{"id":4515,"date":"2018-05-13T06:35:08","date_gmt":"2018-05-13T09:35:08","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4515"},"modified":"2018-05-13T06:35:10","modified_gmt":"2018-05-13T09:35:10","slug":"america-latina-la-esclavitud-del-trabajo-infantil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4515","title":{"rendered":"Am\u00e9rica Latina &#8211; La esclavitud del trabajo infantil"},"content":{"rendered":"<h3><strong>La esclavitud infantil se resiste a morir <\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Fabiana Frayssinet, desde R\u00edo de Janeiro<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Inter Press Service (IPS), 10-5-2018 , <\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.ipsnoticias.net\/\">www.ipsnoticias.net\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>El trabajo infantil se ha reducido en forma sustancial en Am\u00e9rica Latina, pero todav\u00eda 5,7 millones de ni\u00f1as y ni\u00f1os laboran antes de haber cumplido la edad m\u00ednima legal y en alto porcentaje en condiciones precarias, de alto riesgo o no remuneradas, que constituyen nuevas formas de trabajo esclavo.<\/p>\n<p>La Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT) sit\u00faa en esa cifra a la poblaci\u00f3n infantil que trabaja antes de la edad de admisi\u00f3n de empleo o que realiza trabajos que deben prohibirse, seg\u00fan el Convenio 182 sobre las peores formas de trabajo infantil, en vigor desde 2000.<\/p>\n<p>La gran mayor\u00eda labora en la agricultura, pero tambi\u00e9n en sectores de alto riesgo como la miner\u00eda, los basureros, el trabajo dom\u00e9stico, la coheter\u00eda y la pesca.<\/p>\n<p>\u201cTrabajan en espacios verdaderamente inhumanos y calurosos. No se les otorga ni las m\u00e1s m\u00ednimas medidas de seguridad como un tapabocas para que no inhalen pelusa de los pantalones de mezclilla o guantes para descoser piezas, lo que les lastima los dedos. El trabajo repetitivo de corte de piezas con grandes tijeras les hiere sus manos. Est\u00e1n m\u00e1s en riesgo porque trabajan como o m\u00e1s que un adulto y ganan menos\u201d: Joaqu\u00edn Cortez.<\/p>\n<p>Tres pa\u00edses, Brasil, M\u00e9xico y Paraguay ejemplifican ese trabajo infantil en la regi\u00f3n, que incluye formas de neoesclavitud.<\/p>\n<p>En Paraguay, con 7,2 millones de habitantes, la figura del \u201ccriadazgo\u201d se remonta a la \u00e9poca de la colonia y persiste pese a leyes que proh\u00edben el trabajo infantil, explic\u00f3 a IPS la abogada Cecilia Gadea.<\/p>\n<p>\u201cFamilias muy pobres, generalmente de zonas rurales, se ven obligadas a entregar a sus hijos menores de edad a parientes o a familias de mejor posici\u00f3n econ\u00f3mica para que se encarguen de su crianza, educaci\u00f3n y alimentaci\u00f3n\u201d, lo que en el pa\u00eds se conoce como criadazgo, explic\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cPero no de manera gratuita o por solidaridad sino a cambio que los ni\u00f1os realicen trabajos dom\u00e9sticos\u201d, detall\u00f3 Gadea, que investiga el tema para su tesis de maestr\u00eda en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).<\/p>\n<p>En Paraguay, el pa\u00eds sudamericano con mayor pobreza y uno de los 10 m\u00e1s desiguales del mundo, unos 47.000 ni\u00f1os (2,5 por ciento de su poblaci\u00f3n infantil) se encuentran en situaci\u00f3n de criadazgo, seg\u00fan la no gubernamental Global Infancia, de las que 81,6 por ciento son ni\u00f1as o adolescentes mujeres.<\/p>\n<p>\u201cNo se quiere aceptar, pero es una de las peores formas de trabajo No es una acci\u00f3n solidaria como pretenden presentarla: es una forma de trabajo y de explotaci\u00f3n infantil. Tambi\u00e9n configura una especie de esclavitud debido a que los ni\u00f1os y ni\u00f1as son sometidos a la realizaci\u00f3n de tareas forzosas no acordes a su edad, son castigados, muchos no pueden salir de sus casas\u201d, opin\u00f3 Gadea.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la investigadora, los llamados \u201ccriaditos\u201d, con edades entre 5 y 15 a\u00f1os, son en su mayor\u00eda \u201csometidos a trabajos forzosos, tareas dom\u00e9sticas por muchas horas y sin descanso, son maltratados, abusados, castigados y explotados, no pueden ir a la escuela, viven en precarias condiciones, no son alimentados adecuadamente, no reciben asistencia m\u00e9dica, no pueden jugar y otra serie de limitaciones\u201d.<\/p>\n<p>Otro grupo minoritario\u00a0 \u201cno son abusados ni expuestos a peligros, van a la escuela, juegan, est\u00e1n bien cuidados, reciben todas las atenciones y dentro de todo llevan una buena vida\u201d, puntualiz\u00f3.<\/p>\n<p>El criadazgo tiene su origen en los trabajos \u201cforzosos y peligrosos\u201d a los que somet\u00edan los colonizadores espa\u00f1oles a mujeres y ni\u00f1os ind\u00edgenas, explic\u00f3 Gadea.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de dos guerras, una en la segunda mitad del siglo XIX y otra en la primera mitad del siglo XX, Paraguay qued\u00f3 devastado, diezmado en su poblaci\u00f3n masculina y en manos de mujeres, ni\u00f1os y ancianos, quienes debieron asumir la reconstrucci\u00f3n del pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u201cLa pobreza generalizada oblig\u00f3 a las madres a entregar a sus hijos a familias con mejores ingresos, para que\u00a0 se ocupen de la crianza, educaci\u00f3n y\u00a0 alimentaci\u00f3n de sus hijos e hijas menores; ellas mientras tanto trabajaban para sobrevivir y sacar adelante a un pa\u00eds que hab\u00eda quedado en ruinas\u201d, record\u00f3.<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica contin\u00faa seg\u00fan Gadea por la desigualdad, la pobreza. Las familias numerosas sin recursos \u201cencuentran como \u00fanica soluci\u00f3n entregar a uno o varios de sus hijos para que les brinden mejores condiciones de vida\u201d.<\/p>\n<p>Del otro lado \u201chay personas que necesitan de criados para sus tareas dom\u00e9sticas porque implican mano de obra barata, ya que solo deben darles un poco de comida y un lugar donde dormir\u201d, analiz\u00f3.<\/p>\n<p>Las campa\u00f1as para revertir esa modalidad arraigada en la sociedad paraguaya enfrenta la resistencia de muchos sectores, inclusive dentro del Congreso Nacional legislativo.<\/p>\n<p>Es una \u201cpr\u00e1ctica oculta e invisible de la cual casi no se habla. Muchos la defienden porque la consideran una ayuda, una obra de solidaridad, una manera de sobrevivencia de los ni\u00f1os que viven en la pobreza extrema\u201d, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<h3><strong>El caso de M\u00e9xico<\/strong><\/h3>\n<p>M\u00e9xico es otro de los pa\u00edses latinoamericanos que m\u00e1s padece la explotaci\u00f3n laboral infantil, en sectores como la agricultura y tambi\u00e9n en las empresas de maquila,\u00a0 que manufacturan materia prima extranjera para su reexportaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, con 122 millones de habitantes, hay m\u00e1s de 2,5 millones de ni\u00f1os trabajadores, 8,4 por ciento de la poblaci\u00f3n infantil. El problema se concentra en los estados de Colima, Guerrero y Puebla, explica Joaqu\u00edn Cortez, autor de la investigaci\u00f3n \u201cEsclavitud moderna de la infancia: los casos de explotaci\u00f3n laboral infantil en las maquiladoras\u201d.<\/p>\n<p>Cortez investig\u00f3 en particular las maquilas textiles del central estado de Puebla.<\/p>\n<p>All\u00ed los ni\u00f1os \u201cse encuentran en condiciones extremamente precarias, adem\u00e1s de trabajar semanalmente por m\u00e1s de 48 horas, percibiendo salarios de entre 29 a 40 d\u00f3lares por semana. Para soportar las cargas laborales muchas veces inhalan drogas como marihuana o crack\u201d, relat\u00f3 a IPS el investigador de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM).<\/p>\n<p>En algunas maquilas \u201cse han utilizado estrategias para evadir responsabilidades. Como el caso de los ni\u00f1os y ni\u00f1as trabajadoras que ante inspecciones laborales, esconden en los ba\u00f1os entre los bultos de los pantalones de mezclilla\u201d, dijo Cortez.<\/p>\n<p>\u201cTrabajan en espacios verdaderamente inhumanos y calurosos. No se les otorga ni las m\u00e1s m\u00ednimas medidas de seguridad como un tapabocas para que no inhalen pelusa de los pantalones de mezclilla o guantes para descoser piezas, lo que les lastima los dedos. El trabajo repetitivo de corte de piezas con grandes tijeras les hiere sus manos\u201d, describi\u00f3.<\/p>\n<p>En definitiva, Cortez constat\u00f3 que \u201cest\u00e1n m\u00e1s en riesgo porque trabajan como o m\u00e1s que un adulto y ganan menos\u201d.<\/p>\n<p>En ocasiones estos ni\u00f1os \u201cson agredidos verbalmente por no apurarse a sacar la producci\u00f3n que el encargado de las maquiladoras necesita. Las ni\u00f1as adem\u00e1s suelen ser acosadas sexualmente por sus compa\u00f1eros de trabajo\u201d, agreg\u00f3.<\/p>\n<p>Cortez atribuye las causas de este trabajo infantil \u201cadem\u00e1s de ser mano de obra barata para los due\u00f1os de las peque\u00f1as y grandes maquiladoras\u201d, a la desigualdad y pobreza y a la escasa organizaci\u00f3n social, pese a los intentos de resistencia.<\/p>\n<h3><strong>Situaci\u00f3n en Brasil<\/strong><\/h3>\n<p>En Brasil, un estudio del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE), divulgado en 2017, revel\u00f3 que de 1,8 millones de menores de edad entre 5 y 17 a\u00f1os que trabajan, 54,4 por ciento lo hace de manera ilegal.<\/p>\n<p>En este pa\u00eds sudamericano de 208 millones de personas, la legislaci\u00f3n admite el trabajo desde los 14 a\u00f1os pero como aprendiz y entre los 16 y 18 a\u00f1os, exceptuando labores nocturnas, peligrosas o insalubres.<\/p>\n<p>Una de las autoras del informe, la economista Fl\u00e1via Vinhaes aclar\u00f3 a IPS que aunque no siempre el trabajo infantil ocurre en condiciones de esclavitud o an\u00e1logas. \u201cEl trabajo a ser abolido bajo cualquier condici\u00f3n es aquel entre 5 y 13 a\u00f1os, siempre caracterizado como trabajo infantil\u201d.<\/p>\n<p>Entre los ocupados en esa edad, 74 por ciento no recib\u00eda remuneraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otro indicador revel\u00f3 que 73 por ciento de esos ni\u00f1os laboraban como \u201ctrabajador auxiliar\u201d, ayudando a un familiar en su actividad productiva.<\/p>\n<p>\u201cTanto las tareas dom\u00e9sticas como el cuidado de personas componen una definici\u00f3n amplia de trabajo infantil que pueden estar en conflicto con la educaci\u00f3n formal as\u00ed como ejecutadas en horarios prolongados o sobre condiciones peligrosas\u201d, sostuvo Vinhaes.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n mostr\u00f3 que 47,6 por ciento de los trabajadores entre 5 a 13 a\u00f1os est\u00e1 en el sector agr\u00edcola, por una arraigada costumbre.<\/p>\n<p>All\u00ed \u201cse apunta que en la agricultura tradicional, ni\u00f1os y adolescentes realizan trabajo bajo supervisi\u00f3n de sus padres como parte integrante del proceso de socializaci\u00f3n, o sea como un medio de transmitir de padres a hijos t\u00e9cnicas tradicionalmente adquiridas\u201d, record\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cEsa situaci\u00f3n no debe ser confundida con la de los ni\u00f1os que son obligados a trabajar regularmente o durante jornadas continuadas a cambio de alguna remuneraci\u00f3n o apenas para ayudar a sus familias, con consecuentes prejuicios para su desarrollo educativo y social\u201d, destac\u00f3. \u201cExiste una l\u00ednea tenue entre ayudar y trabajar de manera que sea cultural y educativa\u201d, concluy\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Paraguay,  los llamados \u201ccriaditos\u201d, con edades entre 5 y 15 a\u00f1os, son en su mayor\u00eda \u201csometidos a trabajos forzosos, tareas dom\u00e9sticas por muchas horas y sin descanso, son maltratados, abusados, castigados y explotados, no pueden ir a la escuela, viven en precarias condiciones, no son alimentados adecuadamente, no reciben asistencia m\u00e9dica, no pueden jugar y otra serie de 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