{"id":4245,"date":"2018-02-22T16:09:05","date_gmt":"2018-02-22T16:09:05","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4245"},"modified":"2018-02-22T16:09:05","modified_gmt":"2018-02-22T16:09:05","slug":"colombia-sin-tregua-se-rompen-las-negociaciones-entre-el-eln-y-el-gobierno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=4245","title":{"rendered":"Colombia &#8211; Sin tregua: se rompen las negociaciones entre el ELN y el gobierno"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Sin tregua <\/strong><\/h3>\n<p><strong>El presidente Juan Manuel Santos suspendi\u00f3 el 29 de enero el di\u00e1logo de paz entre su gobierno y la guerrilla, aduciendo que \u00e9sta hab\u00eda violado la tregua pactada. El Eln acusa a su vez al gobierno de lo mismo. Algunos indican que la ruptura de la tregua responde a luchas internas en el grupo armado, donde tendr\u00edan \u2013por el momento\u2013 m\u00e1s peso los sectores menos dialogantes. Mientras tanto, en Colombia siguen faltando las bases para construir un pa\u00eds con un m\u00ednimo de democracia y justicia social, y la poblaci\u00f3n vuelve a sufrir a diario la guerra interna.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Decio Machado, desde Quito<\/strong><\/p>\n<p><strong>Brecha, 9-1-2018 <\/strong><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">https:\/\/brecha.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Pese al Acuerdo de Paz firmado entre el gobierno colombiano y las Farc en noviembre de 2016, Colombia sigue siendo uno de los pa\u00edses m\u00e1s violentos y agitados de la regi\u00f3n; combina una crisis institucional de tal magnitud que el descr\u00e9dito y la percepci\u00f3n de corrupci\u00f3n con respecto a su casta pol\u00edtica es generalizado entre la sociedad.<\/p>\n<p>El establishment pol\u00edtico colombiano, tradicionalmente mentiroso y corrupto, hist\u00f3ricamente incapaz de solucionar los problemas estructurales que atraviesan desde hace d\u00e9cadas la realidad social y la econom\u00eda del pa\u00eds, basa gran parte de sus narrativas pol\u00edticas en la estrategia del miedo al llamado \u201ccastrochavismo\u201d y la supuesta imposici\u00f3n de un r\u00e9gimen \u201ccomunista\u201d en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Este discurso es tambi\u00e9n el eje central de la estrategia pol\u00edtica de las elites econ\u00f3micas y olig\u00e1rquicas colombianas. La polarizaci\u00f3n frente a supuestos enemigos internos que operan al servicio del comunismo internacional ha generado consensos sociales que les han permitido evitar \u2013durante d\u00e9cadas\u2013 el m\u00e1s m\u00ednimo cambio en un modelo econ\u00f3mico tremendamente desigual.<\/p>\n<p>Un modelo que se sostiene a trav\u00e9s de una institucionalidad pol\u00edtica carente de legitimidad social. Unos datos para ilustrarlo: el abstencionismo en el \u00faltimo plebiscito popular impulsado por el gobierno fue de 62,60 por ciento; en las \u00faltimas elecciones presidenciales fue de 52,03 por ciento en la primera vuelta y de 59,90 por ciento en la segunda, es decir, s\u00f3lo 13,2 millones de los m\u00e1s de 30 millones de habilitados a votar en Colombia decidieron qui\u00e9n ser\u00eda el presidente de la rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Es en este contexto en que el pasado 9 de enero se trunc\u00f3 el acuerdo de cese al fuego bilateral y temporal entre el gobierno colombiano y la guerrilla del Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional (Eln ),establecido en la capital de Ecuador, que hab\u00eda entrado en vigor a partir del 1 de octubre de 2017.<\/p>\n<h3><strong>Un dram\u00e1tico final <\/strong><\/h3>\n<p>Esta tregua negociada, que no significaba la entrega de armas por parte de la guerrilla ni el final de un conflicto armado que se mantiene desde 1964, tuvo un final dram\u00e1tico. Apenas dos d\u00edas despu\u00e9s de establecido el cese transitorio de hostilidades, el gobierno colombiano anunciaba la paralizaci\u00f3n de los di\u00e1logos de paz con la insurgencia, alegando que el Eln hab\u00eda vuelto a emprender acciones armadas tras 101 d\u00edas de tregua.<\/p>\n<p>As\u00ed fue que se retiraron de la mesa de negociaci\u00f3n de Quito el representante gubernamental, Gustavo Bell \u2013ex ministro de Defensa\u2013, y su equipo, argumentando que la guerrilla hab\u00eda cometido al menos cuatro ataques en el este del pa\u00eds contra oleoductos y destacamentos militares durante las \u00faltimas 24 horas.<\/p>\n<p>Las demandas desde la sociedad civil por la reanudaci\u00f3n de los di\u00e1logos y la conformaci\u00f3n de un nuevo per\u00edodo de tregua permitieron que representantes de la guerrilla y gobierno volvieran a juntarse en la b\u00fasqueda de reanudar los di\u00e1logos de paz y la negociaci\u00f3n. Sin embargo, la reactivaci\u00f3n de actividades militares por parte de ambos bandos signific\u00f3 que al menos cinco guerrilleros fuesen abatidos en una operaci\u00f3n protagonizada por las fuerzas armadas en una zona rural del municipio de Valdivia, en el departamento de Antioquia.<\/p>\n<p>La escalada armament\u00edstica desemboc\u00f3 en varios atentados entre los d\u00edas 27 y 28 de enero, cuando distintos artefactos explotaron en zonas aleda\u00f1as a estaciones de la polic\u00eda, en Barranquilla, Soledad y Santa Rosa del Sur, dejando varios muertos y decenas de heridos.<\/p>\n<p>El presidente, Juan Manuel Santos, declar\u00f3 p\u00fablicamente el mismo lunes 29 de enero su voluntad de \u201csuspender la instalaci\u00f3n del quinto ciclo de conversaciones que estaba previsto para los pr\u00f3ximos d\u00edas\u201d, dando al traste \u2013al menos moment\u00e1neamente\u2013 con las expectativas de paz que en las comunidades afectadas por el conflicto armado se hab\u00eda generado.<\/p>\n<h3><strong>Repeticiones<\/strong><\/h3>\n<p>Durante los \u00faltimos treinta a\u00f1os la ruptura de negociaciones de paz entre el gobierno y el Eln ha sido algo recurrente. Los primeros intentos de llevar a buen t\u00e9rmino un acuerdo entre la insurgencia elena y el gobierno colombiano datan del per\u00edodo presidencial del liberal Alfonso L\u00f3pez Michelsen (1974-1978), y tuvieron su reedici\u00f3n durante los mandatos de C\u00e9sar Gaviria (1990-1994), Ernesto Samper (1994-1998) y Andr\u00e9s Pastrana (1998-2002).<\/p>\n<p>Sin embargo, las constantes confrontaciones entre combatientes y militares, las presiones de poderes f\u00e1cticos sobre el gobierno y las urgencias requeridas para la desmovilizaci\u00f3n hicieron que dichos di\u00e1logos nunca llegasen a buen fin. La experiencia actual, lamentablemente, no parece distinta.<\/p>\n<p>La estrategia gubernamental se basa en lo que internacionalmente se conoce como la \u201cestrategia Rabin\u201d, un m\u00e9todo derivado de la experiencia sionista que tampoco ha conseguido grandes logros de pacificaci\u00f3n en el territorio palestino tras 70 a\u00f1os de la creaci\u00f3n del Estado de Israel. Esta se basa en combatir al enemigo con toda la contundencia, como si no hubiese negociaci\u00f3n de paz en curso, pero se negocia al mismo tiempo como si no hubiese acciones armadas insurgentes.<\/p>\n<p>En paralelo, los voceros del Eln denuncian que \u201cdesde antes de terminar el cese del fuego el Ej\u00e9rcito ha estado ampliando el pie de fuerza y tomando ventajas militares en varias de las regiones con mayor presencia del Eln\u201d. Si bien lo anterior parece ser verdad, las voces de la dirigencia campesina e ind\u00edgena que vuelven a sufrir cotidianamente el estado de guerra en Colombia tampoco justifican la vuelta de las operaciones militares defendida por el sector pol\u00edticamente menos dialogante del Eln. Los sectores m\u00e1s duros de la organizaci\u00f3n guerrillera indican que la ruptura del proceso de paz se debi\u00f3 al pasado ataque a los cocaleros de Tumaco por parte de la fuerza p\u00fablica, en el que murieron entre cinco y nueve campesinos que protestaban contra la erradicaci\u00f3n de cultivos il\u00edcitos en la zona, sin ninguna soluci\u00f3n econ\u00f3mica alternativa para la poblaci\u00f3n local; la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica petrolera del Estado, y la represi\u00f3n a la protesta social, sumada a los continuos asesinatos de l\u00edderes comunitarios y campesinos.<\/p>\n<p>Las organizaciones sociales y campesinas de las regiones afectadas, que vivieron un per\u00edodo de tranquilidad durante los 101 d\u00edas que dur\u00f3 la tregua, manifiestan su voluntad de que pese a los \u00faltimos acontecimientos b\u00e9licos el gobierno retome la l\u00ednea de conversaci\u00f3n con la guerrilla, tal y como lo est\u00e1n haciendo p\u00fablicamente incluso miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.<\/p>\n<h3><strong>Luchas internas<\/strong><\/h3>\n<p>Carlos Velandia, ex miembro del Comando Central del Eln, as\u00ed como otros expertos conocedores de la realidad interna elena, consideran que la ruptura de la tregua responde a luchas internas del grupo guerrillero, en las que coyunturalmente estar\u00edan imponi\u00e9ndose las tesis de los sectores menos dialogantes, encabezados por Uriel, comandante del Choc\u00f3 y el bloque occidental. Por otro lado, el abogado colombiano Rodrigo Uprimy, miembro del Comit\u00e9 de Derechos Econ\u00f3micos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, considera que \u201cno renovar el cese al fuego no s\u00f3lo afectar\u00eda la confianza en el proceso de paz sino que tendr\u00eda consecuencias humanitarias desastrosas\u201d. De igual manera se manifiesta el analista V\u00edctor de Currea Lugo, columnista del diario El Espectador, quien considera que \u201ces altamente preocupante que las m\u00faltiples voces de la sociedad y de las regiones no hayan sido escuchadas\u201d.<\/p>\n<p>En ese sentido, tanto la Conferencia Episcopal como la Misi\u00f3n de Verificaci\u00f3n de la Onu est\u00e1n haciendo llamados a las partes a mantener los logros alcanzados durante el cese al fuego bilateral, lo que permiti\u00f3, seg\u00fan ambas instituciones, la \u201creducci\u00f3n de la violencia\u201d en el per\u00edodo en que se mantuvo vigente.<\/p>\n<p>Pese a que organizaciones tales como La Paz Querida, Indepaz, las Naciones Unidas, el Centro de Pensamiento y Seguimiento al Di\u00e1logo de Paz, y el manifiesto firmado por m\u00e1s de un centenar de acad\u00e9micos, escritores, empresarios, v\u00edctimas y congresistas est\u00e1n llamando a los negociadores del gobierno colombiano y del Eln a que vuelvan a retomar los di\u00e1logos de paz, la situaci\u00f3n permanece bloqueada.<\/p>\n<h3><strong>La culpa no es m\u00eda <\/strong><\/h3>\n<p>Ni el gobierno colombiano \u2013con un presidente que fue premio Nobel de la paz en 2016\u2013 ni la guerrilla quieren en la actualidad asumir sus responsabilidades como causantes de la ruptura de las negociaciones en Quito, pese a que el proceso de paz est\u00e1 agonizando.<\/p>\n<p>La debilidad del gobierno de Juan Manuel Santos en este tramo final de su mandato es un factor que juega en contra de los deseos de una gran parte de la sociedad colombiana que busca una paz justa, la apertura democr\u00e1tica y el impulso a la participaci\u00f3n ciudadana en el pa\u00eds. Entre los a\u00f1os 2002 y 2016 en Colombia fueron asesinados 558 l\u00edderes sociales, pero las expectativas de que tras los acuerdos de paz firmados entre el gobierno y las Farc estos indicadores bajaran han ido quedando frustrados con el paso del tiempo. Tan s\u00f3lo durante el pasado enero han sido registradas m\u00e1s de 23 muertes violentas de l\u00edderes populares en todo el territorio colombiano, seg\u00fan un reciente informe documentado, presentado por el Instituto de Estudios para el Desarrollo de la Paz en Colombia.<\/p>\n<p>En paralelo, es un hecho que existe una dificultad hist\u00f3rica a la hora de negociar con el Eln, una organizaci\u00f3n guerrillera que se estima cuenta con 1.800 combatientes pero que mantiene una estructura federada que concede autonom\u00eda militar a sus frentes, los cuales responden pol\u00edtica y militarmente al posicionamiento de cada uno de sus comandantes respecto de este proceso.<\/p>\n<p>En todo caso, el contexto de estas negociaciones de paz se enrarece en funci\u00f3n de que se aproxima el mes de marzo, cuando se desarrollar\u00e1n elecciones para renovar el Congreso, as\u00ed como las presidenciales de mayo. Hay un amplio sector de la izquierda pol\u00edtica institucional colombiana que, consciente de que la ruptura de las negociaciones de paz beneficia a los sectores m\u00e1s beligerantes de la ultraderecha, encabezados por el ex presidente \u00c1lvaro Uribe, demanda que el Eln articule mecanismos de tregua unilateral que permitan que insurgencia y gobierno vuelvan a sentarse a la mesa de negociaci\u00f3n. Incluso, durante el a\u00f1o pasado varios voceros de las Farc viajaron a Quito para convencer a los negociadores elenos de las bondades del proceso de paz.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los intereses coyunturales de la clase pol\u00edtica colombiana, as\u00ed como de los actores en conflicto, es un hecho que siguen sin generarse las bases para la construcci\u00f3n de un pa\u00eds con unos m\u00ednimos de democracia y justicia social que permitan a los movimientos populares ejercer su voz y su acci\u00f3n sin temor a sufrir represalias violentas.<\/p>\n<p>Generar las condiciones para que se reanude el di\u00e1logo pasa por que el conjunto de los sectores democr\u00e1ticos y populares se apropie de un proceso que no deber\u00eda limitarse a una transa entre el Eln y el gobierno. El di\u00e1logo debe ser amplio e incorporar a m\u00faltiples sectores de la sociedad que hoy, una vez m\u00e1s, vuelven a ser ignorados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La debilidad del gobierno de Juan Manuel Santos en este tramo final de su mandato es un factor que juega en contra de los deseos de una gran parte de la sociedad colombiana que busca una paz justa, la apertura democr\u00e1tica y el impulso a la participaci\u00f3n ciudadana en el pa\u00eds&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212],"class_list":["post-4245","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","tag-america-latina","post_format-post-format-aside"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-16t","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4245","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4245"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4245\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4246,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4245\/revisions\/4246"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4245"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4245"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4245"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}