{"id":50662,"date":"2025-11-21T19:58:15","date_gmt":"2025-11-21T18:58:15","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=50662"},"modified":"2025-11-21T19:58:15","modified_gmt":"2025-11-21T18:58:15","slug":"brasil-las-contradicciones-de-la-cop30-bebel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=50662","title":{"rendered":"Brasil &#8211; Las contradicciones de la COP30. [Bebel]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><sub>Comunidades ind\u00edgenas participan en manifestaci\u00f3n del 15-11 en Bel\u00e9m. Foto: Andre Penner\/AP<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-42657b4c11351e7e373b9db0cd9c054f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Las contradicciones de la COP30 en Brasil<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-928c561fbc643fefa19b7fab3817ba11 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Bebel<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-cfbf895ba0f34795c19390c20da864b7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2025\/11\/las-contradicciones-de-la-cop30-en-brasil\/\">Jacobin<\/a><\/em>, 20-11-2025<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-69e7415b7371a9f670ea29e8953ffdd1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/em>, 21-11-2025<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5675db9998c73dae354118b1fd72c414 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>La proliferaci\u00f3n del \u00abcapitalismo verde\u00bb encubre la renuncia a confrontar realmente con el gran capital y a establecer un di\u00e1logo con las bases populares.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-d08c88645cc999aff535b43ce9b2c037 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Es dif\u00edcil determinar cu\u00e1n relevante, \u00fatil o problem\u00e1tica fue la decisi\u00f3n de que Brasil albergara la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim\u00e1tico (COP30) en una ciudad como Bel\u00e9m, en el estado de Par\u00e1. Hay much\u00edsimas maneras de cuestionar los motivos de esa elecci\u00f3n, especialmente porque provino de Lula, cuyo gobierno oscila entre la valoraci\u00f3n \u00abdiplom\u00e1tica\u00bb de los pueblos tradicionales y la defensa de los intereses de los sectores m\u00e1s contaminantes de la econom\u00eda brasile\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8d44449aa1ad053068f89cd22c898a79 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La elecci\u00f3n de una ciudad con una presencia tan fuerte de culturas y din\u00e1micas pol\u00edticas ind\u00edgenas, quilombolas y ribere\u00f1as contrasta de lleno con la infraestructura t\u00edpica de un evento de la ONU: fr\u00edo, alfombrado y abrumadoramente blanco. El contexto geopol\u00edtico de guerras por los recursos \u2014incluidos los materiales para la transici\u00f3n energ\u00e9tica\u2014 aumenta las tensiones alrededor de un encuentro demasiado herm\u00e9tico e impopular. Pero Brasil podr\u00eda hacer algo diametralmente opuesto a lo que vimos en las \u00faltimas tres ediciones de la COP (Dub\u00e1i, Egipto y Azerbaiy\u00e1n): abrirlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-3bfbfb311e924cdf57bb79acf91dafdf wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El segundo d\u00eda de la COP30 hubo una gran movilizaci\u00f3n popular, encabezada por varias comunidades ind\u00edgenas y acompa\u00f1ada por los partidos de la izquierda radical, que logr\u00f3 abrir las puertas de la Zona Azul (el sector de negociaciones de la cumbre, al que solo se accede con credenciales de gobiernos, empresas, medios u ONG). Las comunidades del Bajo Tapaj\u00f3s exig\u00edan participar de las negociaciones y, adem\u00e1s, la creaci\u00f3n de un impuesto a los s\u00faper ricos. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, ind\u00edgenas munduruku interrumpieron durante varias horas el flujo de personas que ingresaban a la Zona Azul. Y, simb\u00f3licamente, ese mismo d\u00eda avanz\u00f3 la demarcaci\u00f3n de dos territorios ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-d752c7d0af3b4fbe5738e9e319d4e9f5 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Son avances que no se obtienen con un simple golpe de lapicera, y que tampoco resuelven los m\u00e1s de doscientos procesos de demarcaci\u00f3n ya iniciados ni los m\u00e1s de quinientos que siguen abiertos, en un momento en que Brasil sigue postergando esa tarea mientras propone mecanismos de mercado para combatir la deforestaci\u00f3n en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-90b46f8640636ead5992bcb4b17f94b6 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Las contradicciones se vuelven casi aleg\u00f3ricas en la propia ciudad sede del evento: colectivos el\u00e9ctricos de uso exclusivo para los asistentes y, al mismo tiempo, exclusi\u00f3n para los habitantes locales. Los objetivos de \u00abdeforestaci\u00f3n cero\u00bb, que coinciden con las demandas de las comunidades tradicionales, avanzan con lentitud, y en relaci\u00f3n con el Acuerdo de Par\u00eds, quedan pr\u00e1cticamente anulados por la intenci\u00f3n del gobierno brasile\u00f1o de convertirse en el cuarto mayor exportador de petr\u00f3leo del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a1c9290a5d83af4c0cb2eb78bdb19367 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Mientras el ministro de Minas y Energ\u00eda, Alexandre Silveira, refuerza el discurso del <em>lobby<\/em> nuclear, f\u00f3sil y antirrenovable, la justificaci\u00f3n del gobierno federal para expandir la explotaci\u00f3n petrolera sigue anclada en los a\u00f1os noventa: la idea de que los combustibles f\u00f3siles permiten financiar la transici\u00f3n energ\u00e9tica. En la pr\u00e1ctica, no hay transici\u00f3n, sino expansi\u00f3n. O, como ironiz\u00f3 la ministra Marina Silva, una \u00ab<em>transacci\u00f3n<\/em> energ\u00e9tica\u00bb. Por su parte, el presidente Lula exige que los pa\u00edses ricos adopten posturas m\u00e1s firmes frente a la crisis que ellos mismos generaron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-b9d31970b963049ba52ffc043323d859 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Brasil en el centro de la crisis clim\u00e1tica mundial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-b5c5cdc32f73e8dd96952e3bbaa48851 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">A diferencia de China \u2014que hoy oscila entre ser clasificada como parte del Norte global o del Sur global\u2014, Brasil siempre aparece ubicado en la categor\u00eda del Sur. Sin embargo, eso no cambia el hecho de que su contribuci\u00f3n hist\u00f3rica a la crisis clim\u00e1tica es considerable. La investigadora <em><a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/author\/sabrina-fernandes\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sabrina Fernandes<\/a><\/em>, en una columna publicada en <em>The Intercept<\/em>, cuestiona la postura de Brasil como uno de los diez pa\u00edses que m\u00e1s han contribuido al calentamiento global y, por lo tanto, como deudor de reparaci\u00f3n clim\u00e1tica hacia aquellos con una contribuci\u00f3n mucho menor. Adem\u00e1s, la posici\u00f3n actual de Brasil en el mercado petrolero amenaza su aspiraci\u00f3n a convertirse en un actor central de la transici\u00f3n energ\u00e9tica en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4543262f41f68873bfd68e50050e4801 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Las soluciones para Brasil son bastante evidentes: al no ser un pa\u00eds cuya econom\u00eda dependa centralmente del carb\u00f3n y el petr\u00f3leo, y dado que sus emisiones est\u00e1n vinculadas sobre todo a la deforestaci\u00f3n y al uso intensivo de fertilizantes, buena parte de su responsabilidad pasa por impulsar una reforma agraria popular y acelerar la demarcaci\u00f3n de territorios ind\u00edgenas, en abierta confrontaci\u00f3n con la tesis del Marco Temporal, que ha incrementado los homicidios de ind\u00edgenas en todo el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-02055dbd3df6019ffa485c429c94a38a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Pero en tanto el cr\u00e9dito subsidiado para el agronegocio bate r\u00e9cords y el Estado garantiza exenciones impositivas y seguros p\u00fablicos para los grandes propietarios, cada vez nos alejamos m\u00e1s de lo que deber\u00eda ser una COP30 ejemplar: no solo por parte de los movimientos, sino tambi\u00e9n de un gobierno que se reivindica popular mientras juega \u00aba dos bandas\u00bb en lo que a intereses de clase refiere.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-ce68e861752d38dafe8fc3bef30033da wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En la Zona Verde, los <em>stands<\/em> de los bancos brasile\u00f1os que financian la agroindustria ocupan amplios espacios y est\u00e1n decorados con plantas artificiales y repletos de aperitivos para los visitantes. Mientras tanto, las mujeres ind\u00edgenas se sientan en el piso y no disponen de ninguna estructura para vender sus artesan\u00edas y pinturas corporales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-719a1e67ce1df74c0420a80313f1b745 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La posici\u00f3n de Brasil tambi\u00e9n deber\u00eda incluir una oposici\u00f3n firme a los combustibles f\u00f3siles y a la l\u00f3gica depredadora que viene imponi\u00e9ndose incluso dentro del sector de las energ\u00edas renovables, especialmente en los estados del Nordeste. Y esa no ha sido la postura de Petrobras, ni del ministro de Minas y Energ\u00eda, ni del gobierno federal en general. Sin embargo, es lo que necesitan la mayor\u00eda de los pa\u00edses vecinos en Am\u00e9rica Latina para avanzar en su transici\u00f3n y reducir emisiones, y, en realidad, es lo que necesita pr\u00e1cticamente todo el mundo si pretende cumplir los objetivos del Acuerdo de Par\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-06032caee61166731a48499446c684ca wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Mientras Brasil exhibe un excedente de energ\u00eda renovable, al mismo tiempo impulsa pol\u00edticas para atraer inversiones con un alt\u00edsimo consumo energ\u00e9tico \u2014como los centros de datos en Cear\u00e1 o la producci\u00f3n de hidr\u00f3geno verde para exportaci\u00f3n\u2014 y contin\u00faa ampliando sus proyectos e\u00f3licos, algo facilitado a\u00fan m\u00e1s por la reciente derogaci\u00f3n de la normativa de licencias ambientales. Este perverso juego de expansi\u00f3n \u00abverde\u00bb encubre la falta de voluntad para enfrentar al gran capital y la ausencia de un di\u00e1logo real con las bases populares para buscar soluciones coherentes y beneficiosas para todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6645c0c097d31029daf38cf28904d1b1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El papel de Brasil en la COP30 deber\u00eda ser el de abrir el juego, promover el di\u00e1logo y ejercer una soberan\u00eda real. No se trata de una relaci\u00f3n entre empresas y Estado, sino entre pueblo, Estados, movimientos y territorios. Y en un evento organizado por la ONU, que en cada edici\u00f3n ampl\u00eda la injerencia del capital privado, termina recayendo en el propio pueblo la tarea de ocupar ese espacio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La proliferaci\u00f3n del \u00abcapitalismo verde\u00bb encubre la renuncia a confrontar realmente con el gran capital y a establecer un di\u00e1logo con las bases populares.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":50664,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[703610854],"tags":[703610914,703605386,703605055,703605373],"class_list":{"0":"post-50662","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-brasil","8":"tag-belem","9":"tag-extractivismo","10":"tag-lula","11":"tag-petroleo","13":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Brasil-Cop21112025.jpg?fit=1702%2C825&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-db8","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/50662","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=50662"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/50662\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":50666,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/50662\/revisions\/50666"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/50664"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=50662"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=50662"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=50662"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}