{"id":43492,"date":"2024-09-12T20:35:55","date_gmt":"2024-09-12T18:35:55","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43492"},"modified":"2024-09-12T20:35:55","modified_gmt":"2024-09-12T18:35:55","slug":"literatura-liberacion-todo-es-futuro-nick-hubble","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=43492","title":{"rendered":"Literatura \/ Liberaci\u00f3n &#8211; Todo es futuro. [Nick Hubble]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><sub>Ilustraci\u00f3n: Luciana Peinado (fragmento)<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Nick Hubble*<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/ladiaria.com.uy\/lento\/articulo\/2024\/9\/todo-es-futuro\/\">Lento \u2013 La Diaria<\/a><\/em>, 11-9-2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/em>, 12-9-2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>La escritora estadounidense Ursula K. Le Guin transform\u00f3 las historias de ciencia ficci\u00f3n y fantas\u00eda en universos contestatarios llenos de imaginaci\u00f3n pol\u00edtica. Durante m\u00e1s de medio siglo, cre\u00f3 una obra compleja con ribetes filos\u00f3ficos que hoy se vuelve clave en un mundo que necesita nuevas utop\u00edas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">\u201cNo puedes comprar la revoluci\u00f3n. No puedes hacer la revoluci\u00f3n. S\u00f3lo puedes ser la revoluci\u00f3n\u201d. Este es el n\u00facleo del mensaje que el anarquista Shevek proclama en una manifestaci\u00f3n masiva de trabajadores sindicalistas y socialistas reunidos en la plaza del Capitolio de la ciudad Nio Esseia, en el planeta Urras, en la cl\u00e1sica novela ut\u00f3pica de Ursula K. Le Guin de 1974 <em>Los despose\u00eddos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En mi opini\u00f3n, en lugar de intentar desentra\u00f1ar la mezcla de anarquismo, tao\u00edsmo y feminismo que impregna la visi\u00f3n del mundo de Le Guin, y si queremos pensar en la relevancia actual de Le Guin para la lucha socialista, es mejor empezar por este pasaje dirigido directamente al lector. Aqu\u00ed no s\u00f3lo se hace hincapi\u00e9 en la responsabilidad moral personal, aunque esta sea una caracter\u00edstica constante de la filosof\u00eda de Le Guin, sino en la necesidad imperiosa de integrar los valores individuales y colectivos rechazando los binarismos b\u00e1sicos y las jerarqu\u00edas de pensamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Lejos de ser una celebraci\u00f3n del mundo anarquista en el que naci\u00f3 Shevek, <em>Los despose\u00eddos<\/em> es lo que el cr\u00edtico Tom Moylan denomin\u00f3 una \u201cutop\u00eda cr\u00edtica\u201d que explora tanto las posibilidades como las limitaciones de una sociedad de esas caracter\u00edsticas. Y una de las formas en que la novela es capaz de ampliar su marco de referencia m\u00e1s all\u00e1 de la investigaci\u00f3n interna de un posible modelo de sociedad anarquista es a trav\u00e9s de la trama paralela del viaje de Shevek a Urras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Cuando Shevek les pregunta a los socialistas de Nio Esseia qu\u00e9 significa para ellos Anarres, a la que ven como su luna, le responden que cada vez que miran al cielo nocturno recuerdan que existe una sociedad sin gobierno, sin polic\u00eda y sin explotaci\u00f3n econ\u00f3mica, que no puede descartarse como una mera fantas\u00eda ut\u00f3pica. En otras palabras, tanto Shevek como los lectores de Le Guin llegan a darse cuenta de que la pol\u00edtica no s\u00f3lo gira en torno a la adopci\u00f3n de las pr\u00e1cticas correctas, sino que tambi\u00e9n depende del significado simb\u00f3lico para los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>Sociedades alternativas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-10 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Le Guin tuvo una larga carrera y toda su obra merece ser le\u00edda, pero los libros que cimentaron su reputaci\u00f3n fueron escritos entre finales de los sesenta y mediados de los setenta, durante un per\u00edodo de ansiedad por la Guerra Fr\u00eda y de aguda crisis social y cultural en las sociedades occidentales. En estos contextos, novelas como <em>Los despose\u00eddos<\/em> y <em>La mano izquierda de la oscuridad<\/em> (1969) obtuvieron un reconocimiento inmediato por la claridad de la visi\u00f3n con la que diagnosticaban los males de la \u00e9poca y por c\u00f3mo ofrec\u00edan visiones de valores y sociedades alternativas que parec\u00edan alcanzables mediante el trabajo duro y el autoexamen sincero. Se establecieron r\u00e1pidamente como cl\u00e1sicos del g\u00e9nero, pero eso no es necesariamente una ventaja desde la perspectiva actual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En su introducci\u00f3n a una reciente reedici\u00f3n de <em>La mano izquierda de la oscuridad<\/em>, el novelista de ciencia ficci\u00f3n y fantas\u00eda brit\u00e1nico China Mi\u00e9ville se\u00f1ala: \u201cLos libros m\u00e1s desafortunados son los ignorados u olvidados. Pero pensemos tambi\u00e9n en los que est\u00e1n destinados a convertirse en cl\u00e1sicos. Un cl\u00e1sico es con demasiada frecuencia un volumen que todo el mundo cree conocer\u201d. \u00bfExiste mayor desincentivo para leer un libro que saber que se considera una obra digna e importante, innovadora para la \u00e9poca? Para Mi\u00e9ville, la \u201cdesfamiliarizaci\u00f3n\u201d del g\u00e9nero de la novela la convierte sin lugar a dudas en precursora del <em>queerismo<\/em> de g\u00e9nero y la fluidez sexual de nuestro presente del siglo XXI, pero eso sigue dejando abierta la idea de que ser\u00eda mejor leer libros m\u00e1s recientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">En cualquier caso, como \u00e9l mismo reconoce, <em>La mano izquierda de la oscuridad<\/em> no siempre se consider\u00f3 desde una perspectiva tan radical. El uso por parte de Le Guin de pronombres masculinos universales para denotar una sociedad sin divisi\u00f3n sexual permanente y, por tanto, sin divisi\u00f3n de g\u00e9nero llev\u00f3 a Joanna Russ, entre otros, a criticar la novela por contener en la pr\u00e1ctica s\u00f3lo hombres. Durante muchos a\u00f1os persisti\u00f3 la idea de que las novelas de Le Guin eran serias y bienintencionadas, pero no estaban en la vanguardia radical del campo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Una forma de cuestionar esta percepci\u00f3n residual de Le Guin como escritora de cl\u00e1sicos dignos pero sin brillo es considerar una novela suya menos c\u00e9lebre de la misma \u00e9poca, <em>La rueda celeste<\/em> (1971). En lugar del enfoque matizado y mesurado por el que se la conoce generalmente, este libro est\u00e1 estructurado al estilo desenfrenado y alocado de Philip K. Dick, como un viaje salvaje a trav\u00e9s de una secuencia de realidades que se derrumban. El protagonista de <em>La rueda celeste<\/em> George Orr, tiene sue\u00f1os no deseados que cambian la realidad. Su psiquiatra, William Haber, no intenta curarlo, sino que se propone utilizar este poder para transformar el mundo en beneficio de la humanidad. Por supuesto, todo intento de cambio para el bien siempre va acompa\u00f1ado de alguna consecuencia monstruosa e inesperada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Por ejemplo, cuando, al intentar resolver la superpoblaci\u00f3n, Haber instruye a Orr para que sue\u00f1e con un mundo lleno de espacio por el que moverse, este sue\u00f1a con una pandemia y se despierta para descubrir que ha reducido la poblaci\u00f3n mundial en 6.000 millones de vidas. Como Haber llega a comprender, Orr s\u00f3lo puede so\u00f1ar \u201cconceptos ut\u00f3picos baratos o c\u00ednicos conceptos antiut\u00f3picos quiz\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-15 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Por un lado, se trata de una broma a costa del tocayo de Orr, George Orwell: en una de las muchas historias alternativas del libro, la Constituci\u00f3n de Estados Unidos se reescribe en 1984 para formar un Estado policial. Sin embargo, tambi\u00e9n hay algo valioso en la resistencia de Orr a la voluntad de poder de Haber. Cuando este exige la paz mundial, Orr sue\u00f1a que unos alien\u00edgenas han aterrizado en la Luna, uniendo as\u00ed a los pueblos de la Tierra en oposici\u00f3n. Luego, cuando se le ordena so\u00f1ar que los alien\u00edgenas abandonan la Luna, Orr sue\u00f1a que invaden la Tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-16 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Los alien\u00edgenas telep\u00e1ticos ense\u00f1an a Orr que \u201ctodo sue\u00f1a\u201d, incluso las rocas, y por tanto que la \u00fanica forma de vivir en armon\u00eda con lo que de otro modo ser\u00eda el caos es sintonizar conscientemente con el todo. La novela termina con una resoluci\u00f3n digna de Dick, en la que Orr, ya no atormentado por sue\u00f1os eficaces, es ahora feliz trabajando para un alien\u00edgena que dise\u00f1a utensilios de cocina. Es dif\u00edcil no ver este final como un juego con la idea del trabajo alienado: ser\u00eda una especie de \u201cnegaci\u00f3n de la negaci\u00f3n\u201d si el trabajo se realizara en beneficio mutuo con alien\u00edgenas con los que el trabajador sintonizara telep\u00e1ticamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-17 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>El presente no existe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-18 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><em>La rueda celeste<\/em> ilustra la importancia de pensar en los libros est\u00e9ticamente, m\u00e1s all\u00e1 de juzgarlos ideol\u00f3gicamente. Como ha se\u00f1alado el cr\u00edtico&nbsp;Fredric Jameson, la novela podr\u00eda leerse como expresi\u00f3n de la ansiedad liberal ante la transformaci\u00f3n revolucionaria, pero est\u00e9ticamente se ocupa de su propio proceso de producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-19 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Es decir, los intentos infructuosos de Orr de so\u00f1ar la utop\u00eda reflejan los intentos de Le Guin de escribir la utop\u00eda, un proceso que se reconoce as\u00ed como imposible. Sin embargo, en la misma forma en que la novela explora las contradicciones de intentar producir una utop\u00eda, la narraci\u00f3n se escribe, y de alg\u00fan modo se produce una versi\u00f3n de la utop\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-20 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">Aunque ni <em>Los despose\u00eddos<\/em> ni <em>La mano izquierda de la oscuridad<\/em> pretenden ser simplemente s\u00e1tiras jocosas, compararlos con <em>La rueda celeste<\/em> abre algunas posibilidades para pensar en ellos como algo m\u00e1s que cl\u00e1sicos de su \u00e9poca. Por ejemplo, podr\u00edamos ver el uso aparentemente incongruente de pronombres masculinos universales en <em>La mano izquierda de la oscuridad<\/em> como una exposici\u00f3n deliberada de la imposibilidad de narrar un g\u00e9nero fuera del binarismo al que a menudo nos ha limitado nuestro lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-21 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\">De forma similar, <em>Los despose\u00eddos<\/em> destaca espec\u00edficamente la imposibilidad temporal de pensar el futuro desde la mentalidad del presente. En otro momento clave de discurso en segunda persona que habla directamente al lector, Shevek le dice al embajador terran en Urras: \u201cNo entiendes lo que es el tiempo\u201d. Lo que experimentamos como presente no es real ni estable: es el producto de un cambio constante. S\u00f3lo la realidad del pasado y del futuro, mantenida dentro de la memoria y la intenci\u00f3n humanas, hace que el presente sea real. Por tanto, la ficci\u00f3n de Le Guin no s\u00f3lo simboliza la posibilidad de cambio para los lectores socialistas, sino que tambi\u00e9n da una idea del grado de trabajo mental necesario para que comprendamos la diferencia radical que supondr\u00eda ese cambio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-22 wp-block-paragraph\" style=\"color:#000000\"><strong>*Nick Hubble <\/strong>es profesor de Literatura Inglesa Moderna y Contempor\u00e1nea en la Universidad Brunel. <em>Growing Old with the Welfare State: Eight British Lives<\/em> es su \u00faltima obra. Este art\u00edculo se public\u00f3 originalmente en la revista <em>Jacobin<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No puedes comprar la revoluci\u00f3n. No puedes hacer la revoluci\u00f3n. S\u00f3lo puedes ser la revoluci\u00f3n\u201d. 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