{"id":46709,"date":"2025-03-28T19:37:08","date_gmt":"2025-03-28T18:37:08","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=46709"},"modified":"2025-03-28T19:37:08","modified_gmt":"2025-03-28T18:37:08","slug":"mexico-sobrevivir-en-la-frontera-el-cuerpo-como-moneda-de-cambio-el-salto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=46709","title":{"rendered":"M\u00e9xico &#8211; Sobrevivir en la frontera: el cuerpo como moneda de cambio. [El Salto]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><sub>Madre venezola en instalaci\u00f3n deportiva al aire libre. Foto: Adri Salido<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-4f17061853f1d6cd2ec7536ac6c4a89d wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Andr\u00e9s Arnal Mart\u00ednez, Tapachula, M\u00e9xico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-79f7ade1cdaad1869ef67e8cd92eb58f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/yemaya-revista\/sobrevivir-frontera-cuerpo-moneda-cambio\">Yemay\u00e1 Revista<\/a><\/em> \/ El Salto, 27-3-2025<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-70561039654eec6612b03b2bb521660b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/em>, 28-3-2025<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-2a11eaca3401298e804d4e322891e7e1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>En Tapachula, punto clave de la frontera sur de M\u00e9xico, miles de mujeres migrantes permanecen atrapadas sin poder seguir su camino hacia Estados Unidos. En este contexto, el trabajo sexual se convierte en una opci\u00f3n m\u00e1s para sobrevivir a las violencias del tr\u00e1nsito migratorio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-95b57596581c1b9050d68f5172af9052 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Esperanza baila sobre las piernas de un hombre al ritmo del reggaet\u00f3n. La m\u00fasica, a un volumen ensordecedor, proviene de una gramola moderna. Los clientes pagan diez pesos mexicanos (0,4 euros) por tres canciones. Tras el frondoso bigote del hombre que acompa\u00f1a a Esperanza se vislumbra una gran sonrisa ebria. Entre trago y trago de cerveza, sus manos no paran de manosear el cuerpo de la chica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-07189655381015a0b04eb6ba2964b5e3 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Seis c\u00edrculos de pl\u00e1stico rodean su brazo. Esperanza se toma el \u00faltimo trago de cerveza y se despide de su acompa\u00f1ante. Con una mirada superficial al resto de mesas del local, Esperanza piensa cu\u00e1l de todos esos hombres que la observan lascivamente podr\u00eda ser su siguiente cliente. Est\u00e1 siendo una buena noche para ella. Hoy regresar\u00e1 a casa ebria, hasta ma\u00f1ana a las 12h, cuando otro hombre la pagar\u00e1 por su compa\u00f1\u00eda a cambio de unos pocos pesos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-aa045ff38257ac2dc120e890e7db2382 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Han pasado cuatro meses desde que lleg\u00f3 aqu\u00ed, y Esperanza todav\u00eda no ha podido avanzar a su destino: Estados Unidos. Es de Cuba, y como a miles de migrantes, las pol\u00edticas de contenci\u00f3n impulsadas por la potencia del norte e implementadas por el Gobierno de M\u00e9xico les mantienen atrapados en Tapachula, una ciudad situada en la frontera sur de M\u00e9xico. Como casi todas sus compa\u00f1eras de trabajo, su prop\u00f3sito es ahorrar y poder continuar su viaje. Para conseguirlo, la \u00fanica salida para muchas de ellas es el trabajo sexual.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-8cb1cba017c951a28b3a5df573877b1d wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Tapachula, la primera frontera de Estados Unidos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-77b4fb1e465c728b19ab317c013bfd87 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La ciudad de Tapachula, ubicada en el estado de Chiapas, es un punto de entrada esencial de la frontera sur de M\u00e9xico y, en consecuencia, de la ruta migratoria del continente. La externalizaci\u00f3n fronteriza y las pol\u00edticas de contenci\u00f3n de Estados Unidos han convertido estrat\u00e9gicamente a esta ciudad de 350.000 habitantes en una \u2018ciudad-tap\u00f3n\u2019 o una \u2018c\u00e1rcel a cielo abierto\u2019, como se la conoce popularmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-965862aebb9192170dd7d28096b1e42e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La ciudad est\u00e1 sitiada por retenes de polic\u00eda y agentes migratorios en sus salidas oficiales. Si se opta por usar rutas menos transitadas, las personas migrantes se exponen a los peligros y abusos perpetrados por grupos de crimen organizado y por las autoridades. Por estos motivos, salir de Tapachula es muy complejo y la ciudad se ha convertido en una zona de espera para miles de migrantes de todo el mundo. Debido a la peligrosidad de las rutas y las restricciones de libre circulaci\u00f3n para cruzar el pa\u00eds, cada vez m\u00e1s personas optan por quedarse en M\u00e9xico, buscar un empleo y ahorrar un poco de dinero para poder continuar su viaje.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e79f50f4e61cd3dbee486d892ed60acc wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Sin embargo, Tapachula es una de las ciudades m\u00e1s pobres del estado m\u00e1s pobre de M\u00e9xico, Chiapas \u2014con una tasa de pobreza del 75% en 2020 seg\u00fan datos del <em><a href=\"https:\/\/www.coneval.org.mx\/Paginas\/principal.aspx\">Consejo Nacional de Evaluaci\u00f3n de la Pol\u00edtica de Desarrollo Social<\/a><\/em> (Coneval)\u2014 por lo que las oportunidades de trabajo son realmente escasas para las personas que est\u00e1n atrapadas en una de las fronteras m\u00e1s peligrosas del planeta. En el sector formal, las oportunidades de empleo son insuficientes y exigen que las personas cuenten con documentaci\u00f3n que demuestre su permiso para trabajar en M\u00e9xico. Adem\u00e1s, la falta de oportunidades se suma al racismo existente entre la poblaci\u00f3n, por lo que muchos empresarios se muestran reacios a contratar a personas migrantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7b4bd89b30da06072d37d0419db80c94 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En este contexto, muchas mujeres como Esperanza usan su cuerpo como una forma para sobrevivir. \u201cNo es la vida que hab\u00eda pensado. No es la vida que una sue\u00f1a, pero una tiene que sobrevivir. Es pr\u00e1cticamente obligatorio que lo haga\u201d, asegura Esperanza con la mirada perdida en el horizonte mientras da otro trago de su cerveza Tecate.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-95c72ee41ef5efd862d4f938dc79885b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>El precio del sue\u00f1o americano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-d7d066c31d003ac3b5700682e20d56f6 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Son las 20h en el centro de Tapachula. Aunque empieza a atardecer, el calor infernal en estas latitudes no cesa. En la entrada de un antro con nombre caribe\u00f1o, un joven venezolano que hace tareas de seguridad nos da la bienvenida. Encima de \u00e9l, unas grandes letras rojas anuncian que se trata de un \u201cbar diurno\u201d. As\u00ed es como se conoce en Chiapas a las cantinas donde a primera hora de la ma\u00f1ana ya hay gente muy ebria. En el fondo del local, diez mujeres permanecen sentadas en torno a una mesa de pl\u00e1stico blanco. Unas hablan, otras miran el m\u00f3vil, otras simplemente tienen la mirada perdida y parecen inmersas en sus pensamientos. Todas son migrantes. El resto de mesas est\u00e1n ocupadas por clientes. Todos hombres. Beben una cerveza tras otra para intentar paliar las temperaturas m\u00ednimas de 30 grados. Una nube de humo se mezcla con las luces de ne\u00f3n del local.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-813218719f40a3e2b57d8192b1e880d9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La cerveza que nos trae el camarero viene acompa\u00f1ada de una botana, una tapa o porci\u00f3n gratuita de comida. Tambi\u00e9n viene acompa\u00f1ada de una sugerencia: pueden escoger la chica que m\u00e1s les guste. Las ficheras, como se conoce a las mujeres que trabajan en este tipo de bares llamados botaneros, son \u201cmujeres de compa\u00f1\u00eda\u201d que beben y dan conversaci\u00f3n a los clientes mientras ellos les invitan a cervezas que cuestan el doble o el triple del precio habitual. La compa\u00f1\u00eda de las trabajadoras durar\u00e1 mientras el cliente siga invitando a consumiciones. Cada cerveza que un cliente paga para la chica cuesta unos 150 pesos mexicanos, pr\u00e1cticamente siete euros. De ese dinero, ella se queda aproximadamente un 60% y la parte restante es para el local. Mientras dure el intercambio, el cliente puede disfrutar de la conversaci\u00f3n de la fichera, de un baile que ella realice, de tocarla, manosearla y besarla, aunque normalmente son ellas las que ponen el l\u00edmite. Cada vez que un cliente las invita a una cerveza, el due\u00f1o del local les pone un aro de pl\u00e1stico en el brazo. Al final de la noche, la fichera cobra su parte correspondiente en funci\u00f3n del n\u00famero de pulseras que tenga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9f752847124548beb663cc0af9b54681 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">\u201cHe llegado a tomar mucho, hasta 20 cervezas en una noche. He llegado a padecer gastritis, pero ten\u00eda que seguir viniendo a trabajar y ten\u00eda igual que fichar\u201d. Esperanza trabaja cada d\u00eda, de lunes a lunes, desde las 12h hasta las 22h. \u201cEs un mundo feo y hay droga, bebida\u2026 Hubo un momento en que me tuve que drogar para aguantar la bebida. Las otras fueron las que me ense\u00f1aron el truco para aguantar bebiendo tanto. Me ense\u00f1aron a consumir cristal, coca\u00edna\u2026 tambi\u00e9n aprend\u00ed a tirar la cerveza cuando el cliente ya iba un poco bebido sin que se diera cuenta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-aea94627f8646a18a6f9496f13646797 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Esperanza era ginec\u00f3loga, en Cuba. Huy\u00f3 del pa\u00eds por la pobreza y la falta de recursos econ\u00f3micos. Aqu\u00ed cobra 200 pesos mexicanos (9,25 euros) diarios de base y de cada cerveza que se toma se lleva 100. \u201cEs la mejor manera de sobrevivir aqu\u00ed, yo tengo amigos que trabajan 12 horas y cobran 100 pesos al d\u00eda. Yo hay d\u00edas que he llegado a salir con 2.000 pesos (92 euros)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-607c7c8833c3c35ddbbb3069fe8987c8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Diversas investigaciones period\u00edsticas y organizaciones de la sociedad civil local aseguran que a parte de los servicios que se ofrecen en este tipo de locales, muchas de las chicas tras fichar con un cliente tambi\u00e9n ofrecen servicios estrictamente sexuales por un precio mayor. Sin embargo, Esperanza asegura que en general los clientes solo quieren hablar. \u201cS\u00ed, hay algunos que se propasan, pero tambi\u00e9n las chicas lo permiten, algunas dejan que vayan m\u00e1s lejos para cobrar m\u00e1s, pero yo no, a m\u00ed me tienen que respetar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e4053e03d4d58a5373328cafe7e80f85 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Como en el caso de Esperanza, para cientos de mujeres migrantes varadas en la frontera sur de M\u00e9xico el trabajo sexual es una opci\u00f3n m\u00e1s de sobrevivir a las violencias del tr\u00e1nsito migratorio. \u201cEn estas zonas de estancamiento, que son resultado de las pol\u00edticas de contenci\u00f3n migratoria, el trabajo sexual se presenta como una herramienta de supervivencia m\u00e1s para ahorrar y poder seguir con el viaje\u201d sostiene Carmen Fern\u00e1ndez Casanueva, profesora e investigadora en el <em><a href=\"https:\/\/sureste.ciesas.edu.mx\/\">CIESAS Sureste<\/a><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-568ed7220ed90da52efaad1028dfd1c9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Se calcula que aproximadamente unas 2.500 mujeres ejercen la prostituci\u00f3n en la ciudad. Al menos una de cada 100 mujeres es prostituta, seg\u00fan datos de<em><a href=\"http:\/\/brigadaac.mayfirst.org\/\"> Brigada Callejera<\/a><\/em>, la asociaci\u00f3n que trabaja en la defensa de sus derechos. Estos datos \u00fanicamente recogen las que trabajan en cantinas, bares y cabarets, no las que trabajan en la calle. Por lo que las cifras son a\u00fan mayores. En esta parte del mundo, este negocio tradicionalmente ha sido ejercido sobre todo por mujeres guatemaltecas, salvadore\u00f1as, hondure\u00f1as y nicarag\u00fcenses. Seg\u00fan la<em><a href=\"https:\/\/www.imumi.org\/attachments\/article\/279\/migracion_ssr.pdf\"> Encuesta sobre Migraci\u00f3n y Salud Sexual y Reproductiva en la frontera M\u00e9xico-Guatemala<\/a><\/em> del a\u00f1o 2010, estas nacionalidades representaban el 68,5% del total de las trabajadoras sexuales de la regi\u00f3n. Sin embargo, las nuevas din\u00e1micas migratorias y la diversificaci\u00f3n de las nacionalidades han conllevado un aumento del n\u00famero de ficheras provenientes de otros pa\u00edses, principalmente de Cuba y Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-6f9fa5509ae2c9585501910685fa2169 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Cuerpos marcados por la frontera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-0b8070abe8e0b69db746546d55f07f33 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Isabel tiene 41 a\u00f1os. Lleg\u00f3 a Tapachula hace siete meses huyendo de San Pedro Sula, Honduras. Como tantas otras mujeres en esta frontera, hu\u00eda de la violencia de las pandillas. En su caso, del Barrio 18, la mara que gobernaba su distrito. Como pr\u00e1cticamente la totalidad de mujeres que se encuentran varadas en esta frontera, su sue\u00f1o es ahorrar y obtener el estatus de refugiada para llegar a Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-31177f7b484cf700539843557fa3923a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Durante los primeros meses de su estancia en M\u00e9xico, Isabel trabaj\u00f3 como fichera. \u201cYo me acuerdo del primer d\u00eda. Llegu\u00e9 y me sent\u00eda tan rara. Me acuerdo que me puse a llorar, all\u00e1 en la disco\u201d. En ese momento Isabel estaba embarazada de cinco meses. Uno de sus hijos estaba con ella, en Tapachula, los otros dos se hab\u00edan quedado en Honduras, no quer\u00eda arriesgar sus vidas ante los peligros del viaje. Entre lloros, asegura que era la \u00fanica manera que ten\u00eda de salir adelante, que lo hac\u00eda por sus hijos. \u201cNo estaba acostumbrada a beber tanto\u2026 y embarazada. Me acuerdo de que, el primer d\u00eda, me tom\u00e9 como unas diez cervezas o m\u00e1s. Saqu\u00e9 1.000 pesos en la noche, pero con una borrachera que me puse\u2026 y yo lloraba por mi hijo, porque yo dec\u00eda \u2018el ni\u00f1o no me va a salir bien\u2019\u201d, se lamenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9cb1f4e5b7cdd6b05b907a7f3df24a00 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Aunque para muchas de ellas se trata de una actividad temporal, su situaci\u00f3n de suspenso legal las convierte en personas susceptibles de padecer extorsi\u00f3n, ataques y violencia, tanto por parte de autoridades como del crimen organizado. \u201cHace unos d\u00edas mataron a una chica en un botanero cerca de este\u201d, asegura Esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-26acc41aae84d533f8b633553ed7538b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Esta vez regresamos al bar diurno al mediod\u00eda. En su interior parece que sean altas horas de la madrugada. La falta de ventanas y de luz natural, las luces artificiales, el volumen de la m\u00fasica y el humo te recuerdan que en este tipo de lugar no pasan las horas. Delante nuestro, una mesa grande con cuatro hombres y cuatro ficheras. Dos de ellos se est\u00e1n besando con las chicas y manose\u00e1ndolas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-aefce47c78f4c94297c8b5b5bd96867f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Esperanza est\u00e1 sentada al fondo del bar. Con una leve sonrisa nos saluda desde la distancia. Le invitamos a una cerveza y se sienta con nosotros. Hoy est\u00e1 contenta. \u201cHoy estoy de celebraci\u00f3n, es mi \u00faltimo d\u00eda\u201d. Esperanza ha conseguido una cita a trav\u00e9s de la aplicaci\u00f3n CBPOne. Con esta podr\u00e1 desplazarse por territorio mexicano de forma te\u00f3ricamente segura y avanzar a su destino final, Estados Unidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-b077f2d06d43d0b47036ef8c0e97b7cf wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En dos d\u00edas abandonar\u00e1 Tapachula. Mientras tanto, su puesto de trabajo en este botanero lo ocupar\u00e1 muy pronto otra mujer migrante que se encuentre retenida en el embudo m\u00e1s grande de migrantes de todo el continente americano.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Tapachula, punto clave de la frontera sur de M\u00e9xico, miles de mujeres migrantes permanecen atrapadas sin poder seguir su camino hacia Estados Unidos. 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