{"id":42623,"date":"2024-08-03T20:18:09","date_gmt":"2024-08-03T18:18:09","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=42623"},"modified":"2024-08-03T20:18:09","modified_gmt":"2024-08-03T18:18:09","slug":"lecturas-james-baldwin-homenaje-al-profeta-negro-rodrigo-sebastian","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=42623","title":{"rendered":"Lecturas &#8211; James Baldwin. Homenaje al \u00abprofeta negro\u00bb. [Rodrigo Sebasti\u00e1n]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-70b318905431e98274d12c78d8e2f049 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Homenaje al \u00abprofeta negro\u00bb. El centenario de James Baldwin. [Rodrigo Sebasti\u00e1n]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-2e9f2e2ab308a5c8b490a84bdde91e99 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Rodrigo Sebasti\u00e1n*<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-d8d8fe375454b34c4c7adfd38780d4fe wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/nuso.org\/articulo\/homenaje-al-profeta-negro\/\">Nueva Sociedad<\/a><\/em>, agosto de 2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-7085af9c4df3174cc0bd577471b18cec wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong><em><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/em>, 3-8-2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-585d907e6bfc33abe9cf288fd483c5e6 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>En el centenario de su nacimiento, James Baldwin (Nueva York, 1924-Saint-Paul-de-Vence, 1987) ha adquirido una renovada actualidad. Sus novelas y ensayos son le\u00eddos en el marco de un potente movimiento antirracista y sus textos, que combinan la cuesti\u00f3n racial y la identidad sexual, son reeditados bajo nuevos enfoques que permiten una lectura m\u00e1s comprensiva de su obra.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-a5ba9f73e3a120d38a4cd8041796f518 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Pobre, negro, gay y \u00abfeo\u00bb. As\u00ed fue descrito, en diferentes momentos, el escritor estadounidense James Baldwin, cuyo centenario se celebr\u00f3 este 2 de agosto. Sus textos sobre el racismo -y el deseo homoer\u00f3tico- son hoy rele\u00eddos, en nuevas ediciones, desde renovados prismas de lectura, al mismo tiempo que un poderoso movimiento por la justicia racial viene poniendo en cuesti\u00f3n el \u00abracismo estructural\u00bb en Estados Unidos. \u00abEl negro estadounidense tiene la gran ventaja de no haber cre\u00eddo nunca esa colecci\u00f3n de mitos a los que se aferran los estadounidenses blancos: que sus antepasados fueron todos h\u00e9roes amantes de la libertad, que nacieron en el pa\u00eds m\u00e1s grande que el mundo haya visto jam\u00e1s, o que los estadounidenses son invencibles\u00bb, escribi\u00f3 el escritor neoyorquino en el ensayo <a href=\"https:\/\/www.newyorker.com\/magazine\/1962\/11\/17\/letter-from-a-region-in-my-mind\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>\u00abCarta de una regi\u00f3n en mi mente\u00bb<\/em><\/a>.\u00a0Pero Baldwin dijo tambi\u00e9n: \u00abAmo a Estados Unidos m\u00e1s que a ning\u00fan otro pa\u00eds del mundo y, precisamente por eso, insisto en mi derecho a criticarlo constantemente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-b9cb430ed7f7e932e03389f386a006b1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En la segunda d\u00e9cada del siglo XXI, su nombre vuelve a aparecer en diversos medios y contextos. As\u00ed, por ejemplo, en 2009 se publica un trabajo innovador que combina de manera virtuosa la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica con trazos biogr\u00e1ficos: <em>James Baldwin\u2019s Turkish Decade: Erotics of Exile <\/em>[La d\u00e9cada turca de James Baldwin: er\u00f3tica del exilio], en el que Magdalena J. Zaborowska indaga en el modo en que la inexplorada estad\u00eda de Baldwin en Turqu\u00eda defini\u00f3 en parte su escritura y pensamiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-d8ca21163d6c0ff8bab65aeeb8759373 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En 2016 el cineasta y activista pol\u00edtico haitiano Raoul Peck estren\u00f3 el documental <em>I Am Not Your Negro<\/em>, inspirado en <em>Remember This House<\/em>, una obra inconclusa de Baldwin. Por otro lado, el estreno en 2018 de <em>El Blues de Beale Street<\/em>, la adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica de la novela hom\u00f3nima de 1974, anim\u00f3 a la editorial Random House a publicar una nueva edici\u00f3n de su traducci\u00f3n al espa\u00f1ol. Mientras tanto, en 2019, Bill Mullen public\u00f3 la biograf\u00eda <em>James Baldwin: Living in Fire<\/em> [James Baldwin. Vivir en llamas] que se destaca por indagar m\u00e1s de cerca su perfil como activista y sus ideas pol\u00edticas alrededor de los ejes raza, clase, g\u00e9nero, sexualidad. A su vez, en 2020, el sitio web de pel\u00edculas y documentales Mubi recuper\u00f3 <em>Meeting the Man: James Baldwin in Paris <\/em>(1970), un breve documental in\u00e9dito que nos muestra a un Baldwin combativo y pensante. Al margen de estos antecedentes que demuestran el renovado inter\u00e9s en el autor en los \u00faltimos a\u00f1os, probablemente si su nombre contin\u00faa apareciendo en el cine, en la literatura, en los medios y en las redes sociales, ello se debe a un motivo poco feliz: la sociedad estadounidense a\u00fan no ha resuelto la denominada \u00abcuesti\u00f3n racial\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-19abe1ac4e13bbc4a5304afb7a67f2e1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El movimiento Black Lives Matter [Las vidas negras importan],&nbsp;que Baldwin probablemente habr\u00eda denominado \u00abla \u00faltima rebeli\u00f3n de los esclavos\u00bb, nacido en 2013 tras la muerte del adolescente afroestadounidense Trayvon Martin a manos de un polic\u00eda blanco, constituye el \u00faltimo grito de lucha de los negros por una igualdad a\u00fan distante. Este movimiento dio mayor sentido y resonancia a su obra en el marco de nuevos libros de autores negros contempor\u00e1neos, como el del periodista Ta-Nehisi Coates, cuya \u00abcarta\u00bb dirigida a su hijo, titulada <a href=\"https:\/\/ta-nehisicoates.com\/books\/between-the-world-and-me\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Between the World and Me<\/em><\/a>&nbsp;[Entre el mundo y yo]&nbsp;(2015), se inspir\u00f3 en el emblem\u00e1tico ensayo de Baldwin <em>La pr\u00f3xima vez, el fuego <\/em>(1963).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-765e2ea6dc4a8d811373f0e4254a27aa wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>En el gueto de Harlem<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-0a6de0c90d9560fb77f02f54e427be5f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">James Baldwin naci\u00f3 en 1924 en el barrio neoyorquino de Harlem, la \u00abMeca\u00bb de los negros en Estados Unidos, en un periodo conocido como el Renacimiento de Harlem, o New Negro Movement, en el que esta zona de Nueva York se convirti\u00f3 en un n\u00facleo creativo para la cultura afroestadounidense. Desde peque\u00f1o, su vida estuvo signada por las vicisitudes de su familia, que debi\u00f3 mudarse en m\u00faltiples ocasiones y recurrir a la ayuda ben\u00e9fica para sobrevivir a las penurias econ\u00f3micas vividas en el gueto material y simb\u00f3lico de la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-1f5cbc6daa170b3ab001a398c86adb90 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Aunque Baldwin se mostrar\u00eda m\u00e1s tarde ir\u00f3nico hacia el Renacimiento de Harlem, este no fue solo una an\u00e9cdota en su vida. Uno de sus exponentes, el pintor modernista Beauford Delaney, introducir\u00eda al joven Baldwin en el mundo art\u00edstico del Greenwich Village (y, presumiblemente, tambi\u00e9n en la escena gay de ese barrio bohemio). De la mano de Delaney, Baldwin adquiri\u00f3 un especial inter\u00e9s por la m\u00fasica, espec\u00edficamente por el jazz y el blues, a tal punto que esta se convertir\u00eda en un tropo recurrente en su obra literaria. Asimismo, los poetas Countee Cullen y Langston Hughes, dos representantes emblem\u00e1ticos del movimiento, contribuyeron a su formaci\u00f3n alent\u00e1ndolo a incursionar en el mundo de las letras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7063afe7b1245abec336ea1fe7ffe289 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En su mencionada biograf\u00eda <em>James Baldwin. Living in Fire<\/em>, Bill Mullen destaca otras influencias que lo apuntalaron como futuro escritor, como su maestra de escuela Orilla Miller y su profesor de ingl\u00e9s Abel Meeropol \u2013ambos miembros del Partido Comunista estadounidense\u2013, quienes lo acercaron al mundo del cine, el teatro, la lectura y la escritura; sin olvidar a otros docentes tambi\u00e9n provenientes del campo radical, como su profesor de franc\u00e9s, el poeta Cullen, uno de los primeros en alentarlo a dejar Nueva York para vivir en Francia, consejo que seguir\u00eda a\u00f1os m\u00e1s tarde. Su faceta intelectual y militante se vio influenciada por el pensamiento pol\u00edtico de izquierda, que lo llev\u00f3 a unirse a la Liga de J\u00f3venes Socialistas (YPSL, por sus siglas en ingl\u00e9s) en 1943 y a simpatizar con el Partido de los Trabajadores, de tendencia trotskista.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6c37ed3f23dc7f52d62ade1879b96080 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Tanto su formaci\u00f3n escolar y autodidacta como su militancia pol\u00edtica durante la d\u00e9cada de 1940 introdujeron una faceta secular en la crianza religiosa que hab\u00eda recibido de su padrastro, David Baldwin, quien sol\u00eda llevarlo a las <em>storefront churches <\/em>(tiendas de barrio convertidas en iglesias) para volverlo creyente. Como apunta Mullen, aquellos a\u00f1os en la iglesia, durante los cuales Baldwin se familiariz\u00f3 con la m\u00fasica, la poes\u00eda y la l\u00edrica religiosa, se traducir\u00edan m\u00e1s tarde en el estilo y cadencia que imprimi\u00f3 a su oratoria y prosa literaria, presentes especialmente en su novela de corte autobiogr\u00e1fico <em>Ve y dilo en la monta\u00f1a<\/em> [<em>Go Tell It on the Mountain<\/em>] (1953), en la que narra profusamente las vivencias y la b\u00fasqueda de identidad de un adolescente en conflicto con la doble moral de su comunidad devota. Una vez fallecido su padrastro y desaparecida la presi\u00f3n de emprender una \u00abcarrera\u00bb religiosa, Baldwin deja la iglesia y reflexiona en su ensayo&nbsp;\u00abThe Harlem Ghetto\u00bb&nbsp;(1948) sobre el prop\u00f3sito a la vez \u00absiniestro\u00bb y productivo de la religi\u00f3n entre los afroestadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-61466d7d10c4ff8edc3c0c253bec1c4d wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">A pesar de su posterior secularizaci\u00f3n, su paso por la iglesia influir\u00eda no solo en el estilo y ritmo de su escritura y oratoria, sino tambi\u00e9n en varias de sus obras literarias en las que la vida religiosa aparece vinculada a la cotidianeidad opresiva de la comunidad de Harlem. En lo personal, si la iglesia no le serv\u00eda para entender (y soportar) el sufrimiento que padec\u00eda junto con sus compatriotas negros, producto de la discriminaci\u00f3n racial y el sentimiento de pertenecer a una raza \u00abinferior\u00bb, la falta de movilidad social y la escasez de oportunidades en el mundo de las letras tambi\u00e9n se opondr\u00edan a una posible carrera literaria en Estados Unidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-656d7a78d261a7ac54feb4e04a73d87a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">\u00abNo pod\u00eda sobreponerme a dos hechos, ambos igualmente dif\u00edciles de asimilar para la imaginaci\u00f3n: uno era que podr\u00edan haberme asesinado. Y el otro, que yo mismo hab\u00eda estado dispuesto a cometer un asesinato. Me di cuenta (&#8230;) de que mi vida, mi <em>propia <\/em>vida, estaba en peligro, y no por algo que pudieran hacer los dem\u00e1s, sino por el odio que llevaba en mi propio coraz\u00f3n\u00bb, escribe en \u00abThe Harlem Ghetto\u00bb. As\u00ed es como en 1948, pocos meses despu\u00e9s de publicado el ensayo sobre la vida en el \u00abgueto\u00bb, Baldwin decide seguir el consejo de Cullen y emigrar a Par\u00eds, donde hallar\u00eda las condiciones para explotar su potencial literario y ensay\u00edstico.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-2d8e387accff7e477d284657bd7befd4 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El escritor de Harlem se sumar\u00eda, as\u00ed, a una larga tradici\u00f3n de intelectuales, escritores y artistas negros que hab\u00edan elegido instalarse en Francia, desde abolicionistas y predicadores interesados en promover desde Europa la abolici\u00f3n de la esclavitud en Estados Unidos hasta escritores e intelectuales como Frederick Douglass, W.E.B. Du Bois y Booker T. Washington, \u00e1vidos de cultura francesa. D\u00e9cadas despu\u00e9s arribar\u00eda un nuevo grupo de escritores que inclu\u00eda a Richard Wright, Chester Himes, LeRoi Jones, Langston Hughes y el propio Countee Cullen, convencidos de que permanecer en Estados Unidos supon\u00eda tanto un peligro f\u00edsico cuanto un obst\u00e1culo para el desarrollo de sus carreras art\u00edsticas. Como recuerda Mullen, algunos de ellos \u2013por ejemplo, Wright\u2013 fueron v\u00edctimas de pol\u00edticas de espionaje e intimidaciones de la Oficina Federal de Investigaci\u00f3n (FBI, por sus siglas en ingl\u00e9s).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-f63b6224b935e42ea7f5aaf39f26ecbc wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">David Leeming destaca en su biograf\u00eda <em>James Baldwin: A Biography<\/em> (1994) la necesidad de Baldwin de escapar de un destino tr\u00e1gico \u2013antes de partir hacia Par\u00eds, uno de sus mejores amigos negros, Eugene Worth, se suicid\u00f3 arroj\u00e1ndose al r\u00edo Hudson\u2013 y de descubrir su mundo interior (o lo que significa ser negro en Estados Unidos). En tanto que Mullen da un paso m\u00e1s al concluir que la (homo)sexualidad de Baldwin fue otro de los factores desencadenantes de su autoexilio: \u00abSu traslado a Par\u00eds en 1948 fue, en parte, un esfuerzo por reconciliarse con lo que llamaba el \u2018misterio\u2019 de su sexualidad\u00bb, que poco m\u00e1s tarde abordar\u00eda en sus primeras dos novelas <em>Ve y dilo en la monta\u00f1a <\/em>(1953) y <em>El cuarto de Giovanni<\/em> [<em>Giovanni\u2019s Room<\/em>] (1956).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6f792aa1aad0f5fbfeda3a19b5a7509a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Ya en Francia, Baldwin redefini\u00f3 su proyecto como escritor, y lo que es m\u00e1s importante, emprendi\u00f3 la emancipaci\u00f3n de su padre simb\u00f3lico: Richard Wright, el escritor afroestadounidense que gan\u00f3 su fama literaria con la publicaci\u00f3n de la novela <em>Hijo nativo<\/em>, cuando promediaba el Renacimiento de Harlem y Estados Unidos comenzaba a reponerse de la Gran Depresi\u00f3n. Baldwin deb\u00eda eliminar a su enemigo ed\u00edpico al comienzo de su carrera si quer\u00eda evitar convertirse en su sombra. Dedicar\u00e1 no menos que tres ensayos a declarar la independencia de su antecesor: \u00abEverybody\u2019s Protest Novel\u00bb [La novela de protesta que cualquiera puede escribir] (1949), \u00abMany Thousands Gone\u00bb [Muchos miles de desaparecidos] (1951) y \u00abAlas, Poor Richard\u00bb [Ay, pobre Richard] (1960).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5600585626b43175f673c9f32dd3555f wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Baldwin acabar\u00eda siendo reconocido como uno de los escritores negros m\u00e1s multifac\u00e9ticos y controversiales de las letras norteamericanas durante la segunda mitad del siglo XX y un referente de la literatura afroestadounidense en general y de la literatura gay y <em>queer <\/em>en particular. Retomando la expresi\u00f3n de Michelle Wright (1999), es posible pensar a Baldwin como \u00absujeto transatl\u00e1ntico\u00bb, para dar cuenta de sus h\u00e1bitos migratorios, y de la variedad de facetas que desarroll\u00f3 en el transcurso de su vida como novelista, ensayista, dramaturgo, cr\u00edtico literario, orador y activista por los derechos civiles.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-443d5e13793247f8886449a8e34986ab wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>M\u00e1s all\u00e1 de la literatura de protesta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-7b6cbb163ebb18a0eae5e2f1416b2e2b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Baldwin se desmarc\u00f3 de la literatura de protesta y critic\u00f3 libros como el <em>best-seller La caba\u00f1a del t\u00edo Tom <\/em>(1852), escrita por Harriet Beecher Stowe y aclamada por Wright. Baldwin va a poner en cuesti\u00f3n a su maestro por escribir un tipo de ficci\u00f3n de denuncia que lejos de lograr su cometido (despertar la conciencia de los lectores y sentar las bases para eliminar la discriminaci\u00f3n racial), termina por ofrecer una representaci\u00f3n de la realidad cercenada por personajes predecibles que no logran trascender los mitos que dieron forma a la creencia en la superioridad de los blancos. \u00abEl fracaso de la novela de protesta radica en su rechazo a la vida, al ser humano, en la negaci\u00f3n de su belleza, de su espanto, de su poder, en su insistencia en que solo su categorizaci\u00f3n es real y no puede ser trascendida\u00bb, escribi\u00f3 Baldwin en \u00abEverybody\u2019s Protest Novel\u00bb.&nbsp;El problema de la literatura de protesta radica, seg\u00fan \u00e9l, en considerar que la literatura y la sociolog\u00eda son inseparables. Si para Wright la literatura negra es por su propia naturaleza literatura de protesta y la consigna del \u00abarte por el arte\u00bb es \u00abbasura\u00bb, para Baldwin existe una esfera aut\u00f3noma de la literatura, sin que ello le haga perder radicalidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5626b98c78973c8160db370e99c4c89b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La obra literaria de Baldwin se destaca por la ruptura que produjo con la tradici\u00f3n literaria afroestadounidense de la \u00e9poca, tanto en el plano formal y est\u00e9tico como en el tem\u00e1tico, pero tambi\u00e9n por haber diversificado y profundizado ese legado, llegando en un extremo a caer en la trampa de la novela de denuncia que \u00e9l mismo hab\u00eda criticado en \u00abEverybody\u2019s Protest Novel<em>\u00bb<\/em>, el ensayo con el que irrumpi\u00f3 en la escena literaria en 1949. Sus novelas <em>Ve y dilo en la monta\u00f1a<\/em>,&nbsp;<em>El cuarto de Giovanni <\/em>y <em>Otro pa\u00eds&nbsp;<\/em>evidenciaron su voluntad de explorar la identidad afroestadounidense m\u00e1s all\u00e1 de la raza, trascendiendo las categor\u00edas r\u00edgidas impuestas por el racismo y construyendo un espacio para otras formas de diferencia y disidencia ancladas mayormente en la sexualidad ambivalente y en las relaciones interraciales, en sinton\u00eda con su defensa de la integraci\u00f3n de negros y blancos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-b191f4c39a56941938f1ca22d2334fd9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><em>Ve y dilo en la monta\u00f1a<\/em>&nbsp;configur\u00f3 varios sucesos a la vez: la proyecci\u00f3n de una prometedora carrera literaria, su declaraci\u00f3n de independencia respecto de la tradici\u00f3n representada por Wright y su incursi\u00f3n en el espinoso tema de la sexualidad disidente, m\u00e1s elaborado en <em>El cuarto de Giovanni<\/em>. Si la primera obra&nbsp;hab\u00eda cumplido con las expectativas de cierto p\u00fablico lector, acostumbrado a las ficciones sobre la sacrificada y afligida vida de la comunidad negra en Estados Unidos, con la segunda Baldwin&nbsp;dar\u00eda un giro inesperado y radical en un intento por evitar su encasillamiento como \u00abescritor negro\u00bb [<em>Negro writer<\/em>] que escribe \u00fanicamente sobre la \u00abcuesti\u00f3n negra\u00bb, concibiendo una novela sin personajes negros ni tem\u00e1tica racial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-fd93cb7f3b0a638a50cbf132cd5069a9 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Su alejamiento del conflicto racial estadounidense le permitir\u00eda escribir sobre otro aspecto biogr\u00e1fico tambi\u00e9n recurrente en sus obras posteriores: su identidad sexual. En <em>El cuarto de Giovanni<\/em>, un joven estadounidense blanco se radica temporalmente en la capital francesa para huir, aunque no sin dificultad, de los mandatos heteronormativos caracter\u00edsticos de la sociedad estadounidense de la \u00e9poca. As\u00ed logra explorar un aspecto latente de su identidad sexual: su deseo homoer\u00f3tico, reflejado en su atracci\u00f3n por Giovanni, un inmigrante italiano sin tapujos a la hora de vivir su homosexualidad. La novela funciona como met\u00e1fora extendida de la prisi\u00f3n sentimental en la que David se encuentra atrapado y de la que busca escapar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-2ae02f3af665b020494b84663cb6d812 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En resumen, las primeras novelas de Baldwin se enfocaron en dos aspectos importantes de su historia personal: la vida religiosa en la comunidad de Harlem con el conflicto racial como tel\u00f3n de fondo y su (homo)sexualidad. En lo que podr\u00eda considerarse un tratamiento progresivo del tema, <em>Otro pa\u00eds <\/em>constituy\u00f3 una apuesta m\u00e1s arriesgada al integrar el t\u00f3pico del racismo con la sexualidad ambivalente de los personajes y, dando un paso m\u00e1s al frente que sus antecesores, las relaciones interraciales entre blancos y negros, con un desplazamiento geogr\u00e1fico y cultural del Harlem religioso a la comunidad bohemia y art\u00edstica del Greenwich Village.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-c3d4155314812a1a9dbed5ea7ea32838 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Baldwin no se sent\u00eda a gusto con las categor\u00edas r\u00edgidas. De hecho, en la entrevista que Richard Goldstein le hizo en 1984, el escritor revela su antipat\u00eda hac\u00eda la categor\u00eda \u00abgay\u00bb: \u00abLa palabra gay siempre me ha disgustado. Nunca entend\u00ed exactamente lo que significa (&#8230;) Nunca me sent\u00ed a gusto con ella\u00bb. Afirm\u00f3 tambi\u00e9n que <em>El cuarto de<\/em> <em>Giovanni <\/em>no trata realmente sobre la homosexualidad. \u00abTrata de lo que te ocurre si tienes miedo de amar a alguien. Lo cual es mucho m\u00e1s interesante que la cuesti\u00f3n de la homosexualidad\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-ce6fe071ad1fa43c3c6b99c862bf8be7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Sexualidades disidentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-968b94dd1087a707f79185be90e802a3 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Al margen de las declaraciones de Baldwin, cada obra rese\u00f1ada agrega una pieza m\u00e1s al rompecabezas de la identidad sexual que el escritor reconstruy\u00f3 en su ficci\u00f3n. Se puede afirmar que mientras que utiliz\u00f3 el medio ensay\u00edstico para explayarse sobre la lucha contra el racismo, la ficci\u00f3n le sirvi\u00f3 como medio de exploraci\u00f3n de su intimidad. En este sentido, no sorprende que en su prol\u00edfica producci\u00f3n ensay\u00edstica sean pocos los trabajos que dedica a la homosexualidad, aunque estos resulten muy iluminadores, ya que dan cuenta de la evoluci\u00f3n de su perspectiva. El primero de los ensayos en abordar el t\u00f3pico,publicado originalmente con el t\u00edtulo \u00abGide as Husband and Homosexual\u00bb [Gide como marido y homosexual], apareci\u00f3 en 1953 en <em>The New Leader<\/em>, una revista cultural vinculada al Partido Socialista de Estados Unidos. El art\u00edculo fue publicado un a\u00f1o despu\u00e9s de <em>Ve y dilo a la monta\u00f1a<\/em>, novela autobiogr\u00e1fica en la que comienza a dar indicios sobre su orientaci\u00f3n sexual a trav\u00e9s de su alter ego John Grimes. En el ensayo, Baldwin usa la met\u00e1fora de la \u00abprisi\u00f3n masculina\u00bb para referirse a la imposibilidad de vivir una relaci\u00f3n amorosa homosexual por fuera de los mandatos establecidos en torno de un ideal de masculinidad que solo concibe el amor heterosexual.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-96f9a7581de2d08583259c8e57ffe345 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El siguiente ensayo, \u00abFreaks and the American Ideal of Manhood\u00bb [Los <em>freaks <\/em>y el ideal estadounidense de masculinidad], publicado en 1985 en la revista <em>Playboy, <\/em>puede leerse como la continuaci\u00f3n y al mismo tiempo como la evoluci\u00f3n final de su pensamiento en torno de la identidad sexual. Por un lado, rememora su iniciaci\u00f3n en el mundo gay del Greenwich Village, sus experiencias con hombres y mujeres, los insultos y persecuci\u00f3n por parte de \u00abbandas\u00bb de j\u00f3venes blancos con los que luego se cruzaba a solas en la calle y le ped\u00edan que los invitara a su casa, hombres heterosexuales casados o comprometidos que satisfac\u00edan con \u00e9l sus deseos homoer\u00f3ticos; todos encuentros sumamente \u00abimpersonales\u00bb que ocurr\u00edan en la oscuridad de las salas de cine, callejones y lugares solitarios. Esto lo llev\u00f3 a concluir que \u00abel deseo masculino por otro hombre vaga por todas partes, \u00e1vido, desesperado, inimaginablemente solitario, terminando a menudo en las drogas, la piedad, la locura o la muerte\u00bb. Este modo de experimentar el deseo homoer\u00f3tico es f\u00e1cilmente reconocible en el submundo homosexual representado en <em>El cuarto de Giovani<\/em>, donde la marginaci\u00f3n de la homosexualidad es llevada al paroxismo. En cambio, la visi\u00f3n pesimista del deseo homoer\u00f3tico es matizada en <em>Otro pa\u00eds <\/em>y en sus dos novelas posteriores \u2013<em>Dime cu\u00e1nto hace que el tren se fue <\/em>y <em>Sobre mi cabeza<\/em>\u2013, en las que la homosexualidad y la bisexualidad de los personajes, blancos y negros, encuentran mejores v\u00edas de expresi\u00f3n, m\u00e1s limitadas por los prejuicios sociales que por la culpa interiorizada de quienes las viven.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-6b31b7dd62e75ffad0c17bebfffb5e8e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Una relectura en retrospectiva de las \u00faltimas novelas permite pensar la identidad sexual de los personajes (y de Baldwin) en t\u00e9rminos de un deseo <em>queer <\/em>que escapa a etiquetas, definiciones o categor\u00edas sexuales r\u00edgidas. Adem\u00e1s de complejizar la relaci\u00f3n entre raza y sexualidad en t\u00e9rminos de la ambivalencia sexual, logr\u00f3 trastocar el ideal estadounidense de la sexualidad, que seg\u00fan el autor, se apoya en un ideal de la masculinidad que ha producido \u00abvaqueros e indios, buenos y malos, punks y sementales, chicos duros y blandos, marimachos y maricas, negros y blancos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-e9135e9a608b7f1882683ea21becffe7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">La decisi\u00f3n de Baldwin de explorar la sexualidad disidente de sus personajes de modo recurrente, iniciativa que les dio voz a los homosexuales negros en Estados Unidos, una minor\u00eda doblemente oprimida, y de desplazar el inter\u00e9s del eje racial hacia el eje de la sexualidad o de abordar ambos en conjunto, le vali\u00f3 la cr\u00edtica de sus pares negros -como Wright y LeRoi Jones-. Estos esperaban una literatura centrada m\u00e1s en el componente social (es decir, en las condiciones de existencia de los negros como v\u00edctimas del racismo, tem\u00e1tica considerada m\u00e1s urgente), y menos en la mirada introspectiva de Baldwin o de sus personajes en su identidad sexual.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-47bb60b23586a5f84b87f53ca643d9d4 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Militancia y activismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-781e25315c3be871d8db113c9715c90d wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Si hay un debate entre los cr\u00edticos sobre la calidad del Baldwin literato, parece en cambio haber unanimidad sobre las virtudes del Baldwin ensayista. En la colecci\u00f3n de ensayos sobre Baldwin como escritor de ficci\u00f3n y no ficci\u00f3n <em>James Baldwin. Bloom\u2019s Modern Critical Views<\/em> [James Baldwin. La cr\u00edtica moderna de Bloom] (2007), Harold Bloom introduce la obra con una apreciaci\u00f3n que resume la visi\u00f3n de muchos cr\u00edticos: \u00abSea cual fuere el juicio can\u00f3nico definitivo sobre la ficci\u00f3n de James Baldwin, su obra de no ficci\u00f3n tiene claramente un estatus permanente en la literatura estadounidense\u00bb. Al combinar un estilo asimilable al del nuevo periodismo (<em>new journalism<\/em>), con un registro informal y un fuerte componente autobiogr\u00e1fico, los ensayos resultan&nbsp;no solo un testimonio clave de las casi dos d\u00e9cadas que recorren, sino tambi\u00e9n una herramienta para el an\u00e1lisis de sus obras literarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-5cf346a4e260a73dace99e1ca9a2e418 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En su colecci\u00f3n de ensayos \u00abNobody Knows My Name\u00bb [Nadie conoce mi nombre], publicada en 1961, Baldwin recoge sus reflexiones sobre la identidad estadounidense y lo que significa ser negro en Estados Unidos, m\u00e1s espec\u00edficamente en el legendario sur o el \u00abviejo pa\u00eds\u00bb (<em>Old Country<\/em>). Algunos de los ensayos incluidos en el volumen fueron el resultado de una serie de encargos de&nbsp;<em>Partisan Review <\/em>y <em>Harper\u2019s Magazine. <\/em>El ensayo \u00abPrinces and Powers\u00bb [Pr\u00edncipes y potencias]&nbsp;medita, en el contexto del Primer Congreso Internacional de Escritores y Artistas Negros, sobre las diferencias y puntos en com\u00fan de afroestadounidenses y africanos en torno de una supuesta herencia cultural compartida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-b57d4129f5fdd38c6862f3625a7686d0 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Baldwin tambi\u00e9n aborda en sus ensayos la emergencia de la Naci\u00f3n del Islam, organizaci\u00f3n pol\u00edtica y religiosa liderada por Elijah Muhammad y Malcolm X, promotora de la idea de que se acercaba el fin de la raza blanca. A diferencia de Martin Luther King Jr., quien bregaba por la resistencia no violenta y la integraci\u00f3n como v\u00edas de resoluci\u00f3n al conflicto racial, los radicales activistas musulmanes propon\u00edan un separatismo racial entre blancos y negros sostenido en la superioridad de la raza negra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-54a515079ee6c9ee28b9da108c9718ec wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Para Mullen, Malcolm X \u00abuni\u00f3 la lucha por la descolonizaci\u00f3n africana y asi\u00e1tica, los padecimientos de los palestinos en un Israel reci\u00e9n constituido, el fin de la guerra francesa contra Vietnam y los inicios de la estadounidense\u00bb. Si bien trabar\u00eda amistad con Malcolm a fines de la d\u00e9cada de 1960 y compart\u00eda su compromiso por estas causas internacionales, Baldwin no adher\u00eda a su propuesta separatista, ya que, m\u00e1s all\u00e1 de la imposibilidad pr\u00e1ctica de que conformaran su propio pa\u00eds, \u00ablos negros y los blancos, se necesitan profundamente si realmente queremos convertirnos en una naci\u00f3n\u00bb. Defensor de la integraci\u00f3n, se mantuvo alineado con la postura de Martin Luther King y su propuesta de una gradual reducci\u00f3n del conflicto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-73ba6208e533eef11c162a7044215f58 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Con todo, su posicionamiento m\u00e1s pacifista no debe confundirse con una menor radicalidad a la hora de cuestionar a la sociedad blanca estadounidense por \u00abel conjunto de mitos a los que se aferran los estadounidenses blancos\u00bb, profetizando acerca de una inminente crisis racial \u00absi las cosas no cambian\u00bb. De all\u00ed que en su ensayo \u00abDown at the Cross\u00bb [Abajo de la cruz] advierte sobre las consecuencias del fracaso del proyecto pacifista: \u00absi nosotros -(&#8230;) los blancos relativamente conscientes y los negros relativamente conscientes (&#8230;) no vacilamos ahora en nuestro deber, podremos, el pu\u00f1ado que somos, acabar con la pesadilla racial, y alcanzar nuestro pa\u00eds, y cambiar la historia del mundo. Si no nos atrevemos ahora a todo, el cumplimiento de esa profec\u00eda, recreada a partir de la Biblia en la canci\u00f3n de un esclavo, pesa sobre nosotros: <em>Dios le dio a No\u00e9 la se\u00f1al del arco iris, \u00a1No m\u00e1s agua, la pr\u00f3xima vez, el fuego!<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-192d696199c8ab7ff59cbe55080a1b1b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Cabe destacar que la publicaci\u00f3n de <em>La pr\u00f3xima vez el fuego <\/em>coincidi\u00f3 con un periodo de creciente militancia y activismo pol\u00edtico en la vida de Baldwin, quien transit\u00f3 por distintos espacios a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n de eventos, entrevistas a l\u00edderes negros, disertaciones en las que particip\u00f3 como orador y actos p\u00fablicos contra el gobierno en los que se manifest\u00f3 en contra de sus pol\u00edticas racistas, segregacionistas, militaristas e imperialistas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-1a5ac61902b5fb7cfe11b5a6e2847920 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Entre 1962 y 1963, cooper\u00f3 con movimientos pacifistas como el Comit\u00e9 Coordinador Estudiantil No Violento&nbsp;(SNCC, por sus siglas en ingl\u00e9s), la Asociaci\u00f3n Nacional para el Avance de las Personas de Color&nbsp;(NAACP) y el Congreso para la Igualdad Racial&nbsp;(CORE), para el cual organiz\u00f3 una gira por los estados del sur para conversar con alumnos y profesores universitarios y escolares sobre la cuesti\u00f3n racial con el fin de concientizar a los j\u00f3venes y recaudar fondos para la causa negra. Por \u00faltimo, pese a estar en su radar, amenaz\u00f3 al FBI con escribir un libro para exponer las pr\u00e1cticas de vigilancia y asedio utilizadas por la agencia en la persecuci\u00f3n de militantes del Black Power y el partido Pantera Negra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-0568d9bec3aa5354a7b875e2c526fe70 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Su involucramiento directo en la coyuntura pol\u00edtica y en la militancia contra el racismo oper\u00f3 en ese sentido como complemento de la actividad intelectual que desarroll\u00f3 en sus ensayos, los cuales comenzaron a reflejar un Baldwin m\u00e1s realista respecto de las posibilidades de superaci\u00f3n del conflicto racial. Esto se debi\u00f3 a los retrocesos sufridos por el movimiento de los derechos civiles hacia fines de los a\u00f1os 60 \u2013expresados, por ejemplo, en los asesinatos de Martin Luther King y Malcolm X y en el infundado encarcelamiento de su amigo Tony Maynard\u2013, pero tambi\u00e9n en hechos internacionales como la guerra de Argelia y la opresi\u00f3n colonial y poscolonial, temas que abordar\u00eda en el libro de ensayos <em>No Name in the Street <\/em>[Sin nombre en la calle]. Dado el incierto panorama de la poblaci\u00f3n negra en Estados Unidos, Baldwin concluye <em>No Name&#8230;&nbsp;<\/em>con una premonici\u00f3n: \u00abHabr\u00e1 acciones sangrientas de resistencia en todo el mundo, durante a\u00f1os: pero la fiesta de Occidente se ha acabado, y el sol del hombre blanco se ha puesto. Punto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-590281b21b275816ea36876d501d1339 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Sus ensayos tambi\u00e9n nos hablan de una perspectiva transnacional, ya que dan cuenta de una amplia gama de cuestiones sociales y pol\u00edticas que abarcan desde la denominada \u00abcuesti\u00f3n racial\u00bb y los embates del movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos hasta preocupaciones ligadas al dominio y supremac\u00eda de Occidente, evidenciados, por ejemplo, por las guerras de liberaci\u00f3n palestina y argelina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-69c44fafa1052cbc1df86ca78001b398 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Reci\u00e9n con la consolidaci\u00f3n y mayor autonom\u00eda de la comunidad gay negra a comienzos de la d\u00e9cada de 1980 hubo un cambio discursivo favorable respecto de la ficci\u00f3n de Baldwin que contribuy\u00f3 a la inclusi\u00f3n de su literatura gay en el canon cultural y literario afroestadounidense. Esta demora respondi\u00f3 a la reticencia de algunos escritores y cr\u00edticos de la \u00e9poca a concebir la posibilidad de una identidad negra atravesada no solo por la raza y el g\u00e9nero, sino tambi\u00e9n por la sexualidad disidente, como si dos o m\u00e1s identidades no pudieran convivir.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-03436420f1cf1a87466ffbcc470b369e wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>Lealtades m\u00faltiples<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-433885f234c50d5cb936a70954727708 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Las \u00abm\u00faltiples lealtades\u00bb que Baldwin estableci\u00f3, especialmente en la d\u00e9cada de 1960, fue otro de los factores que terminaron por alimentar la desigual recepci\u00f3n cr\u00edtica: sus recurrentes apariciones en los medios <em>mainstream <\/em>(con portadas en revistas de circulaci\u00f3n masiva como <em>Life <\/em>y <em>Time<\/em>), su activismo pol\u00edtico junto a l\u00edderes como Martin L. King y Stokely Carmichael, su prestigio como ensayista y su popularidad como escritor gay, principalmente entre el p\u00fablico heterosexual y homosexual blanco, redundaron en una \u00abreputaci\u00f3n\u00bb inestable -incluso en un movimiento negro en el que el virilismo era un valor-. En uno de sus ensayos, Baldwin afirma haber sido v\u00edctima de cartas amenazantes durante su auge como activista pol\u00edtico en el movimiento por los derechos civiles, cuyo contenido obsceno hac\u00eda referencia a su sexualidad. El perfil publicado en portada por <em>Time <\/em>el 17 de mayo de 1963 lo presenta como un escritor <a href=\"https:\/\/time.com\/archive\/6626512\/nation-the-root-of-the-negro-problem\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u00abafeminado\u00bb, \u00abnervioso\u00bb y \u00abfr\u00e1gil\u00bb<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-50b687099023c08a7ac38fdf9d48b91a wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El propio Baldwin conoc\u00eda demasiado bien los escollos de estar al margen de muchas identidades que se consideraban excluyentes (gay, negro y estadounidense, por ejemplo). A veces bailaba la danza de los m\u00e1rgenes con elegancia, pero otras veces su gracia no estaba a la altura de la tarea.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8d03843bc1505cf01310c85f66db2439 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En&nbsp;<em>James Baldwin Now <\/em>(1999), Dwight McBride recoge una interesante variedad de art\u00edculos acad\u00e9micos provenientes de las ciencias pol\u00edticas, la sociolog\u00eda, los estudios literarios y la comunicaci\u00f3n que proponen novedosos enfoques para pensar al autor en el cruce de una diversidad de identidades: \u00abCon la llegada de los estudios culturales, por fin es posible entender la visi\u00f3n de Baldwin de la humanidad y para la humanidad en su complejidad, y situarlo no como exclusivamente gay, negro, expatriado, activista (&#8230;), sino como una amalgama intrincadamente negociada de todas esas cosas\u00bb. Su partida de Nueva York y sus largas estad\u00edas en Francia y Turqu\u00eda implicaron la \u00abexpansi\u00f3n\u00bb de su autopercepci\u00f3n como sujeto afroestadounidense m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras nacionales y de la cuesti\u00f3n racial. Lejos de permanecer inm\u00f3vil, el sujeto afroestadounidense en tr\u00e1nsito se deshace de las fronteras raciales pero sin perder su memoria hist\u00f3rica, adquiere nuevos marcos de referencia determinados por el lugar de tr\u00e1nsito y toma conciencia de su pertenencia simult\u00e1nea al Nuevo y al Viejo Mundo yuxtapuestos espacial, temporal e hist\u00f3ricamente. En su contribuci\u00f3n a la citada obra colectiva, \u00abAlas, Poor Richard!\u2019: Transatlantic Baldwin, the Politics of Forgetting, and the Project of Modernity\u00bb [\u00a1Ay, pobre Richard!: Baldwin transatl\u00e1ntico, la pol\u00edtica del olvido y el proyecto de la modernidad], Michelle Wright sostiene que la experiencia transatl\u00e1ntica del sujeto afroestadounidense redefine las principales coordenadas que lo constituyen como sujeto en primer lugar: la raza, la nacionalidad y la cultura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-8813a15bee2edec886409f0dfe591860 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">En di\u00e1logo con las contribuciones de los estudios culturales, Matt Brim, en su libro <em>James Baldwin and the Queer Imagination&nbsp;&nbsp;<\/em>[James Baldwin y la imaginaci\u00f3n <em>queer<\/em>] (2014)<em>, <\/em>apela a los desarrollos de la teor\u00eda <em>queer<\/em>, que ha \u00abrevisado, renovado, renombrado y reclamado (a Baldwin) como objeto de estudio <em>queer<\/em>\u00bb en las \u00faltimas d\u00e9cadas para arrojar luz sobre su capacidad de nombrar y actualizar en el lenguaje el deseo, la sexualidad ambivalente y las relaciones er\u00f3ticas presentes en el imaginario cultural que permanecen invisibilizadas por \u00abfuerzas silenciadoras\u00bb y \u00abprohibiciones er\u00f3ticas\u00bb que provienen de la homofobia, el racismo y las manipulaciones de la heteronormativad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-74fd4f8c1c8d8435c8215c465fff0df1 wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">Pensar a Baldwin como sujeto transatl\u00e1ntico afroestadounidense permite abordarlo m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de la literatura norteamericana y como parte de una literatura mundial que promueve temas universales, sin dejar de lado el legado de una tradici\u00f3n literaria negra marcada por continuidades y discontinuidades est\u00e9ticas. Su versatilidad como novelista y ensayista y la amplitud y relevancia de temas que trat\u00f3 en sus obras contribuyeron a la proliferaci\u00f3n de nuevos estudios y a la reevaluaci\u00f3n de los existentes. Que su trayectoria pueda ser abordada desde distintas aristas y que resulte dif\u00edcil hacerlo desde un \u00fanico centro es un aliciente para explorar otros m\u00e1rgenes y mundos por los que Baldwin transit\u00f3 con su pasaporte transatl\u00e1ntico, los cuales no se reducen, de ning\u00fan modo, a la literatura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify has-text-color has-link-color wp-elements-889a2faf150c24d18bcf7a94ff3d6d5d wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\">El escritor peruano Mario Vargas Llosa, a la saz\u00f3n corresponsal de la revista argentina <em>Primera Plana<\/em>, <a href=\"https:\/\/www.magicasruinas.com.ar\/revistero\/internacional\/internacional-baldwin-escritor-piel.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">entrevist\u00f3 en Par\u00eds<\/a>&nbsp;a un James Baldwin ya consagrado. Corr\u00eda el a\u00f1o 1965, Baldwin \u00abya no pasa hambre ahora y, en vez de dormir en las buhardillas miserables, lo hace en el Pont Royal, un elegante hotel de la <em>rive gauche<\/em>\u00bb parisina<em>. <\/em>En la foto vemos a un Baldwin sentado en un sill\u00f3n de estilo barroco, con actitud gesticulante, mientras conversa con su entrevistador. Vargas Llosa nos cuenta que el escritor ya no puede caminar an\u00f3nimamente por las calles parisinas: \u00abLos diarios hablan de \u00e9l y publican su foto, las revistas culturales le solicitan colaboraciones, todo el d\u00eda debe estar hurtando el cuerpo a periodistas, admiradores y cazadores de aut\u00f3grafos\u00bb. Pero Vargas Llosa prosigue: \u00abPeque\u00f1ito, muy fino, ligeramente afectado, mal vestido, cualquiera lo confundir\u00eda con uno de esos j\u00f3venes becarios africanos que atestan los caf\u00e9s de las inmediaciones\u00bb. Pero no es uno m\u00e1s del mont\u00f3n: \u00abTiene un aire desenvuelto, una voz simp\u00e1tica y unos grandes ojos de sapo que revolotean en sus \u00f3rbitas constantemente, imprimiendo una extraordinaria animaci\u00f3n a su tez lampi\u00f1a y plomiza\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-929d7fa2d199e2558865dc19fdadd07b wp-block-paragraph\" style=\"color:#010000\"><strong>*Rodrigo Sebasti\u00e1n<\/strong>. Traductor y docente. Ha trabajado sobre la recepci\u00f3n de James Baldwin en Argentina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pobre, negro, gay y \u00abfeo\u00bb. As\u00ed fue descrito, en diferentes momentos, el escritor estadounidense James Baldwin. Sus textos sobre el racismo -y el deseo homoer\u00f3tico- son hoy rele\u00eddos, en nuevas ediciones, desde renovados prismas de lectura, al mismo tiempo que un poderoso movimiento por la justicia racial viene poniendo en cuesti\u00f3n el \u00abracismo estructural\u00bb en Estados Unidos.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":42624,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[703609785],"tags":[703610377,17212,703610374,703610372,4438,703610373,703606205,703610376,703610371,703610375,703610370],"class_list":{"0":"post-42623","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-lecturas","8":"tag-abajo-de-la-cruz","9":"tag-america-latina","10":"tag-el-cuarto-de-giovanni","11":"tag-homosexulidad","12":"tag-libros","13":"tag-otro-pais","14":"tag-queer","15":"tag-sexualidades","16":"tag-the-harlem-ghetto","17":"tag-ve-y-dilo-en-la-montana","18":"tag-ypsl","20":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Lecturas03082024-1222887745-e1722708250940.jpg?fit=1446%2C747&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-b5t","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/42623","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=42623"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/42623\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42630,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/42623\/revisions\/42630"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/42624"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=42623"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=42623"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=42623"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}