{"id":557,"date":"2016-06-07T19:12:34","date_gmt":"2016-06-07T19:12:34","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=557"},"modified":"2016-06-07T19:12:34","modified_gmt":"2016-06-07T19:12:34","slug":"venezuela-tiempo-de-plagas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=557","title":{"rendered":"Venezuela. Tiempo de plagas"},"content":{"rendered":"<p><strong>Venezuela\u00a0<\/strong><strong>Tiempo de plagas <\/strong><\/p>\n<p><strong>La situaci\u00f3n que vive Venezuela desaf\u00eda el cl\u00e1sico concepto de crisis. Entre otras razones porque se prev\u00e9 la emergencia de una sociedad bien distinta. Quiz\u00e1 mejor. Quiz\u00e1 peor. En todo caso, est\u00e1 en curso una profunda mutaci\u00f3n, probablemente la m\u00e1s trascendente.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ra\u00fal Zibechi, desde Barquisimeto<\/strong><\/p>\n<p><strong>Brecha, Montevideo, 3-6-2016\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/brecha.com.uy\/\">http:\/\/brecha.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed se ha desarrollado un complejo proceso revolucionario donde una camarilla terriblemente corrupta y apol\u00edtica termin\u00f3 haci\u00e9ndose del poder. La cueva de g\u00e1ngsteres que le quit\u00f3 a la clase obrera venezolana diez veces el valor de su trabajo. Si alguien en el mundo ha podido hacer semejante desm\u00e1n con la poblaci\u00f3n que lo diga\u201d, escribi\u00f3 la semana pasada Roland Denis, fil\u00f3sofo, militante social y viceministro del gobierno de Hugo Ch\u00e1vez en sus primeros a\u00f1os (Aporrea, 19-V-16).<\/p>\n<p>Es tan sencillo acusar de la situaci\u00f3n que vive actualmente Venezuela a enemigos externos e internos del proceso bolivariano, que los hay y muchos, como dif\u00edcil aceptar los desvar\u00edos que se fueron acumulando con los a\u00f1os. No hay gas. Aunque es monopolio del Estado, que produce y exporta hidrocarburos a granel. No hay cemento. Inexplicable, porque las f\u00e1bricas, todas estatales, trabajan y producen. Sin duda las mafias desv\u00edan la producci\u00f3n para beneficio de viejas y nuevas elites con fuerza suficiente como para hacerlo: tramas de poder que Denis califica como \u201ccueva de ladrones\u201d, en las que participan diversos actores, desde las nuevas y las viejas mafias hasta militares, polic\u00edas y miembros del oficialismo. Tramas que se reproducen en todos los rincones de la sociedad, arriba y abajo, porque se ha convertido en moneda corriente hacer las cosas para beneficio personal sin mirar al resto, sin tener en cuenta que se vive en algo que \u2013antes\u2013 se llamaba sociedad.<\/p>\n<p><strong>Militares<\/strong><\/p>\n<p>El general retirado Cliver Alcal\u00e1 integr\u00f3 el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, fue nombrado comandante por Hugo Ch\u00e1vez y fue ministro para la Regi\u00f3n Estrat\u00e9gica de Desarrollo Integral Central. En declaraciones a Globovisi\u00f3n (18-V-16) dijo que \u201cvotar\u00eda por el revocatorio\u201d (el refer\u00e9ndum que podr\u00eda decidir la continuaci\u00f3n o el cese de la gesti\u00f3n de Nicol\u00e1s Maduro) \u201cpara evitar un enfrentamiento entre el pueblo\u201d.<\/p>\n<p>Se trata de un militar fiel a Ch\u00e1vez, de gran audiencia dentro de las fuerzas armadas, que ahora se desmarca del gobierno. \u201cEl legado de Ch\u00e1vez est\u00e1 vigente, pero Maduro lo ha administrado muy mal\u201d, dijo. Sobre la llamada guerra econ\u00f3mica del imperio, con la que el presidente justifica el desabastecimiento, el general retirado dijo que existe, pero \u201cla genera la cantidad de tr\u00e1mites y la discrecionalidad de los funcionarios en la administraci\u00f3n p\u00fablica, (lo cual) origina un diferencial cambiario que promueve esa corrupci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Este tipo de declaraciones, formuladas por un general que se reivindica chavista, deben interpretarse como un misil contra el gobierno, y en particular demuestra la existencia de una sensibilidad chavista contraria a Maduro. Como destaca Denis, \u201cun mesianismo profano pareciera nacer de nuevo teniendo la posibilidad de canalizar un chavismo de\u00adsesperado por la descomposici\u00f3n total del gobierno que dice representarlo\u201d.<\/p>\n<p>Cliver Alcal\u00e1 se muestra temeroso de un posible \u201cestallido\u201d, por la falta de alimentos y la corrupci\u00f3n. Apuesta a que la salida de Maduro unifique al chavismo, con lo que reconoce la divisi\u00f3n existente en filas de quienes apoyan el proceso bolivariano.<\/p>\n<p>Lo cierto es que hay dos hechos que parecen incontrovertibles. Uno es que los militares est\u00e1n divididos: no todos apoyan al gobierno, aunque los disidentes no necesariamente est\u00e9n alineados con la oposici\u00f3n. Lo mismo sucede con parte considerable de los chavistas, lo cual se puede constatar en la calle, en las colas y en cualquier conversaci\u00f3n familiar. Los chavistas cr\u00edticos del actual gobierno no quieren alinearse con un discurso que culpa de todo a la derecha, los medios y el imperialismo, un discurso gastado, que hace agua por todos los costados.<\/p>\n<p>El resultado es que surge una tercera opci\u00f3n entre el gobierno y la oposici\u00f3n y que busca, en palabras de Alcal\u00e1, \u201cel reencuentro del chavismo\u201d. Esta corriente parece pensar en el mediano plazo m\u00e1s que en la coyuntura, intentando evitar que el legado de Ch\u00e1vez sea dilapidado y sus fuerzas se dispersen en multitud de corrientes. Ese proyecto pasa por poner distancias con el actual gobierno y, seg\u00fan se desprende de las declaraciones del general, por deponer a Maduro.<\/p>\n<p><strong>Estallido<\/strong><\/p>\n<p>Desde el Caracazo de febrero de 1989, la posibilidad de que se repitan estallidos sociales en Venezuela es un hecho. Esta semana en Barquisimeto se pudieron apreciar, de primera mano, dos hechos marcantes. Frente a una cooperativa que distribuye alimentos con precios regulados se form\u00f3 una multitud, en su mayor\u00eda de adultos mayores, que exig\u00edan cuotas para ellos. Hab\u00eda personas que atizaban el saqueo y que los cooperativistas identificaron con miembros de la oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>En las enormes colas que se forman frente a las ferias de Cecosesola hay entre cinco y diez mil personas. Muchas veces se impacientan, ya sea por la prolongada espera o porque los \u201cbachaqueros\u201d se cuelan rompiendo el orden. Alguien grit\u00f3: \u201c\u00a1Saqueo!\u201d. Un se\u00f1or fornido se agarr\u00f3 al port\u00f3n y dijo en voz muy alta: \u201cNo habr\u00e1 saqueo\u201d. La multitud pareci\u00f3 sentirse aliviada. Sin embargo, todos aseguran que hay peque\u00f1os saqueos que no suelen aparecer en los medios, sobre todo en peque\u00f1os supermercados de barrio.<\/p>\n<p>Es evidente que la oposici\u00f3n quiere e impulsa levantamientos populares. Pero tambi\u00e9n parece claro que la poblaci\u00f3n no la acompa\u00f1a, por lo menos en este tipo de m\u00e9todos. Uno de los mayores legados del chavismo consiste en que afianz\u00f3 la autoestima de los sectores populares y su politizaci\u00f3n. La gente sabe de qu\u00e9 se trata y parece consciente de que debe evitar situaciones de violencia para no dar oportunidad a salidas que no la van a favorecer.<\/p>\n<p>Denis coloc\u00f3, por fortuna, el escenario sirio como salida posible. Por fortuna, porque es evidente que es el peor escenario para los pueblos de esta regi\u00f3n del mundo, pero quiz\u00e1 uno de los m\u00e1s apetecibles para los think tanks del Comando Sur estadounidense. La ca\u00edda del gobierno ser\u00eda apenas un paso en busca de algo mayor: \u201cLo cierto, como en Siria, es que la sangre y la desesperaci\u00f3n har\u00e1n imposible cualquier opci\u00f3n de liberaci\u00f3n\u201d, se\u00f1ala Denis.<\/p>\n<p>Lo que no dice la propaganda oficialista es que el imperio est\u00e1 acostumbrado (y en ello basa su poder) a negociar con c\u00fapulas corruptas, pero poco puede hacer ante las multitudes decididas a hacer valer sus derechos. Los poderosos, aun los progresistas, \u201ctomar\u00e1n sus aviones y d\u00f3lares expropiados a la riqueza p\u00fablica para abordar los apartamentos y quintas que ya tienen comprados en Europa y Estados Unidos. Pero los centenares de miles de muertos que vendr\u00e1n a continuaci\u00f3n los pondremos nosotros\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso el dictador Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez no huy\u00f3 a Rep\u00fablica Dominicana para terminar en Espa\u00f1a protegido por el dictador Francisco Franco, cuando una insurrecci\u00f3n popular y un levantamiento militar lo alejaron del poder en 1958?<\/p>\n<p><strong>S\u00ed se puede <\/strong><\/p>\n<p>\u201cYa descubr\u00ed por qu\u00e9 a la gente le gusta hacer colas\u201d, dice un chico de pocos a\u00f1os a su madre. En las horas que pas\u00f3 de pie esperando para comprar hizo amigos, se relacion\u00f3 con otros que le ofrecieron arepas y jugos, conversaron, compartieron, se lo pasaron en grande. Todos los d\u00edas, en todas las colas, se pueden ver gestos conmovedores de generosidad.<\/p>\n<p>As\u00ed como existen fuertes tendencias hacia la descomposici\u00f3n (v\u00e9ase edici\u00f3n de la semana pasada de Brecha), hay otras ancladas en la solidaridad que se mueven en sentido inverso, manteniendo la cohesi\u00f3n social. En la Venezuela de hoy se producen muchos alimentos, y en algunos rubros, como hortalizas y frutas, son abundantes. Las ferias de la Central Cooperativa de Servicios Sociales de Lara (Cecosesola) son un buen ejemplo. Varios d\u00edas recorriendo los puestos son suficientes para convencerse de la abundancia de pl\u00e1tanos, papayas, mangos, pi\u00f1as y otras variedades de frutas tropicales. Tomates no faltan, as\u00ed como las principales hortalizas. Otra cuesti\u00f3n es el precio. En todo caso, en las tres ferias con 300 cajas hay alimentos en n\u00famero adecuado.<\/p>\n<p>El problema principal est\u00e1 en los productos con precios regulados. Sobre todo la harina de ma\u00edz para elaborar arepas (la comida nacional), y tambi\u00e9n las pastas, el az\u00facar, el aceite y, de modo especial, la leche. Escasean a los precios regulados pero se pueden encontrar en el mercado paralelo a precios diez y hasta 50 veces superiores al oficial.<\/p>\n<p>Otra recorrida por pueblos rurales de los estados de Lara y Trujillo permite conocer grupos de campesinos que cultivan y cosechan grandes cantidades de hortalizas y verduras. Desaf\u00edan no pocos problemas: la falta de semillas, la escasez de insumos, las enormes dificultades para trasladar la producci\u00f3n hasta las ferias, porque los transportes necesitan neum\u00e1ticos (que no existen o tienen precios abusivos) y porque no hay repuestos para los coches y camiones. En la ciudad hay una enorme cola de coches para comprar bater\u00edas. Una fila permanente, de varias cuadras, donde los autos y sus conductores duermen y velan el momento de poder comprar.<\/p>\n<p>Ciertamente, el pa\u00eds a\u00fan produce. Aunque las colas consumen una energ\u00eda social considerable que se le hurta a la producci\u00f3n. Las f\u00e1bricas nacionalizadas producen cada vez menos, mucho menos que cuando estaban en manos privadas. Es el caso, por ejemplo, de las cementeras mexicanas, como la Sider\u00fargica del Orinoco (Sidor) que fue reestatizada en 2008 luego de un largo conflicto sindical. Lleg\u00f3 a producir 4,3 millones de toneladas de acero, pero ya en 2014 baj\u00f3 a 1,3 millones de toneladas, un 29 por ciento de su capacidad.<\/p>\n<p>Es triste comprobar que cuando Sidor pertenec\u00eda al grupo argentino Techint produc\u00eda 3,5 veces m\u00e1s que en manos del Estado. El propio sindicato reconoci\u00f3 que hay desv\u00edos de fondos, falta de repuestos y materias primas y que no existen auditor\u00edas. De alg\u00fan modo se conjugan la ineficiencia con la corrupci\u00f3n, en todos los niveles, para que el pa\u00eds haya llegado a este extremo.<\/p>\n<p><strong>Plagas y clases<\/strong><\/p>\n<p>Un sencillo recorrido de este a oeste de la ciudad, y viceversa, permite comprobar que toda la propaganda oficial se disuelve en la cruda realidad. Los ricos viven cada vez mejor. Los pobres siguen como siempre, pero adem\u00e1s hacen colas muy largas.<\/p>\n<p>La zona este luce elegante, con amplios espacios verdes y arbolados; por sus avenidas circulan coches nuevos y se pueden observar numerosos edificios de reciente construcci\u00f3n. Pero lo que m\u00e1s llama la atenci\u00f3n es que en plena crisis y escasez de cemento se siguen construyendo centros comerciales, edificios, hoteles de lujo. Es el mismo estilo de ciudad que conocemos en todas las zonas de clase media alta del continente.<\/p>\n<p>La zona oeste es bien diferente. Calles polvorientas y casas precarias, absoluta falta de alumbrado p\u00fablico en las noches, autos viejos destartalados y un largo etc\u00e9tera que tambi\u00e9n conocemos en las ciudades latinoamericanas. Las colas son interminables, no s\u00f3lo extensas sino permanentes ante cualquier comercio en busca de cualquier producto. En los barrios privilegiados las colas son casi inexistentes.<\/p>\n<p>Es seguro que la geograf\u00eda urbana esconde detalles que deben ser desvelados. La clase media tradicional est\u00e1 en ca\u00edda libre y es uno de los sectores m\u00e1s crispados contra el chavismo. La segunda cuesti\u00f3n es que a la antigua elite debe sumarse la nueva, surgida del proceso bolivariano, la llamada \u201cboliburgues\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Ante semejante panorama vale preguntarse: \u00bfpor qu\u00e9 los ricos de Venezuela quieren derribar al chavismo, cuando no les ha ido tan mal en estos a\u00f1os? No es f\u00e1cil enhebrar una respuesta, sobre todo porque entre los antichavistas hay sectores muy diversos, desde las clases medias empobrecidas hasta las viejas y nuevas mafias. La respuesta ser\u00eda obvia si se considerara que los grandes pa\u00edses occidentales, con Estados Unidos a la cabeza, desean controlar las mayores reservas de petr\u00f3leo del mundo.<\/p>\n<p>La respuesta verdadera, la que no se puede pronunciar en alto, la dio un empresario uruguayo radicado hace muchos a\u00f1os en Caracas. \u201cNo queremos que nos gobiernen los negros\u201d, dijo en tono mortecino, esbozando una sonrisa, como quien se saca las ganas de expulsar el gargajo atragantado. Cuando las clases se solapan con el color de piel, el racismo debe dar un largo rodeo eludiendo las tranqueras de lo pol\u00edticamente correcto. Quiz\u00e1s el orgullo y la autoconfianza adquiridos por los sectores populares, que fue creciendo desde el Caracazo de 1989 hasta colorear la sociedad con su estilo bullanguero y desali\u00f1ado, rompiendo la monoton\u00eda de las salas de espera de los aeropuertos, sea la mejor herencia del chavismo. Esos modales que molestan e irritan a las buenas familias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAqu\u00ed se ha desarrollado un complejo proceso revolucionario donde una camarilla terriblemente corrupta y apol\u00edtica termin\u00f3 haci\u00e9ndose del poder. La cueva de g\u00e1ngsteres que le quit\u00f3 a la clase obrera venezolana diez veces el valor de su trabajo. 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