{"id":43760,"date":"2024-09-24T22:04:46","date_gmt":"2024-09-24T20:04:46","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43760"},"modified":"2024-09-24T22:04:46","modified_gmt":"2024-09-24T20:04:46","slug":"in-memoriam-fredric-jameson-la-persistencia-de-la-critica-mario-espinoza-pino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43760","title":{"rendered":"In memoriam &#8211; Fredric Jameson: la persistencia de la cr\u00edtica. [Mario Espinoza Pino]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-fee07ed8cfb265a779fe034bfa9bfe60 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Mario Espinoza Pino*<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-0128553966799a29728e92f6de9ad060 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/fredric-jameson-la-persistencia-de-la-critica\/\">Viento Sur<\/a><\/em>, 24-9-2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-010535c8a3fcd93cdd802da16b06f0da wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/em>, 24-9-2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-74781a4f898ab2ba14566a25a5d779cd wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><em>Ha fallecido Fredric Jameson (1934-2024), uno de los mayores cr\u00edticos culturales marxistas del siglo XX y de este maltrecho siglo XXI. Siempre fue un faro cr\u00edtico y un sism\u00f3grafo de las mutaciones culturales, sociales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas del capitalismo neoliberal -su pluma inquieta lo registraba todo, desde la \u00faltima serie hasta la \u00faltima novela-. Su an\u00e1lisis sobre la posmodernidad y las implicaciones pol\u00edticas del mismo siguen siendo vigentes a muchos niveles.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-672cb01a5786767aa734fec81efedf45 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><em>Su obra es inmensa: un di\u00e1logo constante con la tradici\u00f3n marxista (Marx, Sartre, Brecht, Luk\u00e1cs, Adorno, Althusser, etc.) y con la filosof\u00eda del siglo XX y el XIX, por no hablar de la literatura actual y el arte. Di\u00e1logo intenso que recorre sus escritos iniciales sobre Sartre y \u00abMarxism and Form\u00bb y llega hasta sus textos sobre la utop\u00eda (\u00abArchaeologies of the Future\u00bb), el capital (\u00abRepresenting Capital)\u00bb o sus \u00faltimas reflexiones sobre Benjamin (\u00abThe Benjamin Files\u00bb), por citar solo algunos textos -tiene much\u00edsimos y muchos importantes-. Para m\u00ed \u00abThe political unconscious\u00bb fue un escrito clave -toda una refundaci\u00f3n de la cr\u00edtica literaria-, as\u00ed como su celebrado texto sobre el \u00abPosmodernismo o la l\u00f3gica cultural del capitalismo avanzado\u00bb -iniciado en la NLR-.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-44dd8ef208125f80117bbdc67086d0f8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><em>Seguimos teniendo todo que aprender de su mirada dial\u00e9ctica, atenta al presente como cr\u00edtica de la ideolog\u00eda, preocupada por iluminar nuestras capacidades para interpretar y transformar el mundo. Pero siempre a la escucha de las pulsiones ut\u00f3picas que anidan en la producci\u00f3n cultural y en las tensiones de la sociedad -un pensamiento vivo en la dial\u00e9ctica que oscila entre la cr\u00edtica y la utop\u00eda-. Se puede estar de acuerdo o no con algunas de sus posiciones pol\u00edticas e incluso cuestionar la complejidad de su lenguaje -los disensos son sanos-, pero lo que es obvio es que deja una estela intelectual magistral.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6e9805ce19f8599f77648b1cea1eea2a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><em>Como dijo una vez Perry Anderson, la obra de Jameson puede entenderse \u00abcomo la culminaci\u00f3n del marxismo occidental\u00bb. Pero mientras que el marxismo occidental cl\u00e1sico se encontraba entrampado en un melanc\u00f3lico pesimismo hist\u00f3rico, en Jameson se recupera una voluntad de cambio, incluso cierto realismo pol\u00edtico no exento de optimismo, sobre todo por la consciencia de que la historia es impredecible y el anhelo de la utop\u00eda no puede sofocarse f\u00e1cilmente (\u00abThe Future is Unwritten\u00bb, que dir\u00eda Joe Strummer). Resta construir esas cartograf\u00edas cognitivas que nos permitan dar coherencia al mundo fragmentado en que vivimos, un paso necesario para cobrar consciencia colectiva de la violencia y la desigualdad que nos sacude y reavivar las llamas del conflicto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-f3adf7f4c6933053288212cd9276536b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><em>Rest in Power.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4ab50fc251d8d873cac3d64495ac30f1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Hace unos a\u00f1os escrib\u00ed una introducci\u00f3n -un poco un homenaje- a su figura. Aqu\u00ed el texto, espero que haya envejecido bien.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-text-color has-link-color wp-elements-5d16f5eb26e2698524c584c688d72364 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><em>La paradoja de la que tenemos que partir es la equivalencia entre una velocidad de cambios sin precedentes en todos los niveles de la vida social y una estandarizaci\u00f3n de todo -sentimientos y bienes de consumo, lenguaje y espacio construido- que parecer\u00eda incompatible con esa mutabilidad.<br>Fredric Jameson, Las semillas del tiempo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-text-color has-link-color wp-elements-77e8cb19634b20c549d71e9f6dc71008 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><em>Things are going to slide, slide in all directions won&#8217;t be nothing nothing you can measure anymore<br>Leonard Cohen, The Future<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-fdf9be1a188afb0a0aac910d633b4ec7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Desde la publicaci\u00f3n del c\u00e9lebre ensayo <em>Postmodernism, or the cultural logic of late capitalism<\/em> <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43760#fn-43760-1' id='fnref-43760-1' onclick='return fdfootnote_show(43760)'>1<\/a><\/sup> -editado por la <em>New Left Review<\/em> en 1984- , la figura intelectual de Fredric Jameson se ha hecho inseparable de toda reflexi\u00f3n seria que haya querido abordar durante estas \u00faltimas tres d\u00e9cadas nuestro horizonte cultural, sus dimensiones est\u00e9ticas y, al mismo tiempo, su car\u00e1cter social y pol\u00edtico. Heredero tanto de la cr\u00edtica cultural de esp\u00edritu frankfurtiano como de las diferentes corrientes y pr\u00e1cticas de an\u00e1lisis literario del siglo XX, de entre las cuales autores como Auerbach, Greimas o Bajtin se destacan como influencias, la producci\u00f3n te\u00f3rica de Jameson ha de situarse -por su enfoque materialista y vocaci\u00f3n totalizadora- en el marco de la tradici\u00f3n marxista contempor\u00e1nea. Una tradici\u00f3n filos\u00f3fica y pol\u00edtica que, como el autor ha reconocido en diversas ocasiones, constituye la nervadura conceptual de su obra, el espacio antag\u00f3nico desde el que interrogar a nuestra cultura y recorrer sus incertidumbres: no s\u00f3lo la filosof\u00eda de Marx, su m\u00e9todo y cr\u00edtica de la ideolog\u00eda, sino tambi\u00e9n los pensamientos de Louis Althusser y, sobre todo, Georg Luk\u00e1cs, han vertebrado el esfuerzo interpretativo y desmitificador mediante el que Jameson ha sabido conjugar -no sin cierto eclecticismo- una de las teor\u00edas m\u00e1s potentes sobre el juego de contradicciones sociales, econ\u00f3micas y art\u00edsticas que da vida a las paradojas de nuestro tiempo. Tambi\u00e9n a sus l\u00edmites. Un momento hist\u00f3rico al que diversos fil\u00f3sofos, escritores y artistas decidieron denominar, desde finales de la d\u00e9cada de los a\u00f1os 70 del siglo pasado, posmodernidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-f8161c0c298b6f85d2168e431c547cf7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La posmodernidad irrumpi\u00f3 en el escenario social de los pa\u00edses desarrollados como un fen\u00f3meno multiforme y poco definido. Desde el \u00e1mbito intelectual una amalgama de discursos fue presentando el nuevo estadio hist\u00f3rico mediante diferentes perspectivas te\u00f3ricas e im\u00e1genes culturales, todas ellas salpicadas con un barniz de utop\u00eda: se revivi\u00f3 el diagn\u00f3stico que Daniel Bell hiciera popular en 1960, caracteriz\u00e1ndose a la posmodernidad como el momento del fin de las ideolog\u00edas, en el que la tecnocratizaci\u00f3n superar\u00eda -por fin- las tensiones de la vida pol\u00edtica; se habl\u00f3 ampliamente de que el presente y el futuro de la civilizaci\u00f3n se articular\u00edan en torno a una incipiente Sociedad de la informaci\u00f3n (Y. Masuda)<em>, <\/em>en la cual los procesos de informatizaci\u00f3n habr\u00edan de convertirse en el pilar de las comunicaciones, creando, de este modo, nuevos mercados y ofreciendo mayores posibilidades a una econom\u00eda mundial enriquecida por la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica y la expansi\u00f3n de los media; al mismo tiempo apareci\u00f3 un discurso, apoyado en el anterior, que hablaba de una nueva Sociedad del conocimiento (Peter Drucker), sociedad que &#8211; gracias a la difusi\u00f3n de las redes comunicacionales- transformar\u00eda el saber en una realidad cada vez m\u00e1s accesible, haciendo de \u00e9l una herramienta productiva de primer orden para un mercado que comenzaba a demandar un nuevo tipo de figuras laborales: los trabajadores cognitivos; art\u00edsticamente la posmodernidad fue el momento arquitect\u00f3nico de Michael Graves y Robert Venturi, del Hotel Buenaventura y de \u00abaprender de Las Vegas\u00bb, la era de la muerte de la vanguardia y el descubrimiento de la intertextualidad, procedimiento que permiti\u00f3 a la arquitectura y a la literatura emanciparse de lo real y crear un collage de simulacros estil\u00edsticos que lleg\u00f3 a adquirir la forma del pastiche. Entre tal proliferaci\u00f3n de discursos y caracterizaciones hubo tambi\u00e9n espacio para apuestas m\u00e1s espectaculares, como la de Francis Fukuyama, que hac\u00eda de la posmodernidad un momento definitivo para la civilizaci\u00f3n: el fin de la historia. Un diagn\u00f3stico que coincidir\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s, y con una afinidad pasmosa, con aquel eslogan neoliberal que la dirigente brit\u00e1nica Margaret Thatcher hiciera popular durante su mandato: \u00abNo hay alternativa\u00bb. Si la d\u00e9cada de los ochenta hab\u00eda decretado que no hab\u00eda otra opci\u00f3n que seguir las reformas neoliberales para implementar la econom\u00eda, subordinando toda actividad social o pol\u00edtica a las demandas del mercado libre, la d\u00e9cada de los noventa quiso representar la oraci\u00f3n f\u00fanebre sobre cualquier proyecto pol\u00edtico que no fuese la democracia representativa neoliberal, con su brutal desregulaci\u00f3n de la esfera del trabajo y el apoyo a una globalizaci\u00f3n presidida por las \u00e9lites financieras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7f31102a1cf74b514bc222b6386828c0 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El agudo ensayo de Jameson sobre el posmodernismo supo descifrar, de entre toda&nbsp;una serie de fen\u00f3menos te\u00f3ricos, est\u00e9ticos, sociales y econ\u00f3micos novedosos, una l\u00f3gica&nbsp;cultural fundada en la expansi\u00f3n mundial de la sociedad de consumo. Dicha l\u00f3gica pronto&nbsp;revel\u00f3 su transversalidad, mostr\u00e1ndose solidaria de las nuevas pr\u00e1cticas sociales, econ\u00f3micas&nbsp;y gubernamentales que caracterizaron el abandono de la producci\u00f3n fordista, el&nbsp;<em>welfare state<\/em> y sus formas de vida, por el advenimiento de una era de mercantilizaci\u00f3n absoluta -el posfordismo o, seg\u00fan Ernest Mandel, la tercera fase del capitalismo- que, poco a poco, fue devorando \u00e1mbitos de la praxis humana (afectividad, conocimiento, creatividad) que hasta entonces hab\u00edan estado vedados al capital o no hab\u00edan sido explotados con tanta intensidad. El crecimiento de la econom\u00eda terciaria, la importancia de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y cient\u00edfica en el mercado, as\u00ed como el desplazamiento del capital industrial por el capital financiero, constituyen algunos de los rasgos esenciales de la infraestructura que sustenta el universo hist\u00f3rico posmoderno. Un universo que -como la actual crisis financiera nos ense\u00f1a- sigue siendo el nuestro. Pero para comprender el alcance y la fuerza te\u00f3rica de la estrategia interpretativa de Jameson, la actualidad de una apuesta dial\u00e9ctica que no se reduce a un momento negativo -meramente cr\u00edtico- , sino que se halla a su vez comprometida en una iniciativa positiva y ut\u00f3pica, hemos de recorrer, aunque sea bajo la forma de un esbozo, los presupuestos te\u00f3ricos y ejes problem\u00e1ticos que articulan la filosof\u00eda del autor. De este modo podremos valorar -siguiendo a Luk\u00e1cs- las dimensiones subjetivas y objetivas espec\u00edficas que dan forma a nuestra cultura, mostrando al mismo tiempo la potencia de la obra de Jameson y las virtualidades pol\u00edticas que encierra su marxismo cultural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-0e56eeda1d04a1fa5f7ec304651e3e2c wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Podemos tomar el conocido texto de Fredric Jameson sobre el posmodernismo, escrito&nbsp;a mediados de los a\u00f1os ochenta, como un punto de inflexi\u00f3n te\u00f3rico que puede servir&nbsp;para adentrarnos en su obra, en la articulaci\u00f3n de su pensamiento y situarnos, adem\u00e1s,&nbsp;frente a los diversos objetos sobre los que el autor ha venido desarrollando su reflexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-c615fd4e4bf7ff766e88c225078b6545 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Hasta la publicaci\u00f3n de dicho ensayo, Jameson hab\u00eda dedicado su atenci\u00f3n, principalmente,\u00a0al \u00e1mbito de la cr\u00edtica literaria; preocupado por ofrecer una respuesta materialista\u00a0e innovadora a la producci\u00f3n te\u00f3rica del formalismo y el estructuralismo en literatura,\u00a0mantuvo, al mismo tiempo, un profundo di\u00e1logo con la primera Teor\u00eda Cr\u00edtica (Adorno,\u00a0Horkheimer, Benjamin y Marcuse), el marxismo (Luk\u00e1cs, Althusser o artistas como Brecht),\u00a0el psicoan\u00e1lisis (Freud y Lacan) y la hermen\u00e9utica literaria de Erich Auerbach y Northop\u00a0Frye. De esta \u00e9poca datan sus primeros ensayos, tales como <em>Sartre: The Origins of\u00a0a Style<\/em> (Yale University Press, 1961) o <em>Marxism and Form: Twentieth Century Dialectical\u00a0Theories of Literature<\/em> (Princeton University Press. 1971), su gran obra de discusi\u00f3n con\u00a0la cr\u00edtica literaria de origen marxista. Tambi\u00e9n hay que destacar el texto <em>The Prison-House of Language: A Critical Account of Structuralism and Russian Formalism<\/em> (Princeton University\u00a0Press, 1972) <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43760#fn-43760-2' id='fnref-43760-2' onclick='return fdfootnote_show(43760)'>2<\/a><\/sup>Barcelona: Ariel<em>, 1980.<\/em>, obra que se enfrenta a los problemas derivados del cierre ling\u00fc\u00edstico\u00a0puesto en pr\u00e1ctica por las escuelas formalista y estructural, y que a\u00f1os m\u00e1s tarde se\u00a0ver\u00e1 ampliada por <em>The political unconscious: Narrative as a Socially Symbolic Act<\/em> [<em>mfn]<\/em>Fue traducido como<em> Documentos\u00a0de cultura, documentos de barbarie,\u00a0<\/em>Madrid: Visor<em>, 1981.[\/mfn<\/em>]\u00a0(Cornell University Press, 1981)\u00a0cuyo primer cap\u00edtulo -On interpretation- supone una s\u00edntesis\u00a0comprensiva de las posiciones mantenidas por Jameson en lo que a cr\u00edtica literaria\u00a0se refiere, llevando dicho enfoque al espacio m\u00e1s amplio de la cr\u00edtica cultural gracias a la\u00a0teor\u00eda marxista del modo de producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-319a9ba8395842fb1bfd0dd0c3c5f01f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Los primeros ensayos de Jameson, especialmente aquellos dedicados al an\u00e1lisis del&nbsp;pensamiento literario marxista, supusieron para su filosof\u00eda la incorporaci\u00f3n cr\u00edtica de la&nbsp;dial\u00e9ctica negativa frankfurtiana y su diagn\u00f3stico sobre las sociedades opulentas de mediados&nbsp;del siglo xx: la comprensi\u00f3n de la cultura como un espacio cada vez m\u00e1s mercantilizado&nbsp;y reificado, dominado por el sistema de una <em>Kulturindustrie<\/em> que colonizaba la producci\u00f3n art\u00edstica y la comunicaci\u00f3n social &#8211; desde los mensajes de radio, el habla cotidiana, hasta la publicidad o el cine- llegando a modelar la percepci\u00f3n de los individuos bajo el signo de la homogeneidad. La cultura no constitu\u00eda una excepci\u00f3n al triunfo de la racionalidad instrumental y todas sus manifestaciones mostraban un grado de nivelaci\u00f3n paralelo a la incapacidad colectiva para determinar alg\u00fan fin -alg\u00fan relato pol\u00edtico alternativo- que trascendiese lo dado y no quedase cosificado en su trama de superficialidad y repetici\u00f3n. Anta\u00f1o depositaria de una fuerza imaginativa capaz de innovaci\u00f3n, la era del capital hab\u00eda reforzado el car\u00e1cter <em>afirmativo<\/em>&nbsp;de la cultura -como acertadamente comprendi\u00f3 Herbert Marcuse-, permitiendo interiorizar a los individuos, por medio de sublimaciones, satisfacciones privadas y diversas formas de represi\u00f3n simb\u00f3lica, su papel subalterno dentro de la sociedad capitalista, su funci\u00f3n como meros sujetos de la reproducci\u00f3n social a pesar de experimentar cotidianamente la miseria y la banalizaci\u00f3n de lo existente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9f789dc62c0c604d8d0f17900d314d5d wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">A partir del pensamiento de estos autores, Jameson entender\u00e1 que todo texto literario -m\u00e1s all\u00e1 de su riqueza sem\u00e1ntica y profundidad est\u00e9tica- est\u00e1 estrechamente vinculado al horizonte hist\u00f3rico y social que lo produce, horizonte que desborda cualquier an\u00e1lisis narrativo que pretenda mantenerse en un plano puramente formal o interno a la obra. Aunque la historia de la literatura y sus estilos -o historia de las formas- conforme un campo particular, relativamente aut\u00f3nomo respecto del relato global de la sociedad, la relaci\u00f3n de las obras con su propio contenido no puede sino estar mediada por la trama hist\u00f3rica y pol\u00edtica desde la que surgen y a la que siempre devuelven la mirada. El esfuerzo del cr\u00edtico ser\u00e1, por tanto, el de integrar en cada interpretaci\u00f3n textual dicha dimensi\u00f3n aparentemente <em>exterior<\/em>&nbsp;en toda su densidad -las ra\u00edces de esa cultura reificada y niveladora en el caso de Adorno y Horkheimer-, de modo que podamos penetrar en los diversos estratos de significaci\u00f3n que estructuran el sentido de una novela, un poema o un sistema filos\u00f3fico. Se trata de descubrir en el estilo e innovaciones formales de un relato las diferentes estrategias que \u00e9ste despliega para organizar su contenido, responder a la realidad y desarrollar su propia narraci\u00f3n: nos referimos a sus mecanismos de contenci\u00f3n y sublimaci\u00f3n est\u00e9tica, los procedimientos que utiliza para construir una historia (funci\u00f3n de los personajes, ejes tem\u00e1ticos, estructura del texto, registros ling\u00fc.sticos empleados, etc.), sus proyecciones ut\u00f3picas, metaforizaci\u00f3n, alegor\u00edas, etc. De este modo, la literatura aparece como un acto narrativo y simb\u00f3lico inscrito en un <em>Kampfplatz<\/em> social y pol\u00edtico -se opera as\u00ed una ruptura con cualquier teor\u00eda literaria psicol\u00f3gica, individualista o puramente formalista-, una pr\u00e1ctica que participa mediante su apuesta creativa en las contradicciones hist\u00f3ricas sobre las que se remonta su escritura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-41ca027540705e0bcb7b13e9b8155c84 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Adem\u00e1s de adoptar los criterios de investigaci\u00f3n de la teor\u00eda cr\u00edtica, Fredric Jameson&nbsp;tratar\u00e1 de aunar, en una arriesgada s\u00edntesis, el an\u00e1lisis estructural de los relatos -del&nbsp;cual Jakobson, L\u00e9vi-Strauss o Barthes fueron maestros- con un esfuerzo de historizaci\u00f3n&nbsp;radical de la literatura que sigue de cerca la estela de <em>La novela hist\u00f3rica<\/em> ( 1937) de&nbsp;Georg Luk\u00e1cs. Una conjunci\u00f3n aparentemente contradictoria que tomar\u00e1 en cuenta&nbsp;tanto los dominios sincr\u00f3nicos de la langue como la realidad conflictiva, din\u00e1mica, de&nbsp;la pol\u00edtica, y que se\u00f1alar\u00e1 con una impronta de originalidad y apertura el trabajo del&nbsp;cr\u00edtico norteamericano. Si bien Jameson asumir\u00e1 cr\u00edticamente el estructuralismo, el psicoan\u00e1lisis&nbsp;e incluso la hermen\u00e9utica cristiana como formas relevantes de interpretaci\u00f3n&nbsp;textual -de las cuales importar\u00e1 diferentes herramientas metodol\u00f3gicas para su&nbsp;propia filosof\u00eda de la literatura-, el marxismo ser\u00e1 la teor\u00eda medular que sirva de base&nbsp;a su planteamiento cr\u00edtico, el fondo epistemol\u00f3gico que dotar\u00e1 de coherencia las diferentes&nbsp;tensiones y perspectivas de an\u00e1lisis literario que atraviesan su obra. Aun procurando&nbsp;cierto esquematismo, ser\u00eda arduo detenerse en las proposiciones centrales que&nbsp;articulan la teor\u00eda marxista del modo de producci\u00f3n, una teor\u00eda compleja sobre la historia&nbsp;de las sociedades y su estructura que aborda multitud de l\u00edneas tem\u00e1ticas y esferas&nbsp;de pr\u00e1cticas sociales; no obstante, se hace necesario abordar algunas de las ideas&nbsp;rectoras del marxismo por su papel central en los planteamientos de la filosof\u00eda de Jameson.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-2fca99d2d58a266d1cbe119f95c265c3 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Podr\u00edamos decir, siendo conscientes de operar una considerable reducci\u00f3n te\u00f3rica,&nbsp;que hay una tr\u00edada de conceptos de la teor\u00eda marxista que orienta el m\u00e9todo del autor:&nbsp;la cr\u00edtica de la ideolog\u00eda, la noci\u00f3n de totalidad social y el esp\u00edritu din\u00e1mico y antagonista&nbsp;que sirve de fundamento a la dial\u00e9ctica materialista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9a22ebe5eac78060171a291d1ba537f8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Como comentamos m\u00e1s arriba, y tal y como Marx y Engels afirmaron en <em>La ideolog\u00eda&nbsp;alemana<\/em> (1845), toda producci\u00f3n te\u00f3rica, cient\u00edfica o art\u00edstica se halla situada dentro del espacio social, inscrita en la trama de relaciones existentes entre las clases sociales a la vez que determinada por el alcance y desarrollo de la divisi\u00f3n del trabajo. La propiedad de los medios de producci\u00f3n material e intelectual por una clase econ\u00f3mica y pol\u00edticamente hegem\u00f3nica permite -como forma de reconocimiento y cohesi\u00f3n de la clase dominante- impregnar y constituir la cultura de la sociedad mediante su ideolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-812007f6b9502bebd68bdbd24a97e1d1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En el campo cultural se interpretan y trasponen, mediante la \u00f3ptica de la clase dominante, la mayor\u00eda de las contradicciones emp\u00edricas y los problemas sociales, ya sea resolvi\u00e9ndolos en el plano est\u00e9tico, moraliz\u00e1ndolos o simplemente eclips\u00e1ndolos mediante racionalizaciones amparadas en valores de clase (por ejemplo, los de la burgues\u00eda industrial del XIX analizada por Marx). La cr\u00edtica de la ideolog\u00eda desenmascara con un gesto negativo las ra\u00edces materiales de la cultura, as\u00ed como tambi\u00e9n las distorsiones y ficciones que -respectivamente- \u00e9sta ejerce y construye en el campo social. Tambi\u00e9n las relaciones de fuerza que lo recorren. La noci\u00f3n de totalidad -central para Marx y autores como Luk\u00e1cs o Althusser- se anudar\u00e1, precisamente, a la cr\u00edtica ideol\u00f3gica y a la teor\u00eda del modo de producci\u00f3n como impulso sint\u00e9tico y globalizador que intenta hacer cognoscible, m\u00e1s all\u00e1 de la parcialidad de las divisiones acad\u00e9micas de los saberes y de las clases, la sociedad como un todo relacional. Se trata de construir una perspectiva cient\u00edfica capaz de totalizar las esferas sociales (econom\u00eda, pol\u00edtica, cultura, derecho, etc.) y mostrar sus v\u00ednculos, nexos de dependencia y diferente grado de determinaci\u00f3n en los procesos de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n social. De este modo la cultura y todas sus expresiones -literatura, cine, pintura o teatro- desempe\u00f1an un rol funcional que sigue cierta <em>l\u00f3gica<\/em> en la vida hist\u00f3rica de las sociedades, afianzando o, en el caso de la cultura de las clases subalternas, criticando las formas de dominaci\u00f3n y naturalizaci\u00f3n de las mismas. Ahora bien, habr\u00eda que superar dos tentaciones, una hegeliana y otra posmoderna, a la hora de entender la noci\u00f3n de totalidad: la totalidad (<em>Totalitiit<\/em>) no es la verdad ontol\u00f3gica de un per\u00edodo hist\u00f3rico, su esp\u00edritu (<em>Geist<\/em>), que da vida a la identidad a todas y cada una de sus manifestaciones hist\u00f3ricas; pero tampoco es una suerte de discurso unilateral, cerrado y global, un meta-relato que asigna una identidad homog\u00e9nea a aquello que subsume, domin\u00e1ndolo sin ninguna fisura. Para Jameson se trata de una totalidad <em>dial\u00e9ctica<\/em>, atravesada por contradicciones, paradojas, diferentes luchas y grupos sociales, un todo en movimiento por su pertenencia a la historia y, por lo tanto, abierto al devenir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-212702cef49b39f70c54404586bf3be2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Como acabamos de esbozar, la noci\u00f3n de dial\u00e9ctica est\u00e1 \u00edntimamente vinculada a&nbsp;las dos anteriores, y presupone entender la sociedad como un todo conflictivo, atravesado&nbsp;por m\u00faltiples temporalidades, subjetividades y luchas. El momento dial\u00e9ctico cl\u00e1sico&nbsp;puede leerse -sin duda- en el <em>Manifiesto del partido comunista<\/em> (1848) de Marx y&nbsp;Engels, en el que los autores operan de dos modos diferentes que, aun siendo contrapuestos,&nbsp;se integran el uno en el otro para ofrecer un l\u00facido diagn\u00f3stico hist\u00f3rico. De un&nbsp;lado, el manifiesto violenta el presente elaborando una cr\u00edtica ideol\u00f3gica y material del&nbsp;capitalismo del XIX, es decir, mostrando la barbarie del capital, la desigualdad y la miseria&nbsp;del proletariado, la destrucci\u00f3n operada por \u00e9ste en los lazos de solidaridad social&nbsp;m\u00e1s \u00edntimos, la colonizaci\u00f3n cada vez mayor de la sociedad a trav\u00e9s de la l\u00f3gica mercantil,&nbsp;etc. Pero, por otra parte, el modo de producci\u00f3n capitalista es comprendido m\u00e1s&nbsp;all\u00e1 de su car\u00e1cter destructivo, puesto que su imparable din\u00e1mica creaba, en un mismo&nbsp;movimiento, las condiciones para llevar a cabo una verdadera emancipaci\u00f3n de la humanidad.&nbsp;Se trataba, entonces, de valorar tambi\u00e9n su potencialidad, las posibilidades que&nbsp;abr\u00eda a la liberaci\u00f3n a trav\u00e9s del desarrollo de la t\u00e9cnica, la industria y la ciencia, los nuevos&nbsp;nexos sociales que se creaban en su seno, se le opon\u00edan y buscaban trascenderlo. Esta&nbsp;doble consideraci\u00f3n que gu\u00eda la mirada de Marx sobre la historia, negativa a la vez que&nbsp;positiva, ser\u00e1 la que inspire en t\u00e9rminos generales los estudios cr\u00edticos de Jameson en&nbsp;<em>The political Unconscious<\/em>, una lectura dial\u00e9ctica de los textos que posteriormente se desplazar\u00e1 -ampli\u00e1ndose- hacia el an\u00e1lisis cultural. La cr\u00edtica se presentar\u00e1 a lo largo de las novelas que el autor examina como tensi\u00f3n dial\u00e9ctica entre Ideolog\u00eda y Utop\u00eda, oscilando entre un an\u00e1lisis negativo de la literatura como ideolog\u00eda, vinculada a las clases y antagonismos sociales, y una lectura positiva capaz de aprehender los valores y visiones del mundo propuestos por los textos, inspirada en la concepci\u00f3n de la religi\u00f3n de Durkheim.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-3b1554f82c859dff6529d4d0b19deeac wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Este discurso positivo tomar\u00e1 la literatura como un espacio simb\u00f3lico de cohesi\u00f3n de clase, tratando as\u00ed de desvelar su fuerza ut\u00f3pica, el imaginario colectivo que pone en juego para trascender las contradicciones sociales sobre las que se inevitablemente se funda. La tarea cr\u00edtica no se limitar\u00e1, por tanto, a un trabajo de desenmascaramiento de los intereses a los que -consciente o no de ello- sirve la pr\u00e1ctica literaria, sino que habr\u00e1 de atender tambi\u00e9n al polo ut\u00f3pico de la misma, capaz de provocar a partir de sus im\u00e1genes ciertas anticipaciones del presente y el futuro pr\u00f3ximo de lo colectivo, tendencias y proyectos que siempre se ponen de manifiesto en la imaginaci\u00f3n narrativa antes de volcarse sobre la incertidumbre de lo real. Este m\u00e9todo, que utiliza como estructura global la teor\u00eda marxista, y s\u00f3lo subordinadamente otras formas de an\u00e1lisis literario, ofrece una riqueza interpretativa fuera de duda por su capacidad de totalizaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n por el rigor y el talento reflexivo de Jameson para atender de manera coherente a fen\u00f3menos dispares dentro y fuera de las obras de autores cl\u00e1sicos de la novela moderna (Stendhal, Balzac, Joseph Conrad, etc.), o actuales, tales como Isaac Asimov, Ursula Le Guin y Philip K. Dick entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-cd3c44c5e6c5d3dfea03b74a0feaffad wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><em>El posmodernismo o la l\u00f3gica cultural del capitalismo avanzado<\/em> (1984) se sit\u00faa m\u00e1s all\u00e1 de los textos de cr\u00edtica literaria, y supone un viraje en la producci\u00f3n te\u00f3rica de Jameson. Un cambio de \u00f3ptica que no se funda en una ruptura, sino m\u00e1s bien en una ampliaci\u00f3n del \u00e1ngulo de la perspectiva cr\u00edtica. La literatura, elemento privilegiado por los an\u00e1lisis de Jameson hasta entonces, se convierte en parte de un horizonte m\u00e1s complejo de manifestaciones culturales que ser\u00e1n tratadas de un modo particular y espec\u00edfico. Para recrear el mosaico fragmentario de la posmodernidad e indagar en la l\u00f3gica cultural de la tercera fase del capitalismo, Jameson integra en su dispositivo de an\u00e1lisis la arquitectura, las artes pl\u00e1sticas y creaciones est\u00e9ticas contempor\u00e1neas (performance, minimalismo, arte conceptual, etc. ), las nuevas relaciones de la imagen y los media con la sociedad y los paradigmas filos\u00f3ficos dominantes, todo ello combinado con una clarividente mirada hacia los nuevos procesos de acumulaci\u00f3n de capital (financiarizaci\u00f3n, capitalismo cognitivo) y consumo. Junto al conocido ensayo sobre el posmodernismo cabe destacar una serie de trabajos posteriores, los cuales completan el impulso inicial del escritor, como, por ejemplo, <em>The Geopolitical Aesthetic: Cinema and Space in the World System<\/em> (Indiana University\u00a0Press, 1992 ),<em> The Seeds of Time. The Wellek Library lectures at the University of California<\/em> (Columbia University Press, 1994) <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43760#fn-43760-3' id='fnref-43760-3' onclick='return fdfootnote_show(43760)'>3<\/a><\/sup> y la recopilaci\u00f3n de textos sobre la posmodernidad, titulada <em>The Cultural Turn: Selected Writings on the Postmodern, 1983-1998<\/em> (Verso, 1998). Estos textos se ocupan de sistematizar la cr\u00edtica jamesoniana de la\u00a0actualidad, ahondando en diferentes \u00e1reas de los \u00e1mbitos est\u00e9tico y pol\u00edtico. De un modo\u00a0impresionista y fragmentario, quiz\u00e1 a tono con el <em>esprit<\/em> de la pos modernidad, podr\u00edamos\u00a0esbozar una breve fenomenolog\u00eda de la cultura posmoderna. Jameson insistir\u00e1, desde\u00a0su primer ensayo, en que su objetivo no es analizar un estilo est\u00e9tico sin m\u00e1s, sino un\u00a0patr\u00f3n cultural hegem\u00f3nico, lo cual implica una serie de realidades m\u00e1s amplias y multiformes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8e2059a86c36f7153318c6fc02dd36dd wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Seg\u00fan el fil\u00f3sofo norteamericano -que sigue aqu\u00ed a Marx y a los fil\u00f3sofos de Frankfurt- todo modo de producci\u00f3n implica, a su vez, un modo de percepci\u00f3n particular, es decir, una serie de formas de consciencia y organizaci\u00f3n perceptiva espec\u00edficas: existe una gran diferencia entre el escaparate comercial del capitalismo norteamericano de los a\u00f1os 50, que permit\u00eda a\u00fan cierta distancia y elecci\u00f3n al individuo situado en la otra parte de la vitrina, respecto del sujeto para el que se reproduce el interminable discurso publicitario televisivo actual, destructor de toda distancia, o el nuevo mercado de internet, que permite de manera mucho m\u00e1s inmediata la adquisici\u00f3n de mercanc\u00edas, evitando el centro comercial al poner virtualmente casi todos los productos -y ya no s\u00f3lo los del mercado nacional- a disposici\u00f3n del consumidor en casi cualquier punto del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-08aa76c44f54b7d591b0ceaf885c41c5 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La percepci\u00f3n tiene una historia social y se estructura en conformidad con los modos de producci\u00f3n, consumo y distribuci\u00f3n del tiempo de los agentes sociales. Partiendo de lo anterior podr\u00edamos decir, siguiendo la interpretaci\u00f3n de Jameson, que si la modernidad es el momento de la diferenciaci\u00f3n de las esferas sociales, de su autonomizaci\u00f3n parcial bajo la \u00e9gida de la ideolog\u00eda liberal, el per\u00edodo en el que surgen nuevos saberes (sociolog\u00eda, psicolog\u00eda, biolog\u00eda molecular, etc.) y nuevas facultades humanas son registradas en la literatura, la posmodernidad es el momento l\u00edmite de dicha evoluci\u00f3n: el colapso de unos niveles sociales sobre otros, una \u00e9poca hist\u00f3rica de des-diferenciaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-c1ac6649be6249e91b5a14d6b5b0e2dd wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Frente a la modernidad, la posmodernidad parecer\u00eda haber completado la autonomizaci\u00f3n de las esferas sociales que la primera inici\u00f3, <em>cumpliendo<\/em> as\u00ed las tendencias modernistas hasta cierto agotamiento o bloqueo hist\u00f3rico, lo cual tendr\u00e1 un impacto profundo en la estructura perceptiva de la colectividad. Las l\u00f3gicas que reg\u00edan -y hasta cierto punto separaban- la esfera cultural de la econ\u00f3mica se han borrado, y con ellas tambi\u00e9n el anhelo radical de las diversas vanguardias est\u00e9ticas por innovar formas y contenidos, por polemizar de forma cr\u00edtica con las tradiciones art\u00edsticas y revolucionar las relaciones entre el arte y la existencia social de los individuos. La vanguardia queda asfixiada, justamente, por el doble escollo que le plantean tanto el museo como el mercado, especialmente este \u00faltimo. Si el museo instituye la muerte de la obra por su inclusi\u00f3n en un <em>santuario de la belleza<\/em>&nbsp;y contemplaci\u00f3n, alej\u00e1ndola de la vida social y cotidiana, el&nbsp;mercado la populariza e incluye dentro del imperio del valor de cambio, la empuja a formar&nbsp;parte de una cultura industrial cuyo l\u00edmite creativo no ser\u00e1 otro que el dictado por&nbsp;el propio capital. Como dec\u00edamos m\u00e1s arriba, esta confusi\u00f3n entre las esferas sociales&nbsp;ha mercantilizado violentamente toda la cultura, pero a la vez ha llenado lo econ\u00f3mico&nbsp;de dimensiones culturales: el rol de la publicidad ha sido precisamente el crear una cultura&nbsp;de masas mercantil, d\u00f3nde todo lo consumible forme parte eminente de nuestro&nbsp;horizonte simb\u00f3lico y material m\u00e1s inmediato, desde un autom\u00f3vil a una pel\u00edcula o una&nbsp;marca de&nbsp;bebidas. Podr\u00edamos plantear incluso si la posmodernidad no es la realizaci\u00f3n&nbsp;perversa del vanguardismo modernista, la inclusi\u00f3n de diversas formas de expresi\u00f3n&nbsp;est\u00e9tica en la vida cotidiana a trav\u00e9s de su mercantilizaci\u00f3n. Ahora bien, este hecho ha&nbsp;generado todo lo contrario a una cr\u00edtica o replanteamiento de las relaciones entre arte y&nbsp;vida, pues de lo que verdaderamente se ha tratado es de una subsunci\u00f3n despotenciada&nbsp;de lo est\u00e9tico en la vida social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9f45608ebe3eb82c254348e15dfefe2a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Pero el fin de la vanguardia contiene a\u00fan otro aspecto negativo en relaci\u00f3n con la creatividad y el tiempo, algo que podr\u00edamos denominar la par\u00e1lisis de la innovaci\u00f3n. Estar\u00edamos hoy ante una sociedad que no sabe mirar hacia el futuro, sino s\u00f3lo hac\u00eda lo que ya ha sido, recuper\u00e1ndolo y situ\u00e1ndolo en un presente plano a trav\u00e9s de diversas t\u00e9cnicas formales que lo reproducen como superficie, simulacro. El conocido an\u00e1lisis comparativo trazado por Jameson sobre los \u00abzapatos de labriego\u00bb de Van Gogh y los \u00abzapatos de polvo de diamante\u00bb de Warhol es revelador: mientras que la primera pintura muestra cierto ejercicio de resistencia ut\u00f3pico al capitalismo a trav\u00e9s del tema y del cromatismo del \u00f3leo, que nos permite reconstruir cierto mundo est\u00e9tico alternativo, la obra de Warhol parece perder esa profundidad al poner de manifiesto una est\u00e9tica mercantil que, lejos de invitarnos a recrear un espacio o una dimensi\u00f3n ajena al presente social, nos sumerge de lleno en la trama del intercambio capitalista, utilizando los objetos fetichizados del mismo como simulacros. En t\u00e9rminos est\u00e9ticos -y tambi\u00e9n afectivos- podemos decir que se ha operado un decaimiento de la expresi\u00f3n por el juego o la yuxtaposici\u00f3n de elementos superficiales, as\u00e9pticos, lo cual, como hemos venido comentando, establece diferencias substanciales entre las miradas que la modernidad y la posmodernidad dedican a la realidad social y a la comprensi\u00f3n que ambas tienen de s\u00ed mismas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-06edee63513f1ce8f01fd3f1a7b08326 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En el momento de la posmodernidad el capitalismo ha barrido todos los enclaves de otros antiguos modos de producci\u00f3n, ya sea transform\u00e1ndolos productivamente o subordin\u00e1ndolos a los ritmos financieros, lo cual pone de relieve en el plano hist\u00f3rico lo que en el est\u00e9tico es s\u00f3lo un s\u00edntoma: la posmodernizaci\u00f3n de la vanguardia se cumple en el momento en que las diferentes temporalidades que poblaban una modernidad desigualmente desarrollada se condensan en un \u00abpresente absoluto\u00bb capitalista, coaguladas a la vez que representadas en un escenario inm\u00f3vil. El pasado se convierte entonces en el imaginario global, un inmenso \u00e1lbum fotogr\u00e1fico al que hacer referencia pero que poco a poco ha ido perdiendo su viveza, transform\u00e1ndose en la simulaci\u00f3n de algo que fue y cuya densidad hist\u00f3rica se nos escapa. Las t\u00e9cnicas <em>historicistas<\/em>&nbsp;en arquitectura, que utilizan indistintamente estilos de diversas \u00e9pocas sin preocuparse por crear un lenguaje propio, o la pr\u00e1ctica de la intertextualidad en literatura -que no se interesa por el tiempo del texto y su exterioridad- parten de este fen\u00f3meno que Jameson denomina <em>espacializaci\u00f3n del&nbsp;tiempo.<\/em> La diacron\u00eda y la percepci\u00f3n del cambio social se ven dominadas por categor\u00edas&nbsp;sincr\u00f3nicas, una simultaneidad que es la de la expansi\u00f3n mundial del modo de producci\u00f3n&nbsp;capitalista por todo el orbe humano, la globalizaci\u00f3n. La proliferaci\u00f3n de discursos&nbsp;est\u00e9ticos, comerciales e incluso pol\u00edticos de la era posmoderna lleva a la paradoja de la&nbsp;estandarizaci\u00f3n: cuando el cambio se estandariza, debido a las necesidades del mercado&nbsp;global, las transformaciones llevan una velocidad sin l\u00edmite pero, sin embargo, todo parece&nbsp;quedarse en su sitio, puesto que estructuralmente no se percibe ni realiza un verdadero&nbsp;cambio, sino solamente variaciones dentro de un mismo esquema. Subjetivamente, dir\u00e1&nbsp;Jameson, hemos perdido la capacidad de unir temporalmente el pasado, el presente y el&nbsp;futuro, especialmente nuestra capacidad para sentir cierto tipo de anticipaci\u00f3n del porvenir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-0b2f25895d9cdd424e3c5c413197565e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Todo queda retenido en un presente que cuando percibe el pasado lo hace mediante&nbsp;los estereotipos que tiene del mismo, popularizados por la televisi\u00f3n, el cine o radio, evit\u00e1ndose&nbsp;as\u00ed la constituci\u00f3n de una nueva temporalidad o forma de vida com\u00fan por el enfrentamiento&nbsp;con la alteridad social del pasado o la atenci\u00f3n a un devenir futuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a469e6c8118466b85333c0183ab2f8fa wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Tomando en cuenta el estado de cosas actual, Jameson optar\u00e1 por un tipo nuevo de cr\u00edtica, capaz de asumir las contradicciones de la posmodernidad en cada una de sus facetas. Si bien el trabajo cr\u00edtico hab\u00eda partido siempre del concepto de distancia -pi\u00e9nsese en Marcuse o en el propio Bertolt Brecht- <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43760#fn-43760-4' id='fnref-43760-4' onclick='return fdfootnote_show(43760)'>4<\/a><\/sup>, situ\u00e1ndose en cierta dimensi\u00f3n exterior a su objeto, este gesto hoy ser\u00eda imposible por las condiciones en que se desenvuelve una vida cultural cuya autonom\u00eda relativa ha sido borrada y sometida a la ley del valor. La apuesta de Jameson -en sinton\u00eda con su procedimiento de an\u00e1lisis textual- ser\u00e1 crear cierto tipo de \u00abmapas sociales\u00bb, mapas situados en la trama cultural posmoderna de forma inmanente, pero cuyo efecto es crear una pedagog\u00eda del espacio y el tiempo, permitiendo dar forma a modos compartidos de entender un entorno social cada vez m\u00e1s desdibujado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-59ab504990be8736e7259b9376aad38a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">No se trata de imitar o reproducir el espacio que se habita, sino de formular un imaginario colectivo que lo comprenda y rebase, entendiendo la posmodernidad cultural no s\u00f3lo en su car\u00e1cter disolvente, sino a trav\u00e9s de las tendencias que virtualmente puede desatar, es decir, a partir de lo que \u00e9sta pone a disposici\u00f3n de la colectividad para imaginarse a s\u00ed misma y crear todo un nuevo marco de referencias sociales renovadas. Se trata, en definitiva, de que los individuos puedan obtener representaciones imaginativas -activas y ya no solo <em>imaginarias<\/em>, como dir\u00eda Louis Althusser- de su relaci\u00f3n con la totalidad\u00a0social, de modo que puedan articular una comprensi\u00f3n pr\u00e1ctica de su universo social y,\u00a0a la vez, actuar sobre \u00e9l m\u00e1s all\u00e1 de una mera re-interpretaci\u00f3n del mismo. De ah\u00ed, de la\u00a0necesidad de reinvenci\u00f3n de un imaginario social, el esfuerzo renovado de Jameson por\u00a0pensar la utop\u00eda y la imaginaci\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os, labor que ha quedado registrada\u00a0de manera impresionante en <em>Archaeologies of the Future: The Desire Called Utop\u00eda and\u00a0Other Science Fictions<\/em> (Verso, 2oo5). <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43760#fn-43760-5' id='fnref-43760-5' onclick='return fdfootnote_show(43760)'>5<\/a><\/sup> Ya comentamos m\u00e1s arriba, cuando habl\u00e1bamos de metodolog\u00eda, que la estrategia dial\u00e9ctica de an\u00e1lisis de Jameson le lleva a una tensi\u00f3n entre cr\u00edtica y utop\u00eda, entre el desenmascaramiento de los intereses sociales de las creaciones est\u00e9ticas y literarias como la reconstrucci\u00f3n de los proyectos ut\u00f3picos que parecen plantear las mismas. Por ello Jameson se ocupar\u00e1 en este \u00faltimo texto de utilizar la utop\u00eda como estrategia de an\u00e1lisis de la imaginaci\u00f3n colectiva, como texto l\u00edmite que valora nuestras posibilidades para pensar el porvenir de lo social y lo colectivo. Las utop\u00edas cl\u00e1sicas no ser\u00e1n tomadas, por tanto, como programas pol\u00edticos, sino m\u00e1s bien como escritos que se sobreponen a un presente resolviendo de manera imperfecta sus problemas de forma est\u00e9tica, forma que es el \u00edndice de sus posibilidades imaginativas. Suceder\u00e1 lo mismo con el an\u00e1lisis de la ciencia ficci\u00f3n en el presente: si Jameson lee a Le Guin, a Philip K. Dick, Stanislav Lem, Kim Stanley Robinson o Frank Herbert, es para ver como en los fracasos de sus proyectos, en las rupturas internas de sus narraciones, se bosqueja una imaginaci\u00f3n de nuestro presente como pasado de un porvenir incierto y como un espacio de experimentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-41f44d6b4e54a4f73c90d102c0151b96 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La ciencia ficci\u00f3n juega a la desfamiliarizaci\u00f3n, a dar una consistencia&nbsp;diferente al presente por su relaci\u00f3n con toda una serie de futuros alternativos, pero a&nbsp;la vez dramatiza nuestra incapacidad para imaginarnos de otro modo y dar un paso m\u00e1s&nbsp;all\u00e1 de un relato social marcado por el capitalismo. Podr\u00edamos decir, siguiendo a Jameson,&nbsp;que el an\u00e1lisis de la ciencia ficci\u00f3n como utop\u00eda nos lleva a apuntar a todos y cada&nbsp;uno de los problemas en que la pos modernidad nos envuelve \u00bfQu\u00e9 tipo de subjetividad&nbsp;somos y c\u00f3mo podemos medirnos con el deseo de una revoluci\u00f3n de la misma? \u00bfC\u00f3mo&nbsp;realizar una transici\u00f3n de este relato a otro, es decir, c\u00f3mo sobrepasar nuestra sociedad&nbsp;sabiendo que el l\u00edmite de la imaginaci\u00f3n se cifra en la estructura del modo de producci\u00f3n,siendo presa de \u00e9l? \u00bfC\u00f3mo pensar m\u00e1s all\u00e1 de lo individual y lo colectivo? \u00bfQu\u00e9 tipo&nbsp;de imaginaci\u00f3n corresponde a un per\u00edodo de luchas que ya no tiene las formas de una&nbsp;cl\u00e1sica consciencia de clase (Luk\u00e1cs, Gramsci)? \u00bfQu\u00e9 futuro puede imaginarse para una&nbsp;multitud de grupos sociales antagonistas contra el capital pero cuyos fines no est\u00e1n trabados&nbsp;en una unidad org\u00e1nica? Con una bater\u00eda de procedimientos cr\u00edticos exhaustiva&nbsp;que va desde la ling\u00fc\u00edstica estructural hasta la teor\u00eda de sistemas de Luhmann, Jameson&nbsp;realiza una arqueolog\u00eda que sabe romper las apariencias de un presente aparentemente&nbsp;plano y detectar sus fisuras y desequilibrios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-531593ab3662f2734d288f3b623f9ac9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Sin embargo, y como suele suceder en toda la obra jamesoniana, no hay una apuesta pol\u00edtica del todo positiva en sus \u00faltimos escritos que iguale su capacidad cr\u00edtica. Existe, desde luego, una vocaci\u00f3n marxista -incluso <em>ortodoxa<\/em>&#8211; por permanecer en un espacio cr\u00edtico y constituyente de clase, pero a la hora de desarrollar una pol\u00edtica capaz de trascender lo posmoderno, el pensamiento de Jameson queda algo paralizado, quiz\u00e1 por no participar del optimismo de algunos de sus compa\u00f1eros de viaje, como Antonio Negri y Michael Hardt, que tienden a destacar de un modo excesivo los elementos emancipadores de la era del Imperio. De todos modos, los referentes para una apuesta pol\u00edtica actual habr\u00edan de tener en cuenta, seg\u00fan el autor, el esp\u00edritu altermundista de movilizaciones como la de Seattle, que vincul\u00f3 a movimientos sociales de car\u00e1cter tan dispar y heterog\u00e9neo, o instituciones como el Foro Social Mundial en tanto que nexo alternativo de cohesi\u00f3n antagonista. M\u00e1s all\u00e1 de la identificaci\u00f3n de los posibles agentes sociales de un posible cambio, se\u00f1alar las contradicciones culturales y ciertos espacios de organizaci\u00f3n pol\u00edtica, el discurso de Fredric Jameson parece estar abocado a dibujar s\u00f3lo de manera est\u00e9tica las v\u00edas para caminar hacia la instituci\u00f3n de un nuevo espacio social. Son dos v\u00edas, por tanto, las que recorren su obra en relaci\u00f3n con la problematizaci\u00f3n del presente: la de la cr\u00edtica cultural, con toda su proyecci\u00f3n marxista e hist\u00f3rica, y una dimensi\u00f3n est\u00e9tico-pol\u00edtica, la de la imagen ut\u00f3pica, que empuja la actualidad hacia su l\u00edmite. Situ\u00e1ndonos ahora en otros problemas de orden m\u00e1s formal, ya lejos de los terrenos de la teor\u00eda, cabe destacar una paradoja de los escritos de Jameson: la infinidad de referencias a las que alude el autor en sus textos, su eclecticismo te\u00f3rico -un gesto que podr\u00edamos considerar posmoderno- y una atenci\u00f3n psicoanal\u00edtica a los detalles, hacen que sus obras, por mucha vocaci\u00f3n social que posean, est\u00e9n enfocadas a un p\u00fablico que ha de tener formaci\u00f3n universitaria o una cultura muy amplia y especializada para comprenderlas. Este hecho reduce considerablemente el alcance de los libros del cr\u00edtico norteamericano en tanto <em>mapa social<\/em> o <em>pedagog\u00eda cr\u00edtica del presente<\/em>, e incide en uno de los problemas del marxismo en la actualidad: su dificultad para producir un imaginario capaz de acompa\u00f1ar y dotar de estrategias a un nuevo tipo de movimientos sociales. Un problema del que tal vez s\u00f3lo el opera\u00edsmo italiano -heredero de la \u00faltima filosof\u00eda francesa- y algunos de los cr\u00edticos de la <em>New Left<\/em> estar\u00edan parcialmente exentos. Quiz\u00e1 los dos \u00faltimos textos de Jameson T<em>he Hegel Variations: On the Phenomenology of the Spirit<\/em>, y <em>Representing&nbsp;Capital: A reading of volume one<\/em>, superen las dificultades aludidas y nos lleven a&nbsp;ahondar m\u00e1s en las perspectivas subjetivas y objetivas de nuestro tiempo, entreg\u00e1ndonos&nbsp;un relato pr\u00e1ctico, y ya no s\u00f3lo cr\u00edtico o est\u00e9tico, en el que las anticipaciones temporales&nbsp;percibidas por el autor en sus anteriores trabajos se confirmen como tendencias sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-64fd25d34c45ec5c74711cbb61ead03a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La voz de Jameson es, fuera de toda duda, una de las m\u00e1s importantes de nuestro&nbsp;tiempo, y su apuesta filos\u00f3fica en una era de hu\u00edda y abandono de lo pol\u00edtico -sintom\u00e1tica&nbsp;en el pensamiento de autores tan dispares como Lyotard, Rorty o Vattimo- han hecho&nbsp;de su obra uno de los pilares fundamentales de la cr\u00edtica cultural y del marxismo de las&nbsp;\u00faltimas d\u00e9cadas. Gracias a autores como \u00e9l o David Harvey, que fueron capaces de remontar&nbsp;la d\u00e9cada de los ochenta, ese falso preludio del fin de la historia, no hemos olvidado&nbsp;hoy, a comienzos de un nuevo siglo, que la pr\u00e1ctica de la libertad requiere siempre de la&nbsp;persistencia de la cr\u00edtica y de la imaginaci\u00f3n para trascender el presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-1c365197319120a7e6f8fcd815f25374 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Texto publicado en <em>Pasajes. Revista de pensamiento contempor\u00e1neo, <\/em>2011.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-646d376bf988b1d98db78c9b6366687e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>*Mario Espinoza Pino<\/strong> forma parte del Consejo Asesor de <strong><em><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-41996f3e46c5bede901fd278ddd98315 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ha fallecido Fredric Jameson (1934-2024), uno de los mayores cr\u00edticos culturales marxistas del siglo XX y de este maltrecho siglo XXI. Siempre fue un faro cr\u00edtico y un sism\u00f3grafo de las mutaciones culturales, sociales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas del capitalismo neoliberal -su pluma inquieta lo registraba todo, desde la \u00faltima serie hasta la \u00faltima novela-.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":43766,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[703609785,248103],"tags":[703607074,703605642,703605024],"class_list":{"0":"post-43760","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-lecturas","8":"category-marxismo","9":"tag-adorno","10":"tag-engels","11":"tag-marx","13":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Jameson24092024.jpg?fit=1500%2C744&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-bnO","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=43760"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43760\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43765,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43760\/revisions\/43765"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/43766"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=43760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=43760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=43760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}