{"id":53312,"date":"2026-06-05T19:44:56","date_gmt":"2026-06-05T17:44:56","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=53312"},"modified":"2026-06-05T19:44:56","modified_gmt":"2026-06-05T17:44:56","slug":"mexico-esclavos-en-la-sierra-tarahumara-sobrevivir-a-los-campos-de-trabajo-forzado-del-narco-colectivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=53312","title":{"rendered":"M\u00e9xico &#8211; Esclavos en la Sierra Tarahumara: sobrevivir a los campos de trabajo forzado del narco. [Colectivo]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><sub>Ilustraci\u00f3n: Alejandra Saavedra<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Texto e investigaci\u00f3n: Marcela Turati, Thelma G\u00f3mez Dur\u00e1n y Eliezer Budasoff \/ Quinto Elemento Lab \/ A d\u00f3nde van los desaparecidos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/piedepagina.mx\/esclavos-en-la-sierra-tarahumara-sobrevivir-a-los-campos-de-trabajo-forzado-del-narco\/\">Pie de P\u00e1gina<\/a><\/em>, 30-5-2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/em>, 5-6-2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>A mediados de 2019, en un operativo en el estado de Chihuahua, 21 hombres fueron rescatados de un campo de trabajo forzado para el cultivo de amapola y marihuana en la Sierra Tarahumara, donde los ten\u00edan viviendo en cuevas. Uno de ellos hab\u00eda estado cautivo casi tres a\u00f1os. Solo cuatro hab\u00edan sido reportados como desaparecidos. Antes de ese operativo, varios hab\u00edan conseguido escapar por su cuenta. Sus denuncias y las historias de los sobrevivientes describen una red de reclutamiento y trata de personas, y el funcionamiento de campamentos de gente esclavizada por los c\u00e1rteles; un fen\u00f3meno del que todav\u00eda se conoce muy poco. Casi no hay testimonios de lo que ocurre ah\u00ed adentro<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">CAP\u00cdTULO 1<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>BAR. Los aparecidos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El hombre tom\u00f3 la decisi\u00f3n cuando llegaron los m\u00e1s chicos. Eran dos adolescentes; el m\u00e1s grande parec\u00eda de unos 15 a\u00f1os como mucho. Los escuchaba llorar por las noches. <em>Si me voy a morir ac\u00e1<\/em> \u2014pens\u00f3\u2014, <em>mejor me muero tratando de sacar a estos chavos. <\/em>Esper\u00f3 d\u00edas. Semanas. Meses. Una tarde, despu\u00e9s de acarrear agua de un arroyo cercano desde el amanecer, le ordenaron que se llevara a uno de los muchachos para que lo ayudara y sinti\u00f3 que era el momento. De camino, mientras nadie los vigilaba, le propuso escaparse. Siguieron el cauce aguas abajo y caminaron por el bosque hasta que se hizo de noche. Se refugiaron en una cueva; desde ah\u00ed vieron las luces de las l\u00e1mparas. Los estaban buscando. Al d\u00eda siguiente no se movieron. Esperaron a que oscureciera de nuevo para salir, porque el camino era una especie de trampa: del otro lado del arroyo se levantaba una monta\u00f1a enorme, con laderas de piedra tan empinadas como un muro, que solo les dejaba una direcci\u00f3n posible para seguir. Dos d\u00edas caminaron sin agua, sin comida, entre los pinos, hasta que dieron con la carretera. Le pidieron ayuda a una pareja que iba en camioneta, se subieron atr\u00e1s y consiguieron llegar a Pedernales, un pueblito maderero donde el hombre ten\u00eda familiares. Ellos llamaron a su mam\u00e1. Llevaba tres a\u00f1os sin tener noticias de \u00e9l. Hab\u00eda salido de la casa donde viv\u00eda con ella y con su hermana, en la ciudad de Chihuahua, una ma\u00f1ana de agosto de 2015. Iba al centro a tramitar su Seguro Popular y desapareci\u00f3. Nadie volvi\u00f3 a saber de \u00e9l hasta ese momento: era junio de 2018.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">BAR, las iniciales con las que registraron su declaraci\u00f3n en la Fiscal\u00eda General de Chihuahua, denunci\u00f3 que todo ese tiempo hab\u00eda estado cautivo de un grupo criminal, forzado a cultivar amapola y marihuana desde el amanecer hasta la ca\u00edda del sol en un campamento con decenas de hombres m\u00e1s, muy adentro de la Sierra Tarahumara. La situaci\u00f3n que describi\u00f3 entonces parec\u00eda una escena de explotaci\u00f3n de ind\u00edgenas en las haciendas de Am\u00e9rica Latina hace m\u00e1s de dos siglos; una de esas im\u00e1genes que la cultura popular nos ha legado sobre la esclavitud pero en el presente, sin cadenas, con la brutalidad y las armas del narco mexicano. Los hac\u00edan dormir en el suelo, en cuevas de piedra donde cab\u00edan hasta 30 personas, declar\u00f3 BAR. Les daban dos comidas al d\u00eda: algo de frijol y sopa, a veces un poco de harina de ma\u00edz con agua y az\u00facar para que aguantaran. Los obligaban a drogarse, dijo. Si no trabajaban como ellos quer\u00edan, los golpeaban con varas de encino, los amarraban a los \u00e1rboles durante d\u00edas o los dejaban sin comida. \u201cTambi\u00e9n me toc\u00f3 castigo: me agarraban de los pies y me pon\u00edan boca abajo, me met\u00edan en el r\u00edo hasta casi ahogarme\u201d. A veces, declar\u00f3, los vigilantes les ordenaban que se violaran entre ellos como castigo. \u201cMe toc\u00f3 ver que mataban a algunos de mis compa\u00f1eros\u201d, dijo. Uno de ellos muri\u00f3 ahogado. \u201cA otro lo golpearon con el arma, con los pu\u00f1os, hasta que lo mataron\u201d. A otro lo empujaron de un barranco. Pens\u00f3 que nunca iba a salir de ah\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En los casi tres a\u00f1os que pas\u00f3 como esclavo del narco, les dijo BAR a los agentes de la fiscal\u00eda, \u00e9l hab\u00eda llegado a conocer al menos seis campamentos de trabajo forzado como el suyo. Su testimonio qued\u00f3 archivado en un expediente judicial. Pero a mediados de 2019, se destap\u00f3 una red de trata que abarc\u00f3 distintas ciudades de Chihuahua y que operaba de la misma manera desde al menos 2015. Buscaban a hombres desesperados por algo de dinero en colonias perif\u00e9ricas en las faldas de los cerros, en asentamientos de ind\u00edgenas desplazados de la sierra, en las v\u00edas de tren donde esperaban que les cayera alguna chamba, en centrales camioneras o en m\u00f3dulos para tramitar programas sociales. Les ofrec\u00edan trabajos como levantar cercos, colocar postes, limpiar terrenos o cuidar ganado, pero, en realidad, los llevaban a rincones aislados de la Sierra Tarahumara y los met\u00edan en campos de concentraci\u00f3n a cielo abierto, vigilados por hombres armados. Eran forzados a trabajar como mano de obra esclava del narco, explotados hasta el l\u00edmite de sus fuerzas. Pod\u00edan pasar a\u00f1os as\u00ed. Vivos a medias, muertos a medias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-10 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El chico que hab\u00eda conseguido escaparse con BAR, un adolescente rar\u00e1muri, cont\u00f3 que a \u00e9l lo fueron a buscar al rancho donde viv\u00eda con sus abuelos para invitarlo a trabajar. Ten\u00eda 17 a\u00f1os cuando se lo llevaron. Durante su cautiverio hab\u00eda sido violado repetidamente. \u201cYo no hac\u00eda nada porque ten\u00eda miedo y lloraba. Me dol\u00eda mucho cuando hac\u00edan eso. Fueron muchas veces\u201d, les dijo a las autoridades. Tambi\u00e9n declar\u00f3 que le hab\u00eda tocado ver como mataban a una persona. \u201cEstaba parada y le dispar\u00f3 en la frente. Yo no la conoc\u00eda. Era la que nos hac\u00eda la comida\u201d. No sab\u00eda c\u00f3mo se llamaba el hombre que le propuso fugarse, pero ten\u00eda claro lo que les esperaba si llegaban a encontrarlos. \u201cCaminamos mucho cuando nos escapamos\u201d, dijo, casi al final.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los testimonios de BAR y de su acompa\u00f1ante no fueron los primeros en denunciar que el narco ten\u00eda campos de trabajo forzado en la Sierra Tarahumara. En diciembre de 2015 \u2014unos meses despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n de BAR en Chihuahua\u2014, migrantes centroamericanos y mexicanos que viajaban a la frontera alertaron sobre grupos que los bajaban de los trenes para llevarlos a campos de cultivo, donde eran esclavizados. Sus denuncias tambi\u00e9n se perdieron en los registros burocr\u00e1ticos. Pasaron tres a\u00f1os hasta que aparecieron BAR y el muchacho rar\u00e1muri.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Un a\u00f1o despu\u00e9s, aparecieron tres m\u00e1s.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">A principios de julio de 2019, el polic\u00eda de investigaci\u00f3n asignado al puesto de control de Las Estrellas \u2014una intersecci\u00f3n de carreteras que funciona como puerta de entrada a la Sierra Tarahumara, muy transitada por turistas que visitan la cascada de Basaseachi o las caba\u00f1as que est\u00e1n en la zona\u2014&nbsp; vio bajarse de la parte trasera de una <em>pick-up<\/em> a tres hombres en los huesos, con la ropa ra\u00edda, sucios y desorientados. En la sierra solo los locos, los pordioseros o los ancianos rar\u00e1muris que viven en cuevas tienen ese aspecto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-15 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Cuando el comandante Julio C\u00e9sar Andrade se acerc\u00f3 y los interrog\u00f3, le dijeron que ven\u00edan de trabajar en la cosecha de manzana, que el viaje les hab\u00eda sentado mal. Nadie se enga\u00f1aba demasiado. \u201c\u00c9l sab\u00eda de d\u00f3nde ven\u00edamos\u201d, record\u00f3 unos d\u00edas despu\u00e9s Martin*, uno de los tres aparecidos, en una nota publicada en <em>Ra\u00edchali<\/em>, un medio independiente que cubre a las comunidades ind\u00edgenas de esa zona. El comandante los llev\u00f3 a comer y los presion\u00f3 para que dijeran la verdad. Entonces le confesaron que ven\u00edan caminando desde hac\u00eda nueve horas y consiguieron un avent\u00f3n hasta el entronque Las Estrellas porque estaban escapando de un campo al que hab\u00edan sido trasladados con enga\u00f1os. Ah\u00ed \u2014le dijeron\u2014, bajo la vigilancia de hombres armados, los hab\u00edan forzado a trabajar en el cultivo de amapola junto con decenas de personas m\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-16 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La Polic\u00eda transport\u00f3 a los tres hombres a Ciudad Cuauht\u00e9moc, a las oficinas de la Fiscal\u00eda Estatal de Distrito Zona Occidente. Les ofrecieron ropa, comida y calzado, los pasaron a revisi\u00f3n m\u00e9dica y tomaron sus declaraciones. Lo que contaron parec\u00eda calcado de los testimonios que hab\u00edan tomado sus colegas de la fiscal\u00eda de la capital, Chihuahua, hac\u00eda poco m\u00e1s de un a\u00f1o. Sus experiencias describ\u00edan un mismo m\u00e9todo de reclutamiento, una misma zona cavernosa en la Sierra Tarahumara, y una misma forma de explotaci\u00f3n y de presi\u00f3n psicol\u00f3gica. \u201cLos golpeaban, los amarraban, los amenazaban, los amedrentaban, les apuntaban, los volv\u00edan a golpear\u2026 de manera de ir haci\u00e9ndolos esclavos\u201d, resumir\u00eda despu\u00e9s uno de los funcionarios de la fiscal\u00eda que intervino en el caso.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-17 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los tres aparecidos dieron pie a un operativo que se hizo una semana despu\u00e9s, el 11 de julio de 2019, en el que fueron rescatadas 21 personas cautivas en el mismo sitio. Un desenlace inusual en un pa\u00eds donde la cifra oficial de desapariciones supera las 130.000 personas, el 95 por ciento ocurridas en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas. Los testimonios de BAR, del joven rar\u00e1muri y de esas dos decenas de hombres que se abalanzaron sobre las latas de at\u00fan cuando fueron rescatados, ofrec\u00edan pistas para pensar en una posibilidad siempre esquiva y latente respecto de los desaparecidos: la de que algunos, o muchos, puedan estar vivos. Pero ofrec\u00edan adem\u00e1s un relato directo sobre una faceta poco conocida del universo econ\u00f3mico de los c\u00e1rteles: el uso de un modelo productivo pensado para reducir al m\u00e1ximo los costos, que se aprovecha de una cultura de trabajo temporal que existe desde hace d\u00e9cadas en distintos rincones del estado, y la quiebra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-18 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Desde los a\u00f1os 70, cuando M\u00e9xico se convirti\u00f3 en productor a gran escala de amapola y marihuana, se sabe de la existencia de campamentos que albergan a jornaleros, la mano de obra agr\u00edcola del narco. En muchos municipios rurales, el trato con los c\u00e1rteles que controlan el territorio est\u00e1 mediado por las opciones de supervivencia: el pago de extorsiones, el suministro de mercanc\u00edas, la producci\u00f3n de materias primas, el trabajo temporal. Por lo general, siempre existe alg\u00fan tipo de acuerdo de intercambio que permite a los grupos criminales convivir con las comunidades de las que dependen. Los protagonistas de esta historia muestran una ruptura de c\u00f3digos en la b\u00fasqueda por maximizar las ganancias: una operaci\u00f3n log\u00edstica enfocada en el reclutamiento forzado de las personas m\u00e1s marginales y vulnerables de las comunidades, para sacar r\u00e9dito de lo que puedan dar sus cuerpos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-19 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El tama\u00f1o y la continuidad de la operaci\u00f3n, al mismo tiempo, revela algo peor: para funcionar, el sistema necesita de la colusi\u00f3n o la indiferencia del Estado. En 2017, dos a\u00f1os antes del rescate, una pareja rar\u00e1muri de la periferia de Chihuahua denunci\u00f3 la desaparici\u00f3n de sus dos hijos con el mismo m\u00e9todo de enganche que describen todos los sobrevivientes. Cuando el hijo mayor consigui\u00f3 escapar, despu\u00e9s de pasar un a\u00f1o esclavizado en la sierra, denunci\u00f3 ante el Ministerio P\u00fablico el mismo esquema de enga\u00f1o y explotaci\u00f3n. En 2018, tras la aparici\u00f3n de BAR, la fiscal\u00eda hizo un operativo en el mismo sitio del rescate de 2019. Esa vez encontraron las cuevas y parte de la infraestructura que utilizaban, pero no hallaron a ninguna persona. Se volvieron. Durante un a\u00f1o no hicieron nada, aunque ya ten\u00edan al menos dos testimonios formales que aseguraban que decenas de hombres segu\u00edan cautivos en la sierra. Despu\u00e9s del operativo exitoso de 2019, incluso, la red de trata sigui\u00f3 funcionando: en 2022, 15 personas de Guachochi, una poblaci\u00f3n de la Sierra Tarahumara, fueron levantadas y esclavizadas en los mismos campos. \u201cDeben de existir todav\u00eda\u201d, nos dijo en 2024 el agente que llevaba el caso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-20 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">A los sobrevivientes, la experiencia acab\u00f3 por quebrarles los escasos v\u00ednculos que los manten\u00edan dentro de la sociedad. Sus vidas ya eran precarias antes de ser esclavizados, pero la mayor\u00eda no pudo recuperar ni siquiera eso: quedaron marcados por la paranoia y el miedo, presos de las adicciones o trastornados mentalmente; algunos fueron abandonados por sus parejas y familias. Otros murieron a los pocos a\u00f1os de haber sido rescatados. Los grupos criminales aceleraron un proceso de marginaci\u00f3n y abandono que ya hab\u00eda empezado el Estado. Estas son sus historias.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-21 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em>*Nota editorial: los nombres de todas las v\u00edctimas y familiares que dieron su testimonio para este reportaje y siguen con vida han sido modificados por cuestiones de seguridad.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-22 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-23 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">CAP\u00cdTULO 2<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-24 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Javier. El rescate (s\u00edntesis)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-25 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Javier no lo pudo creer cuando vio a un grupo de polic\u00edas de investigaci\u00f3n llegar al campamento donde llevaba casi tres a\u00f1os esclavizado. Manten\u00eda la esperanza de que le pagar\u00edan por su trabajo y llevaba la cuenta de todos los d\u00edas que pas\u00f3 viviendo en una cueva de la Sierra Tarahumara. \u00c9l lleg\u00f3 ah\u00ed con una oferta de trabajo falsa, como todos los dem\u00e1s que eran forzados por vigilantes armados a cultivar mariguana y amapola. Una vez en el lugar, el castigo por desobedecer eran torturas o la muerte. Como si fuera una tienda de raya de una hacienda del porfiriato, en una libreta les anotaban la droga que les daban. No ten\u00edan paga, pero s\u00ed deudas. Cuando vio a las autoridades no sinti\u00f3 alivi\u00f3, sino temor. \u00bfSer\u00eda acusado de algo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-26 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El operativo de la fiscal\u00eda de Chihuahua rescat\u00f3 a 21 personas ese d\u00eda de 2019. Los agentes llegaron ah\u00ed caminando, guiados por una persona que hab\u00eda escapado una semana antes. Encontraron las cuevas donde los obligaban a dormir, ropa, bolsas de fertilizante, cobijas, utensilios de cocina, algo de comida, una radio. El fog\u00f3n segu\u00eda caliente, pero no encontraron a ning\u00fan responsable. Los sobrevivientes hablaron de seis o siete campos iguales, con decenas de esclavos cada uno. S\u00f3lo cuatro de las personas que liberaron ten\u00edan reporte de desaparici\u00f3n. A las dem\u00e1s, no las buscaban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-27 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-28 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">CAP\u00cdTULO 3&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-29 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Andr\u00e9s. La operaci\u00f3n (s\u00edntesis)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-30 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Andr\u00e9s fue enga\u00f1ado con una oferta laboral falsa. Subi\u00f3 a una troca con otras personas que tambi\u00e9n hab\u00edan aceptado.&nbsp; En el camino fueron detenidos por una patrulla de la polic\u00eda estatal, pero se retiraron despu\u00e9s de \u201cuna mordida\u201d. Eso es lo que consta en su declaraci\u00f3n ministerial. Sin embargo, cuando fue entrevistado para esta investigaci\u00f3n dijo algo distinto: en realidad fue la polic\u00eda estatal la que lo entreg\u00f3 al \u201cnarco\u201d. Estuvo cautivo en la Sierra Tarahumara, forzado a trabajar en campos de amapola y mariguana, sin paga ni posibilidad de regresar a casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-31 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Andr\u00e9s vio c\u00f3mo un hombre muri\u00f3 ahogado despu\u00e9s de haber sido golpeado y arrojado a un arroyo por desobedecer a uno de sus captores. Decidi\u00f3 ganarse la confianza de los hombres que lo ten\u00edan ah\u00ed retenido, ceder a sus \u00f3rdenes y planear c\u00f3mo escapar. En esos campamentos, la divisi\u00f3n entre v\u00edctima y victimario se difumin\u00f3. Pas\u00f3 siete meses esclavizado, viviendo en una cueva, hasta que fue rescatado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-32 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-33 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">CAP\u00cdTULO 4<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-34 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Margarito. C\u00e1rteles que esclavizan (s\u00edntesis)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-35 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">A mediados de la d\u00e9cada de 1980, Margarito fue enga\u00f1ado y llevado a trabajar sin paga al gigantesco rancho El B\u00fafalo, en las planicies des\u00e9rticas del sur de Chihuahua, donde una organizaci\u00f3n criminal cultivaba marihuana. El rancho fue descubierto y sus fotograf\u00edas ocuparon las primeras planas de los medios locales y nacionales. Era una producci\u00f3n enorme, pero poco se habl\u00f3 de las&nbsp;personas que estaban ah\u00ed trabajando sin paga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-36 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">De acuerdo con personas investigadores y periodistas entrevistadas para este reportaje, el \u2018narco\u2019 mexicano busca reducir sus costos de producci\u00f3n e incrementar sus ganancias, como lo har\u00eda cualquier otra empresa, para as\u00ed mantenerse rentable en el mercado nacional e internacional. Mediante la esclavitud, reduce al m\u00ednimo el gasto en mano de obra, especialmente desde que los precios de la goma de opio y la mariguana se redujeron. El rancho el B\u00fafalo fue descubierto en 1984. Desde 2012, colectivos de familiares de personas desaparecidas comenzaron a hablar acerca del reclutamiento forzado por parte de grupos armados. El caso de las&nbsp;personas esclavizadas en la Sierra Tarahumara para trabajar en campos de amapola y marihuana para facciones del C\u00e1rtel de Sinaloa y del Nuevo C\u00e1rtel de Ju\u00e1rez sucede en este contexto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-37 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-38 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">CAP\u00cdTULO 5<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-39 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Hip\u00f3lito. El regreso (s\u00edntesis)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-40 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Cuando fue rescatado de los campos de trabajo forzado y regres\u00f3 a casa, Hip\u00f3lito sinti\u00f3 que hab\u00eda salido del infierno chico para entrar al infierno grande. Como \u00e9l, los dem\u00e1s sobrevivientes ten\u00edan dificultades econ\u00f3micas cuando fueron raptados, pero despu\u00e9s del rescate regresaron con adicciones, problemas psicol\u00f3gicos y rechazo social. La mayor\u00eda veintea\u00f1eros -unos ya enloquecidos, otros con adicciones sin controlar-, se encontraron abandonados. Para el gobierno, ellos segu\u00edan sin existir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-41 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Hip\u00f3lito y otros fueron enganchados cerca de sus casas en la misma zona perif\u00e9rica de la ciudad de Chihuahua donde viv\u00edan las personas que los enga\u00f1aron en primer lugar, una zona donde solo las calles cercanas a la avenida principal est\u00e1n pavimentadas y abunda la droga conocida como \u2018cristal\u2019.&nbsp; Incluso despu\u00e9s del rescate de 2019, segu\u00edan llev\u00e1ndose gente con la esperanza de hacer un poco de dinero de su misma colonia. Algunos de los reclutadores eran sus vecinos; todos sab\u00edan d\u00f3nde viv\u00edan. Muchos j\u00f3venes de alrededor han tenido la experiencia de ir a esos campos, unos por necesidad, para ver si ahora si les pagan. Hay quienes tuvieron trato preferencial, y les pagaron despu\u00e9s de una temporada. Otros, siguen sin volver, pero sus familiares no pusieron denuncia por miedo o esperanza de que regresen.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-42 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-43 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">CAP\u00cdTULO 6&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-44 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>El Chiapas. Los juicios (s\u00edntesis)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-45 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El tard\u00edo operativo en el que el gobierno de Chihuahua rescat\u00f3 a 21 personas de los campos de trabajo forzado en la Sierra Tarahumara en 2019 fue considerado un \u00e9xito. Sin embargo, estos siguieron operando. Las mismas personas que engancharon a los esclavos anteriores siguieron llevando gente por a\u00f1os a los mismos campamentos. Se aprovechaban de su necesidad y del desinter\u00e9s de las autoridades por hacer algo al respecto. La impunidad oper\u00f3 a su favor. A pesar de las pruebas el \u00fanico detenido por el&nbsp; caso del rescate de 2019 (quien hab\u00eda sido condenado a 22 a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n) sali\u00f3 de la c\u00e1rcel sin cumplir su condena y con otro proceso judicial abierto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-46 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Ninguna autoridad evit\u00f3 que siguieran enga\u00f1ando gente para llevarla a trabajar a la fuerza en estos campos. No se investig\u00f3 qu\u00e9 pas\u00f3 con quienes no volvieron, aunque los testimonios hablan de cientos de personas. Tampoco se brind\u00f3 atenci\u00f3n psicol\u00f3gica a los hombres&nbsp;que rescataron o que se escaparon, ni se les apoy\u00f3 para que pudieran rehacer sus vidas. No se enteraron de los juicios, ni que una de las&nbsp;personas que los llev\u00f3 a la sierra fue liberada. Para 2025, cinco de los hombres que fueron rescatados ya hab\u00edan muerto, en circunstancias violentas o debido a enfermedades cr\u00f3nicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-47 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em>*<\/em><\/strong><em>La investigaci\u00f3n completa, con fotograf\u00edas y materiales originales, puede leerse y escucharse en audio en Quinto Elemento Lab y A d\u00f3nde van los desaparecidos:<\/em> <a href=\"http:\/\/www.quintoelab.org\/esclavos\/\">www.quintoelab.org\/esclavos\/<\/a><strong> <\/strong>o<a href=\"http:\/\/www.adondevanlosdesaparecidos.org\/esclavos\/\">www.adondevanlosdesaparecidos.org\/esclavos\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-48 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">-La investigaci\u00f3n fue escrita e investigada por Marcela Turati, Thelma G\u00f3mez Dur\u00e1n\u00a0 y Eliezer Budasoff; las ilustraciones son de Alejandra Saavedra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-49 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>-Marcela Turati<\/strong>: Reportera de la Revista Proceso, ha trabajado en los peri\u00f3dicos Reforma y Exc\u00e9lsior (M\u00e9xico) y ha publicado en medios mexicanos y de Estados Unidos, Per\u00fa, Venezuela, Chile, Uruguay, Colombia, Ecuador y Argentina.<br>Es autora de\u201d Fuego Cruzado\u201d (Grijalbo), libro sobre las v\u00edctimas de la guerra contra el narco y coautora de \u201cLa Guerra por Ju\u00e1rez\u201d y \u201cMigraciones vemos&#8230; infancias no sabemos\u201d. Sus textos han aparecido en las antolog\u00edas \u201cLo mejor del periodismo de Am\u00e9rica Latina\u201d (FCE), \u201cCr\u00f3nicas de otro planeta: las mejores historias de Gatopardo\u201d (Debate), \u201cLo mejor de Etiqueta Negra\u201d y \u201cCr\u00f3nicas Urgentes: una mirada colectiva a la realidad latinoamericana\u201d (IPS\/PNUD). Ha sido jurado en el Festival Internacional de Cine en Derechos Humanos y en el premio Rostros de la Discriminaci\u00f3n.<br>En 2007 gan\u00f3 el premio latinoamericano PNUD-IPS \u201cAm\u00e9rica Latina y los Objetivos de Desarrollo del Milenio\u201d por una serie de reportajes sobre ni\u00f1os jornaleros. Desde 2006 mantiene los blogs Cuaderno de notas y Periodismo de Esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-50 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>-Thelma G\u00f3mez Dur\u00e1n<\/strong>: Periodista de investigaci\u00f3n especializada en temas sociales, ambientales y cient\u00edficos.<br>Egresada de la Facultad de Ciencias Pol\u00edticas y Sociales de la UNAM, en 2008 obtuvo menciones honor\u00edficas en el Premio de Reportaje sobre Biodiversidad 2008, por sus reportajes \u201cTodos verdes \u00a1ya!\u201d y \u201cVolar lejos de la extinci\u00f3n\u201d. Editora en M\u00e9xico de Mongabay Latam.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los protagonistas de esta historia muestran una ruptura de c\u00f3digos en la b\u00fasqueda por maximizar las ganancias: una operaci\u00f3n log\u00edstica enfocada en el reclutamiento forzado de las personas m\u00e1s marginales y vulnerables de las comunidades.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":53320,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[783],"tags":[703611202,17212,703608607,703611201,703604919],"class_list":["post-53312","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mexico","tag-amapolas","tag-america-latina","tag-esclavitud","tag-marihuana","tag-narcotrafico","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-dRS","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Mexico05062026.jpg?fit=1228%2C587&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53312","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=53312"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53312\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53321,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53312\/revisions\/53321"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/53320"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=53312"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=53312"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=53312"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}