{"id":54705,"date":"2026-08-26T21:19:06","date_gmt":"2026-08-26T19:19:06","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705"},"modified":"2026-08-26T21:19:06","modified_gmt":"2026-08-26T19:19:06","slug":"marxismo-historia-max-weber-y-la-politica-revolucionaria-samuel-farber","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705","title":{"rendered":"Marxismo \/ Historia &#8211; Max Weber y la pol\u00edtica revolucionaria. [Samuel Farber]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/nuso.org\/articulo\/max-weber-y-la-politica-revolucionaria\/\">Nueva Sociedad<\/a><\/em>, agosto de 2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/em>, 26-8-2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>El pensador alem\u00e1n defendi\u00f3 una forma moderada de liberalismo y desconfi\u00f3 profundamente de la pol\u00edtica revolucionaria. Su c\u00e9lebre distinci\u00f3n entre la \u00ab\u00e9tica de la responsabilidad\u00bb y la \u00ab\u00e9tica de la convicci\u00f3n\u00bb sirvi\u00f3 para condenar por igual a espartaquistas, bolcheviques y anarquistas. Los debates internos bolcheviques sobre la paz de Brest-Litovsk permiten evaluar cr\u00edticamente la aplicaci\u00f3n de estas categor\u00edas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Max Weber es, sin duda, uno de los fundadores de la sociolog\u00eda moderna y una figura intelectual p\u00fablica de gran relevancia en la Alemania de comienzos del siglo XX. Defendi\u00f3 una forma moderada de liberalismo, con una monarqu\u00eda constitucional, un Parlamento elegido democr\u00e1ticamente y libertades pol\u00edticas como el sistema de gobierno m\u00e1s deseable para su pa\u00eds. Sin embargo, en su condici\u00f3n de elitista convencido, no cre\u00eda que el sufragio universal fuera un derecho democr\u00e1tico inalienable, ni tampoco cre\u00eda en la democracia en el sentido de un gobierno popular directo, sino solo como una elecci\u00f3n entre l\u00edderes pol\u00edticos. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-1' id='fnref-54705-1' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>1<\/a><\/sup> Weber tuvo un papel importante en la redacci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Weimar, principalmente a trav\u00e9s de sus esfuerzos por fortalecer la Presidencia en detrimento del Parlamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Tambi\u00e9n se gan\u00f3 un gran respeto por su profunda erudici\u00f3n sobre distintos tipos de sociedades a lo largo de la historia. Sin embargo, actu\u00f3 como un estilo de erudito muy distinto cuando se trat\u00f3 de evaluar los movimientos y gobiernos revolucionarios contempor\u00e1neos de Europa. El rechazo total de \u00e9stos hacia el poder y la autoridad estatales existentes, y hacia la \u00abnormal\u00bb negociaci\u00f3n pol\u00edtica entre partidos que Weber daba por sentada, pudo haber provocado en \u00e9l una ira y una hostilidad pol\u00edtica que lo cegaron incluso frente a los hechos m\u00e1s evidentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Sobre la pol\u00edtica como vocaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En este contexto, un buen punto de partida para comprender la pol\u00edtica de Weber es su influyente conferencia titulada \u00abLa pol\u00edtica como vocaci\u00f3n\u00bb, pronunciada en la Universidad de M\u00fanich el 28 de enero de 1919. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-2' id='fnref-54705-2' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>2<\/a><\/sup> All\u00ed se centr\u00f3 en la motivaci\u00f3n, la \u00e9tica y la perspectiva pr\u00e1ctica de los pol\u00edticos, en especial de los pol\u00edticos profesionales. Weber avanza luego hacia una distinci\u00f3n crucial entre lo que llam\u00f3 la \u00ab\u00e9tica de la responsabilidad\u00bb y la \u00ab\u00e9tica de la convicci\u00f3n\u00bb. Sostuvo que estas dos \u00e9ticas no son opuestas, sino \u00abm\u00e1s bien complementos que, solo unidos, constituyen al hombre genuino: un hombre que <em>puede<\/em> tener \u2018vocaci\u00f3n para la pol\u00edtica\u2019\u00bb. Seg\u00fan \u00e9l, un hombre <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-3' id='fnref-54705-3' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>3<\/a><\/sup> que es responsable de las consecuencias de su conducta y siente de verdad esa responsabilidad con toda el alma puede encontrar tantas dificultades y obst\u00e1culos hasta llegar a un punto en que diga, siguiendo a Mart\u00edn Lutero: \u00abaqu\u00ed estoy y no puedo hacer otra cosa\u00bb, basado en una \u00e9tica de la convicci\u00f3n. A Weber, que pose\u00eda lo que algunos han descrito como un temperamento volc\u00e1nico, los numerosos compromisos y derrotas propios de la vida acad\u00e9mica debieron provocarle una gran tensi\u00f3n, y probablemente busc\u00f3 alivio en posturas solitarias que afirmaran sus convicciones m\u00e1s aut\u00e9nticas. Es importante comprender que, para \u00e9l, la \u00e9tica de la convicci\u00f3n, como todo sistema de valores, es no racional, en el sentido de que no existen criterios universalmente v\u00e1lidos con los cuales evaluar de manera racional fines en conflicto. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-4' id='fnref-54705-4' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>4<\/a><\/sup> Adem\u00e1s, seg\u00fan Weber, los valores son subjetivos e inconmensurables y deben mantenerse estrictamente separados de los hechos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">M\u00e1s a\u00fan, en \u00abLa pol\u00edtica como vocaci\u00f3n\u00bb, Weber parece estar m\u00e1s interesado en criticar duramente la \u00e9tica de la convicci\u00f3n que la pol\u00edtica de la responsabilidad. Se\u00f1ala que la \u00e9tica de la convicci\u00f3n ha prevalecido especialmente entre quienes se inspiran en la \u00e9tica absoluta del Evangelio, tal como se representa en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a. Weber destaca en este contexto a las sectas pacifistas, una de las cuales, los cu\u00e1queros de Pensilvania, estableci\u00f3 una pol\u00edtica que renunciaba a la violencia hacia terceros. Weber se\u00f1ala cr\u00edticamente que, durante la Guerra de Independencia estadounidense, los cu\u00e1queros no pudieron defender con las armas en la mano las ideas que compart\u00edan con los patriotas que luchaban contra el dominio colonial brit\u00e1nico. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-5' id='fnref-54705-5' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>5<\/a><\/sup> Para \u00e9l, sin embargo, el movimiento anarquista fue la expresi\u00f3n m\u00e1s representativa de la pol\u00edtica de la \u00e9tica de la convicci\u00f3n, caracterizada por su falta de preocupaci\u00f3n por el \u00e9xito o los efectos inmediatos de sus t\u00e1cticas. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-6' id='fnref-54705-6' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>6<\/a><\/sup> Weber tom\u00f3 m\u00e1s en serio a los anarquistas comprometidos con la acci\u00f3n social revolucionaria que a aquellos marxistas que cre\u00edan que su victoria eventual era una necesidad hist\u00f3rica. En cuanto al Partido Socialdem\u00f3crata de Alemania (SPD, por sus siglas en alem\u00e1n), Weber criticaba, por un lado, su habitual agitaci\u00f3n revolucionaria acompa\u00f1ada de un cuidadoso rechazo de la acci\u00f3n revolucionaria, y por otro, su simult\u00e1neo rechazo de una estrategia revisionista significativa. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-7' id='fnref-54705-7' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>7<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El soci\u00f3logo alem\u00e1n era especialmente cr\u00edtico de los activistas y l\u00edderes pol\u00edticos marxistas y radicales. Resulta llamativo que la violencia se convierta en el eje central de su dura cr\u00edtica a la pol\u00edtica de izquierda revolucionaria. Distorsion\u00f3 las posiciones de la fracci\u00f3n de Zimmerwald de los socialistas al afirmar que, frente a la disyuntiva entre varios a\u00f1os m\u00e1s de guerra seguidos de revoluci\u00f3n o una paz inmediata sin revoluci\u00f3n, ellos prefer\u00edan m\u00e1s a\u00f1os de guerra. Para los zimmerwaldistas, movimiento pol\u00edtico de izquierda opuesto a la Primera Guerra Mundial, el objetivo de una paz justa y sin anexiones no equival\u00eda a optar por prolongar la guerra. M\u00e1s bien, la continuaci\u00f3n de la guerra era el precio que finalmente se pagaba por no lograr terminarla en t\u00e9rminos aceptables y honorables, incluido el derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n. En su hostilidad hacia los zimmerwaldistas, Weber tambi\u00e9n pasa por alto que la misma cr\u00edtica podr\u00eda dirigirse a numerosos movimientos no socialistas. Por ejemplo, \u00bferan acaso George Washington y Thomas Jefferson culpables por librar tantos a\u00f1os de guerra como fueran necesarios para obtener la independencia nacional?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-10 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Siguiendo esta misma l\u00ednea de razonamiento respecto de los revolucionarios espartaquistas de la Alemania de posguerra y de la reciente y exitosa revoluci\u00f3n bolchevique, Weber se pregunt\u00f3 si \u00abacaso deber\u00eda importar tan poco para las exigencias \u00e9ticas de la pol\u00edtica el hecho de que la pol\u00edtica opere con medios muy particulares, es decir, el poder respaldado por la <em>violencia<\/em>\u00bb. Pasa luego a acusar a los espartaquistas y a los bolcheviques de producir los mismos resultados que cualquier dictador militarista, por el solo hecho de emplear todos ellos medios violentos. Adem\u00e1s, extiende esta cr\u00edtica a los consejos de obreros y soldados alemanes, dando a entender que no se diferencian del dominio de cualquier detentor de poder del Antiguo R\u00e9gimen. Si bien estas cr\u00edticas pueden considerarse sorprendentes, dada su tosquedad y hasta su falsedad en un pensador habitualmente tan sofisticado como Weber, todav\u00eda resultaban admisibles dentro del terreno del debate pol\u00edtico. Sin embargo, no puede decirse lo mismo de un discurso que Weber pronunci\u00f3 en Karlsruhe, en el que afirm\u00f3 que \u00abKarl Liebknecht pertenece al manicomio y Rosa Luxemburgo al zool\u00f3gico\u00bb, aunque m\u00e1s tarde conden\u00f3 el asesinato de ambos revolucionarios e incluso, de manera p\u00f3stuma, se refiri\u00f3 a Liebknecht como un hombre honorable. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-8' id='fnref-54705-8' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>8<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Un problema con el rechazo de Weber a la violencia pol\u00edtica por parte de sectores de la izquierda es que, cuando \u00e9l mismo enfrentaba lo que consideraba una situaci\u00f3n pol\u00edtica desesperada -como las negociaciones que condujeron al Tratado de Versalles-, se apresuraba a abogar por la resistencia nacional con medios revolucionarios, cuya primera tarea ser\u00eda establecer una irredenta Alemania, lo cual, seg\u00fan explic\u00f3 en una carta fechada el 13 de noviembre de 1919, significaba \u00abel nacionalismo [con los] instrumentos revolucionarios de la fuerza\u00bb a fin de oponerse a la p\u00e9rdida de territorio alem\u00e1n. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-9' id='fnref-54705-9' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>9<\/a><\/sup> En otras palabras, para Weber era v\u00e1lido defender los medios violentos en nombre de una causa patri\u00f3tica y nacionalista alemana, pero no en nombre de causas socialistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Otro problema de \u00abLa pol\u00edtica como vocaci\u00f3n\u00bb fue que, si bien Weber incluy\u00f3 de pasada a los bolcheviques entre los grupos pol\u00edticos que, a su juicio, segu\u00edan la pol\u00edtica del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, en el mismo texto formul\u00f3 una afirmaci\u00f3n muy distinta e incluso opuesta respecto de las pr\u00e1cticas bolcheviques, acus\u00e1ndolas de c\u00ednico oportunismo. En esta evaluaci\u00f3n anterior, Weber sostuvo que el gobierno bolchevique hab\u00eda reintroducido empresarios con altas remuneraciones, el salario colectivo (seg\u00fan el rendimiento de un equipo de trabajadores), el sistema Taylor, la disciplina militar y de f\u00e1brica, inversiones extranjeras y el restablecimiento de la polic\u00eda secreta zarista como su principal instrumento de poder estatal. Como escribi\u00f3 Weber, \u00ablos soviets han tenido que aceptar de nuevo absolutamente <em>todas<\/em> las cosas que el bolchevismo hab\u00eda combatido como instituciones burguesas de clase\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Las acusaciones de Weber padec\u00edan de una omisi\u00f3n crucial: cuando pronunci\u00f3 su discurso en enero de 1919, ignor\u00f3 el hecho evidente de que los soviets estaban entonces inmersos en una devastadora guerra civil, que inclu\u00eda la participaci\u00f3n de ej\u00e9rcitos extranjeros que se opon\u00edan al gobierno revolucionario, con un desenlace muy incierto. No hace falta decir que las condiciones de guerra que prevalec\u00edan en la Rusia revolucionaria constitu\u00edan el contexto indispensable para comprender lo que all\u00ed ocurr\u00eda. Adem\u00e1s, Weber formul\u00f3 la afirmaci\u00f3n enteramente falsa de que la polic\u00eda secreta zarista hab\u00eda sido reactivada. Es cierto que el gobierno sovi\u00e9tico logr\u00f3 introducir una fuerte disciplina militar en el Ej\u00e9rcito Rojo, organizado y dirigido por Le\u00f3n Trotsky con la ayuda de antiguos oficiales del ej\u00e9rcito zarista. No obstante, esos oficiales eran asesores militares y nada ten\u00edan que ver con el trabajo de la polic\u00eda secreta, la nueva Cheka, acusada con frecuencia de abusos, excesos y arbitrariedad.&nbsp;De hecho, esos oficiales zaristas eran candidatos probables para la vigilancia de la Cheka, adem\u00e1s de estar bajo la supervisi\u00f3n de comisarios pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El gobierno sovi\u00e9tico tambi\u00e9n intent\u00f3 introducir la disciplina de f\u00e1brica en la industria sovi\u00e9tica, tal como Trotsky lo hizo en el Ej\u00e9rcito Rojo, y Lenin apoy\u00f3 asimismo la introducci\u00f3n del taylorismo en las f\u00e1bricas sovi\u00e9ticas. Sin embargo, al menos hasta el inicio de la Guerra Civil en la primavera de 1918, muchos de esos cambios fueron resistidos por las amplias organizaciones de control obrero presentes en los lugares de trabajo.&nbsp;De hecho, Weber estaba planteando un argumento sin mucho sentido acerca de la econom\u00eda sovi\u00e9tica.&nbsp;Los trabajadores bolcheviques fueron de los primeros en alistarse para defender su causa. Este masivo reclutamiento de soldados tuvo un fuerte efecto desorganizador sobre la industria sovi\u00e9tica.&nbsp;Seg\u00fan el historiador Lewis Siegelbaum, tras el inicio de la Guerra Civil en la primavera de 1918 \u00abse produjeron llamados a filas locales y, m\u00e1s adelante ese mismo a\u00f1o [1918], una movilizaci\u00f3n general de conscriptos de entre 18 y 25 a\u00f1os. A pesar de la evasi\u00f3n del reclutamiento y de las deserciones hacia los emergentes ej\u00e9rcitos blancos, el Ej\u00e9rcito Rojo contaba con unos 700.000 soldados a fines de 1918. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, su fuerza alcanzaba casi los tres millones\u00bb. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-10' id='fnref-54705-10' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>10<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-15 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En esas condiciones ca\u00f3ticas, tiene poco sentido evaluar la eficacia de la organizaci\u00f3n industrial sovi\u00e9tica tal como podr\u00eda haber funcionado en circunstancias m\u00e1s pac\u00edficas. De manera similar, la idea -sostenida por Weber- de que los bolcheviques intentaban cortejar al capital extranjero resultaba insostenible en el contexto de la guerra, ya que esos capitalistas estaban entonces m\u00e1s interesados en derrocar militarmente a los \u00abrojos rusos\u00bb que en invertir en Rusia. Solo tras la victoria casi p\u00edrrica alcanzada por el gobierno bolchevique en la guerra civil hacia fines de 1920, algunas de las cuestiones planteadas por Weber cobrar\u00edan relevancia, con la inauguraci\u00f3n por parte de Lenin de la Nueva Pol\u00edtica Econ\u00f3mica (NEP) a comienzos de la primavera de 1921. Max Weber no vivi\u00f3 para ver esta nueva pol\u00edtica sovi\u00e9tica, ya que muri\u00f3 el 14 de junio de 1920.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-16 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">No obstante, resulta de gran inter\u00e9s se\u00f1alar que, si bien Weber discuti\u00f3 con cierta extensi\u00f3n la \u00e9tica de la convicci\u00f3n que atribu\u00eda a pacifistas y anarquistas, no caracteriz\u00f3 de manera similar, en general, la pol\u00edtica revolucionaria inspirada por el marxismo, salvo por algunos comentarios puntuales. Weber tuvo cosas m\u00e1s significativas que decir sobre la mucho m\u00e1s pac\u00edfica socialdemocracia alemana, en parte debido a su amistad con Robert Michels, quien en su cl\u00e1sico libro <em>Los partidos pol\u00edticos<\/em>&nbsp;(1911) analiz\u00f3 extensamente las marcadas pr\u00e1cticas burocr\u00e1ticas del SPD. A Weber no le preocupaba el apoyo del SPD a la lucha de clases ni se tomaba en serio el temor de la burgues\u00eda alemana ante el \u00abpeligro rojo\u00bb. Sostuvo, por el contrario, que los socialdem\u00f3cratas eran infinitamente m\u00e1s inofensivos de lo que ellos mismos cre\u00edan ser. Pensaba que el partido estaba dirigido por un grupo de mentalidad estrecha, tambi\u00e9n influido por un grupo de periodistas fan\u00e1ticos. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-11' id='fnref-54705-11' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>11<\/a><\/sup> Al mismo tiempo, Weber sosten\u00eda que el SPD ten\u00eda una pol\u00edtica abstencionista contraproducente respecto de su participaci\u00f3n en la pol\u00edtica nacional alemana en colaboraci\u00f3n con otros partidos. No obstante, parece haber tenido una visi\u00f3n m\u00e1s realista de las posiciones del partido socialdem\u00f3crata alem\u00e1n que muchos marxistas, incluido Lenin, quien se sorprendi\u00f3 enormemente cuando los socialdem\u00f3cratas alemanes, contradiciendo las resoluciones antibelicistas de los congresos socialistas internacionales, votaron a favor de los cr\u00e9ditos de guerra alemanes al comienzo de la Primera Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-17 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Weber s\u00ed era favorable al movimiento sindical, al que consideraba necesario para establecer un grado de justicia social en la sociedad capitalista alemana. As\u00ed, se opuso a la legislaci\u00f3n que para dificultar las huelgas y defendi\u00f3 a los trabajadores durante la gran huelga minera de 1905. Tambi\u00e9n se opuso a la manera en que se regulaba el trabajo en la gran industria alemana, que supon\u00eda una completa subordinaci\u00f3n de los trabajadores. De hecho, ve\u00eda la lucha de clases reformista como parte constitutiva del capitalismo democr\u00e1tico. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-12' id='fnref-54705-12' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>12<\/a><\/sup> En efecto, exist\u00edan importantes semejanzas entre la pol\u00edtica de Weber y la de los l\u00edderes sindicales del SPD.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-18 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>La pol\u00edtica revolucionaria: la responsabilidad y la convicci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-19 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los desacuerdos p\u00fablicos entre las distintas corrientes bolcheviques sobre c\u00f3mo responder a la posible invasi\u00f3n alemana de la Rusia sovi\u00e9tica, y las negociaciones de paz con los alemanes en Brest-Litovsk, ofrecen la oportunidad de examinar si las categor\u00edas de Weber eran aplicables al marxismo revolucionario. La cuesti\u00f3n de c\u00f3mo alcanzar la paz dividi\u00f3 profundamente a una dirigencia bolchevique que debati\u00f3 p\u00fablicamente entre s\u00ed los t\u00e9rminos en los que podr\u00eda firmar un tratado de paz con Alemania. Sin embargo, sus debates internos demostraron tanto su car\u00e1cter de principios como su enfoque predominantemente racional, centrado en la relaci\u00f3n de fuerzas existente con sus adversarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-20 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El enfoque de Weber resultaba, entonces, irrelevante para los debates internos bolcheviques sobre c\u00f3mo terminar la Primera Guerra Mundial, precisamente por la diferencia fundamental entre la pol\u00edtica del <em>statu quo<\/em> en la sociedad capitalista y la pol\u00edtica revolucionaria inspirada por el marxismo. El \u00e9nfasis marxista en la racionalidad, el foco puesto en la causalidad social y econ\u00f3mica de las crisis, y otras nociones que subrayan las condiciones objetivas del mundo exterior tendieron a diferenciarla de la pol\u00edtica absolutista y escatol\u00f3gica de movimientos religiosos, ut\u00f3picos y pol\u00edticos como el pacifismo y numerosas corrientes del anarquismo. En este tipo de movimientos, las nociones de estrategia, t\u00e1ctica y una visi\u00f3n clara de la situaci\u00f3n pol\u00edtica existente y sus perspectivas han desempe\u00f1ado un papel muy limitado o han estado, por lo general, ausentes. Adem\u00e1s, los partidos marxistas han tendido a tomarse las cuestiones organizativas mucho m\u00e1s en serio que la mayor\u00eda de los grupos anarquistas y otras corrientes de izquierda. Como veremos m\u00e1s adelante al analizar el compromiso pol\u00edtico, la pol\u00edtica revolucionaria marxista tambi\u00e9n difiri\u00f3 enormemente de la pol\u00edtica de la responsabilidad de Weber.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-21 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Estas importantes diferencias entre la pol\u00edtica marxista revolucionaria y la pol\u00edtica tradicional exist\u00edan aun si reconocemos, en el caso de Weber, su rechazo de los pol\u00edticos mediocres carentes de vocaci\u00f3n, sin mencionar su desprecio por los pol\u00edticos demag\u00f3gicos y corruptos. Pero no fue casual que Weber, el nacionalista liberal alem\u00e1n, defendiera con firmeza la idea y la pr\u00e1ctica pol\u00edtica del imperio, que por definici\u00f3n implicaba el dominio sobre otras naciones. Incluso una vez terminada la guerra, Weber apoy\u00f3 el desarrollo de un Estado nacional alem\u00e1n poderoso, aunque de un modo m\u00e1s liberal e ilustrado, es decir, con un gobierno elegido democr\u00e1ticamente. No obstante, dif\u00edcilmente pod\u00eda dejar de favorecer un fuerte poder militar alem\u00e1n. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-13' id='fnref-54705-13' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>13<\/a><\/sup> Esto resulta especialmente evidente si consideramos que Weber apoyaba la posesi\u00f3n alemana de colonias. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-14' id='fnref-54705-14' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>14<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-22 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>El debate interno en el Partido Bolchevique<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-23 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El extendido descontento provocado por las condiciones materiales, muy precarias y a menudo desesperadas, que prevalec\u00edan en toda Rusia oblig\u00f3 al zar Nicol\u00e1s II a abdicar en marzo de 1917. Se estableci\u00f3 un gobierno provisional, pero este nuevo gobierno continu\u00f3 apoyando la participaci\u00f3n de Rusia en la guerra, lo cual, sumado a su incapacidad para implementar una reforma agraria, socav\u00f3 gravemente su apoyo popular. Esto condujo a su eventual colapso y a la victoria de la Revoluci\u00f3n de Octubre, organizada por la exitosa alianza entre el Partido Bolchevique y el ala izquierda del Partido Socialista Revolucionario, de base campesina. Esa alianza logr\u00f3 triunfar porque estaba fuertemente comprometida con llevar a cabo una reforma agraria radical y con poner fin r\u00e1pidamente a la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-24 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El nuevo gobierno de direcci\u00f3n bolchevique esperaba que una revoluci\u00f3n en otros pa\u00edses avanzados, en particular en Alemania, contribuyera no solo a terminar la guerra, sino tambi\u00e9n, a m\u00e1s largo plazo, a que Rusia pudiera superar su atraso econ\u00f3mico. Desgraciadamente para los rusos, hubo brotes revolucionarios en varios pa\u00edses europeos, incluida Alemania, pero fracasaron en el per\u00edodo inmediatamente posterior a la guerra. Al mismo tiempo, el gobierno alem\u00e1n y la dirigencia de su ej\u00e9rcito no mostraron ninguna se\u00f1al de poner fin a la guerra. Adem\u00e1s, el fracaso de la Revoluci\u00f3n Espartaquista alemana de 1919 en su intento de tomar el poder complic\u00f3 considerablemente las expectativas bolcheviques. Para entonces era claro que los \u00e9xitos logrados hasta el momento por la Revoluci\u00f3n Rusa resultaban insuficientes para detener el avance de la maquinaria de guerra alemana sobre el territorio ruso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-25 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El hecho de que las discusiones internas de los bolcheviques sobre las negociaciones de paz con Alemania fueran p\u00fablicas se debi\u00f3 en gran medida a que el debate sobre el Tratado de Brest-Litovsk, a fines de 1917 y principios de 1918, se produjo <em>antes<\/em> de que estallara la Guerra Civil en la primavera de 1918. Este acontecimiento verdaderamente desastroso provoc\u00f3 un giro gubernamental hacia la represi\u00f3n pol\u00edtica interna. Sostengo que esto se debi\u00f3 en parte a la fuerte tendencia de la dirigencia bolchevique a convertir las duras necesidades de la Guerra Civil en virtud pol\u00edtica. Esta conversi\u00f3n fue facilitada por la creciente importancia de ideas y acciones pol\u00edticas antidemocr\u00e1ticas que la mayor parte de la dirigencia bolchevique consideraba un legado de la Revoluci\u00f3n Francesa, en particular de su ala jacobina. Estos procesos tuvieron un papel decisivo en la considerable disminuci\u00f3n del pluralismo pol\u00edtico en la sociedad sovi\u00e9tica durante y despu\u00e9s de la Guerra Civil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-26 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Las divisiones internas bolcheviques respecto de un tratado de paz con Alemania fueron notables no solo por su contenido, sino tambi\u00e9n por la manera en que se llev\u00f3 adelante la controversia. En primer lugar, los debates dentro del partido se desarrollaron con total transparencia. Los desacuerdos entre la dirigencia se publicaron \u00edntegramente en la prensa sovi\u00e9tica, mientras las distintas posiciones intentaban ganar un apoyo popular m\u00e1s amplio para sus puntos de vista. Esta transparencia era coherente con la publicaci\u00f3n por parte del gobierno de los tratados secretos, hasta entonces confidenciales, firmados por las grandes potencias sobre c\u00f3mo conducir la guerra y repartirse sus frutos. As\u00ed, si la Entente (integrada por Rusia, el Reino Unido y Francia) resultaba victoriosa, la Rusia zarista habr\u00eda sido recompensada con la conquista de Galitzia y Constantinopla, as\u00ed como con el dominio de los Balcanes. El gobierno revolucionario tambi\u00e9n declar\u00f3 nulo el Tratado ruso-brit\u00e1nico de 1907, mediante el cual Persia hab\u00eda sido dividida entre ambas potencias. En consecuencia, a fines de diciembre de 1917, el gobierno revolucionario orden\u00f3 la evacuaci\u00f3n de las tropas rusas del norte de Persia. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-15' id='fnref-54705-15' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>15<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-27 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Desde el principio, Lenin sostuvo que la falta de voluntad rusa -e incluso la incapacidad t\u00e1ctica- para continuar la guerra (la victoria de la Revoluci\u00f3n hab\u00eda provocado deserciones masivas entre los soldados rusos) no dejaba otra opci\u00f3n a la Rusia sovi\u00e9tica que aceptar su d\u00e9bil posici\u00f3n negociadora frente a los alemanes y firmar cuanto antes un tratado de paz con ellos. Esto impedir\u00eda que el ej\u00e9rcito alem\u00e1n siguiera avanzando sobre territorio ruso y exigiera condiciones de paz a\u00fan m\u00e1s duras. Las fracciones \u00abde izquierda\u00bb de socialistas revolucionarios y bolcheviques, liderados por figuras como Nikolai Bujarin, sosten\u00edan que, ante las posibilidades revolucionarias todav\u00eda existentes en Europa central y occidental, los soviets deb\u00edan seguir combatiendo, pero de un modo revolucionario que favoreciera el \u00e9xito de esas revoluciones. Quiz\u00e1s la izquierda liderada por Bujarin, que impulsaba la continuaci\u00f3n de la guerra con fines revolucionarios, podr\u00eda considerarse parte de la categor\u00eda de la pol\u00edtica de la convicci\u00f3n, pero en realidad no se basaba en ese tipo de pol\u00edtica tal como la describe Weber, sino en una perspectiva, sin duda arriesgada, pero aun as\u00ed fundada en expectativas razonablemente s\u00f3lidas, es decir, en una expansi\u00f3n de las posibilidades revolucionarias en Europa en el futuro cercano. Una tercera posici\u00f3n fue la de Le\u00f3n Trotski, quien no propon\u00eda ni la guerra ni la firma inmediata de un tratado de paz con Alemania que, dadas sus probables condiciones muy desfavorables, significar\u00eda una derrota para los revolucionarios rusos. Sobre todo, seg\u00fan la visi\u00f3n de Trotski, los soviets necesitaban ganar tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-28 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Por su parte, Weber sosten\u00eda que el gobierno bolchevique en realidad no quer\u00eda la paz. Tambi\u00e9n afirmaba que era \u00abuna pura&nbsp;<em>dictadura militar<\/em>, no de generales, sino de <em>cabos<\/em>\u00bb. En lo que a Weber respecta, no hab\u00eda diferencia alguna entre que el impulso imperialista de expansi\u00f3n ruso llevara la etiqueta zarista, [del partido] Kadete o bolchevique. Al mismo tiempo, consideraba que las posiciones alemanas planteadas en Brest-Litovsk estaban t\u00e1cticamente justificadas, y atribu\u00eda toda la responsabilidad por el fracaso de las negociaciones a Trotski, alegando que \u00abera imposible concluir una paz con un fanatismo ideol\u00f3gico\u00bb. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-16' id='fnref-54705-16' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>16<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-29 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Weber tambi\u00e9n se hab\u00eda opuesto a la publicaci\u00f3n de los tratados secretos en los que estaban implicados los pa\u00edses de la Entente. En \u00abLa pol\u00edtica como vocaci\u00f3n\u00bb, atribuy\u00f3 esta pr\u00e1ctica a una \u00ab\u00e9tica absoluta\u00bb cuyo resultado era unilateral, incondicional y desatento a sus consecuencias. Weber conclu\u00eda que: \u00abLa verdad no se ver\u00e1 favorecida, sino m\u00e1s bien oscurecida, por el abuso y el desenfreno de las pasiones; solo una investigaci\u00f3n met\u00f3dica y exhaustiva realizada por personas no partidistas podr\u00eda dar frutos; cualquier otro procedimiento puede tener consecuencias para una naci\u00f3n que no podr\u00e1n remediarse durante d\u00e9cadas\u00bb. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-17' id='fnref-54705-17' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>17<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-30 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Como nacionalista, Weber no pod\u00eda considerar la cuesti\u00f3n desde el punto de vista del objetivo revolucionario de atacar y desacreditar la ideolog\u00eda nacional existente, especialmente en su versi\u00f3n imperialista. Esta ideolog\u00eda llevaba a la gente a apoyar ciegamente al gobierno en sus actividades b\u00e9licas, lo cual, a su vez, exig\u00eda que el gobierno mintiera y ocultara la verdad sobre las razones por las cuales sus gobernantes emprend\u00edan la guerra. Por eso los revolucionarios publicaban los tratados secretos, para desenmascarar los motivos de los gobernantes de todos los bandos del conflicto. Adem\u00e1s, cabe se\u00f1alar que la publicaci\u00f3n de los tratados secretos tambi\u00e9n serv\u00eda a la causa de la democracia, en el sentido fundamental de proporcionar informaci\u00f3n <em>pol\u00edtica<\/em> esencial a la ciudadan\u00eda de todos los pa\u00edses afectados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-31 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Este prop\u00f3sito antiimperialista y antinacionalista tambi\u00e9n qued\u00f3 de manifiesto en el comportamiento de Trotski en Brest-Litovsk, donde se llevaban a cabo las negociaciones con la delegaci\u00f3n alemana. Karl Radek, un importante dirigente bolchevique de origen jud\u00edo-polaco, viaj\u00f3 con Trotski cargando su equipaje con panfletos y volantes revolucionarios. En cuanto lleg\u00f3 a Brest-Litovsk, Radek comenz\u00f3 a repartir sus panfletos entre los soldados alemanes, justo frente a los diplom\u00e1ticos y oficiales reunidos en el and\u00e9n de la estaci\u00f3n para recibir a la delegaci\u00f3n rusa. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-18' id='fnref-54705-18' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>18<\/a><\/sup> Adem\u00e1s, una vez que lleg\u00f3 a Brest-Litovsk, Trotski insisti\u00f3 en que la delegaci\u00f3n sovi\u00e9tica ocupara alojamientos separados, donde tambi\u00e9n har\u00edan sus comidas, y prohibi\u00f3 cualquier conversaci\u00f3n privada o informal con los miembros de la delegaci\u00f3n alemana. Todo esto formaba parte de la pol\u00edtica de no fraternizaci\u00f3n con los funcionarios alemanes, mientras que el personal ruso en Brest-Litovsk deb\u00eda, al mismo tiempo, intentar la m\u00e1xima fraternizaci\u00f3n posible con los soldados rasos alemanes. Al actuar as\u00ed, \u00bfestaba Trotski llevando adelante una pol\u00edtica izquierdista infantil o, en t\u00e9rminos weberianos, una pol\u00edtica de la convicci\u00f3n, o persegu\u00eda m\u00e1s bien una pol\u00edtica racional destinada a comunicar al mundo entero la postura revolucionaria de solidaridad de clase por encima de las fronteras nacionales y su rechazo del chovinismo nacional y de las jerarqu\u00edas propias del business as usual?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-32 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Lenin finalmente gan\u00f3 el debate interno del partido, cosa que dif\u00edcilmente pod\u00eda darse entonces por descontada, dado que hab\u00eda sido derrotado en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n previa, hasta que finalmente prevaleci\u00f3 porque el avance militar alem\u00e1n sobre territorio ruso segu\u00eda amenazando la existencia misma de la Rusia sovi\u00e9tica. Por lo tanto, fueron las pol\u00edticas militares de Alemania, y no el talento persuasivo ni la autoridad pol\u00edtica de Lenin, los que en gran medida explicaron que su posici\u00f3n se impusiera. En cualquier caso, Lenin no era un l\u00edder incuestionable como lo fue Stalin, aunque pod\u00eda considerarse que ten\u00eda el estatus de <em>primus inter pares<\/em>&nbsp;dentro de la dirigencia bolchevique.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-33 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Sobre los compromisos aceptables y los no aceptables<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-34 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los debates sobre c\u00f3mo un gobierno revolucionario ruso pod\u00eda poner fin a la participaci\u00f3n de ese pa\u00eds en la guerra plantean la cuesti\u00f3n del papel del compromiso pol\u00edtico. En el presente contexto, el compromiso no se refiere a la manera en que los pol\u00edticos y los l\u00edderes sindicales de la sociedad capitalista act\u00faan, como si el compromiso fuera un elemento central de su pol\u00edtica, sino una forma de vida. Entre esas personas, el compromiso es una manera c\u00f3moda de evitar el arduo trabajo de preparar y formar a quienes supuestamente representan para que luchen cuando la necesidad pol\u00edtica lo exija. Por eso el compromiso, cuando no se lo considera una <em>necesidad coyuntural<\/em> ocasional sino una filosof\u00eda de liderazgo de largo plazo est\u00e1 tan estrechamente asociado con el dominio burocr\u00e1tico de personas que, para no poner en riesgo su propia comodidad y la seguridad de su empleo, est\u00e1n ansiosas por llegar a acuerdos que no se justifican por la relaci\u00f3n de fuerzas existente con sus adversarios. El compromiso como pol\u00edtica sistem\u00e1tica est\u00e1 en el coraz\u00f3n de la \u00abpol\u00edtica de la responsabilidad\u00bb de Weber, y resulta interesante notar que el propio Weber consideraba el compromiso como un elemento central en la vida de un pol\u00edtico. Como \u00e9l mismo dijo, \u00ablos pol\u00edticos <em>tienen que<\/em> comprometerse: un acad\u00e9mico no debe justificarlos\u00bb. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-19' id='fnref-54705-19' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>19<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-35 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Adem\u00e1s, la resoluci\u00f3n de conflictos puede implicar consideraciones pol\u00edticas y \u00e9ticas serias. As\u00ed, por ejemplo, cuando las fuerzas armadas alemanas segu\u00edan avanzando y amenazaban con ocupar Petrogrado, se form\u00f3 un comit\u00e9 de defensa revolucionaria encabezado por Trotski. Al mismo tiempo, Trotski se dirigi\u00f3 a las embajadas y misiones militares aliadas para indagar si los gobiernos occidentales ayudar\u00edan a los soviets en caso de que estos reingresaran en la guerra. Ya hab\u00eda hecho esas consultas antes sin obtener respuesta, pero esta vez franceses y brit\u00e1nicos se mostraron m\u00e1s favorables al pedido de Trotski. Trotski inform\u00f3 luego de estas gestiones al Comit\u00e9 Central del Partido Comunista (en ausencia de Lenin), donde se encontr\u00f3 con su rechazo. Esto lo llev\u00f3 a anunciar su renuncia al Comisariado de Asuntos Exteriores, argumentando que no pod\u00eda permanecer en el cargo si el partido rechazaba la idea de que un gobierno socialista pod\u00eda aceptar ayuda de gobiernos burgueses, siempre que mantuviera una completa independencia respecto de ellos. Sin embargo, Lenin apoy\u00f3 la posici\u00f3n de Trotski y, finalmente, el Comit\u00e9 Central cambi\u00f3 de parecer. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-20' id='fnref-54705-20' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>20<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-36 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Sin embargo, una nueva respuesta perentoria de Alemania volvi\u00f3 irrelevante la nueva postura del Comit\u00e9 Central. Los alemanes dieron a los soviets solo cuarenta y ocho horas para responder, y apenas tres d\u00edas para negociar, ofreciendo condiciones mucho peores que las que hab\u00edan presentado antes en Brest-Litovsk. Rusia deb\u00eda desmovilizarse por completo y hacer concesiones territoriales a\u00fan mayores. No obstante, a pesar de sus grandes reservas frente a la aceptaci\u00f3n de los t\u00e9rminos alemanes, Trotski se sum\u00f3 a Lenin para aceptarlos y poner fin a las hostilidades. Esto hizo que la posici\u00f3n de Lenin obtuviera la aprobaci\u00f3n del Comit\u00e9 Central por un margen de un solo voto. Lenin buscaba una tregua que permitiera a los soviets construir un nuevo ej\u00e9rcito y resolver los problemas internos pendientes en la Rusia revolucionaria. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-21' id='fnref-54705-21' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>21<\/a><\/sup> Al final, Alemania perdi\u00f3 la guerra frente a la Entente, y el acuerdo impuesto a los soviets qued\u00f3 obsoleto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-37 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-38 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La difundida distinci\u00f3n de Weber entre la \u00e9tica pol\u00edtica de la responsabilidad y la de la convicci\u00f3n no es tan v\u00e1lida ni aplicable como Weber y muchos cient\u00edficos sociales e intelectuales han pensado. Si bien Weber no detall\u00f3 el contenido concreto de la \u00abpol\u00edtica de la responsabilidad\u00bb, en los hechos esta se referir\u00eda a la pol\u00edtica habitual de la democracia en un contexto capitalista moderno. Los pol\u00edticos, incluidos aquellos que, seg\u00fan Weber, tienen vocaci\u00f3n, deben participar constantemente en la recaudaci\u00f3n de fondos, a menudo corrupta, el intercambio de favores, el carrerismo y los compromisos sin principios necesarios para \u00abseguir en el juego\u00bb. El propio Weber ten\u00eda un l\u00edmite de lo que era capaz de tolerar, punto en el cual, como mencion\u00e9 antes, invocaba a Mart\u00edn Lutero y su proclamaci\u00f3n: \u00abAqu\u00ed estoy y no puedo hacer otra cosa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-39 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La \u00e9tica de la convicci\u00f3n de Weber es, en cambio, razonablemente identificable, pero aplicable solo a un sector reducido de la izquierda. Por alguna raz\u00f3n, Weber excluy\u00f3 de su consideraci\u00f3n al m\u00e9todo revolucionario marxista, que, dada su base materialista, se concentra en la relaci\u00f3n de fuerzas como consideraci\u00f3n pol\u00edtica y militar central, tanto al combatir a su enemigo como al alcanzar un compromiso de principios, sin hipotecar la libertad organizativa para la acci\u00f3n futura en circunstancias cambiantes. Por supuesto, los reg\u00edmenes que reivindican la bandera marxista, ampliamente definida seg\u00fan el modelo del estalinismo sovi\u00e9tico, suelen haber degenerado en nuevas clases dominantes que han vuelto irrelevantes las distinciones anteriores, tema que he examinado extensamente en otro lugar. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=54705#fn-54705-22' id='fnref-54705-22' onclick='return fdfootnote_show(54705)'>22<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-40 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pensador alem\u00e1n defendi\u00f3 una forma moderada de liberalismo y desconfi\u00f3 profundamente de la pol\u00edtica revolucionaria. Su c\u00e9lebre distinci\u00f3n entre la \u00ab\u00e9tica de la responsabilidad\u00bb y la \u00ab\u00e9tica de la convicci\u00f3n\u00bb sirvi\u00f3 para condenar por igual a espartaquistas, bolcheviques y anarquistas. Los debates internos bolcheviques sobre la paz de Brest-Litovsk permiten evaluar cr\u00edticamente la aplicaci\u00f3n de estas categor\u00edas.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":54706,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[248103],"tags":[],"class_list":["post-54705","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marxismo","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-eel","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Weber26082026.jpg?fit=1300%2C668&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54705","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=54705"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54705\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54713,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54705\/revisions\/54713"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/54706"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=54705"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=54705"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=54705"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}