{"id":4640,"date":"2018-06-06T16:29:48","date_gmt":"2018-06-06T19:29:48","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4640"},"modified":"2018-06-06T16:29:48","modified_gmt":"2018-06-06T19:29:48","slug":"debates-las-teorias-marxistas-del-imperialismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4640","title":{"rendered":"Debates &#8211; Las teor\u00edas marxistas del imperialismo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Claude Serfati *<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Reveu P\u00e9riode,\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/revueperiode.net\/\">http:\/\/revueperiode.net\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Viento Sur, 4-6-2018,\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/\">http:\/\/www.vientosur.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Esta rese\u00f1a de lectura tiene como objetivo dar una idea de la diversidad de enfoques contempor\u00e1neos de las teor\u00edas marxistas del imperialismo. No pretende ser una recensi\u00f3n exhaustiva de la literatura sino, m\u00e1s modestamente, enunciar algunos temas que siguen de actualidad.<\/p>\n<p>La rese\u00f1a comienza con una breve presentaci\u00f3n de las teor\u00edas cl\u00e1sicas del imperialismo elaboradas a comienzos del siglo XX, despu\u00e9s se revisa la actualidad de estas teor\u00edas a la luz de un cierto n\u00famero de autores contempor\u00e1neos. Finalmente, explica la cuesti\u00f3n del fin de las guerras inter-imperialistas y de la consolidaci\u00f3n del militarismo, un reto ampliamente ignorado en la literatura marxista contempor\u00e1nea sobre el imperialismo.<\/p>\n<ol>\n<li>\n<h3><strong> Complementariedad de los an\u00e1lisis<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Hobson redact\u00f3 en 1902 la primera obra cr\u00edtica documentada sobre la expansi\u00f3n imperialista del capitalismo, cuyo nacimiento sit\u00faa en 1870 y su pleno desarrollo a mediados de los a\u00f1os de 1880\u00a0 1\/. Hobson es un liberal que piensa que el libre intercambio es necesario para poner fin a los males del capitalismo que consisten en una tendencia permanente al bajo consumo y a las desigualdades sociales y a la necesidad de combatir el parasitismo del capital financiero. El capital financiero de Hilferding se public\u00f3 en 1910, pero fue escrito durante a\u00f1os por su autor. Es una obra fundamental que aborda la cuesti\u00f3n del imperialismo. El imperialismo es, seg\u00fan Hilferding, \u201cla pol\u00edtica econ\u00f3mica del capital financiero\u201d 2\/. Se basa en el proteccionismo impuesto por los c\u00e1rteles que constituye un poderoso est\u00edmulo para el crecimiento de las exportaciones de capital e implica necesariamente una pol\u00edtica de expansi\u00f3n del imperialismo. Igualmente, otros autores marxistas han analizado el imperialismo. La obra de Lenin, El imperialismo, estado superior del capitalismo, sin duda, es la m\u00e1s conocida. En esta obra el capitalismo se describe como \u201cel capitalismo ha llegado a un punto de desarrollo en el que se produce el dominio de los monopolios y del capital financiero, en el que la exportaci\u00f3n de capitales ha adquirido una importancia de primer plano, donde el reparto del mundo ha comenzado entre los trusts internacionales y donde ha acabado el reparto de todo el territorio del globo entre los mayores pa\u00edses capitalistas\u201d. Lenin consideraba su trabajo sobre el imperialismo como una contribuci\u00f3n a un trabajo colectivo. Las diferentes obras de Bujarin\u00a0 3\/ y de Luxemburg son tambi\u00e9n fundamentales, especialmente, en las discusiones actuales sobre la pertinencia del concepto de imperialismo.<\/p>\n<p>El punto com\u00fan de los an\u00e1lisis marxistas de inicios del siglo XX es que el imperialismo se desarroll\u00f3 a partir de las caracter\u00edsticas fundamentales del capitalismo que suponen un nuevo periodo hist\u00f3rico. El an\u00e1lisis de Marx seg\u00fan el cual \u201cla tendencia a crear el mercado mundial existe junto a la noci\u00f3n de capital\u201d 4\/ est\u00e1 plenamente confirmado.<\/p>\n<p>En este marco las teor\u00edas del imperialismo aportan dos innovaciones importantes que est\u00e1n resumidas en las definiciones complementarias dadas por Lenin y Luxemburg. Para Lenin: \u201cSi hay que definir el imperialismo de la forma m\u00e1s breve posible, habr\u00eda que decir que es el estadio monopol\u00edstico del capitalismo\u201d 5\/. Para Luxemburg: \u201cEl imperialismo es la expresi\u00f3n pol\u00edtica del proceso de acumulaci\u00f3n capitalista que se manifiesta por la competencia de los capitalismos nacionales\u201d 6\/. Estas f\u00f3rmulas resumen las dos transformaciones m\u00e1s importantes que caracterizan la entrada en la \u00e9poca imperialista. Por una parte, las din\u00e1micas de acumulaci\u00f3n y reproducci\u00f3n del capital llevan a la formaci\u00f3n de un capital monopol\u00edstico financiero que controla, a partir de ese momento, los diferentes tipos de capitales destinados a una valorizaci\u00f3n: capital productivo, capital comercial, capital crediticio, capital hipotecario e inmobiliario, etc\u00a0 7\/. Por otra parte, la formaci\u00f3n del espacio mundial -t\u00e9rmino que se adecua mejor que el de mercado mundial- es indisociable del papel de los Estados que juegan un rol central en el periodo de expansi\u00f3n internacional del capital monopol\u00edstico financiero y que dise\u00f1an una nueva configuraci\u00f3n del sistema interestatal, \u201cel sistema de los estados\u201d, como lo llama R. Luxemburg.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n que se debate hoy es la de las relaciones entre las din\u00e1micas econ\u00f3micas y geopol\u00edticas. Harvey considera que son dos l\u00f3gicas aut\u00f3nomas. Callinicos considera que est\u00e1n entremezcladas\u00a0 8\/ sin que, sin embargo, puedan ser reducidas la una a la otra y pone como ejemplo la guerra de Irak decidida por W.G. Bush en 2003. El control de los recursos petrol\u00edferos era al mismo tiempo un medio para consolidar la posici\u00f3n geoecon\u00f3mica de Estados Unidos frente a sus competidores econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>En todo caso, tener en cuenta el papel de los Estados en la formaci\u00f3n del capital monopol\u00edstico financiero y del imperialismo sigue estando en la l\u00ednea de los trabajos de Marx. Los an\u00e1lisis hechos en El Capital han sido, a menudo, interpretados como relativos a un capitalismo cuyas leyes de reproducci\u00f3n puramente econ\u00f3micas sobrepasar\u00edan ampliamente al Estado. Esta lectura es err\u00f3nea. Una lectura atenta de Marx, y m\u00e1s exactamente de sus notas sobre el colonialismo, muestra no solamente que, de entrada, ha construido su an\u00e1lisis partiendo del mercado mundial, sino que lo concibe como construido con ayuda de la intervenci\u00f3n de los Estados europeos\u00a0 9\/. De este modo, los procedimientos violentos de la acumulaci\u00f3n primitiva que implican la coerci\u00f3n de los Estados no est\u00e1n reservados a la fase inicial del desarrollo capitalista, sino que se producen de forma permanente. Complementan a la acumulaci\u00f3n normal durante la que las personas asalariadas y quienes las emplean se enfrentan como contratantes libres. La globalizaci\u00f3n hace hoy coexistir e interactuar formas normales y primitivas de acumulaci\u00f3n ilustrando una de las modalidades del desarrollo desigual y combinado.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> El desarrollo desigual y combinado<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La hip\u00f3tesis de que la acumulaci\u00f3n dominada por el capital financiero monopol\u00edstico toma posici\u00f3n en el marco de un sistema interestatal jerarquizado est\u00e1 en las ant\u00edpodas de las teor\u00edas de convergencia econ\u00f3mica que est\u00e1 en la base de los modelos te\u00f3ricos dominantes y que ha sido el sustrato ideol\u00f3gico de las pol\u00edticas econ\u00f3micas llevadas a cabo desde los a\u00f1os 1980 a escala internacional. Esta cuesti\u00f3n ha pasado a la historia como la del desarrollo desigual y combinado abordado por Trotsky en su Balance y Perspectivas de la revoluci\u00f3n rusa de 1905. El desarrollo del capitalismo no se implanta en un solo pa\u00eds aislado de los otros pa\u00edses, en consecuencia:<\/p>\n<p>\u00abEl privilegio de una situaci\u00f3n hist\u00f3rica atrasada -ese privilegio existe \u2013 autoriza a un pueblo, o m\u00e1s exactamente, lo obliga a asimilar de golpe lo anterior, saltando una serie de etapas intermedias (\u2026). De esta ley universal de desigualdad en los ritmos se deriva otra ley, que a falta de una denominaci\u00f3n m\u00e1s apropiada, se puede llamar la ley del desarrollo combinado, en el sentido de la aproximaci\u00f3n de diferentes etapas, de la combinaci\u00f3n de fases distintas, de la amalgama de formas arcaicas con otras m\u00e1s modernas\u00bb\u00a0 10\/.<\/p>\n<p>Hilferding tambi\u00e9n hab\u00eda se\u00f1alado este \u201cprivilegio de las naciones atrasadas pero sin desarrollar este punto:<\/p>\n<p>\u00abHoy el capitalismo se ha implantado en un nuevo pa\u00eds en su m\u00e1s alto y desarrollado nivel a consecuencia de los efectos revolucionarios con una fuerza mayor y un tiempo mucho m\u00e1s corto que, por ejemplo, el capitalismo holand\u00e9s o brit\u00e1nico\u00a0 11\/. Por supuesto que este privilegio de las naciones atrasadas solo conduce a una peque\u00f1a minor\u00eda del pa\u00eds a alcanzar a los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados. Por su parte, Lenin, considera que el desarrollo pol\u00edtico y econ\u00f3mico desigual es una ley absoluta del capitalismo\u00bb\u00a0 12\/.<\/p>\n<p>La teor\u00eda del desarrollo desigual y combinado est\u00e1 intr\u00ednsecamente vinculada con las teor\u00edas del imperialismo. Efectivamente, tiene en cuenta la doble din\u00e1mica que configura el imperialismo. Por una parte, el desarrollo de pa\u00edses atrasados se hace bajo \u201cel l\u00e1tigo de las necesidades exteriores\u201d 13\/ -es decir: bajo el impulso de la acumulaci\u00f3n de capital. Por otra parte, el espacio mundial est\u00e1 basado en un conjunto de pa\u00edses cuya interdependencia econ\u00f3mica no suprime las especificidades concretas y menos a\u00fan, las diferencias de nivel de desarrollo\u00a0 14\/. No se puede reconocer mejor la persistente realidad de los Estados en el capitalismo contempor\u00e1neo m\u00e1s que mediante el minucioso an\u00e1lisis que une lo global con lo local.<\/p>\n<p>Las cr\u00edticas hechas por los marxistas a las teor\u00edas cl\u00e1sicas del imperialismo -es decir, al corpus que acaba de ser presentado\u2013 suponen una gradaci\u00f3n. Se puede distinguir por comodidad, tres corrientes. De entrada, algunos autores cuestionan la misma validez de su descripci\u00f3n de la situaci\u00f3n de inicios del siglo XX. A continuaci\u00f3n, otros consideran que, si bien eran exactos en su \u00e9poca, estos an\u00e1lisis no son v\u00e1lidos hoy. As\u00ed que lo que hay que preservar de las teor\u00edas del imperialismo depende del grado de caracter\u00edsticas nuevas que estos autores encuentran en la coyuntura contempor\u00e1nea. Por \u00faltimo, otros autores, menos numerosos, buscan en los fundamentos de las teor\u00edas del imperialismo los elementos que permiten analizar la configuraci\u00f3n actual de imperialismo.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> Las teor\u00edas del imperialismo han sido siempre inadecuadas<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Quienes defienden la tesis de que las teor\u00edas del imperialismo son poco \u00fatiles para comprender el mundo contempor\u00e1neo son muchos entre los marxistas. Una parte va m\u00e1s lejos y afirma que estas teor\u00edas siempre han sido inadecuadas. Son los marxistas contempor\u00e1neos influyentes quienes adoptan esta posici\u00f3n. Harvey, que contribuy\u00f3 a la comprensi\u00f3n de las dimensiones espaciales de la producci\u00f3n y la distribuci\u00f3n del valor\u00a0 15\/, afirma que las teor\u00edas del imperialismo se han separado de la teor\u00eda de la acumulaci\u00f3n elaborada por Marx\u00a0 16\/. C\u00f3mo hacer derivar la necesidad del imperialismo de la \u201cl\u00f3gica interna\u00bb del modo de producci\u00f3n capitalista tal como fue analizado de forma \u201cabstracta\u201d por Marx (las comillas son de David Harvey). De hecho, seg\u00fan Harvey, Marx decidi\u00f3 hacer abstracci\u00f3n de todas las contingencias a fin de actualizar las din\u00e1micas de acumulaci\u00f3n, de ah\u00ed la dificultad de hacer derivar de la teor\u00eda \u201ca-espacial\u201d de Marx, una teor\u00eda del imperialismo que postula por el contrario la centralidad de los combates geoestrat\u00e9gicos y geopol\u00edticos entre los estados naci\u00f3n\u00a0 17\/. Harvey considera que \u201clas teor\u00edas del imperialismo no eran adecuadas ni siquiera en su \u00e9poca\u201d 18\/. Las teor\u00edas de Lenin, Luxemburgo Bujarin, Kautsky, etc. no tienen inter\u00e9s para una teor\u00eda coherente del imperialismo contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>El veredicto propuesto por Panitch y Gindin contra las teor\u00edas cl\u00e1sicas del imperialismo es igualmente severo: \u201cEran defectuosas en su lectura de la situaci\u00f3n, en su tratamiento de las din\u00e1micas de acumulaci\u00f3n de capital y en su transformaci\u00f3n en una ley inmutable de la globalizaci\u00f3n capitalista en un momento de rivalidades inter-imperialistas muy circunscritas\u201d 19\/. Sus cr\u00edticas son abundantes: subestimaci\u00f3n del papel de los pa\u00edses subdesarrollados en la exportaci\u00f3n de capitales provenientes de pa\u00edses desarrollados, aumento considerable del nivel de vida de la clase obrera en los pa\u00edses desarrollados.<\/p>\n<p>Dos cr\u00edticas importantes son formuladas por Panitch y Gindin a continuaci\u00f3n: las teor\u00edas cl\u00e1sicas del imperialismo est\u00e1n basadas en una concepci\u00f3n mecanicista que considera que el capitalismo se desarrolla por fases (cf. Lenin) y que es peri\u00f3dicamente golpeado por crisis econ\u00f3micas. Otro error de estas teor\u00edas es su tratamiento reduccionista e instrumental del Estado. Esto lleva a considerar que las guerras han sido la prolongaci\u00f3n directa de rivalidades econ\u00f3micas nacionales, a objetar el pretendido paso de una era de librecambio al proteccionismo, caracter\u00edstica del imperialismo subrayado desde Hilferding por todos los te\u00f3ricos del imperialismo. Ahora bien, al contrario de esta afirmaci\u00f3n, a lo largo del siglo XIX, el librecambio y el imperialismo hab\u00edan formado una buena pareja en lo que dos historiadores llamaron, en una tesis famosa (y muy discutida) contra el an\u00e1lisis de Lenin, el imperialismo del librecambio\u00a0 20\/. La conclusi\u00f3n de Panitch y Gindin es inapelable: el an\u00e1lisis del imperialismo capitalista debe estar basado en una extensi\u00f3n de la teor\u00eda del Estado capitalista en lugar de estar derivada directamente de una teor\u00eda estatalista del desarrollo del capitalismo o estar vinculada a las crisis econ\u00f3micas del capitalismo.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> La configuraci\u00f3n contempor\u00e1nea del capitalismo <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 reemplazar las teor\u00edas cl\u00e1sicas del imperialismo? A las cr\u00edticas sobre su fundamentaci\u00f3n te\u00f3rica presentada hasta aqu\u00ed, es conveniente a\u00f1adir las que consideran que analizan correctamente la realidad de su \u00e9poca pero que hoy son herramientas inadecuadas para comprender el capitalismo contempor\u00e1neo. Sin sorpresa, la hip\u00f3tesis de una fusi\u00f3n de los intereses del Estado y de los grupos financieros multinacionales, que es compartida por los marxistas de comienzos del siglo XX y llevada al paroxismo por Bujarin en los trusts capitalistas nacionales (o del Estado)\u00a0 21\/, est\u00e1 considerada como la m\u00e1s caduca por la cr\u00edtica contempor\u00e1nea. Desde ella, se puede verificar la obsolescencia de las teor\u00edas cl\u00e1sicas en dos puntos. Por una parte, la era de las rivalidades inter-imperialistas que se desataron durante las guerras est\u00e1 acabada y, por otra parte, las formas transnacionales del capitalismo contempor\u00e1neo hacen al capital y a las clases dominantes, m\u00e1s que a los estados naci\u00f3n, actores dominantes y motores de las transformaciones actuales.<\/p>\n<h3><strong>Fin de las rivalidades inter-imperialistas: el imperio (americano)<\/strong><\/h3>\n<p>Panitch y Gindin son los defensores m\u00e1s consecuentes de esta tesis. Una mirada retrospectiva indica que la tendencia del capitalismo a alcanzar la acumulaci\u00f3n tiene resultados diferentes. La gran crisis de 1873 alent\u00f3 las rivalidades interimperialistas y arrastr\u00f3 finalmente a una guerra y la de 1929 se tradujo en una contracci\u00f3n del capitalismo m\u00e1s que por su expansi\u00f3n. Finalmente, la crisis de 1973, al contrario de la precedente, ampli\u00f3 considerablemente la expansi\u00f3n del capital. Por tanto, conviene no subestimar los condicionantes estructurales y considerar que el r\u00e9gimen capitalista es siempre una construcci\u00f3n social contingente. La globalizaci\u00f3n no es un desarrollo mec\u00e1nico de las ondas largas del capitalismo, sino un proyecto hist\u00f3rico espec\u00edfico cuya configuraci\u00f3n depende tanto de las contradicciones presentes como de los episodios precedentes de la globalizaci\u00f3n. De forma que el lugar ocupado por EE UU en la historia no estaba predeterminado ni era fruto del azar. Se reforz\u00f3 despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, cuando las \u00e9lites europeas aceptaron la dominaci\u00f3n americana. El apoyo de EE UU fue necesario para restablecer las relaciones sociales capitalistas en un contexto en el que las clases dominantes de los pa\u00edses de Europa eran demasiado d\u00e9biles y\/o demasiado desacreditadas para volver a poner en marcha solas la acumulaci\u00f3n del capital\u00a0 22\/. Esta estructuraci\u00f3n del orden mundial alrededor de EE UU les parece s\u00f3lidamente establecida gracias a la interpenetraci\u00f3n de los capitales nacionales a la que corresponde una internacionalizaci\u00f3n de los Estados m\u00e1s poderosos, es decir, su capacidad de gestionar el capitalismo global. Esta gesti\u00f3n del orden mundial no est\u00e1 amenazada pues al contrario de lo que habitualmente se afirma, no hay ning\u00fan signo de declive de la hegemon\u00eda econ\u00f3mica americana. Este punto de vista es criticado\u00a0 23\/.<\/p>\n<h3><strong>Ellen Meiksins Wood : finalmente, el imperialismo (el imperio del capital)<\/strong><\/h3>\n<p>E.M. Wood, cuyos trabajos y los de Robert Brenner han sido calificados como marxismo pol\u00edtico, public\u00f3 en 2003 El Imperio del capital\u00a0 24\/. La expresi\u00f3n puede sorprender, pero el objetivo es a la vez desprenderse de las connotaciones pasadas, incluyendo las precapitalistas, del t\u00e9rmino imperialismo y de subrayar que la nueva era que se ha abierto despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, ha extendido por fin el poder del capital a escala mundial. Evidentemente, Wood no ignora el periodo calificado por el historiador P. Bairoch de primera globalizaci\u00f3n (1880-19149) y estima que las teor\u00edas marxistas del imperialismo lo analizaron correctamente (su punto de vista es diferente al de Harvey). Sin embargo, el imperialismo cl\u00e1sico, tal como funcionaba antes de 1914, estaba todav\u00eda marcado por las barreras pol\u00edticas -las que erig\u00edan los estados naci\u00f3n. No obstante, Wood recuerda que el capitalismo est\u00e1 definido por una l\u00f3gica totalmente singular, precisamente, una forma de extracci\u00f3n de valor creado por los productores que obedece a un impulso interno (o end\u00f3geno) (\u201c\u00a1acumulad, acumulad\u201d! Es la ley de los profetas\u201d 25\/, escribe Marx). As\u00ed se distingue de los modos de producci\u00f3n anteriores, en los que las clases dominantes hab\u00edan recurrido, inevitablemente, a m\u00e9todos coercitivos extra-econ\u00f3micos para apoderarse del valor creado por los productores.<\/p>\n<p>Se reconoce aqu\u00ed la gran importancia que Wood concede en sus trabajos a la separaci\u00f3n de lo pol\u00edtico (la coerci\u00f3n), de lo econ\u00f3mico (el mercado) como criterio singular del capitalismo. Seg\u00fan ella, esta separaci\u00f3n era todav\u00eda parcial \u2013aunque ampliamente comprometida\u2013 en la \u00e9poca del imperialismo cl\u00e1sico. Los marxistas ten\u00edan raz\u00f3n al tener en cuenta la interacci\u00f3n entre econom\u00eda y pol\u00edtica -dicho de otra forma, la \u201cfusi\u00f3n de los Estados con el capital\u00bb, que culmina en las guerras. Sin embargo, despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, \u201clos imperativos econ\u00f3micos fueron suficientemente poderosos y profundos para formar instrumentos s\u00f3lidos de la dominaci\u00f3n imperial\u201d 26\/. Los Estados, organizados en un sistema internacional, no desaparecen con la llegada del imperio del capital y su papel sigue siendo determinante. Sin embargo, los medios coercitivos, cuando se ejecutan en los procesos de trabajo (proceso de acumulaci\u00f3n primitiva) reflejan la no conclusi\u00f3n de las l\u00f3gicas de la acumulaci\u00f3n tal como Wood las analiza y cuando consisten en instrumentos militares (por Estados Unidos) son pol\u00edtica y econ\u00f3micamente costosos y contradictorios con la din\u00e1mica del capitalismo\u00a0 27\/.<\/p>\n<h3><strong>David Harvey y el nuevo imperialismo <\/strong><\/h3>\n<p>Harvey data la emergencia del imperialismo capitalista a mediados del siglo XIX cuando la burgues\u00eda toma el poder en los pa\u00edses europeos y su dataci\u00f3n sigue la de Hannah Arendt. Diferencia en el imperialismo dos l\u00f3gicas que, en realidad, forman la trama de la historia del capitalismo: una l\u00f3gica de acumulaci\u00f3n pero tambi\u00e9n una l\u00f3gica territorial. Porque el capitalismo enfrentado a una sobreacumulaci\u00f3n del capital encuentra en su expansi\u00f3n geogr\u00e1fica uno de los vectores m\u00e1s poderosos para hacerle frente\u00a0 28\/. La incesante expansi\u00f3n territorial es una tentativa de hacer frente a los peri\u00f3dicos impasses de la acumulaci\u00f3n y uno de los medios m\u00e1s eficaces para realizar la plusval\u00eda, un proceso que designa con el t\u00e9rmino dif\u00edcilmente traducible de \u201cspatial fix\u201d. El imperialismo es la modalidad adoptada por el capitalismo para proseguir esta expansi\u00f3n. Sin embargo, Harvey observa que la fusi\u00f3n de las dos l\u00f3gicas encuentra hoy obst\u00e1culos, incluso si la integraci\u00f3n de China y la URSS dio un nuevo aliento al capitalismo. Estos obst\u00e1culos se deben al hecho de que la acumulaci\u00f3n de capital para controlar el espacio exige una inmovilizaci\u00f3n enorme de capital fijo, en el sentido de inversiones a largo plazo que aseguran, en el mejor de los casos, una rentabilidad del capital en un horizonte temporal lejano. De ah\u00ed los esfuerzos del capital por remontar estos obst\u00e1culos a su conquista del espacio mediante el recurso a la acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n, una noci\u00f3n que, a pesar de lo que \u00e9l dice, est\u00e1 bastante alejada de la de acumulaci\u00f3n primitiva utilizada por Marx. J. Smith considera que Harvey, en realidad, niega el concepto de imperialismo\u00a0 29\/.<\/p>\n<h3><strong>El imperialismo transnacional<\/strong><\/h3>\n<p>Las tesis del imperialismo transnacional se oponen m\u00e1s o menos a los an\u00e1lisis precedentes sobre la cuesti\u00f3n del Estado. De hecho, la extensi\u00f3n internacional del capital a lo largo de los tres \u00faltimos decenios, calificada de globalizaci\u00f3n, representa para algunos autores marxistas un cambio radical, a menudo calificado de imperialismo transnacional. W. Robinson lo resume as\u00ed:<\/p>\n<p>\u00abLa globalizaci\u00f3n representa una nueva \u00e9poca en la evoluci\u00f3n del capitalismo mundial, caracterizada por la llegada de una producci\u00f3n y de un sistema financiero mundial integrado, la emergencia de una clase capitalista transnacional y el nacimiento de un aparato del estado transnacional\u00bb\u00a0 30\/.<\/p>\n<p>La clase capitalista transnacional est\u00e1 compuesta de accionistas y dirigentes de grandes empresas multinacionales, de \u00e9lites burocr\u00e1ticas de las instituciones internacionales, pero tambi\u00e9n de dirigentes de los partidos pol\u00edticos dominantes, los conglomerados que controlan los medias, las \u00e9lites de tecn\u00f3cratas y altos funcionarios de los pa\u00edses del Sur y del Norte as\u00ed como de intelectuales org\u00e1nicos que suministran la argumentaci\u00f3n ideol\u00f3gica\u00a0 31\/.<\/p>\n<p>El tr\u00edpode sobre el que se apoya esta nueva era hist\u00f3rica, producci\u00f3n y finanzas globales-clase capitalista transnacional-estado transnacional, reproduce as\u00ed a escala mundial los procesos seculares del desarrollo de los pa\u00edses capitalistas en el marco de los estados naci\u00f3n. Las teor\u00edas cl\u00e1sicas del imperialismo eran fundadas, pero fechadas hist\u00f3ricamente. De hecho, hoy, la globalizaci\u00f3n opera en las esferas econ\u00f3micas, pol\u00edticas y cultural-ideol\u00f3gicas\u00a0 32\/. El sistema global que emerge es pues, m\u00e1s amplio que el capitalismo global, incluso si las fuerzas capitalistas son las principales responsables de su advenimiento.<\/p>\n<p>Esta tesis del imperialismo transnacional, a menudo, est\u00e1 identificada como pr\u00f3xima de la conjetura sobre la emergencia de un ultra-imperialismo formulada por Kautsky en plena guerra mundial. Kautsky explica que las rivalidades inter-imperialistas no son inevitables y que \u201cla consecuencia de la guerra mundial entre los grandes pa\u00edses imperialistas podr\u00eda ser la formaci\u00f3n de una federaci\u00f3n de los m\u00e1s poderosos de ellos que formar\u00edan una federaci\u00f3n y renunciar\u00edan a la carrera armament\u00edstica\u201d 33\/.<\/p>\n<p>Es esta suposici\u00f3n de un capitalismo pac\u00edfico esbozada por Kautsky, que se pod\u00eda ya encontrar impl\u00edcita en escritos anteriores y no la tesis expuesta por Lenin, la que se cumpli\u00f3 efectivamente, al d\u00eda siguiente del fin de la Segunda Guerra Mundial, seg\u00fan algunos marxistas (por ejemplo Panitch y Gindin) y solamente despu\u00e9s de 1980, para los partidarios del imperialismo transnacional. Los analistas marxistas cl\u00e1sicos consideraban que algunos Estados perder\u00edan lo que otros ganar\u00edan. Pero las cr\u00edticas de las teor\u00edas cl\u00e1sicas del imperialismo afirman que el desarrollo de los intercambios econ\u00f3micos no es un juego de suma cero, sino positivo para el capitalismo, lo que puede explicar la situaci\u00f3n de paz entre pa\u00edses imperialistas. Esta afirmaci\u00f3n es criticada a su vez, pues se apoya en una identificaci\u00f3n de interdependencia econ\u00f3mica y de cooperaci\u00f3n interestatal mientras que solo es una de las modalidades de la competencia entre capitales y por extrapolaci\u00f3n, de los Estados\u00a0 34\/.<\/p>\n<p>La tesis del imperialismo transnacional ha sido objeto de varias cr\u00edticas. La integraci\u00f3n efectiva de una clase transnacional no parece confirmada por estudios emp\u00edricos de las redes de dirigentes de las grandes empresas transnacionales. De hecho, la formaci\u00f3n de redes transnacionales a la cabeza de los grandes grupos mundiales es innegable; sin embargo, se apoya en las bases nacionales que resisten\u00a0 35\/. Adem\u00e1s, esta tesis mantiene una concepci\u00f3n instrumental del Estado que supuestamente se adapta a las necesidades del capital transnacional. La situaci\u00f3n actual reproducir\u00eda un esquema de adaptaci\u00f3n del Estado a las necesidades del capital id\u00e9ntica a la que se realiz\u00f3 hace dos siglos en el marco nacional. Esta tesis denota la falta de comprensi\u00f3n del modo de formaci\u00f3n y del papel del Estado\u00a0 36\/. Se puede a\u00f1adir que identificar los flujos financieros que atraviesan el planeta con la emergencia de un capitalismo global \u2013un t\u00e9rmino que es eminentemente discutible\u2013 es a\u00f1adir confusi\u00f3n al debate pues las relaciones capitalistas son relaciones sociales y como tales, son pol\u00edticamente construidas y territorialmente definidas\u00a0 37\/. El capital-propiedad, que se encarna en los activos financieros, claro que puede circular a la velocidad de la luz alrededor del planeta, pero su valoraci\u00f3n depende finalmente de la producci\u00f3n de valor gracias a los procesos de trabajo que contin\u00faan localizados y diferenciados seg\u00fan los pa\u00edses en los que radican. Esta desigualdad de situaci\u00f3n es consustancial al capitalismo. Finalmente, los aparatos militar-securitarios que est\u00e1n arraigados sobre los territorios nacionales no tienen como objeto solamente la defensa (o el ataque) contra los pa\u00edses enemigos, son un elemento tambi\u00e9n dirigido al mantenimiento del orden interno del pa\u00eds en las coyunturas en las que la reproducci\u00f3n pac\u00edfica de las relaciones sociales est\u00e1 amenazada\u00a0 38\/.<\/p>\n<p>Asimismo, podemos preguntarnos qu\u00e9 dicen las teor\u00edas del imperialismo transnacional de los efectos de la crisis abierta en 2008. Esta agudiz\u00f3 la crisis de competencia entre las grandes empresas multinacionales (EMN) en los mercados pr\u00f3ximos a \u2013o ya alcanzados por\u2013 la saturaci\u00f3n. La crisis produjo un reforzamiento de las medidas proteccionistas que los gobiernos m\u00e1s poderosos pusieron en marcha para proteger el capital presente en su territorio. \u00bfNo significa esto la confirmaci\u00f3n de la permanente rivalidad entre las burgues\u00edas nacionales? Esto no es el aviso de Robinson que declara que las capas m\u00e1s conscientes (enlightened) de la \u00e9lite transnacional quieren un aparato del estado transnacional m\u00e1s fuerte para reforzar la dominaci\u00f3n de clase capitalista transnacional\u00a0 39\/. No parece que estas corrientes tengan mucho que decir sobre el ascenso de las tensiones y rivalidades entre los pa\u00edses occidentales con China y Rusia y esto al margen de lo que se piense de la naturaleza imperialista o no de estos dos pa\u00edses.<\/p>\n<h3><strong>\u00bfUn imperialismo UE?<\/strong><\/h3>\n<p>Los desarrollos institucionales de la Uni\u00f3n Europea\u00a0 40\/ incitaron a los marxistas a interesarse por su configuraci\u00f3n\u00a0 41\/. Ernest Mandel diagnostica muy pronto la aparici\u00f3n de un capital europeo y considera que las tendencias cada vez m\u00e1s fuertes hacia la internacionalizaci\u00f3n del capital empujan a la creaci\u00f3n de un Estado imperialista supranacional en Europa\u00a0 42\/. La configuraci\u00f3n previsible es la de una fusi\u00f3n de capitales a escala continental que refuerce el capital europeo y agudice la rivalidad inter-imperialista con dos diferencias respecto al esquema leninista: la reducci\u00f3n a tres potencias imperialistas (EE UU, Europa, Jap\u00f3n) y la desaparici\u00f3n de las guerras inter-imperialistas mundiales, lo que no excluye guerras inter-imperialistas locales (por medio de terceros), de conquista colonial o contra los movimientos revolucionarios\u00a0 43\/.<\/p>\n<p>Esta hip\u00f3tesis es retomada por Guglielmo Carchedi, que considera que \u201cdesde su origen la UE ten\u00eda el virus imperialista inscrito en sus genes\u201d 44\/ y que la creaci\u00f3n del euro fue un elemento determinante en la formaci\u00f3n de un bloque imperialista europeo. Esto para nada significa el fin de los Estados-naci\u00f3n que tienen su propias relaciones con los otros pa\u00edses dominados. El desarrollo de la capacidad militar de la UE es inevitable hasta tal punto que se convertir\u00e1 en un rival de EE UU, \u00abcapaz de defender sus intereses incluso, si es necesario, contra los de EE UU\u00bb\u00a0 45\/. Este punto de vista se opone a las tesis sobre el imperio americano que han sido presentadas en este art\u00edculo y a las de Poulantzas, que consideraba que la penetraci\u00f3n de capitales americanos en los capitales de otros pa\u00edses llevar\u00eda a una \u201cinteriorizaci\u00f3n\u201d de los intereses del imperialismo americano por las burgues\u00edas europeas. No obstante, Poulantzas no tiene en cuenta el proceso inverso, el de los capitales europeos que penetran en el territorio americano\u00a0 46\/. Sin embargo, Carchedi considera que puesto que Estados Unidos es el \u00fanico pa\u00eds hegem\u00f3nico, es el \u00fanico que dispone de instrumentos de apropiaci\u00f3n sistem\u00e1tica del valor creado. En consecuencia, puede apropiarse del valor proveniente de los pa\u00edses dependientes y tambi\u00e9n de los otros pa\u00edses imperialistas (de los de la UE)\u00a0 47\/. Esta tesis de la explotaci\u00f3n de los pa\u00edses desarrollados por parte de EE UU es bastante discutible\u00a0 48\/.<\/p>\n<p>Otro elemento discutible en su argumentaci\u00f3n es que el capital productivo es hoy dominante y no el capital financiero\u00a0 49\/. No es posible desarrollar en este art\u00edculo la cuesti\u00f3n central del capital financiero, que sigue siendo un concepto pertinente\u00a0 50\/, aunque la mayor parte de los marxistas lo sustituyen por financiarizaci\u00f3n. La literatura sobre la financiarizaci\u00f3n est\u00e1, a menudo, desconectada de la del imperialismo. Deben destacarse los trabajos de Prabht y Utsa Patnaik, que consideran que el imperialismo contempor\u00e1neo es el imperialismo de las finanzas internacionales sostenido por los Estados-naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Apenas existen dudas de que la UE, cuyos pa\u00edses miembros influyentes han estado en el coraz\u00f3n del desarrollo imperialista desde hace m\u00e1s de un siglo, constituyen un vector importante y una pieza maestra del imperialismo contempor\u00e1neo. Sin embargo, es in\u00fatil esperar el desarrollo de una defensa \u00fanica a imagen de la creaci\u00f3n de la moneda \u00fanica. El euro era un proyecto pol\u00edtico compartido por la mayor\u00eda de los Estados miembros y se correspond\u00eda con los esfuerzos conjuntos de las burgues\u00edas europeas de acentuar los ataques contra las personas asalariadas. No existe un proyecto europeo \u00fanico en materia de defensa (aunque existan las alianzas y las convergencias), ni siquiera un proyecto de t\u00e9rmino medio de la pareja franco-alemana en este \u00e1mbito. La polarizaci\u00f3n de Francia sobre su ventaja competitiva militar -tanto desde el punto de vista tecno-industrial como operacional\u2013 difiere de la de Alemania cuyo poder\u00edo industrial asegura hasta hoy a sus clases dominantes una posici\u00f3n que se considera satisfactoria. Adem\u00e1s, los otros Estados miembros influyentes no est\u00e1n dispuestos a aceptar que la din\u00e1mica securitaria (y militar) que se ha comprometido en Europa desde hace a\u00f1os coloque a Francia en un papel de l\u00edder continental.<\/p>\n<p>Las cuestiones de defensa europeas llevan una vez m\u00e1s a la necesidad de tener en cuenta las dobles dimensiones -econ\u00f3mica y pol\u00edtico-militar\u2013 de la posici\u00f3n de un pa\u00eds en el espacio mundial.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li>\n<h3><strong> La cuesti\u00f3n del fin de las guerras inter-imperialistas<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Como se ha visto, el fin de las guerras inter-imperialistas desde 1945 marca el fin de las teor\u00edas cl\u00e1sicas del imperialismo para la mayor\u00eda de los autores. De hecho, las guerras mundiales fueron el resultado de la formaci\u00f3n de capital monopol\u00edstico en sus Estados nacionales y la competencia inter-capitalista se transform\u00f3 en guerra inter-imperialista. El dato del fin de estas guerras tal como es interpretado, en mi opini\u00f3n, supone un da\u00f1o colateral importante: la marginalizaci\u00f3n del lugar del militarismo en el an\u00e1lisis del capitalismo contempor\u00e1neo\u00a0 51\/. La cuesti\u00f3n del militarismo cuando se aborda (muy raramente) en el campo de la econom\u00eda mundial tiene casi siempre como respuesta el papel de gendarme del mundo de Estados Unidos. Las divergencias se refieren sobre si este papel se ejerce a cuenta de los intereses del capital americano o de la clase dominante transnacional que ha surgido.<\/p>\n<p>Las causas de este desinter\u00e9s por el militarismo son m\u00faltiples y si se sigue a Alexander Anievas, no se refieren solo a la \u00e9poca contempor\u00e1nea porque \u00e9l se\u00f1ala que incluso en lo que concierne a la Primera Guerra Mundial, los \u201cpensadores marxistas (al menos en el mundo angl\u00f3fono) solo prestaron poca atenci\u00f3n a la teorizaci\u00f3n del origen de la guerra\u201d 52\/. El error cometido por numerosos an\u00e1lisis es no comprender la econom\u00eda pol\u00edtica del militarismo que acompa\u00f1\u00f3 la expansi\u00f3n capitalista y que culmin\u00f3 en la guerra mundial. Marx y Engels sit\u00faan en la guerra franco-prusiana la consolidaci\u00f3n del militarismo en las relaciones sociales capitalistas. Las formas estatales se transforman pues \u201cel ej\u00e9rcito se ha convertido en el objetivo fundamental del Estado, se ha convertido en un fin en s\u00ed mismo; los pueblos solo est\u00e1n para suministrar soldados y alimentarlos. El militarismo domina y devora Europa\u201d. En su an\u00e1lisis de este \u201cmilitarismo que domina y devora Europa\u201d 53\/, Engels encuentra varias causas de este ardor que considera inevitable: las rivalidades geoecon\u00f3micas forman la trama explicativa; a continuaci\u00f3n, la \u201ccarrera de la tecnolog\u00eda militar\u201d es hasta ese momento sin l\u00edmites aunque iguale las capacidades destructoras de los estados dominantes; finalmente, cada vez pesa m\u00e1s en las finanzas p\u00fablicas hasta el punto de llevar a la bancarrota de los estados amenazando el edificio capitalista entero.<\/p>\n<p>Estas observaciones de Engels son interesantes por un doble motivo. Por una parte, sugieren que el militarismo, evidentemente, tiene una funci\u00f3n de movilizaci\u00f3n contra los enemigos externos. Tambi\u00e9n tiene una vocaci\u00f3n ideol\u00f3gica interna que apunta a la movilizaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n alrededor de la defensa de la patria de forma que los enemigos internos que cuestionan esta visi\u00f3n deben ser reprimidos por los medios coercitivos adecuados. K. Liebknecht, solamente algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde de Engels, tambi\u00e9n se interes\u00f3 en estas funciones externas pero tambi\u00e9n internas del militarismo\u00a0 54\/. Por una parte, el an\u00e1lisis de Engels invita a no oponer las din\u00e1micas de acumulaci\u00f3n del capital que tomaron en su \u00e9poca una dimensi\u00f3n internacional a la formaci\u00f3n del sistema interestatal de la era imperialista que comienza algunos a\u00f1os despu\u00e9s. El militarismo se instala en el coraz\u00f3n de los pa\u00edses europeos y va a influir de forma duradera en la evoluci\u00f3n del orden mundial. Rosa Luxemburg es de todos los te\u00f3ricos y te\u00f3ricas del imperialismo, la que vio con m\u00e1s claridad las m\u00faltiples funciones del militarismo. El cap\u00edtulo con un t\u00edtulo significativo (\u00abEl militarismo, campo de acumulaci\u00f3n del capital\u201d) es el esfuerzo m\u00e1s elaborado por abordar las dimensiones econ\u00f3micas del militarismo. Menos conocido pero ya clarividente, es un art\u00edculo aparecido en 1899\u00a0 55\/.<\/p>\n<p>En suma, no se puede reducir el militarismo que arraiga en el imperialismo del siglo XIX a su expresi\u00f3n (a su final) en las guerras inter-imperialistas. En el momento \u00e1lgido de la Primera Guerra Mundial, Lenin lo opone ir\u00f3nicamente el periodo de 1871-1914 durante el cual el capitalismo se extendi\u00f3 \u201cpac\u00edficamente\u201d (las comillas son de \u00e9l) sobre inmensos territorios de tierras a\u00fan desocupadas y de pa\u00edses a\u00fan totalmente arrastrados por el hurac\u00e1n del capitalismo\u00a0 56\/. A\u00f1ade que para el 90% de la poblaci\u00f3n de los pa\u00edses avanzados, para centenares de millones de personas en las colonias y en los pa\u00edses atrasados, no fue una \u00e9poca de paz, sino de opresi\u00f3n, de torturas, de horrores a\u00fan m\u00e1s terror\u00edficos porque parec\u00edan no tener fin.<\/p>\n<p>La subestimaci\u00f3n del papel del militarismo en la configuraci\u00f3n del capitalismo contempor\u00e1neo conduce a menudo hoy a considerar que la \u00fanica forma de relaciones internacionales en los decenios de formaci\u00f3n del imperialismo (los a\u00f1os 1880) fue la de la rivalidad militar y las guerras entre grandes potencias. Sin embargo, la cooperaci\u00f3n internacional de los grandes grupos nacionales -bajo forma de c\u00e1rteles, de fusi\u00f3n de empresas, de sindicatos bancarios internacionales, etc.\u2013 ocupa un lugar central en los escritos de los te\u00f3ricos del imperialismo cl\u00e1sico. De hecho, incluso los traficantes de armas de pa\u00edses rivales \u2013Francia y Alemania, Inglaterra y Alemania\u2013 cooperan frecuentemente para abrir nuevos mercados\u00a0 57\/.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n del lugar del militarismo en la cuesti\u00f3n del imperialismo no pertenece al pasado. La m\u00ednima atenci\u00f3n dedicada por la mayor\u00eda de los investigadores contempor\u00e1neos al an\u00e1lisis del militarismo en el periodo abierto despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial tambi\u00e9n es lamentable.<\/p>\n<p>La supremac\u00eda indiscutible de EE UU ha hecho imposible un enfrentamiento militar entre las potencias capitalistas dominantes. Sin embargo, la coyuntura mundial que emerge de la Segunda Guerra Mundial da un lugar determinante a lo militar. De entrada, ese fue el caso de EE UU, que interioriz\u00f3 en las relaciones pol\u00edticas internas el papel de gendarme del mundo de este pa\u00eds (cf. el lugar del complejo militar-industrial). Tambi\u00e9n fue el caso de Gran Breta\u00f1a y de Francia\u00a0 58\/, los dos pa\u00edses vencedores del conflicto mundial, incluso si en el caso de Francia ese estatus se dio gracias al apoyo de los pa\u00edses vencedores. Estos tres pa\u00edses, que se encuentran en una posici\u00f3n jerarquizada, forman el armaz\u00f3n de lo que se llama el bloque transatl\u00e1ntico. Este no es un espacio geogr\u00e1fico, sino geoecon\u00f3mico. Este bloque est\u00e1 integrado a la vez por el plano de la producci\u00f3n y de los intercambios financieros e industriales y organizado bajo la forma de alianzas en el plano militar. As\u00ed que incluye a Estados Unidos y a Europa, pero tambi\u00e9n los pa\u00edses con los que existen alianzas militares. (Australia\u00a0 59\/, Israel, Jap\u00f3n, etc.). El bloque transatl\u00e1ntico debe hacer frente a la competencia geoecon\u00f3mica de otras potencias, de entrada, las que disponen de un un puesto de miembro permanente (China, Rusia) y despu\u00e9s, los pa\u00edses que aspiran a consolidar su plaza regional (Ir\u00e1n).<\/p>\n<p>El bloque transatl\u00e1ntico no es un conjunto homog\u00e9neo y est\u00e1 atravesado por la competencia econ\u00f3mica por lo que el potencial pol\u00edtico-militar cuenta. Porque el espacio mundial sigue estando estructurado por la doble din\u00e1mica de la acumulaci\u00f3n de capital y del sistema interestatal, mostrando la permanencia de estos dos elementos en la configuraci\u00f3n contempor\u00e1nea del imperialismo (ver m\u00e1s arriba). De forma que el lugar ocupado por un pa\u00eds en el espacio mundial depende a la vez, de sus rendimientos econ\u00f3micos -que sin duda, incluyen su capacidad de captar valor creado en otros pa\u00edses- y de su poder\u00edo pol\u00edtico-militar. Este descansa sobre una gama de instrumentos \u201cpac\u00edficos\u201d (soft power) como la cultura, las redes diplom\u00e1ticas y la influencia particular en la ONU, etc.-, pero tambi\u00e9n de herramientas militares. Los instrumentos de potencia militar se utilizan de forma indirecta -amenazas y\/o ayuda a los pa\u00edses bajo influencia econ\u00f3mica y pol\u00edtica (por venta de armas, apoyo militar, etc.), etc.- y directa mediante intervenciones militares abiertas, operaciones especiales, etc.<\/p>\n<p>La mezcla entre rendimientos econ\u00f3micos y potencia pol\u00edtico-militar var\u00eda seg\u00fan los pa\u00edses, incluso en los que podemos calificar de imperialistas. Basta comparar Francia y Alemania para convencernos de ello. La utilizaci\u00f3n diferenciada de las influencias econ\u00f3micas y militares de los dos pa\u00edses est\u00e1 a\u00fan m\u00e1s diferenciada desde el momento 2008\u00a0 60\/. La distribuci\u00f3n nacional de esta mezcla refleja la posici\u00f3n internacional de un pa\u00eds en el espacio mundial, pero, rec\u00edprocamente, las transformaciones de este espacio mundial deben ser el punto de partida del an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n concreta de un pa\u00eds que combina siempre de forma singular la evoluci\u00f3n de la econom\u00eda y la geopol\u00edtica internacional (el desarrollo desigual y combinado).<\/p>\n<p>Se verifica aqu\u00ed una hip\u00f3tesis totalmente ignorada en la literatura, a saber: que el imperialismo es, por una parte, un periodo hist\u00f3rico cuya configuraci\u00f3n ha cambiado desde hace un siglo y, por otra parte, un conjunto de pr\u00e1cticas concretas llevadas a cabo por los pa\u00edses m\u00e1s poderosos\u00a0 61\/.<\/p>\n<p>Claude Serfati es investigador asociado en el IRES (Instituto de Investigaciones Econ\u00f3micas y Sociales).<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>1\/\u00a0 Hobson J.A. (1902), Imperialism: A Study, New York, James Pott and Co.<\/p>\n<p>2\/\u00a0 Hilferding, Le Capital financier, Les \u00c9ditions de Minuit, 1970 (premi\u00e8re \u00e9dition 1910).<\/p>\n<p>3\/\u00a0 En particulier Boukharine, L\u2019\u00c9conomie mondiale et l\u2019imp\u00e9rialisme, Anthropos, 1967 (premi\u00e8re \u00e9dition 1916).<\/p>\n<p>4\/\u00a0 Marx, Fondements de la critique de l\u2019\u00e9conomie politique, tome 2, \u00c9ditions Anthropos, 1968, p.364-365.<\/p>\n<p>5\/\u00a0 Rosa Luxembourg L\u2019accumulation du capital (I). Contribution \u00e0 l\u2019explication \u00e9conomique de l\u2019imp\u00e9rialisme. Fran\u00e7ois Maspero, Petite collection Maspero, n\u00b0 47, Chapitre 7, 1969 (premi\u00e8re \u00e9dition 1913).<\/p>\n<p>6\/\u00a0 Chapitre 31. Boukharine fait une critique injustifi\u00e9e, L\u2019imp\u00e9rialisme et l\u2019accumulation du capital, chapitre 4.<\/p>\n<p>7\/\u00a0 La naturaleza de la crisis constituye un punto de desacuerdo fuerte y Bujarin pone en el punto de mira a Rosa Luxemburg. Henryk Grossman vincula el desarrollo del imperialismo a la necesidad de hacer frente a la sobreacumulaci\u00f3n de capital (demasiado capital en relaci\u00f3n a la masa de benefcios) y al restablecimiento delos beneficios. Marx sit\u00faa \u00abel comercio exterior\u00bb (en realidad, utiliza este t\u00e9rmino para definir lo que hoy en d\u00eda se conoce como inversi\u00f3n directa en el extranjero) como uno de los medios para contrarrestar la reducci\u00f3n de la tasa de beneficio. Grossman se apoya en pasajes de la obra de Marx para mostrar las m\u00faltiples funciones de la expansi\u00f3n imperialista; Grossman, The Law of Accumulation and Breakdown of the Capitalist System, Pluto Press, 1992. Ver tambi\u00e9n, Michael Roberts, Imperialism, globalization and the profitability of capital, Rupture magazine, Issue 1, 2017 ; disponible en : <a href=\"https:\/\/rupturemagazine.org\/2018\/01\/25\/imperialism-globalization-and-the-profitability-of-capital\/\" rel=\"nofollow\">https:\/\/rupturemagazine.org\/2018\/01\/25\/imperialism-globalization-and-the-profitability-of-capital\/<\/a>.<\/p>\n<p>8\/\u00a0 Alex Callinicos Imperialism and Global Political Economy, Polity, Londres, 2009, Cf : \u201cThe state system is treated as a dimension of the capitalist mode of production\u201d,p.83.<\/p>\n<p>9\/\u00a0 Lucia Pradella \u201cImperialism and Capitalist Development in Marx\u2019s Capital\u201d, Historical Materialism, 21.2., 2013. Ver tambi\u00e9n Kevin Anderson, Marx aux antipodes. Nations, ethnicit\u00e9 et soci\u00e9t\u00e9s non occidentales, Syllepse, 2012.<\/p>\n<p>10\/\u00a0 Trotsky, Histoire de la r\u00e9volution russe, Seuil, 1950 (\u00e9crit en 1929 et 1932), p.41-42.<\/p>\n<p>11\/\u00a0 Le capital financier, op. cit., chapitre 22.<\/p>\n<p>12\/\u00a0 Sotsial-Demokrat, n\u00b0. 44, 23 ao\u00fbt 1915.<\/p>\n<p>13\/\u00a0 Trotsky, op.cit., id.<\/p>\n<p>14\/\u00a0 Para utilizar el cuadra anal\u00edtico en la Uni\u00f3n Europea, ver Claude Serfati, \u201cThe European integration as a structural uneven process\u201d, Research in Political Economy, n\u00b030, 2015.<\/p>\n<p>15\/\u00a0 Harvey, The Limits to Capital, Chicago, The University of Chicago Press, 1982.<\/p>\n<p>16\/\u00a0 Harvey, The Spatial Fix: Hegel, Von Thunen, And Marx\u201d, Antipode, 13, No.3, 1981, p.10.<\/p>\n<p>17\/\u00a0 Harvey, \u201cIn What Ways Is \u2018The New Imperialism\u2019 Really New?\u201c, Historical Materialism 15, 2008, p.58.<\/p>\n<p>18\/\u00a0 Id., p.57<\/p>\n<p>19\/\u00a0 Leo Panitch et Sam Gindin, \u201cGlobal Capitalism and American Empire\u201d, Socialist Register 2004: The New Imperial Challenge, p.5.<\/p>\n<p>20\/\u00a0 John Gallagher and Ronald Robinson, \u2018The Imperialism of Free Trade\u2019, The Economic History Review, VI(1), 1953.<\/p>\n<p>21\/\u00a0 Para un an\u00e1lisis de los trabajos de Bujarin, ver Maurice Andreu, \u00abBoukharine et la question de l\u2019imp\u00e9rialisme\u00bb, Contretemps, revue de critique communiste, <a href=\"https:\/\/www.contretemps.eu\/boukharine-imperialisme\/\" rel=\"nofollow\">https:\/\/www.contretemps.eu\/boukharine-imperialisme\/<\/a><\/p>\n<p>22\/\u00a0 Leo Panitch &amp; Sam Gindin, The making of global capitalism: The political economy of American empire, Verso, 2013, p.90.<\/p>\n<p>23\/\u00a0 Voir Radhika Desai, Geopolitical Economy, London, Pluto Press, 2013<\/p>\n<p>24\/\u00a0 E. M. Wood, Empire of Capital, London, Verso, 2003.<\/p>\n<p>25\/\u00a0 Marx, Le capital. Critique de l\u2019\u00e9conomie politique, \u00c9ditions sociales, 1969, livre 1, chapitre 24.<\/p>\n<p>26\/\u00a0 Wood, Empire of Capital, Verso, 2003, p.117.<\/p>\n<p>27\/\u00a0 Bob Sutcliffe, \u201cImperialism Old and New: A Comment on David Harvey\u2019s The New Imperialism and Ellen Meiksins Wood\u2019s Empire of Capital\u201d, Historical Materialism, 14.4, 2007, p.64<\/p>\n<p>28\/\u00a0 Harvey, op.cit<\/p>\n<p>29\/\u00a0 John Smith, Imperialism in the twenty-first century: globalization, super-exploitation, and capitalism\u2019s final crisis, Monthly Review Press, 2016.<\/p>\n<p>30\/\u00a0 William Robinson, \u00abGlobal Capitalism Theory and the Emergence of Transnational Elites\u201d, Critical Sociology, 2011.<\/p>\n<p>31\/ \u00a0William Robinson, A Theory of Global Capitalism: Production, Class, and State in a Transnational World, Johns Hopkins University Press, 2004, p.75-76.<\/p>\n<p>32\/\u00a0 Leslie Sklair, \u201cThe transnational capitalist class and the discourse of globalisation\u201d, Cambridge Review of International Affairs 14 (1), 2000, 67-85<\/p>\n<p>33\/\u00a0 Voir, Socialism and Colonial Policy (1907), en particulier le chapitre 9, : <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/kautsky\/1907\/colonial\/index.htm\" rel=\"nofollow\">https:\/\/www.marxists.org\/archive\/kautsky\/1907\/colonial\/index.htm<\/a>.<\/p>\n<p>34\/\u00a0 Christakis Georgiou, \u00abUn capitalisme global pacifi\u00e9? A propos du livre The Making of Global Capitalism: The Political Economy of American Empire de Leo Panitch et Sam Gindin\u201d, 2016 : <a href=\"https:\/\/www.contretemps.eu\/un-capitalisme-global-pacifie-a-propos-du-livre-the-making-of-global-capitalism-the-political-economy-of-american-empire-de-leo-panitch-et-sam-gindin\/\" rel=\"nofollow\">https:\/\/www.contretemps.eu\/un-capitalisme-global-pacifie-a-propos-du-livre-the-making-of-global-capitalism-the-political-economy-of-american-empire-de-leo-panitch-et-sam-gindin\/<\/a><\/p>\n<p>35\/\u00a0 W.C. Carroll, The making of a transnational capitalist class?, Zed Books, 2010<\/p>\n<p>36\/\u00a0 Wood E.M., \u201cA reply to critics\u201d, Historical Materialism 15, 2007.<\/p>\n<p>37\/\u00a0 Serfati, \u00abThe new configuration of the Capitalist class \u00bb, in L.Panitch, G.Albo and V.Vhibber (Eds) , Registering Class, Socialist Register 2013.<\/p>\n<p>38\/\u00a0 K. Van der Pijl , \u201cGlobalization Or Class Society In Transition?\u201d, Science &amp; Society, Vol. 65, No. 4, Winter, 2001-2002.<\/p>\n<p>39\/\u00a0 Robinson, \u201cDebate on the New Global Capitalism: Transnational Capitalist Class, Transnational State Apparatuses, and Global Crisis\u201d, International Critical Thought, Volume 7, Issue 2, 2017.<\/p>\n<p>40\/\u00a0 Utilizo el acr\u00f3nimo para simplicar.<\/p>\n<p>41\/\u00a0 En los pa\u00edses dominados, algunos marxistan avanzaron la hip\u00f3tesis de un subimperialismo cuya intersecci\u00f3n con las teor\u00edas de la dependencia son claras. Uno de sus mayores exponentes, Ruy Mauro Marini, propuso en los a\u00f1os 60 ese marco anal\u00edtico para Brasil. Para un examen cr\u00edtico reciente, ver Richard Fidler y Claudio Katx \u201cImperialism Today: A Critical Assessment of Latin American Dependency Theory Imperialism \u00bb, MRonline, marzo 2018.<\/p>\n<p>42\/\u00a0 Ernest Mandel, Le troisi\u00e8me \u00e2ge du capitalisme, \u00c9ditions de la Passion, Paris, 1997 (primera edici\u00f3n en 1972), P.260<\/p>\n<p>43\/\u00a0 Id. P. 264.<\/p>\n<p>44\/\u00a0 Guglielmo Carchedi : \u201cImperialism, Dollarization And The Euro\u201d, Socialist Register, 2002, p.163.<\/p>\n<p>45\/\u00a0 Carchedi, \u201cThe Military Arm of the European Union\u201d, Rethinking Marxism: A Journal of Economics, Culture &amp; Society, 2006, p.335.<\/p>\n<p>46\/\u00a0 En 2017, le total cumul\u00e9 des investissements directs (ID) des entreprises europ\u00e9ennes aux \u00c9tats-Unis atteignait 2700 milliards de dollars, et celui des ID des entreprises am\u00e9ricaines en Europe atteignait 2000 milliards de dollars.<\/p>\n<p>47\/\u00a0 Archedi, op. cit, p..157.<\/p>\n<p>48\/\u00a0 Una peque\u00f1a nota al respecto. Una de las medidas para evaluar la captaci\u00f3n del valor realizado por un pa\u00eds lo da la diferencia (o el saldo) entre las rentas de inversiones directas retiradas por las empresas de un pa\u00eds del resto del mundo y las que los pa\u00edses del resto del mundo retira de ese pa\u00eds. Francia es uno de loa principales beneficiarios, con un saldo positivo total de 403 mil millones de euros para el per\u00edodo 2005-2016. En el mismo per\u00edodo, el saldo entre Francia y EE UU fue muy favorable a Francia con un superativo de 60 mil millones. De ah\u00ed a concluir que Francia explota a EE UU\u2026.<\/p>\n<p>49\/\u00a0 Carch\u00e9di, op. cit. p.166.<\/p>\n<p>50\/\u00a0 Serfati, \u00abLa domination du capital financier contemporain : une lecture critique de Hilferding \u00bb dans Bellofiore, Cohen, Durand et Orl\u00e9an, Monnaie, Finance et Capital. Contributions en hommage \u00e0 Suzanne de Brunhoff, Presses Universitaires de Rennes, Rennes et Fran\u00e7ois Chesnais (2016) Finance Capital Today. Corporations and Banks in the Lasting Global Slump, Leiden\/Boston, Brill<\/p>\n<p>51\/\u00a0 Serfati, Imp\u00e9rialisme et militarisme. Actualit\u00e9 du vingt-et-uni\u00e8me si\u00e8cle, \u00c9ditions Page2, 2004<\/p>\n<p>52\/\u00a0 Anievas, \u00abLa th\u00e9orie marxiste et les origines de la Premi\u00e8re Guerre mondiale\u00bb, P\u00e9riode, <a href=\"http:\/\/revueperiode.net\/la-theorie-marxiste-et-les-origines-de-la-premiere-guerre-mondiale\/\" rel=\"nofollow\">http:\/\/revueperiode.net\/la-theorie-marxiste-et-les-origines-de-la-premiere-guerre-mondiale\/<\/a><\/p>\n<p>53\/\u00a0 Friedrich Engels, Anti-D\u00fchring, \u00c9ditions sociales, Paris,1973, p.199.<\/p>\n<p>54\/\u00a0 Karl Liebknecht, Militarism &amp; Anti-Militarism, Rivers Press Limited, Cambridge, 1973, (escrito en 1907) :<a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/liebknecht-k\/works\/1907\/militarism-antimilitarism\/index.htm\" rel=\"nofollow\">https:\/\/www.marxists.org\/archive\/liebknecht-k\/works\/1907\/militarism-antimilitarism\/index.htm<\/a><\/p>\n<p>55\/\u00a0 Rosa Luxemburg (1899), \u00abThe Militia and Militarism\u201d, Leipziger Volkszeitung, 20-26 febrero, <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/luxemburg\/1899\/02\/26.htm\" rel=\"nofollow\">https:\/\/www.marxists.org\/archive\/luxemburg\/1899\/02\/26.htm<\/a><\/p>\n<p>56\/\u00a0 Prefacio a Boukharine, L\u2019\u00e9conomie mondiale, op.cit<\/p>\n<p>57\/\u00a0 Ver algunos ejemplos en Claude Serfati, Le Militaire, une histoire fran\u00e7aise, \u00c9ditions Amsterdam, 2017, cap\u00edtulo 1.<\/p>\n<p>58\/\u00a0 J\u00f6rg Nowak y Ekrem Ekici, de forma extra\u00f1a, clasifican a Francia entre los sub-imperialismos, junto a \u00abCanad\u00e1, M\u00e9xico, Brasil, Rusia, India, Turqu\u00eda, Egipto, Corea del Sur, Taiw\u00e1n, etc. \u201cThe return of the national imperialist state\u201c, Rupture Magazine, Issue 1, 2018.<\/p>\n<p>59\/\u00a0 Ver el significativo refuerzo de la cooperaci\u00f3n militar, tanto industrial como estrat\u00e9gica entre Francia y Australia, \u00ab\u00fanico pa\u00eds en el mundo, con Francia y Estados Unidos a estr presente tanto en el Pac\u00edfico como en el oc\u00e9ano \u00efndico\u00bb., Revue strat\u00e9gique d\u00e9fense et s\u00e9curit\u00e9 nationale 2017, p.44.<\/p>\n<p>60\/\u00a0 Serfati, \u00abLe \u00abmoment 2008&#8243;\u00a1 et le rebond militaire de la France \u00ab, Les Possibles, n\u00b013, 2017, <a href=\"https:\/\/france.attac.org\/nos-publications\/les-possibles\/numero-13-printemps-2017\/dossier-militarisation-et-controle-social\/article\/le-moment-2008-et-le-rebond-militaire-de-la-France\" rel=\"nofollow\">https:\/\/france.attac.org\/nos-publications\/les-possibles\/numero-13-printemps-2017\/dossier-militarisation-et-controle-social\/article\/le-moment-2008-et-le-rebond-militaire-de-la-France<\/a><\/p>\n<p>61\/\u00a0 Serfati, \u00abFrance and Imperialism: A Marxist Perspective\u00bb, Historical Materialism, 2015. Claude Serfati<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta rese\u00f1a de lectura tiene como objetivo dar una idea de la diversidad de enfoques contempor\u00e1neos de las teor\u00edas marxistas del imperialismo. 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