{"id":4529,"date":"2018-05-14T16:27:21","date_gmt":"2018-05-14T19:27:21","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4529"},"modified":"2018-05-14T16:27:29","modified_gmt":"2018-05-14T19:27:29","slug":"memoria-1968-cuba-en-1968","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4529","title":{"rendered":"Memoria \/ 1968 &#8211; Cuba en 1968"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Samuel Farber *<\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Jacobin, 29-4-2018, <\/strong><strong><a href=\"https:\/\/jacobinmag.com\/\">https:\/\/jacobinmag.com\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Enrique Garc\u00eda \u2013 Sin Permiso <\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.sinpermiso.info\/\">www.sinpermiso.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>En 1960, menos de dos a\u00f1os despu\u00e9s de haber derrocado a la dictadura de Batista, la Revoluci\u00f3n cubana avanzaba a su manera en la implementaci\u00f3n del modelo sovi\u00e9tico. La mayor\u00eda de la gente todav\u00eda apoyaba la revoluci\u00f3n. A pesar de la escasez recurrentes de bienes de consumo y la crisis de la vivienda, la mayor\u00eda de los cubanos se hab\u00edan beneficiado del nuevo estado de bienestar, que aseguraba un nivel de vida austero pero seguro.<\/p>\n<p>Alentados por ese apoyo y por la entusiasta respuesta de la gente a su resistencia al imperialismo estadounidense, la direcci\u00f3n cubana prosigui\u00f3 sus objetivos de pol\u00edtica exterior con un esp\u00edritu revolucionario ausente en el bloque sovi\u00e9tico, m\u00e1s cauteloso y conservador.<\/p>\n<p>Cuba despleg\u00f3 su anti-imperialismo con particular vigor en Am\u00e9rica Latina, donde apoy\u00f3 &#8211; y, a menudo organiz\u00f3 &#8211; grupos guerrilleros con el objetivo de derrocar gobiernos dictatoriales. El gobierno de Fidel Castro prest\u00f3 una atenci\u00f3n especial a los pa\u00edses que hab\u00eda cortado relaciones con Cuba de acuerdo con las directivas de Washington. Es decir, la pol\u00edtica exterior militante de Castro se basaba no s\u00f3lo en sus ideas revolucionarias, sino tambi\u00e9n en los intereses del Estado cubano.<\/p>\n<p>Esto ayuda a explicar por qu\u00e9 Castro mantuvo relaciones amistosas con un M\u00e9xico corrupto y autoritario, el \u00fanico pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina que se neg\u00f3 a romper las relaciones diplom\u00e1ticas con la Cuba revolucionaria. De hecho, el gobierno de Castro se abstuvo de criticar los cr\u00edmenes de M\u00e9xico, incluyendo la matanza de Tlatelolco de octubre de 1968.<\/p>\n<p>Granma, \u00f3rgano oficial del Partido Comunista de Cuba, adopt\u00f3 una postura period\u00edstica puramente \u201cobjetiva\u201d en la cobertura de Tlatelolco, que le permiti\u00f3 evitar cualquier an\u00e1lisis cr\u00edtico de los actores pol\u00edticos detr\u00e1s de la matanza. Mientras la izquierda mexicana denunciaba el asesinato de cientos de manifestantes, Granma inform\u00f3 de manera acr\u00edtica de las cifras \u201cprovisionales\u201d proporcionadas por las \u201cfuentes oficiales\u201d: s\u00f3lo treinta muertos, cincuenta y tres heridos graves, y mil quinientos detenidos.<\/p>\n<p>Razones de Estado tambi\u00e9n explican por qu\u00e9, despu\u00e9s de un comienzo dif\u00edcil, Fidel estableci\u00f3 relaciones amistosas con la dictadura de Franco y por qu\u00e9 la jerarqu\u00eda revolucionaria cubana, sus sindicatos oficiales y organizaciones de estudiantes de abajo a arriba, no apoyaron el movimiento de mayo del 68 franc\u00e9s. No s\u00f3lo el presidente franc\u00e9s De Gaulle se neg\u00f3 a seguir la l\u00ednea de Estados Unidos contra Cuba, sino que tambi\u00e9n mantuvo el comercio, que era de vital importancia para la isla tras el bloqueo estadounidense. Al igual que con Tlatelolco en M\u00e9xico, Granma se limit\u00f3 a informar \u201cobjetivamente\u201d de los acontecimientos de Mayo del 68. Estrictamente evit\u00f3 hacer inferencias o sacar conclusiones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>A pesar de estas contradicciones, la pol\u00edtica exterior inicial de los Castro se rigi\u00f3 por un conjunto de ideas revolucionarias cuyo objetivo era establecer sistemas similares al de Cuba en toda Am\u00e9rica Latina. Su gobierno apoyaba y organizaba grupos \u2018foquistas\u2019 siguiendo por entero el modelo cubano, lo que provoc\u00f3 \u00e1speros conflictos con los partidos comunistas gradualistas y pro-Mosc\u00fa en pa\u00edses como Venezuela y Bolivia. Tambi\u00e9n tuvo fricciones con la propia Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica porque estas pol\u00edticas de Castro pon\u00edan en peligro el viejo acuerdo entre la URSS y los Estados Unidos, seg\u00fan el cual las dos potencias imperiales y sus socios no intervendr\u00edan en las esferas de influencia del otro.<\/p>\n<p>Esta tensi\u00f3n lleg\u00f3 a un punto en 1967, cuando Mosc\u00fa comenz\u00f3 a reducir significativamente sus env\u00edos de petr\u00f3leo a Cuba para presionar a la isla y moderar su agresiva pol\u00edtica exterior. Pero Castro no se dej\u00f3 influir. Respondi\u00f3 denunciando los gestos amistosos de la URSS hacia Venezuela y Colombia a pesar de su represi\u00f3n anticomunista. Se neg\u00f3 a enviar una figura pol\u00edtica cubana de alto nivel a la celebraci\u00f3n del cincuenta aniversario de la Revoluci\u00f3n Rusa en noviembre de 1967. Y, en la celebraci\u00f3n del noveno aniversario de la Revoluci\u00f3n Cubana, en enero de 1968, de forma expresa, aunque diplom\u00e1ticamente, relacion\u00f3 el racionamiento de petr\u00f3leo en Cuba con los retrasos en los env\u00edos sovi\u00e9ticos. La URSS suspendi\u00f3 el suministro de equipos militares y la asistencia t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>Cuando comenz\u00f3 a plantearse el conflicto entre el gobierno comunista reformista de Checoslovaquia y Mosc\u00fa, muchos se preguntaron cu\u00e1l ser\u00eda la respuesta cubana. Durante meses, Granma public\u00f3 muy poco sobre Checoslovaquia, ignorando por completo las reformas de la Primavera de Praga y su impacto en la izquierda internacional. Esto cambi\u00f3, sin embargo, a mediados de julio, cuando el peri\u00f3dico comenz\u00f3 a cubrir la creciente confrontaci\u00f3n entre Checoslovaquia y la URSS en profundidad.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s probable es que Castro reconociese que las claves de la din\u00e1mica de los acontecimientos checos hab\u00edan cambiado. Al comienzo, los manifestantes ped\u00edan reformas internas y la democratizaci\u00f3n, que Castro no querr\u00eda que se conocieran en la Isla. (Del mismo modo, Granma no cubr\u00ed\u00f3 los movimientos estudiantiles en Polonia y Yugoslavia que hab\u00edan tenido lugar en marzo y junio de ese a\u00f1o.) Pero hacia julio se hizo evidente que la confrontaci\u00f3n entre Checoslovaquia y la URSS era inevitable, y que plantear\u00eda la cuesti\u00f3n de la soberan\u00eda nacional. La agresi\u00f3n del imperialismo estadounidense hac\u00eda que la cuesti\u00f3n fuese especialmente importante para Castro, y el incipiente conflicto entre Cuba y la URSS hac\u00eda que la cuesti\u00f3n fuese a\u00fan m\u00e1s apremiante.<\/p>\n<p>Granma se centr\u00f3 en el conflicto externo URSS-Checoslovaquia, con exclusi\u00f3n de la dimensi\u00f3n interna, y escribi\u00f3 en detalle acerca de las reacciones de otros partidos comunistas ante esta confrontaci\u00f3n en desarrollo, independientemente de qu\u00e9 lado apoyasen. Era evidente que el peri\u00f3dico &#8211; y, por inferencia, Fidel Castro, su gobierno, y el Partido Comunista de Cuba &#8211; no tomar\u00edan partido. De hecho, recogi\u00f3 las posiciones de ambas partes con la misma extensi\u00f3n y cuidado.<\/p>\n<p>Pero todo esto cambi\u00f3 cuando Fidel, sin haber dicho una palabra sobre el conflicto, apoy\u00f3 la invasi\u00f3n sovi\u00e9tica en agosto. Granma inmediatamente adopt\u00f3 la l\u00ednea sovi\u00e9tica y comenz\u00f3 a publicar declaraciones de las organizaciones de masas cubanas alabando el apoyo de Fidel a la invasi\u00f3n. Se produjeron otras se\u00f1ales para apaciguar a los sovi\u00e9ticos y merecer a cambio su favor. Cuba cort\u00f3 su apoyo a las guerrillas en Am\u00e9rica Latina y, en la d\u00e9cada de 1970, llev\u00f3 a cabo un acercamiento con los partidos pro-comunistas de Mosc\u00fa en la regi\u00f3n, reconociendo que la lucha armada era s\u00f3lo una de las v\u00edas posibles de la lucha revolucionaria. En contrapartida, los partidos comunistas reconocieron el papel de vanguardia de Cuba en la lucha antiimperialista en el hemisferio.<\/p>\n<p>Este fue el comienzo de lo que el ex diplom\u00e1tico sovi\u00e9tico Yuri Pavlov llama la \u201ctard\u00eda luna de miel\u201d entre la URSS y Cuba, que se prolong\u00f3 hasta bien entrada la d\u00e9cada de 1980. En junio de 1969, el representante de Cuba en la Conferencia Internacional de Partidos Comunistas en Mosc\u00fa se uni\u00f3 a la mayor\u00eda pro-sovi\u00e9tica en la denuncia de la posici\u00f3n \u201csectaria\u201d de China. A cambio, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica envi\u00f3 una flotilla de buques de guerra a visitar Cuba. A continuaci\u00f3n se produjo un intercambio de delegaciones militares. El Mariscal Andrei Grechko, ministro de Defensa sovi\u00e9tico, fue a La Habana en noviembre de 1969, y Ra\u00fal Castro, ministro de Defensa de Cuba, viaj\u00f3 a Mosc\u00fa en abril y octubre de 1970. El flujo de armas sovi\u00e9ticas se reanud\u00f3 y aument\u00f3, y Fidel Castro aprob\u00f3 la construcci\u00f3n de una base para los submarinos sovi\u00e9ticos en aguas profundas en Cienfuegos.<\/p>\n<p>Pronto comenzaron las visitas de Estado mutuas, y Cuba se uni\u00f3 al Consejo de Asistencia Econ\u00f3mica Mutua (CAEM), dirigido por los sovi\u00e9ticos, en 1972. En ese per\u00edodo, Cuba se volc\u00f3 en \u00c1frica como foco principal de su pol\u00edtica exterior revolucionaria. Al contrario que en Am\u00e9rica Latina, sus intereses estrat\u00e9gicos eran los mismos que los de Mosc\u00fa.<\/p>\n<p>Aunque Castro apacigu\u00f3 a Mosc\u00fa, sin embargo, mantuvo su derecho a estar en desacuerdo con algunas de las pol\u00edticas sovi\u00e9ticas, lo que hac\u00eda de Cuba un socio menor, en lugar de un sat\u00e9lite, de la URSS. De hecho, Castro hab\u00eda tenido esta posici\u00f3n desde el principio. En su discurso de apoyo a la invasi\u00f3n de Checoslovaquia, no s\u00f3lo critic\u00f3 el \u201cliberalismo\u201d de Alexander Dubcek, sino tambi\u00e9n la pol\u00edtica de coexistencia pac\u00edfica con Estados Unidos de la URSS. El l\u00edder cubano se pregunt\u00f3 sarc\u00e1sticamente si los sovi\u00e9ticos enviar\u00edan tropas del Pacto de Varsovia para ayudar a defender a Cuba de un ataque de los imperialistas yanquis.<\/p>\n<h3><strong>Nacionalizaci\u00f3n completa<\/strong><\/h3>\n<p>Ese mismo a\u00f1o, Castro inici\u00f3 lo que llam\u00f3 la ofensiva revolucionaria, una pol\u00edtica destinada a nacionalizar totalmente la econom\u00eda de la isla. El estado ya se hab\u00eda hecho cargo de las grandes y medianas empresas en 1960, pero los negocios familiares permanecieron en manos privadas.<\/p>\n<p>Diecis\u00e9is d\u00edas despu\u00e9s de iniciar la campa\u00f1a, la prensa oficial anunci\u00f3 que 55,636 peque\u00f1as empresas hab\u00edan sido nacionalizadas, incluyendo bodegas, peluquer\u00edas, y miles de timbiriches (estancos en la calle). La ofensiva revolucionaria hizo que Cuba tuviera el \u00edndice m\u00e1s alto del mundo de propiedad nacionalizada.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el economista cubano Carmelo Mesa-Lago, un 31 por ciento de estas peque\u00f1as empresas eran puntos de venta al por menor de alimentos, y otro 26 por ciento proporcionaban servicios de consumo, como reparaciones de autom\u00f3viles o de zapatos. Los restaurante y las peque\u00f1as tiendas de aperitivos o bocadillos representaban otro 21 por ciento; 17 por ciento eran tiendas que vend\u00edan ropa y zapatos. El resto (5 por ciento) eran peque\u00f1os establecimientos artesanales de cuero, productos de madera y textiles. La mitad de estas peque\u00f1as empresas eran familiares o trabajaba en ellas su due\u00f1o y no ten\u00edan empleados.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de la nacionalizaci\u00f3n, el estado cerr\u00f3 un tercio de las peque\u00f1as empresas. La \u00fanica actividad privada que qued\u00f3 en Cuba fue la peque\u00f1a agricultura, en la que 150.000 agricultores pose\u00edan el 30 por ciento de la tierra en explotaciones de menos de 165 acres cada una.<\/p>\n<p>Uno de los objetivos de la ofensiva revolucionaria fue cerrar los muchos miles de bares en Cuba, tanto y privados como estatales. El r\u00e9gimen quer\u00eda que se cerrasen no debido su oposici\u00f3n al alcohol, sino porque cre\u00eda que estos bares fomentaban un ambiente social pre-revolucionario, antit\u00e9tico a las campa\u00f1as militaristas, asc\u00e9ticas y anti-urbanas del gobierno de Castro para forjar el \u201chombre nuevo\u201d.<\/p>\n<p>Estas campa\u00f1as se iniciaron en 1963, cuando Castro atac\u00f3 la homosexualidad y el no conformismo cultural .. Con la esperanza de hacer hincapi\u00e9 en la centralidad del estado en la vida de los ciudadanos, tambi\u00e9n persigui\u00f3 a los disidentes religiosos, incluyendo a testigos de Jehov\u00e1, cat\u00f3licos y seguidores de la sociedad secreta abaku\u00e1 afro-cubana. Los miembros de estos grupos fueron encarcelados en las Unidades Militares de Ayuda a la Producci\u00f3n (UMAP), campos de trabajo forzado establecidos en 1965 y disueltos en 1968.<\/p>\n<p>La nacionalizaci\u00f3n de todas las peque\u00f1as empresas de la ofensiva revolucionaria tambi\u00e9n pretend\u00eda dar al Estado un control completo sobre la producci\u00f3n agr\u00edcola. Muchos de los comerciantes expropiados compraban productos agr\u00edcolas a precios elevados, lo que reduc\u00eda la cantidad disponible para la distribuci\u00f3n estatal.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, concedi\u00f3 al estado m\u00e1s poder sobre la fuerza de trabajo. El absentismo y el abandono del trabajo, generado por la falta de bienes de consumo, se hab\u00eda convertido en un problema importante. Para combatirlo, la direcci\u00f3n cubana redact\u00f3 una ley contra la vagancia, que se promulg\u00f3 el 28 de marzo de 1971. La legislaci\u00f3n orden\u00f3 a todos los hombres adultos trabajar la jornada completa y estableci\u00f3 una variedad de castigos que iban desde el arresto domiciliario al internamiento en centros de rehabilitaci\u00f3n de trabajo forzado. No hay informaci\u00f3n sobre su aplicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La ofensiva revolucionaria ejemplifica el enfoque \u201cidealista\u201d super-voluntarista de Castro de la socializaci\u00f3n. La pol\u00edtica equiparaba la propiedad privada en general con la propiedad privada capitalista en particular, una mala interpretaci\u00f3n de Del socialismo ut\u00f3pico al socialismo cient\u00edfico de Friedrich Engels.<\/p>\n<p>En esa obra, Engels diferencia el capitalismo moderno, en el que los capitalistas individuales se apropian de los productos de la actividad social y colectiva, del socialismo, donde la producci\u00f3n y su apropiaci\u00f3n est\u00e1n socializadas. En consecuencia, el objetivo de la socializaci\u00f3n es la propiedad productiva que implica trabajo colectivo, no el trabajo individual o la unidad productiva familiar, para no hablar de la propiedad personal.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de esta confusi\u00f3n, el gobierno cubano no estaba en condiciones de hacerse cargo de la distribuci\u00f3n de bienes y servicios de las peque\u00f1as empresas: el programa de nacionalizaci\u00f3n empeor\u00f3, en lugar de solucionar, la escasez de bienes de consumo.<\/p>\n<p>La campa\u00f1a de la zafra de az\u00facar de los Diez Millones, prevista desde enero de 1969 hasta julio de 1970, es otro ejemplo de la orientaci\u00f3n voluntarista de Castro. Este esfuerzo exagerado nunca alcanz\u00f3 su objetivo. En su lugar, desvi\u00f3 insumos de producci\u00f3n y de transporte escasos, causando graves trastornos en la econom\u00eda de la isla.<\/p>\n<p>Como ha se\u00f1alado la historiadora Lillian Guerra, la campa\u00f1a fue mucho m\u00e1s que un ejercicio de voluntarismo o de \u201cidealismo\u201d. Su objetivo era no s\u00f3lo \u201creactivar el &#8216;j\u00fabilo popular&#8217; de los primeros a\u00f1os sesenta y, por lo tanto, recuperar los niveles de apoyo incondicional a las pol\u00edticas del gobierno, \u201csino, a\u00fan m\u00e1s importante, demostrar a la vez el valor de la disciplina laboral e imponer su cumplimiento\u201d.<\/p>\n<p>Del mismo modo, como Mesa-Lago ha se\u00f1alado, Castro utiliz\u00f3 la ofensiva revolucionaria para movilizar la mayor cantidad de mano de obra posible para la producci\u00f3n, particularmente en la agricultura, con el fin de reforzar la disciplina laboral, ahorrar insumos, y exhortar a los trabajadores a aumentar la productividad y hacer trabajo voluntario. En abril de 1968, la confederaci\u00f3n sindical oficial reclut\u00f3 a un cuarto de mill\u00f3n de trabajadores para realizar labores agr\u00edcolas sin paga doce horas por d\u00eda durante tres o cuatro semanas. Unos 2,5 millones de jornadas fueron \u201cdonadas\u201d por los trabajadores que pasaron catorce semanas en las plantaciones de caf\u00e9.<\/p>\n<p>Estas campa\u00f1as fueron lanzadas en respuesta a la crisis econ\u00f3mica de la d\u00e9cada, que empeor\u00f3 cualitativamente con el criminal bloqueo econ\u00f3mico de Estados Unidos impuesto a principios de los a\u00f1os sesenta. Pero la administraci\u00f3n vertical burocr\u00e1tica y ca\u00f3tica de la econom\u00eda gener\u00f3 esa crisis.<\/p>\n<p>Como Andr\u00e9s Vilari\u00f1o, un economista del gobierno cubano se\u00f1al\u00f3, la ineficiencia de las inversiones fue una de las principales causas de la ca\u00edda de la productividad econ\u00f3mica en los a\u00f1os sesenta. Por ejemplo, una parte de la costosa maquinaria importada se oxid\u00f3 en los almacenes y puertos. Mientras tanto, el suministro inadecuado de bienes de consumo, combinado con la falta de control de los trabajadores del proceso de producci\u00f3n y la ausencia de sindicatos independientes, gener\u00f3 un sentimiento de apat\u00eda entre los trabajadores cubanos. La falta de transparencia en la toma de decisiones, por no hablar de la inexacta informaci\u00f3n econ\u00f3mica procedente de unos peque\u00f1os gestores con miedo a las represalias si informaban de malas noticias, produjo una una mala planificaci\u00f3n y despilfarro, a menudo agravados por las intervenciones y la caprichosa micro gesti\u00f3n de Fidel Castro.<\/p>\n<p>En un caso revelador, trat\u00f3 de introducir una nueva raza de ganado, el h\u00edbrido F1, contra la opini\u00f3n de los expertos brit\u00e1nicos que \u00e9l mismo hab\u00eda llevado a Cuba. El proyecto desperdici\u00f3 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<h3><strong>Nuevos objetivos<\/strong><\/h3>\n<p>En 1968, Castro detuvo la represi\u00f3n que ya estaba en marcha contra los enemigos de su gobierno (incluso contra sectores cr\u00edticos de la izquierda pro-revolucionaria). En primer lugar, el gobierno elimin\u00f3 algunas de las formas m\u00e1s duras de castigo, cerrando, por ejemplo, los campos de trabajo agr\u00edcola (UMAPs). En segundo lugar, los esfuerzos policiales del gobierno se centraron en cualquier expresi\u00f3n pol\u00edtica y cultural que se desviase de la l\u00ednea oficial del partido.<\/p>\n<p>Un ejemplo de ello fue el antiguo l\u00edder comunista An\u00edbal Escalante. En 1962, fue purgado del gobierno y el partido y luego encarcelado por su sectario intento de acumular poder mediante la exclusi\u00f3n de los revolucionarios que no pertenec\u00edan al antiguo Partido Comunista pro-Mosc\u00fa de posiciones de gobierno. En 1968, fue nuevamente purgado y encarcelado, esta vez acusado de haber formado una \u201cmicro-facci\u00f3n\u201d dentro del Partido Comunista de Cuba, cr\u00edtica con las pol\u00edticas econ\u00f3micas de Castro. Tambi\u00e9n fue acusado de reunirse con diplom\u00e1ticos de Europa del Este con el fin de obtener su apoyo. Para Fidel &#8211; y su hermano Ra\u00fal, responsable oficial de la investigaci\u00f3n sobre Escalante &#8211; esta \u201cmicro-facci\u00f3n\u201d pon\u00eda en peligro sus esfuerzos para imponer una sola l\u00ednea en el partido.<\/p>\n<p>El \u201ccaso Escalante\u201d demuestra la desproporci\u00f3n entre la supuesta ofensa y el castigo. No s\u00f3lo eran correctas\u00a0 muchas de las cr\u00edticas de Escalante de las pol\u00edticas econ\u00f3micas de Castro &#8211; en especial con respecto a la desastrosa \u2018zafra de los diez millones de toneladas\u2019 &#8211; sino que no hab\u00eda la menor evidencia de que Escalante y su peque\u00f1o grupo estuvieran conspirando para eliminar o derrocar al gobierno cubano, con o sin el apoyo de los diplom\u00e1ticos de Europa del Este. El grupo pod\u00eda ser\u201cantipatriota\u201d, como le acus\u00f3 el gobierno, pero sus actividades eran pac\u00edficas y, por tanto, objeto de debate pol\u00edtico p\u00fablico. En cambio, el r\u00e9gimen, siguiendo la tradici\u00f3n estalinista, lo convirti\u00f3 en un proceso criminal.<\/p>\n<p>Castro hizo juzgar a 35 de los 37 miembros del grupo de Escalante por un Consejo de Guerra, que el gobierno orquest\u00f3 especialmente para imponer penas severas. Escalante fue condenado a quince a\u00f1os de prisi\u00f3n, y treinta y cuatro de sus colaboradores fueron condenados a penas de entre uno y doce a\u00f1os. Los dos miembros restantes pertenec\u00edan a las fuerzas armadas y, por lo tanto, fueron puestos a disposici\u00f3n del fiscal de las Fuerzas Armadas Revolucionarias para su procesamiento.<\/p>\n<p>Con estos procedimientos procesales paralelos, el gobierno reconoci\u00f3 impl\u00edcitamente que la mayor parte del grupo de Escalante eran civiles, que se supon\u00eda deb\u00edan ser procesados de manera diferente de, y con c\u00f3digos legales menos duros que los militares. A pesar de esta diferencia impl\u00edcita, se enfrentaron a un Consejo de Guerra, donde se dictaron sentencias m\u00e1s duras de lo que podr\u00edan haber recibido de otra manera.<\/p>\n<p>Castro tambi\u00e9n dirigi\u00f3 su atenci\u00f3n a los disidentes cubanos en el \u00e1mbito cultural. En enero de 1968, el gobierno abri\u00f3 el Congreso Cultural de La Habana, invitando a m\u00e1s de quinientos intelectuales de setenta pa\u00edses, entre ellos prominentes cient\u00edficos sociales de izquierda e historiadores como Ralph Miliband y EJ Hobsbawm, reconocidas personalidades literarias caribe\u00f1as y latino-americanas como Aim\u00e9 C\u00e9saire, Julio Cort\u00e1zar y Mario Benedetti, escritores europeos famosos como Michel Leiris, Jorge Sempr\u00fan, y Arnold Wesker, as\u00ed como pol\u00edticos de izquierda como de varios dirigentes del SDS y el SNCC de EEUU. El congreso, que se centr\u00f3 en el tema del antiimperialismo desde una perspectiva pol\u00edtica, econ\u00f3mica, y cultural transcurri\u00f3 ostensiblemente de una manera abierta. Seg\u00fan observadores independientes, todas las presentaciones y resoluciones propuestas por los participantes fueron recogidas sin ninguna interferencia.<\/p>\n<p>Gracias a esta aparente apertura, ni los extranjeros, ni muchos de los intelectuales cubanos invitados sospecharon que un importante grupo de intelectuales y artistas cubanos negros &#8211; entre ellos Rogelio Mart\u00ednez Fure, Nancy Morej\u00f3n, Sara G\u00f3mez, Pedro P\u00e9rez-Sarduy, Nicol\u00e1s Guill\u00e9n Landri\u00e1n, y Walterio Carbonell &#8211; hab\u00edan sido excluidos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el autor cubano negro Carlos Moore, el grupo se hab\u00eda estado reuniendo para discutir la falta de medidas del gobierno cubano contra el racismo, un problema que los l\u00edderes revolucionarios afirmaban haber resuelto con la abolici\u00f3n de la segregaci\u00f3n racial en los a\u00f1os sesenta. En respuesta a un rumor de que estos intelectuales hab\u00edan redactado un documento program\u00e1tico sobre raza y cultura en Cuba para el Congreso, el ministro de Educaci\u00f3n Jos\u00e9 Llanusa Gobel los llam\u00f3 a cap\u00edtulo en una reuni\u00f3n privada un par de d\u00edas antes de que comenzara el Congreso. Despu\u00e9s de escuchar sus cr\u00edticas, Llanusa los acus\u00f3 de ser \u201csediciosos\u201d y les dijo que la \u201crevoluci\u00f3n\u201d no les permitir\u00eda crear una \u201cbrecha\u201d racial en el pueblo cubano. Explic\u00f3 que la idea misma de su \u201cmanifiesto negro\u201d era una provocaci\u00f3n de la que tendr\u00edan que retractarse o enfrentarse a las consecuencias.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, les prohibi\u00f3 asistir al Congreso. Adem\u00e1s, cada uno de los firmantes sufri\u00f3 grados distintos de castigo. Los m\u00e1s duros fueron para quienes no quisieron retractarse, como Nicol\u00e1s Guill\u00e9n Landri\u00e1n, sobrino del laureado poeta nacional y entonces presidente de la Uni\u00f3n de Escritores y Artistas de Cuba. Despu\u00e9s del Congreso, fue detenido en varias ocasiones y m\u00e1s tarde abandon\u00f3 Cuba como exiliado.<\/p>\n<p>Walterio Carbonell, uno de los l\u00edderes del grupo, tambi\u00e9n se neg\u00f3 a retractarse. Un exponente cubano de la pol\u00edtica de Poder Negro, hab\u00eda pertenecido al antiguo Partido Comunista Cubano pro-Mosc\u00fa. Ir\u00f3nicamente, hab\u00eda sido expulsado de esa organizaci\u00f3n por apoyar el ataque de Fidel Castro al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953. Despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n, fue nombrado embajador de Cuba ante el Frente de Liberaci\u00f3n Nacional de Argelia (FLN). En 1961, public\u00f3 su libro \u2018Cr\u00edtica\u2019: \u00bfC\u00f3mo surgi\u00f3 la cultura nacional de Cuba, en el que sosten\u00eda que los negros cubanos hab\u00edan jugado un papel importante en la guerra de la independencia y en el establecimiento de la Rep\u00fablica, un hecho que la cultura racista blanca y las instituciones antes de la Revoluci\u00f3n hab\u00edan borrado. Por otra parte, afirm\u00f3 que la experiencia cubana negra estaba en el coraz\u00f3n del radicalismo de la Revoluci\u00f3n cubana: en consecuencia, la lucha contra el racismo fortalec\u00eda en lugar de debilitar la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como consecuencia de estos argumentos, Carbonell sufri\u00f3 diversas formas de detenci\u00f3n entre 1968 y 1974, incluyendo de trabajo forzado. Seg\u00fan Lillian Guerra, despu\u00e9s de ser liberado en 1974, continu\u00f3 defendiendo sus ideas, por lo que fue internado en varios hospitales psiqui\u00e1tricos y sometido a electroshocks y terapias con medicamentos otros dos o tres a\u00f1os. Despu\u00e9s de eso, Carbonell pas\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os como un investigador poco conocido en la Biblioteca Nacional.<\/p>\n<p>A diferencia de Carbonell, el caso de la represi\u00f3n del poeta y periodista cubano Heberto Padilla se hizo muy conocido muy r\u00e1pidamente. En 1968, Padilla fue galardonado con el m\u00e1s prestigioso premio de la Uni\u00f3n Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) por su libro de poemas Fuera de Juego. Pero el gobierno se opuso al esp\u00edritu cr\u00edtico, inconformista de Padilla y conden\u00f3 su obra, obligando a la UNEAC a cambiar su posici\u00f3n tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Condenado al ostracismo y sin poder publicar en Cuba, Padilla fue detenido por haberse atrevido a leer varios de sus nuevos poemas en p\u00fablico y tratar de publicar una nueva novela. Fue obligado a confesar, de manera estalinista, sus pecados pol\u00edticos en 1971. Esto provoc\u00f3 un esc\u00e1ndalo internacional, y un gran grupo de conocidos intelectuales simpatizantes de la Revoluci\u00f3n Cubana, como Jean-Paul Sartre y Julio Cort\u00e1zar, protestaron. En respuesta, el r\u00e9gimen prohibi\u00f3 y retir\u00f3 de las bibliotecas del pa\u00eds las obras de cualquier intelectual latinoamericano y europeo que se hubiera opuesto a como se hab\u00eda tratado a Padilla.<\/p>\n<p>En 1968, el gobierno comenz\u00f3 a usar la represi\u00f3n para imponer una l\u00ednea culturales monol\u00edtica. Este giro cre\u00f3 las bases de lo que luego se llam\u00f3 el Quinquenio Gris, el per\u00edodo 1971-1976 en el que el r\u00e9gimen de Castro reprimi\u00f3 brutalmente cualquier tipo de expresi\u00f3n inconformista. En 1971, el Congreso Nacional de Educaci\u00f3n y Cultura atac\u00f3 brutalmente a artistas e intelectuales homosexuales, prohibi\u00f3 a los gays representar a Cuba en el extranjero en misiones art\u00edsticas, pol\u00edticas y diplom\u00e1ticas, y calific\u00f3 a la hermandad Abaku\u00e1 afrocubana de \u201cfoco de criminalidad\u201d y \u201cdelincuencia juvenil .\u201dDurante esos cinco a\u00f1os, el gobierno impuso \u2018par\u00e1metros\u2019 a los profesionales de los campos de la educaci\u00f3n y la cultura con el fin de examinar sus preferencias sexuales, sus pr\u00e1cticas religiosas y que relaciones manten\u00eda con gente en el extranjero, entre otras cuestiones pol\u00edticas y personales.<\/p>\n<p>El fallecido arquitecto cubano Mario Coyula Cowley insisti\u00f3 en que el Quinquenio Gris hab\u00eda sido en realidad el Trinquenio Amargo (los \u201camargos quince a\u00f1os\u201d), porque se hab\u00eda comenzado en realidad en la segunda mitad de los a\u00f1os sesenta. La esperanza de que Castro hubiera apoyado la autodeterminaci\u00f3n nacional de Checoslovaquia y los sucesos revolucionarios de 1968 para trazar un camino independiente, m\u00e1s democr\u00e1tico, de la Revoluci\u00f3n cubana se evaporaron r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>* Samuel Farber\u00a0 naci\u00f3 y se cri\u00f3 en Cuba, pa\u00eds al que ha dedicado gran parte de su trabajo de investigaci\u00f3n en EEUU. Fue uno de los dirigentes del movimiento por la libertad de expresi\u00f3n en la Universidad de Berkeley, California, en los a\u00f1os 60 y un reconocido activista de la izquierda socialista de EEUU. Su libro m\u00e1s reciente es The Politics of Che Guevara: Theory and Practice (Haymarket Books).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1960, menos de dos a\u00f1os despu\u00e9s de haber derrocado a la dictadura de Batista, la Revoluci\u00f3n cubana avanzaba a su manera en la implementaci\u00f3n del modelo sovi\u00e9tico. La mayor\u00eda de la gente todav\u00eda apoyaba la revoluci\u00f3n. A pesar de la escasez recurrentes de bienes de consumo y la crisis de la vivienda, la mayor\u00eda de los cubanos se hab\u00edan beneficiado del nuevo estado de bienestar, que aseguraba un nivel de vida austero pero seguro&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[16719],"tags":[17212,3592222,1031036,2259148,3503,146452,36658567,716170,6044378],"class_list":["post-4529","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-cuba","tag-america-latina","tag-campos-de-trabajo","tag-fln","tag-heberto-padilla","tag-historia","tag-homosexualidad","tag-lillian-guerra","tag-moncada","tag-uneac","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-1b3","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4529","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4529"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4529\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4530,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4529\/revisions\/4530"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4529"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4529"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4529"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}