{"id":4525,"date":"2018-05-13T10:44:09","date_gmt":"2018-05-13T13:44:09","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4525"},"modified":"2018-05-13T10:44:10","modified_gmt":"2018-05-13T13:44:10","slug":"colombia-si-el-eln-sigue-el-ejemplo-de-las-farc-puede-ser-suicida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4525","title":{"rendered":"Colombia &#8211; \u00abSi el ELN sigue el ejemplo de las Farc puede ser suicida\u00bb"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Entrevista al acad\u00e9mico Carlos Alberto Ruiz Socha, asesor jur\u00eddico de la guerrilla *<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>\u00abSeguir as\u00ed a las FARC es un suicidio\u00bb<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Rebeli\u00f3n, 12-5-2018, <\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/\">http:\/\/www.rebelion.org\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Esta entrevista fue realizada, a finales de marzo de 2018, al acad\u00e9mico y jurista Carlos Alberto Ruiz Socha para el libro Final Abierto: 20 miradas cr\u00edticas sobre los acuerdos con las insurgencias (2010-2018) (ver <a href=\"http:\/\/lanzasyletras.org\/2018\/04\/19\/negociaciones-con-las-farc-y-el-eln-pensar-lo-que-vendra\">http:\/\/lanzasyletras.org\/2018\/04\/19\/negociaciones-con-las-farc-y-el-eln-pensar-lo-que-vendra;<\/a> y Lanzas y Letras, La Fogata Editorial).\u00a0 Su opini\u00f3n corresponde a la un asesor jur\u00eddico de la guerrilla, el \u00fanico que ha participado en ambos procesos de paz, tanto con las Farc como en las actuales conversaciones con el ELN, organizaci\u00f3n a la que asesor\u00f3 hace veinte a\u00f1os y con la que particip\u00f3 en la reuni\u00f3n del Acuerdo de Puerta del Cielo en Alemania (julio de 1998). Es conocida su posici\u00f3n frente a los acuerdos de La Habana suscritos por las Farc en 2016, que \u00e9l cuestion\u00f3 en algunas materias (ver sus art\u00edculos en <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/\">www.rebelion.org)<\/a>, motivo que ocasion\u00f3 su retiro de dicha asesor\u00eda. Este reciente aporte se produjo desde Quito d\u00edas antes de la detenci\u00f3n de Jes\u00fas Santrich, el 9 de abril de 2018 <a href=\"http:\/\/lanzasyletras.org\/2018\/04\/10\/para-los-excombatientes-de-farc-se-viene-la-mas-pertinaz-y-vengativa-persecucion-judicial-jesus-santrich\/\">(http:\/\/lanzasyletras.org\/2018\/04\/10\/para-los-excombatientes-de-farc-se-viene-la-mas-pertinaz-y-vengativa-persecucion-judicial-jesus-santrich\/)<\/a>, y de las contradicciones internas del actual partido pol\u00edtico de las Farc,\u00a0 Fuerza Alternativa Revolucionaria del Com\u00fan, en las que por un lado se aboga por respetar sin fisuras el orden jur\u00eddico dominante que validaron totalmente sus dirigentes, y otras voces se\u00f1alan por el contrario no acoger o someterse ante decisiones injustas en la alianza de entes estatales de Colombia y de los EE.UU., que contin\u00faan persiguiendo penalmente a l\u00edderes de la ex guerrilla de las Farc, en el marco de un desplome o fallida implementaci\u00f3n de gran parte de los acuerdos entre el Gobierno de Santos y las Farc. Ruiz Socha asesora actualmente en La Habana al Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional (ELN), en la continuaci\u00f3n del V ciclo de conversaciones en las que se busca llegar a un nuevo alto el fuego bilateral y al dise\u00f1o de c\u00f3mo ser\u00e1 la participaci\u00f3n de la sociedad civil-popular en el di\u00e1logo nacional para la paz con justicia social en Colombia. (Rebeli\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong> Usted fue asesor de las negociaciones con las FARC y m\u00e1s recientemente es asesor del ELN. \u00bfPor qu\u00e9 cree que en La Habana se lleg\u00f3 a un acuerdo y en Quito no, qu\u00e9 circunstancias se dieron en el primer caso y estuvieron ausentes en el segundo?<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Podemos afirmar como algo b\u00e1sico que las guerras son resultado de una sumatoria compleja de factores. Pero las llamadas soluciones a las guerras, ya sean salidas pol\u00edticas, ejemplo El Salvador en los noventa, es decir con predominio de una negociaci\u00f3n como etapa final y cumbre, o tambi\u00e9n las que se signan por una clara derrota militar, o de exterminio, como en Sri Lanka con el genocidio al pueblo Tamil en 2009, son por lo general ecuaciones todav\u00eda m\u00e1s complejas. La ecuaci\u00f3n que llev\u00f3 a la negociaci\u00f3n de las Farc con el r\u00e9gimen, se fue configurando en diferentes planos en el curso de al menos seis a\u00f1os (2008-2014). Hubo exposici\u00f3n y efectos de trofeos militares como fue \u201cdar de baja\u201d a comandantes como Alfonso Cano, a Ra\u00fal Reyes, a Jorge Brice\u00f1o, y a muchos mandos, m\u00e1s o menos cuarenta en alta o media jerarqu\u00eda, en esos a\u00f1os en los que el modelo de esa guerrilla desemboc\u00f3 en un laberinto, por el peso o la presi\u00f3n militar enemiga acumulada en territorios en los que no hab\u00eda ya para d\u00f3nde ir, en los que hubo desconexi\u00f3n con las bases hist\u00f3ricas o aislamiento por la persistente persecuci\u00f3n, no s\u00f3lo de tipo b\u00e9lico sino de rompimiento de canales con tejidos sociales afines, entre el campesinado y pueblos diversos, ya sea producto de errores propios as\u00ed como el saldo de la guerra sucia.<\/p>\n<p>En esa realidad, se da un planteamiento esperado y plausible: dialogar, como lo hab\u00eda pedido el propio comandante Cano en 2010. Santos llega a la presidencia con esa propuesta en la manga de su brazo de fuerza, luego de golpes a las Farc que no quebraron su moral de lucha, pero que s\u00ed resintieron o tuvieron fuerte impacto. El gobierno sab\u00eda del alcance de esa oportunidad y como es l\u00f3gico desarrolla en secreto esos contactos para tantear hasta d\u00f3nde las Farc ced\u00edan. En 2011 Santos mata a Cano pero con la otra mano ofrece conversar. Las Farc no se amilanan, demuestran fe en su causa, siguen en esos encuentros confidenciales, en febrero de 2012 renuncian a retener o llevar a cabo lo que com\u00fanmente se denomina \u201csecuestro\u201d por razones econ\u00f3micas, y acogen la f\u00f3rmula de aproximarse sin derrotismo. Finalmente en agosto de ese a\u00f1o 2012 se firma la agenda de La Habana y se echa a andar un proceso que en mi opini\u00f3n comenz\u00f3 por tener en la mesa dos contendientes firmes en sus convicciones y posiciones, con el respaldo de sus respectivas realidades militares.<\/p>\n<p>En lo que me consta, llegando en 2013 como asesor, es que hab\u00eda una fuerza rebelde que estando inmersa en muy duras circunstancias, ante un reto hist\u00f3rico de grandes proporciones e indudablemente de enorme responsabilidad, pues no pod\u00eda rechazarse conversar, fue tomando nota de un balance pol\u00edtico, externo e interno, y no coyuntural sino de orden hist\u00f3rico, y se vio as\u00ed misma en una encrucijada de tipo realista, de c\u00e1lculo, como lo conceptualizar\u00edamos desde la ciencia pol\u00edtica. Cualquier observador podr\u00e1 comprobar con los discursos de las Farc en la mano, en 2013, en 2014 y parte de 2015, c\u00f3mo se mantuvo en alto una beligerancia, c\u00f3mo no se perdi\u00f3 el tono que distingue a una fuerza insurrecta, exigiendo y pensando m\u00e1s en ganancias reales para el pa\u00eds sometido que en garant\u00edas para ellos mismos, para los l\u00edderes guerrilleros. Sin dejarse de hablar de la problem\u00e1tica rural, de los cultivos il\u00edcitos, de la participaci\u00f3n, de la pobreza y de necesarias reformas, lo que sucedi\u00f3 en mi opini\u00f3n es que hubo una fase en la que comenz\u00f3 a primar la visi\u00f3n de favorabilidad a sus fuerzas, y en particular a la dirigencia, por lo cual el gobierno vio que era ah\u00ed donde acertaba, donde deb\u00eda reforzar o centrar su propuesta y puso en la mesa, en medio de crisis y argucias, un cebo importante, referido sobre todo al tema de la judicializaci\u00f3n de responsabilidades penales derivadas del conflicto.<\/p>\n<p>Esa ecuaci\u00f3n, pues, aparte de esos vectores militares y pol\u00edticos, estuvo al final integrada por consecuencias m\u00faltiples, como los costos, incluyendo los \u00e9ticos, de un tipo de articulaci\u00f3n y relaci\u00f3n accidental con determinadas econom\u00edas y circuitos en el contexto de la guerra, me refiero en concreto al narcotr\u00e1fico, tan presente en Colombia en cualquier lado; naturalmente el cansancio y el sufrimiento humanos, o dir\u00edamos inhumanos, tras a\u00f1os o d\u00e9cadas de una feroz guerra, que fue haciendo mella, con un Estado que usa el paramilitarismo y el terrorismo, que criminaliza el movimiento social, que tom\u00f3 cientos de prisioneros para los que no hab\u00eda salida. Entonces, un Estado que hab\u00eda avanzado tant\u00edsimo en esas posiciones de fuerza bruta y directa, para persuadir; y que gozaba del apoyo de gran parte de la opini\u00f3n y por supuesto de la comunidad internacional, contando con el concurso para ese empe\u00f1o de pa\u00edses no amigos del r\u00e9gimen, como Venezuela, en tiempos del comandante Ch\u00e1vez, ve que hay c\u00f3mo imaginar unos compromisos de reformas constitucionales y legales.<\/p>\n<p>Esa carnada es la promesa. Y cuando hay un ofrecimiento hay quien lo acoge o quien no lo acoge del todo y mantiene sus reservas. De ah\u00ed que se cuenta, como se dir\u00eda en antropolog\u00eda, psicolog\u00eda o en filosof\u00eda, con una prueba de la estructura identitaria, y m\u00e1s siendo una estructura fustigada y atra\u00edda por la ficci\u00f3n de la ley, en transici\u00f3n de valores, de convicciones y de razonamientos que constitu\u00edan una m\u00e9dula moral, y en este caso pol\u00edtica, que dej\u00f3 de ser tal al renunciarse a la rebeli\u00f3n, por nada materializado, salvo el cumplimiento de que no ser\u00eda aniquilada. Sin que se vieran obligadas las Farc a consultar ampliamente y ver alternativas, en unos di\u00e1logos m\u00e1s o menos cerrados, entre c\u00fapulas, en los que no estaba presente la diversidad del pa\u00eds o el conjunto social como parte, sino apenas como espectador lejano, las Farc fueron seducidas por esa promesa del m\u00e1s llano reformismo normativo, o sea sin cambios a la vista. No hubo demostraciones de voluntad real del r\u00e9gimen, sino firmas de cientos de p\u00e1ginas; no hubo avance de lo negociado, con m\u00ednimas transformaciones palpables, sino retroceso o recorte a partir de las realidades y sofismas de la juridicidad dominante, que se escud\u00f3 en procedimientos de su ley o en el reparto de funciones, o sea que lo pactado deb\u00eda ser convalidado despu\u00e9s por el poder judicial y el legislativo, adem\u00e1s de estar sometidos los acuerdos al plebiscito o refrendaci\u00f3n del 2 de octubre del 2016, que fue un fiasco.<\/p>\n<p>En fin, que las Farc fueron embelesadas por la apariencia de la ley de su oponente, y recogi\u00f3 con inusitado entusiasmo la bandera de la falacia jur\u00eddica. Compr\u00f3 la l\u00f3gica de la normativa o el funcionamiento estatal, que es la envoltura, y por ende se aliment\u00f3 de lo que estaba adentro; acogi\u00f3 el contenido axiol\u00f3gico e ideol\u00f3gico que reproduce el orden de dominaci\u00f3n. En junio de 2016, yo ya hab\u00eda dejado de ser asesor, las Farc se someti\u00f3 expl\u00edcitamente a la ley del Estado. Fue el punto de quiebre.<\/p>\n<p>Hasta este momento, marzo de 2018, en Quito, hay una Delegaci\u00f3n de Di\u00e1logos del ELN, la cual tengo el honor de asesorar en cuestiones jur\u00eddicas, que refleja una organizaci\u00f3n con dilemas, no golpeada militarmente como las Farc lo tuvo que vivir; una guerrilla que busca un modelo de salida pol\u00edtica transformadora, es decir con cambios m\u00ednimos que el pa\u00eds viva ya y no que sue\u00f1e por d\u00e9cadas; se est\u00e1 desarrollando una propuesta de gran Di\u00e1logo Nacional, o sea un proceso participativo amplio y plural, de simbiosis vinculante; y adem\u00e1s esta guerrilla conserva y rehace su propia juridicidad y proyecci\u00f3n reguladora de su existencia y raz\u00f3n de ser, es decir no acoge ni respeta la ley selectiva de su adversario.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> El dise\u00f1o de Justicia Especial para la Paz surgido de La Habana fue cuestionado tanto por la derecha que se opone a los acuerdos como por sectores de izquierda que cuestionan la impunidad que otorga a responsables de cr\u00edmenes de Estado. \u00bfCu\u00e1l es su valoraci\u00f3n al respecto, c\u00f3mo cree que deber\u00eda ser un esquema efectivo de Justicia Transicional?<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Tiene que ver mi respuesta sobre este tema con lo dicho anteriormente. Ese es el marco. Es decir, se fue cambiando no la realidad sino la percepci\u00f3n de la misma, y a partir de ah\u00ed, como es l\u00f3gico, en parte las convicciones fueron mutando, o sea el orden de los principios, tambi\u00e9n por la percepci\u00f3n que el sujeto pol\u00edtico insurgente fue teniendo de s\u00ed mismo y de lo que hoy d\u00eda se sintetiza como fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades. La amenaza era ir a la c\u00e1rcel aislado, con la derrota encima, como ser\u00eda en algo el caso de Abdullah \u00d6calan del PKK, o Abimael Guzm\u00e1n de Sendero Luminoso. Condenados, sin alegar de cara a un p\u00fablico en un proceso de paz. La oportunidad en cambio era como lo que finalmente se ha dado, digamos con un Gustavo Petro o un Navarro Wolf, del M-19. Hacerse senador, hacer pol\u00edtica dentro de las reglas del sistema, sin pasar por la c\u00e1rcel. Jugar a las elecciones, aspirar a la presidencia, intentar cuajar una formaci\u00f3n pol\u00edtica de izquierda en la legalidad, etc.<\/p>\n<p>En 2013 otro asesor jur\u00eddico y yo, con base en las propias ideas de las Farc y en enunciados nuestros, formulamos la necesidad de un sistema de justicia que deber\u00eda acoger las definiciones m\u00e1s progresistas del derecho internacional, obviamente del derecho penal m\u00e1s avanzado, estudiando los alcances de la Corte Penal Internacional, de otros tribunales, experiencias diversas, en conjunci\u00f3n con la propia entidad de la rebeli\u00f3n, de la pol\u00edtica que se afirmaba en valores de resistencia a la opresi\u00f3n, de soberan\u00eda, de impugnaci\u00f3n a c\u00e1nones dominantes, incluso armonizando esa propuesta con posibilidades que se daban en ese momento en la UNASUR o en la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe\u00f1os). Recuerdo tuvimos un par de reuniones con el secretario general de la UNASUR (Uni\u00f3n de Naciones Suramericanas), Al\u00ed Rodr\u00edguez Araque, as\u00ed como con varios embajadores en La Habana. Dise\u00f1amos una propuesta aut\u00f3noma pero abierta, de cara a requerimientos tanto internacionales como del pa\u00eds, referidos a la verdad, a la justicia, a la reparaci\u00f3n y la no repetici\u00f3n. Obviamente para ese momento las coordenadas de afirmaci\u00f3n \u00e9tica y pol\u00edtica eran otras, tanto que se produjeron gui\u00f1os y decisiones para explicar y explicarse. Comenzamos a desarrollar pasos para el reconocimiento de responsabilidades por diferentes hechos que nunca debieron suceder. En un viaje a Estados Unidos en un grupo consultor, contactamos a quienes esperaban por a\u00f1os explicaciones de qu\u00e9 pas\u00f3 y por qu\u00e9 con sus familiares, v\u00edctimas de acciones de las Farc. Hicimos lo mismo en Colombia. Yo me reun\u00ed como asesor jur\u00eddico de las Farc con obispos del litoral Pac\u00edfico y luego con v\u00edctimas de Bojay\u00e1 para tratar por primera vez este caso y otros, en la perspectiva de lo que luego ocurri\u00f3: pedir perd\u00f3n y trabajar un proceso con ciertos compromisos. Se hizo despu\u00e9s en La Habana. Y en la lista fueron se\u00f1al\u00e1ndose otras demandas.<\/p>\n<p>Cambia todo cuando lo que reina ya no es un proceso equilibrado de b\u00fasqueda de las dos partes de un nuevo y coherente sistema de justicia frente a hechos del conflicto, sino la imposici\u00f3n que una de ellas va haciendo, en este caso sutilmente el Estado, orientando a partir de sus premisas. Ya hab\u00eda sido aprobado el Marco Jur\u00eddico para la Paz, como reforma constitucional en el 2012, el cual fue fragmentado y puesto de bajo perfil, pero que sirvi\u00f3 como referente de arranque, con efectos simb\u00f3licos y discursivos, para partir de una posici\u00f3n estatal aparentemente hacia otra, poco a poco convergente con las Farc, que crey\u00f3 en 2015 y 2016 que hab\u00eda logrado mover al Estado, cuando en realidad s\u00f3lo ellas se estaban deslizando y comprometiendo con algo que les cambiaba la perspectiva. Al r\u00e9gimen no. Se pact\u00f3 en septiembre de 2015, en una trampa de sugesti\u00f3n, que ten\u00eda que ver con la promesa mencionada de nueva institucionalidad, y en un ejercicio de aceleraci\u00f3n y conminaci\u00f3n, la hoy denominada \u201cJusticia Especial para la Paz\u201d, que en una sucesi\u00f3n de reformas constitucionales y legales, logra dos objetivo de alto valor para el sistema.<\/p>\n<p>El primero: desvertebrar la rebeli\u00f3n no s\u00f3lo materialmente llevando al desarme y la desmovilizaci\u00f3n, sino en la mente y los corazones de los que dejaban de ser insurgentes, que aceptaron renunciar a lo que en t\u00e9rminos penales asumimos como delito pol\u00edtico y su complejidad l\u00f3gica, pues el Estado gan\u00f3 ah\u00ed que se convalidara la criminalizaci\u00f3n de actos propios del alzamiento armado y tachar como cr\u00edmenes amplias conexidades. Me explico: que acciones naturales de la rebeli\u00f3n se vean como cr\u00edmenes, cuando no lo son si est\u00e1n en ese orden de coherencia y valores que definen ese derecho y sus l\u00edmites ontol\u00f3gicos y \u00e9ticos. Esto lleva a que el guerrillero o la guerrillera sea re-criminalizado\/a en ese nuevo sistema especial de justicia. No ya con consecuencias personales o individuales, que se ocultar\u00e1n o se notar\u00e1n cada vez menos y cada vez menos entre m\u00e1s se suba en el rango de responsabilidades, cuando lo elemental es que la dirigencia las asuma, hip\u00f3tesis \u00e9sta que veremos si se constata seg\u00fan el proceso pol\u00edtico y sus blindajes. Las consecuencias a las que me refiero m\u00e1s, pues esto es m\u00e1s profundo, es el mensaje al mundo, a las luchas de los pueblos y para la historia: que levantarse contra la opresi\u00f3n es un crimen. Que s\u00f3lo cabe hacerlo aceptando la extrema simplificaci\u00f3n de la rebeli\u00f3n. Esto es algo repudiable.<\/p>\n<p>Y el segundo efecto trascendental, entre varios fines logrados por el sistema, tambi\u00e9n bajo esa jurisdicci\u00f3n especial, es el refuerzo de la impunidad de los cr\u00edmenes de Estado y de su l\u00f3gica, pues las altas responsabilidades bajo esta justicia y sus reglas, nunca ser\u00e1n puestas al descubierto, no con ese modelo, ya que se desech\u00f3 el imperativo de la cadena de mando, salv\u00e1ndose as\u00ed tipos como Uribe V\u00e9lez, ministros y generales en la c\u00faspide de esa jerarqu\u00eda no s\u00f3lo nominal sino funcional por adscripci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de lo normativo, o sea por conocimiento directo y omisi\u00f3n eficiente al cometerse cientos y cientos de cr\u00edmenes de lesa humanidad y de guerra. Los llamados terceros civiles, como jefes del paramilitarismo en el empresariado o la pol\u00edtica, igualmente est\u00e1n de pl\u00e1cemes. No ser\u00e1n tocados.<\/p>\n<p>De d\u00f3nde vienen las cr\u00edticas de la extrema derecha. De ser precisamente extrema derecha. Hoy dispuesta a controvertir, por fundamentalismo, cualquier evidencia. As\u00ed como niega la eclosi\u00f3n medio ambiental o la usa para sus fines discursivos en su racionalidad econ\u00f3mica, est\u00e1 resuelta a defender el negacionismo y la visi\u00f3n m\u00e1s radical del castigo penal, pero para los ex guerrilleros, a los que no quisiera ver participando en ning\u00fan espacio pol\u00edtico legal, sino en la c\u00e1rcel o muertos. As\u00ed mismo su posici\u00f3n sobre las responsabilidades de militares o polic\u00edas, pues sabe que as\u00ed como pas\u00f3 en el sistema empleado en la etapa del reciclaje paramilitar, con la ley de \u201cjusticia y paz\u201d, puede suceder con la \u201cjusticia especial para la paz\u201d: algo de tanta barbarie, algo de esas estrategias, por tanto del volumen, se tendr\u00e1 que conocer, as\u00ed el r\u00e9gimen logre controlar las verdades cualitativas que afloren; es tanto el horror que finalmente una capa de eso se va a conocer. Pero es normal, con o sin este aparataje, por las luchas de las v\u00edctimas, por la abundante prueba de cargo contra algunos funcionarios o pr\u00e1cticas estatales, y por los pocos funcionarios que no la descartar\u00e1n; no todos son corruptos o ineptos.<\/p>\n<p>En cuanto a las cr\u00edticas de la \u201cizquierda\u201d, dir\u00eda poco. En realidad gran parte de ese espectro, por seguidismo, mediocridad o clara intenci\u00f3n de una apuesta gaseosa por cansancio y fe pol\u00edtica en una promesa de nueva institucionalidad y oportunidad de anclarse ah\u00ed, no hizo a tiempo sino tard\u00eda, t\u00edmida y de manera oportunista algunas observaciones, que deb\u00edan haberse producido mucho antes, cuando esos acuerdos se estaban cociendo en secreto. Mucha gente se supone l\u00facida, instruida y comprometida, guard\u00f3 silencio c\u00f3mplice, para no entrar en desavenencias con la din\u00e1mica y la nueva visi\u00f3n de las Farc, que remed\u00f3 lo que la izquierda espa\u00f1ola hizo en los a\u00f1os setenta y ochenta, validando con pragmatismo la transici\u00f3n del franquismo y la protecci\u00f3n de sus herederos. S\u00f3lo gente como el Equipo Jur\u00eddico \u201cPueblos\u201d, en un excelente documento de febrero de 2016, el padre Javier Giraldo y alg\u00fan intelectual como Luis Jorge Garay, llamaron ac\u00e1 en Colombia a tiempo a estar alerta y se\u00f1alaron que esos acuerdos de La Habana se encaminaban al refuerzo de la impunidad del orden establecido.<\/p>\n<p>Y finalmente dir\u00eda: justicia transicional es la del tr\u00e1nsito o transici\u00f3n real a una nueva y positiva situaci\u00f3n. Hoy la nueva situaci\u00f3n es la de una Colombia sin la insurgencia de las Farc. Con un pie en el lodazal institucional y el realismo de un pa\u00eds descompuesto. En todo lo otro sigue igual o peor. Otro modelo de justicia superior, es la que verdaderamente apunte a ser transformadora de esta inmundicia que nos circunda, por lo tanto la que devele las verdades m\u00e1s sustanciales, por ejemplo sobre el paramilitarismo y el direccionamiento hist\u00f3rico del terrorismo de Estado, sobre sus fuentes y alcances doctrinales, acerca de la concepci\u00f3n de seguridad que ha imperado, que haga justicia con el reconocimiento de esas verdades, que repare con visi\u00f3n de integridad a las v\u00edctimas renunciando a las estrategias de victimizaci\u00f3n o persecuci\u00f3n de las luchas sociales, y construyendo reales garant\u00edas de depuraci\u00f3n y no repetici\u00f3n. Nada serio de eso se ha dado. Ni pienso, con base en lo objetivo a mano, que pueda darse; no con las pautas establecidas o instituidas. Tendr\u00e1 que ser otro proceso instituyente el que las defina y eche a andar.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> El concepto \u00abderecho a la rebeli\u00f3n\u00bb que usted fundamenta jur\u00eddicamente es sostenido por el ELN, en cambio FARC opt\u00f3 por una v\u00eda m\u00e1s pragm\u00e1tica de negociaci\u00f3n. \u00bfReside all\u00ed una diferencia conceptual que permiti\u00f3 llegar a buen puerto al proceso de La Habana, y que explica por qu\u00e9 en Quito el di\u00e1logo no ha encontrado mayores avances?<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>En teor\u00eda hablamos de un concepto que por los procesos hist\u00f3ricos tiende a ser universalizable, es decir la rebeli\u00f3n como hecho complejo, y su configuraci\u00f3n como derecho, ha estado presente no s\u00f3lo en la propia constituci\u00f3n e identidad cultural y pol\u00edtica de los pueblos y en la diversidad de las sociedades, sino que, m\u00e1s en el fondo, corresponde a las din\u00e1micas de desarrollo y luchas como especie que sobrevive contra circunstancias y causas opresoras, o sea a forcejeos que subyacen a nuestra condici\u00f3n humana actual. Como pasa hoy d\u00eda y pasar\u00e1 frente a la destrucci\u00f3n de las fuentes de vida a nivel planetario. En ese sentido, no hay un solo ser humano que haya escapado a la fuerza de procesos liberadores. Hasta Trump es heredero de la revoluci\u00f3n americana de independencia que labr\u00f3 Washington. Y tambi\u00e9n la posibilidad de sobrevivencia est\u00e1 y estar\u00e1 ligada a la capacidad de resistir a la l\u00f3gica depredadora global. As\u00ed que la fundamentaci\u00f3n de la rebeli\u00f3n est\u00e1 relacionada con la conciencia que construimos sobre c\u00f3mo son y c\u00f3mo pueden cambiar las estructuras de injusticia que afronta un pueblo o un conjunto social. Se basa en la demostraci\u00f3n objetiva de c\u00f3mo es preciso combatir ese orden dominante injusto que por s\u00ed mismo no cambia, un orden urgente de ser interferido, por la muerte que genera para amplios sectores o incluso para mayor\u00edas que ven menguada su existencia, y hacerlo tiene que ver con la capacidad de impugnar esa situaci\u00f3n en nombre de valores superiores a los del sistema. Hay pues una raz\u00f3n en la dimensi\u00f3n subjetiva, en la entidad moral del rebelde. Esa perspectiva jur\u00eddica, pol\u00edtica y \u00e9tica es la de la rebeli\u00f3n como derecho y obligaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es cierto: las Farc opt\u00f3 por una v\u00eda pragm\u00e1tica de negociaci\u00f3n, sin que esa realidad social y pol\u00edtica haya comenzado a cambiar positivamente. Es lo dram\u00e1tico, o m\u00e1s bien la tragedia. Finaliz\u00f3 su ejercicio de un derecho, como es la rebeli\u00f3n, aceptando una trama jur\u00eddica institucional y sus r\u00fabricas. No se trataba de la \u201crevoluci\u00f3n por decreto\u201d, por supuesto. Nadie inteligente esperaba eso. Pero s\u00ed que tantas d\u00e9cadas de lucha y de dolor causado en la confrontaci\u00f3n, por ejemplo al desatar el Estado la guerra sucia, hubiesen tenido un m\u00ednimo sentido de refutaci\u00f3n del orden vigente, y no su convalidaci\u00f3n moral, como se hizo; que parte de esas fuerzas acumuladas y encarnadas en diferentes planos y movimientos populares, sus planes de vida, sus mandatos, hubiesen tenido expresi\u00f3n m\u00ednimamente instituyente; que toda esa evidencia cient\u00edfica, objetiva, verificable, respecto de la descomposici\u00f3n del Establecimiento, del poder mafioso, del empobrecimiento, del saqueo, y de c\u00f3mo somos un pa\u00eds miserable y servil, hubiesen tenido sentido exigiendo los rebeldes de las Farc el cumplimiento de unos m\u00ednimos cre\u00edbles y de reformas necesarias o b\u00e1sicas, sin conformarse con pactos vol\u00e1tiles, adem\u00e1s recortados, que s\u00f3lo les garantizan a sus dirigentes ciertas prebendas de participaci\u00f3n pol\u00edtica y raqu\u00edticos proyectos productivos.<\/p>\n<p>Todo esto lo digo sin desconocer que su bandera o discurso es la defensa del cambio social, como est\u00e1 claro lo siguen sosteniendo. De eso no hay duda. Pero ya sin tener medios de coerci\u00f3n, de resistencia, de defensa, y de construcci\u00f3n de otras realidades sociales como insurgencia en una confrontaci\u00f3n que decidieron abandonar; para emplazar a su oponente a cumplimientos deben acudir a la legalidad que \u00e9ste les presta. El r\u00e9gimen, las multinacionales, el gran capital, las elites, los grupos de poder, valoran este proceso de pacificaci\u00f3n de Santos y su inteligencia, por haber sido el logro de una paz barata, que no supone transferencias o cesiones de poder real, culturalmente la instauraci\u00f3n de una paz que he dado en llamar en un art\u00edculo \u201cpaz McDonald\u00b4s, negativa y se\u00f1orial\u201d. Negativa, al decir del noruego Johan Galtung, significa que nos referimos a la terminaci\u00f3n del conflicto, en medio de la violencia estructural, no a la paz basada en la redistribuci\u00f3n de riqueza y de las oportunidades de vida digna. Erich Fromm, Albert Camus y otros humanistas del pasado siglo dieron valor a la paz, pero se\u00f1alando la necesidad de procesos de emancipaci\u00f3n; un humanismo social al que la rebeli\u00f3n alimenta con sus valores, y una rebeli\u00f3n que debe orientarse por el humanismo social que invoca y conlleva l\u00edmites.<\/p>\n<p>La rebeli\u00f3n y su fundamento jur\u00eddico tienen una base inteligible, comprensible por cualquier ser humano sencillo que ve la injusticia y se indigna por lo que mira. Unos act\u00faan porque ejercen un derecho humano; se ven obligados moralmente a ello. Otros nos quedamos contemplando el cuadro. De ah\u00ed que predicar el fin de la rebeli\u00f3n, el ocaso de las guerrillas, sin ver la realidad misma, la persecuci\u00f3n y la opresi\u00f3n, ondear \u00e9xitos como el desarme y la desmovilizaci\u00f3n de las Farc sin hablar de la guerra sucia, y del incremento de la corrupci\u00f3n y el pillaje, es una posici\u00f3n, pero no es humanismo social. Decir que el ELN debe parar su lucha basado en promesas, como si fuera cerrar un libro de Garc\u00eda M\u00e1rquez, que fue lo que dijo a finales de marzo de este 2018 el se\u00f1or Tom Koenigs, enviado especial de Alemania para la paz de Colombia, abogando para que el ELN se desmovilice siguiendo el ejemplo de las Farc, eso es proponer un paso que puede ser suicida. No se refiere \u00e9l al terrorismo de Estado, a la cadena mafiosa que detenta estructuras de poder; no. Se refiere a c\u00f3mo una de las partes debe renunciar, y no a la otra. Afirm\u00f3: \u201cel Eln debe darse el espacio para hacer el cambio a la pol\u00edtica pac\u00edfica\u201d. Cuando lo correcto \u00e9ticamente es otra proposici\u00f3n: el r\u00e9gimen debe dar espacio para hacer el cambio a la pol\u00edtica pac\u00edfica.<\/p>\n<p>Entre los valores de la rebeli\u00f3n est\u00e1 la propia idea de finitud. La guerra no puede durar siempre. No debe prolongarse sin necesidad. Pero no depende de ponerle fecha como a una caja de medicinas. Ser\u00e1 perecedera cuando los objetivos b\u00e1sicos se vayan logrando. Y una de las v\u00edas es la negociada, el di\u00e1logo para concertar cambios. La resistencia a los nazis ten\u00eda que ver con la propia intensidad de la agresi\u00f3n que su maquinaria de ocupaci\u00f3n y barbarie supon\u00eda. Si una acci\u00f3n violenta causal cambia, la respuesta a esa violencia debe cambiar. Si el Establecimiento colombiano tiene voluntad de m\u00ednimos cambios democr\u00e1ticos, la raz\u00f3n de ser de la lucha armada de resistencia o rebelde se diluye. Si el r\u00e9gimen no transforma parte de esa realidad que est\u00e1 en sus manos, fundamenta que los de abajo ejerzan un derecho humano y de los pueblos.<\/p>\n<p>Veo hasta ahora en Quito que el ELN persiste en su fundamento de la rebeli\u00f3n, siendo el ejercicio de un derecho colectivo y personal. Pero no lo ha ejercido nunca ni lo piensa continuar desarrollando de cualquier manera. Hay una pulsi\u00f3n humanista, una pol\u00edtica y una eticidad con la que por lo general act\u00faan sus unidades, que le define al ELN esa necesidad de cumplir unos l\u00edmites, de una autocontenci\u00f3n y disciplina, que corresponden a los requerimientos del derecho internacional humanitario, de acuerdo a su propia juridicidad y compromisos con las clases populares. Y creo no es negarse a lo que sigue insistiendo: que las conversaciones deben construir un pacto de paz transformadora; no renuncia a buscar la salida pol\u00edtica negociada al conflicto.<\/p>\n<p>Antes de cerrar esta respuesta, a modo personal debo subrayar c\u00f3mo por inercia, por el peso de diferentes factores, en Colombia falta fundamentar con coherencia que la rebeli\u00f3n es un derecho, y explicarlo, en las condiciones de guerra irregular popular, de guerrillas, de resistencia. Y c\u00f3mo tendr\u00e1 que ver con las posibilidades de vida y de bienes comunes, de comunidades y territorios, en los pr\u00f3ximos lustros, si no llegamos a un acuerdo nacional de transformaciones b\u00e1sicas. Antes ten\u00edamos los ejemplos de grandes juristas de altura, como Eduardo Uma\u00f1a Luna, Eduardo Uma\u00f1a Mendoza, compa\u00f1ero y maestro a quien hace 20 a\u00f1os asesin\u00f3 el Estado colombiano. Hoy est\u00e1 la voz y obra del padre Javier Giraldo, quien fundamenta y estudia la realidad de la rebeli\u00f3n. Y unos pocos o pocas juristas insobornables, que no han ca\u00eddo en las l\u00f3gicas del silencio, de la compra venta de conciencias que ronda en Ongs y otros espacios. Es preciso en Colombia recobrar la lucidez de la necesidad de que la rebeli\u00f3n sea reconstruida y no vapuleada con las exigencias de la conciencia de lo p\u00fablico y del bienestar general, y que se reconozca la posici\u00f3n del beligerante, del insurgente, del rebelde, como interlocutor v\u00e1lido, sujeto pol\u00edtico en la redefinici\u00f3n de un humanismo social para la defensa de la vida en tiempos en los que nosotras y nosotros tenemos la responsabilidad de preservar sistemas de vida colectiva ante la destrucci\u00f3n planetaria que sobre todo golpea a los m\u00e1s empobrecidos.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> \u00bfQu\u00e9 valoraci\u00f3n general tiene usted como jurista, en funci\u00f3n de su experiencia internacional, de los procesos de negociaci\u00f3n con ambas insurgencias llevados a cabo durante los \u00faltimos 8 a\u00f1os?<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Creo sinceramente que debemos respetar con ah\u00ednco el derecho de las Farc de pasar a ser una guerrilla a ser una formaci\u00f3n pol\u00edtica legal e intentar hacer pol\u00edtica abierta en medio de esta putrefacci\u00f3n del sistema. Ya veremos en unos a\u00f1os su respuesta a los desaf\u00edos conocidos. Si en la balanza hist\u00f3rica, en aplicaci\u00f3n de la justicia especial que pactaron, defendieron el derecho a la rebeli\u00f3n como derecho humano, si lo ayudaron a destruir, si lograron develar las verdades esenciales del terrorismo de Estado y a sus m\u00e1ximos responsables, o si por el contrario se les devolvi\u00f3 como arma pol\u00edtica, teniendo que responder penalmente en estrados judiciales que los dirigentes de las Farc ayudaron a dise\u00f1ar y a los que reconocieron autoridad, concediendo validez a un sistema de justicia, anidado en la podrida institucionalidad dominante.<\/p>\n<p>Es cierto que el DDR (Desarme, Desmovilizaci\u00f3n y Reintegraci\u00f3n), es un \u00e9xito. Esto se celebra. Me imagino los discutir\u00e1n las elites en sus clubes sociales. Seguro brindar\u00e1n por el \u00e9xito de desarmar, desmovilizar y reinsertar a la guerrilla de las Farc, en su momento la m\u00e1s poderosa del continente, sin haber hecho ellos, esas castas, como Establishment, ninguna reforma seria y con proyecci\u00f3n al servicio de los sectores populares, imbuidos muchos millones de personas en la supervivencia, en la escogencia de los canales de la televisi\u00f3n que les distrae, c\u00f3mo estirar los cr\u00e9ditos o conseguir un trabajo para alcanzar lo b\u00e1sico. Ha sido, insisto, una paz barata para el r\u00e9gimen. Y en t\u00e9rminos sociol\u00f3gicos, para el pueblo, un resultado alienante.<\/p>\n<p>Mientras los de arriba hacen negocios en zonas ya liberadas de la amenaza de las Farc, el proceso de paz no le ha impactado cultural o significativamente la vida a la gente empobrecida que est\u00e1 sometida a unas estructuras de violencia por las que votan cada cuatro a\u00f1os en las urnas, sabiendo que se presentan como candidatos muchos ejemplares de verdaderas asociaciones de malhechores. S\u00ed ha dado tranquilidad esa pacificaci\u00f3n relativa a algunas franjas por la disminuci\u00f3n clara de los niveles de violencia, ante todo en el campo, donde en todo caso sigue el statu quo en sus ramificaciones matando l\u00edderes sociales, a decenas, as\u00ed como a ex guerrilleros de las Farc y a familiares de ex insurgentes, pues el r\u00e9gimen contin\u00faa amenazando comunidades y amedrantando a todo aquel que sea sospechoso u ose oponerse a circuitos m\u00e1s extensos o locales atravesados por la l\u00f3gica de la acumulaci\u00f3n de capital, ya sea legal o ilegal, como el narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<p>El ELN propone desde hace m\u00e1s de veinticinco a\u00f1os un proceso de creaci\u00f3n de consensos nacionales desde la participaci\u00f3n abierta, plural, diversa, vinculante, incluyente, resolutiva respecto de las reformas necesarias, las b\u00e1sicas de la ciudadan\u00eda real, o sea las que ata\u00f1en a la democratizaci\u00f3n que pueda defenderse desde el sentido com\u00fan. Recuerdo c\u00f3mo en Alemania hace 20 a\u00f1os, donde estuve participando, el ELN propuso en Maguncia que el pa\u00eds se abriera a una Convenci\u00f3n Nacional. De ah\u00ed su apuesta hoy de Gran Di\u00e1logo Nacional que reconozca y vehicule todos los sectores, a los de abajo, las voces sociales, los territorios, en un anclaje que no es institucional y de sumisi\u00f3n pragm\u00e1tica como lo han sido otros procesos, sino de implementaci\u00f3n o compromisos vivos, activos, verificables, duraderos, con mecanismos de exigibilidad o cumplimiento, ya mismo, no remitidos a un futuro sin garant\u00edas. Es decir, demostrando el r\u00e9gimen que s\u00ed abandona la exclusi\u00f3n y la violencia, o sea que no va a perseguir a quienes se levantan para impulsar mandatos sociales.<\/p>\n<p>Al tiempo el ELN, sin desde\u00f1ar en absoluto, sino dando total valor y actualidad a la perspectiva de los di\u00e1logos para esos consensos, propone la humanizaci\u00f3n del conflicto, la regulaci\u00f3n de las fuerzas contendientes, que se respeten los derechos de la poblaci\u00f3n no combatiente, y est\u00e1 dispuesto a llegar a acuerdos tanto con el adversario como con las comunidades o pueblos en territorios que viven afectaciones por el enfrentamiento armado. Tambi\u00e9n a pactar planes de vida que brinden mejores condiciones y no descompongan m\u00e1s los tejidos sociales.<\/p>\n<p>Este camino constituye un derrotero bien distinto al que sigui\u00f3 las Farc, que no tom\u00f3 muchas veces en cuenta exigencias del derecho humanitario o que accidentalmente se implic\u00f3 por acci\u00f3n de algunos en actividades que tienen luego un coste en la credibilidad pol\u00edtica y \u00e9tica. Que terminan creando una cultura no distinta a la del orden dominante. Esto determina con qu\u00e9 fortalezas o con qu\u00e9 debilidades se llega a un proceso de di\u00e1logos y de negociaci\u00f3n, y por lo tanto con qu\u00e9 expedientes puede ser chantajeado un grupo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Las Farc, hoy como partido, y el ELN, sin dejar de ser insurgencia, tienen futuro en sus respectivos procesos de re-fundaci\u00f3n hist\u00f3rica si logran articularse al torrente de demandas sociales y promoverse con sus identidades y aperturas por la defensa de la vida concreta de grandes mayor\u00edas que para la supervivencia deben movilizarse. Ah\u00ed la negociaci\u00f3n con una, las Farc, que se desmoviliz\u00f3, ense\u00f1ar\u00e1 qu\u00e9 estuvo mal, y de qu\u00e9 debe aprenderse, y servir\u00e1 para entender el intento de salida con la otra, con el ELN, que pide en su propuesta razonable que el Estado cumpla lo que firma, haga honor a la palabra empe\u00f1ada, que sea el que se reinserte por definici\u00f3n en las necesidades de democratizaci\u00f3n y paz transformadora. No tiene que ser siempre que la oposici\u00f3n rebelde ceda ahora y que el r\u00e9gimen prometa que lo har\u00e1 despu\u00e9s. No. La clave est\u00e1 en que sea procesual esa din\u00e1mica de obligaciones, y no formal e ilusoria la obligaci\u00f3n estatal. Que lo que se pacte se cumpla en forma sincr\u00f3nica, con garant\u00edas reales. As\u00ed, si el Estado falla, si el r\u00e9gimen se burla, la otra parte tiene derecho a tomar otra v\u00eda y a tener medios leg\u00edtimos para exhortar a las elites y a sus cuerpos armados a que cumplan. O a desarrollar alternativas.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 la confrontaci\u00f3n no sea la senda de Colombia en el pr\u00f3ximo medio siglo. Ya no hay tiempo para equivocarse. Entre otras razones por exigencias que devienen de la propia destrucci\u00f3n medio ambiental y de nuestra situaci\u00f3n existencial y de capacidad como g\u00e9nero humano para construir un buen vivir como lo formulan los pueblos en lucha, que es no una idea caprichosa sino de resistencia y conservaci\u00f3n colectiva. Por eso no s\u00f3lo debe exigirse la finitud en la dimensi\u00f3n ut\u00f3pica de la rebeli\u00f3n. No. Lo que hay que hacer es instar en\u00e9rgicamente a los de arriba a que cedan en sus estructuras de poder y codicia. Lo dec\u00eda Camilo Torres Restrepo sobre la necesidad de que esos grupos acostumbrados a su inmunidad e impunidad, definan c\u00f3mo van a realizarse los cambios. No puede valer que ellos, los ah\u00edtos que dec\u00eda Camus, a sus anchas no tengan l\u00edmites ni restricci\u00f3n de medios. Y millones de seres sean despojados de condiciones de una vida digna.<\/p>\n<p>* Carlos Alberto Ruiz Socha es Doctor en Derecho, autor de \u201cLa rebeli\u00f3n de los l\u00edmites\u201d y numerosos ensayos, actual asesor jur\u00eddico del ELN en el proceso de conversaciones de paz con el gobierno de Juan Manuel Santos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los objetivos es \u00abdesvertebrar la rebeli\u00f3n no s\u00f3lo materialmente llevando al desarme y la desmovilizaci\u00f3n, sino en la mente y los corazones de los que dejaban de ser insurgentes, que aceptaron renunciar a lo que en t\u00e9rminos penales asumimos como delito pol\u00edtico y su complejidad l\u00f3gica, pues el Estado gan\u00f3 ah\u00ed que se convalidara la criminalizaci\u00f3n de actos propios del alzamiento armado y tachar como cr\u00edmenes amplias conexidades&#8230;\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,25679825],"class_list":["post-4525","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","tag-america-latina","tag-final-abierto","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-1aZ","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4525","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4525"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4525\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4526,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4525\/revisions\/4526"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}