{"id":49406,"date":"2025-09-07T19:57:17","date_gmt":"2025-09-07T17:57:17","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=49406"},"modified":"2025-09-07T19:57:17","modified_gmt":"2025-09-07T17:57:17","slug":"indonesia-protestas-masivas-los-dos-mundos-de-la-politica-edward-aspinall","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=49406","title":{"rendered":"Indonesia &#8211; Protestas masivas. Los dos mundos de la pol\u00edtica. [Edward Aspinall]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><sub>Prabowo Subiante recibido por los parlamentarios. Discurso previo al d\u00eda de la independencia, 15-8-2025. Foto, Kementerian Sekretariat.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-f7c64fcacecbb1d7348482c026edb72d wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Protestas masivas y los dos mundos de la pol\u00edtica indonesia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-436505ce324376eb5cea513b9dfe7c06 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Edward Aspinall*<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-5739baaf6ee98e64fda14742b78d7060 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Traducci\u00f3n, <em><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/protestas-masivas-y-los-dos-mundos-de-la-politica-indonesia\/\">Viento Sur<\/a><\/em>, 6-9-2025<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-a23262108e6e7256a2a6f88d7968a39b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/em>, 7-9-2025<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-58802d628a98bb0609b070706645928e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>La ola de manifestaciones que sacudi\u00f3 las ciudades y pueblos de Indonesia la semana pasada muestra m\u00e1s que unas pocas similitudes con la que tumb\u00f3 el r\u00e9gimen de Suharto en 1998.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5ae5d5886562e92e000ccdebe5342089 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Algunas de las similitudes saltan a la vista. En ambos casos, la represi\u00f3n violenta de las fuerzas de seguridad dio pie a la escalada del movimiento. En 1998, los disparos contra estudiantes en la Universidad Trisakti en Yakarta provocaron disturbios masivos y generaron la crisis final que forz\u00f3 la dimisi\u00f3n de Suharto. La semana pasada, el atropello mortal de un conductor de mototaxi, Affan Kurniawan, por un veh\u00edculo policial desat\u00f3 una ola de indignaci\u00f3n que recorri\u00f3 todo el pa\u00eds. La gente comenz\u00f3 a atacar y meter fuego a edificios gubernamentales (seg\u00fan mi recuento, ardieron totalmente por lo menos ocho sedes de parlamentos regionales) y a lanzar incursiones masivas sobre las viviendas de destacados pol\u00edticos, como Ahmad Sahroni, miembro de la C\u00e1mara de Representantes (<em>Dewan Perwakilan Rakyat<\/em>, DPR) y del ministro de Hacienda, Sri Mulyani.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-72bdc6d56fd3c3149501d4811c70f0d7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En 1998, al igual que estos d\u00edas, el tel\u00f3n de fondo de las protestas fue en parte econ\u00f3mico. En 1998, la crisis financiera asi\u00e1tica trajo el colapso de la econom\u00eda indonesia, sumiendo a millones de personas en la pobreza y forzando a muchas empresas a declararse en quiebra. La situaci\u00f3n econ\u00f3mica no es tan grave actualmente, pero el crecimiento se frena y la clase media se encoge. Las medidas del gobierno central para mejorar la eficiencia han afectado negativamente a numerosos sectores: muchos gobierno regionales, por ejemplo, han respondido incrementando el impuesto sobre el patrimonio. La econom\u00eda sumergida y el trabajo precario van en aumento, ambos paralelamente a las subcontratas y a los despidos en el sector industrial. Y todo esto ocurre en condiciones de extrema desigualdad econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-65dc8ace35b1d2784905bf3e68d4cd7f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Este contexto ayuda a explicar algunos rasgos caracter\u00edsticos clave de las protestas recientes, como la participaci\u00f3n de sindicalistas y conductores de VTC, incluso el escrache a la vivienda de Sri Mulyani, quien durante mucho tiempo fue el \u00eddolo de liberales y reformistas de clase media y ahora es la cara p\u00fablica de la austeridad para muchos manifestantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-923234c45be17db6d0b7fac15d3c98db wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Subculturas de protesta<br><\/strong>Sin embargo, tal vez la mayor similitud entre 1998 y 2025 es que ambas olas de manifestaciones nacen de una subcultura de protestas callejeras que se hab\u00eda ido fraguando durante varios a\u00f1os. La causa inmediata en 1998 bien pudo haber sido la crisis financiera asi\u00e1tica, pero las y los manifestantes de ese a\u00f1o pudieron aprovechar la experiencia \u2012y la inquina contra la autoridad gubernamental\u2012 que hab\u00eda acumulado mucha gente durante varios a\u00f1os de crecientes disturbios sociales y pol\u00edticos. En los campus universitarios, sectores de las clases medias y muchos barrios pobres de las ciudades se hab\u00eda desarrollado un clima de protesta y oposici\u00f3n al r\u00e9gimen de Suharto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a896679f6c775d7317272260de42b27e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Hoy, la din\u00e1mica es parecida. Las protestas de 2025 no han surgido de la nada, sino que representan como m\u00ednimo la quinta ola de protestas masivas encabezadas por la juventud desde 2019. Primero se produjeron las manifestaciones de septiembre y octubre de 2019, provocadas sobre todo por iniciativas del DPR y del gobierno para retirar ciertos poderes clave a la Comisi\u00f3n para la Erradicaci\u00f3n de la Corrupci\u00f3n (<em>Komisi Pemberantasan Korupsi<\/em>, KPK), que hasta entonces se hab\u00eda mostrado bastante eficaz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9229a5d4c1f69130543957d02f18f792 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Un a\u00f1o despu\u00e9s, en 2020,&nbsp;otra ola de protestas respondi\u00f3 a la promulgaci\u00f3n de la llamada Ley \u00d3mnibus de Creaci\u00f3n de Empleo, que entre otras cosas aceler\u00f3 la implantaci\u00f3n del trabajo precario y debilit\u00f3 la protecci\u00f3n medioambiental en las inversiones en proyectos para la extracci\u00f3n de recursos naturales. Las protestas de <em>advertencia de emergencia<\/em> de agosto de 2024 y las de <em>Indonesia oscura<\/em> de febrero de 2025 respondieron a causas diferentes y propugnaron objetivos inmediatos distintos, pero todas estas olas expresaban una cr\u00edtica similar a la elite pol\u00edtica indonesia y la corrupci\u00f3n generalizada en su seno. La dimensi\u00f3n econ\u00f3mica y de clase es m\u00e1s fuerte en la ola de protestas actual, pero esta tambi\u00e9n se basa en caracter\u00edsticas que ya estuvieron presentes en episodios anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-3848b5bb501d47356a0c09581ed1a2cc wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Cada una de estas cinco olas de protestas han representado otros tantos indicios del declive democr\u00e1tico de Indonesia y de la reaparici\u00f3n del autoritarismo. Pero tambi\u00e9n son significativas por derecho propio, ilustrando la emergencia de una ueva contracultura de protesta en las ciudades y pueblos de Indonesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5678f174f7ba7aa3c8554181cf48b4cc wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Basada en tradiciones anteriores de protesta social, esta nueva contracultura se centra en una profunda y creciente inquina contra la elite gobernante indonesia. Unido por medio de nuevas modalidades de comunicaci\u00f3n en l\u00ednea, redes cambiantes de organizaciones laxas y conexiones entre entidades m\u00e1s consolidadas, como los consejos ejecutivos estudiantiles, sindicatos obreros y ONG, este movimiento es ideol\u00f3gicamente diverso, pero comparte elementos de oposici\u00f3n a la oligarqu\u00eda, indignaci\u00f3n por la corrupci\u00f3n de la elite gobernante y rechazo de la creciente desigualdad econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-294b340aaf4fcb1cfdfc9d449864dd61 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Acad\u00e9micos y activistas indonesias han se\u00f1alado el car\u00e1cter <em>rizom\u00e1tico<\/em> de la nueva protesta juvenil y los nuevos movimientos sociales, con sus modelos organizativos difusos y carentes de l\u00edderes. Mientras que algunas personas celebran estas caracter\u00edsticas, destacando el car\u00e1cter participativo de los nuevos movimientos juveniles y c\u00f3mo su flexibilidad dificulta su erradicaci\u00f3n, otras han se\u00f1alado que carecen de la fuerza organizativa y claridad ideol\u00f3gica necesarias para conseguir un cambio social y pol\u00edtico fundamental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-03e45ead96b54751d292bbd6b68dd16e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Dos mundos enfrentados<br><\/strong>Las recientes protestas pueden entenderse, por tanto, como el resultado del choque entre dos mundos de la pol\u00edtica indonesia: el mundo de la pol\u00edtica representativa oficial y la subcultura de protesta juvenil que la rechaza. Parte de lo que explica la gravedad de las protestas es que, mientras que las y los manifestantes comprenden bastante bien el mundo de los pol\u00edticos, lo contrario no parece ser cierto, al menos hasta ahora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4721191c67ead1a68559af1c26f8d395 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Cuando se anunci\u00f3 que los miembros de la C\u00e1mara de Representantes obtendr\u00edan nuevas y generosas prestaciones \u2012un acontecimiento clave que precipit\u00f3 la actual ronda de protestas\u2012, adem\u00e1s de sus ya elevados salarios, estos pol\u00edticos obviamente consideraron que se trataba de una recompensa bien merecida. Los pol\u00edticos electos se quejan habitualmente de las escasas expectativas de ingresos y otras prestaciones que les plantean sus electores, y sin duda muchos de ellos cre\u00edan que su aumento salarial <em>de facto<\/em> les ayudar\u00eda a abordar este problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-3dc9e1c02d1c7ff4c5e47584562c675f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Sin embargo, el anuncio y las piruetas verbales de quienes lo justificaban \u2012por no hablar de las im\u00e1genes de los diputados y diputadas <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=WMISfPFZJYA&amp;t=140s\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">bailando alegremente<\/a> durante una reciente sesi\u00f3n parlamentaria\u2012 se produjeron en un momento en que muchos indonesios estaban sufriendo una profunda crisis econ\u00f3mica, lo que revel\u00f3 una notable falta de comprensi\u00f3n de c\u00f3mo la opini\u00f3n p\u00fablica podr\u00eda recibir esta noticia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-13c5b604c2df745b36dec4fd72034ce0 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Para echar m\u00e1s le\u00f1a al fuego, algunos y algunas representantes acudieron a las redes sociales para burlarse y menospreciar a la gente que protestaba. Ahmad Sahroni, un pol\u00edtico especialmente rico y descarado, calific\u00f3 a los manifestantes que ped\u00edan la disoluci\u00f3n de la C\u00e1mara de \u201clas personas m\u00e1s est\u00fapidas del mundo\u201d, lo que llev\u00f3 a los medios de comunicaci\u00f3n a recordar a los lectores su fabulosa riqueza. Sahroni pronto recibi\u00f3 su merecido cuando la gente atac\u00f3 y saque\u00f3 una de sus casas, exhibiendo en las redes sociales los art\u00edculos de lujo que encontraron all\u00ed, como una escultura de Ironman en tama\u00f1o real.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a195d1f09db32f7da750616e076fd970 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">\u00bfC\u00f3mo pudo la brecha entre estos mundos agrandarse tanto que Sahroni y otros colegas pudieran cometer errores de c\u00e1lculo tan fatales? En los primeros a\u00f1os del periodo posterior a la Reformasi <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=49406#fn-49406-1' id='fnref-49406-1' onclick='return fdfootnote_show(49406)'>1<\/a><\/sup>&nbsp;de 1998, los pol\u00edticos electos estaban al menos algo en sinton\u00eda con el mundo de las protestas callejeras. Hab\u00edan visto c\u00f3mo estas pod\u00edan derrocar un r\u00e9gimen y se preocupaban por prestar atenci\u00f3n a lo que quer\u00edan los manifestantes y, cuando era posible, ceder \u2012aunque solo fuera parcialmente o de forma simb\u00f3lica\u2012 a sus demandas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-1d75a2d268ca723308f401a1d93eb229 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El tiempo pas\u00f3 y la mayor\u00eda de esa primera generaci\u00f3n de pol\u00edticos posteriores a la Reformasi desapareci\u00f3 de la escena, para ser sustituida por una nueva generaci\u00f3n de pol\u00edticos (en muchos casos hijos de la primera generaci\u00f3n) a los que se hab\u00eda inculcado la cultura del dinero que se hab\u00eda instalado en las instituciones democr\u00e1ticas de Indonesia, y eran producto de ella. A medida que se afianzaban la compra de votos y otras formas de pol\u00edtica clientelar como la principal forma de ganar las elecciones, los diputados y diputadas y otros pol\u00edticos tuvieron que invertir sumas cada vez m\u00e1s cuantiosas en sus campa\u00f1as. Cada vez son m\u00e1s quienes provienen de entornos empresariales ricos o de dinast\u00edas pol\u00edticas consolidadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-d81de5ba8503cdb077dec83fd12066a0 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Estos cambios tambi\u00e9n han transformado la cultura pol\u00edtica y los patrones de trabajo dentro de las instituciones representativas de Indonesia, aumentando la necesidad de las y los representantes de utilizar sus cargos oficiales para generar ingresos o, al menos, para acceder a fuentes clientelares. Hace aproximadamente una d\u00e9cada, como investigador, hab\u00eda que andar con mucho cuidado al investigar temas como la compra de votos o la recaudaci\u00f3n informal de fondos dentro de la C\u00e1mara de Representantes. Con el paso del tiempo, mi impresi\u00f3n es que los miembros de la C\u00e1mara y otros pol\u00edticos se muestran cada vez m\u00e1s abiertos a la hora de discutir estos temas, ya que estas pr\u00e1cticas se han normalizado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7d2bf172ebc43c555b0d50f6821c1fd2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Fuentes conocedoras de tales pr\u00e1cticas tambi\u00e9n dan cuenta de c\u00f3mo los nuevos miembros de instituciones como la C\u00e1mara son iniciados en una cultura de corrupci\u00f3n por sus superiores. Hace unos meses, un miembro relativamente joven de la C\u00e1mara nos explic\u00f3 a m\u00ed y a mis colegas c\u00f3mo es ser miembro de esa instituci\u00f3n: \u201c&#8230; si hablas de defender los derechos del pueblo, se reir\u00e1n de ti, se acercar\u00e1n a ti y te dir\u00e1n \u2018no te lo tomes tan en serio\u2019&#8230; \u2018no seas tan santurr\u00f3n\u2019&#8230; Pero si hablas de dinero, bueno, todos vendr\u00e1n y te tratar\u00e1n con seriedad y atenci\u00f3n. Si quieres explicarles qu\u00e9 proyectos te rendir\u00e1n un 30&nbsp;%, se mostrar\u00e1n satisfechos.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-797772c99ac040ff4a106d2abe09f12e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La gente indonesia de a pie tambi\u00e9n se da cuenta de estos cambios. Las investigaciones sobre corrupci\u00f3n, especialmente las iniciadas en el pasado por la Comisi\u00f3n Anticorrupci\u00f3n, sacaron a la luz la fabulosa riqueza de muchos pol\u00edticos, con registros en sus casas que revelaron colecciones de bolsos Herm\u00e8s, Lamborghinis y otros lujos similares. Los propios pol\u00edticos se han vuelto cada vez m\u00e1s abiertos a la hora de hacer alarde de su riqueza en las redes sociales. Al mismo tiempo, sabemos que las preferencias de los pol\u00edticos se ajustan a los intereses de los votantes con ingresos elevados, en lugar de los de la ciudadan\u00eda de a pie, en \u00e1mbitos como el bienestar social y la redistribuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-d7e358f9ae7b38bcd333d26663b21947 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En resumen, a\u00f1os de pol\u00edtica clientelar han creado una brecha cada vez mayor entre el mundo pol\u00edtico de la \u00e9lite gobernante que habita las instituciones democr\u00e1ticas de Indonesia y el de los y las j\u00f3venes manifestantes cuyos progenitores desempe\u00f1aron un papel tan importante en la creaci\u00f3n de esas instituciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-dcb0607d580e9904a5837492b091fbd0 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Los objetivos de la protesta<br><\/strong>A pesar de las numerosas similitudes, tambi\u00e9n destacan las diferencias entre las protestas de 1998 y las de 2025. Por un lado, gran parte de la violencia por parte de la gente y los saqueos han sido mucho m\u00e1s selectivos ahora que en 1998. En 1998, especialmente durante los disturbios de mayo en Yakarta, la gente atac\u00f3 s\u00edmbolos de riqueza y propiedad en general, y hubo muchos ataques racistas dirigidos espec\u00edficamente contra personas y propiedades de etnia china. En esta ocasi\u00f3n, adem\u00e1s de que la violencia ha sido en general mucho menor, no ha habido (que yo sepa) informes verificados de violencia antichina, a pesar de los muchos rumores y temores de que fuera inminente. En cambio, la violencia se ha dirigido contra figuras y s\u00edmbolos de la autoridad estatal: la polic\u00eda, los edificios del parlamento, las residencias privadas de pol\u00edticos y similares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-b101b38429922e7079d763204223cc17 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Los objetivos pol\u00edticos de las protestas actuales, en cambio, son mucho m\u00e1s difusos que los de sus antecesoras en 1998. Lo que dio al movimiento Reformasi gran parte de su poder fue la naturaleza precisa de sus objetivos, plasmados en una serie de metas ambiciosas, pero en \u00faltima instancia alcanzables: el derrocamiento de Suharto, el fin de la <em>doble funci\u00f3n<\/em>(<em>dwifungsi<\/em>) del ej\u00e9rcito, la supresi\u00f3n de la censura, etc. Esos objetivos pudieron alcanzarse en parte porque las y los manifestantes lograron encontrar aliados, no solo entre los miembros de los principales partidos pol\u00edticos, organizaciones religiosas y similares, sino tambi\u00e9n dentro de la elite gobernante civil y militar, muchos de cuyos miembros acabaron abandonando a Suharto y uniendo su suerte a la de Reformasi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-c767e04afab49bbb9c35f5b34d44c18b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Hoy en d\u00eda, los objetivos de las protestas no se limitan a forzar la salida de ning\u00fan l\u00edder o partido en particular, ni siquiera a derogar un conjunto limitado de leyes o reglamentos. Sin duda, tienen muchos objetivos de este tipo: numerosos grupos de manifestantes piden la dimisi\u00f3n del presidente Prabowo Subianto, la disoluci\u00f3n de la C\u00e1mara de Representantes y la derogaci\u00f3n de diversas leyes y reglamentos. Pero lo que realmente defienden, por encima de todo, es el rechazo de toda la elite gobernante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5a89d18bbafdce2e8f44bfd8e9503d12 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Y toda la \u00e9lite gobernante, en mayor o menor medida, se mantiene unida contra ellos. Esto qued\u00f3 simbolizado de forma dram\u00e1tica el 31 de agosto, cuando los l\u00edderes de todos los principales partidos pol\u00edticos se alinearon junto a Prabowo mientras pronunciaba un discurso en el que mezclaba concesiones (cancelar las nuevas dietas de los disputados y diputadas) con amenazas (acusar a los manifestantes de traici\u00f3n y terrorismo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-ecbf283a2e29bc323512cc4d37f9619f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Por consiguiente, es dif\u00edcil ver alguna forma en que la actual confrontaci\u00f3n entre los dos mundos de la pol\u00edtica indonesia vaya a desaparecer pronto. Sin duda, la actual ola de protestas podr\u00eda disiparse pronto, como lo hicieron las anteriores; de hecho, parece que va por ese camino mientras escribo este art\u00edculo. Pero hasta ahora, cada ola ha venido seguida por otra, pr\u00e1cticamente cada a\u00f1o. Es probable que ese patr\u00f3n contin\u00fae. Los pol\u00edticos de elite est\u00e1n atrapados en un sistema clientelar del que les resultar\u00eda dif\u00edcil escapar aunque quisieran. As\u00ed, las y los manifestantes est\u00e1n muy lejos de alcanzar sus objetivos, y es poco probable que su inquina hacia la clase pol\u00edtica indonesia se disipe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-d5a3844a9712969cd0b9e0a4b50b1ca4 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Esto tambi\u00e9n hace que el per\u00edodo actual parezca diferente de la \u00faltima etapa de la era Suharto: en la d\u00e9cada de 1990, incluso cuando las protestas eran reprimidas por los militares, los grupos m\u00e1s combativos siempre consideraban que persegu\u00edan un objetivo definido: el derrocamiento del r\u00e9gimen de Suharto. Los objetivos actuales no est\u00e1n tan bien definidos y se resumen en t\u00e9rminos como <em>oligarqu\u00eda<\/em>, <em>corrupci\u00f3n<\/em> y similares, que apuntan a relaciones de poder informales profundamente arraigadas. Poner fin a estos fen\u00f3menos requerir\u00e1 un cambio sist\u00e9mico profundo, m\u00e1s que un n\u00famero limitado de ajustes o reformas legales formales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-aa3e41ea11b1f091adc31e40c213a13e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Es dif\u00edcil imaginar que ese cambio se produzca con la actual hornada de pol\u00edticos de \u00e9lite que ocupan cargos electivos. Sin embargo, sustituirlos tampoco es f\u00e1cil. Cuando los activistas progresistas se han aventurado en la arena electoral en Indonesia, casi siempre han fracasado (en marcado contraste, por ejemplo, con Tailandia). Los pol\u00edticos de elite tan denostados por la gente disfrutan de enormes ventajas organizativas y materiales que los hacen muy dif\u00edciles de derrotar, especialmente cuando tantos votantes esperan obtener favores a cambio de sus votos. Estos pol\u00edticos tambi\u00e9n manejan maquinarias pol\u00edticas que llegan hasta las comunidades donde vive la ciudadan\u00eda de a pie en las zonas urbanas y rurales de Indonesia, algo de lo que los manifestantes carecen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6d01b420856d64ea859a7c2d46d25fe0 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Derrocar a Suharto fue un logro tit\u00e1nico. Podr\u00eda decirse que los objetivos de la actual ronda de manifestantes no son menos colosales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9e21ecab776f135ae0952f224211e668 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>*<em>Edward Aspinall<\/em><\/strong> es investigador de la pol\u00edtica indonesia y del sudeste asi\u00e1tico en la Escuela Coral Bell de Asuntos de Asia y del Pac\u00edfico, perteneciente a la Universidad Nacional de Australia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-94874acc4ecc33ae493bfa57401d3a82 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">-Art\u00edculo original en ingl\u00e9s, <em><a href=\"https:\/\/www.newmandala.org\/mass-protest-and-the-two-worlds-of-indonesian-politics\/\">New Mandala<\/a><\/em>, 2-9-2025<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-67124ecb9378f6ea0c7b1e9175e74419 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Nota<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ola de manifestaciones que sacudi\u00f3 las ciudades y pueblos de Indonesia la semana pasada muestra m\u00e1s que unas pocas similitudes con la que tumb\u00f3 el r\u00e9gimen de Suharto en 1998.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":49414,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[703610855],"tags":[17212],"class_list":{"0":"post-49406","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-indonesia","8":"tag-america-latina","10":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Indonesia07092025.jpg?fit=1030%2C487&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-cQS","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/49406","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=49406"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/49406\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49415,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/49406\/revisions\/49415"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/49414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=49406"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=49406"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=49406"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}