{"id":48835,"date":"2025-08-06T19:47:32","date_gmt":"2025-08-06T17:47:32","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=48835"},"modified":"2025-08-06T19:47:32","modified_gmt":"2025-08-06T17:47:32","slug":"debates-autoritarismo-y-democracia-en-el-siglo-xxi-enzo-traverso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=48835","title":{"rendered":"Debates &#8211; Autoritarismo y democracia en el siglo XXI. [Enzo Traverso]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><sub>Ilustraci\u00f3n: El Gordo<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-597ae95357014b9d8ec32320c46f4de2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Entrevista con Enzo Traverso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-f1f2325b0c0629f4bf513eb1d10d094f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2025\/07\/autoritarismo-y-democracia-en-el-siglo-xxi\/\">Jacobin<\/a><\/em>, 29-7-2025<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-f748e00b032e5e9cc669ec52e00b41a7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/em>, 6-8-2025<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-dcb2eabc1ed0dcd85c55d7da5d96464d wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Enzo Traverso actualiza su an\u00e1lisis sobre el posfascismo a la luz de los acontecimientos de los \u00faltimos a\u00f1os. Reflexionando sobre el ascenso de las nuevas derechas y la crisis global de la izquierda, ofrece un diagn\u00f3stico sobre los desaf\u00edos contempor\u00e1neos y los peligros que enfrentan las luchas emancipatorias en un mundo cada vez m\u00e1s complejo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-43233d5dcd8f4a2905fd2cc35939fc77 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>En un contexto global marcado por el resurgimiento de fuerzas ultraderechistas, el historiador Enzo Traverso ofrece en esta entrevista una reflexi\u00f3n actualizada sobre el concepto de posfascismo, que ha venido desarrollando a lo largo de sus escritos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a5e259401b9412e06e3f746875b0f4ea wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>A partir de los acontecimientos m\u00e1s recientes, como el segundo mandato de Trump en Estados Unidos, el avance de la extrema derecha en Europa y el giro a la derecha en Am\u00e9rica Latina, el autor presenta un diagn\u00f3stico cr\u00edtico de la crisis global de la izquierda y de los peligros que enfrenta un orden mundial cada vez m\u00e1s fragmentado. Traverso no solo profundiza en las caracter\u00edsticas de las nuevas derechas, sino tambi\u00e9n en los desaf\u00edos que enfrenta la izquierda para articular una respuesta progresista capaz de contrarrestar la creciente hegemon\u00eda de la reacci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4f887294ef3137c2a85a8f728441f047 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Mart\u00edn Mosquera<\/strong>&#8211; <strong>Escribiste un libro que tuvo mucha repercusi\u00f3n, traducido al espa\u00f1ol como\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/sigloxxieditores.com.ar\/libro\/las-nuevas-caras-de-la-derecha-2\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong><em>Las nuevas caras de la derecha<\/em><\/strong><\/a><strong>, donde acu\u00f1aste el t\u00e9rmino \u00abposfascismo\u00bb. Desde entonces pasaron varios a\u00f1os y surgieron episodios clave vinculados al ascenso de la extrema derecha que no pudiste abordar en ese momento: el asalto al Capitolio en Estados Unidos, el intento similar en Brasil con Jair Bolsonaro, el triunfo de Javier Milei en Argentina, el nuevo ascenso de Trump, etc\u00e9tera. \u00bfC\u00f3mo analiz\u00e1s hoy la extrema derecha y el concepto de posfascismo a la luz de estos nuevos acontecimientos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-22d6e0554d628cacb70c8ebdcce7a7d7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Enzo Traverso<\/strong>&#8211; El libro del que est\u00e1s hablando surgi\u00f3 a partir de una entrevista realizada a comienzos de 2016, durante la campa\u00f1a electoral en Estados Unidos, antes incluso del primer mandato de Trump. Luego hubo una suerte de segunda entrevista, ya despu\u00e9s de las elecciones, hace casi diez a\u00f1os. Como dec\u00eds, el contexto cambi\u00f3 de manera muy significativa, por lo que surge la pregunta l\u00f3gica de qu\u00e9 deber\u00eda cambiar respecto a la edici\u00f3n original de mi libro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-f0707123df6c4ac41b044a549cef98c0 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El marco general no lo modificar\u00eda. El concepto de posfascismo que intent\u00e9 delinear en esa entrevista me sigue resultando \u00fatil para definir este fen\u00f3meno, aunque no lo considero un fen\u00f3meno cerrado, definido. Me parece que sigue siendo un fen\u00f3meno transicional, cuyo desenlace final es a\u00fan dif\u00edcil de comprender o de describir con precisi\u00f3n. Sin embargo, no hay dudas de que muchas cosas han cambiado, y algunas tendencias que ya se pod\u00edan identificar y analizar hace diez a\u00f1os hoy aparecen mucho m\u00e1s claras y, podr\u00edamos decir, consolidadas a escala global. Todos los fen\u00f3menos que mencionas lo confirman, ya sea hablando de Europa, de Estados Unidos, de Am\u00e9rica Latina o incluso m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-b70f2c1b8fdbf69b6ad112b99ffe7184 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La mutaci\u00f3n m\u00e1s notable, dir\u00eda yo, no es solo el fortalecimiento de la derecha radical, sino su nueva legitimidad. Lo que cambi\u00f3 respecto al an\u00e1lisis que hice hace diez a\u00f1os es que hoy la derecha radical se ha convertido en un interlocutor leg\u00edtimo \u2014y en muchos casos privilegiado\u2014 de las \u00e9lites dominantes a nivel global. Eso no era as\u00ed hace una d\u00e9cada. En ese momento, Trump hab\u00eda ganado las elecciones por sorpresa. Todos los sondeos y analistas daban por hecho que Hillary Clinton se iba a imponer, porque ella era la candidata del&nbsp;<em>establishment<\/em>, de las \u00e9lites. Trump, en cambio, tuvo que enfrentar muchos obst\u00e1culos dentro de su propio partido, el Partido Republicano, y cuando fue elegido se lo percib\u00eda como un&nbsp;<em>outsider<\/em>, alguien que hab\u00eda ganado de forma completamente inesperada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-d79f125815262d46a67bcf9396d06e43 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Si comparamos 2016 con 2025, en aquel entonces Trump firm\u00f3 un solo decreto el d\u00eda de su asunci\u00f3n. Hoy firm\u00f3 decenas. En 2016 no ten\u00eda del todo claro qu\u00e9 hacer como presidente; hoy tiene ideas muy definidas sobre c\u00f3mo actuar. Y, por supuesto, ya no es m\u00e1s un&nbsp;<em>outsider<\/em>: es el presidente de Estados Unidos y cuenta con un aparato consolidado detr\u00e1s que lo respalda. En 2016, Bolsonaro tambi\u00e9n era un&nbsp;<em>outsider<\/em>, y nadie pod\u00eda siquiera imaginarse a alguien como Milei. Giorgia Meloni era una figura completamente marginal en la pol\u00edtica italiana. Durante las elecciones presidenciales de Francia en 2017, lo que sorprendi\u00f3 a todos los observadores fue el debate televisivo entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen. En ese entonces, ella apareci\u00f3 como alguien claramente no fiable: cuando le preguntaban qu\u00e9 har\u00eda con la Uni\u00f3n Europea o con el euro, no sab\u00eda responder de forma clara o convincente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e616e117cd25fa9906fbce6cf24cb725 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En resumen, la derecha radical no era vista como una opci\u00f3n viable por las \u00e9lites. Al contrario: era observada con mucha desconfianza, tanto en Estados Unidos como en Europa y tambi\u00e9n en Am\u00e9rica Latina. Incluso Bolsonaro no gan\u00f3 como candidato directo del gran capital brasile\u00f1o. Ten\u00eda apoyos dentro del Ej\u00e9rcito y algunos sectores econ\u00f3micos, s\u00ed, pero el candidato a ganar segu\u00eda siendo del PT, que en ese momento aparec\u00eda como una opci\u00f3n mucho m\u00e1s s\u00f3lida. En 2017, en Europa, ocurri\u00f3 algo que fue vivido como una especie de trauma: el ingreso de&nbsp;<em>Alternative f\u00fcr Deutschland<\/em>&nbsp;al parlamento alem\u00e1n marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n. Poco despu\u00e9s surgi\u00f3 Vox en Espa\u00f1a. Y el paisaje cambi\u00f3 de forma significativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-901c93bf5188c079ce47c29c82a26745 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Ahora bien, ese proceso no ha sido lineal. Despu\u00e9s del triunfo de Trump y Bolsonaro, ambos perdieron las elecciones cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde. En el medio vino la pandemia y la crisis econ\u00f3mica global que trajo aparejada. En mi libro yo planteaba justamente una hip\u00f3tesis en ese sentido: \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda si se produjera una crisis internacional? Sosten\u00eda que una crisis de esa magnitud podr\u00eda transformar el posfascismo en una nueva forma de fascismo. Pero eso no fue lo que ocurri\u00f3. La crisis, en lugar de fortalecer a la derecha radical, la debilit\u00f3, porque qued\u00f3 claro que era incapaz de enfrentar desaf\u00edos de esa envergadura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-aba8962964475dc50e08c4ea4189c619 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Yo hablaba entonces de un doble giro. Por un lado, un giro potencialmente autoritario, con la implementaci\u00f3n de leyes extraordinarias, un estado de excepci\u00f3n, que ponen en cuesti\u00f3n las libertades individuales y colectivas, as\u00ed como los espacios de acci\u00f3n p\u00fablica. Desde ese punto de vista, la derecha radical es el candidato ideal para manejar ese giro autoritario. Pero, por otro lado, la pandemia produjo tambi\u00e9n un giro biopol\u00edtico, con una fuerte intervenci\u00f3n del Estado orientada a proteger a los ciudadanos definidos f\u00edsicamente como cuerpos, a proteger a las poblaciones. En ese terreno, la derecha radical fracas\u00f3 en todos los pa\u00edses. Fue un momento de retroceso y, en general, perdieron las siguientes elecciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-035f8a1825ab4f5aae204e3a2f356821 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Despu\u00e9s vino una nueva oleada, la que estamos enfrentando en el presente. Entonces insisto: no se trata de un proceso lineal, pero la tendencia general es bastante clara. Esto no significa que estemos frente a un nuevo fascismo con un perfil bien definido y rasgos n\u00edtidos. Creo que a\u00fan se trata de una constelaci\u00f3n muy heterog\u00e9nea que est\u00e1 buscando formas de convergencia. Y aunque hoy esa nueva alianza entre el posfascismo y las \u00e9lites globales es innegable, sigue estando marcada por tensiones y contradicciones. No se puede hablar todav\u00eda de un nuevo bloque hist\u00f3rico, en el sentido gramsciano del t\u00e9rmino. Es m\u00e1s una convergencia basada en intereses comunes que la constituci\u00f3n de un bloque.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-85027d915e46cf91e92f5f8bd3c80146 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Con el auge de la nueva derecha radical volvi\u00f3 con fuerza el debate sobre el fascismo, un debate que tiende a polarizarse entre quienes sostienen que, si se trata de fascismo, deber\u00e1 implicar un cambio de r\u00e9gimen pol\u00edtico \u2014con elementos como el partido \u00fanico o el Estado corporativo, como ocurri\u00f3 en los a\u00f1os 1930\u2014, y quienes argumentan que si se mantiene la vigencia formal de la democracia liberal, se tratar\u00eda simplemente de una nueva versi\u00f3n de la derecha tradicional, con una idiosincrasia distinta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5dacf57d8e0d89d2d357d5004a34cdf5 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>La pregunta es si esa polarizaci\u00f3n no est\u00e1 mal planteada. Es decir, si los fen\u00f3menos autoritarios actuales no se parecen m\u00e1s bien a lo que representa la Hungr\u00eda de Viktor Orb\u00e1n, un r\u00e9gimen autoritario que se desarrolla desde dentro del marco de la democracia liberal, conservando al menos sus formas externas. Nos gustar\u00eda conocer tu opini\u00f3n sobre este debate y, en particular, qu\u00e9 lugar le dar\u00edas al modelo de Orb\u00e1n, que puede pensarse como una especie de utop\u00eda pol\u00edtica para las nuevas extremas derechas, en contraste tanto con el fascismo hist\u00f3rico como con las derechas convencionales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-efa33b1618bd34ba242f71571fd5a7cc wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>ET<\/strong>&#8211; S\u00ed, este es un rasgo central de las nuevas derechas radicales que, como muchos otros observadores, ya hab\u00eda se\u00f1alado hace diez a\u00f1os. El fascismo cl\u00e1sico establec\u00eda una dicotom\u00eda radical entre fascismo y democracia: se defin\u00eda expl\u00edcitamente como antidemocr\u00e1tico. Esto no solo lo teorizaban sus ide\u00f3logos, sino que tambi\u00e9n lo reivindicaban con orgullo sus l\u00edderes carism\u00e1ticos. Basta recordar la famosa definici\u00f3n de Mussolini, que describ\u00eda a la democracia como un\u00a0<em>ludus cartaceus<\/em>, un simple \u00abjuego de papel\u00bb. El fascismo hac\u00eda ostentaci\u00f3n de su desprecio por la democracia. Hoy, en cambio, todos los movimientos y l\u00edderes que llamo posfascistas adoptan una ret\u00f3rica democr\u00e1tica. Todos reivindican su pertenencia al marco de la democracia liberal y se presentan incluso como sus mejores defensores. Esa ret\u00f3rica ha sido fundamental para su legitimaci\u00f3n ante la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-bcc5ad84d859d259e89d368d1806628e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Marine Le Pen, por ejemplo, no solo cambi\u00f3 el nombre de su partido y rompi\u00f3 con su padre, sino que afirm\u00f3 expl\u00edcitamente su compromiso con las instituciones de la Quinta Rep\u00fablica y con los valores democr\u00e1ticos. Italia es otro caso revelador. Giorgia Meloni lidera un partido con ra\u00edces claramente fascistas. Hasta hace pocos a\u00f1os, ella misma reivindicaba con orgullo esa herencia. Pero desde que lleg\u00f3 al gobierno, abandon\u00f3 cualquier apolog\u00eda del fascismo. No se declara antifascista, por supuesto, pero insiste permanentemente en su car\u00e1cter \u00abdemocr\u00e1tico\u00bb y en su adhesi\u00f3n al marco institucional vigente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-197a41e3811105c0d477b18b588d343e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En Estados Unidos la paradoja llega al extremo: el asalto al Capitolio en enero de 2021 se hizo&nbsp;<em>en nombre de la democracia<\/em>. Los manifestantes dec\u00edan defender una democracia que les hab\u00eda sido \u00abrobada\u00bb por los dem\u00f3cratas. Es decir, se presentaban como&nbsp;<em>los verdaderos dem\u00f3cratas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-50243ad415a7617b6f91507b6d9ea440 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Esta es una transformaci\u00f3n fundamental: la relaci\u00f3n de la nueva derecha radical con la democracia es completamente distinta a la del fascismo hist\u00f3rico. Como bien se\u00f1alas en tu pregunta, hoy la frontera entre democracia y fascismo ya no es clara. El fascismo del siglo XXI no busca abolir las formas democr\u00e1ticas, sino intervenir desde dentro, erosionarlas, transformarlas desde su interior. Esta manera de desdibujar las fronteras entre fascismo y democracia crea cierta obsolescencia de las viejas categor\u00edas anal\u00edticas como las de Poulantzas, sobre las cuales volver\u00e9 m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-56febf1735af4407643a0c02f27441a3 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Ahora bien, hay que considerar tambi\u00e9n otra diferencia hist\u00f3rica que ayuda a explicar esta mutaci\u00f3n. En los a\u00f1os de entreguerras, la democracia era una conquista reciente, una conquista hist\u00f3rica de las clases subalternas, producto \u2014o subproducto\u2014 de la Revoluci\u00f3n de Octubre y de la ola revolucionaria que sigui\u00f3 al colapso del orden liberal decimon\u00f3nico tras la Gran Guerra. Fue un per\u00edodo de crisis brutal, pero tambi\u00e9n de importantes avances democr\u00e1ticos: el sufragio universal masculino se consolid\u00f3 en muchos pa\u00edses, en algunos las mujeres conquistaron el derecho al voto, el espacio p\u00fablico se transform\u00f3, emergieron nuevas formas de participaci\u00f3n popular\u2026 En ese contexto, el fascismo apareci\u00f3 claramente como el enemigo de la democracia. Fue as\u00ed en Italia desde los a\u00f1os 1920, en Alemania con la destrucci\u00f3n fulminante de la Rep\u00fablica de Weimar en 1933, y en la guerra civil espa\u00f1ola, que fue un enfrentamiento directo entre fascismo y democracia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-aa09db3168f83a45bd5049bc535c90fb wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Hoy, en cambio, el contexto es completamente distinto. La democracia ya no aparece como una conquista por defender, sino m\u00e1s bien como una c\u00e1scara vac\u00eda. En gran parte del mundo occidental \u2014y podr\u00edamos decir, a escala global\u2014, la democracia se percibe como un cascar\u00f3n formal, profundamente erosionado por los procesos de reificaci\u00f3n mercantil del espacio p\u00fablico, por el vaciamiento de las instituciones, por una transformaci\u00f3n estructural de la relaci\u00f3n entre econom\u00eda y pol\u00edtica. Nadie piensa ya en la democracia como una promesa emancipadora. En Estados Unidos, Elon Musk apoy\u00f3 la campa\u00f1a electoral de Donald Trump otorg\u00e1ndole 270 millones de d\u00f3lares y luego ingres\u00f3 en su administraci\u00f3n tomando cargos cruciales. En un contexto as\u00ed, nadie puede definir la democracia como garant\u00eda de igualdad, libertad y justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-25f093846943a70fe970052f2967592d wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Pero, m\u00e1s all\u00e1 del caso de Estados Unidos, es muy raro que se hable del fascismo como una amenaza real. Y aun en Estados Unidos el debate sobre el \u00abfascismo de Trump\u00bb est\u00e1 muy circunscrito a las \u00e9lites liberales. Joe Biden y Kamala Harris, por ejemplo, lo calificaron como fascista durante la campa\u00f1a, y hay discusiones en medios como el&nbsp;<em>New York Times<\/em>&nbsp;sobre este tema. Pero incluso ah\u00ed, Trump suele ser representado como un cuerpo extra\u00f1o, como una anomal\u00eda que cay\u00f3 desde afuera sobre la democracia americana, paradigma de las democracias occidentales. Es decir que no se lo concibe como lo que en realidad es: un producto genuino de la sociedad estadounidense y tambi\u00e9n de su sistema democr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-0e1b52731f47cbb5e4a3c80b2f091e02 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Y para buena parte de las clases populares, de los sectores trabajadores, la defensa de la democracia es lo \u00faltimo en su lista de preocupaciones. \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00edan de considerar a Trump una amenaza para la democracia y a Biden su salvador? Esa oposici\u00f3n no tiene ning\u00fan sentido para ellos. Por supuesto que hay un grado de ceguera ah\u00ed \u2014Trump es una amenaza\u2014, pero el problema es m\u00e1s profundo: no se puede defender la democracia identific\u00e1ndola con lo que existe hoy. La cuesti\u00f3n es qu\u00e9 democracia queremos defender, qu\u00e9 democracia queremos construir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4f8565277a8660f66aa86afed4db4c70 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Porque si la democracia es solo estas instituciones vaciadas, ser\u00e1 muy dif\u00edcil movilizar un gran movimiento antifascista para defenderlas, sobre todo cuando quienes las atacan se presentan tambi\u00e9n como dem\u00f3cratas y dicen \u2014con algo de raz\u00f3n\u2014 que estas instituciones no funcionan. \u00bfQu\u00e9 es lo que hay que defender? Ah\u00ed est\u00e1 el problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-d37f9d32724ca03a579d6f58f0bad898 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>MM<\/strong>&#8211; <strong>Se\u00f1alabas que uno de los rasgos distintivos de esta nueva extrema derecha es su creciente respaldo entre las \u00e9lites. En el caso de Trump, eso parece especialmente marcado: ahora tiene un control del Partido Republicano mucho m\u00e1s s\u00f3lido que en 2016, cuenta con el respaldo de ambas c\u00e1maras, la Corte Suprema est\u00e1 alineada con su proyecto y buena parte de la clase dominante parece hoy mucho m\u00e1s af\u00edn a su figura. \u00bfQu\u00e9 podemos esperar de este segundo mandato, tanto en el plano interno como en el escenario internacional?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a9f55a56a9e049257b2c137f47386d87 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>ET<\/strong>&#8211; Esa es una pregunta que muchos se hacen hoy pero no tiene respuesta f\u00e1cil. Y, en parte, eso ya marca una diferencia importante respecto al fascismo cl\u00e1sico. El fascismo hist\u00f3rico ten\u00eda un proyecto claro: un r\u00e9gimen pol\u00edtico definido, una estrategia de poder, una concepci\u00f3n del orden interno y del orden internacional. El fascismo italiano, por ejemplo, aspiraba a convertir el Mediterr\u00e1neo en su\u00a0<em>mare nostrum<\/em>, su espacio vital. El fascismo alem\u00e1n ten\u00eda como objetivo el control de Europa continental y, en particular, la conquista imperial y militar del Este europeo. En Espa\u00f1a, Franco ten\u00eda se propon\u00eda \u00abaplastar a los rojos\u00bb y establecer una dictadura nacional-cat\u00f3lica. Es decir, hab\u00eda una idea bastante coherente de r\u00e9gimen y de mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-ea3ac82d7085a856f4e591efdb44bc61 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Con Trump eso no est\u00e1 tan claro. Los mensajes que emite son muchas veces contradictorios, y cuesta mucho distinguir entre la pura demagogia y lo que podr\u00eda entenderse como una orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica real. Dice, por ejemplo, que va a plantar la bandera de Estados Unidos en Marte, que ser\u00eda bueno anexar Groenlandia, o incluso que Canad\u00e1 deber\u00eda ser el pr\u00f3ximo estado norteamericano. Cierto: detr\u00e1s de eso opera un proyecto geopol\u00edtico orientado a consolidar la influencia continental de Estados Unidos, en el marco de una redefinici\u00f3n de sus v\u00ednculos con China y una repliegue relativo en otros escenarios. Se trata de una ambici\u00f3n hegem\u00f3nica que adquiere rasgos imperiales, pero que, parad\u00f3jicamente, es el producto de un debilitamiento: Estados Unidos ha renunciado a la pretensi\u00f3n de dominar el mundo, como lo imagin\u00f3 tras el final de la Guerra Fr\u00eda y la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4ddc71b95404417df9698c8de76f64d8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Pero estas son especulaciones, porque no existe un proyecto claramente definido. Las l\u00edneas estrat\u00e9gicas de la derecha neoconservadora de Bush, hace casi veinticinco a\u00f1os, despu\u00e9s del 11 de septiembre de 2001, eran m\u00e1s claras. Algunos ide\u00f3logos y estrategas como Robert Kagan la hab\u00edan definido con precisi\u00f3n. Detr\u00e1s de Trump hay una constelaci\u00f3n bastante contradictoria de fascistas cl\u00e1sicos como Steve Bannon y neoliberales radicales como Elon Musk, los cuales se odian entre s\u00ed. Los analistas tienen dificultades para comprender la coherencia de las medidas de Trump en el comercio internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-2d38651c95b48867e0ae472957b499ff wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Incluso cuando Trump habla en t\u00e9rminos m\u00e1s cl\u00e1sicos \u2014como cuando dice&nbsp;<em>Make America Great Again<\/em>\u2014 el contenido de esa grandeza es ambiguo. Parece referirse a una restauraci\u00f3n del rol de Estados Unidos como superpotencia global, pero al mismo tiempo evita comprometerse con una pol\u00edtica de confrontaci\u00f3n directa, por ejemplo, con China. De hecho, busca m\u00e1s bien un acuerdo con China, y lo mismo con Rusia, que es aliada de China pero mucho m\u00e1s d\u00e9bil. Trump dice que una superpotencia debe ser capaz de conquistar pero tambi\u00e9n de crear conflictos. Y ah\u00ed entran sus posiciones sobre Ucrania, donde plantea pasar la p\u00e1gina, o sobre Medio Oriente, donde su alianza con Israel es evidente pero no necesariamente parece inclinarse por continuar la guerra de forma indefinida. Probablemente el objetivo final \u2014en t\u00e9rminos de su sector pol\u00edtico\u2014 sea la colonizaci\u00f3n completa de Gaza y Cisjordania, pero no estoy seguro de que Trump tenga como estrategia prolongar el genocidio en Gaza para llegar a ese resultado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a43fa0ddd0b221464e1bf926b60437f1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Lo que vemos, entonces, es un conjunto de tendencias pero sin una coherencia program\u00e1tica fuerte. Y eso tambi\u00e9n forma parte del contexto internacional actual. Si uno quiere buscar analog\u00edas con los a\u00f1os de entreguerras, una de las m\u00e1s claras no est\u00e1 tanto en la pol\u00edtica interna sino en la situaci\u00f3n global: la ausencia de un orden internacional estable, en casos sist\u00e9mico, la competencia entre potencias declinantes y emergentes. En ese escenario es dif\u00edcil trazar l\u00edneas claras, tanto para Estados Unidos como para cualquier otro actor. Por eso no creo que Trump tenga hoy ideas tan claras y coherentes como las que ten\u00eda Hitler en 1933. Entre 1933 y 1941, la pol\u00edtica del nazismo sigui\u00f3 una l\u00ednea bastante directa. En el caso de Trump, no veo ni esa coherencia ni las condiciones para que pueda desplegar un proyecto estrat\u00e9gico de largo alcance.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4a4b75b3654a089e130aea0f1b32ec0a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>MM- Mencionabas como posible analog\u00eda con los a\u00f1os veinte o treinta el hecho de que no estamos ante una mera crisis econ\u00f3mica o pol\u00edtica, sino frente a una conmoci\u00f3n m\u00e1s profunda, una suerte de crisis estructural de largo alcance. En aquel entonces se trataba del colapso del orden liberal del siglo XIX; en ese marco, el ascenso del fascismo aparec\u00eda vinculado tambi\u00e9n al declive de ciertas potencias, como el de Alemania tras la Primera Guerra Mundial. \u00bfTe parece una conexi\u00f3n que se puede establecer tambi\u00e9n en el presente? Es decir, lo que estamos viendo hoy, con el ascenso de las nuevas extremas derechas, \u00bfpuede estar relacionado con un proceso m\u00e1s amplio de declive de Occidente frente al ascenso de Asia, y especialmente de China? \u00bfPens\u00e1s que esa disputa geopol\u00edtica es una motivaci\u00f3n importante \u2014aunque quiz\u00e1s indirecta\u2014 del auge de estas derechas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5a7fea5bfb25f4b211d161951d897801 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>ET<\/strong>&#8211; No, no creo que se pueda hablar de una analog\u00eda en ese sentido. S\u00ed se pueden hacer comparaciones, pero hay diferencias fundamentales. En los a\u00f1os de entreguerras, frente al colapso del orden liberal decimon\u00f3nico \u2014el capitalismo del\u00a0<em>laissez-faire<\/em>, los Estados del \u00abantiguo r\u00e9gimen persistente\u00bb modernizados (seg\u00fan la f\u00f3rmula de Arno J. Mayer), instituciones representativas pero muy poco democr\u00e1ticas\u2014, emergieron dos modelos alternativos que eran, en s\u00ed mismos, proyectos de civilizaci\u00f3n. Por un lado, el socialismo, con una utop\u00eda de emancipaci\u00f3n, igualdad, revoluci\u00f3n; por el otro, el fascismo, con su exaltaci\u00f3n de la naci\u00f3n, la raza y la dominaci\u00f3n. Ambos eran visiones del futuro, modelos integrales de sociedad que promet\u00edan transformar radicalmente la vida de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9e779623393eab2a98188ee13f1b75ed wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Hoy no veo nada comparable en las nuevas derechas. No hay un horizonte ut\u00f3pico ni un proyecto de civilizaci\u00f3n propiamente dicho. Por eso me parece \u00fatil el concepto de \u00abposfascismo\u00bb, porque estas derechas radicales son profundamente conservadoras. Su impulso no es hacia adelante sino hacia atr\u00e1s: lo que buscan es restaurar un orden tradicional. Los valores que reivindican \u2014la soberan\u00eda, la familia, la naci\u00f3n\u2014 forman una especie de hilo rojo que las conecta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-bcbb659309fd7eabb8afe50ad46d2096 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Trump, por ejemplo, dice que en Estados Unidos solo hay hombres y mujeres, niega la existencia de otras identidades de g\u00e9nero, y presenta a las comunidades LGBTQ+ como amenazas. Es una ofensiva reaccionaria contra todo lo que signifique diversidad o derechos conquistados. Esa vuelta a lo tradicional tambi\u00e9n se manifiesta en su hostilidad frente al ambientalismo, en su rechazo a cualquier agenda global sobre el cambio clim\u00e1tico o en su apuesta por la producci\u00f3n nacional frente a los acuerdos internacionales.&nbsp;<em>Make America Great Again<\/em>&nbsp;es un lema que habilita una cierta imaginaci\u00f3n de futuro, pero es una imaginaci\u00f3n regresiva: volver a una \u00e9poca en la que Estados Unidos era fuerte, pr\u00f3spero y dominante. No hay en eso una propuesta nueva, sino una idealizaci\u00f3n del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9ea4869203609800bbed9a2e5fd4b968 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En algunos casos, como el de la Argentina de Javier Milei, puede parecer que hay un intento de construir un nuevo modelo civilizacional. Milei se presenta como el arquitecto de una nueva sociedad inspirada en un neoliberalismo extremo. Pero incluso ah\u00ed, ese proyecto no es realmente nuevo. Si uno lee sus discursos y posicionamientos \u2014hablo como observador externo, aclaro, sin conocer a fondo la situaci\u00f3n argentina\u2014, hay una correspondencia evidente con las ideas de Hayek. No tanto con&nbsp;<em>Camino de servidumbre<\/em>, el texto m\u00e1s conocido, sino con&nbsp;<em>Derecho, legislaci\u00f3n y libertad<\/em>, donde Hayek describe una sociedad completamente regida por el mercado. Ese es el modelo que parece inspirar a Milei: un neoliberalismo autoritario (o un posfascismo neoliberal, si se quiere; se lo puede nombrar de diferentes maneras).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-0e75a16bbdc6676fdc89e9a012419078 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Lo novedoso, si acaso, es que ahora se intente llevar ese modelo hasta sus \u00faltimas consecuencias desde el Estado. En el pasado, el neoliberalismo tambi\u00e9n fue influyente de la mano de Margaret Thatcher en el Reino Unido, Ronald Reagan en Estados Unidos, Augusto Pinochet en Chile. Pero en esos casos el objetivo era desmantelar las conquistas del Estado de bienestar \u2014el New Deal, el modelo keynesiano de posguerra\u2014, no instaurar desde cero una sociedad \u00abpura\u00bb de mercado. Adem\u00e1s, muchas veces lo hicieron desde Estados que segu\u00edan siendo muy fuertes, como en el caso chileno, donde la dictadura pinochetista era un aparato hipercentralizado surgido de una contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-62518b2f0da91facb7fa38dad98e0e9e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Lo que Milei pretende ahora es otra cosa: hacer del modelo neoliberal el n\u00facleo de una nueva civilizaci\u00f3n. Pero, insisto, no es un proyecto nuevo. No es el \u00abhombre nuevo\u00bb del fascismo cl\u00e1sico. Es una versi\u00f3n radicalizada de un modelo antropol\u00f3gico que ya domina el mundo global: individualismo, competencia, mercado. Para decirlo con Weber, no rompe con un determinado&nbsp;<em>Lebensf\u00fchrung<\/em>, una \u00abconducta de vida\u00bb que es el modelo antropol\u00f3gico del neoliberalismo. Ese&nbsp;<em>ethos<\/em>no lo inventa Milei. Lo que hace es empujarlo hasta el extremo, y pretender que de ah\u00ed surja una nueva sociedad. Pero se trata de una intensificaci\u00f3n de lo ya existente, no una alternativa hist\u00f3rica. Y eso, me parece, hay que tenerlo muy en cuenta. Este proyecto, ciertamente, es profundamente antidemocr\u00e1tico y tiene rasgos autoritarios, pero es todo lo contrario de un fortalecimiento del Estado, como lo pensaba Poulantzas en los setenta. El posfascismo no es estatalista como el fascismo hist\u00f3rico. Trump est\u00e1 desmantelando el Estado americano, y esa es una gran diferencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-0374a1933239bd905004a1e6c8beffc0 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>MM<\/strong>&#8211; <strong>Desde\u00a0<em>Jacobin<\/em>\u00a0venimos trabajando una hip\u00f3tesis sobre la situaci\u00f3n internacional que desarrollamos en el n\u00famero anterior y que quer\u00edamos compartir con vos para saber tu opini\u00f3n. Nuestra idea es que en alg\u00fan momento de la d\u00e9cada pasada \u2014aunque es un proceso dif\u00edcil de fechar con precisi\u00f3n\u2014 se produjo un cambio de ciclo pol\u00edtico a nivel global. Si tuvi\u00e9ramos que elegir una fecha simb\u00f3lica, ser\u00eda entre 2015 y 2016, cuando se encadenan una serie de eventos muy significativos: la derrota o capitulaci\u00f3n de Syriza en Grecia, con fuerte impacto sobre la izquierda global, y, en paralelo, el triunfo de Trump en Estados Unidos y el Brexit en Reino Unido. Tambi\u00e9n es el momento en que comienza la crisis del progresismo latinoamericano, marcada por la victoria de la derecha en Argentina y el golpe parlamentario contra Dilma Rousseff en Brasil.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-ba63bf1ed7c34f5d9d50a1d901a4ee4c wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>La sensaci\u00f3n es que a partir de ese momento se invierte el signo pol\u00edtico del malestar generado por la crisis de 2008. Hasta entonces hab\u00eda cierta capacidad por parte de la izquierda para canalizar ese descontento: los indignados en Europa, las huelgas generales en Grecia, el ciclo progresista en Am\u00e9rica Latina, la Primavera \u00c1rabe\u2026 Pero a partir de all\u00ed, lo que vemos es m\u00e1s bien el fracaso, el estancamiento o la derrota de esos procesos: el progresismo latinoamericano entra en crisis, la izquierda europea sufre un golpe muy duro, la Primavera \u00c1rabe deviene en cat\u00e1strofe y la izquierda anglosajona tambi\u00e9n se estanca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-37847ee1d85a3cce626b752f8551787e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>La idea, entonces, es que lo que tuvo lugar en aquel momento fue un cambio de signo global: la izquierda pas\u00f3 a la defensiva en casi todos lados y la extrema derecha, a la ofensiva. \u00bfCoincid\u00eds?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e7ad3a38777491f952cd014847276079 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>ET<\/strong>&#8211; Es una hip\u00f3tesis muy interesante, y en buena medida la comparto. Le agregar\u00eda quiz\u00e1s un matiz. Es cierto que estamos atravesando una nueva ola \u2014yo hablaba antes de una inflexi\u00f3n que se produjo en torno a la pandemia\u2014, pero este nuevo ascenso de las derechas tiene como una de sus condiciones justamente la crisis de la izquierda en escala global. Todos los elementos que mencionas son importantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-2d52e4effad14eba97bb60125de078b8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Dir\u00eda incluso m\u00e1s: la par\u00e1lisis y derrota de las revoluciones \u00e1rabes es un momento clave, y lo que hoy ocurre en Gaza es tambi\u00e9n una de sus consecuencias m\u00e1s tr\u00e1gicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-444b04fdb459e0444ba0db591f0aee5b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">A eso se suma la crisis del modelo de resistencia que hab\u00eda aparecido en Am\u00e9rica Latina en los a\u00f1os 1990. No era un modelo nuevo, pero s\u00ed hab\u00eda un continente que representaba una forma de resistencia frente a la ofensiva neoliberal. Hoy, los actores de esa resistencia est\u00e1n en crisis o totalmente deslegitimados, y eso tiene consecuencias pol\u00edticas muy profundas. No me voy a extender sobre casos como Venezuela o Bolivia, pero tambi\u00e9n podr\u00edamos mencionar la derrota en Argentina con Milei, o el hecho de que en Brasil \u2014el pa\u00eds m\u00e1s importante de la regi\u00f3n\u2014 la izquierda no sea capaz de proponer otra figura que no sea Lula. Eso tambi\u00e9n es un reflejo de esta crisis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-dd9ae5e9677cb88f810184b5be1ed7ff wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En Europa, como dec\u00eds, hubo intentos importantes de recomposici\u00f3n de la izquierda en miras a ensayar un nuevo modelo, y Syriza y Podemos fueron los protagonistas de ese ciclo. Las expectativas que generaron fueron enormes\u2026 y lamentablemente tambi\u00e9n el impacto de su fracaso. En Estados Unidos la situaci\u00f3n es distinta. No hubo una derrota tan marcada, pero la relaci\u00f3n simbi\u00f3tica \u2014y ambigua\u2014 entre la izquierda y el Partido Dem\u00f3crata genera enormes obst\u00e1culos para avanzar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-89d96d9488916f978e32f35335d0c628 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Entonces s\u00ed, la emergencia del posfascismo se apoya en esta crisis pol\u00edtica y estrat\u00e9gica de la izquierda. Pero no es solo eso. Esta crisis forma parte de un proceso mucho m\u00e1s largo, de una secuencia de derrotas hist\u00f3ricas acumuladas. Si tomamos una mirada de larga duraci\u00f3n, estamos viviendo las consecuencias del cierre de un ciclo hist\u00f3rico, el de las revoluciones del siglo XX. Son derrotas de largo aliento, cuyos efectos siguen condicionando nuestro presente. Los retrocesos de 2015 y 2016 pertenecen a una coyuntura particular pero al mismo tiempo se inscriben en una tendencia estructural, que es la de una derrota hist\u00f3rica de la cual la izquierda \u2014a escala global\u2014 no fue capaz de salir con nuevos modelos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-620bec21f0e7a14b637a4a57ba53e772 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Pensar una reconstrucci\u00f3n no es f\u00e1cil, para nada. Pero me impact\u00f3 mucho una intervenci\u00f3n reciente de Bernie Sanders, en la que advirti\u00f3: \u00abCuidado, no debemos quedar subordinados a la agenda de Trump\u00bb. Hay una tendencia a que la izquierda conteste cada punto del discurso de la extrema derecha pero dentro del marco que esa misma derecha impone. Y Sanders entonces alerta que \u00abtenemos que hablar de lo que Trump no dice\u00bb. Esa deber\u00eda ser la agenda de la izquierda: una agenda social que hoy est\u00e1 totalmente ausente del discurso dominante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-3e31676f9eba5e0bf3d689602904d27c wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Ahora bien, no creo que la izquierda de hoy pueda reconstruirse solamente desde el antifascismo, como ocurri\u00f3 en los a\u00f1os treinta. Primero, porque hoy no se puede defender la democracia de la misma manera. Y segundo, porque la lucha antifascista tiene que articularse con otras dimensiones fundamentales: la cuesti\u00f3n social, econ\u00f3mica, ambiental y el enfrentamiento con un modelo de sociedad neoliberal que pretende ser una civilizaci\u00f3n. Esa articulaci\u00f3n es indispensable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-67b5b57c01a4b4f9270edc4b3acb04eb wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Adem\u00e1s, el mundo global ya no es el de la primera mitad del siglo XX. El fascismo cl\u00e1sico tuvo su historia, pero el antifascismo de aquel entonces no era un discurso universal. No ten\u00eda legitimidad fuera de Occidente. Su v\u00ednculo con el colonialismo, el hecho de que la democracia estaba restringida al mundo occidental\u2026 todo eso lo limitaba. Hoy ocurre algo similar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-1fe24cae1c66365be9cde61a4d3db7de wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">-Esta entrevista forma parte del #11 de&nbsp;<em>Revista Jacobin<\/em>, \u00ab<em><a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/revista\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La libertad guiando al pueblo<\/a><\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un contexto global marcado por el resurgimiento de fuerzas ultraderechistas, el historiador Enzo Traverso ofrece en esta entrevista una reflexi\u00f3n actualizada sobre el concepto de posfascismo, que ha venido desarrollando a lo largo de sus escritos.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":48836,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[703604864,703610820,703604844,771772],"class_list":["post-48835","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-izquierda","tag-posfascismo","tag-trump","tag-ultraderecha","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Debates06082025-e1754501865372.jpg?fit=1015%2C490&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-cHF","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/48835","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=48835"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/48835\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":48841,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/48835\/revisions\/48841"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/48836"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=48835"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=48835"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=48835"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}