{"id":6502,"date":"2019-01-18T06:55:07","date_gmt":"2019-01-18T09:55:07","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=6502"},"modified":"2019-01-18T06:55:49","modified_gmt":"2019-01-18T09:55:49","slug":"francia-chalecos-amarillos-un-movimiento-social-no-identificado-eduardo-febbro-manon-boltansky","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=6502","title":{"rendered":"Francia &#8211; \u00abChalecos amarillos\u00bb. Un movimiento social no identificado.  [Eduardo Febbro &#8211; Manon Boltansky]"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Los \u00abchalecos amarillos\u00bb sorprendieron a la derecha y a la izquierda y representan un fuerte cuestionamiento a las elites y al car\u00e1cter casi mon\u00e1rquico de la toma de decisiones por el poder pol\u00edtico franc\u00e9s. Adem\u00e1s, pusieron en cuesti\u00f3n la premisa de que el \u00e9xito es solo posible en las ciudades y mediante la tecnolog\u00eda y de que el resto no existe. Los \u00abgilets jaunes\u00bb surgieron desde ese fondo que los medios y la tecnocultura liberal tornaron invisible o vagamente lejano y ex\u00f3tico y llegaron al centro de la prosperidad y la abundancia parisina.<\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\"><strong>Eduardo Febbro *<\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\"><strong>Nueva Sociedad, enero 2019 <\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\"><strong><a href=\"http:\/\/nuso.org\/\">http:\/\/nuso.org\/<\/a><\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\"><strong>Correspondencia de Prensa, 18-1-2019<\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\">La secuencia de insurrecci\u00f3n social abierta a mediados de noviembre de 2018 por los \u00abchalecos amarillos\u00bb sigue pesando sobre el mandato del presidente Emmanuel Macron. El Poder Ejecutivo franc\u00e9s apost\u00f3 por la extenuaci\u00f3n de este movimiento que surgi\u00f3 en octubre en las redes sociales \u2013Change.org, Facebook\u2013 pero, en vez de dislocarse, los \u00abchalecos amarillos\u00bb se afianzaron como voz leg\u00edtima y terminaron abriendo una secuencia pol\u00edtica y otra institucional que condicionan los pasos del gobierno.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">La rebeld\u00eda amarilla fue al principio una suerte de \u00abobjeto social no identificado\u00bb: la expansi\u00f3n y los or\u00edgenes sociales de sus protagonistas condujeron a los comentaristas a situarlos en una suerte de imaginaria \u00abFrancia invisible\u00bb. Sin embargo, esa Francia solo era invisible para las elites urbanas y tecnol\u00f3gicas que asimilan con la periferia o la invisibilidad cualquier territorio que est\u00e9 fuera de sus barrios. Los gilets jaunes son, de hecho, el elemento narrativo aut\u00e9ntico del gran relato enga\u00f1oso de la globalizaci\u00f3n.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Desde sus periferias, a la vez suburbanas, rurales y perirrurales, los \u00abchalecos amarillos\u00bb se lanzaron a la denuncia del mundo en el que todos vivimos: injusto, desigual, embaucador y lleno de castas que se protegen a s\u00ed mismas sin la m\u00e1s m\u00ednima noci\u00f3n de cuerpo social. Constituyen todav\u00eda un fen\u00f3meno extra\u00f1o, atravesado por corrientes pol\u00edticas que incluyen la extrema derecha y la extrema izquierda, el populismo y la brutal lucidez de quienes, con pocas palabras y un lenguaje rudo, ofrecen la caricatura m\u00e1s feroz de las democracias liberales. Existen con una libertad que tampoco es com\u00fan: partidos pol\u00edticos, sindicatos o asociaciones carecen de influencia sobre ellos.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">A su manera repentina y sincera, los \u00abchalecos amarillos\u00bb son la otra cara de la moneda global. All\u00ed donde los otros movimientos sociales surgidos en Francia en los \u00faltimos a\u00f1os fracasaron, ellos llevaron con \u00e9xito sus reclamos a la cima de la visibilidad y la aceptaci\u00f3n: 75% de la opini\u00f3n p\u00fablica los respalda.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Resulta parad\u00f3jico que el levantamiento social que ellos precipitaron haya nacido sin mediadores sospechosos en el territorio m\u00e1s expuesto a las manipulaciones y las teor\u00edas complotistas: las redes sociales. El 10 de octubre de 2018, el camionero Eric Drouet abri\u00f3 la brecha en Facebook con una protesta contra el aumento del precio del gasoil decidido por el gobierno en el marco de la mal llamada pol\u00edtica de \u00abtransici\u00f3n ecol\u00f3gica\u00bb. Una semana despu\u00e9s, una hipnoterapeuta, Jacline Mouraud, fustig\u00f3 en las redes \u00abla caza\u00bb contra los automovilistas. Cuatro d\u00edas m\u00e1s tarde, en Change.org, una microempresaria de 30 a\u00f1os, Priscilla Ludosky, emiti\u00f3 una petici\u00f3n contra el aumento del gasoil. De inmediato, las adhesiones se multiplicaron a una velocidad digna de las redes virtuales.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Drouet acumul\u00f3 m\u00e1s de un mill\u00f3n de adhesiones, Jacline Mouraud seis millones y medio y Priscilla Ludosky lleva ya tres millones. En diez d\u00edas, se crearon casi 300 grupos de apoyo que totalizan ya m\u00e1s de cinco millones de usuarios. Nadie los vio venir. Los bloqueos de rutas y los piquetes en las rotondas empezaron casi en el anonimato. El primero se llev\u00f3 a cabo el 17 de noviembre. Con esa metodolog\u00eda, el movimiento inaugur\u00f3 una nueva fase de la lucha social.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">A diferencia de movimientos como los indignados en Espa\u00f1a, Occupy Wall Street en Estados Unidos o la Plaza Tahrir en Egipto, el espont\u00e1neo grupo franc\u00e9s no convoc\u00f3 a ocupar un lugar central de la capital sino todo el territorio nacional. M\u00e1s tarde se producir\u00edan manifestaciones en Par\u00eds con, tambi\u00e9n esta vez, otro dato in\u00e9dito: la ocupaci\u00f3n y el saqueo de los barrios ricos de Par\u00eds, en particular el s\u00edmbolo de la opulencia mundial que son los Campos El\u00edseos o la Avenida Foch, una de las m\u00e1s caras del mundo. Ni siquiera se intimidaron ante esa alegor\u00eda nacional que es la Tumba del Soldado Desconocido instalada en el Arco de Triunfo: la llenaron de pintadas y la destruyeron parcialmente.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Desde entonces, en cada manifestaci\u00f3n de los s\u00e1bados, los \u00abchalecos amarillos\u00bb arremeten no solo contra los s\u00edmbolos evidentes de riqueza, autos de lujo o comercios, sino contra los emblemas del Estado: edificios p\u00fablicos, municipalidades, paradas de buses, centros de estudios, bicicletas p\u00fablicas. Para ellos, el Estado es una casta al servicio de otra casta que est\u00e1 por encima cuyo prop\u00f3sito consiste en que paguen los de abajo para proteger a los de arriba. \u00abQueremos vivir, no sobrevivir\u00bb, dice la frase que aparece a menudo pintada sobre los chalecos.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Su encono hacia el sistema no solo es irrenunciable sino sin l\u00edmites. Se enfrentaron reiteradamente a la polic\u00eda a campo abierto, avanzaron para ocupar el palacio presidencial y, en una de las \u00faltimas manifestaciones, se apoderaron de una gr\u00faa de trabajos p\u00fablicos con la que derribaron las puertas del Ministerio de Relaciones Exteriores (5 de enero). Los diputados, los alcaldes y los consejeros municipales reciben decenas de insultos y amenazas, tanto como los medios de comunicaci\u00f3n. De lo p\u00fablico pasaron enseguida a la ofensiva privada. Uno de los l\u00edderes, Maxime Nicole, alias Fly Rider, hizo un llamado contra el sistema con una petici\u00f3n simple. En su p\u00e1gina de Facebook escribi\u00f3: \u00abEn vez de ir a la calle, vayan al banco de su pueblo, retiren el dinero. Y si hay 20 millones de personas que sacan su plata, el sistema se hunde. Sin sangre, sin armas, sin nada\u00bb.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">La revuelta inicial se fue transformando en apenas un mes. Al principio, la protesta se articul\u00f3 en torno de la decisi\u00f3n del gobierno de equiparar el precio del gasoil con el de la gasolina com\u00fan para empujar hacia abajo el consumo del gasoil, que es un combustible mucho m\u00e1s contaminante. Pero esa medida sac\u00f3 a la luz varias heridas. La primera: esa Francia semirrural organiza su vida en torno del autom\u00f3vil. Los \u00abchalecos amarillos\u00bb pertenecen a una generaci\u00f3n que se fue de las ciudades y sus alrededores pr\u00e1cticamente expulsada por la especulaci\u00f3n inmobiliaria. Se fueron instalando en zonas semirrurales al mismo tiempo que el Estado desmantelaba los servicios: desaparecieron las oficinas de correos, las guarder\u00edas, las escuelas, los hospitales, las sucursales bancarias, y hasta cerraron muchas estaciones de trenes.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Hace falta recorrer m\u00e1s de 100 kil\u00f3metros por d\u00eda para ir a trabajar, y otros tantos para llevar y traer los ni\u00f1os al colegio. Los gilets jaunes sintieron que ese presidente que hab\u00eda inaugurado su mandato en 2017 con un gigantesco regalo a los ricos, la modificaci\u00f3n generosa del impuesto a las grandes fortunas, los castigaba exclusivamente a ellos trasladando a sus monederos el tributo de la ecolog\u00eda: los ricos pagan menos impuestos, las industrias contaminantes no aportan nada y ellos deben poner m\u00e1s y m\u00e1s de sus bolsillos. Esa pol\u00edtica ecol\u00f3gica justific\u00f3 el apodo que retrat\u00f3 a Macron apenas lleg\u00f3 al poder: el de \u00abpresidente de los ricos\u00bb.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">A lo largo de un mes de lucha, los \u00abchalecos amarillos\u00bb demostraron el perfil desigual de las pol\u00edticas del Estado, sancionaron el liberalismo a ultranza del modelo de desarrollo promovido por la Uni\u00f3n Europea, estampillaron el fracaso franc\u00e9s de esa pol\u00edtica y restauraron el tan utilizado concepto de soberan\u00eda popular. Sin ideolog\u00edas ni ret\u00f3ricas sindicales. La Francia de los desiertos asalt\u00f3 las intersecciones que los comunican, las rotondas, y luego march\u00f3 hacia la capital. La segunda herida que qued\u00f3 en evidencia es el subdesarrollo del mundo suburbano o rural, su falta de oportunidades profesionales y su aislamiento social. La modernidad instal\u00f3 la mentira seg\u00fan la cual el \u00e9xito es solo posible en las ciudades y mediante la tecnolog\u00eda. El resto no existe. Los \u00abchalecos amarillos\u00bb surgieron desde ese fondo que los medios y la tecnocultura liberal tornaron invisible o vagamente lejano y ex\u00f3tico.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Esa secuencia social se transform\u00f3 poco a poco en secuencia pol\u00edtica. Los partidos, desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha, no ten\u00edan ni ideas ni respuesta para el movimiento franc\u00e9s. As\u00ed, la modesta demanda del comienzo se ampli\u00f3 hacia una exigencia pol\u00edtica de justicia fiscal, transformaci\u00f3n del reparto de las riquezas, aumento de los salarios, mejora del poder adquisitivo, reformulaci\u00f3n global de un sistema depredador que sacrifica el bienestar de una mayor\u00eda en beneficio de una minor\u00eda. \u00abAqu\u00ed \u2013dec\u00eda un gilet jaune en una rotonda\u2013 hay mucha gente que tiene que elegir entre comer bien y pasar fr\u00edo porque no les alcanza la plata para la calefacci\u00f3n, o estar calefaccionada y pasar hambre\u00bb.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">La tercera secuencia que abri\u00f3 el movimiento es la institucional: puso en tela de juicio el car\u00e1cter casi mon\u00e1rquico de la toma de decisiones por el poder pol\u00edtico franc\u00e9s y plante\u00f3 otro esquema. Los \u00abchalecos amarillos\u00bb presentaron una lista de 42 reivindicaciones o \u00abdirectivas del pueblo\u00bb en la que entran reclamos a favor del poder adquisitivo, los impuestos, la inmigraci\u00f3n o la reforma de las instituciones. La clave de ese cambio ser\u00eda una reforma de la Constituci\u00f3n para introducir el llamado refer\u00e9ndum de iniciativa ciudadana (RIC). Esta herramienta tendr\u00eda como objeto dejar en manos del pueblo las decisiones que le conciernen. El RIC, por ejemplo, podr\u00eda funcionar \u00abpara suprimir una ley injusta\u00bb o \u00abrevocar el mandato de un representante\u00bb.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"6505\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=6505\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/ric.jpg?fit=299%2C169&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"299,169\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"ric\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/ric.jpg?fit=299%2C169&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-6505 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/ric.jpg?resize=360%2C203&#038;ssl=1\" alt=\"ric\" width=\"360\" height=\"203\" \/><\/p><p style=\"text-align:justify;\">Los \u00abchalecos amarillos\u00bb introdujeron en el debate social, pol\u00edtico e institucional variables que estaban anestesiadas por la masiva promoci\u00f3n de un modelo de desarrollo presentado como la \u00fanica posibilidad de existir. El movimiento franc\u00e9s parece decir \u00abaqu\u00ed tambi\u00e9n hay gente, y no vamos a ser nosotros quienes nos quedemos fuera de la historia ni tampoco quienes asumamos, solos, el costo de las transformaciones en curso\u00bb. La historia est\u00e1 llena de invitados sorpresa. Los \u00abchalecos amarillos\u00bb llegaron desde una aparente y lejana galaxia social. Se instalaron en el coraz\u00f3n de la mec\u00e1nica liberal para impugnar, a menudo con una violencia sin reparos, la vor\u00e1gine de una econom\u00eda esclava de los privilegiados, del crecimiento y de los beneficios.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">En un operativo represivo sin precedentes, el gobierno de Macron moviliz\u00f3 a miles y miles de polic\u00edas y gendarmes, procedi\u00f3 a cientos de arrestos preventivos y a detenciones arbitrarias. Nada alter\u00f3 la convicci\u00f3n de esa \u00abFrancia invisible\u00bb. Los nuevos l\u00edderes sociales franceses se forjaron en estas semanas de luchas: una microempresaria, un camionero y un trabajador intermitente son los abanderados de la combatividad social. Irreverentes o insolentes, hasta ahora, los \u00abchalecos amarillos\u00bb sobrevivieron a los intentos de colonizaci\u00f3n pol\u00edtica, tanto de la extrema derecha de Marine Le Pen como de la izquierda radical de Jean-Luc M\u00e9lenchon.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Como lo expres\u00f3 hace unos d\u00edas la l\u00edder Priscilla Ludosky, \u00abeste es un movimiento del pueblo, es decir, que pertenece a todos y a nadie\u00bb. La burgues\u00eda francesa vio la autenticidad del peligro. Varias empresas pagaron primas y suplementos en los salarios de fin de a\u00f1o. La secuencia amarilla sigue abierta. La monarqu\u00eda liberal no la ten\u00eda en sus previsiones. Corre asustada entre los \u00edndices de las bolsas y un renovado arsenal represivo. El Estado exhibe sus m\u00fasculos al mismo tiempo que su impotencia, su irrecuperable ceguera social. No sabe c\u00f3mo desarticularlos. Ya es demasiado tarde. Los \u00abchalecos amarillos son una innovaci\u00f3n en la expresi\u00f3n de la injusticia: salieron a denunciar el virus social recurrente que cada d\u00eda se traga la riqueza de las sociedades del mundo.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">* Eduardo Febbro es periodista. Es corresponsal en Francia del diario P\u00e1gina\/12. Fue responsable de redacci\u00f3n en Radio Francia Internacional.<\/p><p style=\"text-align:center;\">***<\/p><p style=\"text-align:justify;\"><strong>Movimiento de los \u00abchalecos amarillos\u00bb<\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\"><strong>\u00abHuelgas, bloqueos, manifestaciones salvajes\u00bb. \u00bfQu\u00e9 m\u00e9todos y medios de acci\u00f3n?<\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\"><strong>Manon Boltansky <\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\"><strong>NPA, 9-1-2019<\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\"><strong><a href=\"https:\/\/npa2009.org\/\">https:\/\/npa2009.org\/<\/a><\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\"><strong>Traducci\u00f3n de Faustino Eguberri \u2013 Viento Sur<\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\">El movimiento de los \u00abchalecos amarillos\u00bb contin\u00faa plante\u00e1ndonos numerosas cuestiones y desaf\u00edos. Y como este movimiento es particular y nuevo en su naturaleza, nos interroga igualmente en sus formas de movilizaci\u00f3n y sus medios de acci\u00f3n.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Aparecida sobre la cuesti\u00f3n del aumento de los impuestos a los carburantes, los lugares de esta movilizaci\u00f3n se han focalizado \u00abnaturalmente\u00bb en los lugares de utilizaci\u00f3n de los coches: peajes, rotondas, v\u00edas r\u00e1pidas, etc. R\u00e1pidamente se ha centrado de forma duradera alrededor de los territorios que corresponden parcialmente a los lugares de vivienda de los \u00abchalecos amarillos\u00bb movilizados (zonas rurales y periurbanas en su mayor\u00eda y puntualmente en las grandes aglomeraciones para las jornadas de movilizaci\u00f3n del s\u00e1bado).<\/p><p style=\"text-align:center;\"><strong>Nuevo movimiento, \u00bfnuevos medios de acci\u00f3n?<\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\">Ciertamente, estos medios de acci\u00f3n no son totalmente exteriores a las pr\u00e1cticas del movimiento obrero tradicional. Los \u00abbloqueos\u00bb, por ejemplo, o las operaciones de \u00abpeaje gratuito\u00bb no son una novedad y hab\u00edan sido ya realizadas en el \u00faltimo movimiento sobre las jubilaciones o durante la huelga del personal ferroviario.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Pero existen, no obstante, dos diferencias importantes: los \u00abchalecos amarillos\u00bb comenzaron por bloquear, pero r\u00e1pidamente decidieron permanecer y ocupar los lugares de bloqueo, haciendo as\u00ed el centro vivo de su movilizaci\u00f3n. Se han montado verdaderos campamentos, en los que se han relevado d\u00eda tras d\u00eda y semana tras semana. Luego, esas operaciones de bloqueo no tienen relaci\u00f3n con un movimiento del trabajo constituido, y tienen a\u00fan menos lugar en el marco de una huelga. Bloqueos de dep\u00f3sitos de carburante han tenido lugar, por ejemplo, sin estar en relaci\u00f3n con una huelga del personal de las refiner\u00edas.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">La otra particularidad de este movimiento es la ausencia de sindicatos o de partidos pol\u00edticos. No solo se ha construido de forma exterior al movimiento obrero, sino igualmente en rechazo a \u00e9ste y de sus formas de movilizaci\u00f3n, muy en particular de la huelga. El comienzo del movimiento ha estado marcado por un rechazo abierto a los sindicatos, juzgados in\u00fatiles, pero igualmente de \u00ablo pol\u00edtico\u00bb, motivado en particular por las responsabilidades de los partidos tradicionales en la gesti\u00f3n de la crisis y de las pol\u00edticas de austeridad. Los \u00abchalecos amarillos\u00bb perecen ser mayoritariamente no sindicados y de una militancia nueva.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Esta constataci\u00f3n se impone, por otra parte, cuando se observa la forma en que se organiza el movimiento, y en particular la rareza de las asambleas generales o de marcos amplios y regulares en su seno de elaboraci\u00f3n democr\u00e1tica. En efecto, no existe marco de centralizaci\u00f3n y de elaboraci\u00f3n de una pol\u00edtica nacional. A veces ni siquiera existe coordinaci\u00f3n a las escalas locales o regionales.<\/p><p style=\"text-align:center;\"><strong>No sindicatos, no huelgas<\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\">La ausencia de sindicatos y de partidos determina evidentemente en gran medida los medios de acci\u00f3n de los que se ha dotado el movimiento. Sin ellos, no hay huelgas, pero tampoco manifestaciones convocadas de la forma tradicional, no hay organizaci\u00f3n centralizada de las jornadas de movilizaci\u00f3n. Los primeros llamamientos (Acto I y II) no hablaban, o casi, de manifestaciones. Se mencionaban en ellos puntos de concentraci\u00f3n que, de hecho, evolucionaron r\u00e1pidamente en enfrentamientos con la polic\u00eda, luego por la fuerza de las cosas a menudo en manifestaciones salvajes, a veces masivas pero igualmente constituidas de una multitud de grupos no coordinados. Este modo de acci\u00f3n se ha convertido en la norma a lo largo de las semanas.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Entonces, ciertamente, estos medios de acci\u00f3n nos son extra\u00f1os o poco familiares, pero a pesar de todo representan potencialmente puntos de convergencia esenciales para nosotros y nosotras.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">El problema de la ocupaci\u00f3n de un lugar, es que si se hace al margen de un centro de trabajo y particularmente sin la huelga, no permite participar a todos y todas. Para tener tiempo, hay que \u00abparar la m\u00e1quina\u00bb y sin la huelga, es imposible para la mayor\u00eda de la clase obrera. Pero la ocupaci\u00f3n tiene la ventaja de ser un punto de reagrupamiento, un espacio de intercambio de opiniones, de debate pol\u00edtico y el lugar de reconstrucci\u00f3n de una experiencia de colectivo. Para todas las personas que no tienen empresas que ocupar, estos bloqueos son los espacios en los que las y los proletarios aislados pueden encontrarse, verse y de una cierta forma tomar las cosas en sus manos.<\/p><p style=\"text-align:center;\"><strong>La radicalizaci\u00f3n: las manifestaciones salvajes y los enfrentamientos<\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\">En este estadio, es importante evocar el paralelo con el movimiento de las jubilaciones y las experiencias de los \u00abcortejos de cabeza\u00bb (parte delantera de las manifestaciones, particularmente aguerrida y preparada para enfrentamiento con la polic\u00eda). Ya entonces (2017), hac\u00edamos la constataci\u00f3n de que una parte de quienes se movilizaban entonces por primera vez lo hac\u00edan fuera de los marcos tradicionales del movimiento obrero y, concretamente, al margen del marco de los cortejos sindicales y pol\u00edticos.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"6504\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=6504\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/france181-iii.jpg?fit=231%2C133&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"231,133\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"france181 iii\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/france181-iii.jpg?fit=231%2C133&amp;ssl=1\" class=\" size-full wp-image-6504 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/france181-iii.jpg?resize=231%2C133&#038;ssl=1\" alt=\"france181 iii\" width=\"231\" height=\"133\" \/><\/p><p style=\"text-align:justify;\">Igual pasa en los \u00abchalecos amarillos\u00bb: la respuesta totalmente desmesurada del gobierno en t\u00e9rminos de represi\u00f3n policial y judicial ha prendido la mecha. Al comienzo de la movilizaci\u00f3n, algunos \u00abchalecos amarillos\u00bb venidos por primera vez a Par\u00eds para lo que pensaban iban a ser simples concentraciones se vieron r\u00e1pidamente confrontados a la violencia de las fuerzas policiales. Luego ha ocurrido lo mismo en las rotondas y los diferentes puntos de bloqueo que han sido disueltos con una gran brutalidad en todo el territorio.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Esta represi\u00f3n ha sido acompa\u00f1ada del desprecio del gobierno y de una campa\u00f1a de denigraci\u00f3n llevada a paso de carga. Todo esto ha acabado por desviar a una amplia franja de los \u00abchalecos amarillos\u00bb de las soluciones legales y \u00abrepublicanas\u00bb. Hacer la experiencia de la naturaleza de clase del Estado, en su defensa de la gente m\u00e1s rica, y de la ilegitimidad de su pol\u00edtica y de su brazo armado no es poca cosa para las y los militantes del movimiento. El episodio de del derribo de las puertas del ministerio de Benjamin Griveaux es un ejemplo&#8230;\u00a1estrepitoso!<\/p><p style=\"text-align:center;\"><strong>Entonces, \u00bfqu\u00e9 hacer?<\/strong><\/p><p style=\"text-align:justify;\">El gobierno no est\u00e1 tranquilo, incluso ha comenzado a retroceder en varios puntos.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Pero para ir m\u00e1s lejos y aguantar, este movimiento tiene necesidad de la movilizaci\u00f3n del movimiento obrero tradicional. Tiene necesidad de \u00abbloquear el pa\u00eds\u00bb realmente y no podr\u00e1 ahorrarse la huelga. Desde este punto de vista, la responsabilidad de la CGT y de las organizaciones sindicales es enorme y, aunque no podamos, solitariamente, invertir la tendencia es importante que intentemos influir en ello. Debemos proponer a nuestra escala los medios de ligar los \u00abchalecos amarillos\u00bb a los dem\u00e1s movimientos del mundo del trabajo y a sus militantes. Proponer, participar y organizar, incluso f\u00edsicamente, la celebraci\u00f3n de manifestaciones solicitadas o no, de cortejos organizados en movilizaciones nacionales es una tarea importante en esta perspectiva. Influir en las estructuras sindicales en las que intervenimos para favorecer su participaci\u00f3n en las citas del movimiento forma igualmente parte de nuestra responsabilidad.<\/p><p style=\"text-align:justify;\">Todo lo que est\u00e1 en juego y el desaf\u00edo para nosotros y nosotras es aliar la espontaneidad y la abundancia de estos medios de acci\u00f3n de los que el movimiento de los \u00abchalecos amarillos\u00bb se ha dotado, al car\u00e1cter masivo y coordinado que podr\u00eda aportar una amplia movilizaci\u00f3n del movimiento obrero a trav\u00e9s de la construcci\u00f3n de numerosas huelgas sectoriales, hacia la construcci\u00f3n de una o varias jornadas de huelga general.<\/p>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para ellos, el Estado es una casta al servicio de otra casta que est\u00e1 por encima cuyo prop\u00f3sito consiste en que paguen los de abajo para proteger a los de arriba. \u00abQueremos vivir, no sobrevivir\u00bb, dice la frase que aparece a menudo pintada sobre los chalecos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":6503,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[25438],"tags":[669960754],"class_list":["post-6502","post","type-post","status-publish","format-aside","has-post-thumbnail","hentry","category-francia","tag-referendum-de-iniciativa-ciudadana","post_format-post-format-aside","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-1GS","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/francia181-i.jpg?fit=275%2C183&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6502","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6502"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6502\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6507,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6502\/revisions\/6507"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6503"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}