, y no solo hist\u00f3ricas, sino tambi\u00e9n en el espacio de hoy. Hay gente que dice que los \u00abchalecos amarillos\u00bb fueron un poco como en Italia, con La Liga y el Movimiento 5 Estrellas, o como en Reino Unido con el Brexit, o como los votantes de Donald Trump en Estados Unidos y como en Brasil con Jair Bolsonaro. No son comparaciones v\u00e1lidas. Los \u00abchalecos amarillos\u00bb son una cosa \u00fanica y muy distinta de todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>-Hay en este movimiento algo que lo diferencia de todas las dem\u00e1s soluciones que los pa\u00edses buscaron colectivamente a trav\u00e9s de las elecciones. \u00bfNo han pedido un cambio de poder, que el poder cambie su forma de gobernar?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Exactamente. En Italia hay problemas del mismo tipo. La gente vot\u00f3 por Beppe Grillo (5 Estrellas) o a favor de la extrema derecha de Mateo Salvini. En Reino Unido los problemas tambi\u00e9n son similares, y all\u00ed la gente opt\u00f3 por salir de Europa. A su vez, en Brasil, los electores llevaron a Bolsonaro al poder. Entonces, lo que constatamos es que en todos esos pa\u00edses la respuesta a los problemas sociales fue directamente pol\u00edtica. La gente se dijo que con cambios pol\u00edticos su situaci\u00f3n iba a mejorar. En Francia no pas\u00f3 eso. Aqu\u00ed, la gente dijo: \u00abQueremos una respuesta del gobierno a nuestros problemas\u00bb. Hubo una inteligencia colectiva impresionante.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"7270\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=7270\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/francia184-ii.jpg?fit=600%2C320&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"600,320\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Francia184 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/francia184-ii.jpg?fit=600%2C320&amp;ssl=1\" class=\" size-full wp-image-7270 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/francia184-ii.jpg?resize=600%2C320&#038;ssl=1\" alt=\"Francia184 II\" width=\"600\" height=\"320\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esto constituye ya una innovaci\u00f3n en s\u00ed, pero hay m\u00e1s. Por ejemplo, los \u00abchalecos amarillos\u00bb nacieron en las redes sociales, pero con un perfil y una din\u00e1mica distintos de los que se pudieron ver en otros pa\u00edses o en la \u00abprimavera \u00e1rabe\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hoy no se puede hablar de movimientos sociales sin tomar en cuenta las redes sociales, internet o los tel\u00e9fonos m\u00f3viles. Las nuevas tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n son centrales. Sin embargo, la fuerza de los \u00abchalecos amarillos\u00bb consisti\u00f3 en decir: \u00abVamos a articular lo digital con la presencia concreta en todo el territorio nacional\u00bb. Es decir, la vida concreta de actores que viven y se encuentran en cada lugar y, adem\u00e1s, que se tornan visibles con los famosos chalecos amarillos. Entonces, se trata de un movimiento digital con, por un lado, internet y las redes sociales y, por el otro, una dimensi\u00f3n visible en todo el territorio. Los \u00abchalecos amarillos\u00bb articularon las dos vertientes. Antes de los chalecos tuvimos Ocuppy Wall Street en eeuu o los indignados del 15-m en Espa\u00f1a y otros movimientos de este tipo. Ambos tienen una cierta manera de articular las redes con un lugar concreto de encuentro. Pero claro, solo un lugar de encuentro. Aqu\u00ed, con los \u00abchalecos amarillos\u00bb, la ocupaci\u00f3n, el encuentro, fue en todo el territorio nacional. Adem\u00e1s, el mismo chaleco amarillo les dio una visibilidad muy fuerte que funcion\u00f3 muy bien en la televisi\u00f3n. Desde este punto de vista, estuvimos frente a un movimiento muy innovador. Han sido muy visibles. Por otra parte, ha sido un movimiento horizontal. Aqu\u00ed no hay ning\u00fan l\u00edder carism\u00e1tico. Los \u00abchalecos amarillos\u00bb, al menos hasta ahora, no quieren o no han sido capaces de promover a un l\u00edder fuerte.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>-Este perfil que los caracteriza \u00bfno puede acaso volverse un problema, o sea, acarrear su propia extinci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los \u00abchalecos amarillos\u00bb enfrentaron el problema de transformar la horizontalidad en una verticalidad de tipo pol\u00edtico. Habr\u00e1 que ver.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La lista de innovaciones es larga. Por ejemplo, incluye tambi\u00e9n la tem\u00e1tica ecol\u00f3gica. La revuelta naci\u00f3 con una protesta contra una medida gubernamental destinada, en principio, a financiar la mal llamada transici\u00f3n ecol\u00f3gica. El Poder Ejecutivo pretend\u00eda equiparar el precio del gasoil, que es m\u00e1s barato, con el del combustible com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">S\u00ed, el movimiento se desencaden\u00f3 a ra\u00edz del aumento del precio de los combustibles. La gente empez\u00f3 a decir que los \u00abchalecos amarillos\u00bb estaban en contra de la transici\u00f3n ecol\u00f3gica. La verdad es un poco m\u00e1s compleja. Despu\u00e9s de que estallara la revuelta, el gobierno dijo que esos impuestos eran para la protecci\u00f3n del medio ambiente, pero la verdad es que se trat\u00f3 m\u00e1s que nada de recaudar m\u00e1s impuestos, muy poco se habl\u00f3 antes de ecolog\u00eda. Al mismo tiempo, los \u00abchalecos amarillos\u00bb dec\u00edan: \u00abNo estamos en contra de la transici\u00f3n ecol\u00f3gica, pero \u00bfpor qu\u00e9 tenemos que pagarla nosotros?\u00bb. Son un movimiento que no trata sobre la transici\u00f3n ecol\u00f3gica, no se mete con la ecolog\u00eda, no se opone a la transici\u00f3n ecol\u00f3gica, pero termina introduciendo la idea seg\u00fan la cual hay una contradicci\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 queremos hacer? \u00bfQueremos financiar la transici\u00f3n ecol\u00f3gica o queremos ayudar a los m\u00e1s pobres a vivir normalmente?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>-Pero toca el tema de la justicia fiscal, el famoso art\u00edculo xiii de la Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre de 1789 donde se expresa claramente que se paga seg\u00fan lo que se tiene. All\u00ed aparece la noci\u00f3n plena de igualdad.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ocurre que hubo una falta inicial, un pecado original cometido por el presidente Macron. Cuando lleg\u00f3 al poder en 2017, lo primero que hizo fue modificar el impuesto aplicado a las grandes fortunas, el isf. El gobierno inici\u00f3 su trayectoria pol\u00edtica con esta medida y otras m\u00e1s que estaban claramente a favor de las empresas. La gente empez\u00f3 a decir que el gobierno les daba mucho a los ricos, a las empresas, y al final es a nosotros a quienes nos toca pagar. Hay una idea muy fuerte de que Macron es el presidente de los ricos y de los poderosos; que es, adem\u00e1s, un presidente arrogante, que habla de manera negativa y displicente sobre muchos temas. Por ejemplo, una vez dijo que, para la gente que no tiene trabajo, es muy f\u00e1cil encontrar uno. \u00abBasta con cruzar la calle y hay un trabajo\u00bb. Tal vez, a veces, sea as\u00ed para algunos, pero para la mayor\u00eda de la gente no es el caso. Hay muchos ejemplos sobre la falta de inteligencia pol\u00edtica y sentido social de muchos integrantes del aparato de poder. El caso m\u00e1s extraordinario es el del presidente del grupo parlamentario del partido de gobierno, La Rep\u00fablica en Marcha. En un momento de la crisis de los \u00abchalecos amarillos\u00bb, Gilles Le Genre dijo: \u00abFuimos demasiado inteligentes\u00bb. Eso equivale a decir que los otros eran demasiado est\u00fapidos. En suma, son gente arrogante, gente que no sabe hacer pol\u00edtica. Son gente que aplica la pol\u00edtica del poder.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En este sentido, el rechazo a la arrogancia de los ricos fue muy poderoso. Jam\u00e1s se hab\u00eda visto en Francia una manifestaci\u00f3n en la que la gente atacara, en Par\u00eds, el barrio de los ricos, ni menos a\u00fan los s\u00edmbolos de la naci\u00f3n, como el Arco de Triunfo o la Tumba del Soldado Desconocido. Esta vez s\u00ed. No fueron la Plaza de la Bastilla, la Plaza de la Naci\u00f3n o la Plaza de la Rep\u00fablica los escenarios de la confrontaci\u00f3n, sino los Campos El\u00edseos o la Avenida Foch. No hay que olvidar que este movimiento no naci\u00f3 en Par\u00eds sino en el interior. Puede que haya gente en Par\u00eds con alguna simpat\u00eda o sensibilidad cercana hacia los \u00abchalecos amarillos\u00bb, pero no fue la mayor\u00eda. El coraz\u00f3n de los \u00abchalecos amarillos\u00bb est\u00e1 fuera de la capital. En tiempos pasados, los momentos importantes, insurreccionales, con movimientos sociales fuertes, surg\u00edan en Par\u00eds, eran genuinos de la ciudad. Pero los \u00abchalecos amarillos\u00bb acuden a la capital desde el interior del pa\u00eds para manifestar con la intenci\u00f3n de ir lo m\u00e1s cerca posible del poder pol\u00edtico. Y el poder pol\u00edtico est\u00e1 en Par\u00eds, en los alrededores de los Campos El\u00edseos. El movimiento no manifest\u00f3 en esos barrios porque ah\u00ed se encontraba el dinero o la riqueza, sino porque all\u00ed se encontraba, precisamente, el poder pol\u00edtico. Y como el dinero, la riqueza y el poder pol\u00edtico residen en los mismos lugares, los unos porque viven all\u00ed y los otros porque en esas zonas funciona, precisamente, el poder pol\u00edtico, ocurri\u00f3 lo que vimos. Al menos al principio, los \u00abchalecos amarillos\u00bb ocuparon los barrios pudientes no como una cr\u00edtica contra los ricos, sino para llegar lo m\u00e1s cerca posible de donde estaba el poder presidencial.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>-\u00bfQu\u00e9 lecciones deja la insurrecci\u00f3n amarilla francesa en el campo pol\u00edtico y social?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Este movimiento significa que salimos de un mundo y entramos en otro. Significa que salimos de un tipo de sociedad y nos dirigimos hacia un perfil nuevo de sociedad. Y lo que realmente estaban diciendo los \u00abchalecos amarillos\u00bb era precisamente esto: no queremos pagar para este cambio. No queremos ser ni los que van a desaparecer, ni los que van a empobrecerse. No nos corresponde a nosotros pagar por este cambio. Los \u00abchalecos amarillos\u00bb plantean la pregunta clave: \u00bfqui\u00e9n va a pagar por eso?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La otra lecci\u00f3n que aporta esta revuelta concierne a la forma misma de la insurrecci\u00f3n: hoy ya no hay movimientos sociales importantes si no son capaces de articular lo digital, o sea, internet y las redes sociales, con la presencia concreta, f\u00edsica, en el terreno. Ambos son necesarios. Si un movimiento es solo virtual, no funcionar\u00e1. Hacen falta las dos dimensiones: las nuevas tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n y la presencia territorial masiva. Esto es nuevo. El repertorio de las formas de acci\u00f3n colectiva ha cambiado. Desde luego, no son los primeros que demuestran esto, pero los gilets jaunes lo han llevado a la pr\u00e1ctica de forma muy, muy fuerte. Hay m\u00e1s lecciones. Este movimiento es simp\u00e1tico en t\u00e9rminos sociales. No es un azar que 70% de la poblaci\u00f3n lo respalde. Sin embargo, los \u00abchalecos amarillos\u00bb son una cat\u00e1strofe en muchas otras dimensiones: \u00bfc\u00f3mo se construir\u00e1 Europa con un movimiento que obliga al gobierno a no obedecer las reglas comunes europeas en t\u00e9rminos de presupuesto? A su manera, los \u00abchalecos amarillos\u00bb debilitan la construcci\u00f3n europea. En segundo lugar, en cierta forma, los \u00abchalecos amarillos\u00bb han sido un movimiento en favor del autom\u00f3vil, lo que es contrario a la transici\u00f3n ecol\u00f3gica. Esto ocurri\u00f3 en un pa\u00eds que era uno de los l\u00edderes en la lucha contra el cambio clim\u00e1tico. Los \u00abchalecos amarillos\u00bb son socialmente simp\u00e1ticos y, al mismo tiempo, introducen problemas de otra naturaleza. Y estos problemas son las tem\u00e1ticas del futuro. Se trata de un movimiento defensivo cuyo costo consistir\u00e1 en hacer que el futuro sea mucho m\u00e1s dif\u00edcil, inclusive para los actores del movimiento. Aclaro que los \u00abchalecos amarillos\u00bb no son antimodernos, pero s\u00ed dicen que no quieren pagar por la modernizaci\u00f3n y el cambio. Es eso.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">* Eduardo Febbro, periodista. Es corresponsal en Francia del diario P\u00e1gina\/12. Fue responsable de redacci\u00f3n en Radio Francia Internacional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los \u00abchalecos amarillos\u00bb no hablan mucho de insurrecci\u00f3n. Pero como la gente necesita tener marcadores hist\u00f3ricos, intenta buscar algo que ligue a los \u00abchalecos amarillos\u00bb con esas referencias. Y all\u00ed, desde luego, aparece la Revoluci\u00f3n Francesa. 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