{"id":6757,"date":"2019-02-08T15:28:51","date_gmt":"2019-02-08T18:28:51","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=6757"},"modified":"2019-02-08T15:28:51","modified_gmt":"2019-02-08T18:28:51","slug":"chile-la-resistencia-en-tierras-mapuches-raul-zibechi-ange-valderrama-cayuman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=6757","title":{"rendered":"Chile &#8211; La resistencia en tierras mapuches.   [Ra\u00fal Zibechi &#8211; Ange Valderrama Cayuman]"},"content":{"rendered":"<p><strong>En tierras mapuches<\/strong><\/p>\n<p><strong>Globos negros <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>El epicentro de la cultura y la resistencia mapuches est\u00e1 situado en una amplia franja entre la cordillera y el oc\u00e9ano, las provincias Malleco y Arauco, regiones donde los conquistadores fueron rechazados, donde se conservaron las tradiciones y las comunidades que ahora est\u00e1n recuperando una m\u00ednima pero decisiva porci\u00f3n de las tierras usurpadas siglo y medio atr\u00e1s.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Ra\u00fal Zibechi, desde Temuco<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Brecha, 8-2-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">https:\/\/brecha.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Correspondencia de Prensa, 8-2-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El interminable tapiz verde se mece al comp\u00e1s del viento, como un oleaje amenazante a punto de engullir poblados, carreteras y gentes. Un paisaje mon\u00f3tono pero sedoso, salpicado aqu\u00ed y all\u00e1 por praderas y colinas coronadas siempre por el verde oscuro de las plantaciones de pinos. A un lado se adivina la cordillera. Al otro, la llanura deambula hacia un mar que nunca termina de decir presente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La ciudad amanece cansina, como un pueblo grande de provincias, a medio camino entre la metr\u00f3poli hist\u00e9rica y la apacible aldea agraria. En el mercado Pinto, las familias se arremolinan en torno a los centenares de puestos que ofrecen verduras y frutas, carnes, mariscos y una impresionante variedad de especias, entre las que sobresale el merk\u00e9n ahumado, aj\u00ed molido fino, suavemente picante, que es la estrella de la cocina mapuche.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Cuando aparece una carreta tirada por bueyes con un enorme cargamento de casi cuatro metros de altura, Andr\u00e9s explica que son familias vendedoras de cochayuyo, un alga de la costa del Pac\u00edfico, de gran valor alimenticio, que puede alcanzar los 15 metros. Andr\u00e9s Cuyul es el presidente de la Comunidad de Historia Mapuche, un colectivo de acad\u00e9micos que siguen aferrados a sus territorios, que viven en terrenos en los alrededores de Temuco y contin\u00faan vinculados al movimiento mapuche.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Exclusi\u00f3n por ordenanza <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Callejeando por el mercado a trav\u00e9s de infinidad de puestos informales y alternando di\u00e1logos con las vendedoras se explica el conflicto con el municipio. A principios de diciembre, una ordenanza del alcalde decidi\u00f3 prohibir la actividad comercial ambulante en un per\u00edmetro de exclusi\u00f3n en torno al mercado. La particularidad es que la ordenanza impone multas tanto a quienes venden como a quienes compran sus productos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Entre los castigados hay dos sectores: por un lado, un colectivo de 750 peque\u00f1os horticultores artesanales de \u00e1reas cercanas a Temuco y, por otro, los vendedores de cochayuyo, uno de los alimentos m\u00e1s apreciados por los citadinos. Cuando los agentes municipales quisieron quitarles la mercader\u00eda a familias que viajaron a pie durante diez d\u00edas desde Tir\u00faa, en la costa, los transe\u00fantes defendieron a los vendedores y forzaron a los agentes a retirarse. Tanto las familias vendedoras de cochayuyo como las horticultoras son en general mapuches.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cLos d\u00edas posteriores al asesinato de Camilo Catrillanca, toda esta zona amaneci\u00f3 repleta de globos negros, colgados por las vendedoras en se\u00f1al de luto\u201d, comenta Andr\u00e9s en tono triunfal. Un golpe de efecto de gentes que apechugan cinco siglos de nones y ment\u00f3n al viento.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>De Mat\u00edas a Camilo <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Conoc\u00ed a la mam\u00e1 de Mat\u00edas Catrileo por casualidad, en el penal de Temuco, cuando visitaba a los hermanos Benito y Pablo Trangol y al machi Celestino C\u00f3rdova. Los hermanos fueron acusados de quemar una iglesia evang\u00e9lica, pero fueron incriminados por \u201ctestigos sin rostro\u201d y acusados de delitos de car\u00e1cter \u201cterrorista\u201d \u2013lo que permiti\u00f3 prolongar su detenci\u00f3n preventiva\u2013, aunque la justicia luego desestimara esta calificaci\u00f3n. Celestino fue condenado por el delito de \u201cincendio con resultado de muerte\u201d que cobr\u00f3 la vida del matrimonio de hacendados Luchsinger-Mackay, en 2013, una hacienda que desde hace siglos quieren recuperar sus propietarias: las comunidades de la zona.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Un grupo de mujeres con atuendos tradicionales habla en voz baja en torno a los presos, en la peque\u00f1a capilla que nos cobija. M\u00f3nica Quezada, madre de Mat\u00edas, asesinado por la espalda en 2008 mientras recuperaba tierras, tiene el rostro endurecido por el dolor. \u201cSi comparo la situaci\u00f3n actual con 11 a\u00f1os atr\u00e1s, veo un cambio notable en nuestro pueblo\u201d, comenta. Se refiera a la masiva y maciza movilizaci\u00f3n social que provoc\u00f3 en Chile el asesinato de Catrillanca, tambi\u00e9n por la espalda, el 14 de noviembre (v\u00e9ase \u201cUna bala en la nuca que movi\u00f3 a todo un pueblo\u201d, Brecha, 23-XI-18).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">As\u00ed como el asesinato de Mat\u00edas forj\u00f3 una nueva camada de militantes, el de Camilo est\u00e1 ampliando el horizonte de todo un pueblo. Lo realmente nuevo en el Chile actual no es la centenaria lucha mapuche, sino el involucramiento de nuevas camadas de j\u00f3venes (y no tan j\u00f3venes) en una pelea de larga duraci\u00f3n contra un Estado genocida y terrorista.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Simona Mayo y Ange Valderrama encarnan a la nueva generaci\u00f3n mapuche, de mujeres j\u00f3venes, profesionales, feministas (v\u00e9ase nota de Valderrama en esta cobertura). Una es miembro del Colectivo de Historia Mapuche y vive en Santiago. La otra es periodista e integra Mapuexpress, quiz\u00e1 la web m\u00e1s importante de comunicaci\u00f3n mapuche. Participan en espacios pluriculturales, porque se est\u00e1n construyendo \u201csujetos heterog\u00e9neos\u201d, como destaca el historiador Claudio Alvarado Lincopi, algo que no est\u00e1 pudiendo aceptar la izquierda, porque \u201cen su endogamia s\u00f3lo le valen sus propias tradiciones\u201d basadas en concepciones propias de la modernidad.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ambas aseguran que el mundo mapuche est\u00e1 en plena expansi\u00f3n, con la recuperaci\u00f3n de tierras y de la lengua, y un apoyo que no para de crecer a lo largo del pa\u00eds. Simona registr\u00f3 la masiva reacci\u00f3n de la poblaci\u00f3n chilena ante el asesinato de Catrillanca, con movilizaciones en por lo menos 30 ciudades, incluyendo las del lejano norte. En Santiago se contaron 100 cortes de calle, con barricadas y hogueras, durante horas, con cientos de vecinos. Muchos de los que no salieron golpearon cacerolas asomados a las ventanas, sobre todo en la periferia. En algunas zonas las movilizaciones se prolongaron durante 15 d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Lengua y territorio <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La expansi\u00f3n del mapudung\u00fan merecer\u00eda un estudio espec\u00edfico. Miles de j\u00f3venes lo aprenden, tanto en barrios populares como de clase media urbana. En la Villa Ol\u00edmpica, en la comuna de \u00d1u\u00f1oa, barrio de clase media de Santiago, la hija de mi anfitriona estudia mapudung\u00fan en su escuela, por propia elecci\u00f3n. Lo mismo sucede en otras tres escuelas del distrito.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La recuperaci\u00f3n de tierras es el aspecto m\u00e1s evidente, y el m\u00e1s reprimido, de este crecimiento mapuche. La provincia Malleco es el epicentro. Es una amplia faja al norte de Temuco, desde la cordillera hasta la costa, que involucra nombres hist\u00f3ricos y emblem\u00e1ticos: Angol, Collipulli, Traigu\u00e9n, Lumaco, Ercilla, Renaico. Sitios que integran la \u201czona roja\u201d que concentra los conflictos desde la colonia. All\u00ed nacieron, en la d\u00e9cada del 90, la Coordinadora Arauco Malleco y, hace una d\u00e9cada, la Alianza Territorial Mapuche, y funciona el parlamento Koz Koz, una organizaci\u00f3n joven y horizontal que recupera tradiciones y espacios donde se reproducen la vida y la cultura.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En esta regi\u00f3n, y en la costera de Ca\u00f1ete y Tir\u00faa, se concentr\u00f3 la resistencia al espa\u00f1ol, por comunidades que les propinaron las mayores derrotas que conocieron los conquistadores en las Am\u00e9ricas. La memoria larga de los mapuches se completa con la usurpaci\u00f3n de sus tierras en la segunda mitad del siglo XIX, en la mal llamada Pacificaci\u00f3n de la Araucan\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ahora, esa memoria ha sido revitalizada por una oleada irrefrenable de recuperaciones, pero tambi\u00e9n por entregas de tierras del Estado desde los a\u00f1os de la reforma agraria de Salvador Allende para aplacar la bronca centenaria. La demanda de tierras corre pareja con la exigencia de autonom\u00eda, que trasmuta los terrenos en territorio mapuche autogestionado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En algunas \u00e1reas, como el tri\u00e1ngulo entre Ercilla, la costa de Tir\u00faa y Loncoche (al sur), las recuperaciones de tierras van conformando una mancha de poder comunitario mapuche. En las 1.200 hect\u00e1reas del ex fundo Alaska, recuperado en 2002, viven hoy dos comunidades \u2013Temucuicui Tradicional y Aut\u00f3noma\u2013, en tierras que fueron de la Forestal Mininco, del grupo Matte, que posee 700 mil hect\u00e1reas usurpadas a las comunidades.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Andr\u00e9s y su compa\u00f1ero de la Comunidad de Historia Pablo Marim\u00e1n reflexionan sobre los caminos que adivinan para un movimiento del que se sienten parte. Les gustar\u00eda que la identidad mapuche fuera m\u00e1s abierta, y no tan escorada hacia la comunidad agraria, cargada de todas sus tradiciones, incluidas pesadas herencias patriarcales y caudillistas que reproducen opresiones. Por eso tienen un ojo puesto en las ciudades, donde proliferan mapuches feministas, lesbianas y gays, profesionales y artistas, abriendo la identidad hacia la diversidad. \u201cPero debemos reconocer que las que sacuden al Estado chileno son las comunidades tradicionales cuando recuperan tierras\u201d, confiesan.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Feminismo mapuche o una cr\u00f3nica sobre los procesos coloniales hoy<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Para comenzar una conversaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Ange Valderrama Cayuman, desde el territorio Cancura<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Brecha, 8-2-2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El Ngulumapu, lado oeste del territorio mapuche, que comprende la parte \u201cchilena\u201d del Wallmapu, ya ha visto sucederse una serie de encuentros en los que el tema de la existencia, pertinencia, necesidad o no de un feminismo mapuche bulle y se esparce generando conversaciones necesarias, inmersas en las luchas anticoloniales que el pueblo mapuche mantiene junto a otros pueblos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hace unos meses, en el contexto de una fiesta social con muchos hermanos y hermanas mapuches en una gran ciudad de Chile, un lamngen (hermano) antrop\u00f3logo me coment\u00f3 que algunos de sus cercanos le hab\u00edan dicho que el feminismo en el mundo mapuche \u201cno juntaba ni pegaba\u201d, pues este ser\u00eda una ideolog\u00eda for\u00e1nea, occidental y que no tiene nada que ver con lo mapuche, con su cosmovisi\u00f3n y tradiciones ancestrales. El lamngen me dijo, con gestos de manos incluidos: \u201c\u00a1Y me lo dec\u00edan en perfecto castellano!\u201d, aludiendo a que se cuestiona al feminismo como lugar de colonizaci\u00f3n y no as\u00ed la lengua que usamos.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"6759\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=6759\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/mapuches82-ii.jpg?fit=900%2C600&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"900,600\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Mapuches82 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/mapuches82-ii.jpg?fit=656%2C437&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-6759 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/mapuches82-ii.jpg?resize=630%2C420&#038;ssl=1\" alt=\"Mapuches82 II\" width=\"630\" height=\"420\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Revisando publicaciones de diverso tipo, desde las m\u00e1s acad\u00e9micas, de prensa e informales, como lo que se escribe en las redes sociales, sostengo que es posible observar un aumento consistente de discursos sobre el feminismo mapuche. Este concepto se presenta en discusi\u00f3n, en revisi\u00f3n, en reivindicaci\u00f3n y en lucha, todo al mismo tiempo. No significa que el feminismo dentro de los pueblos originarios no tenga ya unas d\u00e9cadas, o que no haya hermanas mapuches que se reivindican como feministas desde hace casi el mismo tiempo. M\u00e1s bien lo que parece constituir un fen\u00f3meno de reciente data es la denominaci\u00f3n \u201cfeminismo mapuche\u201d, as\u00ed, este sustantivo y este adjetivo unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Quienes han estudiado los llamados feminismos ind\u00edgenas, como la feminista Francesca Gargallo, hacen una entrada desde el feminismo comunitario para referirse a los feminismos ind\u00edgenas. Estos \u00faltimos, surgidos desde el mundo maya y aimara, sostienen, entre otras cosas, que existi\u00f3 un patriarcado ancestral que luego se fundi\u00f3 con el patriarcado que habr\u00edan tra\u00eddo los conquistadores. Luego se ha vuelto com\u00fan y cotidiano en el mundo feminista hablar de patriarcado originario o patriarcado ancestral. Este feminismo comunitario desde hace ya bastante tiempo ha echado ra\u00edces en diversos pa\u00edses, incluido Chile y el Wallmapu, donde se han realizado algunos encuentros de mujeres mapuches feministas comunitarias.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El caso del feminismo mapuche tiene otra raigambre. No posee el largo recorrido del feminismo comunitario, y m\u00e1s bien ha sido, hasta hace algunos a\u00f1os, la experiencia de mujeres mapuches que se definen feministas, siendo, por tanto, feministas mapuches.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Si queremos recorrer una genealog\u00eda, un primer antecedente podr\u00eda ser la conformaci\u00f3n del Colectivo Lesbofeminista Segundo Patio, en el a\u00f1o 2011 en la ciudad de Temuco, que si bien no se defin\u00eda como feminista mapuche, s\u00ed contaba entre sus integrantes a mujeres mapuches feministas y se asent\u00f3 en la ciudad de Temuco. Posterior a esto, los principales esfuerzos por visibilizar la existencia de un feminismo mapuche han venido desde el arte. En el a\u00f1o 2014, en ocasi\u00f3n de la 32\u00aa Bienal de San Pablo, la artista chilena Katia Sep\u00falveda invit\u00f3 a dos activistas mapuches, Margarita Calf\u00edo y quien escribe estas l\u00edneas, a un di\u00e1logo perform\u00e1tico sobre feminismo mapuche. En el a\u00f1o 2016 el artista visual Sebasti\u00e1n Calfuqueo convoc\u00f3 a cinco lamngen (hermanas) para producir el video Zomo, el cual recog\u00eda relatos de mujeres mapuches de la di\u00e1spora que, viviendo en la ciudad de Santiago, interpelaban la mirada tradicional sobre la mujer mapuche, y algunos de esos relatos inclu\u00edan discusiones feministas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ese mismo a\u00f1o naci\u00f3 en Santiago de Chile el Kolectivo Mapuche Feminista (Rangi\u00f1tulewf\u00fc, en mapudung\u00fan, la lengua mapuche), que desde entonces viene trabajando tem\u00e1ticas que se enarbolan desde lo que el colectivo llama \u201cuna pregunta por un feminismo mapuche\u201d. Al a\u00f1o siguiente, en 2015, el colectivo de j\u00f3venes universitarios mapuches Mocen convoc\u00f3 al Primer Encuentro de Feminismo y Pueblos Originarios, en la ciudad de Chill\u00e1n. En palabras de Nicol\u00e1s Garrido, uno de sus organizadores, este encuentro fue organizado \u201cpara abrir un espacio de di\u00e1logo de lo que consider\u00e1bamos feminismo desde los pueblos originarios\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Lo problem\u00e1tico de una enunciaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Frente a las posibilidades de la conformaci\u00f3n de un feminismo mapuche han surgido voces cr\u00edticas que cuestionan la pertinencia de un proyecto de esta naturaleza. El 2 de febrero de 2018 se public\u00f3 un art\u00edculo en el sitio informativo Mapuexpress, escrito por Millaray Painemal e Isabel Ca\u00f1et, dos mujeres de larga trayectoria pol\u00edtica mapuche. \u201cPara la mayor\u00eda de las mujeres mapuches que hemos nacido, vivido y transitamos entre nuestras comunidades rurales, el concepto de feminismo que se escucha en el \u00faltimo tiempo nos parece ajeno y a\u00fan no logra encajar con nuestra realidad\u201d, se\u00f1alaron en ese texto. \u201cAbrazar este feminismo sin cuestionarlo nos parece peligroso; la colonialidad y el patriarcado no desaparecen por trabajar \u2018entre mujeres\u2019 (\u2026). Por lo tanto, es necesario que los movimientos feministas den un paso mayor y que primero hablen y se hagan cargo de sus privilegios (en muchos casos participan de un movimiento emancipador, pero en sus casas las que siguen limpiando son mujeres ind\u00edgenas) y aborden el racismo que se encuentra presente en sus acciones cotidianas y, por sobre todo, que dejen de pensar por nosotras e imponernos su agenda pol\u00edtica e ideol\u00f3gica en nuestro territorio, Wallmapu\u201d, agregaron. Este art\u00edculo gener\u00f3 numerosos comentarios en las redes sociales, y seg\u00fan comentaron sus autoras, fueron muy cuestionadas desde el movimiento feminista por haberlo escrito.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">No son las \u00fanicas voces que han planteado lo problem\u00e1tico de la enunciaci\u00f3n mapuche feminista o se han posicionado fuera de ese marco interpretativo. En enero pasado se desarroll\u00f3 el X Congreso Nacional de Antropolog\u00eda de Chile en la ciudad de Temuco. Ingrid Conejeros, una lamngen mapuche que ha sido vocera de presos pol\u00edticos (en particular de la machi Francisca Linconao), particip\u00f3 de la mesa \u201cMujeres y movimientos sociales e ind\u00edgenas en el Ngulumapu: experiencias de lucha contra el capitalismo extractivista, neocolonialismo y patriarcado\u201d, y declar\u00f3: \u201cNunca me he reconocido como mujer feminista. Hay gente que me ha dicho \u2018t\u00fa eres feminista\u2019, pero no (lo soy). Eso no quiere decir que desprecie o no valore las otras luchas. Yo enmarco estas luchas (de las mujeres mapuches) como luchas anticapitalistas, entonces, s\u00ed, me veo cercana a mucha gente desde ah\u00ed\u2026 Mi camino es el camino de retorno a lo mapuche\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Finalmente, algunas de las integrantes de la Coordinadora de Organizaciones de Estudiantes Mapuches de Santiago de Chile (Coem) han se\u00f1alado que, luego de conversaciones internas, han decidido no nombrarse como feministas, pero s\u00ed como antipatriarcales.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Una mirada feminista que trata de imponerse <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Siguiendo el planteamiento del feminismo descolonial, \u201cque se proclama revisionista de la teor\u00eda y la propuesta pol\u00edtica del feminismo, dado lo que considera su sesgo occidental, blanco y burgu\u00e9s\u201d, seg\u00fan lo se\u00f1ala Yuderkys Espinosa, te\u00f3rica feminista decolonial antirracista en Una cr\u00edtica descolonial a la epistemolog\u00eda feminista cr\u00edtica (2014), sugiero detenernos en lo problem\u00e1tico de mirar desde un lugar feminista tradicional hacia la vida de las mujeres y los pueblos que no representan el Occidente blanco, en t\u00e9rminos de un pensamiento euro y norcentrado, nacido de la modernidad y que desde sus feminismos ancla en la noci\u00f3n de patriarcado un articulador de la lucha de las mujeres. \u00bfAcaso podemos las mujeres constituir una categor\u00eda que nos vehicule hacia luchas pol\u00edticas conjuntas?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Traigo a Mar\u00eda Lugones, feminista decolonial, para reflexionar sobre la categor\u00eda mujer. La te\u00f3rica cuestiona que se pueda tratar esta categor\u00eda \u201ccomo si el significado de \u2018mujer\u2019 fuera el mismo que el de \u2018mujer ama de casa\u2019 y \u2018mujer que limpia la casa de otras mujeres\u2019. Como si no hubiera diferencia entre la \u2018mujer\u2019 madre que amamanta a su hija y la mujer que deja de hacerlo para amamantar a los hijos de mujeres blancas burguesas o burguesas mestizas eurocentradas\u201d (Hacia metodolog\u00edas de la descolonialidad, 2015). Claramente, hay un \u201cmundo\u201d de diferencias entre las experiencias de estas categor\u00edas de mujeres, diferencias en las experiencias que emanan de las diferencias en t\u00e9rminos de pertenencia de raza y clase.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Si analizamos c\u00f3mo el feminismo hegem\u00f3nico, blanco, mira hacia los mundos ind\u00edgenas y hacia las mujeres ind\u00edgenas nos damos cuenta de que desde la noci\u00f3n de patriarcado y g\u00e9nero se constituye una realidad sobre los y las otras. Las pol\u00edticas feministas que se desprenden de estas nociones son globales y homog\u00e9neas, principalmente hablamos de dos temas: la violencia de g\u00e9nero y el derecho al aborto. Hagamos el ejercicio de colocar \u201cfeminismo mapuche\u201d en la barra de Google y veremos como se intenta dialogar desde un marco establecido, con tem\u00e1ticas globales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Una de estas tem\u00e1ticas es la violencia de g\u00e9nero, que se presenta como la \u00fanica violencia ante la que hay que articularse. En diversos conversatorios esto ha quedado de manifiesto: la pregunta recurrente que se les hace a mujeres mapuches que hablan en los \u00e1mbitos p\u00fablicos es c\u00f3mo es la violencia que viven en las comunidades. Cabe preguntarse qu\u00e9 es exactamente lo que se pregunta. Lo que se busca saber es cu\u00e1n machista es el pueblo mapuche, cu\u00e1n extendida es la violencia de pareja en el pueblo mapuche.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por cierto, estas violencias no deben ser aceptadas nunca. Lo que quiero develar es \u00bfacaso la violencia de los procesos extractivos no afecta y violenta a las mujeres en los territorios?, \u00bfno es violencia contra las mujeres que en un territorio f\u00e9rtil en bienes comunes \u2013como ha sido el Wallmapu\u2013 pasen camiones aljibes repartiendo agua a las comunidades porque se han secado las fuentes de agua, principalmente como consecuencia de la pol\u00edtica de saqueo de las forestales? Existen otras violencias hacia las mujeres que se entienden desde el orden colonial imperante, pero a estas pareciera que el feminismo hegem\u00f3nico no les presta atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Mapuche feminismo como propuesta de descolonizaci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El Kolectivo Mapuche Feminista (Rangi\u00f1tulewf\u00fc) surge de la experiencia de la di\u00e1spora del pueblo mapuche, la migraci\u00f3n forzada luego de la ocupaci\u00f3n del Wallmapu y el despojo de las tierras, la lengua, la econom\u00eda y la cosmovisi\u00f3n mapuches. Desde la ciudad de Santiago, este grupo de mujeres y varones mapuches viene construyendo una reflexi\u00f3n desde las experiencias compartidas; pertenecer a un pueblo en lucha, ser parte de la di\u00e1spora que piensa en el retorno al \u201cpa\u00eds mapuche\u201d, buscar en los procesos de descolonizaci\u00f3n una forma de hacerle frente a las formas con que la colonizaci\u00f3n mantiene un orden desigual y violento hacia los pueblos racializados.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">No es el patriarcado lo que articula la vida social, pues no s\u00f3lo nos relacionamos en tanto somos hombres, mujeres o sexo-g\u00e9neros intermedios. Si no hacemos una pol\u00edtica que considere el racismo, el colonialismo continuar\u00e1 su maquinaria de violencia y muerte para los pueblos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como se\u00f1ala la te\u00f3rica maya Gladys Tzul, la lucha de los pueblos ind\u00edgenas hoy es contra el extractivismo, y desde lo mapuche nos hacemos parte de esta lucha, desde territorios sitiados, donde la falta de agua, la amenaza de la industria minera y de las forestales no para. Desde un feminismo mapuche nos pensamos imbricados, no fragmentados. Volviendo al inicio de esta reflexi\u00f3n, el pueblo mapuche ha incorporado muchos otros saberes siempre que le han servido para sobrevivir. Y entre ellos hay saberes feministas. Pero, por todo lo expuesto, argumento que el feminismo hegem\u00f3nico es un occidentalismo que no se puede simplemente incorporar, m\u00e1s bien debe ser develado cr\u00edticamente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Con Yuderkys Espinoza nos encausamos a \u201cpasar de una vez por todas a producir y visibilizar de forma amplia nuestra propia interpretaci\u00f3n del mundo, como tarea prioritaria para los procesos de descolonizaci\u00f3n. Una tarea que debe estar acompa\u00f1ada de procesos de recuperaci\u00f3n de las tradiciones del saber que en Abya Yala han resistido al embate de la colonialidad, as\u00ed como aquellas que desde otras geograf\u00edas y desde posiciones cr\u00edticas han contribuido a la producci\u00f3n de fracturas epistemol\u00f3gicas\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El epicentro de la cultura y la resistencia mapuches est\u00e1 situado en una amplia franja entre la cordillera y el oc\u00e9ano, las provincias Malleco y Arauco, regiones donde los conquistadores fueron rechazados, donde se conservaron las tradiciones y las comunidades que ahora est\u00e1n recuperando una m\u00ednima pero decisiva porci\u00f3n de las tierras usurpadas siglo y medio atr\u00e1s&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":6758,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,459268,44621,671434396,1997423],"class_list":["post-6757","post","type-post","status-publish","format-aside","has-post-thumbnail","hentry","tag-america-latina","tag-arauco","tag-exclusion","tag-kolectivo-mapuche-feminista","tag-malleco","post_format-post-format-aside","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-1KZ","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/mapuches82-i.jpg?fit=1214%2C697&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6757","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6757"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6757\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6760,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6757\/revisions\/6760"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6758"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6757"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6757"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6757"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}