{"id":4471,"date":"2018-05-04T16:17:34","date_gmt":"2018-05-04T19:17:34","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4471"},"modified":"2018-05-04T16:17:35","modified_gmt":"2018-05-04T19:17:35","slug":"cuba-debates-el-dia-despues-de-los-castro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4471","title":{"rendered":"Cuba\/Debates &#8211; El d\u00eda despu\u00e9s de los Castro"},"content":{"rendered":"<h3><strong>\u00bfCuba cambia? <\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El Estado fundado por Fidel Castro sobrevive a todo: a cat\u00e1strofes naturales, a vaivenes econ\u00f3micos globales, a la intermitente hostilidad yankee. La \u00fanica amenaza que podr\u00eda hacerlo implosionar, analiza el cubano Juan Orlando P\u00e9rez, es el mismo Estado, que a\u00fan se sostiene bajo la leyenda vanidosa de su l\u00edder. Frente la retirada de Ra\u00fal Castro del poder, las especulaciones no quedan aisladas. El autor imagina un duelo en el Partido entre los que siguen defendiendo la revoluci\u00f3n y los que sacan cuentas para quedarse con medio Varadero.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Juan Orlando P\u00e9rez *<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Revista Anfibia, abril de 2018, <\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/\">http:\/\/www.revistaanfibia.com\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Ni Donald Trump ni los cuentapropistas. Ni la crisis venezolana ni las Damas de Blanco. Ni la OEA ni El Sexto. Ni tres millones de exiliados ni la Muestra (de cine) Joven. Ni el precio mundial del petr\u00f3leo ni los centristas. Ni On Cuba ni El Estornudo.<\/p>\n<p>El gobierno cubano parece, llegado este punto, invencible, inexpugnable, como si fuera a durar los mil a\u00f1os que Hitler anhelaba que durara el Tercer Reich.<\/p>\n<p>Podr\u00eda llegar a la isla una tormenta diez veces m\u00e1s feroz que Irma, podr\u00eda subir por la calle San L\u00e1zaro desde el Prado hasta la universidad, echar abajo toda Centro Habana, y que solo quedara en pie, con el mar a la altura del piso cinco, el hospital Ameijeiras, que el gobierno se las ingeniar\u00eda para sobrevivir semejante cat\u00e1strofe, recoger a los muertos y mantener a raya a los descontentos, y hasta se vanagloriar\u00eda en Granma de su eficient\u00edsima administraci\u00f3n de la tragedia, de su propia nobleza y munificencia.<\/p>\n<p>Podr\u00eda repetirse 1929, otro Martes Negro, una ca\u00edda de la bolsa en Wall Street tan honda que cada mill\u00f3n de d\u00f3lares en los bancos del mundo valga de repente cincuenta centavos, y se vac\u00eden estruendosamente los hoteles de La Habana, Varadero y Cayo Como Se Llame, ni turistas canadienses, ni ingleses, ni siquiera cubanetes de Miami.<\/p>\n<p>Caer\u00edan la mayor\u00eda de los gobiernos de Europa y Am\u00e9rica Latina, pero no el de Cuba, que se ufanar\u00eda en Granma y en Cubadebate de haber pronosticado correctamente la crisis general del capitalismo, y anunciar\u00eda la libre circulaci\u00f3n del rublo y el renminbi en la isla, media papa costar\u00eda cinco rublos, y Granma mismo, cincuenta kopeks o cinco yuanes.<\/p>\n<p>Podr\u00eda ser sucedido Trump por un Frankenstein hecho con partes de George Wallace, Joseph McCarthy, Barry Goldwater, Richard Nixon, Ronald Reagan y Dick Cheney, que amenace con aniquilar al gobierno cubano, ocupar la isla y convertirla, toda ella, no ya en un estado de la Uni\u00f3n, o siquiera un segundo Puerto Rico, sino en un territorio especial controlado por la alcald\u00eda de Cayo Hueso.<\/p>\n<p>A menos que el gobierno cubano haya vaciado diez c\u00e1psulas de \u00e9bola en el Mississippi, o haya regado Novichok en la fiesta de A\u00f1o Nuevo en Times Square o en las celebraciones del 4 de julio en Filadelfia, o haya hecho algo igual de est\u00fapido, haya dejado que ISIS creara un campo de entrenamiento en la Isla de la Juventud, o que Corea del Norte lanzara un ataque s\u00f3nico contra los diplom\u00e1ticos norteamericanos en La Habana (oh!\u2026), es dif\u00edcil imaginar que incluso el m\u00e1s belicoso presidente norteamericano, teniendo que resolver tantos otros m\u00e1s graves asuntos, quiera lanzarse a conquistar Pinar del R\u00edo y Las Tunas, a plantar su bandera no en Pyongyang o Teher\u00e1n, sino en los mogotes de Vi\u00f1ales y en la casa de Kiki y Marina.<\/p>\n<p>Podr\u00edan volver el hambre y los apagones de 1993, que el gobierno cubano, habiendo aprendido entonces una muy \u00fatil lecci\u00f3n sobre su pueblo, sobre su car\u00e1cter y valor, sobre lo que quieren y lo que est\u00e1n dispuestos a pagar por su libertad, no esperar\u00eda que doscientos malencarados salieran a la calle a protestar para usar el m\u00e1s efectivo recurso en su amplia colecci\u00f3n de trucos pol\u00edticos, abrir las puertas del pa\u00eds, el que se quiera ir, que se vaya. Eso nunca les ha fallado. Inmigraci\u00f3n expedir\u00eda pasaportes express, a diez pesos, cubanos. En veinticuatro horas, la gente podr\u00eda ir de Cienfuegos o Mor\u00f3n a Novosibirsk, y veinte a\u00f1os despu\u00e9s, en la capital de Siberia se podr\u00edan comer pastelitos de guayaba y de coco tan buenos como los de Miami.<\/p>\n<p>Ni el hambre, ni el m\u00e1s hostil y brutal presidente norteamericano, ni los vaivenes de la econom\u00eda mundial, ni las cat\u00e1strofes naturales, ni la oposici\u00f3n interna, ni el exilio, ni el nuevo periodismo independiente cubano amenazan seriamente, ahora mismo, la continuidad del Estado fundado por Fidel Castro. Solo queda un \u00faltimo factor de cambio, peligros\u00edsimo, que el gobierno cubano no puede controlar tan h\u00e1bilmente como controla y anula todos los dem\u00e1s, \u00e9l mismo.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>Habi\u00e9ndole robado todo al pa\u00eds, su libertad, su orgullo, su historia, el grupo que gobierna Cuba le quit\u00f3 tambi\u00e9n la habilidad para deshacerse de \u00e9l. Desarticulada por un meticuloso, refinado aparato de vigilancia y represi\u00f3n, horadada f\u00edsica, emocional e intelectualmente por sesenta a\u00f1os de copiosa emigraci\u00f3n, exhausta, c\u00ednica, desinformada, ineducada, sin l\u00edderes y sin ilusiones, la sociedad cubana no ha vuelto, seriamente, a plantarle cara al Estado desde el 5 de agosto de 1994, cuando los rufianes de Centro Habana, oyendo que ven\u00eda el Comandante a parar la revuelta, dejaron caer las piedras que ten\u00edan en las manos y comenzaron a gritar estent\u00f3reos vivafideles.<\/p>\n<p>El \u00fanico actor pol\u00edtico que queda en la isla con capacidad de cambiar al pa\u00eds es el propio Estado, o m\u00e1s exactamente, las personas que se hacen pasar por \u00e9l. Esta semana, hubo cambio en la Jefatura del Estado, y alguien distinto a Ra\u00fal Castro fue proclamado presidente. Nadie espera que cambie nada, y nada cambiar\u00e1, no inmediatamente, porque Ra\u00fal, mientras viva y pueda mandar, ser\u00e1 todav\u00eda quien mande. Pero su retiro aparente, y su muerte, eventualmente, junto con la de los \u00faltimos guerrilleros de la Sierra Maestra, acelera un proceso que comenz\u00f3 cuando Fidel cay\u00f3 enfermo en 2006, la degradaci\u00f3n y fragmentaci\u00f3n de la autoridad pol\u00edtica e intelectual de los l\u00edderes de la revoluci\u00f3n de 1959, y su inevitable disoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si a algo hay que atribuir la sorprendente duraci\u00f3n de este gobierno cubano es a la feroz concentraci\u00f3n de la autoridad del Estado en la figura de Fidel, que us\u00f3 esa autoridad como si hubiera sido, no Stalin, Luis XIV, un rey escogido por Dios, un hombre hecho con luz de sol.<\/p>\n<p>No fue Fidel un simple, vulgar tirano, y creer que lo era, fue frecuentemente el primer error que cometieron sus enemigos. La fuente de su autoridad no era el Politbur\u00f3 sovi\u00e9tico, ni los generales de las FAR, ni la Seguridad del Estado, aunque todos ellos contribuyeran decisivamente a protegerla, ni siquiera la honesta devoci\u00f3n que la mayor\u00eda de su pueblo tuvo por \u00e9l durante muchos a\u00f1os, sino \u00e9l mismo, su leyenda, y su rebosante vanidad y sentido de superioridad sobre los dem\u00e1s, un defecto moral que frecuentemente fue llamado, imb\u00e9cilmente, \u201ccarisma\u201d y, a\u00fan peor, \u201cgenio\u201d.<\/p>\n<p>Ra\u00fal, de quien podr\u00eda decirse lo que Churchill dijo de Attlee, que es un hombre modesto con muchas razones para serlo, fue incorporado, pol\u00edtica y simb\u00f3licamente, a la figura y el legado de Fidel, hasta el punto de perder su propia personalidad hist\u00f3rica, y en los doce a\u00f1os que han pasado desde que sucedi\u00f3 a su hermano, ha gobernado Cuba como si su etapa no fuera m\u00e1s que un largo ep\u00edlogo de la anterior. Ha hecho mucho, pero nada, salvo negociar aquel breve armisticio con Obama, ha sido esencial, casi todo correcciones de los excesos y abusos de Fidel, y ha cometido bastantes abusos propios.<\/p>\n<p>Con Ra\u00fal, cuando no pueda seguir dando \u00f3rdenes, o muera, se extinguir\u00e1 definitivamente el poder que Fidel acumul\u00f3 y ejerci\u00f3 impunemente, que no es un t\u00edtulo, ni tres, no es transferible, no lo puede pasar la Asamblea Nacional de Ra\u00fal a nadie, ni siquiera a otro Castro, lo que deber\u00eda proporcionar a todos los cubanos una suerte de consuelo.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n de la fuente original de poder y legitimidad del Estado cubano podr\u00eda ser, al final, lo que haga que la isla se ponga de nuevo en movimiento. Necesariamente, la autoridad del Estado deber\u00e1 ser reconstruida, nuevas fuentes de poder emerger\u00e1n, Cuba no se convertir\u00e1 en Libia, o en Somalia, donde el Estado desapareci\u00f3 junto con los tiranos que hab\u00edan gobernado esos pa\u00edses con omnipotencia.<\/p>\n<p>Cuando se queden solos, no esta semana, no el a\u00f1o que viene, despu\u00e9s, los nuevos gobernantes cubanos tendr\u00e1n que hacer algo que nunca han hecho jam\u00e1s, pol\u00edtica. Se sabe muy poco de ellos, de estos mustios diazcaneles, de lo que saben, de lo que piensan realmente, de su car\u00e1cter, de sus gustos, de sus ambiciones, adem\u00e1s de la muy obvia de sobrevivir.<\/p>\n<p>Sin Ra\u00fal para mediar y decidir, qui\u00e9n sabe c\u00f3mo se las arreglar\u00e1n para acordar qu\u00e9 hacer cuando no tengan consenso para una cosa u otra. Es imposible pronosticar c\u00f3mo reaccionar\u00edan ante acontecimientos internacionales que podr\u00edan golpear a Cuba cruelmente, la ca\u00edda del tenebroso post-chavismo en Venezuela, el agravamiento de esta incipiente, segunda Guerra Fr\u00eda entre Rusia y Estados Unidos, otra crisis financiera global. Nadie podr\u00eda decir si, en caso de otro maleconazo, Miguel D\u00edaz-Canel se plantar\u00eda en el Prado a ver qui\u00e9n se atreve a tirarle una piedra, como hizo brillantemente Fidel, o sacar\u00eda los tanques a las calles, tendr\u00eda su Tiananm\u00e9n.<\/p>\n<p>Algunos observadores creen que en esa fila de blancas guayaberas que rodea a Ra\u00fal Castro hay un Gorbachov, o un Adolfo Su\u00e1rez, un reformista disfrazado de talib\u00e1n que, cuando tenga la oportunidad, saldr\u00e1 del closet y se declarar\u00e1 dem\u00f3crata. Qui\u00e9n sabe, a lo mejor en el futuro el aeropuerto de Santa Clara llevar\u00e1 el nombre de D\u00edaz-Canel, como el de Barajas lleva ahora el de quien fue gobernador de Segovia y Secretario General del Movimiento Nacional durante las postrimer\u00edas del franquismo.<\/p>\n<p>Ser\u00eda una sorpresa, porque si hay algo notable en esa generaci\u00f3n de bur\u00f3cratas del Partido y jefes militares a la que Ra\u00fal aparentemente est\u00e1 abriendo el paso, es su robusta, descarada mediocridad, no hay ninguna indicaci\u00f3n de que ninguno de ellos tenga ya no conocimientos b\u00e1sicos sobre el mundo y su propio pa\u00eds, sino al menos m\u00ednima curiosidad intelectual, y la rara habilidad de pensar lo que nadie ha pensado antes.<\/p>\n<p>Mientras lo vieron necesario, Su\u00e1rez y Gorbachov pretendieron, el uno, ser tan franquista como Franco, y el otro, la reencarnaci\u00f3n de Lenin, pero nadie nunca crey\u00f3 que eran ignorantes o idiotas, que es la impresi\u00f3n que los sucesores de Ra\u00fal provocan en los que los oyen hablar. Quiz\u00e1s, en privado, cuando est\u00e1n seguros de que nadie los oye, salvo sus amigos m\u00e1s leales, estos gazn\u00e1piros se convierten de repente en una combinaci\u00f3n sacr\u00edlega de Oscar Wilde y Groucho Marx, ingeniosos y cortantes, disertan brillantemente sobre cualquier tema que cruce su imaginaci\u00f3n, hablan de literatura y m\u00fasica cl\u00e1sica y The Shape of Water y Kendrick Lamar, admiten que la alharaca sobre \u201cesa pel\u00edcula y Mart\u00ed\u201d fue una equivocaci\u00f3n, discuten sobre lo que quisieran hacer para transformar la agricultura cubana o reformar los tribunales o insuflarle un poco de vida y del idioma espa\u00f1ol a Granma, especulan sobre lo que har\u00edan en Siria si fueran Trump, y lo que har\u00edan si fueran Putin. Francamente, \u00bfalguien cree que esto es siquiera posible? Algunos de ellos no podr\u00edan encontrar Siria en un mapa.<\/p>\n<p>No importa cu\u00e1n ignorantes sean los sucesores de Ra\u00fal, o bien, s\u00ed importa, por el da\u00f1o que su ignorancia y crueldad causar\u00e1n al pa\u00eds, por todos los innecesarios sufrimientos que los cubanos padecer\u00e1n mientras aparece una salida a este atolladero, pero m\u00e1s importa el hecho de que posean una com\u00fan caracter\u00edstica pol\u00edtica, su peque\u00f1ez.<\/p>\n<p>Esos pigmeos terminar\u00e1n peleando entre s\u00ed, tratando cada uno de escapar con un pedazo del decr\u00e9pito edificio del Estado castrista antes de que se derrumbe. Algunos querr\u00e1n apoderarse de los restos del ideario original de la revoluci\u00f3n y de esos retratos de cart\u00f3n de Marx, Engels y Lenin que adornaban los congresos del Partido, y ya no, pero deben estar guardados en alguna parte, mientras que otros preferir\u00e1n quedarse con ETECSA o con medio Varadero.<\/p>\n<p>Los dividir\u00e1n todos los grandes temas eternamente pospuestos por Ra\u00fal, desde la reforma del Estado hasta el matrimonio gay, y lo primero que los podr\u00eda dividir, y permanentemente, ser\u00eda c\u00f3mo responder a una m\u00e1s animada actividad opositora en el pa\u00eds tras la muerte o incapacidad de Ra\u00fal, con di\u00e1logo, con indiferencia o a golpes. En ausencia de un l\u00edder indiscutible, que todos acaten, de un prop\u00f3sito com\u00fan, y de un sistema ideol\u00f3gico coherente, tres cosas de las que estos nuevos gobernantes carecer\u00e1n, se formar\u00e1n previsiblemente clanes y fracciones que encontrar\u00e1n crecientemente dif\u00edcil convivir, no se diga colaborar.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>No ser\u00eda nada extraordinario, lo inusual es que no haya pasado antes. Los politbur\u00f3s comunistas en Europa del Este y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica fueron nidos de v\u00edboras, Erich Honecker forz\u00f3 el retiro de Walter Ulbricht en Alemania Oriental, Nicolae Ceau\u015fescu pele\u00f3 con Gheorghe Ap\u00f3stol por el poder en Ruman\u00eda, Antonin Novotn\u00fd fue desplazado por Alexander Dub\u010dek en Checoslovaquia, y, por supuesto, el Kremlin fue durante d\u00e9cadas un matadero.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s dentro de tres o cuatro a\u00f1os El Estornudo est\u00e9 comentando c\u00f3mo un nuevo bloque de reformistas en el Consejo de Estado orquest\u00f3 la destituci\u00f3n de D\u00edaz-Canel, visto como el t\u00edtere de una facci\u00f3n neocastrista, un l\u00edder ap\u00e1tico, ineficiente y ampliamente despreciado, mientras en la Asamblea Nacional ocurren cosas nunca vistas, votaciones no un\u00e1nimes, fragmentaci\u00f3n, aparici\u00f3n de bancadas rivales, discursos mencionando la palabra \u201cdemocracia\u201d no para referirse a la de tipo \u201csocialista\u201d, y un diputado sugiriendo que el art\u00edculo 5, cap\u00edtulo 1 de la Constituci\u00f3n, el que establece la supremac\u00eda del Partido Comunista, debe ser anulado, y recibiendo a la vez abucheos y aplausos.<\/p>\n<p>Cuando se llegue a ese punto, todo podr\u00eda pasar.<\/p>\n<p>No ser\u00eda necesario que un hurac\u00e1n como Irma llegara a La Habana para derribar a esos capitostes. Cualquier vientecito podr\u00eda hacerlo. O un pu\u00f1ado de rufianes de Centro Habana.<\/p>\n<p>* Periodista cubano. Estudi\u00f3 y ense\u00f1\u00f3 periodismo en la Universidad de La Habana. Crey\u00f3 \u00e9l mismo ser periodista en Cuba durante varios a\u00f1os hasta que le hicieron ver su error. Fue a parar a Londres, en vez de al fondo del mar. Tiene un t\u00edtulo de doctor por la Universidad de Westminster, que no encuentra en ninguna parte, si alguien lo encuentra que le avise. Tiene, y eso s\u00ed lo puede probar, un pasaporte brit\u00e1nico, aunque no el acento ni las buenas maneras. La Universidad de Roehampton ha pagado puntualmente su salario por casi una d\u00e9cada. Sus alumnos ahora se llaman Sarah, Jack, Ingrid y Mohammed, no Jorge Luis, Yohandy y Liset, como antes, pero salvo ese detalle, son iguales, la inocencia, la galante generosidad y la mala ortograf\u00eda de los j\u00f3venes son universales. Ahora solo escribe a rega\u00f1adientes, a empujones, como en esta columna. La ca\u00edda del t\u00edtulo es la suya, no le ha llegado noticia de que haya ca\u00eddo o vaya pronto a caer nada m\u00e1s. Esta nota fue publicada originalmente en la revista cubana El Estornudo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Estado fundado por Fidel Castro sobrevive a todo: a cat\u00e1strofes naturales, a vaivenes econ\u00f3micos globales, a la intermitente hostilidad yankee. La \u00fanica amenaza que podr\u00eda hacerlo implosionar, analiza el cubano Juan Orlando P\u00e9rez, es el mismo Estado, que a\u00fan se sostiene bajo la leyenda vanidosa de su l\u00edder. Frente la retirada de Ra\u00fal Castro del poder, las especulaciones no quedan aisladas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[16719],"tags":[17212,91931976],"class_list":["post-4471","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-cuba","tag-america-latina","tag-revista-anfibia","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-1a7","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4471"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4471\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4472,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4471\/revisions\/4472"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}