{"id":573,"date":"2016-06-07T19:33:07","date_gmt":"2016-06-07T19:33:07","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=573"},"modified":"2016-06-07T19:33:08","modified_gmt":"2016-06-07T19:33:08","slug":"colombia-dialogos-para-la-paz-entre-la-violencia-fisica-y-estructural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=573","title":{"rendered":"Colombia. Di\u00e1logos para la paz: entre la violencia f\u00edsica y estructural"},"content":{"rendered":"<p><strong>Colombia.\u00a0<\/strong><strong>Di\u00e1logos para la paz<\/strong><\/p>\n<p><strong>Entre la violencia f\u00edsica y estructural<\/strong><\/p>\n<p><strong>Camila Andrea Galindo y John Freddy G\u00f3mez *<\/strong><\/p>\n<p><strong>Viento Sur \u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/\">http:\/\/www.vientosur.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Las actuales negociaciones, denominadas di\u00e1logos de paz, entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia &#8211; Ej\u00e9rcito del Pueblo (de aqu\u00ed en adelante FARC-EP) y el Gobierno Nacional de Colombia, dieron inicio de manera formal el d\u00eda 26 de agosto del a\u00f1o 2012. Estas negociaciones tienen como fin dar por terminado el conflicto armado entre los dos actores pactantes. Ahora bien, cabe traer a colaci\u00f3n las expectativas actuales sobre un proceso de negociaci\u00f3n con el Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional \u2013ELN-.<\/p>\n<p>Este proceso de negociaci\u00f3n entre el gobierno colombiano y las FARC-EP-, que se est\u00e1 efectuando en La Habana, Cuba, est\u00e1 subordinado bajo ciertos criterios inamovibles e innegociables como se percibe de las declaraciones del presidente de Colombia dentro de las cuales se puede destacar la que hizo en julio de 2015 en el \u201cColombia Summit\u201d evento para empresarios- en donde expres\u00f3 que: \u00abEs importante que est\u00e9n tranquilos porque nuestro modelo econ\u00f3mico no est\u00e1 incluido en las negociaciones, simplemente estamos negociando cinco puntos espec\u00edficos que de llegar a concretarse podemos estar creciendo 2% adicional por siempre en Colombia\u00bb. Redacci\u00f3n Econom\u00eda, 2015]<\/p>\n<p>Es as\u00ed como se hace evidente que en los actuales di\u00e1logos no se est\u00e1 discutiendo las relaciones que han generado y perpetuado el conflicto en Colombia, y por lo cual nos surgen diversos cuestionamientos: \u00bfQu\u00e9 se est\u00e1 negociando? \u00bfCu\u00e1les son los intereses de las partes? \u00bfQu\u00e9 se piensa transformar?<\/p>\n<p>Frente a esto, proponemos que los conflictos sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos del pa\u00eds deben ser observados bajo las diferentes formas de dominaci\u00f3n de las relaciones socio-econ\u00f3micas en el capitalismo y de la instrumentalizaci\u00f3n de las distintas formas de violencia en el pa\u00eds. Por medio de esta perspectiva observamos como el Estado colombiano impone, a trav\u00e9s de la manipulaci\u00f3n de los medios masivos de comunicaci\u00f3n, una forma de entender las negociaciones de La Habana ligada con el fin del conflicto, el llamado pos-conflicto.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante evidenciaremos como este \u201cpos-conflicto\u201d ha servido para la legitimaci\u00f3n de la intensificaci\u00f3n de reformas econ\u00f3micas y la profundizaci\u00f3n de un modelo productivo financiarizado, dependiente, reprimarizado y por ende extractivista, que se concreta en la violencia estructural. Esta manipulaci\u00f3n gira entorno de mantener y llevar a feliz t\u00e9rmino las negociaciones en La Habana, con el fin de llegar al cese del conflicto armado en el pa\u00eds, la violencia f\u00edsica.<\/p>\n<p>El gobierno ha instrumentalizado las negociaciones de paz, para imponer y legitimar ciertas reformas denominadas por el presidente Santos, \u201clos sacrificios para la paz\u201d. Estos sacrificios se han intensificado en los dos \u00faltimos a\u00f1os debido en parte a la debacle de la econom\u00eda colombiana, y en general, de las econom\u00edas perif\u00e9ricas y dependientes, en el entendido que la ca\u00edda de los precios de las materias primas incide de manera directa en las balanzas comerciales del pa\u00eds y en el d\u00e9ficit fiscal de los Estados.<\/p>\n<p>Estas reformas radicalizan la explotaci\u00f3n, opresi\u00f3n y despojo, ocasionando un aumento del descontento social, el cual ha sido manejado por medio de la manipulaci\u00f3n en torno a los di\u00e1logos de paz; y cristaliza as\u00ed el inter\u00e9s del gobierno de pacificar el territorio con el fin de aumentar la inversi\u00f3n extranjera directa en el pa\u00eds a trav\u00e9s de la imposici\u00f3n e intensificaci\u00f3n de la violencia estructural en la sociedad, y aunque suene contradictorio, el aumento de la violencia f\u00edsica\/1.<\/p>\n<p>Es de nuestro inter\u00e9s realizar una serie de art\u00edculos en donde pongamos en evidencia con m\u00e1s desarrollo las situaciones que hemos denunciado anteriormente en torno a \u201cLos di\u00e1logos de Paz\u201d, con el fin de analizar desde otra perspectiva lo que ha sido el contexto colombiano en los \u00faltimos a\u00f1os desde el anuncio del inicio de las negociaciones. El presente art\u00edculo consiste en el primero de esta serie.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> El conflicto socio- econ\u00f3mico en Colombia y las diferentes formas de violencia en el capitalismo<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Las actuales negociaciones parten de diferentes intereses. En un extremo se encuentran las FARC-EP, que propende por poner fin a la violencia armada y dar paso a la disputa pol\u00edtica por el devenir del pa\u00eds; y en el otro extremo, se posiciona el inter\u00e9s del gobierno, el cual se sustenta en la pacificaci\u00f3n de los territorios con el objetivo de aumentar la Inversi\u00f3n Extranjera Directa, como fuente del binomio: crecimiento econ\u00f3mico igual a desarrollo. El discurso ha sido manejado maquiav\u00e9licamente por el gobierno, que sustenta su inter\u00e9s en los di\u00e1logos de paz con el fin de generar una reconciliaci\u00f3n en la sociedad; sin embargo, en la realidad refuerza, aumenta y fortalece la exclusi\u00f3n social y el apartheid econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Los di\u00e1logos de paz parten de la pretensi\u00f3n de cerrar un ciclo de violencia en el pa\u00eds. Este ciclo de violencia puede ser rastreada seg\u00fan el enfoque epistemol\u00f3gico con el cual se afronte dicho proceso hist\u00f3rico. Entre dichos acercamientos y exposiciones encontramos tanto miradas de corto plazo que fundamentan su explicaci\u00f3n en una observaci\u00f3n de factores o en la suma de ellos \u2013dando como fin un alto grado de reduccionismo-, como investigaciones basadas en an\u00e1lisis de largo aliento que parten del estudio estructural del origen de la violencia en el pa\u00eds. Estas investigaciones se sustentan en las relaciones tanto sociales como econ\u00f3micas en la sociedad, brindando una explicaci\u00f3n mucho m\u00e1s compleja que la mera suma de los factores-\/2.<\/p>\n<p>Por medio de estas interpretaciones de los or\u00edgenes y actualidad de la violencia en Colombia, se pueden encontrar la pluralidad de enfoques, desde los cuales se observa el proceso de negociaci\u00f3n entre las FARC EP y el gobierno colombiano, de los cuales se desprenden m\u00faltiples posicionamientos acerca del proceso que se lleva a cabo actualmente en La Habana, Cuba.<\/p>\n<p>Nuestro enfoque para abordar los \u201cdi\u00e1logos de paz\u201d, parte de un an\u00e1lisis estructural de la violencia en Colombia, que puede ser rastreada desde principios de la Rep\u00fablica y que tiene como detonante la gran acumulaci\u00f3n de tierra en el pa\u00eds, debido en parte a la necesidad de financiamiento del Estado colombiano en el siglo XIX lo que introdujo la titularizaci\u00f3n de tierras a terratenientes, militares y pol\u00edticos, conllevando a una alta tasa de desposesi\u00f3n de territorios de miles de comunidades, con el fin de mantener y posicionar una hegemon\u00eda pol\u00edtica y econom\u00eda en el pa\u00eds. (G\u00f3mez Celi &amp; Galindo Mart\u00ednez, 2016)<\/p>\n<p>Dicho proceso dar\u00e1 inicio a un ciclo hist\u00f3rico de altas y bajas tasas de violencia e intensificaci\u00f3n de estas en ciertos periodos del siglo XIX y XX, y lleva en sus huestes la acumulaci\u00f3n originaria y por desposesi\u00f3n en nuestra sociedad, dando como resultado hist\u00f3rico la expulsi\u00f3n de millones de campesinos hacia los centros urbanos en el pa\u00eds con el fin de imponer las relaciones sociales y econ\u00f3micas particulares del sistema capitalista.<\/p>\n<p>Estas relaciones est\u00e1n basadas en la explotaci\u00f3n, opresi\u00f3n y despojo de la sociedad, lo que lleva en s\u00ed la instrumentalizaci\u00f3n del poder por medio de por lo menos dos tipos de violencia en la sociedad: la violencia f\u00edsica, y la estructural, Hannah Arendt plante\u00f3 que: \u201cla violencia &#8211; a diferencia del poder o la fuerza- siempre necesita herramientas\u201d (Arendt, 2006, p\u00e1g. 10), esto llevado a nuestro an\u00e1lisis conlleva a que cada tipo de violencia posee diferentes herramientas o se vale de diferentes medios, lo que puede evidenciarse en tanto que la violencia f\u00edsica utiliza la industria militar y la violencia estructural se expresa por medio de la determinaci\u00f3n de ciertas formas de relaciones socio-econ\u00f3micas que producen y reproducen el sistema.<\/p>\n<p>Los diferentes tipos de violencia, se expresan como una totalidad abierta, como planteaba Henry Lefebvre: \u201cuna totalidad \u201cabierta\u201d puede envolver otras totalidades igualmente abiertas, pudi\u00e9ndose implicarse a profundidad, etc. La noci\u00f3n de totalidad abierta corresponde a otro tipo de investigaci\u00f3n y de pensamiento filos\u00f3fico\u201d (2011, p\u00e1g. 105). Por lo cual sostenemos que los diferentes tipos de violencia se comportan como totalidades abiertas puesto que no se excluyen, en realidad se articulan con el fin de ocasionar relaciones de control, subordinaci\u00f3n y manipulaci\u00f3n en la sociedad.<\/p>\n<p>Sobre estas dos formas de violencia en la sociedad analizaremos los procesos de negociaci\u00f3n del fin del conflicto armado entre las FARC-EP y el gobierno colombiano, desde una mirada estructural, relacional y compleja, desde la cual sopesaremos las transformaciones reales de este proceso autodenominado por sus actores \u201cdi\u00e1logos de paz\u201d en el recorrido de estos \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Para entender la violencia f\u00edsica y estructural antes debemos observar que significa la violencia en s\u00ed, para lo cual retomamos una de las definiciones aportadas por Walter Benjam\u00edn:<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] la violencia, para comenzar, s\u00f3lo puede ser buscada en el reino de los medios y no en el de los fines. [\u2026] Puesto que si la violencia es un medio, podr\u00eda parecer que el criterio para su cr\u00edtica esta ya dado, sin m\u00e1s. Esto se plantea en la pregunta acerca de si la violencia, en cada caso espec\u00edfico, constituye un medio para fines justos o injustos\u201d (Benjamin, 1999, p\u00e1gs. 3 &#8211; 4)<\/p>\n<p>Es decir, que la violencia se presenta como una herramienta para la consolidaci\u00f3n de un fin determinado por ciertas relaciones.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> la violencia en Colombia<\/strong><\/li>\n<li><strong> La violencia f\u00edsica en los \u201cdi\u00e1logos de paz\u201d en Colombia<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La violencia f\u00edsica se presenta como la forma corp\u00f3rea de subordinaci\u00f3n de un sujeto por otro, es decir, la imposici\u00f3n de ciertas din\u00e1micas por medio de la fuerza f\u00edsica de un sujeto a otro o de una colectividad a otra.<\/p>\n<p>La negociaci\u00f3n entre las FARC-EP y el gobierno colombiano se presenta al mundo como la negociaci\u00f3n del fin del conflicto armado en el pa\u00eds, violencia que se expresa por medio de la sujeci\u00f3n y\/o eliminaci\u00f3n f\u00edsica que ha dejado cientos de miles de muertos en el pa\u00eds e innumerables vej\u00e1menes para con la sociedad.<\/p>\n<p>Este conflicto mantiene como sujetos activos al Estado colombiano, las fuerzas para-estatales \u201cParamilitares\u201d, y las guerrillas colombianas, entre otros sectores beligerantes en el pa\u00eds. Estos actores han instrumentalizado en mayor o menor medida la violencia f\u00edsica, como el recurso primordial para lograr sus fines. Lo cual se puede evidenciar en los datos que ha recogido el Centro Nacional de Memoria Hist\u00f3rica en el periodo de 1958 a 2012, en donde se observa que el conflicto armado en este periodo de tiempo ha ocasionado la muerte de 218 094 personas, el secuestro de 27 023 personas, el asesinato selectivo de 150 000 personas, 1982 masacres con 11 751 v\u00edctimas, 25 007 desapariciones forzadas, 1754 v\u00edctimas de violencia sexual, 5 712 506 personas desplazadas de maneras forzada de sus territorios, y al menos 95 atentados terroristas (2012); datos que ejemplifican el accionar de la violencia f\u00edsica en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Estas cifras ejemplifican de una manera cuantitativa la violencia f\u00edsica en el pa\u00eds, en aproximadamente 5 d\u00e9cadas. Esta forma sistem\u00e1tica de violencia f\u00edsica tiene como damnificados al conjunto de la sociedad colombiana, que vive d\u00eda a d\u00eda una alta tasa de zozobra en una sociedad totalmente deteriorada.<\/p>\n<p>El fin del conflicto armado en Colombia es totalmente necesario; sin embargo, esto no puede significar que se oculte el aumento de la violencia estructural en el pa\u00eds y mucho menos que el gobierno legitime estas reformas \u2013tanto econ\u00f3micas, pol\u00edticas y sociales- por medio de la manipulaci\u00f3n en torno a las negociaciones. Tampoco se puede equiparar el apoyo a favor del fin conflicto armado en el pa\u00eds con el apoyo al gobierno de Juan Manuel Santos.<\/p>\n<p>La violencia f\u00edsica en el pa\u00eds durante los di\u00e1logos de La Habana no ha cesado, por el contrario, la violencia f\u00edsica se ha instrumentalizado y focalizado hacia los l\u00edderes sociales. Los asesinatos en el transcurso del a\u00f1o 2016 ya sobrepasan los 100 l\u00edderes y lideresas sociales, lo cual ejemplifica que la violencia f\u00edsica en el pa\u00eds no se ha reducido de ninguna manera y que en el futuro cercano se observa una profundizaci\u00f3n de este tipo de violencia, debido en gran parte a la profundizaci\u00f3n del modelo econ\u00f3mico colombiano que parte de la explotaci\u00f3n de los bienes comunes -que como evidenciamos anteriormente no est\u00e1 en discusi\u00f3n-, pero que si se profundiza por parte del gobierno bajo el blindaje de los denominados \u201csacrificios para la paz\u201d.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> La intensificaci\u00f3n de la violencia econ\u00f3mica estructural en la sociedad<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La violencia estructural parte de la implantaci\u00f3n de determinadas relaciones de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la vida material. Estas relaciones se concretan en las relaciones sociales y econ\u00f3micas que se comportan como totalidades abiertas. Las relaciones sociales se expresan por el relacionamiento entre sujetos y las relaciones econ\u00f3micas se expresan en las relaciones entre los sujetos y la naturaleza. (Bensa\u00efd, 2003) Como evidencia Ernest Mandel este tipo de violencia estructural es intr\u00ednseco al Estado.<\/p>\n<p>\u201cPor tanto, el nacimiento del Estado es producto de una doble transformaci\u00f3n: la aparici\u00f3n de un sobreproducto social permanente, que permite liberar a una parte de la sociedad de la obligaci\u00f3n de efectuar un trabajo para asegurar su subsistencia, la cual crea con ello las condiciones materiales para su especializaci\u00f3n en funciones de acumulaci\u00f3n y administraci\u00f3n; una transformaci\u00f3n social y pol\u00edtica que permite excluir a los dem\u00e1s miembros de la colectividad del ejercicio de las funciones pol\u00edticas, que eran anteriormente patrimonio de todos\u201d. (Mandel, 1977)<\/p>\n<p>En el sistema capitalista las relaciones sociales parten de la divisi\u00f3n de la sociedad en dos clases irreconciliables debido a que en tanto por un lado la producci\u00f3n se expresa desde un proceso social, por el otro lado la acumulaci\u00f3n se hace de manera individual, trayendo consigo la acumulaci\u00f3n de capital en pocas manos, mientras la gran mayor\u00eda de la sociedad tienen que vender su fuerza de trabajo en la cual se evidencia la desposesi\u00f3n de tiempo de trabajo es decir tiempo de vida la cual es apropiada por la clase capitalista, esto debido a la enajenaci\u00f3n previa de los medios de producci\u00f3n y la implantaci\u00f3n de las relaciones capitalistas de reproducci\u00f3n en el sistema.<\/p>\n<p>Estas relaciones generan la alienaci\u00f3n, el fetichismo de la mercanc\u00eda y la posterior reificaci\u00f3n en la sociedad, debido en parte a la separaci\u00f3n entre el trabajo material e intelectual, la divisi\u00f3n del trabajo y la posterior divisi\u00f3n internacional del trabajo. Estas relaciones se basan en el predominio del valor de cambio por encima del valor de uso.<\/p>\n<p>El Estado capitalista por medio de la manipulaci\u00f3n ideol\u00f3gica consolida la dominaci\u00f3n de clase como lo expone Ernest Mandel, por lo cual el Estado parte del blindaje de dichas relaciones socio-econ\u00f3micas y pretende profundizarlas conforme al inter\u00e9s de clase que representa.<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] la dominaci\u00f3n de una clase sobre otra, es absolutamente indispensable que los productores, los miembros de la clase explotada, sean manipulados para que acepten como inevitable, permanente y justo el hecho de que una minor\u00eda se apropie del excedente social [\u2026]\u201d (Mandel, 1977)<\/p>\n<p>Es decir que la violencia econ\u00f3mica estructural, puede ser explicada a partir del aumento de la tasa de explotaci\u00f3n de trabajo en la sociedad, de opresi\u00f3n -por medio de la fiscalidad Estatal-, y por medio de la desposesi\u00f3n de la calidad de vida de los sujetos en la sociedad -desposesi\u00f3n de bienes comunes y de bienes p\u00fablicos, entendidos como gastos sociales, que se interpretan como algo natural e intr\u00ednseco en la sociedad (O\u2019Connor, 1981)<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> La violencia estructural en las negociaciones de La Habana<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Con la puesta en marcha de las negociaciones, el Estado colombiano manifest\u00f3 de mano del presidente Santos no estar negociando el modelo econ\u00f3mico en la Habana, lo cual se sustenta en la relaci\u00f3n estrecha entre el Estado Colombiano y el modelo econ\u00f3mico en el pa\u00eds; como plantea James O\u2019Connor el Estado debe cumplir con dos funciones b\u00e1sicas, que parten de la intensificaci\u00f3n de la acumulaci\u00f3n privada de la riqueza social producida por el conjunto de la sociedad y la legitimaci\u00f3n del Estado por medio del instrumento del gasto social, las cuales son intr\u00ednsecamente contradictorias.<\/p>\n<p>\u201cEsto significa que el Estado debe intentar mantener o crear condiciones en las cuales sea posible la acumulaci\u00f3n rentable de capital. Adem\u00e1s, el Estado debe tratar tambi\u00e9n de mantener o crear las condiciones necesarias a la armon\u00eda social. Un Estado capitalista que empleara abiertamente sus fuerzas coercitivas para ayudar a una clase a acumular capital a expensas de otras clases, perder\u00eda su legitimidad y socavar\u00eda por tanto el fundamento de la lealtad y el apoyo de que gozara. Pero un Estado que ignorara la necesidad de favorecer el proceso de acumulaci\u00f3n de capital se arriesgar\u00eda a agotar la fuente de su propio poder: la capacidad de la econom\u00eda de generar excedentes y los impuestos sobre este excedente (como sobre otras formas de capital)\u201d (O\u2019Connor, 1981)<\/p>\n<p>El Estado colombiano ha transferido parcialmente dicha forma de legitimaci\u00f3n desde el proceso de gasto social hacia el proceso de negociaci\u00f3n en la Habana; es decir, que la forma de legitimaci\u00f3n del Estado colombiano no pasa por la incorporaci\u00f3n de inversi\u00f3n en proyectos o servicios sociales, sino a trav\u00e9s del pretendido fin del conflicto.<\/p>\n<p>Este fin del conflicto es manipulado por medio de los aparatos ideol\u00f3gicos del Estado para redefinir el significado del actual proceso d\u00e1ndole una matriz de entendimiento referente al fin del conflicto o el tan referido por los medios de comunicaci\u00f3n \u201cposconflicto\u201d, que como hemos rese\u00f1ado es una de las tantas ficciones que impone el Estado por medio de la violencia estructural.<\/p>\n<p>Es decir que en parte el Estado colombiano procura postergar la contradicci\u00f3n entre la legitimaci\u00f3n y la acumulaci\u00f3n debido a la incorporaci\u00f3n de las negociaciones en La Habana, pero este no es el \u00fanico fin, puesto que como ha manifestado el gobierno Colombiano, el fin del conflicto armado traer\u00e1 consigo una intensificaci\u00f3n de la Inversi\u00f3n Extranjera Directa en el pa\u00eds, generando as\u00ed una mayor inversi\u00f3n de capital y por ende una mayor tasa de explotaci\u00f3n del trabajo, una intensificaci\u00f3n del despojo de bienes comunes y p\u00fablicos, y la potencializaci\u00f3n de la opresi\u00f3n por medio de la implementaci\u00f3n de impuestos regresivos e indirectos en la sociedad.<\/p>\n<p>La violencia econ\u00f3mica estructural se ha profundizado en los \u00faltimos dos a\u00f1os, debido a la recesi\u00f3n econ\u00f3mica internacional que produjo la ca\u00edda de los precios de las Commodities afectando directamente a pa\u00edses con altas tasas de reprimarizaci\u00f3n y de dependencia hacia las metr\u00f3polis.<\/p>\n<p>Estas reformas han sido gestionadas por el Estado colombiano, y en particular por el gobierno en cabeza del presidente Santos, que manifiesta su \u00edntima relaci\u00f3n con el gran capital. Algunas de las manifestaciones de la violencia estructural, legitimadas por medio de los sacrificios para la paz desde el Estado son\/3:<\/p>\n<p>* Reformas tributarias completamente regresivas e indirectas que benefician al gran capital en contra prestaci\u00f3n al bienestar de la sociedad en conjunto.<\/p>\n<p>* La intensificaci\u00f3n del modelo productivo extractivo de corte financiero que implica la destrucci\u00f3n de los territorios y una gran tasa de desplazamiento de comunidades, y por ende la eliminaci\u00f3n de relaciones basadas en el valor de uso.<\/p>\n<p>* Los nulos aumentos de salarios en el pa\u00eds, que profundizan la superexplotaci\u00f3n del trabajo en Colombia y que perjudica a las capas con menor poder adquisitivo en la sociedad beneficiando por otro lado a las grandes empresas Nacionales, Multinacionales y Trasnacionales.<\/p>\n<p>* El aumento de las tasas de inter\u00e9s con el fin de postergar la fuga de capitales desde el pa\u00eds, ocasionando una mayor tasa de absorci\u00f3n de capital financiero especulativo en contra prestaci\u00f3n de la sociedad colombiana.<\/p>\n<p>* Reducci\u00f3n de impuestos a las grandes empresas petroleras con el fin de mantener las grandes ganancias de dicho sector con la complicidad del Estado en temas como el abuso laboral, el despido sin justa causa y la violaci\u00f3n de la dignidad del trabajador.<\/p>\n<p>* Reducci\u00f3n dram\u00e1tica de la inversi\u00f3n en los derechos sociales, culturales y pol\u00edticos, con el fin de honrar el pago del servicio de la deuda p\u00fablica.<\/p>\n<p>* Implementaci\u00f3n de un Plan Nacional de Desarrollo completamente lesivo para la totalidad de la sociedad colombiana, en aspectos como salud, educaci\u00f3n, protecci\u00f3n social y derechos territoriales, entre otros, que benefician la incorporaci\u00f3n de la mercantilizaci\u00f3n de los derechos sociales, y la mercantilizaci\u00f3n y financiarizaci\u00f3n de la naturaleza.<\/p>\n<p>* Privatizaci\u00f3n de empresas y servicios del sector p\u00fablico con lo cual se recrudece el d\u00e9ficit fiscal en el pa\u00eds, mientras las rentas de estas empresas se transfieren al sector privado.<\/p>\n<p>En las anteriores reformas se observa un incremento de la violencia econ\u00f3mico estructural, mientras se legitima esta violencia que se materializa en reformas por medio de la manipulaci\u00f3n de las negociaciones que pretenden el fin de un conflicto que d\u00eda a d\u00eda se ve intensificado por la profundizaci\u00f3n del modelo econ\u00f3mico totalmente irracional en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>La violencia estructural tambi\u00e9n se expresa en el actual proceso de paz, por la v\u00eda de los medios masivos de comunicaci\u00f3n y\/o los aparatos ideol\u00f3gicos del Estado, que determinan cierta forma de entender las negociaciones e implantan en la sociedad una idea manipulada de las mismas.<\/p>\n<p>Esta manipulaci\u00f3n genera un acercamiento direccionado por las elites estatales y econ\u00f3micas en el pa\u00eds con el fin \u00faltimo del lucro individual y\/o de clase. Es as\u00ed como las negociaciones entre las FARC-EP y el gobierno colombiano son interpretadas y reproducidas por dichos medios de comunicaci\u00f3n como el proceso por el cual se llegar\u00e1 al fin del conflicto social.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se trata de otorgar a estas negociaciones el concepto de di\u00e1logos de paz con el fin de atribuirle a dicho proceso un alcance que no tiene, ni debe tener debido a la limitada participaci\u00f3n de la sociedad, puesto que tan solo se toma en consideraci\u00f3n las dos partes negociantes de una sociedad totalmente compleja y que tiene como bases la negativa de la negociaci\u00f3n del sistema econ\u00f3mico del cual parte la violencia socio-econ\u00f3mico en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>En este escenario tambi\u00e9n podemos referirnos a la din\u00e1mica de inclusi\u00f3n y exclusi\u00f3n de los sujetos, debido a la favorabilidad o no de las negociaciones de paz y por ende al apoyo al gobierno colombiano. Es decir que toda forma de critica a las negociaciones de paz es catalogado como ideas retrogradas y violentas, mientras que todo apoyo al gobierno colombiano se muestra como el camino a seguir de cualquier forma democr\u00e1tica y progresista, ocasionando as\u00ed una reducci\u00f3n de los ideales bajo la subordinaci\u00f3n entorno a las negociaciones.<\/p>\n<p>Esta violencia estructural, genera una subjetivaci\u00f3n en diferentes l\u00edderes pol\u00edticos progresistas en el pa\u00eds que subsumen sus ideales con el fin de apoyar al gobierno en las negociaciones de La Habana debido en gran parte a una nostalgia populista en Colombia, que distancia el inter\u00e9s de emancipaci\u00f3n de las relaciones socio-econ\u00f3micas a la intervenci\u00f3n estatal por medio de reformas t\u00edmidas al sistema antes que la transformaci\u00f3n de ra\u00edz del mismo.<\/p>\n<p>En el \u00faltimos meses hemos observado la baja favorabilidad del gobierno colombiano que ronda tan solo un 20 % en contra del 80 % de negatividad del mismo, esto debido en gran parte a la crisis econ\u00f3mica latente en la sociedad, a las altas tasas de corrupci\u00f3n en el pa\u00eds, a las pol\u00edticas de privatizaci\u00f3n, a la crisis de los derechos sociales debido a la baja inversi\u00f3n estatal y la crisis clim\u00e1tica por la cual pasa gran parte de los territorios en Colombia, entre otros factores que evidencian el hast\u00edo del gobierno que representa el presidente Santos. Este hast\u00edo de la poblaci\u00f3n es desdibujado debido a la manipulaci\u00f3n en torno a las negociaciones en La Habana que hace las veces de legitimaci\u00f3n de un gobierno totalmente represivo tanto f\u00edsica como estructuralmente.<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, hemos observado la conformaci\u00f3n del nuevo gabinete del gobierno nacional, -el cual est\u00e1 compuesto por la absorci\u00f3n de diferentes representantes pol\u00edticos de izquierda-. El denominado gabinete para la paz tiene como fin desde el gobierno hacer las veces de legitimador de \u00faltima instancia e implementar en un futuro cercano todas las reformas econ\u00f3micas neoliberales en el pa\u00eds bajo la bandera de una reconciliaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>De lo anterior podemos concluir que las negociaciones que actualmente se adelantan no las podemos percibir como un escenario que va a traer un pos-conflicto, pues las ra\u00edces del conflicto no han sido objeto de negociaci\u00f3n. En este entendido se puede llegar a plantear un pos-acuerdo, escenario que va a estar marcado por la profundizaci\u00f3n de la violencia f\u00edsica y estructural, por las razones expuestas anteriormente en tanto la violencia f\u00edsica hacia dirigentes sociales y la violencia estructural por medio de los sacrificios para la paz.<\/p>\n<p>En pr\u00f3ximos art\u00edculos esperamos abordar en concreto como estos sacrificios para la paz pueden ser evidenciados como formas de violencia estructural y otros llamados de atenci\u00f3n sobre las negociaciones.<\/p>\n<p>* Camila Andrea Galindo y John Freddy G\u00f3mez, Integrantes de la Plataforma Ciudadana por la Auditoria de la Deuda P\u00fablica (Colombia).<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>1\/ \u201cEl Cinep asegur\u00f3 que en 2015 se reportaron 2.047 hechos victimizantes, la mayor\u00eda son amenazas contra la vida de los defensores: 1.061 casos. Desde 2012, a\u00f1o en el que iniciaron los di\u00e1logos de paz con la guerrilla de las Farc, las amenazas han aumentado de forma exponencial: en tan solo cuatro a\u00f1os ha habido un crecimiento de este fen\u00f3meno del 107%.\u201d (Redacci\u00f3n Judicial, 2016)<\/p>\n<p>2\/ Para ver algunas de estas aproximaciones revisar: Informe de la comisi\u00f3n hist\u00f3rica del conflicto y sus v\u00edctimashttp:\/\/www.mesadeconversaciones.com&#8230;<\/p>\n<p>3\/ Para una mayor evidencia de la intensificaci\u00f3n de la violencia estructural observar los siguientes art\u00edculos: (G\u00f3mez Celi &amp; Galindo Mart\u00ednez, La deuda en Colombia como factor de consolidaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n del sistema socio-econ\u00f3mico, 2016) y (G\u00f3mez Celi &amp; Galindo Mart\u00ednez, Correlaci\u00f3n de fuerzas y perspectivas del paro del 17 de marzo, 2016)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las actuales negociaciones, denominadas di\u00e1logos de paz, entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia &#8211; Ej\u00e9rcito del Pueblo (de aqu\u00ed en adelante FARC-EP) y el Gobierno Nacional de Colombia, dieron inicio de manera formal el d\u00eda 26 de agosto del a\u00f1o 2012. Estas negociaciones tienen como fin dar por terminado el conflicto armado entre los dos actores pactantes. Ahora bien, cabe traer a colaci\u00f3n las expectativas actuales sobre un proceso de negociaci\u00f3n con el Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional \u2013ELN-&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212],"class_list":["post-573","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","tag-america-latina","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-9f","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/573","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=573"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/573\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":576,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/573\/revisions\/576"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=573"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=573"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=573"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}