{"id":7115,"date":"2019-04-07T18:16:38","date_gmt":"2019-04-07T21:16:38","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=7115"},"modified":"2019-04-07T18:16:38","modified_gmt":"2019-04-07T21:16:38","slug":"uruguay-se-acerca-el-invierno-la-economia-en-fase-de-estancamiento-gabriel-oyhantcabal-rodrigo-alonso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=7115","title":{"rendered":"Uruguay &#8211; Se acerca el invierno. La econom\u00eda en fase de estancamiento.   [Gabriel Oyhant\u00e7abal\/Rodrigo Alonso]"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Los \u00faltimos datos del Pbi indican tendencia al estancamiento<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Winter is coming <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Gabriel Oyhant\u00e7abal\/Rodrigo Alonso *<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 6-4-2019<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>,7-4-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La reciente publicaci\u00f3n de las Cuentas Nacionales de 2018 confirma una tendencia que se avizora desde hace tiempo: Uruguay consolida la fase oto\u00f1al de su ciclo econ\u00f3mico y se prepara para recibir el invierno. Seg\u00fan las \u00faltimas cifras, el producto bruto interno (Pbi) creci\u00f3 1,6 por ciento en 2018, a lo que se suma el estancamiento de los \u00faltimos tres trimestres. En los cuatro a\u00f1os completados de gobierno de Tabar\u00e9 V\u00e1zquez, el Pbi creci\u00f3 un promedio de 1,57 por ciento por a\u00f1o, muy lejos del 5,4 por ciento promedio de los primeros dos gobiernos del Frente Amplio. Una tendencia similar registra el poder de compra de los salarios. Entre 2005 y 2014, creci\u00f3 4,25 por ciento al a\u00f1o, mientras que desde 2015 lo hizo a raz\u00f3n de 1,56 por ciento y, en 2018, apenas 0,18 por ciento, a lo que podemos agregar 60 mil puestos de trabajo menos durante el \u00faltimo per\u00edodo de gobierno. Dado que el elenco pol\u00edtico y econ\u00f3mico no ha cambiado, las causas del declive hay que buscarlas en otro lado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Una primera aproximaci\u00f3n resulta de analizar la tasa de ganancia observada antes del pago de impuestos (l\u00ednea negra en la gr\u00e1fica), jerarquizando aquello que la econom\u00eda neocl\u00e1sica esconde: el capitalismo es un organismo social que s\u00f3lo funciona si produce m\u00e1s dinero. La evoluci\u00f3n reciente de este indicador entre 2000 y 2018 evidencia una fase de recuperaci\u00f3n a posteriori de la crisis de 2002, que se extendi\u00f3 con oscilaciones hasta 2013, luego de la cual la tasa de ganancia inici\u00f3 una fase de retracci\u00f3n sostenida.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esta crisis de rentabilidad est\u00e1 produciendo una verdadera huelga de inversiones, lo que se observa al analizar el esfuerzo inversor (barras grises), que se obtiene al medir la inversi\u00f3n total menos las amortizaciones sobre las ganancias totales. Este indicador muestra que, si entre 2007 y 2015 los capitalistas destinaron en promedio 11 por ciento de sus ganancias a incrementar la masa de medios de producci\u00f3n de la econom\u00eda, en 2017 y 2018 dicho porcentaje se volvi\u00f3 negativo. Esto significa que se est\u00e1n comiendo sus propios activos, que vendr\u00eda a ser lo mismo que cuando una familia tiene que vender el auto y la casa para hacer frente a sus gastos cotidianos.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"7117\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=7117\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/uruguay704-ii.jpg?fit=543%2C248&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"543,248\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Uruguay704 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/uruguay704-ii.jpg?fit=543%2C248&amp;ssl=1\" class=\" size-full wp-image-7117 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/uruguay704-ii.jpg?resize=543%2C248&#038;ssl=1\" alt=\"Uruguay704 II\" width=\"543\" height=\"248\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Estas tendencias no hacen m\u00e1s que evidenciar la fase oto\u00f1al del ciclo econ\u00f3mico uruguayo. Se trata de una estaci\u00f3n caracterizada por el estancamiento, que en t\u00e9rminos pol\u00edticos se expresa en una suerte de empate, puesto que ning\u00fan sector social le puede imponer al otro el ajuste necesario para relanzar el crecimiento. Como nadie est\u00e1 ganando, crece el malestar social de los empresarios que no tienen la rentabilidad esperada y de los trabajadores que ya no ven crecer su capacidad de consumo. Y, cuando el malestar crece, el fusible es el gobierno de turno. No por casualidad, cambios pol\u00edticos centrales en la historia de Uruguay han estado precedidos de oto\u00f1os (e inviernos) econ\u00f3micos.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las estaciones econ\u00f3micas no son algo exclusivo de Uruguay. Los ciclos econ\u00f3micos de expansi\u00f3n y crisis son inherentes de las sociedades capitalistas, y no porque las crisis sean una anomal\u00eda o el resultado de malas pol\u00edticas, sino porque, por el contrario, son la fase necesaria para preparar una nueva etapa de expansi\u00f3n mediante la liquidaci\u00f3n de las empresas ineficientes y la reducci\u00f3n de costos laborales e impuestos. Sin embargo, dadas sus propias caracter\u00edsticas, en Uruguay estos ciclos son m\u00e1s pronunciados.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esto porque, al menos hasta ahora, las fases de crecimiento de la econom\u00eda uruguaya dependen de dos variables centrales: la apropiaci\u00f3n de renta agraria y la inmigraci\u00f3n de capital extranjero (deuda externa y\/o inversi\u00f3n extranjera directa), que en general llega cuando la renta agraria est\u00e1 en expansi\u00f3n. Cuando ambos factores se combinan, Uruguay est\u00e1 en verano, ya que la econom\u00eda tiene a disposici\u00f3n un fondo extra que permite viabilizar a unos capitalistas que hace tiempo perdieron el tren global de la productividad. Con este turbo que es la renta agraria, la econom\u00eda crece, los salarios se expanden, el Estado puede aumentar sus gastos brindando m\u00e1s y mejores servicios, cae el desempleo e incluso se atraen trabajadores del resto del mundo. Es el tiempo en el que se escucha hablar de \u201cla democracia modelo de Am\u00e9rica Latina\u201d, la \u201cSuiza de Am\u00e9rica\u201d, el \u201cpa\u00eds de primera\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero tanto la renta agraria como los flujos de capital extranjero dependen de factores internacionales. Si los precios de los bienes primarios que Uruguay exporta caen y las tasas de inter\u00e9s internacionales suben, el pa\u00eds comienza a observar c\u00f3mo se marchita lo que en verano hab\u00eda florecido. Sin esos dos flujos, la tasa de ganancia se retrae, los capitales inician su huelga de inversiones y el Pbi se estanca. Sin condiciones para seguir acumul\u00e1ndose, el capital empieza a presionar para bajar salarios, con el argumento de que es para defender el empleo y recortar el gasto p\u00fablico (bajar impuestos) en aras de la muy cristiana austeridad.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para volver a la primavera, primero hay que pasar por el invierno: la estaci\u00f3n del desempate, que desnuda las contradicciones del capitalismo uruguayo y resuelve los nudos que traban la recuperaci\u00f3n de la tasa de ganancia aliviando gastos. En nuestra historia reciente, los inviernos fueron las estaciones para liquidar el capital sobrante, bajar salarios, recortar el gasto p\u00fablico y expulsar poblaci\u00f3n trabajadora sobrante. Durante la \u00faltima dictadura militar, el salario real cay\u00f3 50 por ciento y emigr\u00f3 alrededor de 10 por ciento de la poblaci\u00f3n. La crisis del neoliberalismo noventero desemboc\u00f3 en 2002, nuevamente con la ca\u00edda del salario real, el recorte del gasto p\u00fablico y la emigraci\u00f3n de miles de trabajadores y trabajadoras.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Mal que nos pese, el problema de fondo no parece estar en el plano de las pol\u00edticas econ\u00f3micas o los elencos pol\u00edticos, puesto que estos son m\u00e1s bien mediaciones entre el movimiento estructural y su expresi\u00f3n concreta. El problema de fondo es la estructura, lo que no significa que lo econ\u00f3mico determine lo pol\u00edtico, sino que ambos son dos caras de un mismo movimiento general y constituyen una unidad. Los uruguayos, pero tambi\u00e9n los latinoamericanos en general, vivimos entrampados en una estructura social que peri\u00f3dicamente, cuando llega a sus cuellos de botella, nos enfrenta a los unos y a los otros en una disputa directa por el reparto de una torta que se reduce y por la propia supervivencia: el empresario que precisa abaratar costos para continuar conduciendo su capital, el trabajador que lucha por el empleo y el salario para sobrevivir, el cuentapropista o el peque\u00f1o productor que luchan para sostener su lugar como peque\u00f1os mercaderes.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Con el oto\u00f1o instalado, la fuerza en el gobierno viene respondiendo al creciente malestar con tres elementos discursivos: remarca que ellos gestionaron el verano econ\u00f3mico, recuerda que en los noventa se viv\u00eda p\u00e9simo y que la regi\u00f3n hoy est\u00e1 peor, y ofrece \u201cm\u00e1s y mejor gesti\u00f3n\u201d para enfrentar la desaceleraci\u00f3n. El problema es que cualquier propuesta que quiera enfrentar la tendencia general con el empeoramiento de las condiciones materiales de vida y el deterioro de los marcos de convivencia social y pol\u00edtica a las que nos lleva el capital en su fase regresiva precisa, como programa de m\u00ednima, enfrentar decididamente la estructura de desigualdad econ\u00f3mica y pol\u00edtica de Uruguay.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El dilema con la concentraci\u00f3n del ingreso y la riqueza no radica \u00fanicamente en que es injusto y lesiona las bases de una democracia plena, sino adem\u00e1s en que es ineficiente a los efectos de diagramar un proyecto de sociedad sostenible econ\u00f3mica, pol\u00edtica y ambientalmente. La desigualdad trae aparejada una estructura de privilegios de clase altamente costosa, en tanto parte del excedente econ\u00f3mico que producimos uruguayos y uruguayas; termina dilapidado en consumo suntuario o alojado en activos en el exterior. Seg\u00fan datos recientes del Banco Central, hoy permanecen acumulados en el extranjero activos propiedad de privados uruguayos por m\u00e1s de 24.000 millones de d\u00f3lares, es decir, m\u00e1s de 40 por ciento del Pbi nacional actual. A lo que debemos sumar los 1.400 millones de d\u00f3lares que, anualmente, la sociedad uruguaya transfiere a los propietarios de tierras sin ning\u00fan tipo de trabajo como contrapartida, cifra superior al presupuesto anual del Mides y del Ministerio del Interior. La paradoja es que, en muchos casos, son estos mismos rentistas que tienen sus capitales en el exterior los que luego nos hablan de la importancia del esfuerzo, el trabajo y la austeridad. \u00bfA qui\u00e9n se le est\u00e1 pagando por no trabajar en Uruguay? M\u00e1s que el costo del Estado, lo que hay que bajar es el costo de la elite nacional, que no es precisamente el quincemilpesista, el laburante p\u00fablico o la se\u00f1ora que cobra un plan alimentario, que son sectores en los que hoy se nos propone ajustar.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La consolidaci\u00f3n del oto\u00f1o y el advenimiento del invierno no es cosa a despreciar. Hist\u00f3ricamente, estas etapas han aparejado un incremento de la conflictividad pol\u00edtica y se han resuelto con un recambio m\u00e1s o menos dr\u00e1stico de las formas de gobernabilidad o de los elencos pol\u00edticos. No somos la democracia sueca porque no somos el capitalismo sueco. La \u00faltima vez que ingresamos a una larga fase de estancamiento luego de un boom de crecimiento apalancado por la renta agraria (neobatllismo), el Estado uruguayo termin\u00f3 destrabando el empate a favor del capital mediante una dictadura c\u00edvico-militar.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hay que preguntarse si el estancamiento y la crisis que puede seguir a la bonanza rentista no se llevar\u00e1 puestos tambi\u00e9n los marcos de convivencia pol\u00edtica que emergieron del pacto del Club Naval (1), entre ellos, la impunidad, cuyos coletazos llegan hasta hoy. El tiempo gira en el aire y, para cambiar las tendencias en curso, la primera tarea es reconocer el capital en el centro de nuestros problemas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">* Integrantes de la Fundaci\u00f3n Trabajo y Capital y del comit\u00e9 editorial del colectivo <a href=\"http:\/\/www.hemisferioizquierdo.uy\">Hemisferio Izquierdo<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><u>Nota <\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">1) Se refiere al El Pacto del Club Naval fue un acuerdo alcanzado el 3 de agosto de 1984 entre los m\u00e1ximos jerarcas militares y representantes de los partidos Colorado, Frente Amplio y Uni\u00f3n C\u00edvica que posibilit\u00f3 el retorno del r\u00e9gimen democr\u00e1tico a Uruguay, despu\u00e9s de m\u00e1s de once a\u00f1os de gobierno c\u00edvico-militar. (Redacci\u00f3n Correspondencia de Prensa)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El dilema con la concentraci\u00f3n del ingreso y la riqueza no radica \u00fanicamente en que es injusto y lesiona las bases de una democracia plena, sino adem\u00e1s en que es ineficiente a los efectos de diagramar un proyecto de sociedad sostenible econ\u00f3mica, pol\u00edtica y ambientalmente. 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