{"id":4461,"date":"2018-05-02T16:45:31","date_gmt":"2018-05-02T19:45:31","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4461"},"modified":"2018-05-02T16:45:31","modified_gmt":"2018-05-02T19:45:31","slug":"uruguay-la-comunidad-de-la-calle-pobreza-feroz-en-camas-de-carton","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4461","title":{"rendered":"Uruguay &#8211; La comunidad de la calle: pobreza feroz en camas de cart\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h3><strong>La realidad de personas en situaci\u00f3n de calle demanda nuevas soluciones<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>\u00a0<\/strong><strong>Camas de cart\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Seg\u00fan cifras del Ministerio de Desarrollo Social, 1.651 personas viven en situaci\u00f3n de calle, pero hay estimaciones extraoficiales que afirman que este n\u00famero creci\u00f3. Ese dato parece estar confirmado por la carta que el intendente de Montevideo le envi\u00f3 al presidente de la Rep\u00fablica expresando su preocupaci\u00f3n. Las autoridades eval\u00faan nuevas medidas para frenar el aumento de la indigencia, que en la mayor\u00eda de los casos es consecuencia de largos procesos de institucionalizaci\u00f3n, ruptura de v\u00ednculos y consumo de sustancias.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Karen Parentelli<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Brecha, 20-4-2018, <\/strong><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">https:\/\/brecha.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Un vecino del barrio Cord\u00f3n se asoma por la ventana de su apartamento que da a la calle y ve a un grupo de indigentes que por la noche tienen como hogar la puerta de entrada del edificio que est\u00e1 frente su casa. Durante el invierno pasado varias personas durmieron en el portal de ese edificio de la calle Jos\u00e9 Arismendi. Los vecinos denunciaron m\u00e1s de una vez la situaci\u00f3n, pero como en muchos otros casos, las personas se retiraban del lugar cuando eran intimadas por las autoridades y a los pocos d\u00edas volv\u00edan al porche, que finalmente fue enrejado.<\/p>\n<p>No se puede afirmar que la cantidad de personas en situaci\u00f3n de calle aument\u00f3 con respecto a a\u00f1os anteriores, pero s\u00ed creci\u00f3 el n\u00famero de denuncias que recibe la Intendencia de Montevideo (IM) de ciudadanos que afirman que hay gente durmiendo en su cuadra. As\u00ed lo explic\u00f3 a Brecha la directora de Desarrollo Social de la IM, Fabiana Goyeneche, quien manifest\u00f3 que en la Intendencia est\u00e1n \u201cpreocupados\u201d porque \u201csi bien no tenemos datos, lo que s\u00ed podemos decir es que estamos recibiendo m\u00e1s denuncias de los vecinos y vecinas, y que, como m\u00ednimo, la realidad se mantiene\u201d. El Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (Cecoed) es el organismo de la comuna encargado de recibir las denuncias. Sus integrantes se trasladan al lugar, hablan con las personas para que se vayan, y retiran las pertenencias que la gente utiliza para dormir (muebles, cartones, colchones). El Cecoed trabaja de forma articulada con el Ministerio del Interior y tambi\u00e9n con el Ministerio de Desarrollo Social (Mides).<\/p>\n<p>Una vez que se recibe una denuncia \u201cse delimita la situaci\u00f3n para determinar si hay adultos, ni\u00f1os o mujeres embarazadas. Tambi\u00e9n tenemos que ahondar para saber si en el caso corresponde la aplicaci\u00f3n de la ley de faltas\u201d, explica Micaela Melgar, encargada de la Divisi\u00f3n de Programas para Personas en Situaci\u00f3n de Calle del Mides. La ley de faltas fue aprobada en octubre de 2013, durante el gobierno de Jos\u00e9 Mujica, con el objetivo de sancionar con trabajo comunitario conductas que afecten a la convivencia, como pedir dinero en la v\u00eda p\u00fablica, dormir en la calle, arrojar basura o conducir en estado de ebriedad. Una vez que el Mides se acerca a las personas y las entrevista, les ofrece la posibilidad de ingresar a un refugio. \u201cMuchas veces no quieren ir, porque han tenido malas experiencias, porque no pueden consumir sustancias dentro de un centro o porque simplemente no quieren vivir con 30 personas m\u00e1s\u201d, cuenta Melgar.<\/p>\n<p>La Intendencia no tiene refugios, solamente act\u00faa cuando hay personas que est\u00e1n ocupado un lugar p\u00fablico: las convence de que se retiren y limpia el espacio. Hasta ah\u00ed llegan las funciones de la comuna. Sin embargo la semana pasada, seg\u00fan inform\u00f3 el semanario B\u00fasqueda, el intendente Daniel Mart\u00ednez envi\u00f3 una carta al presidente Tabar\u00e9 V\u00e1zquez en la que le trasmiti\u00f3 su preocupaci\u00f3n por el crecimiento de las denuncias de los vecinos. La Intendencia est\u00e1 tratando de ir m\u00e1s a fondo en soluciones que no queden simplemente en retirar a las personas de la v\u00eda p\u00fablica. Goyeneche cont\u00f3 que se est\u00e1 terminando de acondicionar una propiedad para alojar durante todo el d\u00eda a personas en situaci\u00f3n de calle. La idea de la comuna es generar un espacio para vivir y no s\u00f3lo para ir a dormir. Faltan los \u00faltimos detalles para que el lugar comience a funcionar.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed es responsabilidad de la comuna es la regulaci\u00f3n de las condiciones edilicias y las instalaciones de las pensiones. La Intendencia est\u00e1 actualizando la normativa en esta materia; la realidad indica que gran parte de la poblaci\u00f3n de calle se queda algunas noches en hospedajes. Para Goyeneche el aumento de personas en situaci\u00f3n de calle y la proliferaci\u00f3n de pensiones son temas que est\u00e1n muy vinculados, y conforman un fen\u00f3meno que est\u00e1 creciendo en toda Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<h3><strong>\u00a0<\/strong><strong>Un mundo de causas <\/strong><\/h3>\n<p>Muchas son las razones por las que una persona puede terminar viviendo en la calle. El \u00faltimo censo que realiz\u00f3 el Mides, en 2016, muestra que 64 por ciento de la poblaci\u00f3n en esta situaci\u00f3n viene de largos procesos de institucionalizaci\u00f3n. Es decir, ha vivido parte de su vida en la c\u00e1rcel, el Inau, el Inisa o en el hospital Vilardeb\u00f3. Seg\u00fan la encargada de la Divisi\u00f3n de Programas para Personas en Situaci\u00f3n de Calle del Mides, la ruptura de lazos sociales, a la vez emparentada con el uso problem\u00e1tico de sustancias \u2013en particular alcohol y pasta base\u2013, es otra de las causas de la situaci\u00f3n de calle. El 80 por ciento de los entrevistados en este censo declar\u00f3 que consume alg\u00fan tipo de sustancia psicoactiva. Otro de los aspectos comunes a las personas que viven en la calle son los problemas de salud mental. Para Melgar el factor econ\u00f3mico es el elemento clave: \u201cLa falta de ingresos es un problema transversal a todos. Si una familia tiene ingresos suficientes y hay un integrante con problemas de consumo, van a intentar ayudarlo de alguna forma\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, en opini\u00f3n de Goyeneche, si bien el factor econ\u00f3mico es determinante, \u201cmuchas veces tienen ingresos considerables, pero no siempre son formales. Esto muestra que no es s\u00f3lo la falta de dinero el elemento que determina que queden sin un lugar donde vivir. Son personas que est\u00e1n desvinculadas de su familia, est\u00e1n muy solas\u201d, dice. En muchos casos se observa que alguien con menos ingresos tiene solucionado su alojamiento, por eso para la jerarca \u201cson personas atravesadas por otras vulnerabilidades que hay que atender, y que no son meramente econ\u00f3micas\u201d.<\/p>\n<h3><strong>Acciones combinadas <\/strong><\/h3>\n<p>Hace dos a\u00f1os en el Mides se cre\u00f3 un espacio denominado Intercalle, que funciona coordinado y convocado por ese ministerio pero que tambi\u00e9n integran otros organismos (la Intendencia de Montevideo, los ministerios del Interior, Trabajo, y Ordenamiento Territorial, el Bps, Asse, Inau, Inisa y la Junta Nacional de Drogas). \u201cIntercalle se re\u00fane una vez por mes, y en cada instancia las instituciones presentan un estado de situaci\u00f3n. Ahora, por ejemplo, estamos trabajando en el plan de contingencia de invierno\u201d, dice Melgar. Seg\u00fan cont\u00f3, este a\u00f1o est\u00e1 planeado abrir nuevos cupos en los refugios, y otro elemento sobre el que se trabaja es la implementaci\u00f3n de la nueva ley de salud mental.<\/p>\n<p>El programa trabaja haciendo \u00e9nfasis en las causas que llevan a una persona a terminar viviendo en la calle. \u201cNosotros queremos insistir en la prevenci\u00f3n, lograr que la gente no llegue a la situaci\u00f3n l\u00edmite, por eso es muy importante trabajar de forma integrada, porque cada instituci\u00f3n ve un mismo problema de forma recortada, mientras que de esta manera vemos la totalidad del fen\u00f3meno\u201d, dice Melgar. Si se toma en cuenta la evoluci\u00f3n del \u00faltimo censo respecto del de 2011 se ve que la cantidad de personas en situaci\u00f3n de calle aument\u00f3, pero tambi\u00e9n se dan egresos, es decir, hay personas que salen de la indigencia. El a\u00f1o pasado unas 3.371 personas pasaron por los servicios de refugio del Mides, pero los lugares disponibles son solamente 1.445.<\/p>\n<p>Este espacio de coordinaci\u00f3n de varias instituciones est\u00e1 pensando nuevas soluciones, propuestas integrales que al menos inhiban el aumento de la cantidad de indigentes. La pr\u00f3xima reuni\u00f3n est\u00e1 fijada para el 24 de abril. Seg\u00fan Ana Olivera, subsecretaria de Desarrollo Social del Mides, en esta instancia \u201ccada organismo va a expresar su plan de trabajo, hay un compromiso grande. Esperamos con gran expectativa lo que se pueda resolver en ese encuentro\u201d. En particular el Mides est\u00e1 evaluando hacer cambios en lo que refiere a los ingresos a los refugios. Quiz\u00e1s se genere una nueva puerta de entrada para recibir las solicitudes, es decir las personas podr\u00e1n acudir a m\u00e1s puntos para pedir ingreso a un refugio. Hasta el momento llegan conducidos por el Ministerio del Interior, por el Equipo M\u00f3vil del Mides o porque se dirigen de forma presencial a la calle Convenci\u00f3n 1572.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se esperan propuestas interesantes desde Asse, m\u00e1s que nada referidas a personas que tienen problemas de salud mental. Hay sujetos con algunas patolog\u00edas psiqui\u00e1tricas que necesitan asistencia para poder tomar la medicaci\u00f3n y seguir as\u00ed su tratamiento; tambi\u00e9n est\u00e1n los casos de quienes no pueden convivir con muchas personas. \u201cHemos comprobado que no todos pueden vivir en grupo, hemos registrado casos de ataques\u201d, dice Olivera. Un elemento clave que marcan las autoridades es que no hay ni\u00f1os solos en situaci\u00f3n de calle, lo que s\u00ed se observa son madres con sus hijos, que muchas veces no quieren quedarse en un refugio. En estos casos interviene el Inau, ya que si bien no hay forma de obligar a un adulto, con los ni\u00f1os la situaci\u00f3n es distinta: el Inau tiene la obligaci\u00f3n de asegurarse de que su derecho a la vivienda sea respetado.<\/p>\n<p>El contexto en que fueron creadas las pol\u00edticas p\u00fablicas que generaron los primeros planes para atacar la indigencia, en el a\u00f1o 2005, cambi\u00f3. Para Olivera es importante entender que la realidad de las personas que viven en la calle se modific\u00f3: \u201cahora hay m\u00e1s agrupaciones, se observan grupos de personas que se mueven juntas\u201d. Nuevos problemas piden nuevas soluciones. Las autoridades afirman que hay que estudiar cuantitativamente los casos de la gente institucionalizada y comprender cu\u00e1les son las fallas del sistema, y as\u00ed actuar a tiempo para que las personas no caigan en la indigencia. \u201cHay nuevas modalidades de estar en calle, no vamos a seguir aplicando soluciones de otro momento\u201d, sentencia Olivera.<\/p>\n<h3><strong>La carta, los n\u00fameros, las percepciones<\/strong><\/h3>\n<p>Las \u00faltimas cifras oficiales que hablan sobre la cantidad de personas en situaci\u00f3n de calle son de 2016, del \u00faltimo censo que realiz\u00f3 el Ministerio de Desarrollo Social (Mides). En la madrugada del 21 de junio de ese a\u00f1o se contabilizaron 1.651 personas en situaci\u00f3n de calle, de las cuales 556 estaban a la intemperie y 1.095 en refugios. La carta del intendente Daniel Mart\u00ednez \u2013que cay\u00f3 mal en algunos sectores del gobierno y tambi\u00e9n en el Frente Amplio, por considerarla todo un acto de campa\u00f1a\u2013 no ofrece datos sino que plantea una \u201cpercepci\u00f3n\u201d del intendente con respecto al crecimiento de esta poblaci\u00f3n. Esa misma percepci\u00f3n dice tener Gloria Rodr\u00edguez, diputada del Partido Nacional e integrante de la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos de la C\u00e1mara de Representantes, quien expres\u00f3 a Brecha que \u201cahora estamos manejando que hay unas dos mil personas en situaci\u00f3n de calle\u201d. Rodr\u00edguez explic\u00f3 que estos datos surgen de recorridas personalizadas y de informaci\u00f3n que llega de organizaciones sociales y religiosas que trabajan con la poblaci\u00f3n en esas circunstancias. \u201cEn este momento estamos haciendo un mapeo, para poder distinguir en qu\u00e9 zonas de Montevideo se concentra esta poblaci\u00f3n, si bien no tenemos cifras oficiales, la situaci\u00f3n que se ve es alarmante\u201d, dice. Seg\u00fan la diputada, \u201clas autoridades niegan la realidad\u201d, y, dijo, el Mides no cuenta como personas en situaci\u00f3n de calle a quienes algunas noches pueden costearse una cama en una pensi\u00f3n: \u201cHemos visitado pensiones y sabemos que de cada 12 inquilinos que hay en ellas, cuatro est\u00e1n en situaci\u00f3n de calle. Son personas que s\u00f3lo algunos d\u00edas tienen dinero para pagar y dormir en hospedajes\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan su criterio, la carta de Mart\u00ednez no hace m\u00e1s que confirmar que efectivamente hay m\u00e1s gente viviendo en la calle, aunque entiende \u201clamentable\u201d que la v\u00eda de comunicaci\u00f3n que tenga el gobierno para un tema tan sensible sea esta, y ve m\u00e1s de una intenci\u00f3n en su env\u00edo: \u201cCelebro que el se\u00f1or intendente se preocupe por este tema, pero estando en su cargo tiene que saber que esta situaci\u00f3n no es nueva, hace a\u00f1os se viene agravando. Da la impresi\u00f3n de que la Intendencia tiene que estar generando noticias nuevas todas las semanas\u201d.<\/p>\n<h3><span style=\"text-decoration:underline;\"><strong>En mayo se inaugura hogar para personas que salen de prisi\u00f3n<\/strong><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"text-decoration:underline;\"><strong>Con la libertad de un techo<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>El 47 por ciento de la poblaci\u00f3n en situaci\u00f3n de calle afirma haber estado institucionalizada por conflictos con la ley al menos una vez en su vida. Seg\u00fan el director de la Direcci\u00f3n Nacional de Apoyo al Liberado (Dinali), Jaime Saavedra, la realidad se repite y son muchos los casos de personas que al terminar su condena y salir de la c\u00e1rcel no tienen a donde ir. \u201cEste es un viejo problema de las personas privadas de libertad. Hay un elevado n\u00famero de usuarios que rompen sus v\u00ednculos sociales mientras est\u00e1n recluidos. En la c\u00e1rcel hay gente muy pobre, salen y no tienen donde \u2018hacer pie\u2019 afuera.\u201d<\/p>\n<p>Por el a\u00f1o 2015 surgi\u00f3 en el Ministerio del Interior la intenci\u00f3n de asistir a esta gente, y ahora en mayo se va a inaugurar un hogar con capacidad para 66 personas (60 hombres y seis mujeres). Saavedra explic\u00f3 a Brecha que la idea \u201ces que sea un lugar de atenci\u00f3n temprana a las personas liberadas que no tienen donde vivir y que sus lazos sociales est\u00e1n completamente rotos\u201d.<\/p>\n<p>El ingreso al centro, ubicado en la calle Miguelete y Eduardo Acevedo, se har\u00e1 de forma paulatina. En una primera instancia, diez personas comenzar\u00e1n a vivir all\u00ed. Si todo funciona seg\u00fan lo que las autoridades tienen programado, se ir\u00e1n generando cinco nuevos lugares por semana, hasta completar el cupo total. El Instituto Nacional de Rehabilitaci\u00f3n (Inr) ser\u00e1 inicialmente el encargado de la selecci\u00f3n, y luego pasar\u00e1 a serlo la Dinali.<\/p>\n<p>Este hogar tiene la particularidad de haber sido construido por personas privadas de libertad. Para Saavedra, este elemento adem\u00e1s de ser novedoso es parte \u201cdel esp\u00edritu de este hogar, que adem\u00e1s qued\u00f3 muy lindo, con todas las comodidades\u201d. El centro buscar\u00e1 ser financiado por los propios usuarios, que aportar\u00edan a su mantenimiento una vez que encuentren empleo. Un grupo interdisciplinario se encargar\u00e1 de trabajar con ellos, se les dar\u00e1n servicios odontol\u00f3gicos, atenci\u00f3n a los problemas de consumo de sustancias y tambi\u00e9n asistencia para facilitar el acceso a fuentes laborales.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h3><span style=\"text-decoration:underline;\"><strong>Pobreza Feroz<\/strong><\/span><\/h3>\n<h3><span style=\"text-decoration:underline;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>La comunidad de la calle<\/strong><\/span><\/h3>\n<p><strong>Hay 556 personas que duermen a la intemperie en la capital. Muchas no logran adherir a los servicios de las instituciones que lidian con la pobreza. Cada tanto hay vecinos que intentan sacarlos de la calle, pero casi nunca funciona. \u00bfQui\u00e9nes son y c\u00f3mo trabajan para no dejarlos solos?<\/strong><\/p>\n<p><strong>Mari\u00e1ngel Solomita <\/strong><\/p>\n<p><strong>El Pa\u00eds, 7-4-2108, <\/strong><strong><a href=\"https:\/\/www.elpais.com.uy\/\">https:\/\/www.elpais.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>El vecino m\u00e1s popular de Ciudad Vieja resulta ser uno que no tiene hogar. En 25 de Mayo y Juan Carlos G\u00f3mez el que manda es V\u00edctor Hugo Andrade: el indigente que es artista o el artista que es indigente. En la zona, llena de estudios de arte, aseguran que es el pintor m\u00e1s vendido del pa\u00eds. Expuso en galer\u00edas de Montevideo y de Maldonado pero vende sus obras por menos de $ 500. \u00c9l piensa que hay muchos que est\u00e1n esperando a que muera para que sus cuadros \u00abvalgan algo\u00bb. En la cuadra cuentan que paran \u00abautos car\u00edsimos\u00bb y se llevan sus obras, pintadas con lo que sea \u2014incluso \u00e1cido de pilas para lograr el color negro\u2014 y sobre lo que sea. V\u00edctor usa como lienzos los desechos que la gente tira en el contenedor.<\/p>\n<p>Esta ma\u00f1ana luce radiante. Sale de su \u00abcasa cueva\u00bb y advierte que est\u00e1 sucio. En los dedos sostiene un l\u00e1piz tan chico que se le escurre. Entre los tablones que conforman su hogar desde hace cuatro a\u00f1os, una pintura de la \u00abmuger marabiya\u00bb est\u00e1 fresca y busca due\u00f1o. Es la primera producci\u00f3n del d\u00eda y su venta, que rondar\u00e1 los $ 400, pagar\u00e1 las comidas de la jornada. Y quiz\u00e1s alguna dosis de pasta base.<\/p>\n<p>Conversar con V\u00edctor es un entrenamiento para la paciencia. Los saludos con beso y abrazo de los vecinos y los bocinazos c\u00f3mplices ocurren cada pocos minutos. Lo interrumpen hasta para pedirle plata. Y a \u00e9l, que vive en la calle desde hace 22 a\u00f1os, que lleg\u00f3 caminando a Ciudad Vieja a los 12, no le cuesta nada dar la \u00fanica moneda que tiene en el bolsillo.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bflos vecinos son amigos?<\/p>\n<p>\u2014Buena pregunta. Hoy en d\u00eda algunos fingen ser mis amigos. No me lo dicen de frente pero hablan entre ellos. Les molesta que yo est\u00e9 en la calle \u2014dice.<\/p>\n<p>Cree que est\u00e1n enojados porque unos meses atr\u00e1s un grupo de conocidos intent\u00f3 rescatarlo de la calle pero \u00e9l no pudo salir. Ante la insistencia de la Intendencia de Montevideo (IM) para que saliera de la v\u00eda p\u00fablica, una vecina lo aloj\u00f3 en su casa y junto a otras lo llev\u00f3 al Hospital Maciel para tratar su adicci\u00f3n. Durante algunas semanas asisti\u00f3 a las reuniones del grupo de adicciones y comenz\u00f3 un tratamiento con una psiquiatra. Las vecinas se encargaron de administrarle los f\u00e1rmacos, pero cuando V\u00edctor ten\u00eda hora para planificar una internaci\u00f3n y desintoxicar el cuerpo, falt\u00f3. \u00bfPor qu\u00e9? \u00c9l dice que las pastillas lo ten\u00edan \u00abdopado todo el d\u00eda\u00bb. Tambi\u00e9n abrieron una cuenta en Abitab para recibir donaciones y subastaron tres de sus obras por internet. Hubo una puja re\u00f1ida por El bandone\u00f3n blanco, que se vendi\u00f3 al mejor postor por $ 10.100. Con ese dinero lo llevaron al dentista, le hicieron una pr\u00f3tesis y le pagaron casi tres meses de estad\u00eda en una pensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero el plan se desmoron\u00f3. Durante una crisis lo echaron de la pensi\u00f3n, dej\u00f3 de tomar la medicaci\u00f3n y se pele\u00f3 con algunos de quienes lo ayudaron.<\/p>\n<p>En el intento por comprender qu\u00e9 sali\u00f3 mal, cuadra una reflexi\u00f3n de Juan Triaca, director de Salud Mental de ASSE (y exdirector del Portal Amarillo): \u00abSi nadie me cuid\u00f3 nunca, yo no aprend\u00ed a cuidarme. Todo tiene que ver con todo en la salud mental\u00bb.<\/p>\n<p>V\u00edctor creci\u00f3 en una casa cuna. De su madre solo sabe que se llam\u00f3 Carmelita Andrade. De su infancia recuerda los viajes que hac\u00eda con su madrastra al Chuy. Iban en La Onda, por eso ese \u00f3mnibus fue lo primero que empez\u00f3 a dibujar.<\/p>\n<p>Giovanna Facchinelli, la vecina que lo recibi\u00f3 en su casa, piensa que \u00abest\u00e1 tan da\u00f1ado que no supo qu\u00e9 hacer con el amor. No supo c\u00f3mo resolverlo\u00bb. Otra amiga de V\u00edctor, que le lleva remedios, frazadas y suele invitarlo a comer con su familia, considera que el asunto podr\u00eda ser otro: \u00abLe dijimos que ten\u00edamos plata de la subasta para que se pagara una pensi\u00f3n, pero nunca busc\u00f3 otra. Ah\u00ed me di cuenta de que la idea de que saliera de la calle era m\u00e1s nuestra que suya\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Sin tregua<\/strong><\/h3>\n<p>Tres semanas atr\u00e1s, entrevistada en el programa de TNU Cambiando de aire, Ana Olivera, subsecretaria del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), lament\u00f3: \u00abMuchas veces no tenemos la oportunidad de plantear qu\u00e9 es lo que est\u00e1 pasando y qu\u00e9 es lo que se est\u00e1 haciendo\u00bb. Para este informe se esper\u00f3 durante m\u00e1s de dos meses una entrevista con Olivera. No la concedi\u00f3, a pesar de que desde la Junta Nacional de Drogas (JND), comentaron que el Mides estar\u00eda a punto de lanzar una nueva propuesta para la poblaci\u00f3n en calle.<\/p>\n<p>Por otro lado, en mayo se cumplir\u00e1 un a\u00f1o desde que se lanz\u00f3 la tercera fase del Plan de Emergencia. Con esto se pretende combatir el n\u00facleo duro de la pobreza, de la que no pueden salir los muchos V\u00edctor que no logran aprovechar lo que les dan las instituciones. Tampoco se pudo saber el avance de este plan.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el \u00faltimo censo que public\u00f3 el Mides en 2016, la poblaci\u00f3n que vive en las calles de Montevideo aument\u00f3 52,6% respecto a 2011. De ese total, el 26,3% no va a los refugios y duerme a la intemperie. Son 556. En el 94% de los casos, son hombres. M\u00e1s de la mitad dijo haber vivido en una instituci\u00f3n (c\u00e1rceles, hogares de protecci\u00f3n, centros de reclusi\u00f3n de menores y psiqui\u00e1tricos).<\/p>\n<p>Para este censo, el 55% asegur\u00f3 que los vecinos y los familiares que les quedan les dan apoyo. La amiga de V\u00edctor cuenta que \u00e9l tiene \u00abuna red de ayuda paraestatal\u00bb en el barrio. No pasa hambre. Le dan ropa nueva. Y \u00e9l no quiere ir a un refugio \u00abporque est\u00e1 acostumbrado a estar solo\u00bb y por miedo a perder su lugar en la cuadra. El problema es cuando vienen \u00ablos tapabocas\u00bb, es decir los inspectores de la IM que desalojan los espacios p\u00fablicos cada d\u00eda y les tiran sus pertenencias.<\/p>\n<p>Ante un conflicto, los inspectores pueden llamar a la Polic\u00eda y aplicar la ley de faltas, pero, seg\u00fan dice Fabiana Goyeneche, directora de Desarrollo Social de la IM, \u00abes una medida ineficiente porque vuelven de todas formas y, adem\u00e1s, primero es preferible atender la vulnerabilidad\u00bb. Seg\u00fan inform\u00f3 el Poder Judicial, en 2015 hubo solo 426 procedimientos por ocupaci\u00f3n indebida de espacios p\u00fablicos.<\/p>\n<h3><strong>Amigos de la calle<\/strong><\/h3>\n<p>Cuando se trata de detectar la pobreza feroz, Montevideo puede ser grande, y la articulaci\u00f3n entre servicios es la forma de abarcarla. Por eso Mides coordina la mesa de acci\u00f3n Intercalle, de la que forman parte la IM, el INAU, ASSE, el Banco de Previsi\u00f3n Social (BPS), los ministerios de Vivienda, Salud, Interior y Defensa, la Secretar\u00eda Nacional de Drogas y el Poder Judicial. Pero, \u00bfes posible sacar de la calle a quienes llevan tantos a\u00f1os viviendo en ella?<\/p>\n<p>La Unidad M\u00f3vil de Asistencia (UMA) se apronta para salir en busca de aquellos que no se acercan a pedir ayuda. Junto a Aleros \u2014que atiende a 113 personas que a\u00fan viven en barrios y todav\u00eda no est\u00e1n en situaci\u00f3n de calle\u2014 es uno de los dos programas que ofrece la Junta Nacional de Drogas (JND) para tratar a quienes duermen afuera y a quienes tienen una o varias adicciones. Diego Olivera, secretario de la JND, explica que 85% de sus usuarios son hombres entre 35 y 50 a\u00f1os, alcoh\u00f3licos y dependientes de la pasta base.<\/p>\n<p>Desde hace cuatro a\u00f1os, cada d\u00eda de la semana, cuando el sol se va, la UMA visita un punto y en la tarde del mi\u00e9rcoles le toca a AFE, una zona que est\u00e1 en construcci\u00f3n. Erigir un lugar de encuentro con quienes viven al margen es un trabajo arduo y delicado. Es un lazo de cristal que un paso en falso podr\u00eda romper. El equipo lo conforman una m\u00e9dica, una asistente social, un psic\u00f3logo, un educador y un polic\u00eda comunitario que no lleva uniforme y es el chofer.<\/p>\n<p>Una vez que estacionan sobre Julio Herrera y Obes y Galicia, comienzan a recorrer la zona en duplas. En un buen d\u00eda de trabajo se realizan ex\u00e1menes de VIH y s\u00edfilis, se toma la presi\u00f3n, se hacen curaciones, se coordina para asistir al m\u00e9dico o a un refugio, sacar el carn\u00e9 de salud, la c\u00e9dula de identidad \u2014que muchos pierden cuando son desalojados por la IM\u2014 o se tramita una pensi\u00f3n por discapacidad en el BPS.<\/p>\n<p>Este equipo conoce a V\u00edctor. Incluso, uno de sus miembros particip\u00f3 en el intento de rescate. \u00bfCon qu\u00e9 expectativas se hace este trabajo? Pilar Ubilla, m\u00e9dica, y Luis Gonz\u00e1lez, coordinador del \u00e1rea de tratamientos, opinan:<\/p>\n<p>\u2014La abstinencia total es muy dif\u00edcil. A la gente de la calle le exigimos cosas que ni nosotros mismos podemos lograr. Una persona excluida tiene millones de problemas y el consumo es apenas uno m\u00e1s: ni el m\u00e1s ni el menos importante. La persona que logra internarse puede hacerlo porque tiene alguna contenci\u00f3n de alg\u00fan tipo, al menos una persona que lo espera afuera. Nosotros trabajamos con gente que no tiene ni eso, as\u00ed que no creemos ni trabajamos desde ese paradigma.<\/p>\n<p>Explican que cuando se entra en dependencia, cambia la forma de relacionarse con el entorno familiar, el deseo de trabajar, de cuidar la salud, de vivir bajo techo. \u00abEso es lo que encaramos, porque mejorar influye en el consumo\u00bb.<\/p>\n<p>En todo caso, a lo que se puede aspirar es a reconstruir el deseo de una vida mejor.<\/p>\n<h3><strong>La reconquista<\/strong><\/h3>\n<p>\u00abYo s\u00e9 que tengo que ir al m\u00e9dico. Me gustar\u00eda dejar de consumir. No soy muy fan\u00e1tico, no consumo todos los d\u00edas, es otro el problema. El problema de ra\u00edz es que estoy buscando c\u00f3mo poder salir de toda mi situaci\u00f3n\u00bb, dice V\u00edctor.<\/p>\n<p>Virginia Esmoris, jefa del Servicio de Adicciones del Maciel, centro de referencia nacional, opina que el primer paso para un tratamiento es \u00abcontar con el deseo de querer construir una vida que valga la pena ser vivida\u00bb. Reci\u00e9n entonces se teje la red. Ese deseo, dice, se construye fuera de los muros, de la mano de los educadores que recorren las calles y atienden refugios. Con 30 a\u00f1os de experiencia, cree que ahora se est\u00e1 logrando. \u00abEs muy dif\u00edcil, pero se puede\u00bb, coincide Triaca.<\/p>\n<p>En el ambiente de Esmoris, el marginal se convierte en usuario. Y para realizar un tratamiento, que suele ser progresivo y organizarse por etapas, \u00abel usuario tiene que aprender a manejar la frustraci\u00f3n, los tiempos de espera, aceptar los l\u00edmites y las normas\u00bb. Lleva tiempo. Por eso cada tratamiento se hace \u00aba la medida del usuario\u00bb. En todo esto, es fundamental si cuenta con alg\u00fan referente que lo acompa\u00f1e. Como los cupos son limitados, el equipo de Esmoris debe ser muy selectivo: apenas cuenta con cuatro camas.<\/p>\n<p>Aunque los per\u00edodos de internaci\u00f3n duran entre siete y 10 d\u00edas, Fernando Penone, adjunto a la direcci\u00f3n del Maciel, cuenta que muchos no pueden sostenerlo y que es com\u00fan verlos, con circuito y todo, fuera del hospital trabajando como cuidacoches.<\/p>\n<p>En la marginalidad, cuidar coches y prostituirse son las fuentes de ingresos m\u00e1s comunes, incluso para quienes cobran pensiones en el BPS pero no les alcanzan para pagarse una pensi\u00f3n. Cuidando autos se puede ganar entre $ 300 y $ 1.000 por jornada. \u00abNo es lo mismo ser pobre que excluido. El problema es qu\u00e9 se hace con la plata\u00bb, plantea Luis Gonz\u00e1lez. Seg\u00fan una medici\u00f3n de los ingresos que el Instituto Nacional de Estad\u00edstica public\u00f3 ayer, la pobreza en hogares baj\u00f3 un punto con respecto al a\u00f1o anterior y solo uno de cada mil est\u00e1 en situaci\u00f3n de indigencia.<\/p>\n<p>Penone relata que muchos quieren volver a la calle. \u00abNo siguen el tratamiento. Se fugan porque ac\u00e1 no pueden consumir y regresan cuando recaen. Tenemos muchos usuarios que son viejos conocidos\u00bb. Y hay otros que cuando la enfermedad se agudiza \u00abllegan y quedan internados hasta lograr su institucionalizaci\u00f3n\u00bb. Ese tiempo puede extenderse por meses, porque en varios casos hace falta recurrir a la Justicia para lograr su ingreso a centros como el Pi\u00f1eyro del Campo y el Vilardeb\u00f3.<\/p>\n<p>Las acciones parecen alternarse entre el esfuerzo por despertar el deseo de cambiar esa vida, la soluci\u00f3n m\u00e1s pr\u00e1ctica para mejorar la situaci\u00f3n de quienes se acostumbraron a ella, y la esperanza de atajar a los que est\u00e1n en la cornisa.<\/p>\n<p>Con los ojos puestos en el invierno, la IM prev\u00e9 utilizar fincas abandonas para armar espacios donde puedan estar durante el d\u00eda y, adem\u00e1s, sumar m\u00e1s refugios. Tambi\u00e9n investiga la oxidada normativa de las pensiones para aplicar cambios que eviten que la poblaci\u00f3n migrante que all\u00ed vive \u2014y la poblaci\u00f3n que sol\u00eda hospedarse en ellas y ya no puede pagarlas por el crecimiento de su demanda\u2014 no termine en la vereda.<\/p>\n<p>Por otra parte, Jaime Saavedra, director nacional de Apoyo al Liberado del Ministerio del Interior, cuenta los d\u00edas para inaugurar en mayo una posada que ser\u00e1 soluci\u00f3n temporaria para 60 hombres y seis mujeres que no tengan a d\u00f3nde ir cuando recuperen la libertad. Es la primera medida que el ministerio propone para lidiar con el porcentaje que grita que el 60% de los que est\u00e1n en calle vienen de un centro de reclusi\u00f3n. \u00abAc\u00e1 el criterio para definir qui\u00e9n se gana un lugar es que haya demostrado un compromiso por dejar la carrera delictiva. Hay un conjunto de indicios que anticipan qui\u00e9nes quieren hacerlo. Y estamos decididos a respetar a rajatabla el compromiso por generar una nueva vida\u00bb.<\/p>\n<p>Una nueva vida. En los dos meses que V\u00edctor vivi\u00f3 bajo techo dicen que le cambi\u00f3 la cara. Volvi\u00f3 a ver por televisi\u00f3n a los superh\u00e9roes que pinta. Ten\u00eda un lugar para escuchar su m\u00fasica: la de Stevie Wonder, Michael Jackson y Jimi Hendrix, a los que retrata cuando no aparece el grupo ficticio al que llam\u00f3 \u00abLos Andrade\u00bb o el superh\u00e9roe \u00abManguerman\u00bb, uno que \u00abno tiene capa pero s\u00ed tiene vuelo\u00bb.<\/p>\n<p>Hay que tener superpoderes para sobrevivir de espaldas a todos.<\/p>\n<p>Apret\u00e1ndose las manos curtidas y manchadas de pintura, dice:<\/p>\n<p>\u2014En la vida no hay que tenerle l\u00e1stima a nadie pero la gente pasa y me mira como diciendo qu\u00e9 desperdicio. Se decepcionaron porque no pude. Pero no es que no pude, es que no supe c\u00f3mo.<\/p>\n<h3><span style=\"text-decoration:underline;\"><strong>Seg\u00fan INAU, hay 980 ni\u00f1os con riesgo de vivir en la calle<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>\u00abA principios de los 90 hab\u00eda 4.000 ni\u00f1os en la calle. Hoy es una realidad casi inexistente\u00bb, asegura Fernando Rodr\u00edguez, vicepresidente de INAU. Se fren\u00f3 el desplazamiento hacia el Centro, pero persiste la marginalidad en barrios. Adem\u00e1s de una unidad m\u00f3vil, INAU tiene 24 proyectos que abarcan a 980 ni\u00f1os con riesgo de vivir en la calle. De esos, 60 viven en hogares debido al rompimiento de su n\u00facleo familiar. Si hay una madre con ni\u00f1os en la calle, el Ministerio de Vivienda otorga una casa que suele ser transitoria. Si el ni\u00f1o solo tiene padre, \u00abno se corta el v\u00ednculo con el referente\u00bb, pero no puede dormir en un hogar con el menor. Al igual que el Mides, INAU no tiene una soluci\u00f3n para situaciones de este tipo.<\/p>\n<h3><span style=\"text-decoration:underline;\"><strong>C\u00f3mo cambiar\u00e1 las reglas la nueva ley de Salud Mental<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>\u00abSe necesitan m\u00e1s cupos, lo sabemos, y en ese sentido va a ayudar la nueva ley, pero el cambio ser\u00e1 sobre todo cultural, porque generar\u00e1 estructuras de tratamiento pr\u00f3ximas a la gente\u00bb, dice Juan Triaca, director de Salud Mental de ASSE. Plantea: \u00abUn paciente derivado a una colonia por cinco o 10 a\u00f1os, cuando lo quer\u00e9s dar de alta, \u00bfc\u00f3mo lo reinsert\u00e1s a un barrio despu\u00e9s de todo ese tiempo? Si yo evito la institucionalizaci\u00f3n, le armo una estructura cercana a la zona en la que vive, una casa asistida, una casa de medio camino, un centro diurno y solo lo interno en el hospital cuando tiene una crisis. Y luego de la crisis lo devuelvo a la estructura, para que no la repita, que es lo que pasa si lo dej\u00e1s en el mismo lugar\u00bb. La ley prev\u00e9 que el Vilardeb\u00f3 solo atienda crisis y que los pacientes no sean derivados a colonias sino a mutualistas, \u00abintegrando a la salud mental en un abordaje terap\u00e9utico en un centro como se atiende un problema reumatol\u00f3gico o cardiol\u00f3gico y no llev\u00e1ndolos a un lugar aparte\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan cifras del Ministerio de Desarrollo Social, 1.651 personas viven en situaci\u00f3n de calle, pero hay estimaciones extraoficiales que afirman que este n\u00famero creci\u00f3. Ese dato parece estar confirmado por la carta que el intendente de Montevideo le envi\u00f3 al presidente de la Rep\u00fablica expresando su preocupaci\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[12693],"tags":[17212],"class_list":["post-4461","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-uruguay","tag-america-latina","post_format-post-format-aside"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-19X","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4461","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4461"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4461\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4462,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4461\/revisions\/4462"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4461"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4461"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4461"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}