{"id":4605,"date":"2018-05-29T17:02:52","date_gmt":"2018-05-29T20:02:52","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4605"},"modified":"2018-05-29T17:02:52","modified_gmt":"2018-05-29T20:02:52","slug":"estado-espanol-la-cuestion-catalana-y-la-disputa-por-la-soberania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4605","title":{"rendered":"Estado espa\u00f1ol &#8211; La cuesti\u00f3n catalana y la disputa por la soberan\u00eda"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Jaime Pastor *<\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Viento Sur, 28-5-2018,\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\">http:\/\/www.vientosur.info<\/a><\/strong><\/p>\n<p>El conflicto en torno a la reclamaci\u00f3n mayoritaria en la sociedad catalana del ejercicio del derecho a decidir su futuro, incluida la independencia, contin\u00faa estando en el centro de la agenda pol\u00edtica y parece estar lejos de verse resuelto por una v\u00eda democr\u00e1tica y legal. Esta situaci\u00f3n de bloqueo contrasta con otros casos que, aun siendo diferentes en m\u00e1s de un aspecto, como los de Quebec y Canad\u00e1 o Escocia y el Reino Unido de Gran Breta\u00f1a, contienen rasgos similares. En ambos conflictos hemos podido comprobar c\u00f3mo el derecho a la autodeterminaci\u00f3n y a la secesi\u00f3n no concierne s\u00f3lo a pa\u00edses colonizados o bajo dictaduras, sino que tambi\u00e9n puede plantearse y se ha podido ejercer en Estados del Norte con reg\u00edmenes de democracia liberal.<\/p>\n<h3><strong>Crisis del viejo paradigma nacional-estatal<\/strong><\/h3>\n<p>En el trasfondo de estos conflictos se encuentra el debate no s\u00f3lo sobre los nacionalismos y las naciones, sino tambi\u00e9n sobre qu\u00e9 puede significar la soberan\u00eda en el siglo XXI. En efecto, es evidente que hoy no tiene sentido hablar de soberan\u00eda en los t\u00e9rminos ideales en los que pod\u00eda hacerlo en el siglo XVI Jean Bodin como poder absoluto, perpetuo e indivisible de un Estado sobre su poblaci\u00f3n respectiva y dentro de unas fronteras intocables. La historia del sistema de Estados modernos que se ha ido configurando nos da cuenta de un largo proceso al que no han sido ajenas las guerras externas e internas en torno a la delimitaci\u00f3n de unas fronteras que acaban siendo resultados contingentes en un sentido u otro.<\/p>\n<p>En el mundo actual, adem\u00e1s, si bien persiste todav\u00eda el paradigma del Estado soberano, sabemos que en realidad nos encontramos en un mundo cada vez m\u00e1s interdependiente en todos los planos, as\u00ed como con un sistema jer\u00e1rquico de Estados, a su vez fusionado con grandes poderes econ\u00f3micos que buscan imponer sus intereses y decisiones por encima de los pueblos e incluso de sus instituciones representativas. No cabe, por tanto, sorprenderse del ascenso de movimientos soberanistas de base popular en muy distintos lugares del planeta y con orientaciones ideol\u00f3gicas muy distintas.<\/p>\n<p>En lo que aqu\u00ed nos concierne, conviene recordar que hemos llegado al momento actual despu\u00e9s de un largo proceso en el que la mayor\u00eda de los Estados, sobre todo a partir de finales del siglo XVIII, ha tendido a desarrollar un modelo de nacionalizaci\u00f3n de sus poblaciones respectivas basado en el fomento de una \u00fanica identidad nacional, una sola lengua y una sola cultura. Ese paradigma, seg\u00fan el cual el acceso a los derechos de ciudadan\u00eda est\u00e1 vinculado a la pertenencia \u2013voluntaria o forzosa- a la identidad nacional oficial, ha generado muchas relaciones de desigualdad e injusticia debido a la falta de reconocimiento de las distintas identidades \u00e9tnicas y nacionales existentes dentro de un mismo Estado.<\/p>\n<p>El federalismo, entendido como pacto entre pueblos para establecer un modelo de Estado basado en el autogobierno de las partes m\u00e1s el gobierno compartido de todas ellas, ha aparecido como una f\u00f3rmula capaz de ofrecer una v\u00eda alternativa mediante la apuesta por soberan\u00edas compartidas frente al paradigma de la soberan\u00eda exclusiva de los Estados nacionales y centralizados. Con todo, la mayor\u00eda de los Estados federales realmente existentes han tendido a mantener el predominio del nacionalismo mayoritario sobre los dem\u00e1s. Aun as\u00ed, frente a la opci\u00f3n de creaci\u00f3n de nuevos Estados, un federalismo plurinacional sigue siendo la v\u00eda m\u00e1s deseable desde un punto de vista democr\u00e1tico siempre que no se limite a la mera descentralizaci\u00f3n pol\u00edtico-administrativa, o a una idea de igualdad que se confunda con la obligatoria uniformidad y homogeneidad de los distintos Estados que forman parte del Estado compuesto.<\/p>\n<h3><strong>El fracaso del Estado-naci\u00f3n espa\u00f1ol<\/strong><\/h3>\n<p>Pues bien, en el caso espa\u00f1ol nos encontramos con que el Estado se fue conformando hist\u00f3ricamente como un Imperio que empez\u00f3 siendo la primera gran potencia de la Europa moderna para entrar luego en una decadencia prolongada que acabar\u00eda socavando las bases internas potenciales que le hubieran permitido consolidarse como Estado naci\u00f3n liberal \u00a01\/.<\/p>\n<p>Un diagn\u00f3stico que ya se puso de manifiesto en pleno desastre del 98 a finales del siglo XIX cuando se constat\u00f3 el fracaso definitivo del proyecto imperial y, con \u00e9l las debilidades del proceso de construcci\u00f3n del Estado-naci\u00f3n espa\u00f1ol frente a la diversidad etno-cultural interna, relacionada a su vez con las particularidades que el desarrollo desigual del capitalismo estaba adquiriendo dentro de nuestras fronteras. Fue a partir de entonces cuando ya se hizo imparable la irrupci\u00f3n como nuevos actores pol\u00edticos de unos nacionalismos perif\u00e9ricos que ir\u00edan cuestionando, cada vez con mayor fuerza en casos como el catal\u00e1n y el vasco, la hegemon\u00eda de un nacionalismo espa\u00f1ol mon\u00e1rquico, cat\u00f3lico y conservador reticente a reconocer la realidad plurinacional del Estado.<\/p>\n<p>Llegamos as\u00ed a la Segunda Rep\u00fablica cuando surgi\u00f3 la oportunidad de buscar una soluci\u00f3n democr\u00e1tica. Sin embargo, pese a los intentos de aprobar en el debate constitucional un proyecto federal, la f\u00f3rmula finalmente adoptada de Estado integral no lleg\u00f3 a contentar a nadie, como lo reconocer\u00eda posteriormente el padre de la aplicaci\u00f3n de esa idea, Luis Jim\u00e9nez de As\u00faa. En 1946 el ex diputado socialista escrib\u00eda: \u201cSi yo fuera catal\u00e1n no ser\u00eda separatista; pero siendo castellano jam\u00e1s me negar\u00eda a dar libertad a quien se cree oprimido. Soy demasiado liberal para mantener bajo mi destino a quien desee ensayar el vuelo independiente del propio\u201d 2\/.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la larga noche de la dictadura franquista, pod\u00eda haberse esperado que en la Transici\u00f3n se abordara con mayor audacia democr\u00e1tica esta cuesti\u00f3n. Empero, pese a que la mayor\u00eda de las fuerzas pol\u00edticas antifranquistas hab\u00edan asumido la defensa del derecho de autodeterminaci\u00f3n de Catalunya, Euskadi y Galicia, finalmente se lleg\u00f3, tras el rechazo de otras alternativas que surgieron en el debate de enmiendas, a una f\u00f3rmula intermedia entre el Estado unitario y el Estado federal, similar a la de la II Rep\u00fablica. Esta vez, sin embargo, esa propuesta iba precedida por una idea esencialista de la Naci\u00f3n espa\u00f1ola y de su soberan\u00eda exclusiva, basada en su \u201cindisoluble unidad\u201d como \u201cpatria com\u00fan e indivisible de todos los espa\u00f1oles\u201d, tal como fue expresada en el art\u00edculo 2 de la Constituci\u00f3n. Se impuso as\u00ed un art\u00edculo que, pese a reconocer a continuaci\u00f3n el \u201cderecho a la autonom\u00eda\u201d de las \u201cnacionalidades y regiones\u201d, se ha ido convirtiendo en una barrera infranqueable para una lectura federalizante del bloque de constitucionalidad. \u00c9sa es la conclusi\u00f3n que cabe extraer de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el recurso contra el nuevo Estatut de Autonom\u00eda catal\u00e1n de julio de 2010, presentado por el PP y varias Comunidades Aut\u00f3nomas, ya que \u201cla naci\u00f3n que aqu\u00ed importa es \u00fanica y exclusivamente la naci\u00f3n en un sentido jur\u00eddico-constitucional. Y en ese sentido espec\u00edfico la Constituci\u00f3n no reconoce otra que la Naci\u00f3n espa\u00f1ola\u201d. Una sentencia que fue percibida desde al menos una parte significativa de la sociedad catalana como una verdadera ruptura del pacto territorial impl\u00edcito que supuso el reconocimiento de la Generalitat antes incluso de la aprobaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n del 78, con mayor raz\u00f3n cuando el nuevo Estatut ya hab\u00eda sido aprobado en refer\u00e9ndum despu\u00e9s de los consiguientes recortes sufridos en el parlamento espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Ha sido la frustraci\u00f3n que genera el fracaso de esa v\u00eda federalizante la principal raz\u00f3n que explica, sin negar otros factores como los efectos de la crisis econ\u00f3mica y los intereses de determinadas elites pol\u00edticas y culturales, el salto que en pocos a\u00f1os se ha ido dando en Catalunya desde un catalanismo autonomista y gradualista hasta la conformaci\u00f3n de un bloque soberanista-independentista que reclama el derecho a decidir su futuro. Reducir ese cambio radical en la opini\u00f3n p\u00fablica catalana a una mera manipulaci\u00f3n propagand\u00edstica o a un supremacismo nacionalista es querer enga\u00f1arse respecto a la gravedad del conflicto generado.<\/p>\n<h3><strong>Democracia vs. Estado penal<\/strong><\/h3>\n<p>A la hora de afrontar este conflicto, es evidente que no cabe negar la existencia dentro de Catalunya de una diversidad de identidades nacionales, si bien es mayoritaria la de quienes se reconocen en la catalana por encima o al mismo nivel que otras \u2013como, sobre todo, la espa\u00f1ola-. Con todo, tambi\u00e9n hemos podido comprobar c\u00f3mo a partir de 2010 se ha desarrollado un ciclo de movilizaciones populares que han ido conformando un bloque muy plural que supera con mucho a quienes se consideran nacionalistas o independentistas, ya que incluye a muchas personas que, simplemente, reclaman una nueva forma de relaci\u00f3n con el Estado espa\u00f1ol por considerar definitivamente agotado el modelo del Estado auton\u00f3mico. Como bien recuerda Jaume L\u00f3pez, \u201clo que parece unir a todos estos ciudadanos en una reivindicaci\u00f3n com\u00fan (en una aspiraci\u00f3n pol\u00edtica, si queremos seguir utilizando moment\u00e1neamente los t\u00e9rminos del Tribunal Constitucional) es que apela a un principio democr\u00e1tico y tambi\u00e9n al reconocimiento de un sujeto pol\u00edtico colectivo, una comunidad pol\u00edtica, se entienda como se entienda, que quiere que sea reconocida su voluntad, a muy diversos niveles, incluyendo su configuraci\u00f3n pol\u00edtica dentro del estado, o fuera\u201d 3\/.<\/p>\n<p>Es, por tanto, la reclamaci\u00f3n de su soberan\u00eda en el sentido democr\u00e1tico de poder ejercer su derecho a decidir sobre qu\u00e9 relaci\u00f3n quiere tener con el Estado espa\u00f1ol lo que se est\u00e1 planteando como reivindicaci\u00f3n mayoritaria. Una demanda que no tendr\u00eda por qu\u00e9 ser considerada fuera de la legalidad puesto que el mismo Tribunal Constitucional dictamin\u00f3 el 25 de marzo de 2014 que \u201ccabe una interpretaci\u00f3n constitucional de las referencias al derecho a decidir de los ciudadanos de Catalu\u00f1a\u201d, ya que \u201cen nuestro ordenamiento constitucional no tiene cabida un modelo de \u2018democracia militante\u2019, esto es, un modelo en el que se imponga, no ya el respeto, sino la adhesi\u00f3n positiva al ordenamiento y, en primer lugar, a la Constituci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Ha sido, sin embargo, la negativa desde el gobierno del Partido Popular y el Parlamento espa\u00f1ol a buscar esa interpretaci\u00f3n constitucional abierta sugerida por el propio Tribunal Constitucional la que ha conducido a una polarizaci\u00f3n creciente, institucional pero tambi\u00e9n social, incluso dentro de la sociedad catalana. Con todo, el refer\u00e9ndum del 1 de Octubre, a pesar de no desarrollarse con todas las garant\u00edas necesarias, y las elecciones del pasado 21 de diciembre convocadas por el gobierno espa\u00f1ol volvieron a demostrar la existencia de un amplio sector de la sociedad catalana que persiste en su voluntad de llevar a la pr\u00e1ctica su aspiraci\u00f3n soberanista.<\/p>\n<p>Nos encontramos, por tanto, con un bloqueo permanente por parte del Estado espa\u00f1ol, aferrado a una lectura fundamentalista de la idea de soberan\u00eda, que le ha llevado a optar por la aplicaci\u00f3n arbitraria del art\u00edculo 155 de la Constituci\u00f3n y la judicializaci\u00f3n del conflicto. Un camino que reduce m\u00e1s si cabe la viabilidad de f\u00f3rmulas de relaci\u00f3n distintas del Estado auton\u00f3mico actual y de la independencia, como se lamentaba en octubre de 2013 el polit\u00f3logo y firme defensor del federalismo Miquel Caminal, fallecido el 23 de mayo de 2014: \u201cDurante d\u00e9cadas se han defendido de forma mayoritaria las opciones autonomista y federalista dentro del estado espa\u00f1ol, pero la cerraz\u00f3n e intolerancia del nacionalismo espa\u00f1ol ha dejado sin futuro ni credibilidad estas tradiciones pactistas del catalanismo. S\u00f3lo una rectificaci\u00f3n radical y profunda de los planteamientos del nacionalismo espa\u00f1ol podr\u00eda cambiar las cosas y reabrir un escenario de entendimiento y concordia federal\u201d 4\/.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n que cabe desprender de este recorrido, sucintamente expuesto aqu\u00ed, es que el momento al que hemos llegado en la actualidad ya no deber\u00eda plantearse en t\u00e9rminos de confrontaci\u00f3n entre nacionalismos \u2013espa\u00f1ol y catal\u00e1n- o de legalidad o ilegalidad, sino de voluntad o no de profundizaci\u00f3n democr\u00e1tica. Oponer una lectura restrictiva de la legalidad vigente a la celebraci\u00f3n de un refer\u00e9ndum en el que el demos compuesto por todas las personas residentes en Catalunya pueda pronunciarse libremente ha conducido adem\u00e1s al gobierno a delegar en el poder judicial la \u201csoluci\u00f3n\u201d al conflicto mediante el recurso permanente al C\u00f3digo Penal. La aplicaci\u00f3n abusiva de delitos como los de rebeli\u00f3n, sedici\u00f3n y terrorismo por la Fiscal\u00eda del Estado y el Tribunal Supremo a acciones que, al menos hasta ahora, se han caracterizado por un ejercicio de la desobediencia civil no violenta, est\u00e1 suponiendo un cuestionamiento de las reglas de proporcionalidad b\u00e1sicas de un Estado de derecho que no hace m\u00e1s que agravar el conflicto.<\/p>\n<p>* Jaime Pastor es polit\u00f3logo y editor de la revista viento sur. Art\u00edculo publicado en Le Monde Diplomatique en espa\u00f1ol, n\u00ba 271, mayo de 2018, p\u00e1gina 3.<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>1\/\u00a0 He desarrollado este argumento en el cap\u00edtulo 2 de Los nacionalismos, el Estado espa\u00f1ol y la izquierda (La oveja roja-Viento Sur, 2012 y 2014), accesible en <a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.vientosur.info<\/a> ; tambi\u00e9n, m\u00e1s recientemente, en \u201cEl fracaso hist\u00f3rico del nacionalismo espa\u00f1ol\u201d, Viento Sur, 153, pp. 62-69, 2017.<\/p>\n<p>2\/\u00a0 La Constituci\u00f3n de la democracia espa\u00f1ola y el problema regional, Buenos Aires, Losada, pp. 86-87, 1946.<\/p>\n<p>3\/\u00a0 El derecho a decidir. La v\u00eda catalana, Tafalla, Txalaparta, pp. 114-115, 2017.<\/p>\n<p>4\/\u00a0 \u201cTrilog\u00eda federal: tres cartas de un federalista catal\u00e1n\u201d, <a href=\"http:\/\/www.sinpermiso.info\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.sinpermiso.info<\/a>, 1 de diciembre 2013.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conflicto en torno a la reclamaci\u00f3n mayoritaria en la sociedad catalana del ejercicio del derecho a decidir su futuro, incluida la independencia, contin\u00faa estando en el centro de la agenda pol\u00edtica y parece estar lejos de verse resuelto por una v\u00eda democr\u00e1tica y legal. Esta situaci\u00f3n de bloqueo contrasta con otros casos que, aun siendo diferentes en m\u00e1s de un aspecto, como los de Quebec y Canad\u00e1 o Escocia y el Reino Unido de Gran Breta\u00f1a, contienen rasgos similares&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1280792],"tags":[635378517,2032296,324652],"class_list":["post-4605","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-estado-espanol","tag-democracia-vs-estado-penal","tag-estado-nacion","tag-federalismo","post_format-post-format-aside"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-1ch","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4605","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4605"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4605\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4606,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4605\/revisions\/4606"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4605"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4605"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4605"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}