{"id":52926,"date":"2026-05-15T11:21:47","date_gmt":"2026-05-15T09:21:47","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=52926"},"modified":"2026-05-15T11:21:47","modified_gmt":"2026-05-15T09:21:47","slug":"ecuador-el-colapso-de-lo-publico-el-costo-real-del-nuevo-orden-bajo-el-toque-de-queda-plan-v","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=52926","title":{"rendered":"Ecuador &#8211; El colapso de lo p\u00fablico: el costo real del nuevo orden bajo el toque de queda. [Plan V]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><sub>Foto: Fuerzas Armadas Ecuador.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-2500dcc27385320e8343044aeb79eb6a wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Gustavo Isch*<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-14ab7d587655375d25a7f1685c0fb0dd wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/planv.com.ec\/historias\/politica\/el-colapso-de-lo-publico-el-costo-real-del-nuevo-orden-bajo-el-toque-de-queda\/#las-demandas-qui%C3%A9n-paga-la-factura-del-ajuste\">Plan V<\/a><\/em>, 11-5-2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-8c50a7f59718a79c6643e06714353e1a wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/em>, 15-5-2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4860c7a0c26ea88580ae89439f045c98 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>El presidente Daniel Noboa dijo, a modo de insistencia, que esta no es una crisis de seguridad sino un conflicto armado. Por lo cual, el Estado lo enfrenta con estados de excepci\u00f3n y toques de queda. A la par, los transportistas, alcald\u00eda de Quito y gobierno arma un triple conflicto, que tiene a la poblaci\u00f3n acorralada y como reh\u00e9n del crimen organizado, la disputa por la hegemon\u00eda pol\u00edtica y el desmoronamiento del servicio p\u00fablico.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7c448dba2edcace5111007ad3b6d1e32 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Un pa\u00eds empieza a perderse cuando aprender a vivir encerrado. Parece un precio razonable por sentirse un poco menos inseguro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-37e30621f34d1e3435fd4ea6945f17a4 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Desde la noche del 3 de mayo, Ecuador vive un nuevo toque de queda nocturno entre las 23:00 y las 05:00, durante 15 d\u00edas, en nueve provincias y cuatro cantones, bajo el Decreto Ejecutivo 370. No se trata solo de una medida de seguridad; es la instalaci\u00f3n silenciosa de una nueva normalidad donde la libertad de movimiento queda subordinada a una promesa de orden que nunca termina de cumplirse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-f5eeeadf3b9d6264e9cc3d7713821f41 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El problema de fondo no es que el Estado recurra a mecanismos excepcionales frente a una crisis real \u2014el crimen organizado lo es (es tan real como la delincuencia pol\u00edtica)\u2014, sino que esas medidas se vuelvan el libreto est\u00e1ndar de gobierno. Este toque de queda no llega solo: se articula con cambios de gabinete, anuncios de alivio en tarifas el\u00e9ctricas y un discurso que mezcla seguridad con costo de vida como si se tratara de un paquete promocional. El mensaje pol\u00edtico es claro: un gobierno que \u201cprotege\u201d y \u201cayuda\u201d mientras pide que la ciudadan\u00eda se quede en casa, que desmovilice su malestar y que delegue completamente en el Ejecutivo la administraci\u00f3n del miedo y del futuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4fb85501872c579866613f4281accf3f wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Encerrar a la gente de noche o regalar feriados ampliados, no es \u00fanicamente una respuesta t\u00e1ctica frente a la delincuencia. Es tambi\u00e9n una forma de disciplinamiento social: menos calles, menos plazas, menos protesta, menos contacto entre cuerpos que comparten la misma precariedad. La ciudad se transforma en escenario controlado, donde la irrupci\u00f3n espont\u00e1nea de la pol\u00edtica \u2014la marcha imprevista, el plant\u00f3n inc\u00f3modo, el cacerolazo que crece\u2014 queda cuidadosamente contenida bajo el argumento t\u00e9cnico de la seguridad. La ecuaci\u00f3n es perversa: cada nuevo estado de excepci\u00f3n y cada toque de queda reprograma un poco m\u00e1s los reflejos democr\u00e1ticos, y se alienta como si se tratara de un sacrificio patri\u00f3tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a0dc5f0f8c3efec664e2bd67c9d38090 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En el laboratorio de la pol\u00edtica contempor\u00e1nea, los estados de excepci\u00f3n y los toques de queda funcionan como la campana de Pavlov. Al principio, la sociedad los percibe como lo que dicen ser: medidas extraordinarias frente a amenazas extraordinarias. El \u00abperro\u00bb \u2014la ciudadan\u00eda\u2014 reacciona con alerta, con debate, incluso con resistencia. Pero el experimento empieza cuando el poder decide repetir el est\u00edmulo una y otra vez, hasta que el reflejo deja de ser consciente y se vuelve autom\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-34833d66c8856a8cf718447cb5095f1b wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En el experimento original, Pavlov asociaba el sonido de una campana con la entrega de comida, hasta que el perro comenzaba a salivar solo al o\u00edr la campana, aunque no hubiera alimento. En la versi\u00f3n pol\u00edtica, un gobierno asocia de manera sistem\u00e1tica la aparici\u00f3n de una crisis \u2014real o magnificada\u2014 con la declaraci\u00f3n de un estado de excepci\u00f3n o toque de queda. Crisis = decreto. Delincuencia = toque de queda. Protesta = militarizaci\u00f3n. El mensaje se repite tanto que, con el tiempo, basta pronunciar la palabra \u201cseguridad\u201d para que una parte importante de la sociedad acepte restricciones masivas de derechos sin hacer demasiadas preguntas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6d8ee646bd099859d8d122276f9b3d04 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La \u201csalivaci\u00f3n\u201d pol\u00edtica es la aceptaci\u00f3n reflejo: miedo, repliegue, justificaci\u00f3n autom\u00e1tica. El ciudadano ya no se pregunta si las medidas son eficaces, proporcionales o constitucionales; solo siente que, si hay una amenaza, \u201calgo duro\u201d debe hacerse, aunque ese \u201calgo\u201d haya fracasado una y otra vez. Lo que en un inicio era excepcional se convierte en respuesta est\u00e1ndar y la poblaci\u00f3n empieza a anticipar el decreto casi como un ritual: hay un hecho violento, se espera el anuncio presidencial, se aplaude el despliegue de fuerza, se naturaliza el encierro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a592b89983c48c1b5a5d2fd5e323ac41 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En esa l\u00f3gica pavloviana, el estado de excepci\u00f3n deja de ser un instrumento y se transforma en un reflejo condicionado del poder. Y a\u00fan m\u00e1s inquietante: la gente, acostumbrada al sonido de la \u201ccampana\u201d gubernamental, termina asociando libertad con peligro y restricci\u00f3n con protecci\u00f3n. El experimento corona su \u00e9xito cuando un gobierno ya no necesita justificar demasiado; basta activar la se\u00f1al para que una parte de la sociedad espere&nbsp;m\u00e1s controles, m\u00e1s militares, m\u00e1s toques de queda, incluso en ausencia de una amenaza proporcional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6b459c975ed74749a0a19b00723f308c wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">As\u00ed, la normalizaci\u00f3n no es solo jur\u00eddica ni institucional; es psicol\u00f3gica. El condicionamiento pavloviano en pol\u00edtica se consuma cuando el ciudadano deja de reaccionar como sujeto cr\u00edtico y act\u00faa como organismo entrenado: oye \u201cseguridad\u201d y acepta \u201cexcepci\u00f3n\u201d, oye \u201corden\u201d y tolera \u201cencierro\u201d. A partir de all\u00ed, revertir ese reflejo requiere algo m\u00e1s que reformas legales: exige un proceso consciente de desacondicionamiento democr\u00e1tico, donde la sociedad reaprenda a asociar seguridad con derechos y no con la suspensi\u00f3n permanente&nbsp;de libertades -por su propio bien-.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-555adac01cacf9c160309124d2be0a27 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Transportistas <\/strong>(patronal)<strong> y una ciudad tomada como reh\u00e9n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-ad41987ca373b8f5c4cfa8b7d9ea2830 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Sin embargo, sobre todo en Quito, no ser\u00eda el estado de excepci\u00f3n el que marque la agenda informativa, sino la acci\u00f3n de hecho de los transportistas urbanos de pasajeros. El 4 y 5 de mayo de 2026, los gremios de transporte urbano de Quito redujeron dr\u00e1sticamente su operaci\u00f3n, prestando servicio \u00fanicamente entre las 08:00 y las 19:00, lo que dej\u00f3 a m\u00e1s de 1,8 millones de personas sin buses en las primeras horas de la ma\u00f1ana y en la noche. La paralizaci\u00f3n parcial gener\u00f3 caos en terminales, paradas y puntos de trasbordo, con usuarios aglomerados, retrasos masivos y un aumento inmediato del uso de transporte informal y plataformas privadas con precios abusivos \u00abde oportunidad\u00bb. La presi\u00f3n surti\u00f3 efecto: tras negociaciones con el alcalde Pabel Mu\u00f1oz, los transportistas levantaron la medida el 5 de mayo por la noche y anunciaron el retorno a la \u201cnormalidad\u201d desde el 6 de mayo, condicionado a la instalaci\u00f3n de mesas de di\u00e1logo desde el 13 de mayo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-50b297bd3ab76a74d6c16460eaae23fc wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El gobierno traslad\u00f3 la bronca al alcalde de Quito y gan\u00f3 el relato eludiendo su parte de responsabilidad y eligiendo el enemigo perfecto; h\u00e1bilmente puso contra la espada y la pared a Mu\u00f1oz en medio de un escenario preelectoral polarizado; se hizo el quite \u2014si ya no hay para subsidiar el incremento por la subida del precio del di\u00e9sel y la liberalizaci\u00f3n del precio de la gasolina, es oportuno minar al candidato del correismo y bajo ning\u00fana circunstancia enemistarse con el FMI\u2014, luego enfil\u00f3 los discursos de sus voceros contra el alcalde (lo vienen haciendo desde hace meses, ojo, no es por coincidencia) y lo obligaron a bancarse el impacto de la paralizaci\u00f3n que afect\u00f3, al menos, a 1 millon 800 mil personas, trabajadores, emprendimientos, funcionarios, jovenes, ni\u00f1os y personas de la tercera edad que dependen de la movilizaci\u00f3n. Una jorga pol\u00edtica se regodea mientras se agrede a la capital. No se le gan\u00f3 una partida al alcalde Mu\u00f1oz: se le dio una nueva bofetada a Quito y su derecho a vivir dignamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-5cecdb67c3234fc2e372a088adf753f7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Las demandas: qui\u00e9n paga la factura del ajuste<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-30250134c05b9d2a69aca7746a931c52 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El paro respondi\u00f3 a un punto estructural: el fin de las compensaciones econ\u00f3micas que recib\u00eda el sector por la eliminaci\u00f3n del subsidio al di\u00e9sel, decisi\u00f3n del Gobierno central en el marco de compromisos con el FMI en 2025. Ante el aumento de costos operativos, el gremio plante\u00f3 dos salidas: o el Municipio aporta una subvenci\u00f3n de al menos diez centavos por pasajero o autoriza el alza del pasaje, trasladando la carga directamente a los usuarios. Es decir, el conflicto no era solo entre transportistas y Municipio, sino sobre qui\u00e9n absorbe el ajuste: el presupuesto local, ya presionado por seguridad, deuda y un presupuesto <em>metro-dependiente<\/em>, o los sectores populares que dependen del bus como \u00fanico medio de movilidad cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-01bf4022d6f455cc4ac48bb0448928dd wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El paro no surgi\u00f3 en un vac\u00edo coyuntural. Quito vive una falta de liderazgo y una conflictividad que crece en una capital nacional devastada por alcaldes de nivel barrio marginal, que llegaron desde el 2009.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e9f0fb63c2744d3f63644753efc5c59b wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En el actual escenario, desde finales de 2025 el Municipio de Quito avanz\u00f3 en restricciones a la circulaci\u00f3n del transporte pesado por la Sim\u00f3n Bol\u00edvar y la Ruta Viva, obligando a los operadores a tramitar salvoconductos y a invertir en GPS, capacitaci\u00f3n y requisitos t\u00e9cnicos m\u00e1s estrictos. Paralelamente, el fin de las compensaciones por di\u00e9sel y el incremento generalizado de costos (repuestos, seguros, mano de obra) erosion\u00f3 la ya precaria ecuaci\u00f3n financiera del transporte urbano, que desde hace a\u00f1os funciona con tarifas congeladas y acuerdos compensatorios inestables. En este contexto, el paro fue la expresi\u00f3n acumulada de una conflictividad larvada: un sistema que subsidia de facto a los operadores mediante baja regulaci\u00f3n efectiva, servicios deficientes y externalizaci\u00f3n de costos a los usuarios, frente a un Municipio que apuesta por controles, restricciones y ajustes, pero sin una reforma integral del modelo de transporte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-9461c69163c47b3f18531b20371369ab wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Polarizaci\u00f3n pol\u00edtica y disputa de relatos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-c5a246d04bf1e699b91d30496a50c89a wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El paro estalla en una ciudad ya tensionada por el toque de queda nocturno decretado por el presidente Daniel Noboa, que condicion\u00f3 horarios y movilidad y desplaz\u00f3 parte del debate p\u00fablico hacia la narrativa de \u201corden y seguridad\u201d. En ese escenario, el gremio de transportistas se movi\u00f3 con habilidad: present\u00f3 su protesta como reacci\u00f3n a decisiones del Gobierno central (fin del subsidio, FMI), mientras presionaba al Municipio, lo que le permiti\u00f3 interpelar simult\u00e1neamente al Ejecutivo y a la administraci\u00f3n local. En X y otras redes, el episodio se ley\u00f3 en clave de polarizaci\u00f3n: de un lado, discursos que acusaban a los transportistas de \u201cchantaje\u201d y \u201csecuestrar la ciudad\u201d; del otro, narrativas que los convert\u00edan en v\u00edctimas de un \u201cajuste neoliberal\u201d decidido entre Carondelet y los organismos multilaterales. La alcald\u00eda, por su parte, evit\u00f3 confrontar abiertamente al Gobierno central y concentr\u00f3 su mensaje en la b\u00fasqueda de acuerdos t\u00e9cnicos y la promesa de mesas de di\u00e1logo, una estrategia comunicacional defensiva que dej\u00f3 el relato pol\u00edtico m\u00e1s amplio en manos de gremios y opinadores polarizados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-4fda9d1aedfaf10c4eca753e2ca64fb6 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>La gente no interesa: solo es un medio para forzar acuerdos de grupos de presi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-d9f4aaefe45b185467ee442dfb1c1def wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El dato m\u00e1s brutal del paro es que m\u00e1s de 1,8 millones de quite\u00f1os quedaron, en la pr\u00e1ctica, excluidos de su derecho a la ciudad durante buena parte de la jornada laboral, en un contexto ya marcado por toques de queda, militarizaci\u00f3n y riesgo de violencia urbana. Parad\u00f3jicamente, la protesta se inscribe en nombre de la \u201csostenibilidad del servicio\u201d, pero refuerza una normalizaci\u00f3n peligrosa: frente a un conflicto entre \u00e9lites pol\u00edticas y corporativas (Estado central, Municipio, gremios), la respuesta estrat\u00e9gica es cortar servicios b\u00e1sicos a la poblaci\u00f3n hasta forzar un acuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5fe3c852c81352af2eea6ba20b9840a1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Mientras tanto, el gobierno encuentra una manera ingeniosa de descargar responsabilidades: obliga a los GAD a \u201chacer obra\u201d. La reciente reforma al COOTAD, aprobada por la mayor\u00eda legislativa oficialista, no es un detalle t\u00e9cnico, sino un movimiento de fuerza pol\u00edtica e institucional. Al priorizar legalmente la inversi\u00f3n en obra e infraestructura, el Ejecutivo interviene en la orientaci\u00f3n del gasto municipal y provincial, como si los recursos locales fueran una caja extensiva del proyecto nacional de turno. Eso choca con dos principios b\u00e1sicos: primero, la autonom\u00eda que la propia Constituci\u00f3n reconoce a los GAD sobre el manejo de sus recursos; segundo, la noci\u00f3n de que el concepto de \u201cinversi\u00f3n social\u201d no puede quedar secuestrado por la mirada del gobierno central.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a8953c66f218051c190033e2423c46f2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La maniobra tiene al menos tres efectos perversos. Uno: estira al l\u00edmite las competencias legislativas y bordea la inconstitucionalidad, porque reconfigura de facto la autonom\u00eda financiera de los gobiernos seccionales. Dos: subordina el direccionamiento del gasto local a los criterios del Ejecutivo, que decidir\u00e1 qu\u00e9 es \u201cobra\u201d y qu\u00e9 no, qu\u00e9 cuenta como inversi\u00f3n y qu\u00e9 es considerado gasto superfluo. Tres: desplaza recursos desde servicios y programas socialmente relevantes, pero poco vistosos, hacia obras que \u201clucen\u201d mejor en la foto y en la pauta publicitaria. Lo que no genera r\u00e9dito comunicacional tiende a quedar rezagado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-68397f4be1fc7d88b26eb2a4c855c5bb wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Este comportamiento es coherente con el ethos del r\u00e9gimen: un gobierno sin empat\u00eda visible, que no se asume como garante de derechos sino como administrador de negocios. No hay una pol\u00edtica p\u00fablica integral en salud, educaci\u00f3n, energ\u00eda o seguridad social; hay, en cambio, decisiones fragmentadas que se eval\u00faan con criterios de rendimiento financiero para determinados grupos econ\u00f3micos, nacionales y extranjeros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-43c1e6f99e73ffb841a32656940b69d5 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La situaci\u00f3n en el sector energ\u00e9tico es emblem\u00e1tica: en lugar de fortalecer la capacidad p\u00fablica, se profundiza el deterioro de empresas estrat\u00e9gicas como Petroecuador y se entregan activos neur\u00e1lgicos a operadores externos bajo condiciones opacas. Convenios de administraci\u00f3n de hidroel\u00e9ctricas clave, como el de Coca-Codo Sinclair, en plazos y montos que comprometen miles de millones, se negocian como si se tratara de una empresa privada que terceriza un activo, no como un Estado que gestiona bienes estrat\u00e9gicos bajo mandato constitucional de soberan\u00eda y control p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-63df93bd88727ab2db0bcb72c6554c6c wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El levantamiento del paro y el anuncio de mesas de di\u00e1logo no tocan el n\u00facleo del problema: el modelo de financiamiento del transporte urbano y qui\u00e9n paga el ajuste pos\u2011subsidios. El servicio se restablece, pero bajo la amenaza latente de nuevas paralizaciones si no aparece un mecanismo estable de compensaci\u00f3n o un alza de tarifas pol\u00edticamente digerible. Si el Municipio cede en la subvenci\u00f3n por pasajero, estalla el debate sobre prioridades presupuestarias en una ciudad que ya destina recursos extraordinarios a seguridad y a una movilidad cada vez m\u00e1s controlada; si opta por subir el pasaje, la conflictividad se trasladar\u00e1 desde los operadores hacia los usuarios y las organizaciones sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-8164810d24f19823cd010a3ad3aba4d2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Dejar hacer, dejar pasar, dejar morir<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-c3b389c420ded2313c525792da573117 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En Ecuador la crisis de la salud p\u00fablica dej\u00f3 de ser un dato t\u00e9cnico para convertirse en tragedia cotidiana: ni\u00f1os esperando una quimioterapia que no llega, ancianos recorriendo hospitales p\u00fablicos para encontrar una cama, jefes de hogar obligados a elegir entre medicamentos o comida. No son \u201ccasos\u201d, son biograf\u00edas interrumpidas por una maquinaria estatal incapaz de responder a lo m\u00e1s elemental: cuidar la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-d7c647d431c89fe84b3ecdb167f60e3c wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La escena se repite con una crueldad que deber\u00eda avergonzarnos como pa\u00eds; detr\u00e1s de cada \u201cno hay insumos\u201d hay un ni\u00f1o que preguntar\u00e1 por qu\u00e9 la mam\u00e1 llora, un paciente que siente que su vida vale menos porque no puede pagar una cl\u00ednica. La deshumanizaci\u00f3n no empieza cuando alguien muere; empieza cuando el Estado mira hacia otro lado mientras la enfermedad avanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-1dc4121cd6d63519a5625ef0ab1fe32a wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Lo m\u00e1s hiriente es que esto no ocurre en guerra ni tras un terremoto, sino en un pa\u00eds donde s\u00ed hay recursos para campa\u00f1as publicitarias, contratos opacos y acuerdos ventajosos. Se repite que \u201cno alcanza\u201d para hospitales, pero s\u00ed alcanza para un modelo de gasto que privilegia la imagen sobre la vida. Esa elecci\u00f3n es pol\u00edtica: alguien decidi\u00f3 que la salud de miles era sacrificable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-19d1d23a2a79b4c7c69c12e0a7026c98 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Normalizar esto es, en el fondo, una forma de barbarie edulcorada con publicidad: seguimos trabajando, seguimos votando, seguimos hablando de \u201cajuste\u201d y \u201cresponsabilidad fiscal\u201d, mientras callamos sobre el hecho de que el Estado niega, sin decirlo, el derecho a seguir queriendo vivos y sanos a hijos, a padres, a hermanos. &nbsp;Un pa\u00eds que permite eso sin exigir cuentas, sin poner nombres y responsables, ha perdido m\u00e1s que su sistema de salud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5de894fe8771cbc7c97d6a8348273a9d wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Lo ocurrido en Quito en el marco del conflicto con los transportistas es pedagog\u00eda pura para quien sepa entender: no solo es perseguir y anular a los alcaldes (Cuenca, Guayaquil y Quito son solo el comienzo), es controlar a las ciudades, a su gente, a su prensa independiente, a sus movimientos sociales, a sus emprendedores. Ya lo advirtieron luego de que Cuenca se moviliz\u00f3 para detener la inversi\u00f3n minera del proyecto Loma Larga-Quimsacocha: los municipios deber\u00e1n hacerse cargo de sus \u00ednfulas auton\u00f3micas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-b866e49821ea7401b4efc08478e7a7db wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Van por todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-2e0bdb4b8f31dd86daff8aca466a0a8a wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>*Gustavo Isch<\/strong>, consultor pol\u00edtico, experto en comunicaci\u00f3n electoral y de gobierno. Docente de la Universidad Andina Sim\u00f3n Bol\u00edvar<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seguimos trabajando, seguimos votando, seguimos hablando de \u201cajuste\u201d y \u201cresponsabilidad fiscal\u201d, mientras callamos sobre el hecho de que el Estado niega, sin decirlo, el derecho a seguir queriendo vivos y sanos a hijos, a padres, a hermanos.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":52932,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[5207],"tags":[17212,703610006,703604832,2368],"class_list":{"0":"post-52926","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-ecuador","8":"tag-america-latina","9":"tag-noboa","10":"tag-salud-publica","11":"tag-transporte","13":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Ecuador15052026.jpg?fit=696%2C348&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-dLE","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/52926","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=52926"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/52926\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52933,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/52926\/revisions\/52933"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/52932"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=52926"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=52926"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=52926"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}