{"id":6098,"date":"2018-11-13T06:33:32","date_gmt":"2018-11-13T09:33:32","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=6098"},"modified":"2018-11-13T06:33:33","modified_gmt":"2018-11-13T09:33:33","slug":"debates-la-extrema-derecha-al-poder-en-brasil-y-ahora-eduardo-gudynas-y-alberto-acosta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=6098","title":{"rendered":"Debates &#8211; La extrema derecha al poder en Brasil, \u00bfy ahora?.  Eduardo Gudynas y Alberto Acosta"},"content":{"rendered":"<p><strong>Voces, 2-11-2018<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/semanariovoces.com\/\">http:\/\/semanariovoces.com\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Correspondencia de Prensa, 13-11-2018<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Bolsonaro obliga a una cr\u00edtica de los progresismos y un relanzamiento de las izquierdas en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Am\u00e9rica Latina est\u00e1 siendo aleccionada por el triunfo de Jair Bolsonaro, un pol\u00edtico casi desconocido de extrema derecha, en las elecciones presidenciales de Brasil, as\u00ed como por su contracara, el retroceso del Partido de los Trabajadores y de otros grupos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Urge abordar semejante \u201clecci\u00f3n\u201d sin repetir ni la nutrida informaci\u00f3n circulante de estos d\u00edas ni los an\u00e1lisis simplistas. Adem\u00e1s, tal abordaje debe hacerse desde una mirada latinoamericana, buscando comprender las implicancias para las izquierdas en los dem\u00e1s pa\u00edses. Tarea urgente pues hoy muchos creen confirmada la imposibilidad de cualquier alternativa de izquierda y que el retorno de las derechas es inevitable.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Es importante adelantar que rechazamos esa postura, y m\u00e1s bien vemos en la crisis el semillero de una nueva izquierda latinoamericana que no repita los errores progresistas y se convierta, una vez m\u00e1s, en opci\u00f3n de cambio. En otras palabras, apostar a unas izquierdas que eviten la llegada de otros Bolsonaros en los pa\u00edses vecinos, para lo cual cabe una disecci\u00f3n rigurosa sobre lo sucedido en Brasil. Permanecer en la superficie es insuficiente, y s\u00f3lo se evitar\u00e1 el contagio si se construyen propuestas de cambio profundas, viables y democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Derechas sin disimulos y progresismos que disimulan<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Bolsonaro y sus apoyos expresan una ultraderecha que ya nada disimula ni oculta. Tiene una pr\u00e9dica homof\u00f3bica, ataca a ind\u00edgenas o negros, ironiza con fusilar a militantes de izquierda, o defiende la tortura y la dictadura. Pero no est\u00e1 solo, su racismo y autoritarismo son respaldados por amplios sectores brasile\u00f1os y los contrapesos ciudadanos y pol\u00edticos fueron ineficaces en detenerlo. Esto revela una sociedad brasile\u00f1a mucho m\u00e1s conservadora de lo pensado, en contraste con la pasada pr\u00e9dica del Partido de los Trabajadores (PT), que celebrara el apoyo del \u201cpueblo\u201d y el viraje hacia la \u201cizquierda\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aqu\u00ed ya asoman varias lecciones. Una de las viejas propuestas del PT era democratizar la sociedad brasile\u00f1a, incluyendo mejorar la institucionalidad pol\u00edtica. Pero una vez en el gobierno, el desempe\u00f1o fue muy limitado pues se agrav\u00f3 la dispersi\u00f3n partidaria; se usaron sobornos entre legisladores (recordemos el primer gobierno de Lula da Silva con el mensal\u00e3o); persisti\u00f3 el verticalismo partidario; y paulatinamente se debilit\u00f3 la participaci\u00f3n ciudadana. Esos y otros factores tal vez explican las limitaciones de un \u201ctriunfalismo facilista\u201d ante una sociedad brasile\u00f1a que no era tan izquierdista como parec\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Es evidente que una renovaci\u00f3n de las izquierdas debe aprender de esa din\u00e1mica, y no puede renunciar a democratizar tanto la sociedad como sus propias estructuras partidarias. No hacerlo facilita el surgimiento de oportunistas. Las estructuras pol\u00edticas de izquierda deben, de una vez por todas, ser dignas representantes de sus bases y no meros trampolines desde los que ascienden figuras individuales, con claros rasgos caudillescos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aqu\u00ed sin duda opera el \u201cmiedo a perder la pr\u00f3xima elecci\u00f3n\u201d. En Argentina, el sucesor designado del kirchnerismo perdi\u00f3 la elecci\u00f3n ante el nuevo conservadurismo de Mauricio Macri, justo por hacer algo parecido a lo que ahora ocurri\u00f3 con el PT de Brasil: rechazar los llamados al cambio, abroquelarse e inmovilizarse sobre un n\u00facleo duro. Ese mismo temor es evidente hoy en el gobierno del MAS de Bolivia, y parece asomarse en el FA de Uruguay.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Desarrollo nada nuevo sino senil<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El caso brasile\u00f1o confirma la gran importancia de las estrategias de desarrollo, factor clave al diferenciar entre progresismo e izquierda. El camino seguido por el gobierno de Lula da Silva, el \u201cnuevo desarrollismo\u201d descans\u00f3 otra vez en las exportaciones primarias y la captaci\u00f3n de inversi\u00f3n extranjera, alej\u00e1ndose de muchos reclamos de la izquierda. Este hecho, as\u00ed como los apuntados arriba, expresan que progresismo e izquierda son dos corrientes pol\u00edticas distintas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En efecto, Brasil devino en el mayor extractivista minero y agropecuario del continente. Esto s\u00f3lo es posible aceptando una inserci\u00f3n subordinada en el comercio global y una acci\u00f3n limitada del Estado, justamente al contrario de las aspiraciones de la izquierda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las limitaciones de esas estrategias se disimularon con los jugosos excedentes de la fase de altos precios de las materias primas. Aunque mucho se publicit\u00f3 la asistencia social, el grueso de la bonanza se centr\u00f3 en otras \u00e1reas, tales como el consumismo popular, subsidios y asistencias empresariales (como ocurri\u00f3 con los Planes Agr\u00edcolas y Pecuarios), el apoyo a algunas grandes corporaciones (las llamadas campe\u00f5es\u00a0 nacionales).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esto explica que el \u201cnuevo desarrollismo\u201d fuese apoyado tanto por trabajadores, que disfrutaban de cr\u00e9ditos accesibles como por la elite empresarial que consegu\u00eda dinero estatal para internacionalizarse. Lula da Silva era aplaudido, por razones distintas, tanto en barrios pobres como en el Foro Econ\u00f3mico de Davos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esto comenz\u00f3 a crujir al caer los precios de las materias primas, devel\u00e1ndose que las ayudas mensuales son importantes, pero no sacan realmente a la gente de la pobreza, que persist\u00eda la excesiva concentraci\u00f3n de la riqueza, y que parte del financiamiento a las corporaciones se perdi\u00f3 en redes de corrupci\u00f3n. No se transformaron las esencias de las estrategias de desarrollo. Se profundiz\u00f3 la dependencia de las materias primas, con China como nuevo referente, haciendo que Brasil tuviera la peor balanza comercial f\u00edsica del continente. Se produjo desindustrializaci\u00f3n y fragilidad econ\u00f3mica y financiera. Ese \u201cnuevo desarrollismo\u201d progresista es tan viejo como nuestras propias colonias, pues en aquel entonces arranc\u00f3 el extractivismo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">No se quiso entender que esas estrategias obligaban a usar ciertos instrumentos econ\u00f3micos y pol\u00edticos nada neutros, y m\u00e1s bien contrarios de buena parte de la esencia de izquierda. Para colmo, los progresismos en los pa\u00edses vecinos siguen el mismo sendero. Se alimentaron crisis pol\u00edticas que los progresismos no logran resolver desde la izquierda, y regresaron viejas recetas como el endeudamiento, los controles sobre la movilizaci\u00f3n ciudadana, o flexibilizar normas ambientales y laborales para atraer inversores. Como resultado se generaron condiciones para una restauraci\u00f3n conservadora dej\u00e1ndose servido un Estado y normas que lo har\u00e1n todav\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Ruralidades conservadoras<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El desarrollismo senil requiere del viejo autoritarismo, y por ello distintos sectores como el ruralismo ultraconservador festeja el discurso de Bolsonaro contra los ind\u00edgenas, los campesinos y los sin tierra. Bolsonaro cuenta entre sus apoyos con la \u201cbancada ruralista\u201d, un sector que ya hab\u00eda llegado al anterior gobierno cuando Dilma Rousseff coloc\u00f3 a una de sus l\u00edderes en su gabinete (K\u00e1tia Abreu). Este ejemplo debe alertar a la izquierda, pues distintos actores conservadores y ultraconservadores aprovechan de los progresismos para enquistarse en esos gobiernos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Adem\u00e1s, los progresismos no aseguraron una real reforma agraria o una transformaci\u00f3n de la esencia del desarrollo agropecuario. Recordemos que bajo el primer gobierno de Lula da Silva se difundi\u00f3 la soja transg\u00e9nica en Brasil; un similar proceso de sojizaci\u00f3n ocurri\u00f3 en Uruguay iniciado con Jos\u00e9 Mujica en el MGAP (Ministerio de Ganader\u00eda, Agricultura y Pesca). (1) Los progresismos no lograron explorar alternativas para el mundo rural, insistiendo en el simplismo de los monocultivos de exportaci\u00f3n, sostener al empresariado del campo, y si hay dinero, distribuir asistencias financieras a peque\u00f1os y medianos productores.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las izquierdas, en cambio, deben innovar en una nueva ruralidad, abordando en serio tanto la tenencia como los usos de la tierra, y el rol de proveedores de alimentos no s\u00f3lo para el comercio global sino sobre todo para el propio pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Pobreza y justicia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El PT aprovech\u00f3 distintas circunstancias logrando reducir la pobreza, junto a otras mejoras (como incrementos en el salario m\u00ednimo, formalizaci\u00f3n del empleo, salud, etc.), todo lo cual debe ser aplaudido. Pero, mucho de ese esfuerzo descans\u00f3 en el asistencialismo y reforz\u00f3 la mercantilizaci\u00f3n de la sociedad y la Naturaleza. La bancarizaci\u00f3n y el cr\u00e9dito explotaron (el cr\u00e9dito privado trep\u00f3 del 22% del PBI en 2001 al 60% en 2017). El consumismo se confundi\u00f3 con mejoras de la calidad de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El progresismo aqu\u00ed olvid\u00f3 la meta de la izquierda de desmercantilizar la vida como reacci\u00f3n contra el neoliberalismo del siglo pasado. La idea de justicia se redujo a enfatizar algunos instrumentos de redistribuci\u00f3n econ\u00f3mica, mientras que los derechos ciudadanos segu\u00edan siendo fr\u00e1giles. La izquierda latinoamericana no puede hacerse la distra\u00edda ante el hecho que Brasil est\u00e1 a la cabeza en el n\u00famero de asesinatos de defensores de la tierra en el mundo (57 muertes en 2017 seg\u00fan Global Wittness) y la violencia urbana no ha retrocedido. Las izquierdas no deber\u00edan entramparse en esos reduccionismos, y la justicia social es mucho m\u00e1s que la redistribuci\u00f3n, as\u00ed como la calidad de vida es tambi\u00e9n m\u00e1s que el crecimiento econ\u00f3mico.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Hay futuros posibles<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El PT como otros progresismos sudamericanos, no s\u00f3lo desoy\u00f3 advertencias sobre ese \u201cnuevo desarrollismo\u201d primarizado, sino que activamente combati\u00f3 los debates y ensayos en alternativas al desarrollo. Distintos actores, tanto nacionales como extranjeros, aplaud\u00edan complacientes sin escuchar las voces de alarma, con el pretexto perverso de no hacerle el juego a la derecha.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A pesar de todo, en Brasil y en el resto del continente hay m\u00faltiples resistencias y alternativas que se construyen cotidianamente. Ellas ofrecen inspiraciones para una recuperaci\u00f3n de la izquierda, desde la cr\u00edtica al desarrollismo, los ensayos para abandonar la dependencia extractivista o la salvaguarda los derechos ciudadanos. All\u00ed est\u00e1n los insumos para una nueva izquierda comprometida con horizontes emancipatorios.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La renovaci\u00f3n de las izquierdas debe asumir la cr\u00edtica y la autocr\u00edtica, cueste lo que cueste, para aprender y desaprender de estas experiencias recientes. Se mantienen conocidos desaf\u00edos y se suman nuevas urgencias. La izquierda latinoamericana debe avanzar en alternativas al desarrollo, debe ser ambientalista en el respeto a la Naturaleza y feminista para enfrentar el patriarcado, persistir en el compromiso socialista con remontar la inequidad social, y decolonial para superar el racismo y la exclusi\u00f3n. Todo esto demanda siempre m\u00e1s democracia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">* Eduardo Gudynas es investigador en el Centro Latino Americano de Ecolog\u00eda Social en Uruguay; Alberto Acosta, economista, fue presidente de la Asamblea Constituyente de Ecuador y candidato a la presidencia por la Unidad Plurinacional de las Izquierdas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><u>Nota <\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">1) Mujica ejerci\u00f3 como ministro (2005-2009), durante el primer gobierno del Frente Amplio (2005-2010) presidido por Tabar\u00e9 V\u00e1zquez. (Redacci\u00f3n Correspondencia de Prensa]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El caso brasile\u00f1o confirma la gran importancia de las estrategias de desarrollo, factor clave al diferenciar entre progresismo e izquierda. 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