{"id":4748,"date":"2018-06-19T08:27:02","date_gmt":"2018-06-19T11:27:02","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4748"},"modified":"2018-06-19T08:41:10","modified_gmt":"2018-06-19T11:41:10","slug":"uruguay-la-revolucion-agraria-artiguista-una-tenaz-omision-historica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4748","title":{"rendered":"Uruguay &#8211; La Revoluci\u00f3n Agraria Artiguista: una tenaz omisi\u00f3n hist\u00f3rica"},"content":{"rendered":"<h3><strong>19 de Junio de 2018, en conmemoraci\u00f3n del Natalicio de Artigas.<\/strong><\/h3>\n<h3><strong> Para Casa de Am\u00e9rica Latina (CAL) del Estado de Santa Catarina-Brasil.<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>\u00a0<\/strong><strong>Juan Luis Berterretche *<\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Desacato,\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/desacato.info\/\">http:\/\/desacato.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 La Revoluci\u00f3n Agraria Artiguista -1815\u20131816- investigaci\u00f3n auspiciada por el Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas de la Facultad de Humanidades y Ciencias -Uruguay- sin lugar a dudas es el trabajo m\u00e1s completo y profundo sobre el tema, editado en setiembre de 1969. Luc\u00eda Sala (1925-2006), Julio Rodr\u00edguez (1930-2006), y Nelson de la Torre (1926) son los autores del texto. Los entrecomillados en la primera parte de esta exposici\u00f3n pertenecen al Documento Original del Reglamento Provisorio de la Provincia Oriental para el fomento de la campa\u00f1a y seguridad de sus hacendados. Y lleva la firma de Jos\u00e9 Artigas desde el Cuartel General de Purificaci\u00f3n, el 10 de setiembre de 1815.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Artigas naci\u00f3 en Montevideo, el 19 de junio de 1764, en la casa de sus abuelos maternos, ubicada en las actuales calles de Col\u00f3n y Cerrito (Ciudad Vieja).<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Agraria Artiguista es sin lugar a dudas la primera revoluci\u00f3n social en toda Am\u00e9rica Latina porque no s\u00f3lo se trat\u00f3 de una revoluci\u00f3n patri\u00f3tica creando nuevas nacionalidades, como las dem\u00e1s del continente en aquellos a\u00f1os. Hubo que aguardar hasta 1959 para que la Revoluci\u00f3n Cubana entrara en un proceso tan profundo donde se cumplieran los deseos de Artigas de que los m\u00e1s infelices ser\u00edan los m\u00e1s privilegiados.<\/p>\n<p>Con sus principales colaboradores militares y pol\u00edticos aprobando la ocupaci\u00f3n portuguesa de la Provincia Oriental para aplastar su revoluci\u00f3n agraria y viendo su causa definitivamente perdida, el 5 de setiembre de 1820, Jos\u00e9 Artigas cruz\u00f3 el r\u00edo Paran\u00e1 hacia el exilio en Paraguay.<\/p>\n<p>Falleci\u00f3 en Paraguay, luego de 30 a\u00f1os de exilio el 23 de septiembre de 1850, a los 86 a\u00f1os de edad. Un prolongado destierro cuyo esclarecimiento siempre se ha evitado dilucidar por las historias oficiales.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<p>Reglamento Provisorio de la Provincia Oriental para el fomento de la campa\u00f1a y seguridad de sus hacendados.<\/p>\n<p>\u201cEl se\u00f1or Alcalde Provincial adem\u00e1s de sus Facultades ordinarias queda autorizado para distribuir terrenos y velar sobre la tranquilidad del vecindario. Siendo el juez inmediato en todo el orden de la presente instrucci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Luego de marcar las jurisdicciones territoriales en que se dividir\u00eda la Provincia Oriental para este Reglamento Provisorio, en el punto 6to. se definen quienes ser\u00edan los beneficiarios de reparto de tierras:<\/p>\n<p>\u201cPor ahora el se\u00f1or Alcalde Provisorio y dem\u00e1s subalternos se dedicar\u00e1n a fomentar con brazos \u00fatiles la poblaci\u00f3n de la Campa\u00f1a. Para ello revisar\u00e1 cada uno en sus respectivas jurisdicciones los terrenos disponibles y los sujetos dignos de esta gracia, con prevenci\u00f3n que los m\u00e1s infelices ser\u00e1n los m\u00e1s privilegiados. En consecuencia, los negros libres, los sambos (1) de esta clase, los indios y los criollos pobres todos podr\u00e1n ser agraciados con suertes de estancia, si con su trabajo y hombr\u00eda de bien, propenden a su felicidad y la de la Provincia\u201d<\/p>\n<p>\u201cSer\u00e1n igualmente agraciadas las viudas pobres si tuvieren hijos. Ser\u00e1n igualmente preferidos los casados a los americanos solteros y estos a cualquier extranjero.\u201d<\/p>\n<p>\u201cLos agraciados ni podr\u00e1n enajenar o vender estas suertes de estancia ni contraer sobre ellas d\u00e9bito alguno bajo la pena de nulidad hasta el arreglo formal de la provincia en que ella deliberar\u00e1 lo conveniente\u201d Al mismo tiempo los alcaldes y encargados del reparto de tierras, me pasar\u00e1n un estado del n\u00famero de agraciados y sus posiciones para mi conocimiento.\u201d \u201cCualquier terreno anteriormente agraciado entrar\u00e1 en el orden del presente reglamento, debiendo los interesados por medio de los alcaldes su legitimaci\u00f3n en la manera arriba expuesta\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLos alcaldes y subtenientes de provincias \u00fanicamente podr\u00e1n dar licencia para que dichos agraciados se re\u00fanan y saquen animales as\u00ed vacunos como caballares de las mismas estancias de los europeos o malos americanos que se hallen en las respectivas jurisdicciones.<\/p>\n<p>En manera alguna se permitir\u00e1 que ellos por si solo lo hagan. Y que dichos ganados agraciados no sean aplicados a otro uso que el amansarlo, caparlo y sujetarlos a rodeo.<\/p>\n<p>En atenci\u00f3n a la escasez de ganados que se experimenta en la Provincia se prohibir\u00e1 toda tropa de ganado para (enviar a) Portugal. Al mismo tiempo que se prohibir\u00e1 a los mismos hacendados la matanza del hembraje hasta el restablecimiento de la campa\u00f1a.<\/p>\n<p>Se dictamin\u00f3 tambi\u00e9n en este Reglamento Provisorio la aprensi\u00f3n de los vagos, desertores o malhechores remiti\u00e9ndolos al cuartel General o al gobierno de Montevideo para el servicio de las armas.<\/p>\n<p>Todo el documento expresa un conocimiento profundo de la situaci\u00f3n en ese momento de la campa\u00f1a de la Provincia Oriental y sus necesidades, determinando con toda claridad los beneficiarios al reparto de tierras y las diversas disposiciones accesorias a este reglamento.<\/p>\n<p>En primer t\u00e9rmino, es evidente que el reglamento promueve el \u201cfomento y prosperidad de la campa\u00f1a a partir de considerar a \u00e9sta \u201cel manantial de la riqueza del pa\u00eds\u201d y con la claridad de quienes deber\u00edan ser los m\u00e1s favorecidos en el reparto de tierras\u201d.<\/p>\n<p>Es importante remarcar que la RAA y su reparto de tierras fue un paso m\u00e1s all\u00e1 de una reforma agraria burguesa, sus disposiciones de reparto de tierras -el manantial de la riqueza del pa\u00eds- se trat\u00f3 de una revoluci\u00f3n agraria que modificaba profundamente la propiedad de la tierra hasta ese momento.<\/p>\n<h3><strong>El Reglamento lleva la firma de Jose Artigas <\/strong><\/h3>\n<p>(S\u00edntesis del Documento Original del Reglamento Provisorio de 1815 Pgs. 91-94 del libro citado la RAA)<\/p>\n<p>(1)Zambo ( espa\u00f1ol: Oambo o sambo) ( cafuzo portugu\u00e9s: Kefuzu son t\u00e9rminos raciales utilizados en los imperios espa\u00f1ol y portugu\u00e9s\u00a0 y ocasionalmente hoy en d\u00eda para identificar individuos en las Am\u00e9ricas que son de ascendencia africana y amerindia mixta. El t\u00e9rmino an\u00e1logo en ingl\u00e9s, sambo, se considera insulto).<\/p>\n<h4><strong>Advertencia<\/strong><\/h4>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u201cDicho texto (RAA) fue continuaci\u00f3n de dos trabajos anteriores del mismo equipo de investigadores: Evoluci\u00f3n Econ\u00f3mica de la Banda Oriental -1967 y segunda edici\u00f3n 1968, y en ese mismo a\u00f1o: Estructura econ\u00f3mico-social de la Colonia. En 1969: se public\u00f3 La Revoluci\u00f3n Agraria Artiguista.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEste \u00faltimo estudio est\u00e1 consagrado al an\u00e1lisis del Reglamento Provisorio de la Provincia Oriental para el fomento de la campa\u00f1a y seguridad de sus hacendados. Dictado por Artigas el 10 de setiembre de 1815 que \u201cinstaurando el reparto de parte de las tierras del Estado y de las de \u201clos emigrados, malos europeos y peores americanos\u201d, es decir de los enemigos de la revoluci\u00f3n \u201centre los negros libres, los zambos de esta clase y los criollos pobres con prevenci\u00f3n, que \u201clos m\u00e1s infelices ser\u00e1n los m\u00e1s privilegiados\u201d fue una piedra fundamental en el camino del pensamiento tanto como en el de la acci\u00f3n del pr\u00f3cer, y un hito solitario y sin semejante, porque fue una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n social traducida en hechos, en el escenario de la Revoluci\u00f3n Americana en cuanto lleg\u00f3 a recorrer \u00e9sta desde 1810 en adelante. Y hasta pasado un siglo por todo lo largo del siglo XIX, con las excepciones que hab\u00edan significado, en M\u00e9xico, los inorg\u00e1nicos per\u00edodos de Hidalgo y de Morelos, y con otras excepciones menores, de \u00e9pocas muy posteriores.\u201d<\/p>\n<p>\u201cPorque en las dem\u00e1s regiones del continente la evoluci\u00f3n iniciada en 1810, no pas\u00f3 de ser -lo que sin duda era much\u00edsimo- una revoluci\u00f3n patri\u00f3tica que daba nacimiento a las nuevas nacionalidades, y en seguida o simult\u00e1neamente, una revoluci\u00f3n pol\u00edtica, que se propon\u00eda implantar en ellas, cuando no la aberraci\u00f3n de la monarqu\u00eda, las instituciones propias de la democracia representativa liberal y burguesa prevalente en el ideario de la \u00e9poca: revoluciones ambas de la m\u00e1s noble inspiraci\u00f3n y de imperecedera recordaci\u00f3n, pero que se vieron bastardeadas bien pronto e indefinidamente, la primera (patri\u00f3tica) por los imperialismos, la segunda, y en gran medida en connivencia o bajo la presi\u00f3n de estos, por la secuela de los motines y las dictaduras militares y, donde no, con pocos intervalos de verdadera normalidad, de las civiles, desembozadas o encubiertas bajo el disfraz de las medidas extraordinarias en que se cebaban a\u00fan los escasos gobiernos surgidos de elecciones sin duda de base limitada\u2026porque ten\u00edan una apariencia regular e invocaban en su actuaci\u00f3n constituciones dictadas precisamente para la tutela de las libertades p\u00fablicas.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEn este vasto panorama que es el desolador de la Am\u00e9rica subdesarrollada, la revoluci\u00f3n social que se tradujo en el reglamento de Artigas de 1815, qued\u00f3 en efecto, como la \u00fanica que conoci\u00f3 el continente desde entonces hasta los tiempos, m\u00e1s o menos recientes\u201d\u2026 en que surgi\u00f3 sucesivamente la parcial Revoluci\u00f3n Mexicana de los a\u00f1os 1910 a 1917 y mucho m\u00e1s tarde la Revoluci\u00f3n Cubana de 1959.<\/p>\n<p>Mencionando Eugenio Petit Mu\u00f1oz, las primeras publicaciones del Reglamento Provisorio, m\u00e1s de medio siglo despu\u00e9s de su original publicaci\u00f3n de 1815, Artigas continuaba siendo reivindicado como revolucionario patri\u00f3tico y pol\u00edtico, \u201comitiendo adjudicarle su rol c\u00f3mo revolucionario social\u201d. Para desconocer esa tarea hist\u00f3rica pendiente hasta hoy -1969- en el pa\u00eds.\u201d<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Agraria Artiguista afect\u00f3 innumerables terratenientes, muchos de ellos \u201cpropietarios\u201d de un mismo gran latifundio confiscado o una misma tierra del Estado abarcando enormes zonas del territorio de la Provincia Oriental. Estos repartos se debieron a la previsi\u00f3n de Artigas instituyendo esa ley agraria que respond\u00eda al ansia de beneficiarse que demostraron las masas en una incontenible avalancha. Se trat\u00f3 de una vigorosa revoluci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Para aplastar ese panorama naciente de justica social fue necesaria una invasi\u00f3n portuguesa, derrotando a Artigas y su pueblo, con la ayuda del c\u00f3mplice Cabildo Montevideano, y de varios -hasta hoy \u201ch\u00e9roes nacionales\u201d y las innumerables maniobras de los terratenientes aliados a los aprovechadores de la guerra.<\/p>\n<p>(Advertencia de Eugenio Petit Mu\u00f1oz -12 de octubre de 1969- al texto \u201cLa Revoluci\u00f3n Agraria Artiguista\u201d Pgs. 5-11)<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<h4>Expropiaci\u00f3n de tierras de enemigos y administraci\u00f3n estatal de las estancias expropiadas.<\/h4>\n<p>\u201cDesde principios de marzo de 1815, tiempo en el cual toda la Banda Oriental pas\u00f3 a ser gobernada por Artigas, hasta setiembre-diciembre en que el Reglamento provisorio fue aprobado y comenz\u00f3 lentamente a dibujarse, transcurrieron entre seis y nueve meses en los cuales la campa\u00f1a oriental estuvo expuesta al desorden y su riqueza ganadera a la desaparici\u00f3n. El dificultoso fraguar de la nueva pol\u00edtica agraria no pod\u00eda haber sido el urgente remedio que reclamaba la revoluci\u00f3n. No s\u00f3lo la justicia social hist\u00f3ricamente exigida por las masas de paisanos pobres, no s\u00f3lo el tr\u00e1nsito indoloro a las faenas pac\u00edficas de los soldados desmovilizados, no s\u00f3lo el futuro econ\u00f3mico de la provincia estaba comprometido en el \u201carreglo de los campos\u201d. La suerte misma de la revoluci\u00f3n y la defensa de la provincia radical estaban en juego en esos d\u00edas. De ah\u00ed que bastante antes que el Reglamento Provisorio se emitiera, desde el Cuartel General de Purificaci\u00f3n se tomaron medidas para enderezar la desorganizada econom\u00eda ganadera.\u201d<\/p>\n<p>\u201cLa administraci\u00f3n de las estancias de enemigos hab\u00eda sido difundida por las autoridades revolucionarias apenas iniciada la insurrecci\u00f3n de la Banda Oriental\u201d Se mencionaba, por ejemplo, respecto a la administraci\u00f3n de los bienes del enemigo que el haberse apoderado el ej\u00e9rcito de las estancias no tuvo otro origen que la necesidad de proveer subsistencias a dicho ej\u00e9rcito y el hallarse su propietario de origen espa\u00f1ol en la plaza sitiada de Montevideo. Las estancias abandonadas por sus \u201cdue\u00f1os\u201d extranjeros se pusieron al cuidado de encargados especiales, quienes entregaban y documentaban todo lo que sacaban de ella.<\/p>\n<h4>La administraci\u00f3n centralizada<\/h4>\n<p>\u201cSi tenemos en cuenta las numerosas Instrucciones impartidas que se entregaron a los capataces de estancia todo indica que estaban dedicadas a la explotaci\u00f3n material y modo de producci\u00f3n ganadera.\u201d\u00a0 El objetivo central ser\u00eda la conservaci\u00f3n de los bienes nacionales que luego fueron enunciadas en el reglamento provisorio. Como ejemplo tenemos que el 8 de agosto de 1815 el jefe oriental hab\u00eda exigido que se tomaran \u201cprovidencias sobre las estancias de los europeos foment\u00e1ndolas, aunque sea a costo del estado.\u201d Es posible que una de las principales atenciones haya sido dedicada al plantel de capataces y peones de las estancias del Estado. Y estaba dirigida a la conservaci\u00f3n de los rodeos mansos, establecimiento de corrales, prohibici\u00f3n de corambres de predatorias, la prohibici\u00f3n del sacrificio de vientres vacunos y apuraban la matanza de la torada que \u201cimposibilita la sujeci\u00f3n de los rodeos\u201d<\/p>\n<p>De los documentos de esa \u00e9poca se deduce un riguroso sistema de responsabilidad por los bienes materiales expropiados a los mencionados como \u201cemigrados\u201d. (edificios, carruajes y utensilios, etc.)<\/p>\n<p>Ya desde ese momento, las estancias administradas por el estado cumpl\u00edan, como algunas de sus funciones esenciales, la de proveer medios de pago al gobierno y al ej\u00e9rcito funcionando las reses o los cueros, astas, crines, sebos, etc. como mera moneda de pago o como productos comercializables, para las divisiones militares acantonadas, dentro o en las inmediaciones de las estancias del estado. Esto signific\u00f3 que los ganados de \u201cemigrados\u201d fueran la reserva estatal dentro de los cuales los paisanos extrajeran igual y democr\u00e1ticamente los rodeos necesarios para poblar sus nacientes establecimientos. Sin desmedro de continuar realizando esa tarea en aquellos lugares donde la despoblaci\u00f3n lo permit\u00eda y donde el Reglamento de Tierras lleg\u00f3 tard\u00edamente o fue impedido de hacerse realidad por la temprana invasi\u00f3n portuguesa.<\/p>\n<p>(Resumen P\u00e1ginas 95 -102 de La Revoluci\u00f3n Agraria Artiguista)<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<p>\u201cLos art\u00edculos 12, 13 y 14 del Reglamento Provisorio hab\u00edan provocado m\u00e1s de un insomnio tanto en el seno del Cabildo de Montevideo como en la dorada corte que lo rodeaba. \u201cLos malos europeos\u201d y \u201cpeores americanos\u201d cuyos terrenos eran repartibles entre los paisanos pobres, no cab\u00edan en el asombro.\u201d Ellos resid\u00edan en Montevideo, Colonia, Maldonado y otros puntos. Pascuala \u00c1lvarez de Mart\u00ednez, como otras, luchaba arduamente para defender aquellas riquezas que permitir\u00edan a su hijo ser presidente del Banco Comercial, de la Asociaci\u00f3n Rural y de la Bolsa de Comercio. Bartolom\u00e9 Mitre acud\u00eda a todos los esca\u00f1os para lograr que sus arrendatarios desconocieran el Reglamento Provisorio y le pagasen los arrendamientos tan necesarios para el futuro vi\u00e1tico de su nieto presidente -a\u00fan no nacido-. Lucas Obes bastante mal conceptuado y luego inc\u00f3modo en los grillos del Hervidero, ve\u00eda expulsadas sus partidas de los campos de Durazno y desconocidos sus t\u00edtulos.\u201d<\/p>\n<p>\u201cLes bastaba haber llegado a sus o\u00eddos que Lecor -jefe de la invasi\u00f3n portuguesa a la Provincia Oriental- garantizaba sus antiguas posesiones a los propietarios sin ser o\u00eddos, y por \u201cla sola cualidad de espa\u00f1oles o espa\u00f1olados\u2026 para abrazar la traici\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Hasta ese momento el Cabildo hab\u00eda utilizado la extrema lentitud para promover el Reglamento e \u201cimpedimentos jur\u00eddicos y sem\u00e1nticos para poder reinterpretar el texto del Reglamento y los bandos sobre enemigos.\u201d<\/p>\n<p>\u201cA lo largo de los sucesos transcurridos en octubre-diciembre de 1815 se advierte que para detener el radicalismo artiguista necesitaba revitalizar su partido \u201ccabildante\u201d con los comerciantes criollos y grandes hacendados, ampliando su base social con la antigua clase monopolista y contra-revolucionaria.\u201d<\/p>\n<h3><strong>\u201cArtigas no quer\u00eda ofrecer en primera instancia sino la garant\u00eda de los intereses\u201d<\/strong><\/h3>\n<p>Fue el propio Artigas que desat\u00f3 la crisis. A los pocos d\u00edas de nacido el Reglamento Provisorio, el 25 de setiembre Artigas env\u00eda al Cabildo un nuevo bando sobre emigrados.<\/p>\n<p>\u201c\u2026Muchos de los emigrados de esa Plaza as\u00ed americanos como extranjeros salieron de ella con licencia de gobiernos anteriores \u2026 e resuelto prolongar las licencias hasta fines del a\u00f1o para que retornen a la Provincia a poseer sus intereses: en cuyo t\u00e9rmino si no lo hubiesen verificado ser\u00e1n aplicados sus intereses a fondos p\u00fablicos, como los dem\u00e1s que sin igual motivo han desamparado sus propiedades.\u201d Pero con la renovaci\u00f3n del plazo ofrecida por Artigas nada se hablaba de lo que siempre hab\u00eda separado al Cabildo de las intenciones del Cuartel General de Purificaci\u00f3n: la garant\u00eda de las personas de los emigrados.<\/p>\n<p>Luego de otro intercambio de misivas entre el Cabildo de Montevideo y el revolucionario en Purificaci\u00f3n, Artigas afirma con toda claridad: \u201cEl bando ser\u00e1 cumplido religiosamente con los emigrados, si ellos en virtud de la generosidad que se les trata, se esfuerzan por llenar sus deberes; y entretanto que nuestra existencia pol\u00edtica no se mire asegurada, yo no puedo responder de la inviolabilidad de sus personas. Esta es obra de otro examen y mejor acuerdo.<\/p>\n<p>(Cap\u00edtulo VI de La Revoluci\u00f3n Agraria Artiguista Pgs. 109-118)<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<h3><strong>La acci\u00f3n contra-revolucionaria\u00a0 <\/strong><\/h3>\n<h3><strong>Los hombres que \u201cnunca fueron virtuosos\u201d<\/strong><\/h3>\n<p>El Reglamento Provisorio delegaba la superior autoridad de la pol\u00edtica agraria al Cabildo de Montevideo. Queriendo distinguir su gobierno tuvo dos orientaciones diferentes cuando la jefatura pol\u00edtica militar de Fernando Otorgues -gran hacendado del Arapey- y cuando con la victoria de las fuerzas artiguistas su orientaci\u00f3n se marc\u00f3 con un tono radical que emanaba del Cuartel General.<\/p>\n<p>El grupo espa\u00f1ol hab\u00eda sido militarmente derrotado en 1814 y econ\u00f3micamente aplastado por la ocupaci\u00f3n porte\u00f1a. La mayor\u00eda de sus integrantes emprendieron el camino de la emigraci\u00f3n. Y los que quedaron en la provincia estaban escondidos en chacras y pueblos o confinados en los puntos de concentraci\u00f3n. Solo conservaron los lazos de parentesco, amistad e inter\u00e9s que los ligaban a las capas m\u00e1s ricas de las fuerzas revolucionarias.<\/p>\n<p>Los pocos numerosos grandes hacendados y latifundistas se alinearon en el bando patriota moderado: Los Garc\u00eda de Zu\u00f1iga, los Dur\u00e1n, Juan de Medina, los Estrada y Oribe, los Rivera Fco. Mu\u00f1oz, etc. alcanzaron derribar al monopolio espa\u00f1ol y la autonom\u00eda provincial gracias al celo de Artigas.<\/p>\n<p>Pero el grupo social que dio el tono en los primeros meses de gobierno oriental aut\u00f3nomo estaba constituido por el cada vez m\u00e1s activo, rico y pujante sector de comerciantes montevideanos. Sus formas de acumulaci\u00f3n se centraban en los negocios de cueros sin respetar pelo ni marcas; los abastos de guerra para las guarniciones patriotas, o por el aprovechamiento liso y llano de las propiedades de enemigos y emigrados. \u201cLos caudillos que la revoluci\u00f3n hab\u00eda promovido a las jerarqu\u00edas militares vieron liberada su antigua inclinaci\u00f3n a la acci\u00f3n de predatoria sobre el ganado, cuyos cueros fueron transferidos a la \u00e1vida burgues\u00eda acopiadora y exportadora. El Cabildo surgido en marzo de 1815, primero elegido por los orientales fue reflejo de la correlaci\u00f3n de fuerza: grandes y antiguos latifundistas, abastecedores y viejos hacendados, ricos comerciantes y proveedores, fabricantes de vestuarios para el ej\u00e9rcito y adquirentes de estancias de enemigos. Casi todos ellos, ligados estrechamente al gobierno porte\u00f1o. Esta impetuosa e impaciente burgues\u00eda, pod\u00eda tener fundadas esperanzas en una r\u00e1pida acumulaci\u00f3n de capital.<\/p>\n<p>Dentro del Cabildo estaban dos corrientes que hab\u00edan de chocar. De marzo a junio de 1815 primaron los verdaderos revolucionarios y m\u00e1s adelante el anticipo que ser\u00e1 el signo caracter\u00edstico del doloroso tr\u00e1nsito del Uruguay del siglo XIX: la alianza entre doctores \u2013 portavoces y miembros de la burgues\u00eda especuladora y los caudillos terratenientes que arrastran tras de ellos a las masas rurales.\u201d<\/p>\n<p>En noviembre de 1815 Artigas orden\u00f3 que fueran separados Juan Mar\u00eda P\u00e9rez y Antolin Reyna para responder por acusaci\u00f3n de fraude de las cuentas del per\u00edodo de Otorgu\u00e9s. Pidiendo Artigas a Rivera que se remitiera a Juan Correa y a Lucas Obes al Cuartel General como reos de malversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De estos hechos Artigas concluy\u00f3 que esperaba con el tiempo limitar la soberan\u00eda del Cabildo a las funciones judiciales y administrativas y aconsejaba que se celebrasen las elecciones del pr\u00f3ximo Cabildo en 1816 y agregaba \u201ces preciso ir templando la cosa\u201d y sumar a las funciones de gobierno a las grandes masas que estaban despertando a las decisiones sociales y pol\u00edticas \u201cporque de lo contrario siempre viviremos inciertos de nuestra suerte.\u201d \u201cSu esperanza era que los paisanos pobres tomar\u00edan en sus manos la lucha por la tierra venciendo la resistencia a la revoluci\u00f3n agraria.\u201d<\/p>\n<p>(Cap\u00edtulo VII\u00a0 de la Revoluci\u00f3n Agraria Artiguistas, pgs. 119-134)<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<h3><strong>\u00a0<\/strong><strong>El Vendaval revolucionario <\/strong><\/h3>\n<p>Mientras la urgencia de reedificaci\u00f3n de la econom\u00eda provincial y de asentamiento de los paisanos pobres en el trabajo rural era una necesidad prioritaria, se pod\u00eda deducir que el Cabildo se apurar\u00eda a aplicar la soluci\u00f3n que ofrec\u00eda el Reglamento Provisorio. \u201cPero sin embargo hubo una permanente obstrucci\u00f3n de las clases dominantes de la provincia, promoviendo una total morosidad en estructurar los organismos y autoridades que habr\u00edan de aplicar el plan agrario artiguista.\u201d<\/p>\n<p>Mientras, en la Provincia los paisanos pobres se atropellaban solicitando la \u201csuerte\u201d concedida por su articulado.\u201d<\/p>\n<p>\u201cMientras tanto el Cabildo demoraba su aplicaci\u00f3n. Y se ocupaba en obstruir el Reglamento asociado a ello con la protecci\u00f3n descarada de los bienes de emigrados y enemigos.<\/p>\n<p>(Capitulo VIII pgs. 135- 162 de La Revoluci\u00f3n Agraria Artiguista)<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<h3><strong>\u00a0<\/strong><strong>La Revoluci\u00f3n Agraria Incontenible<\/strong><\/h3>\n<p>\u201cFinalmente, la alarma cundi\u00f3 en el seno de los grandes hacendados del partido patriota: los paisanos pobres hab\u00edan tomado el Reglamento como cobertura para el asentamiento en todos los campos. Apenas un paso separaba el desconocimiento de la propiedad privada en general. En 1820, la inmensa mayor\u00eda de los grandes establecimientos cuyo destino no debi\u00f3 haber padecido la ocupaci\u00f3n y reparto de campos de acuerdo a la estricta letra del Reglamento se hallaban poblados por peque\u00f1os propietarios con sus ranchos,\u00a0 corrales y peque\u00f1os rodeos.<\/p>\n<h4><strong>Los grandes hacendados entregan la Provincia Oriental al invasor portugu\u00e9s<\/strong><\/h4>\n<p>La complicidad dictatorial porte\u00f1a con la invasi\u00f3n portuguesa qued\u00f3 en evidencia en todos esos a\u00f1os y alcanza solo con recordar que los hacendados emigrados en Buenos Aires y los grandes hacendados porte\u00f1os cuyas propiedades se hallaban confiscadas y repartidas en la Banda Oriental, abrumaron al Gobierno de Pueyrred\u00f3n con innumerables peticiones.<\/p>\n<p>\u201cComenzando por Bernardino Rivadavia, Miguel de Azcu\u00e9naga, sobrinos y cu\u00f1ados de Manuel Belgrano y varios personajes de la Junta de Buenos Aires de 1812, el suegro de Jos\u00e9 de San Mart\u00edn, Fco. Javier de Viana y otros m\u00e1s levantaron su denuncia por las confiscaciones y en todos los gobiernos porte\u00f1os desde la dominaci\u00f3n del Brigadier Lecor se exigi\u00f3 la inmediata devoluci\u00f3n de las estancias confiscadas a sus compatriotas por Artigas.<\/p>\n<p>Con el r\u00e1pido avance de las fuerzas portuguesas que en pocos meses ocuparon la Plaza de Montevideo, la revoluci\u00f3n artiguista vio aumentar el n\u00famero de sus enemigos y de traidores que comenzaron justamente a expresarse sin disimulos en enero de 1817.<\/p>\n<p>Partieron prontamente al campamento invasor a ofrecer la entrega de la ciudad: Agust\u00edn Viana, Francisco Javier de Viana y D\u00e1maso Antonio Larra\u00f1aga. Y los grandes hacendados Manuel e Ignacio Oribe y Rufino Bauz\u00e1, encabezaron una Junta de Oficiales tendientes a desobedecer las \u00f3rdenes artiguistas con motivo del nombramiento de Rivera. Y poco tiempo despu\u00e9s al grupo de los desertores se fueron sumando los grandes hacendados \u201cpatriotas\u201d. Y termin\u00f3 agreg\u00e1ndose Rivera al bando de los traidores, no aceptando el radicalismo de la pol\u00edtica agraria de Artigas y asumiendo su verdadero papel de gran hacendado.<\/p>\n<p>Los cinco mil orientales muertos en la defensa de la patria y de la revoluci\u00f3n agraria fueron el saldo final de ese \u2013sin duda- primer levantamiento social en Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>(Cap\u00edtulo IX pgs. 163-184 de la Revolucion Agraria Artiguista)<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">***<\/p>\n<h3><strong>\u00a0<\/strong><strong>Importancia de La Revoluci\u00f3n Agraria Artiguista en la Actualidad<\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En primer t\u00e9rmino es evidente que las distintas oligarqu\u00edas que gobernaron el pa\u00eds luego de la derrota de la RAA siempre trataron de ocultar los importantes hechos ocurridos en el intento de reparto de tierras de 1815. Y contaron con amanuenses que promovieron el \u201colvido hist\u00f3rico\u201d de esos hechos tratando siempre de quitarle la importancia que ten\u00edan. Los \u201chistoriadores\u201d ligados a la oligarqu\u00eda que gobern\u00f3 en lo que rest\u00f3 del siglo 18 y hasta 1969\u00a0 -cuando se edit\u00f3 el libro que comentamos en esta nota- lo presentaron como un proceso que tuvo muy poca repercusi\u00f3n entre los paisanos pobres, que no se habr\u00edan presentado a reclamar las suertes de estancias que ofrec\u00eda el \u201creglamento de tierras\u201d artiguista. Reci\u00e9n en 1969 se presenta la extensa documentaci\u00f3n que demuestra la enorme movilizaci\u00f3n popular que impuls\u00f3 el primer intento de revoluci\u00f3n social en nuestro continente.<\/p>\n<p>Es evidente la inquietud de recordar hoy la RAA despu\u00e9s de haber pasado m\u00e1s de 200 a\u00f1os de esos acontecimientos. La posici\u00f3n de los \u201cgobiernos progresistas\u201d actuales respecto a la propiedad y utilizaci\u00f3n de la tierra en el pa\u00eds se opone a las exigencias democr\u00e1ticas y sociales del Uruguay actual.<\/p>\n<p>Al parecer la derrota que impusieron los uruguayos al proyecto de miner\u00eda a cielo abierto en Aratir\u00ed y los desastres ambientales provocados en toda A. Latina por esa \u201cnovedosa y destructiva tecnolog\u00eda\u201d hacen pensar que un importante sector de la poblaci\u00f3n tiene ahora la mira puesta en lo que se hace con la tierra y el medio ambiente en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Lo mismo podr\u00edamos deducir de la fuerte resistencia social actual a privatizar el agua, permitiendo que el capital financiero internacional se apropie de ese elemento vital para la producci\u00f3n agraria mayoritaria en el pa\u00eds. Una ley emitida por el \u201cprogresismo\u201d con gran rechazo popular actual.<\/p>\n<p>No haber estado bien informados y capacitados cuando el \u201cprogresismo\u201d agarr\u00f3 desprevenidos a los uruguayos promoviendo la invasi\u00f3n de nuestros mejores campos para la producci\u00f3n de \u201ctransg\u00e9nicos\u201d y el consiguiente envenenamiento de la tierra, el aire y el agua con agro-t\u00f3xicos, nos ha hecho dependientes de esa producci\u00f3n y va a costar bastante librarse de ese grave problema.<\/p>\n<p>As\u00ed como si permitimos que se extienda la producci\u00f3n de celulosa con la proyectada nueva f\u00e1brica y la contaminaci\u00f3n ambiental que conlleva.<\/p>\n<p>Hoy estamos mejor preparados para ese enfrentamiento y es pertinente seguir defendiendo el medio ambiente con una perspectiva socialmente justa e igualitaria. En especial respecto a la propiedad de la tierra y su utilizaci\u00f3n en beneficio mayoritario de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds. Algo que Jos\u00e9 Artigas nos supo se\u00f1alar hace m\u00e1s de 200 a\u00f1os<\/p>\n<p>* Juan Luis Berterretche. escritor y periodista, redactor del portal Desacato. Autor de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica, \u201cEl Comisario Va En Coche al Muere\u201d, Banda Oriental, Montevideo, 1992.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reci\u00e9n en 1969 se presenta la extensa documentaci\u00f3n que demuestra la enorme movilizaci\u00f3n popular que impuls\u00f3 el primer intento de revoluci\u00f3n social en nuestro continente.<br \/>\nEs evidente la inquietud de recordar hoy la RAA despu\u00e9s de haber pasado m\u00e1s de 200 a\u00f1os de esos acontecimientos. 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