{"id":6810,"date":"2019-02-16T06:08:18","date_gmt":"2019-02-16T09:08:18","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=6810"},"modified":"2019-02-16T06:08:18","modified_gmt":"2019-02-16T09:08:18","slug":"haiti-cronica-de-una-rebelion-tenemos-derecho-a-vivir-como-personas-lautaro-rivara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=6810","title":{"rendered":"Hait\u00ed &#8211; Cr\u00f3nica de una rebeli\u00f3n. \u00abTenemos derecho a vivir como personas\u00bb.   [Lautaro Rivara]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Lautaro Rivara-Nodal *<\/strong><\/p>\n<p><strong>Nodal, 14-2-2019<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.nodal.am\/\">https:\/\/www.nodal.am\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Correspondencia de Prensa, 16-2-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El clima social viene calde\u00e1ndose en Hait\u00ed, conforme las frustraciones sociales se acumulan en un polvor\u00edn que nunca termina de desactivarse. Despu\u00e9s de las intensas movilizaciones del a\u00f1o pasado, con epicentros masivos y radicales en los meses de julio, octubre y noviembre, la tregua t\u00e1cita de fin de a\u00f1o dio lugar a unas navidades materialmente precarias, pero tranquilas. Pero las festividades no fueron m\u00e1s que un interludio breve.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pronto se reanudar\u00edan las batallas contra la carest\u00eda de la vida, la corrupci\u00f3n end\u00e9mica, la crisis social y econ\u00f3mica y la ausencia de un modelo de naci\u00f3n para la primera rep\u00fablica independiente surgida a la historia de este lado del R\u00edo Bravo. Las protestas ya llevan ocho intensas jornadas, y nada parece se\u00f1alar que vayan a detenerse.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los primeros s\u00edntomas de este nuevo ciclo de protestas se manifestaron en nuestro propio pueblo, cuando j\u00f3venes descontentos por el accionar policial en un conflicto de tierras prendieron fuego a la comisar\u00eda de polic\u00eda de la localidad de Montrouis, en el departamento Artibonite. La respuesta, previsible, fue la r\u00e1pida militarizaci\u00f3n de un poblado por lo dem\u00e1s pac\u00edfico. Al d\u00eda siguiente del hecho, las fuerzas especiales del CIMO ya dorm\u00edan su siesta larga frente al mercado del pueblo, y nadie pod\u00eda recordar c\u00f3mo era que hab\u00edan ido a parar all\u00ed, ni con qu\u00e9 prop\u00f3sito. Pero pronto el conflicto comenz\u00f3 a multiplicarse en diferentes focos del pa\u00eds hasta llegar a la explosiva jornada del 7 de febrero, aniversario de la huida del pa\u00eds del dictador Jean-Claude Duvalier. Desde entonces comenz\u00f3 a combinarse todo el repertorio de acciones callejeras habidas y por haber: concentraciones espor\u00e1dicas, inmensas movilizaciones espont\u00e1neas, caravanas de motocicletas, huelgas de transportistas, la quema de comisar\u00edas y edificios gubernamentales, y, sobre todo, miles de barricadas que r\u00e1pidamente tabicaron la capital y los diez departamentos del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hace semanas que la escasez de combustible no deja de agravarse. Las largas colas que poblaban las estaciones de gas han cedido paso a puertas cerradas y playones vac\u00edos, sin autos ni transe\u00fantes. Los \u00faltimos galones de circulaci\u00f3n legal fueron engullidos por el contrabando, y ahora s\u00f3lo es posible conseguir combustible en la calle, tras arduas negociaciones y a precios imposibles. En estas refriegas es el peque\u00f1o consumidor qui\u00e9n lleva todas las de perder, desde el chofer que necesita echar a rodar su motocicleta para comprar su raci\u00f3n diaria de arroz con frijoles, hasta la vendedora que precisa encender su mechero para continuar sus ventas al menudeo en las horas sin sol.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"6813\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=6813\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/haitc3ad162-iii.jpg?fit=500%2C333&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"500,333\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Hait\u00ed162 III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/haitc3ad162-iii.jpg?fit=500%2C333&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-6813 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/haitc3ad162-iii.jpg?resize=449%2C299&#038;ssl=1\" alt=\"Hait\u00ed162 III\" width=\"449\" height=\"299\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las causas del desabastecimiento tienen que ver con las responsabilidades contra\u00eddas por el deficitario estado haitiano, que adeuda pagos millonarios a la empresa que concentra las importaciones. Los monopolios, sin remordimientos, ajustan cuentas haciendo rechinar los dientes de toda la poblaci\u00f3n con su poder de paralizar el pa\u00eds. Las calles est\u00e1n casi vac\u00edas, y los precios de todas las cosas, desde el transporte hasta la alimentaci\u00f3n, se han disparado por los aires. La econom\u00eda cotidiana est\u00e1 deshecha, y est\u00e1 paralizado el trajinar diario de qui\u00e9nes cada d\u00eda luchan por su subsistencia en el pa\u00eds m\u00e1s pobre (o m\u00e1s bien, empobrecido) de todo el hemisferio.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Mientras la agenda internacional se empecina en volver la mirada hacia la agredida Venezuela, la grave crisis haitiana pasa, una vez m\u00e1s, pr\u00e1cticamente desapercibida. Y es que a los motivos del aislamiento que sufre la naci\u00f3n caribe\u00f1a, en d\u00f3nde los factores pol\u00edticos y econ\u00f3micos son a\u00fan m\u00e1s determinantes que su condici\u00f3n insular o su singularidad ling\u00fc\u00edstica, se suma un hecho fundamental. El ensimismado gobierno nacional de Jovenel Mo\u00efse, jaqueado por ocho d\u00edas de protestas y repudiado por pr\u00e1cticamente todos los sectores de la vida nacional haitiana, viene de dar una significativa se\u00f1al de alineamiento a la diplomacia de guerra norteamericana, al reconocer en la OEA al autoproclamado Juan Guaid\u00f3. \u201cWhite dog\u201d, como se ha dado en llamar al recientemente ungido \u201cpresidente\u201d del Departamento de Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La pol\u00edtica abstencionista que Hait\u00ed ven\u00eda sosteniendo junto a otras naciones caribe\u00f1as, hab\u00eda sido determinante para evitar que los Estados Unidos y el Grupo de Lima expulsaran a Venezuela del mismo organismo inter-regional en el mes de febrero del 2018. Ahora bien, la pol\u00edtica pragm\u00e1tica y mendicante de Mo\u00efse malamente podr\u00eda ser confundida con afinidad ideol\u00f3gica con el socialismo del siglo XXI. Al ser jalado de la correa Mo\u00efse volvi\u00f3 r\u00e1pidamente al redil, traicionando los v\u00ednculos hist\u00f3ricos del pa\u00eds con Venezuela y sobre todo la generosa pol\u00edtica sostenida por Hugo Ch\u00e1vez Frias y la plataforma de integraci\u00f3n energ\u00e9tica Petrocaribe desde el a\u00f1o 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">As\u00ed es que a casi nadie conviene hoy se\u00f1alar que si se trata de urgencias humanitarias, \u00e9xodos migratorios, inseguridad alimentaria, represi\u00f3n estatal y ausencia de democracia, el foco de las preocupaciones deber\u00eda recaer sobre el devastado Hait\u00ed y las miradas admonitorias sobre su clase pol\u00edtica y sus puntales internacionales. Pero es evidente, dado el apoyo irrestricto de los Estados Unidos al apartheid israel\u00ed o al desquiciado r\u00e9gimen de la monarqu\u00eda absolutista saud\u00ed, que de lo que se trata es de garantizar la explotaci\u00f3n del crudo venezolano y de completar el proceso de recolonizaci\u00f3n continental inaugurado con el golpe de estado en Honduras hace ya exactamente una d\u00e9cada. Lo dem\u00e1s son tan s\u00f3lo coartadas m\u00e1s o menos imaginativas, como las armas de destrucci\u00f3n masiva de Iraq o el patrocinio de Cuba al terrorismo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A esta resonante indiferencia ante la crisis haitiana, debemos sumar tambi\u00e9n una explicaci\u00f3n ligada al secular racismo de un mundo colonialmente estructurado desde los tiempos de la esclavitud plantacionista y el comercio triangular. Racismo que hace que diversos sectores, incluso progresistas o de \u201cizquierda\u201d, se encandilen ante la \u201celegancia\u201d con que luchan en las calles parisinas miles de chalecos amarillos (ciertamente dignos), pero despreciar las batallas desesperadas de un pueblo negro y tercermundista que no ha cesado de movilizarse de a cientos de miles, e incluso de a millones, desde la insurrecci\u00f3n popular de julio de 2018.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La palabra \u201cladr\u00f3n\u201d tiene en creol, la lengua nacional de los haitianos, una connotaci\u00f3n mucho m\u00e1s subida que en otras lenguas continentales como el portugu\u00e9s, el espa\u00f1ol y el ingl\u00e9s. No es un t\u00e9rmino de uso tan frecuente ni un vocablo para dispensar a la ligera. El robo es considerado una ofensa grave a toda la comunidad, por lo que en algunas zonas rurales a\u00fan se lo castiga severamente, con m\u00e9todos de justicia autogestionados por las propias comunidades. Por eso es que caracterizar al presidente de la rep\u00fablica y a toda la clase pol\u00edtica como viles ladrones, es un hecho menos frecuente y a\u00fan m\u00e1s significativo que en muchos de nuestros pa\u00edses. Resultado de imagen para haiti pobreza<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La acusaci\u00f3n se relaciona al desfalco de fondos p\u00fablicos, probado por el Senado haitiano e investigado por el propio Tribunal Superior de Cuentas, que inculpa a altos funcionarios de estado de la actual administraci\u00f3n y de la anterior gesti\u00f3n presidencial de Michel Martelly. La suma, dilapidada por la clase pol\u00edtica local en convenio con capitales diversos, es de unos 3.800 millones de d\u00f3lares, previstos para atender las infinitas urgencias infraestructurales que tiene el pa\u00eds. Se trata de fondos que la Revoluci\u00f3n Bolivariana otorgara generosamente en el marco de los programas de desarrollo de la Plataforma Petrocaribe.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Si a esta corrupci\u00f3n end\u00e9mica sumamos la delicada situaci\u00f3n de la econom\u00eda y la sociedad haitianas, podremos comprender f\u00e1cilmente los rencores acumulados y las ansias de trasformaci\u00f3n social, expresadas en las calles por un mosaico que expresa contradictoriamente a sectores sindicales y pol\u00edticos, urbanos y campesinos, eclesi\u00e1sticos y empresarios, conservadores y radicales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Algunos indicadores econ\u00f3micos pueden ayudarnos a resumir r\u00e1pidamente la situaci\u00f3n: una devaluaci\u00f3n de la moneda nacional, el gourde, de un 20 por ciento a lo largo del 2018; una inflaci\u00f3n de dos d\u00edgitos que algunos analistas estiman en el orden del 14 o 15 por ciento; el derroche de recursos p\u00fablicos en prebendas de todo tipo absorbidas por la clase pol\u00edtica; el desmanejo econ\u00f3mico de un estado que ni siquiera cuenta con un presupuesto oficial desde que fuera retirado el previsto para el ciclo 2018-2019; los niveles alarmantes de desempleo y la completa informalidad del mundo laboral; la ruina pronunciada de la producci\u00f3n agr\u00edcola; el \u00e9xodo permanente de las j\u00f3venes, expulsados del campo a la ciudad y de all\u00ed a pa\u00edses d\u00f3nde son discriminados y superexplotados; y por \u00faltimo, el hambre que golpea duramente a pr\u00e1cticamente un 60% de toda la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Un carro blindado de las Naciones Unidas, conducido por militares extranjeros, perdi\u00f3 el control y embisti\u00f3 de lleno a un tap tap, el popular medio de locomoci\u00f3n haitiano. El saldo, tr\u00e1gico, fue de cuatro muertos y nueve heridos. Un accidente involuntario, sin dudas. Pero el estupor y la bronca de los ciudadanos de a pie no parece deberse a la impericia del conductor, sino al hecho de no poder entender por qu\u00e9 un carro blindado, un veh\u00edculo de guerra, circula amenazante por un pa\u00eds pobre y sin fuerzas armadas que no representa una amenaza para la seguridad de terceros pa\u00edses. Hace 15 a\u00f1os comenz\u00f3 la llamada pacificaci\u00f3n de Hait\u00ed, impulsada por las Naciones Unidas y plasmada en la intervenci\u00f3n de una fuerza militar y civil multilateral, la MINUSTAH (hoy MINUJUSTH).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero al d\u00eda de hoy, la principal amenaza para la poblaci\u00f3n, m\u00e1s que la inseguridad local (baja si la comparamos con su incidencia en el resto de la regi\u00f3n) y a\u00fan m\u00e1s que el accionar sus propias fuerzas policiales, lo constituye la presencia de una fuerza de ocupaci\u00f3n. Entre los atropellos se cuentan las violaciones sistem\u00e1ticas a mujeres de los llamados \u201cguetos\u201d, entre 7 mil y 9 mil v\u00edctimas fatales por la epidemia de c\u00f3lera tra\u00edda al pa\u00eds por un contingente de soldados nepal\u00edes, y un n\u00famero incierto de j\u00f3venes asesinados en las barriadas de la capital Puerto Pr\u00edncipe. En Hait\u00ed, c\u00f3mo podr\u00eda suceder en Venezuela, la llamada \u201cayuda humanitaria\u201d no ha sido m\u00e1s que una excelente coartada para violar la soberan\u00eda territorial de nuestras naciones. La peque\u00f1a naci\u00f3n caribe\u00f1a es hoy un muestrario de lo que el \u201ccapitalismo humanitario\u201d podr\u00eda generar en Venezuela.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">10 muertos reconocen ya las fuerzas policiales. Una media centena, e igual n\u00famero de heridos, afirman enf\u00e1ticamente sectores de la oposici\u00f3n y los movimientos sociales. En los \u00faltimos d\u00edas las calles y las redes sociales muestran una serie de im\u00e1genes escabrosas. J\u00f3venes y ni\u00f1os tendidos, agonizando, en las calles de la capital. Un militante popular socorrido por sus compa\u00f1eros, tras ser derribado por una bala policial en las inmediaciones del parlamento. Una densa humarada negra que cubre la ciudad de forma casi permanente, generando un clima irrespirable.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"6812\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=6812\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/haitc3ad162-ii.jpg?fit=1000%2C600&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1000,600\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Hait\u00ed162 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/haitc3ad162-ii.jpg?fit=656%2C394&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-6812 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/haitc3ad162-ii.jpg?resize=642%2C385&#038;ssl=1\" alt=\"Hait\u00ed162 II\" width=\"642\" height=\"385\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El mercado de Croix-des-Bossales, mil veces incendiado, mil veces reconstruido, otra vez reducido a una mara\u00f1a de hierros retorcidos. Pero tambi\u00e9n hay im\u00e1genes indudablemente heroicas, con ese hero\u00edsmo propio de las gentes sencillas, sin margen, que se animan. Estar en las calles de Hait\u00ed es hoy mucho m\u00e1s que una opci\u00f3n pol\u00edtica y un gesto de coraje: es una necesidad vital, el cross desesperado de un pueblo contra las cuerdas. Hombres en sillas de ruedas o en muletas marchando bajo el sol abrasador de mediod\u00eda. Vendedoras y mujeres ancianas gritando sus consignas desaforadas frente a la represi\u00f3n policial. Y tambi\u00e9n, peque\u00f1os de gestos de solidaridad internacional que titilan como luces tenues, y llegan al pa\u00eds saltando las barreras del idioma y la desidia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Nou gen dwa viv tankou moun. \u201cTenemos derecho a vivir como personas\u201d, se lee en una pancarta que sintetiza un programa m\u00ednimo, elemental, meramente humano. El programa de un pueblo que a\u00fan recuerda las glorias pasadas, que a\u00fan cree en las posibilidades de regeneraci\u00f3n nacional y que busca fan\u00e1ticamente y por segunda vez, su independencia y su dignidad. Un pueblo que sufre, s\u00ed, pero que jam\u00e1s se resigna.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">* Soci\u00f3logo y miembro de la Brigada Dessalines de Solidaridad con Hait\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras la agenda internacional se empecina en volver la mirada hacia la agredida Venezuela, la grave crisis haitiana pasa, una vez m\u00e1s, pr\u00e1cticamente desapercibida. 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