{"id":7088,"date":"2019-04-06T05:01:57","date_gmt":"2019-04-06T08:01:57","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=7088"},"modified":"2019-04-06T05:03:58","modified_gmt":"2019-04-06T08:03:58","slug":"uruguay-crisis-militar-y-politica-el-poder-de-la-impunidad-al-desnudo-samuel-blixen-mariana-achugar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=7088","title":{"rendered":"Uruguay &#8211; Crisis militar y pol\u00edtica. El poder de la impunidad al desnudo.   [Samuel Blixen &#8211; Mariana Achugar]"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align:justify;\"><strong>La semana en que Tabar\u00e9 V\u00e1zquez descabez\u00f3 la c\u00fapula de Defensa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>De giros inesperados <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>No aclares, que oscurece. El dicho popular alcanz\u00f3 un gran rating en la crisis pol\u00edtica desencadenada a ra\u00edz de las confesiones del teniente coronel Jos\u00e9 Gavazzo (1) sobre el asesinato del tupamaro Roberto Gomensoro, contenidas en las actas de un Tribunal de Honor, que provocaron la destituci\u00f3n de seis generales, entre ellos, el comandante del Ej\u00e9rcito que hab\u00eda sido nombrado d\u00edas antes por Tabar\u00e9 V\u00e1zquez.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Samuel Blixen<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 5-4-2019<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\">Correspondencia de Prensa<\/a>,\u00a06-4-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La destituci\u00f3n de los militares y la renuncia inducida del ministro de Defensa, Jorge Men\u00e9ndez, y su subsecretario, Daniel Montiel, se ha visualizado como un estallido, cuando, en realidad, es un proceso que comenz\u00f3 a mediados de febrero y que transcurri\u00f3 discretamente hasta que un informe period\u00edstico revel\u00f3 el contenido de las actas del Tribunal de Honor. El relevo del comandante del Ej\u00e9rcito Guido Manini R\u00edos, el 15 de marzo, y el nombramiento de su sucesor, general Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez, fueron consecuencia de las cr\u00edticas a la actuaci\u00f3n de la justicia que el primero de los nombrados formul\u00f3 en un documento cuando solicit\u00f3 entrevistarse con el presidente para que se produjera una definici\u00f3n sobre la homologaci\u00f3n del fallo del tribunal. Ese fallo absolv\u00eda a Gavazzo de lesionar el honor de las Fuerzas Armadas, a pesar de haber sido condenado por 28 homicidios y desapariciones. El tribunal condenaba, en cambio, a Gavazzo a pasar a la situaci\u00f3n de reforma por haber permitido que un coronel, Juan Carlos G\u00f3mez, permaneciera en prisi\u00f3n durante tres a\u00f1os, cuando sab\u00eda que era inocente. Las opciones de los generales que actuaron en el tribunal revelaron varas distintas para sopesar injusticias: tomaron medidas frente al encarcelamiento de un coronel, pero eludieron tomar aquellas que pudieran satisfacer a los familiares de 28 v\u00edctimas asesinadas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En ese momento, 16 de marzo, nadie, ni el presidente V\u00e1zquez, ni el general Manini, ni el secretario de la Presidencia, Miguel \u00c1ngel Toma, ni el ministro de Defensa en funciones, Montiel, explic\u00f3 por qu\u00e9 Gavazzo sab\u00eda de la inocencia de G\u00f3mez. Hubo, en ese momento, una apuesta por mantener un discreto silencio en la esperanza de que el asunto se olvidara. Entre otras cosas, se incurri\u00f3 en la flagrante contradicci\u00f3n de ascender a la jefatura del Ej\u00e9rcito a un general que no advirti\u00f3, en la consumaci\u00f3n de 28 asesinatos, una lesi\u00f3n al honor militar.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Fue necesario que lo inexplicable e inexplicado tomara estado p\u00fablico cuando el periodista Leonardo Haberkorn public\u00f3 en El Observador detalles de las declaraciones que Gavazzo formul\u00f3 ante los generales Gonz\u00e1lez, Alfredo Erramun y Gustavo Fajardo. En el tribunal, Gavazzo admiti\u00f3 que en 1973 se hizo cargo del cuerpo de Roberto Gomensoro, lo traslad\u00f3 en un veh\u00edculo hasta el R\u00edo Negro, lo embarc\u00f3 en una lancha y finalmente lo arroj\u00f3 a las aguas. Declar\u00f3 que todo lo hab\u00eda hecho \u00e9l solo, sin ayuda, con la evidente intenci\u00f3n de subrayar que no involucraba a subalternos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La publicaci\u00f3n de parte de las actas hizo trizas la pol\u00edtica de silencio. Ante el nuevo panorama, el presidente tom\u00f3 dr\u00e1sticas medidas: destituy\u00f3 a los tres generales del tribunal, entre ellos, al flamante comandante que hab\u00eda asumido hac\u00eda una semana, y comunic\u00f3 que aceptaba la renuncia del ministro de Defensa y del subsecretario. Primero un comunicado de la Presidencia y luego declaraciones que V\u00e1zquez formul\u00f3 para el informativo de Vtv pretendieron atenuar las aristas m\u00e1s oscuras del episodio. V\u00e1zquez, que ya hab\u00eda encomendado al presidente del Frente Amplio, Javier Miranda, que difundiera la noticia de que \u00e9l, el presidente, no estaba en conocimiento de la confesi\u00f3n de Gavazzo, en sus declaraciones al periodista Gabriel Pereyra admiti\u00f3 que no hab\u00eda le\u00eddo el expediente, aunque hab\u00eda sido informado de \u00e9l. Explic\u00f3 que por d\u00eda firmaba unos 50 documentos. De todas formas, aclar\u00f3 que estaba dispuesto a asumir la responsabilidad pol\u00edtica de los hechos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las ambig\u00fcedades y las opacidades de que hicieron gala los principales protagonistas sufrieron otro sacud\u00f3n, cuando el diario El Pa\u00eds revel\u00f3 que a mediados de febrero el ministro Men\u00e9ndez, no bien recibi\u00f3 y ley\u00f3 las actas del tribunal, se dirigi\u00f3 a la Torre Ejecutiva y se entrevist\u00f3 con V\u00e1zquez, a quien interioriz\u00f3 del contenido de las actas. Como explic\u00f3 despu\u00e9s el presidente, le pidi\u00f3 a Men\u00e9ndez que trasladara al secretario de la Presidencia, Miguel Toma, los antecedentes y que se efectuara la denuncia penal correspondiente. Tal como revel\u00f3 El Pa\u00eds, Men\u00e9ndez se entrevist\u00f3 con Toma, por m\u00e1s que este colorado, hombre de confianza de Tabar\u00e9 V\u00e1zquez, neg\u00f3 esa entrevista y pretendi\u00f3 deslindar la responsabilidad en una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica que no lo deja muy bien parado. Fue necesario que el propio Men\u00e9ndez, aquejado de una grave enfermedad que lo oblig\u00f3 a solicitar licencia a principios de marzo, dejara por escrito todos los detalles en una carta que elev\u00f3 al presidente. Reci\u00e9n entonces, Toma admiti\u00f3 haberse reunido con Men\u00e9ndez y haberse enterado de las confesiones de Gavazzo. Sin embargo, deslind\u00f3 la responsabilidad al depositar en el Ministerio de Defensa la tarea de formular la denuncia penal que el presidente le hab\u00eda encomendado a \u00e9l. Con ello, Toma le pasaba la pelota a Montiel, ministro en funciones, cuya actuaci\u00f3n en todo el episodio mereci\u00f3 un respaldo del Mpp.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La carta de Men\u00e9ndez despej\u00f3 un aspecto que provocaba escozor en el Frente Amplio: la duda de si el presidente sab\u00eda o no los extremos de la declaraci\u00f3n de Gavazzo. Ahora no cabe duda de que V\u00e1zquez fue alertado de la confesi\u00f3n del delito. Otra cosa es saber con qu\u00e9 minuciosidad ley\u00f3 el documento, si es que lo ley\u00f3, lo que no reduce su responsabilidad.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"7091\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=7091\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/uruguay604-iii.jpg?fit=1200%2C801&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1200,801\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Uruguay604 III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/uruguay604-iii.jpg?fit=656%2C438&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-7091 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/uruguay604-iii.jpg?resize=656%2C438&#038;ssl=1\" alt=\"Uruguay604 III\" width=\"656\" height=\"438\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Lo m\u00e1s grave es que la documentaci\u00f3n no s\u00f3lo refiere a confesiones de Gavazzo, sino que tambi\u00e9n incluye confesiones y denuncias del coronel (r) Jorge \u201cPajarito\u201d Silveira, quien revel\u00f3 que Gavazzo tambi\u00e9n asesin\u00f3 a otro tupamaro, en 1974. Silveira afirm\u00f3, adem\u00e1s, que Gavazzo era responsable de unas cien desapariciones. Todo eso estaba en el expediente que V\u00e1zquez no ley\u00f3. Un agudo observador de la realidad pol\u00edtica coment\u00f3: \u201cHay que recordar que un vicepresidente de la Rep\u00fablica, nada menos, fue obligado a renunciar por la compra indebida de un colch\u00f3n con una tarjeta institucional\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Ambig\u00fcedad y gatopardismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En el cocido de este guiso hay dos ingredientes principales: uno, la pervivencia, a trav\u00e9s de las sucesivas generaciones de oficiales, de una concepci\u00f3n invariable de la doctrina de la seguridad nacional, una defensa del terrorismo de Estado y un compromiso f\u00e9rreo con la omert\u00e0. La actitud del ex comandante Manini R\u00edos de ordenar la continuaci\u00f3n de las actuaciones del tribunal, a pesar de que fue informado del tenor de las declaraciones de Gavazzo y Jorge Silveira, es una prueba de esa actitud. Tambi\u00e9n la de los tres generales, que se sometieron a la disciplina cuando, como funcionarios p\u00fablicos, estaban en la obligaci\u00f3n de formular una denuncia ante el conocimiento de un delito.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Al justificar su actitud, Manini expres\u00f3 que la confesi\u00f3n de Gavazzo no era una novedad, porque ya hab\u00eda sido procesado en el expediente del asesinato de Gomensoro, pero se cuid\u00f3 de no comentar que Silveira acusaba a Gavazzo de otros dos delitos, por lo menos: la muerte de Eduardo P\u00e9rez Silveira, v\u00edctima de la explosi\u00f3n de una granada arrojada a su celda del cuartel de Artiller\u00eda n\u00famero 1 en 1974, y la desaparici\u00f3n de Mar\u00eda Claudia Garc\u00eda de Gelman, en diciembre de 1976 o enero de 1977. Aunque enf\u00e1ticamente afirm\u00f3, en el acto de proclamaci\u00f3n de su candidatura a la presidencia de la Rep\u00fablica, que no hab\u00eda escondido nada, despu\u00e9s, en una entrevista concedida a B\u00fasqueda, admiti\u00f3 que, quiz\u00e1s, hab\u00eda sido un error no formular la denuncia correspondiente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El otro ingrediente tiene que ver con la ambig\u00fcedad y el gatopardismo del poder pol\u00edtico en la cuesti\u00f3n de los derechos humanos. No era necesaria la confesi\u00f3n de Gavazzo para conocer el horror de los cr\u00edmenes de la dictadura, tal como expres\u00f3 Julio Mar\u00eda Sanguinetti. De hecho, el ex presidente en sus dos mandatos hizo lo posible por impedir la investigaci\u00f3n del terrorismo de Estado: archiv\u00f3 los expedientes de las denuncias y bloque\u00f3 los intentos de desarticular la impunidad que \u00e9l mismo impuls\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">V\u00e1zquez, al comentar las confesiones de Gavazzo, concluy\u00f3 que se desmoronaba la pol\u00edtica del silencio sobre las atrocidades del pasado. Parece un exceso de optimismo, porque nada induce a pensar que espont\u00e1neamente, ahora, todos los guardianes de los secretos har\u00e1n cola para confesarse. De hecho, la confesi\u00f3n de Gavazzo est\u00e1 directamente relacionada con la forma en que el ej\u00e9rcito encara los tribunales de honor (v\u00e9ase nota aparte).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Entre los aplausos por la destituci\u00f3n de los seis generales (tres del Tribunal de Honor y tres del Tribunal de Alzada), el pedido al Parlamento para el pase a reforma de otros tres y las cr\u00edticas por la forma opaca en que el gobierno administr\u00f3 la crisis, la oposici\u00f3n tiene la oportunidad de apoyar la creaci\u00f3n de instrumentos que permitan y faciliten la investigaci\u00f3n de los cr\u00edmenes y definan las responsabilidades. Ante el \u201chorror\u201d ahora \u201cdescubierto\u201d, todos coinciden en la necesidad de reparar las omisiones, pero el \u00fanico camino sugerido es dejar que la justicia penal tome cartas en el asunto (v\u00e9ase nota aparte).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para encauzar efectivamente la investigaci\u00f3n de los cr\u00edmenes, es necesario que el poder pol\u00edtico (gobierno y Parlamento) otorguen las herramientas para ubicar los archivos militares que contienen los informes sobre las actuaciones de la represi\u00f3n. El llamado \u201cArchivo Berrutti\u201d, una colecci\u00f3n voluminosa de im\u00e1genes microfilmadas, aporta indicios sobre d\u00f3nde buscar la informaci\u00f3n concreta: hay por lo menos 12 archivos de otros tantos organismos militares, que deber\u00edan ser ubicados y sacados a luz. El ex ministro Men\u00e9ndez ensay\u00f3 algunas iniciativas al autorizar el ingreso a determinadas unidades para la digitalizaci\u00f3n de sus archivos; y el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, autoriz\u00f3 la digitalizaci\u00f3n del archivo de la Direcci\u00f3n Nacional de Informaci\u00f3n e Inteligencia. Sin embargo, no existe hasta ahora un equipo oficial, con los recursos necesarios para estudiar todo ese material. Una tarea de tal magnitud, a realizar de forma independiente y a resguardo de presiones, s\u00f3lo puede llevarla a cabo alg\u00fan organismo con respaldo parlamentario, como la Instituci\u00f3n Nacional de Derechos Humanos, entre cuyas atribuciones est\u00e1, precisamente, la potestad de ingresar a cualquier lugar sin aviso previo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La ubicaci\u00f3n de los archivos sobre los operativos militares es una tarea que a\u00fan est\u00e1 por encararse. Quiz\u00e1s el nuevo ministro de Defensa Nacional, Jos\u00e9 Bayardi, disponga alguna iniciativa concreta en ese sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Los relatos en el tribunal<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tal vez la novedad m\u00e1s interesante que aport\u00f3 la confesi\u00f3n de Jos\u00e9 Gavazzo en el Tribunal de Honor que lo juzg\u00f3 por una eventual lesi\u00f3n del honor militar (adem\u00e1s de provocar la crisis que dej\u00f3 en evidencia la hipocres\u00eda militar y el gatopardismo pol\u00edtico) es la confirmaci\u00f3n de un principio castrense que obliga a revisar la \u00f3ptica con que se mide la responsabilidad penal en los casos de delitos de lesa humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Seg\u00fan las reproducciones de parte de las actas (que saludablemente deber\u00edan ser puestas al acceso de todos), Jos\u00e9 Gavazzo relat\u00f3 ante los generales del tribunal que en el cuartel de La Paloma encontr\u00f3 sin vida a un prisionero que estaba siendo interrogado. Gavazzo no dice que \u00e9l lo mat\u00f3, que es responsable de la muerte, pero dice que inmediatamente le comunic\u00f3 la novedad al jefe de la unidad, el coronel Alfredo Rubio. \u00c9l, Gavazzo, por entonces mayor, era el segundo jefe de esa unidad de Artiller\u00eda. La confesi\u00f3n describe que, despu\u00e9s de dar detalles a Rubio, ambos se trasladaron a la Regi\u00f3n Militar n\u00famero 1 y le comunicaron lo sucedido al general Esteban Cristi. En el despacho del jefe de la Regi\u00f3n, Cristi decidi\u00f3 que se desprendieran del cuerpo de Gomensoro, es decir que el asesinado pasar\u00eda a ser un desaparecido. Entonces, Gavazzo relata que, obviamente con la autorizaci\u00f3n de Rubio, traslad\u00f3 el cuerpo hasta el R\u00edo Negro y lo lanz\u00f3 al agua.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esta versi\u00f3n de Gavazzo fue corregida por el coronel (r) Jorge Silveira, quien, al declarar en el tribunal, dijo que Rubio, profundamente enojado por la muerte de Gomensoro, se hab\u00eda trasladado solo al comando de la regi\u00f3n para informar a Cristi. Gavazzo hab\u00eda quedado en el cuartel.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A los efectos del significado del relato, son irrelevantes las diferencias entre las versiones. Lo que importa es que el mayor Gavazzo inform\u00f3 a su superior, Rubio, y este inform\u00f3 a su superior, el general Cristi. Y que, producto de ello, hubo una orden de actuar para remediar la situaci\u00f3n. El ejemplo confirma una convicci\u00f3n extendida entre militantes de derechos humanos y pol\u00edticos sensibilizados con el tema: todos los actos militares requieren la correspondiente orden superior; el mando debe siempre estar informado de los sucesos y ordenar en consecuencia. Puede haber excepciones, casos en los que un subordinado act\u00faa sin el visto bueno de su superior, pero, en ese caso, la venganza ser\u00e1 terrible, porque la iniciativa socava el pilar de la verticalidad del mando; la obediencia debida es la contracara del control absoluto del mando. La iniciativa debe contar siempre con el respaldo superior para concretarse, y la iniciativa que no cuenta con la autorizaci\u00f3n es severamente castigada.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los legajos de los oficiales de las Fuerzas Armadas est\u00e1n repletos de sanciones por esa causa. De lo que se desprende que ning\u00fan oficial tomar\u00e1 la iniciativa de asesinar a un prisionero si no cuenta con la autorizaci\u00f3n superior. Puede que ocurra un accidente y que la muerte no sea premeditada, pero siempre habr\u00e1 una intervenci\u00f3n del superior.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Si ese es el criterio que rige para la vida militar, entonces hay que concluir que las atrocidades del terrorismo de Estado fueron ordenadas o avaladas por el superior. Si un comando de militares uruguayos asesin\u00f3 en Buenos Aires a Zelmar Michelini y H\u00e9ctor Guti\u00e9rrez Ruiz, fue porque cont\u00f3 con la debida autorizaci\u00f3n. Y el enterramiento de Julio Castro, por poner otro ejemplo, en el predio del Batall\u00f3n 14 de Infanter\u00eda, en Toledo, debe de haber contado con el conocimiento y la autorizaci\u00f3n del jefe de la unidad de aquel entonces, agosto de 1977. \u00bfQu\u00e9 autoridad pod\u00eda llegar a ejercer ese comandante con sus subordinados, si cualquiera pod\u00eda entrar en los predios del cuartel a enterrar cuerpos? Por el contrario, es dable suponer que ese superior sab\u00eda qui\u00e9n orden\u00f3 el enterramiento, qui\u00e9n le dio la orden y qui\u00e9nes ejecutaron la acci\u00f3n, oficiales y soldados. Sin embargo, hasta ahora nadie pregunta, en cada caso investigado, qui\u00e9n daba las \u00f3rdenes, qui\u00e9n autorizaba.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Otro punto de reflexi\u00f3n es por qu\u00e9 en los tribunales de honor se cuenta, se dice, se admite lo que se niega en otros \u00e1mbitos, en especial en la justicia. Gavazzo, por ejemplo, neg\u00f3 siempre ante los magistrados tener algo que ver con el asesinato de Gomensoro, pero lo confiesa en el tribunal. Una explicaci\u00f3n aceptable es que la norma, en las Fuerzas Armadas, dicta que en los tribunales de honor se debe decir la verdad, quiz\u00e1s porque los miembros del tribunal, oficiales superiores, no pueden permitir que un subordinado les mienta en la cara y los enga\u00f1e. Es otra forma inadmisible de atentar contra la verticalidad del mando.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Este tribunal, que tanta repercusi\u00f3n ha tenido, no es una excepci\u00f3n. Hay otras actas, en las que los oficiales han admitido lo que en otras instancias han negado. Por ejemplo, en el tribunal que juzg\u00f3 la conducta de Manuel Cordero, \u201cacusado\u201d de ser homosexual, algunos de los acusadores admitieron que secuestraron, interrogaron y presionaron a civiles que concurr\u00edan a los mismos bares frecuentados por Cordero para obtener pruebas. Admitieron que hab\u00edan amenazado a dichas personas con represalias si llegaban a difundir lo que hab\u00edan vivido. Cordero, por su parte, se defendi\u00f3 con un argumento irrebatible: en las fechas de las acusaciones, en 1976, \u00e9l permaneci\u00f3 en comisi\u00f3n en Buenos Aires todo un a\u00f1o, lo que signific\u00f3 la confirmaci\u00f3n de que estuvo actuando en Automotores Orletti, torturando a uruguayos secuestrados, como fue acusado por decenas de v\u00edctimas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para redondear ejemplos: el coronel (r) Ernesto Ramas admiti\u00f3 ante un tribunal que hab\u00eda realizado el secuestro extorsivo de un narcotraficante a quien acus\u00f3 de ser \u201cterrorista\u201d para mantenerlo incomunicado en el centro clandestino de La Tablada, mientras se tramitaba una transferencia bancaria. Y el coronel Eduardo Ferro, enfrentado en un tribunal con su colega de la inteligencia Carlos Silva, admiti\u00f3 que el Sid manten\u00eda relaciones estrechas con la Cia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><u>Nota\u00a0 <\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">1) Uno de los principales represores de la dictadura, se le tipificaron 28 homicidios. Actualmente con \u201cprisi\u00f3n domiciliaria\u201d por \u201crazones de salud\u201d, contin\u00faa cobrando la jubilaci\u00f3n de militar en \u201csituaci\u00f3n de reforma\u201d. (Redacci\u00f3n Correspondencia de Prensa)<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<p><strong>La impunidad y la defensa de los Derechos Humanos <\/strong><\/p>\n<p><strong>Mariana Achugar *<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/ladiaria.com.uy\/\">La Diaria<\/a>, 4-4-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En una sociedad que acepta la violencia y la impunidad del Estado como algo inevitable se deslegitima e invisibiliza a quienes luchan por defender los derechos humanos. El Estado tiene un papel sustantivo en la reproducci\u00f3n de la cultura de la impunidad. Hoy, como a lo largo de estos casi 34 a\u00f1os transcurridos desde que finaliz\u00f3 la dictadura, el Estado y sus instituciones han optado por pol\u00edticas de memoria o indiferencia que tienen peso en la organizaci\u00f3n de las relaciones de poder en nuestra sociedad y en las garant\u00edas que tenemos de que se protejan nuestros derechos. Pasado y presente est\u00e1n interrelacionados, y la cultura de la impunidad contin\u00faa.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La disputa por darle credibilidad social y construir un acuerdo sobre qu\u00e9 signific\u00f3 el pasado dictatorial tiene que ver con las luchas pol\u00edticas del presente. Existen y continuar\u00e1n existiendo m\u00faltiples relatos sobre el pasado, pero prevalecen aquellos que tienen que ver con las relaciones de poder en un momento particular, como lo demuestra el caso de Argentina, donde hoy se discute cu\u00e1ntos fueron los desaparecidos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En Uruguay, a pesar de 15 a\u00f1os de gobiernos progresistas, la lucha por verdad y justicia, as\u00ed como la defensa de los derechos humanos b\u00e1sicos, son retos vigentes en nuestra democracia.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"7090\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=7090\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/uruguay604-ii.jpg?fit=980%2C598&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"980,598\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Uruguay604 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/uruguay604-ii.jpg?fit=656%2C400&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-7090 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/uruguay604-ii.jpg?resize=647%2C395&#038;ssl=1\" alt=\"Uruguay604 II\" width=\"647\" height=\"395\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las revelaciones sobre el Tribunal de Honor en el que se legitimaron cr\u00edmenes de desaparici\u00f3n, asesinato y tortura, junto con el mensaje emitido la semana anterior por el Ministerio del Interior justificando el seguimiento y posterior detenci\u00f3n de dos j\u00f3venes que participaban en una marcha pac\u00edfica, demuestran la normalizaci\u00f3n de la impunidad a nivel institucional. Estos casos ponen en evidencia la complicidad del Estado en la reproducci\u00f3n de una cultura de impunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Lamentablemente, vivimos en un contexto en el que la impunidad se ha naturalizado y la violaci\u00f3n de los derechos humanos ha pasado a segundo plano. En estos d\u00edas el tema logr\u00f3 tener m\u00e1s visibilidad debido a su resonancia medi\u00e1tica, pero hasta ahora el foco de las campa\u00f1as pol\u00edticas y los medios hab\u00eda estado en la seguridad centrada en la protecci\u00f3n de la propiedad privada. La violencia de la que se habla en el \u00e1mbito p\u00fablico es la relacionada con el robo, no con la violencia ejercida por grupos poderosos o por el Estado. Las soluciones que se discuten son la militarizaci\u00f3n de la sociedad y el incremento de la vigilancia a la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El Estado hace caso omiso a los reclamos y demandas de la sociedad civil organizada que pide verdad y justicia, y estos reclamos casi no son registrados por los medios masivos. Como establece el informe de las investigaciones sobre pol\u00edticas de verdad y justicia en la regi\u00f3n publicado por la Universidad de Oxford (Lessa, 2019), las v\u00edctimas, los familiares y las organizaciones de derechos humanos han tenido un papel clave al presentar denuncias e iniciar causas, ya que en Uruguay en ning\u00fan caso la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n actu\u00f3 de oficio. Hay dos ejemplos claros de esta situaci\u00f3n. En primer lugar, el caso de las ex presas pol\u00edticas que en 2011 hicieron una demanda judicial por cr\u00edmenes sexuales durante el per\u00edodo 1972-1983. Los denunciados fueron casi 100 militares y civiles, de los cuales s\u00f3lo cinco han sido procesados. Ocho a\u00f1os despu\u00e9s, la causa sigue abierta. En segundo lugar, est\u00e1 la denuncia de acad\u00e9micos, abogados y activistas sociales que fueron amenazados de muerte por el llamado Comando Barneix. Estas personas amenazadas, que cuentan con el apoyo de cientos que expresaron su solidaridad, solicitaron al gobierno que se investigara la situaci\u00f3n, pero todav\u00eda no han recibido respuesta a su pedido. La inacci\u00f3n y falta liderazgo pol\u00edtico para aclarar estos casos y conseguir justicia promueven la cultura de la impunidad y naturalizan una cultura institucional en la que quienes ejercen la violencia desde instituciones del Estado lo hacen sin rendir cuentas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las recientes informaciones sobre espionaje en democracia, la videovigilancia durante las marchas, y el uso de tiras en marchas de movimientos sociales son una indicaci\u00f3n de que algunas pr\u00e1cticas t\u00edpicas de la dictadura no han desaparecido. Todos somos sospechosos, no sujetos de derecho. Este tipo de contexto favorece una cultura en la que no existe responsabilidad penal o administrativa de quienes violan derechos humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 tiene que haber una noticia en la prensa sobre cr\u00edmenes durante la dictadura para que se cumplan las leyes y se revise a qui\u00e9n se pone a cargo de las Fuerzas Armadas? \u00bfPor qu\u00e9 se usan c\u00e1maras de videovigilancia y operativos con m\u00e1s de diez veh\u00edculos policiales para detener a un joven que particip\u00f3 en una marcha en defensa de nuestro derecho a tener agua limpia o por estar en desacuerdo con un proyecto como UPM2? \u00bfPor qu\u00e9 no se usan esas c\u00e1maras u operativos para encontrar a los que amenazaron de muerte a defensores de los derechos humanos o para indagar a quienes han sido acusados de cr\u00edmenes sexuales durante la dictadura? La celeridad y eficiencia operativa que se demuestra en el caso de quienes se manifiestan en contra de ciertas pol\u00edticas y de cierto modelo de desarrollo desaparecen cuando se busca a los responsables de cr\u00edmenes durante la dictadura o a quienes destruyen radios populares o destruyen sitios de memoria.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los derechos y las garant\u00edas legales deben ser defendidos para todas y todos, y en todo caso. No puede haber situaciones de excepci\u00f3n. Este tipo de argumentaci\u00f3n fue la que justific\u00f3 el terrorismo de Estado, como demuestra el an\u00e1lisis del discurso militar durante la dictadura (Achugar, 2008). No estamos en una dictadura, pero las limitaciones de los derechos ciudadanos coartan nuestra democracia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hoy, en un contexto en el que los derechos humanos y las democracias est\u00e1n siendo atacados en la regi\u00f3n y en gran parte del mundo, no podemos aceptar esta situaci\u00f3n de impunidad ante la vulneraci\u00f3n de derechos b\u00e1sicos como la libre expresi\u00f3n, el acceso a la justicia y la protesta. Para afianzar la democracia tenemos que garantizar nuestro derecho a exigir que las formas y procedimientos establecidos para proteger a la ciudadan\u00eda se cumplan. Deben marcarse las responsabilidades de las autoridades que no se hacen cargo o que son omisas ante estas violaciones de derechos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Transformar la cultura de la impunidad a nivel del Estado requiere, como m\u00ednimo, asegurarnos de que no formen parte de nuestras instituciones quienes no defienden los derechos humanos y el funcionamiento democr\u00e1tico. Tambi\u00e9n se necesita revisar la Ley Org\u00e1nica Militar, redise\u00f1ar los planes de estudio militares y reducir la cantidad de efectivos, como sugiere la organizaci\u00f3n Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos. Adem\u00e1s, necesitamos preparar a quienes trabajan en la Polic\u00eda y en el Ministerio del Interior en el respeto a las leyes y los procedimientos dise\u00f1ados para resguardar nuestros derechos. La deconstrucci\u00f3n de la impunidad requiere una serie de pol\u00edticas aplicadas sistem\u00e1ticamente para transformar esta cultura instalada en las instituciones del Estado.<\/p>\n<p>* Mariana Achugar es docente e investigadora de la Universidad de la Rep\u00fablica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Uruguay, a pesar de 15 a\u00f1os de gobiernos progresistas, la lucha por verdad y justicia, as\u00ed como la defensa de los derechos humanos b\u00e1sicos, son retos vigentes en nuestra democracia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":7089,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[12693],"tags":[17212,1332337,1032104,17170300,2778307,2033708],"class_list":["post-7088","post","type-post","status-publish","format-aside","has-post-thumbnail","hentry","category-uruguay","tag-america-latina","tag-jose-gavazzo","tag-ley-de-caducidad","tag-manuel-cordero","tag-silveira","tag-torturadores","post_format-post-format-aside","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-1Qk","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/uruguay604-i.jpg?fit=900%2C649&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7088"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7088\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7095,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7088\/revisions\/7095"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7089"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}