{"id":4309,"date":"2018-03-19T17:05:21","date_gmt":"2018-03-19T20:05:21","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4309"},"modified":"2018-03-19T17:05:21","modified_gmt":"2018-03-19T20:05:21","slug":"uruguay-derribando-mitos-sobre-la-violencia-de-genero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4309","title":{"rendered":"Uruguay &#8211; Derribando mitos sobre la violencia de g\u00e9nero"},"content":{"rendered":"<h3><strong>\u201cLa violencia de g\u00e9nero s\u00f3lo ocurre en las clases sociales m\u00e1s desfavorecidas\u201d<\/strong><\/h3>\n<p><strong>La Diaria, 17-3-2018 <\/strong><strong><a href=\"https:\/\/findesemana.ladiaria.com.uy\/\">https:\/\/findesemana.ladiaria.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Si bien la violencia de g\u00e9nero es algo que cada vez se denuncia m\u00e1s y est\u00e1 en boca de una mayor cantidad de personas, a\u00fan persisten construcciones sociales que deben ser contrastadas con datos para comprender el alcance y las dimensiones del fen\u00f3meno. Una de estas construcciones es que la violencia de g\u00e9nero ocurre solamente en las clases sociales m\u00e1s desfavorecidas. \u00bfQu\u00e9 dicen los datos acerca de esto?<\/p>\n<p>En Uruguay, el Instituto Nacional de Mujeres llev\u00f3 a cabo en 2013 la Primera Encuesta Nacional de Prevalencia sobre Violencia Basada en G\u00e9nero y Generaciones, que constituye el primer intento de cuantificar y dimensionar la violencia basada en g\u00e9nero (VBG) en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los resultados indican que 68,8% de las mujeres declararon haber sufrido VBG a lo largo de toda su vida, y al mirarlo por estratos socioecon\u00f3micos el porcentaje muestra leves diferencias: 67,7% para el nivel socioecon\u00f3micobajo, 68,4% para el nivel socioecon\u00f3mico medio y 71% para el nivel socioecon\u00f3mico alto. Esta leve oscilaci\u00f3n no parece mostrar una prevalencia de VBG seg\u00fan el nivel socioecon\u00f3mico del hogar, e incluso muestra una mayor prevalencia en el nivel alto.<\/p>\n<p>Esta misma tendencia se repite en las situaciones de VBG declarada vividas en lugares p\u00fablicos, en el \u00e1mbito educativo y en el \u00e1mbito laboral. En cuanto a la primera, 30,6% de mujeres de nivel socioecon\u00f3mico bajo declararon haberla sufrido, frente a 45% de las mujeres de nivel socioecon\u00f3mico alto. Respecto de la VBG vivida en el \u00e1mbito educativo, el porcentaje para el nivel socioecon\u00f3mico bajo es de 7,8% y para el alto de 8,7%En el \u00e1mbito laboral, declararon haber vivido VBG 11,6% de las mujeres del nivel socioecon\u00f3mico bajo y 17,2% de las mujeres de nivel socioecon\u00f3mico alto. Estos resultados muestran un mayor porcentaje de mujeres de clase alta que declaran haber vivido VBG en dichos \u00e1mbitos respecto de las de clase baja. Sin embargo, la situaci\u00f3n es opuesta cuando se pregunta por situaciones de VBG vivida en el \u00e1mbito familiar y en la pareja. Con respecto al \u00e1mbito familiar, 22,8% de las mujeres de nivel socioecon\u00f3mico bajo declararon haber vivido VBG en este contexto, porcentaje mayor que el de las mujeres de nivel socioecon\u00f3mico alto (17,3%). Respectivamente, al preguntar por VBG ejercida por su pareja o ex pareja, 50,7% de las mujeres de nivel socioecon\u00f3mico bajo declararon haberla vivida frente a 38,7% de las mujeres de nivel socioecon\u00f3mico alto.<\/p>\n<p>Estas dos situaciones reflejan una mayor prevalencia de VBG vivida en las clases sociales m\u00e1s bajas, lo que coincide en mayor medida con el prejuicio extendido en la sociedad. Esto podr\u00eda indicar que se est\u00e1 reduciendo la violencia de g\u00e9nero a la violencia dom\u00e9stica. De igual manera, ocurre en todas las clases sociales y no s\u00f3lo en las m\u00e1s desfavorecidas.<\/p>\n<p>Los resultados de esta encuesta acotan a la violencia de g\u00e9nero como aquella ejercida contra el sexo femenino, al basarse en la definici\u00f3n de 1993 de las Naciones Unidas, de manera que se excluye las repercusiones que puede tener en los hombres la desigualdad de g\u00e9nero, siendo imposible obtener indicadores de lo que ocurre en esas situaciones.<\/p>\n<h3><strong>\u201cLos hombres no pueden ser v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero\u201d <\/strong><\/h3>\n<p>La violencia de g\u00e9nero sigue siendo uno de los temas que despierta mayor debate en la opini\u00f3n p\u00fablica cada vez que un caso cobra notoriedad. Lo cierto es que tanto estos casos como los que no alcanzan esa repercusi\u00f3n tienen en su amplia mayor\u00eda a mujeres como v\u00edctimas. Si bien esto es un reflejo de la realidad, puede llevar a conclusiones err\u00f3neas, como pensar que s\u00f3lo las mujeres son o pueden ser v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero. \u00bfSer\u00e1 cierta esta idea de que los hombres no pueden ser v\u00edctimas de violencia basada en g\u00e9nero?<\/p>\n<p>De acuerdo a los datos oficiales, en el primer semestre de 2017 se registraron 17.380 denuncias por violencia dom\u00e9stica, cifra que supera en 12% las 15.520 de 2016. En cuanto a su resultado m\u00e1s lamentable, en 2016 se produjeron 38 homicidios dom\u00e9sticos, seg\u00fan el informe \u201cFemicidios \u00edntimos en Uruguay\u201d, publicado por el Ministerio del Interior.<\/p>\n<p>Los n\u00fameros anuales de denuncias no dejan de subir, presumiblemente debido a una mayor concientizaci\u00f3n de la importancia de denunciar a los agresores.<\/p>\n<p>El mismo informe se\u00f1ala que 14 hombres murieron a causa de homicidios dom\u00e9sticos en 2016. Esto representa 36,8% de todos los homicidios dom\u00e9sticos registrados ese a\u00f1o y la mayor cifra desde 2012, cuando 18 varones fallecieron por esta causa. A su vez, este documento revela que en el per\u00edodo 2012-2016, 9,6% de los homicidios de varones ocurrieron en un contexto de violencia dom\u00e9stica. En el mismo per\u00edodo, 68,7% de las mujeres asesinadas murieron como consecuencia de la violencia de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Un camino similar recorren las cifras de denuncias de violencia dom\u00e9stica, dado que en 2015 las denuncias tuvieron como v\u00edctimas a los hombres en 23,3% de los casos.<\/p>\n<p>Existe cierta l\u00f3gica intr\u00ednseca en los n\u00fameros que distintas fuentes proveen sobre los hombres que mueren por violencia dom\u00e9stica. En talleres de Derribando Mitos se ha discutido que parte de las causas de que los hombres sean m\u00e1s violentos se vinculan con el hecho cultural de que est\u00e1n m\u00e1s expuestos a situaciones violentas desde peque\u00f1os.<\/p>\n<p>La otra cara de la misma moneda reside en la resistencia de los hombres a denunciar que son v\u00edctimas de violencia porque \u201clos hombres no lloran\u201d. Lo cierto es que los hombres se ven expuestos desde edades tempranas a situaciones violentas, debido a lo que los estereotipos de g\u00e9nero establecen como comportamientos esperados.<\/p>\n<p>El informe \u201cMasculinidades j\u00f3venes desde una perspectiva de g\u00e9nero\u201d (<a href=\"http:\/\/www.inju.gub.uy\/innovaportal\/file\/88263\/1\/revista-mirada-joven-4-2017.pdf\">http:\/\/www.inju.gub.uy\/innovaportal\/file\/88263\/1\/revista-mirada-joven-4-2017.pdf)<\/a> muestra que 11,6% de los adolescentes varones dicen haber sufrido alg\u00fan tipo de agresi\u00f3n f\u00edsica, frente a 5,2% de mujeres.<\/p>\n<p>En definitiva, los datos muestran que los hombres tambi\u00e9n son v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero, tanto en los planos descritos como en otros que, por sus caracter\u00edsticas, impiden que estos hechos sean aprehendidos por herramientas de recolecci\u00f3n de datos. Si bien toda violencia es pluricausal, es importante destacar el papel que los estereotipos de g\u00e9nero juegan en el comportamiento de varones y mujeres.<\/p>\n<p>A los varones se los suele criar bajo ciertas concepciones de lo que constituye \u201chacerse hombre\u201d, tales como asumir la responsabilidad de ser el proveedor del hogar, alguien que no demuestra emociones ni depende de nadie y para quien la violencia es siempre una opci\u00f3n. Esto se vuelve sumamente violento, dado que hay una forma de \u201cser var\u00f3n\u201d por cada var\u00f3n. La violencia de g\u00e9nero hacia los hombres se manifiesta tanto de forma material como simb\u00f3lica, al tiempo que la propia idea de que el hombre debe defenderse solo hace que esta se invisibilice a\u00fan m\u00e1s. Estos son los prejuicios que hay que vencer. Para erradicar la violencia de g\u00e9nero no hay que dejar de tener en cuenta que los hombres pueden ser (y son) no s\u00f3lo victimarios sino tambi\u00e9n v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>* Estos art\u00edculos se trabajaron en un taller abierto con adolescentes y j\u00f3venes, organizado por C\u00cdVICO y GEDUCA y llevado a cabo en el Instituto Nacional de la Juventud el 23 de noviembre de 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa violencia de g\u00e9nero s\u00f3lo ocurre en las clases sociales m\u00e1s desfavorecidas\u201d La Diaria, 17-3-2018 <a href=\"https:\/\/findesemana.ladiaria.com.uy\/\" rel=\"nofollow\">https:\/\/findesemana.ladiaria.com.uy\/<\/a> Si bien la violencia de g\u00e9nero es algo que cada vez se denuncia m\u00e1s y est\u00e1 en boca de una mayor cantidad de personas, a\u00fan persisten construcciones sociales que deben ser contrastadas con datos para comprender el alcance y &hellip; <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4309\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Uruguay &#8211; Derribando mitos sobre la violencia de g\u00e9nero<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[14037,12693],"tags":[17212],"class_list":["post-4309","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-mujeres","category-uruguay","tag-america-latina","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-17v","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4309"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4309\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4310,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4309\/revisions\/4310"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}