{"id":43593,"date":"2024-09-17T17:52:22","date_gmt":"2024-09-17T15:52:22","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593"},"modified":"2024-09-18T15:49:40","modified_gmt":"2024-09-18T13:49:40","slug":"ecuador-desbordes-y-estallidos-junio-2022-octubre-2019-y-antes-mario-unda-y-maritza-idrobo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593","title":{"rendered":"Ecuador \u2013 Desbordes y estallidos: junio 2022, octubre 2019\u2026 y antes. [Mario Unda y Maritza Idrobo]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><sub>450.000 manifestantes ind\u00edgenas lograron instalarse en los exteriores de la Asamblea Nacional, el 11-10-2019. <em><a href=\"https:\/\/www.primicias.ec\/noticias\/politica\/450-000-personas-salieron-a-las-calles-en-octubre-de-2019\/\">Reuters<\/a><\/em> <\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Mario Unda y Maritza Idrobo* <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Quito, agosto-septiembre 2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/em>, 17-9-2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En octubre de 2019 y en junio de 2022 se vivieron en Ecuador dos multitudinarios movimientos de protesta social que ganaron el inter\u00e9s de toda la sociedad, conjugaron la participaci\u00f3n de muy diversos sectores sociales, se manifestaron en pr\u00e1cticamente todo el pa\u00eds, movilizaron a decenas de miles de personas y se mantuvieron en pie durante varios d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">No fue algo solo del Ecuador; con la pandemia de por medio, por esas mismas fechas se produjeron fen\u00f3menos similares en otros pa\u00edses latinoamericanos: Chile, Colombia, Hait\u00ed, Bolivia, Per\u00fa. Tampoco fue algo in\u00e9dito: ya en a\u00f1os anteriores tuvimos protestas similares que, al menos en el caso ecuatoriano, han acompa\u00f1ado estos 45 a\u00f1os de crisis de la democracia, igual que en otros pa\u00edses latinoamericanos, aunque quiz\u00e1s no con la misma frecuencia<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">\u00bfQu\u00e9 representan estas masas en movimiento?, \u00bfcu\u00e1les son sus l\u00f3gicas y sus din\u00e1micas?, \u00bfc\u00f3mo se van configurando?, \u00bfa qu\u00e9 se debe su car\u00e1cter? Seguramente, la variedad, el surgimiento o recuperaci\u00f3n de conceptos para tratar de comprenderlos y explicarlos -e incluso la premura por presentar nuevas categor\u00edas- significan tambi\u00e9n una sensaci\u00f3n difusa de que los conceptos, tal como se han usado, no resultan tan d\u00factiles cuando se trata de dar cuenta de ellas. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-1' id='fnref-43593-1' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>1<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em>Desbordes y estallidos. Ayudamemoria<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>Desborde popular <\/em>es una buena idea para reflexionar sobre las protestas de octubre. Fue acu\u00f1ada por el antrop\u00f3logo peruano Jos\u00e9 Matos Mar en la mitad de la d\u00e9cada de 1980 para aludir <a>a <\/a><a>pr\u00e1cticas cotidianas y l\u00f3gicas de subsistencia de las clases y sectores subalternos, pr\u00e1cticas que transitan por movimientos moleculares, masivos y espont\u00e1neos que rebasan los linderos impuestos por la institucionalidad dominante.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El desborde popular, dice, es \u201cuna impl\u00edcita desobediencia civil de las masas en ascenso, que se limitan, por ahora, al cuestionamiento pac\u00edfico de la ley en los vac\u00edos de poder generados por la crisis econ\u00f3mica y la debilidad gubernamental, y que derivan a la violencia cada vez que el Estado y la institucionalidad intentan recuperar el control mediante el uso de la fuerza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-10 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">\u201cEl desborde en marcha\u201d, abunda Matos Mar, \u201caltera la sociedad, la cultura y la pol\u00edtica del pa\u00eds creando incesante y sutilmente nuevas pautas de conducta, valores, actitudes, normas, creencias y estilos de vida, que se traducen en m\u00faltiples y variadas formas de organizaci\u00f3n social, econ\u00f3mica y educativa lo cual significa uno de los mayores cambios de toda nuestra historia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">\u00bfCu\u00e1les son las pr\u00e1cticas sociales que expresan esas \u201cdesobediencias\u201d? A lo largo del libro, Matos Mar se refiere a las migraciones, las invasiones, la construcci\u00f3n de vivienda sin regulaciones, la puesta en marcha de peque\u00f1as actividades econ\u00f3micas que escapan a las normativas estatales, formas de religiosidad que se desprenden de las iglesias formales, valores trasplantados desde las comunidades a la ciudad; y las organizaciones y la acci\u00f3n social. Como se ve, m\u00e1s que una confrontaci\u00f3n abierta con el Estado y el poder del capital, se trata de una desobediencia en cierto modo espont\u00e1nea, o de un caminar m\u00e1s all\u00e1 o por fuera de los marcos establecidos por la estructura pol\u00edtica y jur\u00eddica de las instituciones oficiales. Se trata, por lo tanto, de \u201cun desborde del orden institucional y [un] deterioro de la estructura del Estado\u201d. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-2' id='fnref-43593-2' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>2<\/a><\/sup>&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En fin, Matos Mar cree que \u201cel Per\u00fa oficial [\u2026] deber\u00e1 entrar en di\u00e1logo con las masas en desborde, para favorecer la verdadera integraci\u00f3n de sus instituciones emergentes en el Per\u00fa que surge. Pero para esto, deber\u00e1 aceptar los t\u00e9rminos de la nueva formalidad que las masas tienen en proceso de elaboraci\u00f3n espont\u00e1nea\u201d. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-3' id='fnref-43593-3' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>3<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Recientemente, la idea del desborde popular ha sido puesta de nuevo en circulaci\u00f3n por Ra\u00fal Zibechi para dar cuenta de una serie de procesos que, en el mundo entero, vienen socavando, desde 1968, la capacidad de control de las sociedades disciplinarias y rebasan todas sus instituciones: c\u00e1rceles, psiqui\u00e1tricos, escuelas, los aparatos del Estado e incluso \u201clas propias organizaciones sociales que los conten\u00edan\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Agrupa en esta idea experiencias muy dis\u00edmiles: desde la protesta masiva (el <em>Cordobazo<\/em> argentino de 1969) hasta pr\u00e1cticas de planificaci\u00f3n y autogobierno barriales (Villa El Salvador, en Lima); desde el movimiento estudiantil (Uruguay) hasta los movimientos campesinos e ind\u00edgenas (Colombia, Ecuador); desde las madres de la Plaza de Mayo en Argentina hasta el MST brasile\u00f1o. En fin, experiencias que abarcan \u201cdesde el desborde hasta la construcci\u00f3n de lo nuevo\u201d, dice el autor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-15 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Experiencias distintas cierto es, pero comparten todas una misma caracter\u00edstica: la de ser creadoras de <em>\u201cbolsones semiaut\u00f3nomos de poder\u201d<\/em> que son producidos por \u201cpueblos cuyas formas de vida propias son alternativas evidentes ante la crisis civilizatoria\u201d. Los movimientos antisist\u00e9micos habr\u00edan pasado \u201cde la demanda al Estado [\u2026] a la construcci\u00f3n de sociedades diferentes\u201d. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-4' id='fnref-43593-4' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>4<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-16 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">As\u00ed que los desbordes implican aqu\u00ed un cuestionamiento a los controles y a los poderes, un cuestionamiento que se sostiene en el tiempo y que se sit\u00faan, como remarcaba el autor en otro texto, \u201cfuera de los m\u00e1rgenes\u201d. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-5' id='fnref-43593-5' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>5<\/a><\/sup> El \u201cafuera\u201d es una elecci\u00f3n que permite que los movimientos o los pueblos puedan desarrollarse aut\u00f3nomamente y, en consecuencia, encontrarse en mejores condiciones para construir lo nuevo. De esta manera, la idea que Zibechi nos brinda de los desbordes populares presenta una novedad respecto a la que nos trajo Matos Mar: su nexo con las nociones de poder y de autonom\u00eda (o, cuando menos, de semiautonom\u00eda).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-17 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em>Desbordes, estallidos, confluencias<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-18 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Pero el t\u00e9rmino desborde popular parece ajustarse tambi\u00e9n a un fen\u00f3meno particular que no nos es nada desconocido: el de las protestas sociales que se constituyen por confluencias multitudinarias que ocurren cuando, en un momento dado, se aproximan y se juntan las movilizaciones de varios sectores con distintos grados de consolidaci\u00f3n: unos organizados, otros semiorganizados y desorganizados otros. Quiz\u00e1s en este caso resulte m\u00e1s apropiado hablar de desbordes populares multitudinarios, es decir de grandes masas en movimientos de lucha; algo que nos parece similar al \u201clevantamiento general del pueblo\u201d del que habla Rosa Luxemburgo, distinto, pero enlazado, a los levantamientos proletarios, a los levantamientos rurales y a levantamientos espont\u00e1neos de las masas. La din\u00e1mica que recupera Rosa es clara: \u201cse desencadena en diversos puntos, por diversos motivos y bajo formas diferentes para confluir luego\u201d; y tambi\u00e9n: \u201cMil conflictos econ\u00f3micos parciales, mil incidentes \u00abfortuitos\u00bb convergieron, confluyendo en un oc\u00e9ano poderoso\u201d<a>. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-6' id='fnref-43593-6' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>6<\/a><\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-19 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En el per\u00edodo que se abre con el impulso de modernizaci\u00f3n capitalista gracias al boom petrolero de la d\u00e9cada de 1970 y con el retorno a la constitucionalidad de 1979, varias luchas de este tipo se han producido en el Ecuador: la \u201cguerra de los cuatro reales\u201d en 1978, las huelgas generales y el paro nacional del pueblo en 1982-83, la ca\u00edda de Abdal\u00e1 Bucaram en 1997, la ca\u00edda de Jamil Mahuad en 2000, la \u201crebeli\u00f3n de los forajidos\u201d en 2005, y las multitudinarias movilizaciones de octubre de 2019 y de junio de 2022. Ha sido un per\u00edodo marcado, adem\u00e1s, por d\u00e9biles rendimientos y crisis econ\u00f3micas, por una persistente crisis de la hegemon\u00eda de la clase dominante y por la presencia de crisis sociales agudas acicateadas por la precarizaci\u00f3n del trabajo, la pandemia y el ataque de la violencia ejercida por grandes y peque\u00f1as mafias de negocios ilegales.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"369\" data-attachment-id=\"43602\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=43602\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador2019-17092024.jpg?fit=800%2C450&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"800,450\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Ecuador2019-17092024\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador2019-17092024.jpg?fit=656%2C369&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador2019-17092024.jpg?resize=656%2C369&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-43602\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador2019-17092024.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador2019-17092024.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador2019-17092024.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-20 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los desbordes tienen una particularidad: el contacto social del encuentro en la lucha genera algo nuevo, pues, en el encuentro de los muchos sujetos diversos en el mismo proceso de lucha social, o en el encuentro de luchas distintas pero enlazadas (seg\u00fan sea el caso), se fusionan por un momento las energ\u00edas sociales que antes estaban m\u00e1s bien dispersas y crean una nueva <em>fuerza de masa<\/em>. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-7' id='fnref-43593-7' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>7<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-21 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Por su origen y por su novedad, tal <em>fuerza de masa<\/em> no puede ser reducida a ninguna de las concurrentes, aunque por lo general se aglutina en torno a aquella que tiene en ese momento mayor capacidad de organizaci\u00f3n, de movilizaci\u00f3n, de generar propuestas y de hacerse visibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-22 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Se produce una suerte de sinton\u00eda espiritual entre los movilizados, se despiertan solidaridades y surge una espont\u00e1nea identificaci\u00f3n en la lucha y, en cierto modo y hasta cierto punto, las organizaciones populares comienzan a convertirse en ejes de poder y reorganizaci\u00f3n de la vida colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-23 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Pero, a pesar de desplegar estas mismas caracter\u00edsticas, los desbordes populares multitudinarios no son iguales entre s\u00ed. En <em>primer lugar<\/em>, porque, aunque las m\u00e1s visibles son las confluencias materiales, f\u00edsicas, de varios sectores, organizaciones y movimientos en una lucha social, existen tambi\u00e9n confluencias que se expresan sobre todo como lazos espirituales, sin llegar al actuar conjunto en la protesta. En <em>segundo lugar<\/em>, porque su constituci\u00f3n depende del sector que sirve de eje de confluencia, de las organizaciones y sectores sociales que confluyen a esa lucha y de las relaciones que se establecen entre uno y otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-24 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em>Peque\u00f1a historia de desbordes populares<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-25 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Cada desborde popular que produjo la movilizaci\u00f3n social encontr\u00f3 caracter\u00edsticas propias. No obstante, comparten elementos en com\u00fan que los hacen distinguibles como miembros de una misma familia de lucha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-26 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">&#8211;<em><strong>1960 y 1970: las d\u00e9cadas estudiantiles<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-27 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En las d\u00e9cadas de 1960 y buena parte de la de 1970, el eje de confluencia fue el movimiento estudiantil, primero el universitario, luego el secundario (y sus organizaciones representativas, la FEUE y la FESE). Se hab\u00edan fortalecido gracias a las luchas de los secundarios por el libre ingreso a la universidad y por el consiguiente incremento de la matr\u00edcula universitaria, que permiti\u00f3 no solo el ingreso de un gran n\u00famero de j\u00f3venes provenientes familias de la peque\u00f1a burgues\u00eda (en momentos en que la modernizaci\u00f3n del Estado y los pasos iniciales de una nueva ola de modernizaci\u00f3n capitalista estaban transformando no solo a las clases medias sino a toda la estructura social), sino el aumento del n\u00famero de estudiantes y su concentraci\u00f3n en las principales universidades p\u00fablicas de Quito, Guayaquil y Cuenca, todo lo cual cre\u00f3 condiciones para que sus inquietudes cobraran fuerza y visibilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-28 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los estudiantes eran por entonces el sector m\u00e1s sensible de las clases subalternas y el que primero manifestaba en las calles las inquietudes generalizadas. Sin embargo, ac\u00e1 se trataba de una sinton\u00eda que proven\u00eda de la presencia constante de protestas estudiantiles, particularmente frente al incremento del costo de la vida y en rechazo a las dictaduras, lo que fue construyendo un reconocimiento moral de su papel de representante de las inconformidades sociales, reconocimiento tambi\u00e9n de sus principales organizaciones y dirigentes, lo que conduc\u00eda al aparecimiento tambi\u00e9n reiterado de pr\u00e1cticas de solidaridad de los otros sectores populares, sobre todo los sectores populares urbanos, con la lucha estudiantil, pr\u00e1cticas que ayudaban a sostener las protestas, aun cuando no participaran directamente en ellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-29 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Las consignas de las principales organizaciones estudiantiles lo reflejaban a su manera: \u201cLuchar y estudiar junto al pueblo\u201d, dec\u00eda la consiga del Frente Revolucionario de Izquierda Universitaria (FRIU), vinculado al PCMLE. \u201cEstudiantes auxiliares en las luchas populares\u201d, dec\u00eda la consigna del Frente Revolucionario Estudiantil (FRE), ligado al MIR.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-30 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los lazos espirituales que la protesta tej\u00eda entre el movimiento estudiantil y la masa del pueblo quedaron emotivamente reflejados en abril de 1970, cuando el sepelio de Milton Reyes, presidente de la FEUE, asesinado por el gobierno de Velasco Ibarra, se convirti\u00f3 en una sentida y multitudinaria manifestaci\u00f3n popular de solidaridad con el dirigente victimado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-31 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">&#8211;<em><strong>La guerra de los cuatro reales<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-32 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La \u201cguerra de los cuatro reales\u201d, en abril de 1978, tuvo lugar -igual que la masacre de los trabajadores del ingenio Aztra en 1977- en v\u00edsperas del retorno a la constitucionalidad, dejando claro el car\u00e1cter restringido de la democracia liberal que abrir\u00eda entonces este largo ciclo de permanencia y crisis. Aunque las protestas se desataron en varias ciudades del pa\u00eds, como Machala o Ibarra, el movimiento fue mucho m\u00e1s fuerte en Quito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-33 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Estas \u201cjornadas de abril\u201d marcaron una transici\u00f3n en los masivos desbordes populares. La movilizaci\u00f3n comenz\u00f3 con las protestas estudiantiles ante el incremento de los pasajes del transporte p\u00fablico urbano; parec\u00eda solamente la continuidad del per\u00edodo anterior, con los estudiantes representando inconformidades sociales m\u00e1s amplias, de sectores con poca capacidad de movilizaci\u00f3n aut\u00f3noma. Otro cambio estaba en marcha, pues la protesta universitaria fue dando paso a una masiva protesta de estudiantes secundarios, resaltando como novedad la presencia numerosa de estudiantes de los colegios femeninos. Las cercan\u00edas de la Universidad Central y de los principales colegios secundarios atrajo la llegada de pobladores de barrios y de trabajadores, que, sin indicaciones precisas de las centrales, se organizaban en las f\u00e1bricas para acudir a las protestas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-34 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La fuerte represi\u00f3n, con incursiones policiales a los colegios, motiv\u00f3 a los estudiantes a movilizarse hacia los barrios populares donde, en muchos casos, resid\u00edan. Las transformaciones devenidas de la modernizaci\u00f3n capitalista hab\u00edan tra\u00eddo, entre otras cosas, el aumento de movimientos migratorios ya no solo del campo a la ciudad directamente, sino desde el campo hacia ciudades intermedias y de estas a las ciudades grandes. En Quito, viejas casonas del centro se subdivid\u00edan en una multitud de cuartos de arriendo dando lugar a tugurios hacinados, mientras que, por otro lado, aparecieron nuevos barrios populares en las periferias, extendiendo la ciudad hacia sus extremos. Desde los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1970 hab\u00eda aparecido el Comit\u00e9 del Pueblo, que reun\u00eda inquilinos y migrantes en busca de un pedazo de tierra urbana. El Comit\u00e9 modific\u00f3 la conducta de las demandas barriales, acentuando el valor de la organizaci\u00f3n y de las movilizaciones, y estableci\u00f3 v\u00ednculos con la Universidad.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"341\" data-attachment-id=\"43655\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=43655\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-Blanquita-Chancosa.jpg?fit=800%2C416&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"800,416\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Ecuador-Blanquita Chancosa\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-Blanquita-Chancosa.jpg?fit=656%2C341&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-Blanquita-Chancosa.jpg?resize=656%2C341&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-43655\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-Blanquita-Chancosa.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-Blanquita-Chancosa.jpg?resize=300%2C156&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-Blanquita-Chancosa.jpg?resize=768%2C399&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><sub>Manifestaci\u00f3n, octubre de 2019. En primera fila, se puede ver a la dirigente ind\u00edgena Blanquita Chancosa.<\/sub><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-35 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El desplazamiento de las movilizaciones estudiantiles a los barrios motiv\u00f3 un encuentro de estudiantes y moradores, primero como apoyo, respaldo y protecci\u00f3n, luego en la protesta, finalmente en la formaci\u00f3n de una nueva forma organizativa: los Comit\u00e9s de Defensa Popular, surgidos, seg\u00fan los militantes estudiantiles, como propuesta suya y, seg\u00fan los moradores de los barrios, como iniciativa propia. Probablemente haya habido de lo uno y de lo otro. Hacia el final de las luchas, el eje se traslad\u00f3 a los moradores de los barrios populares. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-8' id='fnref-43593-8' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>8<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-36 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Algunos comit\u00e9s de defensa sobrevivieron al reflujo de las movilizaciones y de las protestas, derivando su acci\u00f3n hacia demandas barriales, pero al final desaparecieron. Las luchas estudiantiles fueron menguando en lo sucesivo, quiz\u00e1s m\u00e1s por los cambios sociales que se fueron produciendo en las clases medias y en los j\u00f3venes de dichas clases. Mientras tanto, las movilizaciones barriales volver\u00edan a tener un pico alto en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1980, cuando se activaron en oposici\u00f3n a un proyecto de \u201ccintur\u00f3n verde\u201d que propon\u00eda desalojar de las laderas a los asentamientos populares \u201cilegales\u201d. Esta \u00faltima presencia barrial coincidi\u00f3 temporalmente con las masivas luchas sindicales de la \u00e9poca, pero, en lo posterior, termin\u00f3 siendo absorbida por el clientelismo electoral. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-37 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">&#8211;<em><strong>De la huelga nacional al paro nacional de pueblo<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-38 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El siguiente desborde popular tuvo por origen las huelgas nacionales del Frente Unitario de Trabajadores contra los primeros \u201cpaquetazos\u201d de pol\u00edtica neoliberal a partir de diciembre de 1981. Para entonces, ya los impactos de la modernizaci\u00f3n capitalista de la era petrolera hab\u00edan tra\u00eddo un incremento de la industria, la dinamizaci\u00f3n del comercio interior y exterior, la expansi\u00f3n de los servicios y la extensi\u00f3n del trabajo asalariado en todos ellos. Con los nuevos trabajadores, j\u00f3venes en su mayor\u00eda, creci\u00f3 el n\u00famero de sindicatos, sobre todo en la industria; su presencia modific\u00f3 r\u00e1pidamente las centrales sindicales impulsando una l\u00ednea clasista que impuls\u00f3 los nuevos ciclos de luchas. Por su origen, la nueva clase obrera se encontraba pr\u00f3xima al campo y a otros sectores subalternos urbanos; adem\u00e1s, no era extra\u00f1a a la tradici\u00f3n de las organizaciones laborales su b\u00fasqueda de acercarse a otras organizaciones subalternas (por ejemplo, asociaciones de peque\u00f1os comerciantes fueron durante varios a\u00f1os miembros de las centrales sindicales, as\u00ed como algunas organizaciones de pobladores urbanos).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-39 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Desde el punto de vista de la movilizaci\u00f3n obrera, el movimiento huelgu\u00edstico de 1982-1983 era una continuidad de las huelgas de 1975 y 1977, e incluso la de mayo de 1981, poco antes de la muerte de Rold\u00f3s. Estas fueron demostraciones de unidad de la clase obrera que se expresaba en el movimiento sindical y el FUT; pero en 1982 y 1983, las huelgas se convirtieron en mucho m\u00e1s, siendo canales de expresi\u00f3n del desencanto de los m\u00e1s amplios sectores populares con una democracia que traicion\u00f3 sus promesas de 1979, y del descontento extendido contra el gobierno de Hurtado que, abandonando las veleidades reformistas de Rold\u00f3s, se entreg\u00f3 al FMI y al modelo neoliberal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-40 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La participaci\u00f3n de estudiantes, pobladores, organizaciones cristianas, comerciantes ambulantes, peque\u00f1os propietarios y trabajadores por cuenta propia acabaron desbordando por completo los l\u00edmites y los alcances de las centrales sindicales. Nuevamente, como hab\u00eda ocurrido con el movimiento estudiantil en d\u00e9cadas precedentes, la posibilidad de que el movimiento sindical se convirtiera en eje de la confluencia de la protesta social se fue construyendo desde antes: porque las pr\u00e1cticas y los horizontes de las organizaciones sindicales no estaban encerradas en las reivindicaciones obreras inmediatas, sino que cuestionaban las pol\u00edticas econ\u00f3micas que afectaban las condiciones de reproducci\u00f3n de la vida del conjunto pueblo, del que los trabajadores son una parte; es decir, que actuaban y pod\u00edan ser vistos no solo como organizaci\u00f3n sindical sino como expresi\u00f3n de las angustias populares por su decidida actuaci\u00f3n&nbsp; en esa coyuntura, pero tambi\u00e9n por la presencia de las anteriores huelgas nacionales de 1975 y 1977, en incluso en la casi olvidada huelga de 1971. Es importante resaltar que en todas ellas no actu\u00f3 una sola central, sino el FUT como conjunto de ellas que se convirti\u00f3 as\u00ed en el faro al que se dirigieron las miradas populares. En el momento m\u00e1s alto de las movilizaciones de 1982 y 1983 surgieron formas organizativas nuevas, los comit\u00e9s zonales del FUT. El m\u00e1s desarrollado fue el del sur de Quito, en una zona donde coincid\u00edan por entonces un cord\u00f3n industrial, barrios populares y colegios secundarios. Los trabajadores de los sindicatos alentaron a la uni\u00f3n, primero, a los trabajadores de f\u00e1bricas vecinas que no ten\u00edan organizaci\u00f3n, o que pertenec\u00edan a otras centrales, y, despu\u00e9s a estudiantes y moradores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-41 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Desde el punto de vista de las masas en movimiento, los desbordes de 1982 y 1983 eran claramente una continuidad de abril 78 y la \u201cguerra de los 4 reales\u201d. Por eso octubre de 1982 acab\u00f3 llam\u00e1ndose paro nacional del pueblo. Si las movilizaciones de protesta sindical y las marchas del primero de mayo suelen servir para reafirmar la unidad de la clase trabajadora y su grado de irradiaci\u00f3n sobre otros sectores subalternos, en este per\u00edodo se potenciaron dichas caracter\u00edsticas de estas manifestaciones obreras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-42 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El gobierno de Hurtado enfrent\u00f3 el movimiento huelgu\u00edstico y las protestas populares inaugurando la era de reg\u00edmenes de excepci\u00f3n y la militarizaci\u00f3n de ciudades y carreteras, dando inicio a una conducta que, de entonces para ac\u00e1, han seguido escrupulosamente todos los gobiernos que le han sucedido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-43 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Aunque el movimiento huelgu\u00edstico se extendi\u00f3 hasta 1991, desde 1983 se debilit\u00f3 considerablemente la capacidad de irradiaci\u00f3n del FUT, y volvieron a ser manifestaciones b\u00e1sicamente sindicales. Para este desenlace concurrieron varios factores. En primer lugar, el desenlace de la lucha: la propia derrota del movimiento huelgu\u00edstico, que no logr\u00f3 hacer retroceder la implementaci\u00f3n de los paquetes neoliberales (pero s\u00ed volverla m\u00e1s lenta, en comparaci\u00f3n con otros pa\u00edses de la regi\u00f3n). En segundo lugar, las limitaciones pol\u00edticas de las dirigencias sindicales, que, por un lado, no supieron abrir espacios de confluencia organizativa para los sectores populares que hicieron parte del desborde y, en consecuencia, no lograron dar cauce de continuidad al frente \u00fanico de lucha que la movilizaci\u00f3n hab\u00eda creado; y, por otro lado, que algunas de ellas (sobre todo las dirigencias comunistas) se negaron a respaldar las iniciativas organizativas que surgieron desde las bases en plena lucha, calificando de \u201cdivisionistas\u201d a los comit\u00e9s y coordinadoras zonales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-44 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En tercer lugar, las iniciativas confluentes emprendidas por los empresarios (despidos, \u201clistas negras\u201d, cierres de f\u00e1bricas -conocidas en la \u00e9poca como \u201cquiebras fraudulentas\u201d-) y por los gobiernos sucesivos: deslegitimaci\u00f3n discursiva (\u201cno representan a nadie\u201d, \u201cs\u00f3lo son el 5% del electorado\u201d, son \u201cburocracias doradas\u201d, etc.), reformas legales que obstaculizaron e impidieron la organizaci\u00f3n sindical y el ejercicio de las huelgas (apertura a la contrataci\u00f3n cada vez mayor de trabajadores eventuales, incremento del n\u00famero de trabajadores necesario para formar una organizaci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-45 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los grupos de poder combinaron la represi\u00f3n desde el Estado con la represi\u00f3n desde el capital privado; la represi\u00f3n se bifurca, por un lado, hacia las masas en movimiento durante el desborde, por otra parte, sobre el sector que hab\u00eda servido de eje a la confluencia y, finalmente, sobre los elementos simb\u00f3licos que acercaron a los actores menos o nada organizados a los sectores m\u00e1s combativos. Esa misma conducta reiteraron los grupos de poder en los siguientes desbordes populares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-46 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Adem\u00e1s, cambios en la econom\u00eda han afectado tambi\u00e9n al movimiento sindical. La \u00e9poca neoliberal trajo consigo el abandono de la narrativa de la sustituci\u00f3n de importaciones, lo que se tradujo en una cierta desindustrializaci\u00f3n y la migraci\u00f3n de capitales desde la industria hacia el comercio, la banca y la inmobiliaria. El devenir de la econom\u00eda increment\u00f3 el asalariamiento en aquellas ramas donde es m\u00e1s dif\u00edcil la organizaci\u00f3n sindical. Posteriormente, y hasta la actualidad, las nuevas formas de relaci\u00f3n entre el capital y el trabajo, como las plataformas digitales, m\u00e1s precarias y menos colectivas, a\u00f1aden segmentaciones y fraccionamientos en el mundo del trabajo que a\u00fan las organizaciones sindicales no han logrado enfrentar. En general, es la tendencia a la precarizaci\u00f3n del trabajo la que conspira contra las posibilidades del sindicalismo y debilita estructuralmente sus posibilidades de generar irradiaci\u00f3n hacia otros sectores subalternos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-47 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em><strong>La presencia ind\u00edgena<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-48 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los desbordes multitudinarios m\u00e1s recientes, en octubre de 2019 y junio de 2022 estuvieron marcados por la fuerte presencia del movimiento ind\u00edgena. Pero su presencia no era una novedad. A partir de 1990, con un primer levantamiento, irrumpe en la vida social y pol\u00edtica, la Conaie, una nueva organizaci\u00f3n social que expresa un nuevo movimiento subalterno, el movimiento ind\u00edgena. En su historia inmediata, hunde sus ra\u00edces en las luchas campesino-ind\u00edgenas que, entre las d\u00e9cadas de 1930 y 1970, cuestionaban las diversas dimensiones de la opresi\u00f3n a los ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-49 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El levantamiento del Inti Raymi, como fue llamado, marc\u00f3 el inicio de una presencia constante del movimiento ind\u00edgena frente a temas que afectaban directamente a los pueblos indios, pero tambi\u00e9n ante situaciones sociales y pol\u00edticas de car\u00e1cter general. Eso le permiti\u00f3 resquebrajar las barreras del racismo y obtener reconocimientos, simpat\u00edas y respaldos de varios sectores, organizados y no organizados; por un lado, alrededor de sus demandas espec\u00edficas, por otro lado, como portador de expectativas populares que otros actores sociales no lograban impulsar por s\u00ed mismos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-50 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Al levantamiento de 1990 le seguir\u00edan nuevos levantamientos y marchas que recorr\u00edan varias provincias del pa\u00eds. Las formas de irradiaci\u00f3n del movimiento ind\u00edgena hacia otros grupos subalternos se suceden, se acumulan y se modifican a lo largo de este tiempo. En abril y mayo de 1992, los pueblos ind\u00edgenas de Pastaza se movilizaron a Quito demandando la legalizaci\u00f3n de sus tierras. En 1994, un nuevo levantamiento impide la aprobaci\u00f3n de una ley agraria con la cual el gobierno de Dur\u00e1n Ball\u00e9n pretend\u00eda privatizar el agua y las tierras comunitarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-51 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En 1995 la din\u00e1mica de la movilizaci\u00f3n se esparce hacia el \u00e1mbito pol\u00edtico electoral y se crea el Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik Nuevo Pa\u00eds (en adelante conocido como Pachakutik), teniendo como base una alianza de la Conaie, la Coordinadora de Movimientos Sociales (entidad que agrupaba a varias organizaciones urbanas de trabajadores, j\u00f3venes, ambientalistas y cristianos) y un sector de clase media aglutinado en torno a la figura de un comunicador, que ser\u00eda su primer candidato a presidente; en las elecciones de 1996 obtuvo un 20% de votos, pero no logr\u00f3 pasar a la segunda vuelta. Pero luego Pachakutik sufri\u00f3 el alejamiento de varias organizaciones sociales urbanas y durante varios a\u00f1os fue percibido socialmente como representaci\u00f3n solo ind\u00edgena. As\u00ed, en siguientes elecciones, su votaci\u00f3n nacional se redujo, pero se afirm\u00f3 localmente en un buen n\u00famero de cantones y provincias, sobre todo de la Sierra y de la Amazon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-52 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En 1997, el movimiento ind\u00edgena y Pachakutik tuvieron una presencia activa en las grandes movilizaciones sociales que, junto a otras circunstancias, dieron fin al gobierno de Abdal\u00e1 Bucaram; la Conaie propuso la convocatoria a una Asamblea Constituyente como salida a la crisis pol\u00edtica. Nuevamente, en 2000, junto a la Coordinadora de Movimientos Sociales y a un grupo de oficiales j\u00f3venes de las fuerzas armadas, origin\u00f3 un movimiento que termin\u00f3 en la ca\u00edda de Jamil Mahuad. Sin embargo, un nuevo levantamiento, decretado por la dirigencia en septiembre de 2000 sin consulta con las bases, no tuvo casi ninguna acogida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-53 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">No obstante, pocos meses despu\u00e9s, en febrero de 2001, un nuevo levantamiento contra el incremento de los precios del gas, los combustibles y el transporte. Esta movilizaci\u00f3n fue fuertemente acosada por el gobierno, pero concit\u00f3 un amplio y masivo movimiento espont\u00e1neo de solidaridad por parte de clases trabajadores y de sectores medios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-54 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La fracasada alianza con Lucio Guti\u00e9rrez y la fuerte movilizaci\u00f3n de las clases medias que pondr\u00eda fin a su gobierno en 2005 pareci\u00f3 resquebrajar los lazos espirituales que se hab\u00edan tendido entre el movimiento ind\u00edgena y otros componentes del pueblo. Sin embargo, en marzo de 2012, la Conaie, con el apoyo de otras organizaciones, emprendi\u00f3 la marcha por el agua, la vida y la dignidad de los pueblos para enfrentar la propuesta de \u201cley de aguas\u201d del gobierno de Correa, que buscaba eliminar las posibilidades de gesti\u00f3n comunitaria del agua y facilitaba la continuidad de la distribuci\u00f3n inequitativa del agua en beneficio de los grandes emporios agr\u00edcolas. En la marcha participaron mayoritariamente ind\u00edgenas, pero fueron acompa\u00f1ados por ecologistas, j\u00f3venes y trabajadores, y recibieron un entusiasta respaldo de la poblaci\u00f3n a lo largo de su recorrido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-55 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En todo este trayecto, el movimiento ind\u00edgena, y su principal organizaci\u00f3n, la Conaie, se convirti\u00f3 en eje de confluencia de las expectativas sociales, m\u00e1s por la congregaci\u00f3n de reconocimientos y de solidaridades, como lo hab\u00eda sido el movimiento estudiantil en las d\u00e9cadas de 1960 y 1970, pero encontrando tambi\u00e9n espacios de confluencia en luchas y movilizaciones puntuales. Hubo una diferencia: su iniciativa de construir un movimiento pol\u00edtico le permiti\u00f3 convertirse en eje de la movilizaci\u00f3n electoral de sectores populares y medios m\u00e1s o menos amplios en dos momentos: en 1996 y en 2021.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-56 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En los masivos desbordes populares de octubre de 2019 y junio de 2022 el movimiento ind\u00edgena se convirti\u00f3 en eje de confluencia de luchas sociales, un papel similar al que hab\u00eda jugado el FUT en los primeros a\u00f1os de 1980. Su papel aglutinador provino ciertamente de esta secuencia de luchas y aproximaciones diversas. Octubre y junio no fueron solo el momento de los estallidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-57 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em>El 19 y el 22<\/em><\/strong> <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-9' id='fnref-43593-9' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>9<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-58 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Varios aspectos aproximan Octubre y Junio y muestran una continuidad entre ambos. Uno y otro lograron una participaci\u00f3n masiva y multitudinaria de ind\u00edgenas, campesinos, trabajadores urbanos, moradores de barrios populares, j\u00f3venes, estudiantes, mujeres, jubilados y afiliados al IESS, transportistas. Aunque Quito se convirti\u00f3 en el epicentro de la lucha social, las movilizaciones y protestas se extendieron r\u00e1pidamente por todo el pa\u00eds. Y en ambos el movimiento ind\u00edgena ocup\u00f3 el centro de la escena, aunque, como veremos m\u00e1s adelante, estas continuidades ven\u00edan acompa\u00f1adas de elementos importantes de discontinuidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-59 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los desbordes populares no son un rayo en cielo sereno: suponen una acumulaci\u00f3n de descontentos, luchas y protestas. El desborde popular de octubre de 2019 fue precedido y preparado por un a\u00f1o de movilizaciones y luchas puntuales de una gran diversidad de organizaciones. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-10' id='fnref-43593-10' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>10<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-60 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em><strong>Continuidades\u2026<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-61 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Desde noviembre de 2018 se sucede una serie de movilizaciones y acciones de protesta de estudiantes en contra del recorte del presupuesto para las universidades; de colectivos de mujeres por la despenalizaci\u00f3n del aborto y contra los femicidios, que se repiten durante varios meses; de diversos sectores contra el incremento de los precios de los combustibles, de trabajadores contra el anuncio de privatizaciones, en rechazo a miles de despidos y al alza de los combustibles, as\u00ed como en defensa del IESS; realizan varios encuentros para discutir estos temas y anuncian una huelga nacional o paro del pueblo. Se multiplican conflictos laborales; la marcha del primero de mayo y otras manifestaciones concitan una gran presencia de trabajadores. La Conaie tambi\u00e9n se pronunci\u00f3 contra las medidas econ\u00f3micas y anuncia una movilizaci\u00f3n nacional, mientras que la nacionalidad wao se moviliza contra la explotaci\u00f3n petrolera y en defensa de la consulta previa, y comunidades de la provincia de Bol\u00edvar se manifiestan en Guaranda contra las concesiones mineras. Los jubilados exigen que se cumplan pagos adeudados. Maestros jubilados se declaran en huelga de hambre. Los usuarios del Seguro Social Campesino realizan marchas contra el incremento de los aportes. Los internos rotativos, estudiantes de medicina, obstetricia, enfermer\u00eda y nutrici\u00f3n, paralizan sus actividades en hospitales p\u00fablicos, rechazando la reducci\u00f3n de sus estipendios y realizan protestas en varias ciudades. Se movilizan los colectivos LGTBIQ+. La asamblea provincial de la provincia del Carchi se declara en paro por la crisis econ\u00f3mica que vive esa provincia fronteriza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-62 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En un intermedio, el gobierno hab\u00eda firmado un convenio con el FMI a cambio de reformas laborales y tributarias. En la otra orilla, se conform\u00f3 el Colectivo Unitario de Organizaciones Sociales con la participaci\u00f3n de la Conaie, el FUT y otras organizaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-63 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Igual que en octubre de 2019, una din\u00e1mica similar ocurri\u00f3 en el camino hacia junio de 2022, aunque con menor intensidad. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-11' id='fnref-43593-11' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>11<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-64 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Junio viene de una intersecci\u00f3n entre dos din\u00e1micas. Por un lado, infructuosos di\u00e1logos entre la Conaie y el gobierno que se llevaron adelante en junio, agosto y octubre de 2021; la Conaie reclama al gobierno el nulo avance de los di\u00e1logos. Para entonces, en septiembre, Lasso hab\u00eda firmado un acuerdo con el FMI, m\u00e1s o menos en los mismos t\u00e9rminos que su predecesor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-65 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Y, por otro lado, una secuencia de inconformidades y protestas sociales que se despliegan desde enero de 2022. Se desarrollaron luchas antimineras en varios sectores del pa\u00eds. El FUT convoc\u00f3 a una movilizaci\u00f3n exigiendo que se trate su proyecto de C\u00f3digo del Trabajo y el pago de la deuda que el Estado mantiene con el IESS, y rechazando el incremento de combustibles; pero se posterg\u00f3 por el incremento de casos de coronavirus; realiz\u00f3 sin embargo varias acciones de protesta, entre ellas la marcha del d\u00eda del Trabajo. Colectivos feministas se manifestaron contra la penalizaci\u00f3n del aborto y por el d\u00eda de la Mujer. Los maestros se movilizaron en Quito y Guayaquil por la equiparaci\u00f3n de sueldos, el reingreso de docentes despedidos y mayor presupuesto para educaci\u00f3n. Moradores de Santa Luc\u00eda de Las Pe\u00f1as, en Esmeraldas, cierran la carretera en demanda de servicios b\u00e1sicos. Ind\u00edgenas y grupos ecologistas organizaron un plant\u00f3n para protestar contra el extractivismo y la escasa respuesta estatal ante derrames de crudo en la Amazon\u00eda. Hubo protestas de conductores y repartidores de plataformas digitales. Varias organizaciones se dirigieron durante varios d\u00edas a la Asamblea Nacional para plantear la amnist\u00eda a los luchadores populares procesados por las protestas de octubre de 2019. Trabajadores de la salud se manifestaron en las afueras de los hospitales p\u00fablicos de donde hab\u00edan sido despedidos. Maestros y estudiantes se movilizaron contra recortes en el presupuesto de la educaci\u00f3n p\u00fablica. Estas muestras de descontento social se mezclaron con marchas de la poblaci\u00f3n contra la inseguridad en varias ciudades. En medio de todo esto, la violencia del narcotr\u00e1fico y los estados de emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-66 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Finalmente, en mayo, la Conaie, la Fenocin y la Feine acuerdan llevar en conjunto un paro nacional indefinido el mes siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-67 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Octubre y junio, de distinta manera, en distintos grados, reencuentran la misma din\u00e1mica. Las protestas se entrelazan, se entrecruzan, se suceden, se superponen, buscan encontrarse; al inicio, todav\u00eda no saben sus actores que son parte de un torrente que ir\u00e1 creciendo hasta culminar en un gran desborde popular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-68 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los desbordes populares han compartido, en general el hacer surgir o dar mayor vida a formas organizativas que, en cierto modo y hasta cierto punto, expresan y recogen el encuentro de los diversos movimientos y organizaciones. Tanto en Octubre como en Junio se replic\u00f3 el Parlamento de los Pueblos como instancia de agregaci\u00f3n y participaci\u00f3n. Y, en ese marco, las marchas y el Parlamento de Mujeres que dieron muestras del papel relevante que tuvieron las mujeres. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-12' id='fnref-43593-12' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>12<\/a><\/sup> Se trataba de una idea que el movimiento ind\u00edgena ven\u00eda propagando entre 1997 y 2000 (entonces con el nombre de Asamblea Constituyente -en 1997, tras la ca\u00edda de Bucaram-, y despu\u00e9s con el de Constituyente del Pueblo y el de Parlamento Popular).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-69 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Pero en todos esos intentos, igual en los anteriores que en los de 2019 y 2022, estas formas organizativas fueron inconclusas e incompletas, por una combinaci\u00f3n de varios factores: se qued\u00f3 en un intento \u201csuperestructural\u201d, y no incidi\u00f3 en las definiciones pol\u00edticas de las protestas, ni en su inicio ni en su finalizaci\u00f3n, no particip\u00f3 demasiado en los di\u00e1logos posteriores. En 2019 hab\u00eda logrado sistematizar una suerte de programa que dejaba la movilizaci\u00f3n, lo que no ocurri\u00f3 en 2022. Miradas as\u00ed las cosas, la dirigencia de la Conaie parece encontrarse con los mismos l\u00edmites con que chocara la dirigencia del FUT en 1982-83: no dar con una forma y una din\u00e1mica pol\u00edtica capaz de ir construyendo una continuidad de la confluencia de las masas en movimiento, ni en el instante mismo de la confluencia de las luchas ni en el momento siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-70 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Las luchas de Octubre y de Junio coincidieron tambi\u00e9n en generar una inteligibilidad mucho m\u00e1s clara de los conflictos que constituyen la sociedad ecuatoriana, igual que en su momento lo hicieron las huelgas del Frente Unitario de Trabajadores. Octubre y Junio desnudaron las fracturas que organizan la vida social: una fractura social que organiza los conflictos de clase; una fractura regional, que se arrastra desde la conformaci\u00f3n de la Rep\u00fablica y que ahora marca los espacios de competencia econ\u00f3mica y pol\u00edtica de las clases dominantes; y una fractura \u00e9tnica, herencia de la colonia y del sistema hacendatario, que es usada por los grupos dominantes para utilizar a sectores de las clases medias como arietes contra la protesta social, contra ind\u00edgenas y obreros. Los desplazamientos de estas fracturas orbitan alrededor de dos disputas centrales en este per\u00edodo; la disputa por el excedente social y la disputa por el sentido de la democracia, que separan y oponen a todos los sectores sociales en campos fuertemente delimitados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-71 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Continuidad, tambi\u00e9n, en la respuesta del Estado y de los grupos empresariales, incapaces de generar un proyecto pol\u00edtico con capacidad hegem\u00f3nica, es decir, realizando concesiones tangibles a las grandes masas para conseguir su adhesi\u00f3n activa. Las clases dominantes dominan, pero no pueden dirigir: su respuesta a las situaciones de crisis tiende a ser la represi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-72 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En los dos momentos, el gobierno decreta estados de emergencia y militariza las ciudades y las carreteras, detiene a dirigentes ind\u00edgenas: a Marlon Santi en 2019; a Leonidas Iza en 2022. En Octubre y en Junio se despleg\u00f3, furibundo, exacerbado y violento, el car\u00e1cter racista y de desprecio de clase que caracteriza la mentalidad de las clases dominantes y que ha permeado hacia vastos sectores de las clases medias. Los manifestantes, sobre todo los ind\u00edgenas, fueron tildados de \u201cterroristas\u201d y acusados de \u201cdestruir Quito\u201d. Se multiplicaron las exigencias de represi\u00f3n policial y militar contra los manifestantes. Y no faltaron voluntarios que, en las \u201credes sociales\u201d se ofrec\u00edan para salir y disparar contra \u201clos indios\u201d. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-13' id='fnref-43593-13' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>13<\/a><\/sup> &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-73 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Pero hay un nexo que no puede ser pasado por alto: la violencia discursiva, pol\u00edtica y policial de las clases dominantes en octubre de 2019 y en junio de 2022 es comparable con la violencia discursiva y legislativa con que se lanzaron en contra de los trabajadores durante la pandemia. Qued\u00f3 expresada, violenta y desnuda, en la ley de Lenin Moreno hip\u00f3critamente llamada \u201cde apoyo humanitario\u201d: su n\u00facleo central es la precarizaci\u00f3n del trabajo, la eliminaci\u00f3n de la contrataci\u00f3n colectiva y de los sindicatos, la facilitaci\u00f3n y el abaratamiento de los despidos, la reducci\u00f3n de los salarios, el reforzamiento del yugo del capital sobre los trabajadores en la imposici\u00f3n de modificaciones arbitrarias de jornadas de trabajo y de vacaciones, etc. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-14' id='fnref-43593-14' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>14<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"309\" data-attachment-id=\"43606\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=43606\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-octubre2022.jpg?fit=1256%2C592&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1256,592\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Ecuador-octubre2022\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-octubre2022.jpg?fit=656%2C309&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-octubre2022.jpg?resize=656%2C309&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-43606\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-octubre2022.jpg?resize=1024%2C483&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-octubre2022.jpg?resize=300%2C141&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-octubre2022.jpg?resize=768%2C362&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-octubre2022.jpg?resize=1200%2C566&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-octubre2022.jpg?w=1256&amp;ssl=1 1256w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><sub>Guillermo Lasso, octubre 2022<\/sub><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-74 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La tendencia al autoritarismo (que se despliega desde el proceso mismo de \u201cretorno a la democracia\u201d) se profundiz\u00f3 en los gobernantes, en las fuerzas armadas y policiales, y en los medios de comunicaci\u00f3n tradicionales. Se reconfigura la pol\u00edtica: el Estado como estado de emergencia; la democracia como democracia restringida; el trabajo como tiran\u00eda del capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-75 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em><strong>\u2026 y discontinuidades<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-76 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Octubre y junio fueron dos desbordes distintos. Aun cuando el sector que sirve de eje sea el mismo, los actores confluentes coincidan en buena parte, y tambi\u00e9n coincidieran las formas de organizaci\u00f3n que buscaban expresar el encuentro de la lucha, el desborde resultante puede ser distinto, pues depende tambi\u00e9n de las relaciones que se establecen entre el sector-eje y los dem\u00e1s confluentes. Dicho de otro modo, aun cuando el sector que sirve de eje aglutinador sea el mismo, los movimientos de desborde tender\u00e1n a ser distintos si se modifican las otras condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-77 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Las \u00faltimas luchas multitudinarias de octubre de 2019 y junio de 2022 son claras muestras de lo dicho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-78 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En octubre las movilizaciones tuvieron un car\u00e1cter especial: se originaron en las comunidades y en las organizaciones de base; y en muchos casos, las comunidades se movilizaron al ver que los transportistas hab\u00edan iniciado su paralizaci\u00f3n, antes de que alcanzaran a llegar las directivas de las organizaciones provinciales y nacionales. El mismo impulso parecen haber tenido buena parte de las movilizaciones de j\u00f3venes urbanos, de pobladores y de trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-79 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En junio, en cambio, las decisiones vinieron desde arriba, incluso la fecha de inicio de las movilizaciones, pese a la reticencia de muchas organizaciones de base. En el 19, los sectores populares urbanos se sumaron activamente a la protesta, en buena parte de modo espont\u00e1neo y hubo una importante participaci\u00f3n solidaria de segmentos de los sectores medios urbanos. En el 22, aunque hubo una importante participaci\u00f3n popular urbana y de estudiantes y ciertas capas de las clases medias, esta fue mayoritariamente en actividades solidarias (de mucha importancia, eso s\u00ed) participaci\u00f3n solidaria y una tambi\u00e9n importante actitud de expectativa favorable, que incluso se manifest\u00f3 con m\u00e1s fuerza el \u00faltimo d\u00eda, cuando los ind\u00edgenas retornaban a sus comunidades y se gener\u00f3 una espont\u00e1nea movilizaci\u00f3n popular, sobre todo en los barrios populares del sur de Quito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-80 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Esta vez, en lugar de la confluencia de los diversos sectores sociales (que se hab\u00eda intentado al inicio de Octubre de 2019), la dirigencia de la Conaie prefiri\u00f3 un acuerdo con otras dos organizaciones ind\u00edgenas, la Feine y la Fenocin, dejando relegados a los dem\u00e1s. En el 19, el movimiento finaliz\u00f3 cuando el gobierno de Moreno se vio forzado a acceder a un di\u00e1logo con la dirigencia de la Conaie, mediado por Naciones Unidas; el di\u00e1logo que fue p\u00fablico y transmitido por radio y televisi\u00f3n; a pesar de que la Conaie no acept\u00f3 participaci\u00f3n de otros sectores en el di\u00e1logo, el mero hecho de que se haya producido y haya sido a los ojos de la sociedad fue un elemento potencialmente democratizador. En el 22, la movilizaci\u00f3n tambi\u00e9n finaliz\u00f3 con un di\u00e1logo, mediado por la Conferencia Episcopal. Pero esta vez los di\u00e1logos se dieron en recintos cerrados, sin presencia de la prensa y sin posibilidad de escrutinio p\u00fablico. Nuevamente la dirigencia escogi\u00f3 qui\u00e9nes los acompa\u00f1ar\u00edan al di\u00e1logo y restringi\u00f3 la representaci\u00f3n en las mesas (de las que se sabe que poco o nada qued\u00f3).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-81 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En ambos momentos qued\u00f3 flotando un interrogante sobre la independencia pol\u00edtica del movimiento, a ratos queriendo subordinarse a la pol\u00edtica corre\u00edsta de \u201cFuera Moreno\u201d y \u201cFuera Lasso\u201d. Quedan zonas grises en la indefinici\u00f3n entre el populismo y lo popular, como dir\u00eda Agust\u00edn Cueva <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-15' id='fnref-43593-15' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>15<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-82 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em>Unas ciertas confluencias incompletas o intermedias<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-83 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Cuando habl\u00e1bamos de las luchas sociales de las d\u00e9cadas de 1960 y 1970, ve\u00edamos que los movimientos estudiantiles universitario y secundario se hab\u00edan convertido en el eje de agregaci\u00f3n, pero que los otros actores subalternos conflu\u00edan como apoyo, como simpat\u00eda, como soporte; poni\u00e9ndose en primer plano los lazos espirituales. \u00bfLa modernizaci\u00f3n capitalista de la econom\u00eda y de las clases sociales hizo m\u00e1s org\u00e1nicas a las confluencias? En parte s\u00ed, al menos tendencialmente, porque la penetraci\u00f3n de los principios totalizantes del capitalismo, el mercado y el Estado van unificando las redes de la dominaci\u00f3n, pero no borran ni anulan el car\u00e1cter abigarrado de la formaci\u00f3n social, pero s\u00ed lo reformulan subsumi\u00e9ndolo en las necesidades de la acumulaci\u00f3n ampliada del capital. Por eso, la confluencia constitucional del 2007-2008 y la proximidad incompleta de la agregaci\u00f3n de las jornadas de lucha y movilizaciones de 2015 mostraron que este tipo de confluencias incompletas o intermedias no tienen que ver s\u00f3lo con el car\u00e1cter de la estructura social, sino que depende de las din\u00e1micas de las luchas y de cada posible agregaci\u00f3n de inconformidades y protestas sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-84 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los 25 a\u00f1os de resistencias populares contra el modelo neoliberal y los gobiernos que trataban de imponerlo ralentiz\u00f3 su implementaci\u00f3n. Pero pudo hacerlo justamente por el tiempo largo de luchas sociales bajo distintas formas, con distintos movimientos y organizaciones activ\u00e1ndose uno despu\u00e9s de otro para impedir que las clases dominantes derroten de manera duradera y definitiva al pueblo resistente. Hubo momentos de agregaci\u00f3n en distintos grados de intensidad y en torno a movimientos diferentes que, aprovechando las discordias dentro de la clase dominante y el papel de las Fuerzas Armadas como elector supremo, logr\u00f3 incluso forzar la terminaci\u00f3n adelantada de tres gobiernos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-85 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Al final de ese primer ciclo neoliberal, la derecha hab\u00eda visto fracasar todas las f\u00f3rmulas pol\u00edticas de que dispon\u00eda, pero la resistencia popular tampoco hab\u00eda logrado una propuesta unitaria contrahegem\u00f3nica que pusiera radicalmente en cuesti\u00f3n la dominaci\u00f3n burguesa. En ese vac\u00edo pol\u00edtico el corre\u00edsmo absorbi\u00f3 buena parte de las expectativas y energ\u00edas sociales de la movilizaci\u00f3n antineoliberal para redireccionarla a la afirmaci\u00f3n de un proyecto populista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-86 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Pero las luchas de resistencia no se desvanecieron al agotarse su impulso, sino que se metamorfosearon en lo que podr\u00edamos llamar una movilizaci\u00f3n constitucional: organizaciones de todo tipo, grandes y peque\u00f1as, nacionales o locales, en representaci\u00f3n de mujeres, j\u00f3venes, ind\u00edgenas, trabajadores, moradores de barrios populares, ambientalistas, peregrinaron a Montecristi para entregar a la Asamblea Constituyente sus propuestas de reforma, desde un art\u00edculo hasta una Constituci\u00f3n entera; y algunas procuraron que sus representantes se queden a la vera de la Constituyente hasta que se discutan sus propuestas. La mayor\u00eda de la sociedad estaba presa de un cierto fetichismo jur\u00eddico que le hac\u00eda creer que el cambio de la Constituci\u00f3n llevaba a la transformaci\u00f3n de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-87 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Sin embargo, esta gran movilizaci\u00f3n constitucional de las clases subalternas no encontraba articulaci\u00f3n posible en ning\u00fan movimiento social y en ninguna forma organizativa surgida de ella misma, sino en la Asamblea y en la Constituci\u00f3n (o, peor, en Alianza Pais), difiriendo y distorsionando los intentos de actividad aut\u00f3noma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-88 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, entre 2013-2015, se produce una serie de conflictos que envolvieron a varios actores, algo que sorprendi\u00f3 al gobierno. En febrero de 2013 Correa hab\u00eda sido reelegido con la votaci\u00f3n m\u00e1s alta que obtuvo en sus 10 a\u00f1os de gobierno y varios comicios: 57%. Parec\u00eda que la hegemon\u00eda populista \u00fanicamente podr\u00eda afianzarse, extenderse y profundizarse. No fue as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-89 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En agosto, el gobierno de Correa abandona la iniciativa Yasun\u00ed (mantener el petr\u00f3leo bajo tierra en el parque nacional Yasun\u00ed), generando un gran desaliento entre grupos de ecologistas y amplios sectores de la juventud. Se forma el colectivo Yasunidos e inicia una campa\u00f1a para someter a consulta popular la continuidad de la iniciativa. La consulta fue torpedeada por el gobierno a trav\u00e9s del Consejo Nacional Electoral, que rechaz\u00f3 en mayo de 2014 gran parte de las firmas recogidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-90 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Mientras tanto, en octubre de 2013 grupos y colectivos de mujeres se hab\u00edan manifestado frente la Asamblea contra la negativa del corre\u00edsmo de despenalizar el aborto en casos de violaci\u00f3n. Por esas fechas tambi\u00e9n reaparecen movilizaciones de estudiantes secundarios: el Central t\u00e9cnico en 2013, el Mej\u00eda en 2014 y el Mont\u00fafar en 2016. La respuesta de Correa fue violenta: envi\u00f3 a la polic\u00eda a reprimir a los j\u00f3venes, los acus\u00f3 en las sabatinas de \u201cterroristas\u201d, exigi\u00f3 su enjuiciamiento y pidi\u00f3 penas de c\u00e1rcel y amenaz\u00f3 con cerrar los colegios. Varios estudiantes fueron expulsados o reubicados en otros colegios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-91 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Con intermitencias, las movilizaciones se mantendr\u00e1n un par de a\u00f1os. Nuevamente, las fechas simb\u00f3licas (8 de marzo, 1 de mayo, 25 de noviembre) sirven para concentrar y relanzar la protesta. Como indicador del ambiente pol\u00edtico, es bueno recordar que, en medio de la oleada de movilizaciones, se realizaron las elecciones locales de febrero de 2014, en las cuales el corre\u00edsmo perdi\u00f3 en las principales ciudades del pa\u00eds y en casi todas las capitales provinciales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-92 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En 2014 se sucede una serie de protestas sindicales contra reformas laborales. En la masiva manifestaci\u00f3n de septiembre participaron tambi\u00e9n ind\u00edgenas, mujeres y estudiantes. Se protest\u00f3 contra el decreto 16 (que subordinaba a las organizaciones sociales y no gubernamentales al arbitrio del Estado), contra la anulaci\u00f3n de la obligaci\u00f3n del Estado de contribuir con el 40% de aportes para el IESS, contra la intervenci\u00f3n en los fondos de cesant\u00eda de maestros, trabajadores y empleados, contra la imposici\u00f3n de un techo para las utilidades de los trabajadores (el excedente ser\u00e1 tomado por el Estado). Tambi\u00e9n hubo protestas de los m\u00e9dicos contra el COIP y contra la creaci\u00f3n de un nuevo ente de control dependiente del Ejecutivo. Por fin, desataron protestas las propuestas de reforma constitucional que inclu\u00edan la reelecci\u00f3n indefinida del presidente y la presencia de las Fuerzas Armadas en operativos de seguridad p\u00fablica. Las protestas se extendieron el a\u00f1o siguiente hasta su aprobaci\u00f3n en septiembre de 2015. Correa acus\u00f3 a las manifestaciones de ser intentos de desestabilizaci\u00f3n y parte de una \u201crestauraci\u00f3n conservadora\u201d. Durante 2014 y 2015 el gobierno organiz\u00f3 contramarchas cuando se realizaban protestas sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-93 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Durante 2015 nuevamente diversas organizaciones protagonizaron acciones de protesta y manifestaciones en varias provincias. Los temas fueron variados: medioambiente, reformas laborales, reformas constitucionales. Como resultado de la aproximaci\u00f3n de las protestas sociales, se constituy\u00f3 el Colectivo Unitario Nacional de Trabajadores, Ind\u00edgenas y Organizaciones Sociales, formado por la CTE, la CONAIE, la CEOSL, la CEDOCUT, la UGTE, la ECUARUNARI, el FRENTE POPULAR, la FETMYT, la FENOCOPRE. La Federaci\u00f3n M\u00e9dica, la UNE y la Asamblea Permanente de Jubilados, quiz\u00e1s el mayor intento de organizaci\u00f3n unitaria de las masas en movimiento. Las movilizaciones fueron m\u00e1s fuertes a partir del mes de agosto, para cuando la Conaie realiz\u00f3 la Marcha por la Dignidad y la Vida que recorri\u00f3 varias provincias del pa\u00eds, saliendo de Zamora y llegando a Quito el 12 de agosto y el Colectivo Unitario anunci\u00f3 una \u201cJornada Nacional de Lucha en Defensa del Pueblo\u201d, que reuni\u00f3 a m\u00e1s de 50.000 personas en las calles de la capital. En el marco de estas jornadas, mujeres ind\u00edgenas y colectivos feministas organizaron una marcha de mujeres (acci\u00f3n que luego repetir\u00e1n en los desbordes de 2019 y 2022). En algunas zonas ind\u00edgenas, las protestas se extendieron m\u00e1s all\u00e1 del 13 de agosto, como en Saraguro, donde, el 17 de agosto, la polic\u00eda emprendi\u00f3 una dura y excesiva acci\u00f3n represiva en contra de hombres y mujeres, adultos y ni\u00f1os. A partir de septiembre se realizaron nuevas protestas contra las reformas constitucionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-94 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">A pesar de que las protestas sociales confluyeron en tiempo y espacio, a pesar de que se produjeron acciones de solidaridad y de encuentro entre movilizaciones y agrupaciones distintas, y aun a pesar de que se logr\u00f3 constituir una forma organizativa que juntaba a buena parte de las organizaciones que se movilizaron en eso a\u00f1os, la confluencia fue incompleta. Las dirigencias sociales no dieron continuidad al Colectivo Unitario, de cuyas reuniones se fueron ausentando la Conaie y otras organizaciones sociales, favoreciendo la dispersi\u00f3n posterior. Un aspecto que incidi\u00f3 en eso fue la desconfianza que existe entre organizaciones representativas de uno u otro sector social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-95 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Por otro lado, tambi\u00e9n en 2015, la derecha logr\u00f3 retomar iniciativa pol\u00edtica y respaldo de movilizaci\u00f3n social tomando como ocasi\u00f3n el proyecto de ley de herencias y plusval\u00eda (impuestos a ventas y transferencias sobre fracciones superiores a 35.000 d\u00f3lares). El excandidato presidencial Lasso y el alcalde Nebot encabezaron marchas en Guayaquil, en Quito lo hicieron el alcalde Rodas y P\u00e1ez, el excandidato a vicepresidente de Lasso. Tambi\u00e9n se reprodujeron manifestaciones similares en Machala, Manta y Cuenca. Para la derecha, estos eventos ser\u00edan el inicio de un camino que le llev\u00f3 a disputar cerradamente las elecciones de 2017, a pactar con Moreno y hacerse con el control de su gobierno, y a ganar despu\u00e9s las elecciones de 2021 y 2023.<a><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-96 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>1997, 2000, 2005<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-97 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Entre 1997 y 2005, tres presidentes fueron desalojados de sus cargos en medio de grandes movilizaciones sociales, disensiones entre diversas facciones de las clases dominantes e intervenci\u00f3n dirimente de las Fuerzas Armadas. En realidad, la crisis pol\u00edtica e institucional se hab\u00eda iniciado un poco antes, en 1995, con la huida del entonces vicepresidente Alberto Dahik, que hab\u00eda logrado evadir un juicio pol\u00edtico, pero se atemoriz\u00f3 frente al juicio penal con que lo amenazaba el partido Socialcristiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-98 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En febrero de 1997 cay\u00f3 Abdal\u00e1 Bucaram, tras estar tan solo 6 meses en el cargo y haber aumentado el precio del gas; en enero de 2000 cay\u00f3 Jamil Mahuad, luego de un a\u00f1o y 8 meses de gobierno, tras haber decretado el salvataje bancario y la dolarizaci\u00f3n; en abril de 2005 cay\u00f3 Lucio Guti\u00e9rrez, despu\u00e9s de dos a\u00f1os y tres meses de gesti\u00f3n durante los cuales se vio enredado en sus alianzas cambiantes dentro de una pugna interburguesa (Guti\u00e9rrez hab\u00eda llegado a la presidencia en alianza con Pachakutik y con apoyo del MPD; al poco tiempo abandon\u00f3 esa alianza y acord\u00f3 con el Partido Socialcristiano; despu\u00e9s rompi\u00f3 con el socialcristianismo y se ali\u00f3 con Abdal\u00e1 Bucaram y \u00c1lvaro Noboa). Vale recordar que fen\u00f3menos similares se produjeron tambi\u00e9n en otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, como Bolivia, Argentina y Per\u00fa.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"350\" data-attachment-id=\"43608\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=43608\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-Lucio.jpg?fit=768%2C410&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"768,410\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Ecuador-Lucio\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-Lucio.jpg?fit=656%2C350&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-Lucio.jpg?resize=656%2C350&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-43608\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-Lucio.jpg?w=768&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-Lucio.jpg?resize=300%2C160&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><sub>Manifestaciones previas a la ca\u00edda de Lucio Guti\u00e9rrez.<\/sub><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-99 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Se hablaba por entonces de crisis de gobernabilidad; pocos recordar\u00e1n ahora que dos expresidentes neoliberales, Hurtado y Febres Cordero, se disputaban el honor de haber sido el primero en se\u00f1alarla. Pero hab\u00eda m\u00e1s que eso. El neoliberalismo hab\u00eda entrado en una crisis y en un deterioro tales que llevar\u00eda a su desfondamiento y a la entrada triunfal del populismo progresista en 2007.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-100 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">A diferencia de los desbordes populares que ya analizamos, las masivas movilizaciones que dieron por resultado la ca\u00edda de los tres presidentes son parte de un proceso que combinaba dos o tres movimientos de contenidos sociales y pol\u00edticos distintos, pero cuya confluencia temporal trajo consigo cambios profundos en la conciencia social y remezones pol\u00edticos como antes no hab\u00eda vivido el Ecuador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-101 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Por un lado, las pugnas en las altas esferas pol\u00edticas y econ\u00f3micas, agudas discrepancias al interior de la clase dominante que se han manifestado a lo largo de estos 45 a\u00f1os desde el \u201cretorno a la constitucionalidad\u201d en 1979. Por otro lado, la resistencia popular al neoliberalismo y la tendencia al encuentro de las manifestaciones de protesta de los subalternos, que hemos rese\u00f1ado en p\u00e1ginas anteriores. En el momento de la movilizaci\u00f3n, estos movimientos pod\u00edan parecer estar actuando juntos, pero no los acercaba nada m\u00e1s que la oposici\u00f3n al grupo gobernante; en lo dem\u00e1s y en lo sustancial eran divergentes. &nbsp;Con todo, el movimiento inmediatamente determinante terminaba siendo la intervenci\u00f3n dirimente de las Fuerzas Armadas (dicho sea entre par\u00e9ntesis, cuando las crisis pol\u00edticas no terminaron en la ca\u00edda de los gobernantes, por ejemplo, Hurtado en 1982-83 o Febres Cordero en 1986, tambi\u00e9n el factor dirimente fueron las Fuerzas Armadas).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-102 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Bucaram, un populista neoliberal, la expresi\u00f3n chabacana del poder olig\u00e1rquico, y los grupos econ\u00f3micos que lo sustentaban, entraron en conflicto con los sectores tradicionales de las clases dominantes, expresados en el partido Socialcristiano, la Democracia Popular y la Izquierda Democr\u00e1tica, a los que comenz\u00f3 a desplazar de todo espacio institucional de poder, incluso de entidades sociales, como los colegios profesionales y la presidencia del Barcelona, el club de f\u00fatbol m\u00e1s popular del pa\u00eds; y a quienes pretend\u00eda disputar incluso \u00e1reas de negocios (es recordado el episodio durante el cual Bucaram, siendo presidente del Ecuador, opin\u00f3 a qui\u00e9n correspond\u00eda la herencia del magnate bananero Luis Noboa, que se disputaban su viuda -del segundo matrimonio-, cercana al socialcristianismo, y sus hijos encabezados por \u00c1lvaro Noboa, aliado de Bucaram).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-103 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Al mismo tiempo, trat\u00f3 de destruir al sindicalismo petrolero, por entonces bastante activo en la lucha contra las privatizaciones y uno de los ejes de la Coordinadora de Movimientos Sociales, y tambi\u00e9n busc\u00f3 dividir a la Conaie, atrayendo a dos dirigentes ind\u00edgenas amaz\u00f3nicos a altos puestos de gobierno. La rapidez con que emprendi\u00f3 estos ataques permiti\u00f3 que los diversos sectores se aproximaran y buscaran acuerdos. En la izquierda, la independencia pol\u00edtica de clase no se plante\u00f3 como posibilidad, pues los sectores hegem\u00f3nicos dentro de ella participaban activamente en reuniones discretas con los representantes (y a veces incluso con las cabezas) de los grupos dominantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-104 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Desde las alcald\u00edas de Quito y Guayaquil, el dem\u00f3cratacristiano Mahuad y el socialcristiano Febres Cordero movilizaron sus redes clientelares y encabezaron nutridas marchas antigubernamentales exigiendo el pronunciamiento del Congreso para cesar de su cargo a Bucaram. Por su parte, las organizaciones sociales tambi\u00e9n organizaron movilizaciones, y el movimiento ind\u00edgena se moviliz\u00f3 desde sus comunidades a las carreteras y ciudades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-105 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En las calles y en las rutas las movilizaciones populares radicalizaban sus demandas, desde la derogatoria del decreto que subi\u00f3 el gas al rechazo del modelo neoliberal, delineando un programa pr\u00e1ctico que abarcaba el control social sobre las instituciones, la revocatoria de todos los mandatos, incluido por supuesto el poder ejecutivo, la autoorganizaci\u00f3n de las masas en las asambleas del pueblo, e incluso ciertos inicios de autogobierno mediante el nombramiento aut\u00f3nomo de autoridades. Y tambi\u00e9n alentaron la esperanza en una salida institucional: la propuesta de una Asamblea Constituyente que refundara el pa\u00eds. La movilizaci\u00f3n, una de las m\u00e1s grandes en la historia del pa\u00eds, dur\u00f3 poco y no pudo tener el empuje suficiente para persistir en el tiempo. Eso permiti\u00f3 que, en el Parlamento, los partidos pol\u00edticos tradicionales urdieron una salida que al mismo tiempo se deshiciera de Bucaram y aplacara la movilizaci\u00f3n popular. Propusieron un interinazgo del presidente del Congreso, la renovaci\u00f3n de las comisiones parlamentarias, otorgando la presidencia de algunas de ellas a Pachakutik y fuerzas de izquierda, ofrecieron, aunque de mala gana, dar paso a la Constituyente y deslizaron la promesa de una alianza electoral de un \u201cgran centro\u201d que englobara izquierdas y derechas con vicepresidencia ind\u00edgena. La movilizaci\u00f3n social fue as\u00ed reconducida a un acuerdo parlamentario y la asamblea constituyente lleg\u00f3 a ser apenas \u201cconstitucional\u201d -es decir, s\u00f3lo a redactar una nueva constituci\u00f3n dual: una cara reconoc\u00eda ampliamente derechos a los ind\u00edgenas, a las mujeres, a los ni\u00f1os&#8230;; y la otra reafirmaba el car\u00e1cter neoliberal de la econom\u00eda y del Estado. As\u00ed, reflejaba el acuerdo mayoritario de las clases dominantes, pero tambi\u00e9n el recuerdo reciente del desborde popular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-106 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Sin embargo, la salida conservadora no trajo consigo la tan ansiada estabilidad del poder, que volvi\u00f3 a colapsar en apenas tres a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-107 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Mahuad hab\u00eda sido elegido presidente con el benepl\u00e1cito del conjunto de la clase dominante. Pero poco a poco, la unanimidad se fue deshaciendo al calor de la crisis econ\u00f3mica y de los intereses de los grandes bancos. Febres Cordero, todav\u00eda alcalde de Guayaquil, encabezaba muy nutridas manifestaciones con el objetivo expl\u00edcito de respaldar a la banca guayaquile\u00f1a, sobre todo al Banco del Progreso, pues, seg\u00fan \u00e9l, el gobierno manten\u00eda sus cuentas en la banca quite\u00f1a, perjudicando a los del puerto. Adem\u00e1s, el due\u00f1o de ese banco reconocer\u00eda que hab\u00eda aportado tres millones de d\u00f3lares a la campa\u00f1a de Mahuad. Nada de eso era casual: la crisis bancaria estaba ya a la vuelta de la esquina, provocada por el manejo irresponsable de la banca privada que otorg\u00f3 muchos y generosos cr\u00e9ditos a empresas vinculadas con sus principales accionistas. Uno tras otro, los bancos comenzaron a declararse en quiebra. La crisis desatada culmin\u00f3 con el cierre de un tercio de los bancos, a pesar de los cr\u00e9ditos otorgados por el gobierno y del \u201csalvataje bancario\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-108 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Para \u201cequilibrar las cuentas fiscales\u201d, el gobierno devalu\u00f3 la moneda y subi\u00f3 el precio del gas dom\u00e9stico y de los combustibles. Poco despu\u00e9s, el congelamiento de las cuentas bancarias, la dolarizaci\u00f3n que duplic\u00f3 en pocos d\u00edas la cotizaci\u00f3n del d\u00f3lar y una inflaci\u00f3n de 90% anual, expandieron la pobreza, generaron una oleada de desesperaci\u00f3n, forzaron una masiva migraci\u00f3n y diluyeron el respaldo popular del gobierno. Las protestas sociales volvieron a activarse y las clases dominantes intuyeron el peligro que acechaba. As\u00ed que p\u00fablicamente comenzaron a hablar de la necesidad de un \u201ccambio de gerente\u201d (esas fueron sus palabras), es decir, de cesar al presidente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-109 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Pero la din\u00e1mica de los acontecimientos estaba ya desatada. Los principales movimientos sociales de entonces, la Conaie y la Coordinadora de Movimientos Sociales, alentaron la formaci\u00f3n de parlamentos populares que, en cierto sentido, recog\u00edan la memoria reciente de 1997. Las movilizaciones sociales se multiplicaron, y miles de ind\u00edgenas confluyeron a Quito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-110 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La direcci\u00f3n de los grupos sociales movilizados buscaba alianzas secretas con sectores de las Fuerzas Armadas. Se hablaba de un \u201cplan A con los generales\u201d y un \u201cplan B con los coroneles\u201d. El 21 de enero, un grupo de militares se sublev\u00f3 y entr\u00f3 junto a los ind\u00edgenas al Congreso y luego al palacio de Carondelet, sede del gobierno. Entre ellos estaba el coronel Lucio Guti\u00e9rrez. Al filo de la medianoche se arm\u00f3 un triunvirato conformado por Guti\u00e9rrez, en representaci\u00f3n de los militares sublevados, Antonio Vargas por el movimiento ind\u00edgena y Sol\u00f3rzano Constantine en representaci\u00f3n de los movimientos sociales. Se dice que mientras se armaba el nuevo gobierno, Guti\u00e9rrez entreg\u00f3 el poder al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. El triunvirato no dur\u00f3 m\u00e1s de tres horas y el alto mando militar traspas\u00f3 el poder a Gustavo Noboa, que hab\u00eda sido vicepresidente de Mahuad. Con rostros a\u00fan desencajados, pero ya aliviados, los presidentes de los gremios empresariales reconoc\u00edan haber vivido \u201cla peor pesadilla de sus vidas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-111 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Al poco tiempo, y apertrechado con la aureola de haber sido parte del movimiento que expuls\u00f3 a Mahuad del poder, Lucio Guti\u00e9rrez se presenta a las elecciones de 2002 en alianza con Pachakutik y con el apoyo del MPD; este \u00faltimo hab\u00eda retirado su propia candidatura dos meses antes de las elecciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-112 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">\u00bfLlegaba al gobierno por la v\u00eda electoral la alianza entre ind\u00edgenas, trabajadores y militares que forz\u00f3 la salida de Mahuad? Parec\u00eda que s\u00ed, tanto que al principio Guti\u00e9rrez incluy\u00f3 en su gabinete a dirigentes ind\u00edgenas y del MPD en los ministerios de Agricultura, Relaciones Exteriores y Ambiente, y algunos dirigentes de Pachakutik figuraban entre sus asesores cercanos y en la Secretar\u00eda de Planificaci\u00f3n. Parte de la dirigencia mestiza de Pachakutik sobrevalor\u00f3 la situaci\u00f3n: \u201cEl coronel tendr\u00e1 el gobierno, pero nosotros tenemos la sart\u00e9n por el mango\u201d. No obstante, se trataba de un espejismo: las carteras de econom\u00eda recayeron en banqueros y las de la pol\u00edtica en figuras de la derecha. Adem\u00e1s, firm\u00f3 una nueva carta de intenci\u00f3n con el FMI y regres\u00f3 de los Estados Unidos declar\u00e1ndose el mejor amigo del entonces presidente Bush.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-113 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Seg\u00fan el acuerdo con el FMI, Guti\u00e9rrez increment\u00f3 los precios de los combustibles y del gas: el acuerdo estaba roto de hecho, pero se sobrevivi\u00f3 a s\u00ed mismo a\u00fan durante siete meses. Haciendo gala del oportunismo que caracteriza a los aventureros de la pol\u00edtica, Guti\u00e9rrez rompi\u00f3 la alianza con la izquierda y con la Conaie y entabl\u00f3 acuerdos con el partido Socialcristiano, solo para mudar de aliados a la vuelta de la esquina y establecer una nueva mayor\u00eda parlamentaria junto el PRE y el PRIAN.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-114 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El audaz movimiento oportunista de Guti\u00e9rrez obr\u00f3 creando fragmentaciones por todos los costados del sistema pol\u00edtico. El mundo de la pol\u00edtica institucional se dividi\u00f3 en dos bloques claramente marcados: el bloque neoliberal del establecimiento tradicional (PSC, ID, DP y aliados) y el bloque del populismo neoliberal (PSP, PRE, PRIAN). Al mismo tiempo, el sistema pol\u00edtico en general perdi\u00f3 todo contacto pol\u00edtico y moral con la mayor\u00eda de la sociedad. Pero tambi\u00e9n, finalmente, la experiencia de cogobierno con Guti\u00e9rrez sirvi\u00f3 para provocar mayores tensiones, disensos y fricciones dentro de la Conaie y de las organizaciones sociales, y desat\u00f3 los lazos que un\u00edan al pueblo en las luchas precedentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-115 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">De esta manera, en ese momento los principales movimientos sociales y las organizaciones populares que hab\u00edan sostenido una pertinaz resistencia de veinticinco a\u00f1os a la implementaci\u00f3n del capitalismo salvaje no se encontraban en posibilidades de sostener una movilizaci\u00f3n de masas con la suficiente fuerza como para contraponerla a la oposici\u00f3n que por entonces pretend\u00edan emprender, aunque sin demasiado \u00e9xito, las oposiciones de los partidos burgueses tradicionales y los espacios institucionales que ellos controlaban. Y tampoco estaban en condiciones de enfrentar las contramarchas que organizaba el gobierno de Guti\u00e9rrez recurriendo a manejos clientelares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-116 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En los desbordes, como hemos visto, generalmente predomina el sentido del encuentro; pero hay ocasiones en que alg\u00fan encuentro marca tambi\u00e9n grandes desencuentros. Una situaci\u00f3n as\u00ed fue creando un ambiente que era al mismo tiempo polarizado y vac\u00edo y que sirvi\u00f3 de escenario para la acumulaci\u00f3n de descontentos m\u00e1s o menos difusos, unos de origen econ\u00f3mico y social, otros de origen ideol\u00f3gico y de resentimiento \u201cest\u00e9tico\u201d ante las formas populacheras y \u201cpoco cultas\u201d que exhib\u00eda el coronel presidente; y este ambiente fue la ocasi\u00f3n para que todos estos descontentos tomaran forma y se manifestaran repentinamente en la masiva movilizaci\u00f3n, sobre todo, de amplios sectores de las clases medias: profesionales, empleados, estudiantes y profesores universitarios, grupos culturales y art\u00edsticos, moradores de barrios; en fin la gente com\u00fan y de buena voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-117 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Se produjo una paradoja: a lo largo del cuarto de siglo de resistencia contra el neoliberalismo se hab\u00edan movilizado pr\u00e1cticamente todas las clases y sectores subalternos; las clases medias lo hicieron solo al final. Pero, al mismo tiempo, lo hicieron con sentidos contradictorios entre s\u00ed: algunos segmentos, posiblemente los m\u00e1s acomodados, crearon la imagen de s\u00ed mismos al separarse, casi independizarse, de los componentes m\u00e1s populares de los subalternos, reafirmando el sentido meritocr\u00e1tico y elitista de la autoestima peque\u00f1oburguesa; otros, en cambio, se sent\u00edan continuadores de las grandes movilizaciones populares recientes, de las tambi\u00e9n hab\u00edan sido parte junto con los ind\u00edgenas y los trabajadores. Y otros m\u00e1s descubr\u00edan por primera vez la revitalizaci\u00f3n espiritual y pol\u00edtica que provoca la participaci\u00f3n activa en las grandes movilizaciones sociales y se espantaban e indignaban por la profusi\u00f3n de gases lacrim\u00f3genos que lanzaba la polic\u00eda -y que ellos nunca antes hab\u00edan sentido y por lo tanto estaban convencidos de que no hab\u00eda ocurrido nunca antes algo as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-118 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Sentidos contradictorios: por ac\u00e1, el descr\u00e9dito de toda instituci\u00f3n de gobierno y de intermediaci\u00f3n, la autoconvocatoria a trav\u00e9s de la radio, la autorepresentaci\u00f3n y la autoorganizaci\u00f3n en asambleas territoriales que, en consonancia con el grito de guerra de \u201c\u00a1Fuera todos!\u201d, eran vistas como el embri\u00f3n de un Estado nuevo que, esta vez s\u00ed, represente a todos; y, por fin, aunque no en todos los segmentos, la recuperaci\u00f3n de un sentido de soberan\u00eda frente al entreguismo t\u00edpico de los gobiernos olig\u00e1rquicos y la afrenta de las cartas de intenci\u00f3n y de la entrega de la base de Manta a tropas norteamericanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-119 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Sin embargo, por all\u00e1 tambi\u00e9n se extend\u00edan como manchas de aceite la antipol\u00edtica, los sentidos comunes conservadores, reaccionarios incluso; el racismo contra los cholos y los indios \u201cque se hab\u00edan apoderado ileg\u00edtimamente del Estado\u201d y un sentimiento de pretendida superioridad social frente a la masa inculta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-120 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Quiz\u00e1s de todo esto provino la doble identidad que asumieron en las vertiginosas jornadas que antecedieron a la ca\u00edda del gobierno: por un lado, asumiendo, provocadores, el remoquete de \u201cforajidos\u201d con que Guti\u00e9rrez quiso infructuosamente deslegitimarlos; por otro lado, tomando para s\u00ed el concepto-fetiche de \u201cciudadanos\u201d, que encierra la ficci\u00f3n del poder en las democracias modernas, pero que pretend\u00eda ser en ese momento una representaci\u00f3n absoluta -y absolutamente escindida de los poderes establecidos y de sus formas de representaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-121 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Fue por ese entreverado estado de \u00e1nimo, y no solo por ser el inmediato antecedente temporal, que la <em>rebeli\u00f3n de los forajidos<\/em> fue el momento social que anunci\u00f3 la pr\u00f3xima venida de la \u201crevoluci\u00f3n ciudadana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-122 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">1997, 2000 y 2005, iluminaron, al final de la primera oleada neoliberal, un profundo sentido de la crisis que viv\u00eda el Ecuador: las clases dominantes, encerradas en su ensimismamiento, daban pruebas irrefutables de sus debilidades pol\u00edticas, que no le permit\u00edan construir un proyecto pol\u00edtico que, aunque ciertamente centrado en sus intereses particulares, pudiera sin embargo ser visto y sentido por las mayor\u00edas nacionales como la expresi\u00f3n del siempre esquivo inter\u00e9s general. Y no s\u00f3lo eso, fue la ratificaci\u00f3n de que la burgues\u00eda, por s\u00ed misma, era incapaz de resolver las profundas crisis que atraviesa su dominio. Si en el 2000 sufri\u00f3 su peor pesadilla, en 2005 suspir\u00f3 aliviada cuando el vicepresidente Palacio fue posesionado como nuevo presidente\u2026 en la sede del Ministerio de Defensa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-123 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em>Desbordes populares y confluencias<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-124 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los desbordes populares se forman con el despliegue de los diversos caminos de encuentro de las inconformidades, protestas y movilizaciones sociales; de las confluencias de movimientos y organizaciones con multitudinarias masas en movimiento que tienden a producirse cuando el desarrollo de los acontecimientos desemboca en una \u201cconstelaci\u00f3n saturada de tensiones\u201d, <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-16' id='fnref-43593-16' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>16<\/a><\/sup> es decir, cuando, a caballo de crisis pol\u00edticas, sociales y econ\u00f3micas, la multiplicidad de conflictos que se acumulan en la sociedad se reconocen en un detonante que moviliza al conjunto de inquietudes, desazones y descontentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-125 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">\u00bfCu\u00e1les son, entonces, los momentos en los que las masas en movimiento originan los desbordes populares multitudinarios? Como hemos visto en el desarrollo de este trabajo, se trata de un instante de aceleraci\u00f3n de los ritmos de la conflictividad que posibilitan su ocurrencia m\u00e1s o menos simult\u00e1nea. Esos instantes est\u00e1n marcados por episodios coyunturales: acuerdos con el FMI, subidas de precios, especialmente de los combustibles, despidos, ensayos de modalidades de precarizaci\u00f3n laboral, etc. que, en un ambiente propicio, act\u00faan como \u201catractores\u201d de los conflictos en ebullici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-126 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La recurrencia de estos momentos de desborde en un per\u00edodo de tiempo relativamente corto, este que transcurre a partir de los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1970, son indicio de un trasfondo persistente de crisis: un per\u00edodo caracterizado por:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-127 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>\u00b7 a)<\/em> una cada vez mayor presencia del capital transnacional en las exportaciones y en el mercado interno, por arrastrar un d\u00e9bil crecimiento econ\u00f3mico en circunstancias de un capitalismo mundial cada vez m\u00e1s integrado; y cuando el v\u00e9rtice de las clases dominantes -pero no solo el v\u00e9rtice- se encuentra plenamente transnacionalizado;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-128 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>\u00b7 b)<\/em> la crisis de la democracia liberal burguesa, que no ha dejado de pasar por sobresaltos y amenazas de quiebre en un largo trecho que viene desde el \u201cretorno a la constitucionalidad\u201d de 1979;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-129 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>\u00b7 c)<\/em> la debilidad de la hegemon\u00eda burguesa, que no ha logrado estabilizarse ni a trav\u00e9s de la burocracia militar, ni por mano de sus propios representantes org\u00e1nicos. La clase dominante no ha sido capaz de acordar entre ella un proyecto pol\u00edtico de mediano plazo que vaya m\u00e1s all\u00e1 de la implementaci\u00f3n del recetario neoliberal, su \u00fanico punto de unidad; y tampoco ha logrado beneficiarse del consenso activo de los dominados de manera medianamente duradera;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-130 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>\u00b7 d)<\/em> la tendencia al desarrollo molecular y a la confluencia de los descontentos, las protestas y las luchas populares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-131 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Ahora bien, cada desborde multitudinario es espec\u00edfico, irrepetible, por decirlo as\u00ed, porque su forma y su contenido derivan de procesos que se constituyen por el entrecruzamiento de un conjunto de factores:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-132 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>\u00b7 a)<\/em> Los actores que van confluyendo y sus caracter\u00edsticas: los cambios en su conformaci\u00f3n estructural, en su memoria hist\u00f3rica, en su mentalidad, en su relacionamiento objetivo y subjetivo con otros actores sociales. La participaci\u00f3n de cada actor depende de las condiciones concretas en que se encuentre en el momento de producirse el desborde popular multitudinario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-133 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>\u00b7 b)<\/em> El origen y la mec\u00e1nica de la confluencia: el car\u00e1cter del momento en que se produce el desborde, las tensiones y los conflictos que se han ido desplegando; el estado de \u00e1nimo social, particularmente el de las clases subalternas; el hecho o el conjunto de hechos que sirve de detonante de las movilizaciones (por ejemplo, el incremento de los precios de los combustibles, medidas econ\u00f3micas, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-134 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>\u00b7 c)<\/em> El papel que cada movimiento va cumpliendo en la confluencia: no siempre la articulaci\u00f3n se produce en torno al movimiento que se moviliza primero. Octubre de 2019 fue un claro ejemplo: en pocos d\u00edas se produjo el incremento del precio de los combustibles, las primera protestas de estudiantes y trabajadores y el paro de los transportistas. Pero el eje de confluencia termin\u00f3 por configurarse alrededor del movimiento ind\u00edgena; en este caso, del movimiento ind\u00edgena como masas en movimiento. En Junio de 2022, el eje de confluencia se organiz\u00f3 tambi\u00e9n a partir del movimiento ind\u00edgena, pero entonces alrededor del acuerdo entre las tres principales organizaciones ind\u00edgenas (Conaie, Fenocin, Feine) y, sobre todo, de la Conaie. Aunque el eje de la confluencia es el encuentro en y de las luchas sociales, en varios episodios han jugado un papel importante sectores que actuaron como apoyo solidario (los moradores de barrios populares respecto a los estudiantes en las d\u00e9cadas de 1960 y 1970; las clases medias recogiendo alimento y ropa para los ind\u00edgenas que llevaban adelante acciones de protesta en las ciudades; organizaciones de mujeres y muchos j\u00f3venes en las ollas comunes para alimentar a los ind\u00edgenas durante los desbordes de 2019 y 2022).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-135 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>\u00b7 d)<\/em> Una historia (y, sobre todo, una memoria) de las confluencias: hay actores que concurren siempre; hay otros que son itinerantes pese a rol importante que pueden jugar en el proceso. Es el caso de los transportistas, por ejemplo: juegan un papel importante en los 60, cuando eran percibidos como parte del movimiento popular y prestaban las instalaciones de Sindicato \u00danico de Choferes para varias reuniones y asambleas sociales y pol\u00edticas. Esto cambia en lo subsiguiente: en los 70 van separ\u00e1ndose del movimiento popular y terminan en confrontaci\u00f3n en torno a una de sus demandas centrales: el incremento de los pasajes del transporte p\u00fablico. La distancia se acent\u00faa incluso en las formas y en los nombres, que se van aproximando a las representaciones de la burgues\u00eda (el cambio de \u201cSindicato\u201d a \u201cC\u00e1maras de Transporte\u201d). Vuelven a juntarse moment\u00e1neamente en 2019 y 2022, aunque sus derroteros se separan pronto <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-17' id='fnref-43593-17' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>17<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-136 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>\u00b7 e)<\/em> La emergencia, o fortalecimiento, o reencuentro de formas organizativas, unas que surgen desde las bases, como necesidad de encuentros de las luchas, como los Comit\u00e9s de Defensa Popular en la guerra de los 4 reales, o los Comit\u00e9s Zonales del FUT durante las grandes luchas multitudinarias de 1982-83 y, en cierto sentido, el Parlamento de Mujeres; otras, que recogen la unidad de la lucha, pero donde tienen m\u00e1s peso los acuerdos entre las dirigencias de las principales organizaciones movilizadas, como el Colectivo Unitario o el Parlamento Popular. En otros momentos no se crean instancias de la unidad, sino que se propicia el reforzamiento de ciertos organismos del movimiento que funge como articulador, as\u00ed las guardias ind\u00edgenas en 2019 y 2022, que dejan por fuera a todos los dem\u00e1s sectores, e incluso a amplias capas de su propio movimiento. La imposibilidad que han tenido los encuentros y desbordes de dar una m\u00ednima continuidad a estas formas organizativas unitarias aparece como una de sus principales debilidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-137 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>\u00b7\u00b7f)<\/em> Un programa de lucha aparece siempre en estas circunstancias. En algunos casos han sido programas expl\u00edcitos para unas acciones determinadas y espec\u00edficas: los pliegos de peticiones de las huelgas nacionales o los 10 puntos de Junio de 2022. En otras ocasiones han sido programas que resultaron de la aproximaci\u00f3n de varias luchas durante un tiempo m\u00e1s extendido, como el programa del Colectivo Unitario en 2015. En otros momentos, en fin, aunque hubiera programas expl\u00edcitos, ha predominado un programa pr\u00e1ctico, que suele resultar del evento que moviliz\u00f3 las protestas, como termin\u00f3 siendo el precio de las gasolinas en 2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-138 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em>Las confluencias, la irradiaci\u00f3n, el pueblo y las coyunturas democr\u00e1ticas<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-139 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Como hemos visto en este peque\u00f1o recorrido, la confluencia -si es algo m\u00e1s que un episodio contingente- se produce siempre alrededor del movimiento que aparece provisto de una particular capacidad de <em>irradiaci\u00f3n<\/em>. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-18' id='fnref-43593-18' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>18<\/a><\/sup> Es decir, que tiene en ese momento una mayor capacidad de organizaci\u00f3n, de movilizaci\u00f3n, de generaci\u00f3n de propuestas hacia la sociedad y mayores posibilidades de hacerse visible. Tales caracter\u00edsticas vuelven posible el desarrollo de lazos espirituales de identificaci\u00f3n y atracci\u00f3n entre los diversos sectores cuando, en el conjunto de las clases subalternas, la din\u00e1mica del conflicto despierta el recuerdo de experiencias de luchas pasadas que han sedimentado en la memoria popular como la tendencia a un encuentro que va m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites que normalmente contienen a cada uno de los fragmentos subalternos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-140 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">De esta manera, la irradiaci\u00f3n denota una relaci\u00f3n que se sustenta en el complejo entramado que conforman las condiciones estructurales (determinadas por las vicisitudes de la econom\u00eda), el origen de las clases y sectores sociales que, en su trayectoria hist\u00f3rica compartieron y contin\u00faan compartiendo caracter\u00edsticas sociales y culturales, y la memoria social de mediana y larga duraci\u00f3n construida sobre el suelo de las luchas sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-141 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En la historia ecuatoriana reciente, los movimientos que desarrollaron esta capacidad han sido, sucesivamente, el movimiento estudiantil, el movimiento sindical y el movimiento ind\u00edgena. Pero, \u00bfesto los convierte autom\u00e1ticamente en el sujeto del desborde popular, de esa confluencia multitudinaria de masas en movimiento?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-142 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Algunos creen que s\u00ed, sobre todo despu\u00e9s de experiencias en las que resulta evidente la disparidad de condiciones entre las organizaciones y movimientos que confluyen, como ocurri\u00f3 en octubre de 2019 y en junio de 2022. Sin embargo, los procesos de desborde popular multitudinario son complejos. Vivimos una sociedad heterog\u00e9nea y fragmentada, de manera que la cuesti\u00f3n de las representaciones no se resuelve f\u00e1cilmente. No lo hace en el plano electoral: no por casualidad, desde 1979 hasta la fecha no ha sido posible que un partido pol\u00edtico gane las elecciones siguientes a su mandato, con la excepci\u00f3n de los 10 a\u00f1os de corre\u00edsmo. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-19' id='fnref-43593-19' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>19<\/a><\/sup> Y tampoco es sencillo en el plano de las representaciones y los reconocimientos sociales, generalmente tensionados entre las ataduras de las particularidades, que llevan a sospechar de los semejantes, y la b\u00fasqueda instintiva de aproximaciones entre los subalternos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-143 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La confluencia es un proceso cuyo derrotero y su final no est\u00e1 por lo general predeterminado. La proximidad de las luchas genera un espacio temporal que se va procesando y resolviendo a trav\u00e9s de una variada gradaci\u00f3n de encuentros que puede oscilar de las agregaciones contingentes sin mayores lazos internos hasta articulaciones organizadas y vinculadas por la construcci\u00f3n de sentidos comunes, pasando por un abanico inacabable de posibles confluencias. Los sectores con organizaci\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil, o incluso inexistente, se sienten entonces atra\u00eddos por el movimiento que en ese momento aparece provisto de mayor fuerza, como el movimiento sindical o el movimiento ind\u00edgena en los momentos que revisamos. Pero eso no les hace identificarse como obreros o como ind\u00edgenas, independientemente de las similitudes f\u00edsicas y culturales que pudieran presentarse; y tampoco se quedan en la identificaci\u00f3n de su sector de origen: se busca algo que muestre su agregaci\u00f3n en un conjunto que los engloba a todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-144 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Por eso, la consigna que reson\u00f3 m\u00e1s en 2019 fue \u201cEl pueblo unido jam\u00e1s ser\u00e1 vencido\u201d, consigna coreada por ind\u00edgenas, mestizos urbanos, trabajadores, j\u00f3venes, y mujeres. El pueblo reencontr\u00e1ndose, construy\u00e9ndose a s\u00ed mismo en el proceso de compartir las luchas. El pueblo como constituci\u00f3n pol\u00edtica de los subalternos en lucha. Un sujeto que es la fuerza social nueva creada por las masas en movimiento, que no exist\u00eda antes de ese movimiento y que no puede existir sin \u00e9l, porque se disgrega al interrumpirse la continuidad de la movilizaci\u00f3n. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-20' id='fnref-43593-20' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>20<\/a><\/sup> As\u00ed, el <em>pueblo<\/em> deja de ser una invocaci\u00f3n l\u00edrica diluida en el terreno fangoso de la \u201cciudadan\u00eda\u201d y se convierte en voluntad de ser sujeto: comienza por fin a existir; el <em>movimiento popular<\/em>, es decir, la confluencia de las masas en movimiento, es el veh\u00edculo de la autoconstituci\u00f3n del pueblo. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-21' id='fnref-43593-21' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>21<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-145 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Si la movilizaci\u00f3n no alcanza a crear lazos y articulaciones que puedan perdurar, al agotarse el impulso del encuentro, sea por l\u00edmites y debilidades propios, sea por la represi\u00f3n del Estado o de las clases dominantes, los movimientos y las inconformidades particulares vuelven a sus respectivos cauces y son reemplazados por la dispersi\u00f3n hasta una pr\u00f3xima confluencia. De esta manera, tanto la dispersi\u00f3n como la articulaci\u00f3n pueden resultar de la confluencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-146 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Por esta raz\u00f3n, el pueblo no es el mismo sujeto en todas las confluencias: es un sujeto espec\u00edfico en cada una de esas confluencias, seg\u00fan sean los comparecientes al encuentro, seg\u00fan cu\u00e1l sea el movimiento eje de agregaci\u00f3n, seg\u00fan sean las relaciones establecidas entre todos los sectores participantes y seg\u00fan cu\u00e1l sea la mentalidad predominante que ese encuentro y esas luchas generan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-147 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los desbordes populares marcan las irrupciones del pueblo en la historia; y muestran, al mismo tiempo, los l\u00edmites irresolubles de las democracias burguesas y los esbozos de lo que pueden ser otras democracias, liberadas de la tiran\u00eda del capital. Las irrupciones pol\u00edticas de las masas crean <em>coyunturas democr\u00e1ticas<\/em>,<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-22' id='fnref-43593-22' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>22<\/a><\/sup> momentos construidos por la movilizaci\u00f3n popular y la gravitaci\u00f3n de sus organizaciones, que desbordan las fronteras formales de la democracia representativa, pugnan por recobrar derechos democr\u00e1ticos, imponer nuevas reivindicaciones democr\u00e1ticas y desplegar formas sustantivas de democratizaci\u00f3n descubiertas por cada movilizaci\u00f3n m\u00e1s o menos multitudinaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-148 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Estos empujes radicales de democratizaci\u00f3n se despliegan en un amplio abanico de posibilidades. Por un lado, se vuelcan hacia dentro de los sectores subalternos: por lo general, las movilizaciones, si se mantienen y profundizan, permiten que la actividad aut\u00f3noma de las bases confronte la fetichizaci\u00f3n de los dirigentes, que reproducen, aun sin saberlo, los moldes caudillistas de la pol\u00edtica \u201cnormal\u201d. Esto se vio, por ejemplo, en la creaci\u00f3n de las coordinadoras zonales del FUT en 1982-83, que democratiz\u00f3 las relaciones internas del movimiento sindical, rebasando las barreras que pretend\u00edan imponer ciertas dirigencias; pero tambi\u00e9n democratiz\u00f3 las posibilidades de relaci\u00f3n entre los varios sectores subalternos movilizados, al posibilitar un espacio de encuentro e interacci\u00f3n de todos ellos para la direcci\u00f3n de la lucha. Cosa similar se produjo en los reclamos que las bases ind\u00edgenas movilizadas hicieron a sus dirigentes en 2019 y 2022, reclamando mayor circulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n y consulta de las decisiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-149 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Por otro lado, son impulsos de democratizaci\u00f3n que se vuelcan hacia la relaci\u00f3n de la sociedad con el Estado. En todos los casos que hemos revisado, la movilizaci\u00f3n implica la realizaci\u00f3n de acciones contra decisiones gubernamentales, buscando que estas sean revertidas; de esta manera, se da vuelta al sentido \u201cnormal\u201d de la democracia representativa, para la cual el pueblo solo es deliberante al momento de delegar el poder a trav\u00e9s del voto, pero es forzado a tornarse obligatoriamente obediente una vez que se instaura el gobierno. La lucha social recuerda que las decisiones gubernamentales no pueden considerarse como leg\u00edtimas por el solo hecho de haber sido tomadas por un poder establecido, aunque su origen sea el voto: la legitimidad se define en la relaci\u00f3n con las necesidades e intereses de la mayor\u00eda de la sociedad, es decir, de las clases subalternas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-150 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Vinculado con lo que acabamos de decir, los desbordes populares ponen en cuesti\u00f3n tambi\u00e9n el modo habitual de hacer la pol\u00edtica y de tomar las decisiones en este tipo de democracias formales: el poder es algo que est\u00e1 all\u00e1 arriba, encapsulado en s\u00ed mismo, impermeable a las pulsiones de las clases populares. Tanto las movilizaciones del FUT en 1982-1983 como las grandes movilizaciones de Octubre y Junio se negaron a reconocer la omnipotencia del Estado y de los gobiernos, por ejemplo, al ejercer el derecho a la resistencia y desobedecer los estados de emergencia; o cuando la Conaie respondi\u00f3 a los estados de emergencia dictados por los gobiernos, decretando sus propios estados de excepci\u00f3n en las comunidades pero tambi\u00e9n cuando impusieron un di\u00e1logo entre gobernantes y gobernados; o cuando la fuerza de las movilizaciones cre\u00f3 una suerte de formas de autogobierno, sea en las f\u00e1bricas y en zonas aleda\u00f1as en 1982-83, sea en las comunidades e incluso en ciudades peque\u00f1as e intermedias en 2019 y 2022 .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-151 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Del mismo modo, estos mismos desbordes populares impusieron a los gobiernos de turno un di\u00e1logo sobre las medidas que hab\u00edan adoptado. Los di\u00e1logos ameritan una peque\u00f1a consideraci\u00f3n. Por un lado, para el poder suelen ser apenas una treta para aliviar las tensiones y ganar tiempo para no responder a las demandas sociales. Por eso en la mentalidad social est\u00e1 presente la idea que los di\u00e1logos de nada sirven, incluso cuando logran ganancias. Esto se vio claramente con la actitud de Moreno ante el paro de 2019, cuando tuvo que retirar el incremento de los combustibles. Un a\u00f1o y medio despu\u00e9s, en una reuni\u00f3n internacional, se sincer\u00f3: \u201cA la final nos salimos un poco con la nuestra\u201d, dijo, haciendo referencia a que, en julio de 2020, ya en pandemia, su gobierno introdujo un sistema de bandas para el incremento de los precios de los combustibles. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-23' id='fnref-43593-23' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>23<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-152 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Pero, por otra parte, contradicen, as\u00ed sea fugazmente, el monopolio de la pol\u00edtica, es decir, la idea de que las decisiones pol\u00edticas son competencia exclusiva de los gobernantes, e introducen un criterio opuesto: la b\u00fasqueda de la intermediaci\u00f3n de la ONU (2019) o de la Conferencia Episcopal (2022) revela que la sociedad (ya) no considera a los gobernantes como leg\u00edtimos representantes; pero, sobre todo, se introduce en la pr\u00e1ctica social la idea de que el pueblo y sus organizaciones representativas tienen derecho de tomar decisiones: una idea, si bien inicial, de autogobierno de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-153 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Son apenas esbozos. Pero est\u00e1n plenos de significaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-154 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em>Desbordes populares y sociedades abigarradas<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-155 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Las formas y la intensidad que asumen las luchas sociales est\u00e1n relacionadas con el tipo de sociedad en la que se producen, porque es ella la que determina las posibilidades concretas que pueden desplegarse. El Ecuador, como otros pa\u00edses latinoamericanos, es una <em>formaci\u00f3n social abigarrada<\/em>. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-24' id='fnref-43593-24' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>24<\/a><\/sup> El concepto se refiere a formaciones sociales en las que coexisten realidades provenientes de diferentes tiempos hist\u00f3ricos: realidades sociales como la comunitaria, que -con todos los cambios sufridos- viene de los ayllus precoloniales; como los sistemas hacendatarios coloniales (donde conviv\u00edan el esclavismo, el feudalismo europeo y musulm\u00e1n, formas mercantiles y protocapitalistas), cuyo esp\u00edritu pervive, por ejemplo, en la mezcla de formas de subsunci\u00f3n formal y real al capital; como las diversas fases de desarrollo mercantil y capitalista hasta las modernas formas de transnacionalizaci\u00f3n de los capitales;\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-156 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Si el concepto remite a una estructura heterog\u00e9nea, constituida por diferentes formas de producir, de establecer las relaciones entre sociedad pol\u00edtica y sociedad civil, y de reproducirse las ideolog\u00edas, las culturas y las mentalidades sociales, entonces no ser\u00eda muy diferente al concepto de \u201cformaci\u00f3n social\u201d, en la que coexisten diversos modos de producci\u00f3n, o al de \u201cheterogeneidad estructural\u201d, que viene a decir m\u00e1s o menos lo mismo. Sin embargo lo propio del concepto de abigarramiento no es la heterogeneidad y la coexistencia en cuanto tales, sino los modos en que esta coexistencia se resuelve.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-157 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Para lo que nos compete, estamos hablando del car\u00e1cter del capitalismo ecuatoriano (andino, latinoamericano), su g\u00e9nesis, los contenidos y las formas que va adoptando y los efectos que esto tiene en la econom\u00eda, en la estructura de clases, en la pol\u00edtica, en la cultura, en fin: en las formas de la dominaci\u00f3n y de la apropiaci\u00f3n de plusvalor\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-158 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En Zavaleta, no hay una respuesta \u00fanica: en 1981 hablaba de dos o tres posibilidades: \u201cla no unificaci\u00f3n de la sociedad o, al menos el diferente valor de la penetraci\u00f3n de la unidad en sus sectores\u201d. \u201cEn su extremo\u201d, a\u00f1ade, \u201cse puede captar aqu\u00ed un grado de desconexi\u00f3n o no articulaci\u00f3n entre los factores\u201d. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-25' id='fnref-43593-25' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>25<\/a><\/sup> &nbsp;Un par de a\u00f1os m\u00e1s tarde afirmaba que \u201cSi se dice que Bolivia es una formaci\u00f3n social abigarrada es porque en ella se han superpuesto las \u00e9pocas econ\u00f3micas [\u2026] sin combinarse demasiado, [\u2026] como si hubiera un pa\u00eds en el feudalismo y otro en el capitalismo, superpuestos y no combinados\u201d, <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-26' id='fnref-43593-26' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>26<\/a><\/sup> donde predominan en cambio la desconexi\u00f3n y la no articulaci\u00f3n. Podr\u00edamos decir que se trata de una dualidad no resuelta en el concepto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-159 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Aguirre trabaj\u00f3 su concepto de abigarramiento en dos momentos, separados entre s\u00ed por tres d\u00e9cadas. En el texto de 1952 <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-27' id='fnref-43593-27' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>27<\/a><\/sup>; en: <em>La realidad de Ecuador y Am\u00e9rica Latina en el siglo XX<\/em>, cit., pp. 49-57.] utiliza el concepto para indagar en la historia de sociedad ecuatoriana desde antes de la conquista hasta mediados del siglo 20, mostrando c\u00f3mo, en todos los momentos de su desarrollo, la formaci\u00f3n social se ha organizado como la coexistencia de \u201cetapas pasadas y presentes, contradictorias y contrapuestas que no han podido cancelarse ni superarse\u201d. La relaci\u00f3n entre ellas todav\u00eda puede mostrar la indecisi\u00f3n de formas econ\u00f3micas y sociales que se deduce de una realidad \u201csemicolonial y semicapitalista\u201d, pero dominada por el imperialismo; por eso Aguirre presenta un amplio y variado conjunto de sin\u00f3nimos para el abigarramiento: mosaico, taracea, arabesco, amontonamiento, remiendo, parches, retazos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-160 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El car\u00e1cter abigarrado caracteriza a la econom\u00eda, a la pol\u00edtica, a la sociedad y a la cultura. Las clases sociales, su formaci\u00f3n, su comportamiento, sus conductas y mentalidades presentan todas ellas un car\u00e1cter abigarrado. Siendo la expresi\u00f3n pol\u00edtica de una clase dominante que es una \u201csemiburgues\u00eda\u201d compuesta por una combinaci\u00f3n de \u201cburgues\u00eda terrateniente\u201d y de \u201cterratenientes burgueses\u201d, la democracia y las formas del poder no tienen un sustento real: son \u201cde papel y de tinta\u201d, y los intentos de revoluciones burguesas han tenido un car\u00e1cter siempre incompleto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-161 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Pero Aguirre escrib\u00eda esto a inicios de la d\u00e9cada de 1950, cuando el agro ecuatoriano segu\u00eda sumido en un sistema hacendatario en buena parte heredado de la colonia, cuando la Amazon\u00eda parec\u00eda completamente al margen del mercado y del Estado, y cuando \u201cla manufactura y una industria poco desarrollada\u201d coexist\u00edan en las ciudades con un artesanado numeroso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-162 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En el art\u00edculo de 1952, igual que en las aproximaciones de Zavaleta, el concepto presenta un car\u00e1cter dual, que muchas veces parece remarcar el car\u00e1cter \u201cindeciso\u201d del conjunto producido: a pesar de la presencia tendencialmente dominante del capital, la coexistencia de tal variedad de elementos heterog\u00e9neos puede resolverse de diversas maneras: variadas formas de articulaci\u00f3n, unas m\u00e1s org\u00e1nicas que otras, pero tambi\u00e9n desconexiones. Y eso significaba -debido al curso abierto de los procesos socioecon\u00f3micos- que la desconexi\u00f3n o la articulaci\u00f3n, es decir, las formas y los contenidos del abigarramiento se modifican con el tiempo y con el grado de extensi\u00f3n y profundidad que alcanzan las formas universalizantes de la mercanc\u00eda y de la acumulaci\u00f3n del capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-163 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Cuando Aguirre retoma el concepto treinta a\u00f1os m\u00e1s tarde, en una primera lectura parece no haber modificaciones sustanciales. De hecho, lo que hace es presentar en un par de p\u00e1ginas un breve resumen del art\u00edculo anterior. Pero hay una diferencia, introducida sin mucho aspaviento en un par\u00e9ntesis: \u201cEste abigarrado proceso estructural (desigual y combinado), propio de nuestro desarrollo capitalista dependiente\u201d, escribe. Y un poco m\u00e1s adelante, por si quedara alguna duda, a\u00f1ade: \u201c[\u2026] la formaci\u00f3n social ecuatoriana, muy compleja debido a su desarrollo desigual y combinado, es capitalista con ciertos rezagos precapitalistas, aunque se trata de un capitalismo dependiente o, mejor, neocolonial\u201d. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-28' id='fnref-43593-28' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>28<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-164 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">La diferencia est\u00e1 en las transformaciones que ha sufrido la sociedad ecuatoriana en esas tres d\u00e9cadas: el impulso de un nuevo proceso de modernizaci\u00f3n capitalista ha dejado atr\u00e1s al pa\u00eds de los huasipungos y del artesanado. La coexistencia de elementos heterog\u00e9neos se mantiene, pero al mismo tiempo se ha modificado. Se han extendido la mercantilizaci\u00f3n de la sociedad y de la econom\u00eda, sea profundizado el dominio econ\u00f3mico y social del capital sobre todas las otras formas econ\u00f3micas, el capitalismo ecuatoriano (y las burgues\u00edas) se han transnacionalizado, y pr\u00e1cticamente ya no existen elementos desconectados de los requerimientos autoritarios de la acumulaci\u00f3n ampliada del capital; pero las nuevas condiciones de esta conexi\u00f3n exigen mantener a vastos grupos humanos en condiciones de precarizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"342\" data-attachment-id=\"43610\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=43610\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-indigenas2019.jpg?fit=863%2C450&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"863,450\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Ecuador-ind\u00edgenas2019\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-indigenas2019.jpg?fit=656%2C342&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-indigenas2019.jpg?resize=656%2C342&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-43610\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-indigenas2019.jpg?w=863&amp;ssl=1 863w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-indigenas2019.jpg?resize=300%2C156&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-indigenas2019.jpg?resize=768%2C400&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><sub>Marcha y manifestaciones ind\u00edgenas, octubre 2019.<\/sub><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-165 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">No obstante, hay aspectos que no cambian tanto. La mentalidad de las clases dominantes, ya burguesas o aburguesadas, sigue siendo la del propietario de la hacienda precapitalista. La democracia sigue siendo crisis; las clases dominantes siguen imbuidas de la mentalidad del amo del sistema hacendatario, propietario de tierras e indios, y eso se refleja en sus conductas pol\u00edticas. Su modernizaci\u00f3n ha consistido en fusionar la tiran\u00eda de la hacienda con el despotismo del capital y residir buena parte del tiempo en Estados Unidos y Europa. Esa mentalidad sigue permeando hacia buena parte de la sociedad, encontrando f\u00e9rtil terreno de reproducci\u00f3n en las vol\u00e1tiles e inestables clases medias, pero tambi\u00e9n en importantes segmentos de las clases subalternas. Prueba suficiente de ello es el rebrote de un racismo enfurecido a partir de las grandes movilizaciones de 2019 y 2022. Unas clases dominantes con esas caracter\u00edsticas carecen de la voluntad -y de los excedentes suficientes, dir\u00eda Agust\u00edn Cueva <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-29' id='fnref-43593-29' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>29<\/a><\/sup>&#8211; como para permitirse un devaneo de concesiones que le granjeara una adhesi\u00f3n activa y relativamente duradera de las clases subalternas. Sumado a las debilidades econ\u00f3micas y a la profundizaci\u00f3n de los problemas y miserias sociales, eso se traduce en crisis de la democracia y crisis, o cuando menos debilidad, de la hegemon\u00eda de las clases dominantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-166 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Por eso fue completamente acertada, en el art\u00edculo de 1983-1985, la introducci\u00f3n del concepto de desarrollo desigual y combinado, <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43593#fn-43593-30' id='fnref-43593-30' onclick='return fdfootnote_show(43593)'>30<\/a><\/sup> que b\u00e1sicamente indica justo eso: las desigualdades han sido atra\u00eddas y atrapadas en la vor\u00e1gine del capital, mantenidas, reproducidas y metamorfoseadas. El abigarramiento ya no puede ser ahora, como lo hab\u00eda sido en 1952, un proceso de resoluci\u00f3n abierta. El ser actual del abigarramiento es su resoluci\u00f3n capitalista, dependiente y transnacionalizada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-167 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Como lo plantea Aguirre, un car\u00e1cter abigarrado de la formaci\u00f3n social determina un abigarramiento en la constituci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la estructura de clases sociales, tanto si miramos la sociedad en general como si miramos a cada una de las clases y sectores sociales. Y, por lo tanto, determina tambi\u00e9n las condiciones de posibilidad de las luchas particulares y de la agregaci\u00f3n de las luchas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-168 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">El desarrollo desigual y combinado del capitalismo marca el car\u00e1cter tambi\u00e9n desigual y combinado de los procesos de constituci\u00f3n de las clases subalternas, por su origen diverso, por las distintas modalidades que tiene el capital de subsumir el trabajo y de extraer excedente de diferentes sectores de la sociedad, por las modificaciones que se introducen en las relaciones capital-trabajo con el uso de nuevas tecnolog\u00edas (robotizaci\u00f3n, plataformas digitales), por la combinaci\u00f3n de formas antiguas y totalmente nuevas de precarizaci\u00f3n, por las nuevas legislaciones que presionan para normalizar la precarizaci\u00f3n como condici\u00f3n universal del trabajo, por las disparidades que se producen de una rama a otra de la econom\u00eda, de una regi\u00f3n a otra, del campo a la ciudad, por la combinaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n del trabajo asalariado con la expoliaci\u00f3n de todo trabajo y el despojo de recursos, tierra y agua, por las fuertes modificaciones que la expansi\u00f3n de los mercados y del capital introduce en los pueblos ind\u00edgenas, por los cambios que la modernizaci\u00f3n provoca en los diversos segmentos de las clases medias; por las particulares combinaciones que se producen entre opresi\u00f3n econ\u00f3mica, opresi\u00f3n de g\u00e9nero y opresi\u00f3n \u00e9tnica, por las nuevas formas de precariedad que afectan a las capas j\u00f3venes de las diversas poblaciones. En fin, por la extensi\u00f3n del dominio del capital y la extracci\u00f3n de valor de los trabajadores asalariados hacia los trabajadores formalmente no asalariados y presuntamente \u201cindependientes\u201d, hacia las masas campesinas y hacia los pueblos ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-169 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Es f\u00e1cil comprender que tales desigualdades operan tambi\u00e9n el sentido de fortalecer la fragmentaci\u00f3n de las luchas emprendidas por las clases subalternas, pues cada uno de estos sectores se enfrenta a relaciones y modalidades particulares de sometimiento. Una fragmentaci\u00f3n que es fortalecida por las nuevas legislaciones que buscan limitar coartar e incluso anular las posibilidades de organizaci\u00f3n y de acci\u00f3n colectiva y por la expansi\u00f3n de los sentidos comunes neoliberales e individualistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-170 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">De manera que las posibilidades de aproximaci\u00f3n de las diversas luchas, acciones y movimientos no suelen desprenderse naturalmente de las condiciones objetivas, sino que dependen de las condiciones subjetivas que las distintas clases y sectores subalternos pueden desarrollar: organizaci\u00f3n, movilizaci\u00f3n, generaci\u00f3n de propuestas, visibilizaci\u00f3n social, irradiaci\u00f3n. No se desprenden de la econom\u00eda: son una construcci\u00f3n pol\u00edtica cuyo piso es siempre la movilizaci\u00f3n, sobre todo si es multitudinaria y logra sostenerse un poco en el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-171 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En las <em>formaciones sociales abigarradas <\/em>son estas irrupciones de los desbordes populares las v\u00edas de que disponen las clases subalternas para evidenciar su voluntad de existir y de convertirse en creadoras de sociedad y para ensayar formas de constituirse en sujetos de liberaci\u00f3n. Los desbordes populares son el modo en que las clases subalternas de una sociedad de este tipo pueden irse constituyendo en sujetos pol\u00edticos de su propio destino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-text-color has-link-color wp-elements-172 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Quito, agosto-septiembre de 2024<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-173 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em>Noticia sobre este trabajo.<\/em><\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-174 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Este trabajo tiene su origen en un art\u00edculo anterior, escrito con motivo del desborde popular de octubre de 2019 (\u201cOctubre. El estallido social\u201d, citado en la nota 1). \u201cOctubre\u201d conten\u00eda una discusi\u00f3n te\u00f3rica que por desgracia se perdi\u00f3 en la publicaci\u00f3n porque los editores por error omitieron incluir las notas a pie de p\u00e1gina, donde se explicitaba la discusi\u00f3n que se pretend\u00eda abordar. La hemos recuperado para este trabajo, modificada y ampliada, en el punto sobre la \u201cAyudamemoria\u201d y en parte de las conclusiones. El an\u00e1lisis sobre la multitudinaria protesta de Octubre, que es el cuerpo principal del art\u00edculo anterior, ac\u00e1 est\u00e1 sintetizado en unos pocos p\u00e1rrafos, pero combinado -como nos pareci\u00f3 justo-, con las consideraciones sobre el desborde de Junio de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-175 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>CUADRO 1.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-176 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><a><strong>Izquierdas, elecciones presidenciales y desbordes populares<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><em>1\u00aa. vuelta<\/em><\/td><td><em>Candidatos de izquierda<\/em><\/td><td><em>%<\/em><\/td><td><em>% total<\/em> <em>izquierda<\/em><\/td><td><em>Desbordes populares<\/em> <em>Incidencias sociales<\/em><\/td><\/tr><tr><td>1968 *0<\/td><td>El\u00edas Gallegos Anda (UDP)<\/td><td>1,99<\/td><td>1,99<\/td><td>1970: Asesinato y sepelio de Milton Reyes<\/td><\/tr><tr><td>1978<\/td><td>Ren\u00e9 Maug\u00e9 (FADI)<\/td><td>4,73<\/td><td>4,73<\/td><td>1978: \u201cGuerra de los 4 reales\u201d <br><br><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#000000\" class=\"has-inline-color\"><em>1981: crisis de la deuda, inicio del neoliberalismo<\/em><\/mark><\/strong><\/td><\/tr><tr><td><a>1984<\/a><\/td><td>Jaime Hurtado (MPD) Ren\u00e9 Maug\u00e9 (FADI)<\/td><td>7,33 4,26<\/td><td>&nbsp; 11,59<\/td><td>Huelgas FUT (1982-83)<\/td><\/tr><tr><td>1988<\/td><td>[Frank Vargas (UPP: APRE+PSE)] Jaime Hurtado (FIU: MPD + FADI)<\/td><td>[12,63] 5,03<\/td><td>[17,66] 5,03<\/td><td>1990: primer levantamiento ind\u00edgena<\/td><\/tr><tr><td>1992 *1<\/td><td>Le\u00f3n Rold\u00f3s (PSE) Fausto Moreno (MPD) Iturralde (FADI){Frank Vargas (APRE)}<\/td><td>2,68 1,95 0,46 [3,15]<\/td><td>5,09 &nbsp; &nbsp; [8,24]<\/td><td>1992: marcha de la OPIP <br>1994: levantamiento contra ley agraria<\/td><\/tr><tr><td>1996<\/td><td>[Freddy Ehlers (MUPP-NP)]*2 Juan Jos\u00e9 Castell\u00f3 (MPD)<\/td><td>20,61 2,35<\/td><td>&nbsp; [22,96]<\/td><td>1997: cae Bucaram y luego el interinazgo de Rosal\u00eda Arteaga<\/td><\/tr><tr><td>1998<\/td><td>[Ehlers (Movimiento Ciudadano Nuevo Pa\u00eds)]*3 Mar\u00eda Eugenia Lima (MPD)<\/td><td>[14,75] &nbsp; 2,53<\/td><td>&nbsp; &nbsp; [17,26]<\/td><td>2000: cae Mahuad <br><em><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#040404\" class=\"has-inline-color\">2000-2001: dolarizaci\u00f3n, empobrecimiento, migraci\u00f3n<\/mark> <\/strong> <\/em>   <br><br>2001: levantamiento contra medidas econ\u00f3micas<\/td><\/tr><tr><td>2002<\/td><td>[Lucio Guti\u00e9rrez (PSP + Pachakutik)] *4 [Le\u00f3n Rold\u00f3s (Independiente)] *5<\/td><td>[20,64] [15,40]<\/td><td>[36,04]<\/td><td>&nbsp; &nbsp; 2005: cae Guti\u00e9rrez<\/td><\/tr><tr><td>2006<\/td><td>[Rafael Correa (PAIS + PSE-FADI)] Luis Macas (Pachakutik) Luis Villac\u00eds (MPD) Marcelo Larrea (ALBA)<\/td><td>[22,84] 2,19 1,33 0,33<\/td><td>[26,69] &nbsp; &nbsp; 3,85<\/td><td>2007-2008: movilizaciones sociales a Montecristi para entregar propuestas de reformas constitucionales <br><br><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#010101\" class=\"has-inline-color\"><em>2008 se aprueba la nueva Constituci\u00f3n en plebiscito<\/em><\/mark><\/strong><\/td><\/tr><tr><td>2009<\/td><td>[Rafael Correa (Pais)] *6 Martha Rold\u00f3s (Izquierda Unida \u2013 RED + Polo Democr\u00e1tico) Diego Delgado (MITS)<\/td><td>[51,99] 4,33 &nbsp; 0,63<\/td><td>[56,95] &nbsp; 4,96<\/td><td><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#010101\" class=\"has-inline-color\"><em>2010: Insubordinaci\u00f3n policial <\/em><\/mark><\/strong><br><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#010101\" class=\"has-inline-color\"><em><br>2011: Consulta para controlar la justicia<\/em><\/mark><\/strong> <br><br>2012: Marcha por el agua<\/td><\/tr><tr><td>2013<\/td><td>{Rafael Correa (Pais)} Alberto Acosta (Unidad Plurinacional de las Izquierdas -Pachakutik + MPD)<\/td><td>[57,17] &nbsp; &nbsp; 3,26<\/td><td>[57,17] &nbsp; &nbsp; 3,26<\/td><td>2013-2015, con intermitencias Por un lado, movilizaciones obreras, populares, ambientalistas, de mujeres, estudiantiles. Marcha ind\u00edgena de Zamora a Quito. Por otro lado, movilizaciones de la derecha contra la ley de herencias y plusval\u00eda<\/td><\/tr><tr><td>2017<\/td><td>{Lenin Moreno (Pais)} [Paco Moncayo (ANC: ID+Pk+UP)]<\/td><td>[39,96] [6,71]<\/td><td>[39,96] [6,71]<\/td><td>2018: Marcha por el agua Desborde popular de Octubre de 2019 <br><br><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#010101\" class=\"has-inline-color\"><em>2020: Covid<\/em><\/mark><\/strong><\/td><\/tr><tr><td>2021<\/td><td>{Andr\u00e9s Ar\u00e1uz (UNES)} Yaku P\u00e9rez (Pachakutik) [C\u00e9sar Mont\u00fafar (Concertaci\u00f3n+ PSE)]<\/td><td>[32,72] 19,39 [0,62]<\/td><td>[33,34] 19,39<\/td><td>Desborde popular de Junio de 2022 <br><br><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#020202\" class=\"has-inline-color\"><em>2022: Incremento de violencia criminal<\/em><\/mark><\/strong><\/td><\/tr><tr><td>2023<\/td><td>{Luisa Gonz\u00e1lez (RC)} Yaku P\u00e9rez (UP + PSE + Democracia S\u00ed)<\/td><td>[33,61] 3,97<\/td><td>[33,61] 3,97<\/td><td><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#050505\" class=\"has-inline-color\"><em>2023: Incremento de violencia criminal<\/em><\/mark><\/strong><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-177 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">*0 Triunf\u00f3 por quinta vez Velasco Ibarra, el caudillo del protopopulismo m\u00e1s importante en el siglo 20 ecuatoriano, con el 32,85% de los votos; en aquel entonces no exist\u00eda la necesidad de una segunda vuelta. Velasco fue nuevamente derrocado en 1972, a pocos meses de concluir su mandato. El gobierno militar que lo sucedi\u00f3 abri\u00f3 las compuertas para la modernizaci\u00f3n capitalista que culmin\u00f3 toda una era de la historia ecuatoriana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-178 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">*1 En 1992 pasaron a la segunda vuelta Dur\u00e1n Ball\u00e9n (31,87%) y Nebot (25,03%).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-179 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">*2 Ehlers recibi\u00f3 el apoyo del PSE, el FADI y la ID.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-180 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">*3 Ehlers se separ\u00f3 de Pachakutik que, sin embargo, lo respald\u00f3, igual que el PS-FADI. Otra parte de la izquierda, un sector escindido del FADI, form\u00f3 LN y su l\u00edder, Alfredo Castillo, fue candidato a vicepresidente de \u00c1lvaro Noboa, candidato del PRE, APRE y UPL.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-181 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">*4 Fue apoyado por el MPD.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-182 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">*5 Fue respaldado por el Partido Socialista-Frente Amplio, el Movimiento Ciudadanos Nuevo Pa\u00eds, la Democracia Popular, el Partido Uni\u00f3n Nacional (Partido Conservador Ecuatoriano) y Concentraci\u00f3n de Fuerzas Populares (CFP).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-183 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">*6 Recibi\u00f3 el apoyo del Partido Socialista-Frente Amplio, Movimiento Popular Democr\u00e1tico, Pachakutik y el Partido Roldosista Ecuatoriano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-184 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>[Indica las participaciones electorales de las izquierdas se subordina en alianza con formaciones pol\u00edticas generalmente de centro y populistas]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-185 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>{<strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#000000\" class=\"has-inline-color\">Indica la participaci\u00f3n pol\u00edtica de formaciones pol\u00edticas populistas<\/mark><\/strong>}<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-186 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>* Mario Unda<\/strong>&nbsp;es soci\u00f3logo, docente universitario y activista pol\u00edtico de izquierda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-187 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>*Maritza Idrobo<\/strong>&nbsp;es soci\u00f3loga, activista de izquierda y de colectivos sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-188 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada desborde popular que produjo la movilizaci\u00f3n social encontr\u00f3 caracter\u00edsticas propias. No obstante, comparten elementos en com\u00fan que los hacen distinguibles como miembros de una misma familia de lucha.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":43657,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[5207],"tags":[17212,703610457,2132558,703605071],"class_list":["post-43593","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ecuador","tag-america-latina","tag-frente-unico-de-los-trabajadores","tag-pachakutik","tag-sindicatos","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-bl7","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Ecuador-2019-portada.jpg?fit=911%2C418&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43593","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=43593"}],"version-history":[{"count":33,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43593\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43658,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43593\/revisions\/43658"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/43657"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=43593"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=43593"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=43593"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}