{"id":4289,"date":"2018-02-28T15:16:34","date_gmt":"2018-02-28T15:16:34","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4289"},"modified":"2018-02-28T15:16:35","modified_gmt":"2018-02-28T15:16:35","slug":"8-de-marzo-milenios-despues-la-mujer-sigue-siendo-botin-de-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4289","title":{"rendered":"8 de Marzo &#8211; Milenios despu\u00e9s la mujer sigue siendo bot\u00edn de guerra"},"content":{"rendered":"<h3><strong>8 de Marzo<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>Huelga feminista (I)<br \/>\n<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Roberto Montoya <\/strong><\/p>\n<p><strong>El Salto, 27-2-2018 <\/strong><strong><a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/el-lado-oculto-de-la-noticia\/\">https:\/\/www.elsaltodiario.com\/el-lado-oculto-de-la-noticia\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>El Solitario,\u00a0 \u201c\u00a1Patroclo! Bien que asegurabas que asolar\u00edas nuestra ciudad, y arrebatar\u00edas el d\u00eda de la libertad a las mujeres troyanas y las llevar\u00edas en las naves a tu tierra patria\u201d. En la Il\u00edada, escrita presumiblemente en el siglo VIII a.C. como en la Odisea, aparecen abundantes citas relacionadas con la habitual violencia f\u00edsica que se ejerc\u00eda en la Antig\u00fcedad contra las mujeres, el tratamiento de estas como seres inferiores y malvados, el uso de las mujeres como esclavas, y la mujer como codiciad\u00edsimo bot\u00edn de todas las guerras.<\/p>\n<p>Esa \u00faltima caracter\u00edstica ser\u00eda una constante en la literatura, el arte y la mitolog\u00eda de la Grecia cl\u00e1sica que moldear\u00eda la sociedad patriarcal y que con variantes se viene manteniendo a trav\u00e9s de los siglos&#8230; hasta ahora mismo.<\/p>\n<p>Un importante trabajo de cuatro expertas editado en 2006, La violencia de g\u00e9nero en la antig\u00fcedad, documentaba ampliamente el tema.<\/p>\n<p>En textos como la Biblia hay tambi\u00e9n numerosas alusiones: \u201cY yo reunir\u00e9 a todas las naciones en batalla contra Jerusal\u00e9n, y ser\u00e1 tomada la ciudad y ser\u00e1n saqueadas las casas y violadas las mujeres; la mitad de la ciudad ser\u00e1 desterrada, pero el resto del pueblo no ser\u00e1 cortado de la ciudad\u201d. (Zacar\u00edas 14:2)<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed est\u00e1 mi hija virgen y la concubina de \u00e9l. Permitidme que las saque para que abus\u00e9is de ellas y hag\u00e1is con ellas lo que quer\u00e1is, pero no comet\u00e1is semejante infamia contra este hombre\u201d. (Jueces 19:24-25)<\/p>\n<p>La discriminaci\u00f3n de la mujer, los malos tratos, la humillaci\u00f3n y su utilizaci\u00f3n como objeto sexual de usar y tirar ha sido y es una constante en mayor o menor grado en todos los \u00e1mbitos de la vida. Sin embargo, cobra a\u00fan m\u00e1s masividad, m\u00e1s dramatismo, m\u00e1s crueldad y tiene m\u00e1s consecuencias sociales generales en el caso de reg\u00edmenes dictatoriales y muy especialmente en el caso de las guerras, nacionales o internacionales.<\/p>\n<p>En el siglo XXI, como en las guerras de la Antig\u00fcedad, como en las campa\u00f1as colonizadoras de los distintos imperios y en los ej\u00e9rcitos modernos, la violaci\u00f3n sistem\u00e1tica de ni\u00f1as y mujeres se ha venido utilizando como poderosa arma contra el enemigo.<\/p>\n<p><strong>Violaciones masivas bajo las dictaduras militares latinoamericanas<\/strong><\/p>\n<p>Durante las dictaduras militares que asolaron Am\u00e9rica Latina y el Caribe en la d\u00e9cada de los 60, 70 y 80 del siglo XX las prisioneras pol\u00edticas sufr\u00edan una doble violencia: a las torturas que soportaban tambi\u00e9n sus compa\u00f1eros varones se les a\u00f1ad\u00edan en su caso las violaciones constantes por parte de sus torturadores.<\/p>\n<p>En casos como Argentina durante la \u00faltima dictadura militar (1976-1983) a muchas prisioneras se las convirti\u00f3 en esclavas sexuales de sus torturadores durante a\u00f1os; y a las que estaban embarazadas al ser capturadas se las dejaba parir para poder arrebatarles el beb\u00e9 antes de ser arrojadas vivas al mar desde un avi\u00f3n.<\/p>\n<p>Variantes de violencia sexual sistem\u00e1tica contra las prisioneras pol\u00edticas se practicaron bajo las dictaduras de Chile, Uruguay, Brasil, Per\u00fa, Bolivia, Paraguay, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Hait\u00ed, Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>En pa\u00edses como Guatemala, Colombia y otros pa\u00edses de Centroam\u00e9rica las violaciones por parte del Ej\u00e9rcito y los paramilitares de ni\u00f1as y mujeres en poblaciones rurales consideradas de potencial sost\u00e9n de la guerrilla de izquierda eran una realidad cotidiana que traumatizaba y repercut\u00eda en el conjunto de la comunidad.<\/p>\n<p>En el caso de Colombia, donde se sufri\u00f3 una guerra de m\u00e1s de medio siglo \u2014a\u00fan no extinguida totalmente\u2014 fueron decenas de miles las mujeres violadas, torturadas, mutiladas. La movilizaci\u00f3n de la mujer colombiana a trav\u00e9s de la campa\u00f1a #Noeshoradecallar ha logrado que en 2014 se instituyera oficialmente el 25 de mayo como D\u00eda Nacional por la Dignidad de las Mujeres V\u00edctimas de Violencia Sexual en el marco del conflicto armado.<\/p>\n<p>En Guatemala, el 3 de marzo de 2016 el Tribunal Mayor de Riesgos de Guatemala dict\u00f3 por su parte una resoluci\u00f3n hist\u00f3rica al condenar \u2014solo\u2014 a un teniente coronel del Ej\u00e9rcito y a un colaborador civil por violaci\u00f3n, torturas, esclavitud sexual y asesinatos de mujeres de la etnia Q\u2019eqchi entre 1982 y 1983 con el prop\u00f3sito expreso de destruir el tejido comunitario.<\/p>\n<p>Fue el primer juicio de estas caracter\u00edsticas que tuvo lugar en Guatemala. Seg\u00fan el tribunal, qued\u00f3 probado que durante los 36 a\u00f1os de conflicto armado interno la violencia sexual masiva de mujeres fue una pr\u00e1ctica habitual del Ej\u00e9rcito y la Polic\u00eda, una verdadera arma de guerra que afect\u00f3 a cerca de 30.000 mujeres.<\/p>\n<p>Centroam\u00e9rica se convirti\u00f3 en un polvor\u00edn en los a\u00f1os 70, 80 e inicios de los 90, con guerra de guerrillas de izquierda contra las dictaduras militares respectivas en el caso de Guatemala y El Salvador, con guerra de la Contra nicarag\u00fcense apoyada por EE UU contra el Gobierno sandinista del FSLN. Honduras, pa\u00eds lim\u00edtrofe con los tres anteriores y con un dominante papel de las fuerzas armadas en su vida pol\u00edtica, se convirti\u00f3 en una gran plataforma log\u00edstica y militar para clave para miles de mercenarios de la Contra y para las tropas estadounidenses que les entrenaban y dirig\u00edan las operaciones militares del Ej\u00e9rcito guatemalteco y salvadore\u00f1o.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo era el pa\u00eds donde buscaron refugio decenas de miles de personas huidas de los conflictos b\u00e9licos de los pa\u00edses vecinos, lo que se convirti\u00f3 a su vez en una trampa para ellas. Los servicios de Inteligencia centroamericanos y la CIA, tal como se hab\u00eda hecho en el Cono Sur con la Operaci\u00f3n C\u00f3ndor buscaban entre esos miles de refugiados a activistas pol\u00edticos huidos.<\/p>\n<p>El comit\u00e9 de Am\u00e9rica Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM), fundado hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os, public\u00f3 un amplio y s\u00f3lido trabajo sobre ese aspecto poco conocido de las guerras de Centroam\u00e9rica y lo centr\u00f3 en el doble infierno que supuso para las mujeres. El informe, Mujer, violencia sexual y conflicto armado, el caso de Honduras, firmado por Alcidia Portillo, documenta rigurosamente los hechos y recoge los testimonios de muchas de las mujeres v\u00edctimas.<\/p>\n<p>La ONU estimaba que el 40% de los refugiados en zonas fronterizas de Honduras con El Salvador y Nicaragua eran mujeres, otro 40% eran ni\u00f1os y el 20% restante hombres.<\/p>\n<p>Muchas de las activistas que se encontraban en los campamentos de refugiados sufrieron la misma suerte que las propias militantes pol\u00edticas y sociales hondure\u00f1as que luchaban en su propio pa\u00eds contra las sistem\u00e1ticas violaciones de derechos humanos por parte de un r\u00e9gimen cada vez autoritario y militarizado.<\/p>\n<p>En el informe de CLADEM se recogen casos de mujeres que a causa de las violaciones en grupo por parte de los soldados hondure\u00f1os \u2014y tambi\u00e9n salvadore\u00f1os, de la Contra y estadounidenses\u2014 tuvieron que ser sometidas posteriormente a cirug\u00edas para reconstruir sus \u00f3rganos genitales dada la brutalidad de los ataques sufridos.<\/p>\n<p><strong>La violencia sexual en la II Guerra Mundial<\/strong><\/p>\n<p>En las dos grandes guerras mundiales la perversidad de buena parte de los contendientes con las mujeres civiles de los pa\u00edses invadidos y ocupados fue siempre la conocida pero ocultada realidad padecida por millones de personas.<\/p>\n<p>Las violaciones m\u00faltiples, la esclavitud sexual, la prostituci\u00f3n forzada, el chantaje sexual a cambio de alimentos, ropa o un techo, han estado y siguen estando presentes en la mayor\u00eda de los conflictos b\u00e9licos. Sin embargo, durante milenios esta brutal violencia contra la mujer ha sido considerada como parte inseparable del orgullo y el \u00e9xito del guerrero vencedor, para pasar a ser visto luego, en el \u00faltimo siglo, como \u201cun problema menor\u201d, una \u201ctradici\u00f3n\u201d normalizada y \u201cdif\u00edcil de evitar\u201d.<\/p>\n<p>De hecho no se contempl\u00f3 ni en los Juicios de N\u00fcremberg contra los nazis ni en el Tribunal de Cr\u00edmenes de Guerra de Tokio \u2014el Ej\u00e9rcito imperial nip\u00f3n us\u00f3 a decenas de miles de esclavas sexuales, las mujeres \u201cconsuelo\u201d\u2014 ; ni siquiera en el m\u00e1s cercano Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia.<\/p>\n<p>Durante d\u00e9cadas se acus\u00f3 a las tropas sovi\u00e9ticas que liberaron Berl\u00edn de violar masivamente a las mujeres alemanas como venganza por los millones de personas muertas durante la invasi\u00f3n nazi de la URSS, pero s\u00f3lidas investigaciones publicadas en los \u00faltimos a\u00f1os probar\u00edan que esas pr\u00e1cticas \u2014reales y masivas\u2014 fueron tambi\u00e9n m\u00e1s que habituales entre las tropas aliadas estadounidenses, brit\u00e1nicas y francesas. Es algo no reconocido en la narraci\u00f3n del bando vencedor.<\/p>\n<p>En 2015, la periodista e historiadora alemana Miriam Gebhardt public\u00f3 el libro Als die Soldaten kamen (Cuando llegaron los soldados) en el que estima que podr\u00edan haber sido cerca de 860.000 las mujeres violadas por los militares aliados y un 1% de ellas, unas 8.600, tuvieron ni\u00f1os nacidos como consecuencia de esas violaciones.<\/p>\n<p>En una entrevista la historiadora explic\u00f3 por qu\u00e9 ese hecho ha estado ausente en los art\u00edculos period\u00edsticos, libros de historia y pel\u00edculas b\u00e9licas: \u201cPienso que para las mismas afectadas y afectados (porque tambi\u00e9n fueron violados algunos hombres y ni\u00f1os) ha sido un tema muy vergonzante, les produc\u00eda rubor. Hubo un tiempo que era pol\u00edticamente impensable hablar sobre v\u00edctimas alemanas. En parte porque fue importante ocuparse de los cr\u00edmenes del nacionalsocialismo y del ej\u00e9rcito alem\u00e1n, pero tambi\u00e9n por lealtad pol\u00edtica con los respectivos aliados, y eso tanto en la Rep\u00fablica Federal Alemana con los aliados occidentales como en la DDR (Alemania Oriental) frente a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u201d.<\/p>\n<p>Elena S\u00e1nchez de Madariaga recordaba en su trabajo G\u00e9nero y guerras: la criminalizaci\u00f3n de la violencia sexual que de los 429 art\u00edculos que componen los cuatros Convenios de Ginebra aprobados tras el fin de la II Guerra Mundial solamente hay uno, el 27, que protege expresamente a las mujeres frente a violaciones y esclavitud sexual, en el que se dice que las mujeres ser\u00edan \u201cespecialmente protegidas contra todo atentado a su honor y, en particular, contra la violaci\u00f3n, la prostituci\u00f3n forzada y todo atentado a su pudor\u201d.<\/p>\n<p>Las \u2018leyes de la guerra\u2019 han hecho caso omiso a esta lacra, que apenas aparece mencionada en el propio Derecho Internacional Humanitario y que no ha sido tipificada hasta hace pocos a\u00f1os como un crimen de guerra.<\/p>\n<p>Zainab Hawa Bangura, representante especial de la ONU sobre violencia sexual en los conflictos, dec\u00eda en 2012: \u201cLa violencia sexual en los conflictos debe considerarse como el crimen de guerra que es; ya no puede considerarse como un da\u00f1o colateral desafortunado de las guerras\u201d.<\/p>\n<p><strong>De la Guerra de los Balcanes a los conflictos b\u00e9licos en \u00c1frica<\/strong><\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los 90 del siglo XX entre 200.000 y 250.000 de mujeres fueron violadas durante las guerras que desangraron y atomizaron la Rep\u00fablica Federal Socialista de Yugoslavia, en la misma \u00e9poca en la que una cifra similar de mujeres sufr\u00edan la misma suerte en Ruanda, como parte de la matanza de 800.000 hutus. En la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo fue a\u00fan peor, donde se estima que pudieron ser 500.000 las mujeres violadas, parte de ellas posteriormente torturadas y asesinadas, durante la llamada Segunda Guerra del Congo, en la que participaron varios pa\u00edses africanos y donde hubo casi cuatro millones de muertos entre 1998 y 2003.<\/p>\n<p>No es casual la masividad de la violencia sexual contra las mujeres en los conflictos b\u00e9licos de \u00c1frica. La mujer juega un papel clave en el cultivo de la tierra y la obtenci\u00f3n de alimentos, en la crianza de los ni\u00f1os, en la salud, todo un orden que se altera violentamente cuando es v\u00edctima de una violaci\u00f3n de parte de agentes de las fuerzas \u2018de seguridad\u2019 o milicias o ej\u00e9rcitos enemigos. La propia violaci\u00f3n, agravada a menudo por los embarazos no deseados, provoca un rechazo social de la propia familia y la comunidad que excluye a la mujer y conmociona la vida familiar y de toda la comunidad.<\/p>\n<p>Celine Kamwanya, una reconocida psic\u00f3loga congole\u00f1a que trat\u00f3 a decenas de mujeres congolesas y ruandesas violadas durante el genocidio que vivieron sus pueblos, comentaba que cuando una de esas ni\u00f1as o mujeres ha sido violada da por terminada su vida, sabe el futuro de aislamiento y repudio social que le espera y en muchos casos hubiera deseado no sobrevivir al asalto sexual sufrido.<\/p>\n<p>La lista de este silencioso drama que han sufrido y sufren millones de mujeres es muy larga y comprende a m\u00e1s pa\u00edses africanos y pa\u00edses del Gran Oriente Medio, a Afganist\u00e1n, Iraq, Libia, Siria y pa\u00edses asi\u00e1ticos y la mayor\u00eda de esos cr\u00edmenes de guerra quedan impunes.<\/p>\n<p>No casualmente las leyes las han elaborado muy mayoritariamente hombres y son hombres tambi\u00e9n quienes las han aplicado y las siguen aplicando.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Zainab Hawa Bangura, representante especial de la ONU sobre violencia sexual en los conflictos, dec\u00eda en 2012: \u201cLa violencia sexual en los conflictos debe considerarse como el crimen de guerra que es; ya no puede considerarse como un da\u00f1o colateral desafortunado de las guerras\u201d&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[14037],"tags":[17212,606738195,250204,347283],"class_list":["post-4289","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-mujeres","tag-america-latina","tag-celine-kamwanya","tag-nuremberg","tag-tokio","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-17b","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4289","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4289"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4289\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4290,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4289\/revisions\/4290"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4289"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4289"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4289"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}