{"id":4859,"date":"2018-06-29T16:59:07","date_gmt":"2018-06-29T19:59:07","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4859"},"modified":"2018-06-29T16:59:07","modified_gmt":"2018-06-29T19:59:07","slug":"brasil-lula-en-la-carcel-un-fracaso-de-la-conciliacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4859","title":{"rendered":"Brasil &#8211; Lula en la c\u00e1rcel: \u00bfun fracaso de la conciliaci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los gobiernos de Luiz In\u00e1cio Lula da Silva inauguraron una nueva etapa en la pol\u00edtica brasile\u00f1a. El presidente de origen sindical, fiel a su estilo \u00abconciliador\u00bb, promovi\u00f3 un proyecto win-win, en el que aumentaron los ingresos populares sin que los m\u00e1s ricos resultaran afectados. Ya con Dilma Rousseff en el poder, el proyecto se fue debilitando y las elites, que siempre tuvieron reparos hacia la incorporaci\u00f3n de los sectores populares, terminaron por romper lazos y promover la ca\u00edda de la presidenta y, m\u00e1s recientemente, la prisi\u00f3n de Lula.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Laura Carvalho *<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Nueva Sociedad, Mayo-Junio 2018<\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Cristian de N\u00e1poli,\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/nuso.org\/articulo\/\">http:\/\/nuso.org\/articulo\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>La prisi\u00f3n del ex-presidente Luiz In\u00e1cio Lula da Silva, dos a\u00f1os despu\u00e9s de la destituci\u00f3n, mediante un cuestionado impeachment, de la presidenta Dilma Rousseff, signific\u00f3 un nuevo episodio traum\u00e1tico para la a\u00fan fr\u00e1gil democracia brasile\u00f1a. A la par de los abusos judiciales, el furor reaccionario suscitado por ambos acontecimientos contribuy\u00f3 a alimentar la desconfianza en las posibilidades reales de una transformaci\u00f3n social por la v\u00eda institucional en un pa\u00eds en el que la econom\u00eda, la pol\u00edtica y la justicia siguen estando bajo el dominio de las viejas oligarqu\u00edas. Pero si la destituci\u00f3n fue usualmente interpretada, desde la izquierda, como consecuencia de la negativa de Rousseff a satisfacer las ambiciones de los sectores corruptos de la elite pol\u00edtico-econ\u00f3mica del pa\u00eds, el encarcelamiento de quien lidera las encuestas de cara a las elecciones de 2018 resulta m\u00e1s llamativo, teniendo en cuenta el consabido talento de Lula como negociador pol\u00edtico y su acostumbrado esfuerzo puesto en la conciliaci\u00f3n de intereses.<\/p>\n<h3><strong>El win-win de los a\u00f1os de Lula<\/strong><\/h3>\n<p>Es verdad que durante los mandatos de Lula se produjeron significativos avances sociales, sobre todo en lo relativo a las pol\u00edticas destinadas a la base de la pir\u00e1mide distributiva. Aun cuando diera cuenta de una peque\u00f1a parte de los ingresos totales de las familias brasile\u00f1as \u2013cerca de 0,4% en 2003 y 1,28% en 2011\u2013, el programa Bolsa Fam\u00edlia fue el responsable por la mejora sustancial en los \u00edndices de pobreza y, con ello, en la desigualdad de ingresos en Brasil. Estudios especializados sugieren que entre 10% y 31% de la baja en el coeficiente de Gini (que mide la desigualdad) se debi\u00f3 a los efectos de este programa.(1)<\/p>\n<p>El salario m\u00ednimo, que ya ven\u00eda ganando poder adquisitivo desde 1995 gracias al control de la inflaci\u00f3n, se revaloriz\u00f3 a\u00fan m\u00e1s en los a\u00f1os 2000. Al ser muy amplia la cantidad de asalariados y de beneficiarios de la seguridad social que reciben un monto que tiene como referencia el salario m\u00ednimo, el efecto de este crecimiento fue una transformaci\u00f3n radical de la distribuci\u00f3n salarial, esto es, un incremento del salario promedio y de la participaci\u00f3n salarial en la renta nacional. Entre 2001 y 2004, la participaci\u00f3n de los salarios en el total de la renta pas\u00f3 de 45,2% a 47,5%. Desde entonces, sigui\u00f3 creciendo a\u00f1o a a\u00f1o (excepto en 2010), hasta llegar en 2013 a 57,4%. (2)<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de haber contribuido a este cambio, la pol\u00edtica de valorizaci\u00f3n salarial ayud\u00f3 a acortar la brecha entre el salario m\u00ednimo y el promedio en el mercado de trabajo. Mientras que la medici\u00f3n del coeficiente de Gini para la totalidad de la renta (incluyendo rendimientos financieros, alquileres y distintas formas de usufructo de capital) se mantuvo relativamente estable, para los salarios conoci\u00f3 una reducci\u00f3n sustancial y constante en los a\u00f1os 2000. Y ello se dio ante todo en la base de la distribuci\u00f3n: all\u00ed el salario del 10% m\u00e1s pobre de la poblaci\u00f3n aument\u00f3 en relaci\u00f3n con el salario medio.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, la naturaleza misma del proceso de crecimiento econ\u00f3mico observado desde mediados de la d\u00e9cada de 2000 contribuy\u00f3 a reducir la disparidad en los sueldos. Al igual que en otras econom\u00edas latinoamericanas, el crecimiento acelerado en los sectores de servicios ayud\u00f3 a dar empleo a trabajadores menos escolarizados y les otorg\u00f3 as\u00ed mayor poder de negociaci\u00f3n.(3)<\/p>\n<p>El boom de los commodities, la entrada masiva de capitales especulativos y la consecuente apreciaci\u00f3n de la moneda brasile\u00f1a permitieron que este proceso se realizase sin grandes presiones inflacionarias: si por un lado crec\u00edan los salarios y el valor de los servicios, por el otro se anclaban los precios de los bienes manufacturados debido a la ampliaci\u00f3n de la competencia extranjera y al abaratamiento de los bienes importados (4). El crecimiento econ\u00f3mico, la fuerte generaci\u00f3n de empleo formal y el incremento acelerado en los salarios no impidieron que la inflaci\u00f3n acabara siendo muy inferior a la que caracteriz\u00f3, por ejemplo, el periodo de gobierno (dos mandatos) de Fernando Henrique Cardoso.<\/p>\n<p>El escenario internacional tambi\u00e9n fue determinante para que el proceso de redistribuci\u00f3n de ingresos y el dinamismo del mercado interno se diesen sin generar grandes desequilibrios en la balanza de pagos y las cuentas p\u00fablicas. La deuda p\u00fablica l\u00edquida \u2013que descuenta del pasivo total del sector p\u00fablico los distintos activos del gobierno, por ejemplo sus reservas internacionales\u2013 se redujo de 62,4% del pib en septiembre de 2002 a solo 37% del pib en noviembre de 2008. Poco despu\u00e9s, el pa\u00eds ya estaba acumulando abundantes reservas internacionales, con un saldo total que creci\u00f3 de 55.000 millones de d\u00f3lares a fines de 2005 a 207.000 millones de d\u00f3lares a fines de 2007. Es cierto que hubo un cambio en la pol\u00edtica macroecon\u00f3mica entre el primer y el segundo gobierno de Lula. Tras el p\u00e1nico financiero generado con su elecci\u00f3n en 2002, el equipo comandado por Ant\u00f4nio Palocci en el Ministerio de Hacienda y Henrique Meirelles en el Banco Central puso en pr\u00e1ctica una pol\u00edtica econ\u00f3mica esencialmente ortodoxa, con tasas y super\u00e1vits primarios muy elevados. Entre comienzos de 2003 y fines de 2005 la econom\u00eda brasile\u00f1a creci\u00f3 en promedio solo 3,4% al a\u00f1o, y ello ante todo gracias al alza de 11,7% anual en las exportaciones de ese periodo.<\/p>\n<p>El cambio se inici\u00f3 a partir de las cr\u00edticas surgidas dentro del mismo Partido de los Trabajadores (pt) y entre la izquierda en general respecto del excesivo conservadurismo de la pol\u00edtica econ\u00f3mica de entonces, y se acentu\u00f3 con la salida del ministro Palocci. En 2006, con el inicio del segundo mandato de Lula, el incremento en la inversi\u00f3n en infraestructura y gasto social \u2013especialmente en salud y educaci\u00f3n\u2013 se convirti\u00f3 en un importante motor del crecimiento econ\u00f3mico y un vector de transformaci\u00f3n social. Entre 2006 y 2010, la inversi\u00f3n p\u00fablica federal creci\u00f3 en promedio 9,1% anual, muy por encima del 2% que hab\u00eda crecido entre 2003 y 2005. El pib creci\u00f3 a una tasa anual de 4,5%, impulsado ahora por el mercado interno: un alza de 5,8% anual en el consumo familiar, as\u00ed como de 9,1% en materia de inversiones. Sum\u00e1ndose al incremento en los ingresos y al mayor acceso a cr\u00e9dito para los sectores populares, la ampliaci\u00f3n en la oferta de servicios p\u00fablicos, con \u00e9nfasis en la expansi\u00f3n de la red y la democratizaci\u00f3n del acceso a las universidades federales, produjo relevantes avances sociales, a la vez que ayud\u00f3 a dinamizar la econom\u00eda. Tras la crisis financiera internacional de 2008-2009, la relaci\u00f3n deuda l\u00edquida\/pib lleg\u00f3 a subir a 41,6%, para caer progresivamente hasta su base m\u00ednima de 30% en enero de 2014. La inflaci\u00f3n, que durante el segundo mandato de Cardoso hab\u00eda promediado el 8,8% anual y que entre 2003 y 2005 llegaba a 7,5%, cay\u00f3 a 4,7% anual entre 2006 y 2010 (5).<\/p>\n<p>No en vano, en definitiva, se dice que las presidencias de Lula fueron una \u00e9poca de win-win. Las mejoras en la base de la pir\u00e1mide no implicaron en absoluto un recorte de ingresos en los otros sectores. El favorable escenario externo y el crecimiento econ\u00f3mico por encima del promedio hist\u00f3rico generaron un panorama de incremento salarial en todos los sectores compatible con un alza en el lucro y el rendimiento financiero. En realidad, lo que muestran las estad\u00edsticas es que no hubo redistribuci\u00f3n de la renta desde la cima de la pir\u00e1mide hacia el medio o la base. Cotejando datos de la Pesquisa Nacional por Muestra de Domicilios (pnad) del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estat\u00edstica (ibge) con declaraciones del impuesto a la renta obtenidas por la Secretar\u00eda de Ingresos Federales, los estudios de Marcelo Medeiros y otros (6) arribaron a la conclusi\u00f3n de que la reducci\u00f3n en la desigualdad de ingresos durante el periodo en cuesti\u00f3n fue menor de lo que se hab\u00eda pensado originalmente. En particular, no se produjo una ca\u00edda en la renta capturada por el 1% m\u00e1s rico de Brasil durante la d\u00e9cada de 2000.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el trabajo de Marc Morgan (7), el 0,1% m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n se apropi\u00f3 de 68% del crecimiento de la renta nacional en los cinco a\u00f1os que antecedieron a la crisis financiera internacional de 2007-2008. Aunque su trabajo hace eje en la distribuci\u00f3n de ingresos previa a la deducci\u00f3n de impuestos, permite ver que el sistema tributario brasile\u00f1o es altamente regresivo, cosa que no hace sino agravar el problema.<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos de la Secretar\u00eda de Ingresos Federales de 2015, los brasile\u00f1os con un ingreso mensual promedio de 135.000 reales \u2013que representan 0,1% de los declarantes\u2013 pagaron una al\u00edcuota efectiva del impuesto a la renta de las personas f\u00edsicas de apenas 9,1%. Y, siempre en la cima de la pir\u00e1mide, el 0,9% compuesto por quienes declararon un ingreso mensual promedio de 34.000 reales pagaron 12,4% de al\u00edcuota efectiva. Es decir, la al\u00edcuota m\u00e1xima de 27,5%, que ha dejado de ser alta en relaci\u00f3n con otros pa\u00edses, no se aplica a gran parte de los ingresos de los m\u00e1s ricos de Brasil (8).<\/p>\n<p>Aunque los estudios indican que el car\u00e1cter progresivo (reductor de desigualdades) del gasto social (9), especialmente en partidas para educaci\u00f3n, salud, previsi\u00f3n y asistencia social, aument\u00f3 entre 2003 y 2009, lo cierto es que no se hizo nada durante los mandatos de Lula para hacer m\u00e1s justo el sistema tributario.<\/p>\n<p>De acuerdo con el comunicado No 92 del ipea titulado \u00abEquidade fiscal no Brasil: impactos distributivos da tributa\u00e7\u00e3o e do gasto social\u00bb, la suma de los beneficios previsionales y las transferencias (asistencia econ\u00f3mica, becas, seguro de desempleo, etc.) fue responsable por una reducci\u00f3n de 7,7% en el coeficiente de Gini en 2009, frente a un efecto de reducci\u00f3n de 4,3% en 2003. El gasto en salud y educaci\u00f3n p\u00fablicas, que hab\u00eda generado una reducci\u00f3n de 13,4% en la desigualdad en 2003, ampli\u00f3 su efecto a 17,1% en 2009.<\/p>\n<p>En cuanto a la carga tributaria indirecta sobre el consumo y la producci\u00f3n, esta fue responsable por el incremento en la desigualdad de ingresos de 4,7% en 2009, frente a un efecto similar de 4,6% que se hab\u00eda dado en 2003. El car\u00e1cter regresivo de este tipo de impuesto \u2013que da cuenta del grueso de la recaudaci\u00f3n impositiva en Brasil\u2013 contrarresta con creces el efecto progresivo de los impuestos directos (rentas, aportes previsionales, impuestos sobre el patrimonio, etc.) que, por sus al\u00edcuotas demasiado bajas y por las exenciones otorgadas, redujeron la desigualdad apenas 2,6% en 2009 y 1,3% en 2003.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, las altas tasas de inter\u00e9s y la ampliaci\u00f3n del cr\u00e9dito acaban actuando a largo plazo como vectores de concentraci\u00f3n de renta, ya que las familias que lograron acceder al cr\u00e9dito lo hicieron pagando elevados intereses sobre la deuda contra\u00edda y transfiriendo esos valores al sector financiero. Reducir la tasa de inter\u00e9s en el mercado crediticio requer\u00eda un ataque frontal contra ciertos problemas estructurales, tales como el escaso grado de competencia que caracteriza al sector bancario brasile\u00f1o y la dificultad para bajar a niveles internacionales la tasa de inter\u00e9s b\u00e1sica sin provocar una devaluaci\u00f3n ni una aceleraci\u00f3n de la inflaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La tasa de inter\u00e9s b\u00e1sica no solo funciona como un piso para los intereses que los bancos cobran en las operaciones de cr\u00e9dito, sino que tambi\u00e9n afecta directamente a los intereses que inciden sobre los t\u00edtulos de deuda p\u00fablica. Su elevada base durante los dos mandatos de Lula contribuy\u00f3, por ende, a que el Estado siguiera transfiriendo renta a quienes detentan la riqueza financiera. La investigaci\u00f3n de Medeiros sugiere asimismo que el crecimiento de la renta de capital fue el gran responsable de la resiliencia de la desigualdad entre 2006 y 2012, ante todo en raz\u00f3n de los elevados beneficios de capital obtenidos sobre las riquezas acumuladas. Esto se observa, por ejemplo, en la marcada alza de los precios de los inmuebles y los activos financieros que caracteriz\u00f3 a aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Lula no se opuso, por ende, a los intereses de los m\u00e1s ricos. No reform\u00f3 el sistema tributario ni las reglas e instituciones responsables de las elevadas tasas de inter\u00e9s y la financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda. Tampoco nacionaliz\u00f3 empresas ni implement\u00f3 una reforma agraria. Por el contrario, su gobierno se caracteriz\u00f3 por asegurar elevados beneficios para los sectores empresariales y financieros, as\u00ed como para los agronegocios.<\/p>\n<p>Si es cierto que los salarios pasaron a estar menos concentrados gracias al crecimiento acelerado de los ingresos de los trabajadores ubicados en la base de la pir\u00e1mide distributiva, de todos modos, la renta de capital creci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s y se mantuvo altamente concentrada en manos de los m\u00e1s ricos. En un primer momento, el conflicto distributivo ni siquiera alcanz\u00f3 a visibilizarse, ya que el crecimiento econ\u00f3mico era incluso m\u00e1s pronunciado. En t\u00e9rminos absolutos, daba la sensaci\u00f3n de que ganaban todos. Y si hubo p\u00e9rdida de participaci\u00f3n relativa, esta no ocurri\u00f3 en la cima de la distribuci\u00f3n sino en las capas intermedias. Entre 2001 y 2015, el 50% m\u00e1s pobre aument\u00f3 su participaci\u00f3n en la renta total de 11% a 12%. El 10% m\u00e1s rico lo hizo, por su parte, de 25% a 28%. Mientras que el 40% intermedio vio reducirse su participaci\u00f3n en la renta de 34% a 32%, en un proceso que Morgan bautiz\u00f3 squeezed middle (medio exprimido).<\/p>\n<p>Se entiende por lo tanto que, al terminar el boom de los commodities y contraerse el ritmo de crecimiento econ\u00f3mico a partir de 2011, se exacerbaran los conflictos distributivos de la sociedad brasile\u00f1a y que una porci\u00f3n significativa de las camadas populares acabara manifest\u00e1ndose en favor de la destituci\u00f3n de Rousseff, as\u00ed como, m\u00e1s tarde, lo hiciera para apoyar el encarcelamiento de Lula. Lo que no se comprende tan f\u00e1cilmente cuando se considera la din\u00e1mica de la distribuci\u00f3n de la renta durante los a\u00f1os de gobierno del pt es el furor de las elites econ\u00f3micas del pa\u00eds en torno de ambos sucesos, que incluyen expresiones de anticomunismo dif\u00edciles de encajar en la realidad brasile\u00f1a: de hecho, en la d\u00e9cada del giro a la izquierda, a menudo la experiencia del pt era esgrimida como ejemplo de una gesti\u00f3n \u00abmoderada\u00bb, opuesta al \u00abpopulismo radical\u00bb de Hugo Ch\u00e1vez.<\/p>\n<h3><strong>Los conflictos distributivos en los a\u00f1os de Rousseff<\/strong><\/h3>\n<p>Para el caso del gobierno de Rousseff, tal furor podr\u00eda incluso atribuirse al conjunto de medidas implementadas, que significaron un enfrentamiento directo con los intereses del sector financiero. En efecto, en un intento de canalizar las demandas del empresariado industrial, el gobierno modific\u00f3 algunos de los pilares de la pol\u00edtica econ\u00f3mica. El Banco Central, que pas\u00f3 a ser comandado por Alexandre Tombini \u2013alguien considerado mucho m\u00e1s flexible que su antecesor Meirelles\u2013, inici\u00f3 en agosto de 2011 un ciclo de reducci\u00f3n acelerada de la tasa de inter\u00e9s. Como la ca\u00edda en las tasas no estaba llegando a los consumidores, el gobierno redujo los intereses cobrados por los bancos p\u00fablicos (Banco do Brasil, Caixa Econ\u00f4mica Federal) y forz\u00f3 as\u00ed a los privados a hacer lo mismo para no perder su participaci\u00f3n en el mercado.<\/p>\n<p>Junto con la baja en las tasas de inter\u00e9s y la devaluaci\u00f3n del real, las exenciones de pagos y el control de las tarifas de energ\u00eda el\u00e9ctrica fueron medidas implementadas durante el primer mandato de Rousseff en sinton\u00eda con las demandas de la Federaci\u00f3n de Industrias del Estado de San Pablo (Fiesp), pero no cayeron bien en los sectores ligados al mercado financiero. No obstante, esta pol\u00edtica fracas\u00f3 en su objetivo declarado: la producci\u00f3n industrial no se increment\u00f3 y la inversi\u00f3n privada creci\u00f3 desde 2011 mucho menos que en los a\u00f1os del gobierno de Lula. Ante una inflaci\u00f3n m\u00e1s alta, una desaceleraci\u00f3n de la econom\u00eda, un deterioro en las cuentas p\u00fablicas y una p\u00e9rdida de apoyo incluso dentro del sector industrial al que se buscaba seducir, el gobierno de Rousseff se vio enfrentado a la necesidad de un cambio de rumbo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan lo interpret\u00f3 el polit\u00f3logo Andr\u00e9 Singer, el fracaso del denominado \u00abensayo desarrollista\u00bb del primer mandato de Rousseff se debi\u00f3 ante todo a la osad\u00eda de aquel proyecto, que habr\u00eda minado su base de sustentaci\u00f3n pol\u00edtica. En palabras de Singer: mientras que, en voz alta, Dilma y [el ministro Guido] Mantega llevaban a cabo un osado programa de reducci\u00f3n de tasas de inter\u00e9s, devaluaci\u00f3n de la moneda, control del flujo de capitales, subsidios a la inversi\u00f3n productiva y reestructuraci\u00f3n favorable al inter\u00e9s p\u00fablico con concesiones a la iniciativa privada, por lo bajo del suelo social y pol\u00edtico se disolv\u00eda el v\u00ednculo entre industriales y obreros y los empresarios se unificaban \u00abcontra el intervencionismo\u00bb. (\u2026) Tras un inicio exuberante, el desarrollismo fue contenido por el aumento en las tasas a partir de 2013. Desprovisto del apoyo de los industriales y de cara al creciente accionar del bloque rentista, el gobierno acab\u00f3 situ\u00e1ndose a la defensiva, hasta que firm\u00f3 su rendici\u00f3n completa a fines de 2014.(10)<\/p>\n<p>Aunque hab\u00eda tratado de canalizar las demandas de sectores influyentes del empresariado industrial \u2013sectores que acabaron apoyando oficialmente la destituci\u00f3n de la presidenta\u2013, el gobierno de Rousseff se opuso a algunos intereses del capital financiero durante el tramo inicial de su primer mandato. Tal hip\u00f3tesis vale especialmente en lo tocante a la reducci\u00f3n de la tasa Selic y a la pol\u00edtica de disminuci\u00f3n de las tasas de inter\u00e9s, que afect\u00f3 directamente a los bancos. Pero la p\u00e9rdida de base pol\u00edtica acab\u00f3 siendo mayor debido al fracaso econ\u00f3mico de las medidas implementadas: un escenario internacional menos favorable, la desaceleraci\u00f3n de la econom\u00eda y la elevada inflaci\u00f3n se encargaron de poner sobre el tapete aquellos conflictos distributivos que hab\u00edan quedado opacados en los a\u00f1os de Lula. Tras una victoria electoral por escaso margen en 2014, Rousseff termin\u00f3 haciendo suyo en su segundo mandato el programa econ\u00f3mico de la oposici\u00f3n. Nombr\u00f3 para el Ministerio de Hacienda a Joaquim Levy, economista jefe del banco Bradesco, y dio inicio a una agresiva pol\u00edtica de ajuste fiscal. Solo en 2015 la inversi\u00f3n p\u00fablica cay\u00f3 m\u00e1s de 35% en t\u00e9rminos reales.<\/p>\n<p>Pese a todo, las elites del pa\u00eds, que no estaban dispuestas a pagar siquiera una porci\u00f3n del costo de la que acab\u00f3 convirti\u00e9ndose en la segunda gran crisis de la historia brasile\u00f1a, decidieron cerrar filas en favor de la destituci\u00f3n. Se unieron para ello incluso con sectores pol\u00edticos que buscaban ponerles freno a la Operaci\u00f3n Lava Jato y otras investigaciones judiciales. Pueden identificarse, en suma, motivaciones bastante diversas en el proceso que culmin\u00f3 con el derrocamiento de la presidenta. En el plano econ\u00f3mico y por sobre las medidas de su primer mandato que generaron rechazo en las elites financieras nacionales, hay que destacar la situaci\u00f3n de caos econ\u00f3mico que se acentu\u00f3 a partir de 2014 y, consecuentemente, el modo en que arreciaron los conflictos distributivos respecto de la renta nacional y el presupuesto p\u00fablico. En el plano pol\u00edtico, muchos atribuyen la ca\u00edda de Rousseff a su negativa a buscar una articulaci\u00f3n con los sectores de la llamada banda podre (podrida) del Congreso Nacional, encabezados por el entonces presidente de la C\u00e1mara de Diputados Eduardo Cunha. Pero ninguno de estos factores, y mucho menos el machismo y la misoginia tan marcados entre quienes apoyaron la destituci\u00f3n de la mandataria, pueden ser elementos para comprender el encarcelamiento de Lula.<\/p>\n<h3><strong>La prisi\u00f3n del conciliador<\/strong><\/h3>\n<p>El pasado de Lula como l\u00edder sindical y su clara predilecci\u00f3n por negociar escenarios en donde todos ganan en lugar de exacerbar conflictos distributivos es, por lo dem\u00e1s, uno de los principales aspectos sobre los que se apoya la cr\u00edtica de la izquierda al ex-presidente. En particular, la cercan\u00eda entre su gobierno y las grandes empresas del sector de la construcci\u00f3n \u2013algo que est\u00e1 en el coraz\u00f3n de los recientes procesos judiciales y que, en \u00faltima instancia, condujo al encarcelamiento del l\u00edder del pt\u2013 tiende a ser visto como un rasgo central del lulismo. Por eso es que algunos concluyen que su prisi\u00f3n es una suerte de resultado de la pol\u00edtica de conciliaci\u00f3n de clases. De todos modos, cuando un conciliador que jam\u00e1s redujo los beneficios absolutos o siquiera los beneficios relativos de los sectores m\u00e1s ricos se convierte en objeto de tanto odio por parte de las clases dominantes, es necesario preguntarse cu\u00e1les ser\u00edan las chances de supervivencia efectiva en caso de que se diera una tentativa radical de redistribuci\u00f3n de la renta desde la cima hacia la base de la pir\u00e1mide, que socavara el poder pol\u00edtico de las hist\u00f3ricas oligarqu\u00edas brasile\u00f1as.<\/p>\n<p>Por lo visto, estamos ante una elite econ\u00f3mica que no est\u00e1 dispuesta a tolerar ninguna transformaci\u00f3n social, ni siquiera una que se diese sin costo alguno. Tambi\u00e9n es posible que parte de la elite que festej\u00f3 el encarcelamiento de Lula haya actuado enga\u00f1ada por la falsa idea de que la justicia finalmente ha empezado a funcionar para todos. Pero el grueso parece estar entusiasmado con la posibilidad de apartar del juego electoral un proyecto que dialoga con las clases populares. Tener preso a Lula aparece en estos casos como la \u00fanica v\u00eda para el triunfo de un proyecto de pa\u00eds esencialmente antidemocr\u00e1tico, en tanto apunta a preservar las actuales estructuras de poder en una sociedad profundamente desigual y esclavista. Un proyecto que, no en vano, fue derrotado en las urnas repetidas veces.<\/p>\n<p>En este contexto, el campo progresista brasile\u00f1o, que hoy se encuentra altamente fragmentado de cara a las elecciones de octubre, logr\u00f3 unirse para condenar el encarcelamiento de Lula. Liberar al l\u00edder popular m\u00e1s importante de la historia de Brasil parece haberse convertido en el denominador com\u00fan de todos los que, incluso a escala global, buscan una nueva oportunidad democr\u00e1tica para dar combate a las injusticias sociales hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>* Laura Carvalho es doctora en Econom\u00eda por la New School for Social Research (Nueva York) y profesora en la Facultad de Econom\u00eda y Administraci\u00f3n de la Universidad de San Pablo (USP).<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>1.Sobre los efectos del programa Bolsa Fam\u00edlia en la reducci\u00f3n de la desigualdad, v. por ejemplo Rodolfo Hoffman: \u00abTransfer\u00eancias de renda e desigualdade no Brasil (1995-2011)\u00bb en Tereza Campello y Marcelo C\u00f4rtes Neri: Programa Bolsa Fam\u00edlia: uma d\u00e9cada de inclus\u00e3o e cidadania, Ipea, Brasilia, 2013.<\/p>\n<p>2.Guilherme Klein: \u00abLucratividade, desenvolvimento t\u00e9cnico e distribui\u00e7\u00e3o funcional: uma an\u00e1lise da economia brasileira entre 2000 e 2013\u00bb, tesis de maestr\u00eda, USP, 2017, disponible en &lt;www.teses.usp.br\/teses\/disponiveis\/12\/12138\/tde-09112017-163943\/pt-br.php&gt;.<\/p>\n<p>3.Ver Fernando Rugitsky: \u00abMilagre, miragem, antimilagre: a economia pol\u00edtica dos governos Lula e as ra\u00edzes da crise atual\u00bb en Revista Fevereiro No 25, 2015.<\/p>\n<p>4.Para un an\u00e1lisis m\u00e1s abarcador de este proceso de crecimiento y sus limitaciones, v. L. Carvalho y F. Rugitsky: \u00abGrowth and Distribution in Brazil in the 21st Century\u00bb, FEA \/ USP, 2015.<\/p>\n<p>5.Datos de deuda p\u00fablica del Banco Central do Brasil (www.bcb.gov.br) y de inflaci\u00f3n del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE,www.ibge.gov.br).<\/p>\n<p>6.M. Medeiros, Pedro Souza y Fabio Castro: \u00abO topo da distribui\u00e7\u00e3o de renda no Brasil: primeiras estimativas com dados tribut\u00e1rios e compara\u00e7\u00e3o com pesquisas domiciliares (2006-2012)\u00bb en Dados vol. 58 No 1, 2015.<\/p>\n<p>7.M. Morgan: \u00abExtreme and Persistent Inequality: New Evidence for Brazil Combining National Accounts, Surveys and Fiscal Data, 2001-2015\u00bb, wid World Working Paper Series, 2017.<\/p>\n<p>8.La exenci\u00f3n de impuesto a los dividendos (lucros distribuidos entre socios) legitimada en Brasil en 1995 es la principal responsable de esta aberraci\u00f3n.<\/p>\n<p>9.Disponible en <a href=\"http:\/\/www.ipea.gov.br\/portal\/index.php?option=com_content&#038;view=article&#038;id=8499\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.ipea.gov.br\/portal\/index.php?option=com_content&#038;view=article&#038;id=8499<\/a>.<\/p>\n<p>10.A. Singer: \u00abCutucando on\u00e7as com varas curtas: o ensaio desenvolvimentista no primeiro mandato de Dilma Rousseff (2011-2014)\u00bb en Novos Estudos Cebrap No 102, 7\/2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lula, el presidente de origen sindical, fiel a su estilo \u00abconciliador\u00bb, promovi\u00f3 un proyecto win-win, en el que aumentaron los ingresos populares sin que los m\u00e1s ricos resultaran afectados. Ya con Dilma Rousseff en el poder, el proyecto se fue debilitando y las elites, que siempre tuvieron reparos hacia la incorporaci\u00f3n de los sectores populares, terminaron por romper lazos y promover la ca\u00edda de la presidenta y, m\u00e1s recientemente, la prisi\u00f3n de Lula&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":4860,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,3118815],"class_list":{"0":"post-4859","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-aside","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"tag-america-latina","8":"tag-desarrollismo","9":"post_format-post-format-aside","11":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/nuso-lula.jpg?fit=600%2C320&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-1gn","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4859","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4859"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4859\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4861,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4859\/revisions\/4861"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4860"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4859"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4859"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4859"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}